DISCLAIMER: Los personajes de Boys Before Flowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shattered tearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.
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Capturing the Casanova.
Capítulo 11. El fantasma.
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Después del incidente en la nieve, Ga Eul supo por Jan Di que Jun Pyo había tenido que volar para estar junto a su padre que estaba enfermo. Ella sentía la tristeza de su amiga a pesar de que lo negaba asiduamente. Aunque Ga Eul quería reconfortarla, pensó que no podía hacer mucho. Al final, era Jun Pyo el único que podía hacer feliz a Jan Di otra vez. Ella sólo podía esperar que Jun Pyo no se mantuviera lejos por mucho tiempo. Eso sería, sin duda, demasiado para Jan Di.
Luego de haberlo estado pensando durante bastante tiempo, Ga Eul finalmente decidió regresarle su abrigo a Yi Jung. Lo había lavado cuidadosamente con sus propias manos y lo había planchado con la misma precisión. Sintiéndose satisfecha por cómo había quedado el abrigo, lo metió en una bolsa de papel y se dirigió al taller de Yi Jung después de clases. Como solamente trabajaba los lunes, miércoles y viernes, tanto en la tienda de avena como en la panadería, tenía algo de tiempo libre porque era martes.
Aunque se había prometido a sí misma ignorar por completo a Yi Jung, había decidido regresarle personalmente el abrigo. En cierto modo, también quería agradecerle por haberla consolado cuando ella había estado preocupada por Jan Di. Al llegar al taller de Yi Jung, Ga Eul se encontró con el lugar cerrado bajo llave y nadie contestó cuando llamó a la puerta.
"Yi Jung no debe de estar aquí…", pensó. Así que decidió esperar.
Sin que ella lo supiera, Yi Jung la vio mientras esperaba en la puerta de su taller y se escondió antes de que pudiera verlo. Él se ocultó no porque creyera que ella fuera una molestia, sino por el hecho de que no podía pensar sobre qué decirle luego de cómo se había comportado durante la desaparición de Jan Di. Se había ocultado sobre todo porque estaba avergonzado y no sabía cómo acercarse a ella. Tímido, inseguro de sí mismo, sorpresivamente el máximo playboy del F4 se estaba escondiendo de Chu Ga Eul. Por primera vez en muchos, muchos años, se escondía de una mujer que no era su ex, pero aún así se sentía como un estudiante de preparatoria que había perdido las palabras. Yi Jung se contentó con simplemente mirarla mientras esperaba a las puertas de su taller.
Luego de unos minutos de espera, y mientras Yi Jung se mantenía oculto, un auto negro se detuvo frente al taller y de él salió un hombre entrañablemente familiar que le dedicó una mirada apreciativa a Ga Eul.
— Mi… este debe ser mi día de suerte… —dijo el hombre atrayendo de inmediato la atención de Ga Eul.
Ella se levantó rápidamente y se encontró con los ojos del hombre, le recordaban a los de Yi Jung.
En cuando vio al hombre salir del auto, Yi Jung dejó su escondite y con andar rápido llegó hasta Ga Eul en cuestión de segundos. Entonces pasó un brazo por los hombros de ella en gesto protector y encaró al hombre.
— Abeoji… —dijo, reconociendo la presencia de su muy odiado padre.
El hombre le dio una sonrisa burlona. El rostro de Yi Jung, por el contrario, era una máscara estoica. Estaba haciendo todo lo posible para no lanzarse contra su padre. Tomó todo su autocontrol para mantener una actitud civilizada hacia el hombre. Podía aparentar compostura y tranquilidad, pero su mano en el hombro de Ga Eul decía todo lo contrario. Ella podía sentir el fuerte agarre sobre su hombro y no dejaba de preguntarse por qué Yi Jung estaba actuando de esa manera.
— ¿Y bien? ¿Por qué no me presentas a tu amiga?
En secreto, Yi Jung apretó los dientes en puro rencor.
— Ah, sí. Te presento a mi Jagiya… Supongo que has recibido noticias sobre mi exhibición. Ella era la chica que estaba conmigo. —el tono de Yi Jung era formal y controlado. Y cuidadosamente había escogido sus palabras para no dar el nombre de Ga Eul.
Él era espacialmente hostil cuando se trataba de su padre y tenía una muy buena razón para ello. Después de todo, había sido su padre quien había destruido a su familia. Y también era el responsable de que su hermano mayor se hubiera ido y el mayor motivo por el que So Yi Jung se había convertido en un mujeriego.
Ga Eul simplemente sonrió y se inclinó cortésmente hacia el hombre. Mantuvo la boca cerrada porque podía sentir el aura de incomodidad que los rodeaba. No quería interrumpir la conversación entre padre e hijo. Y Yi Jung no estaba actuando como de costumbre, así que decidió que lo mejor era no intervenir.
— Ah… ya veo… es muy bonita… de cualquier modo, vengo a invitarte a que me acompañes a una de mis clases. Mis estudiantes han estado pidiendo una aparición especial tuya. Si tu amiga quiere, puede venir también y ver mi trabajo. He oído que tiene buenos ojos para el arte.
Yi Jung no podía dejar de notar la actitud cariñosa de su padre hacia Ga Eul, sonriéndole mientras hablaba. No podía evitar sentirse cada vez más asqueado. Su padre sin duda era un ser despreciable. Y Yi Jung lo odiaba con cada fibra de su cuerpo. Aborrecía al hombre que le había dado la vida.
— Ya veo… te llamaré si tengo tiempo. Aunque no creo que ahora sea un buen momento. Nosotros… —Yi Jung miró a Ga Eul y sonrió—… Mi Jagiya y yo tenemos que irnos. —mintió.
La razón principal por la que no quería que su padre conociera a Ga Eul era porque no quería que le arrebatara su inocencia. Al parecer, aparte del hecho de que su padre era un mujeriego, también prefería a las mujeres más jóvenes que Yi Jung. Tenía miedo de que su padre pudiera intentar algo absolutamente despreciable con su ingenua Ga Eul. Y él nunca permitiría que algo así ocurriera.
Después de despedirse de su padre, Yi Jung guió a Ga Eul hacia su auto. Una vez dentro, fue entonces cuando se permitió que su rostro se liberara de la estoica máscara. Se dejó caer cansado sobre el volante y frunció el ceño. No parecía importarle la presencia de Ga Eul en lo absoluto. Por lo general, con cosas como ésta, simplemente se las guardaba para sí mismo. Pero en ese mismo instante se sentía… cansado.
— Ahm… sé que no es de mi incumbencia… pero si realmente te molesta, puedes hablar conmigo. —dijo Ga Eul en voz baja. No tenía ni la más remota idea de por qué Yi Jung había actuado así, tan tenso frente a su padre. ¿Podría ser que Yi Jung odiara profundamente a su padre? La mente de Ga Eul estaba llena de pensamientos y no podía evitar sentir curiosidad. Viendo a Yi Jung luciendo tan tenso y lejano del Casanova confiado que ella conocía, no dejaba de preguntarse por qué.
— Ga Eul-ah… prométeme que si alguna vez ese hombre se acerca a ti de nuevo me lo dirás inmediatamente… ¿araso? —pidió Yi Jung con tono dolido, su rostro aún enterrado entre sus brazos mientras tenía la cabeza contra el volante.
No estaba dispuesto a revelarle a Ga Eul las cosas que había vivido. Su pasado era algo de lo que no estaba orgulloso. Siempre lo perseguía y, aunque siempre trató de escapar, la imagen surrealista de la niña de la que su padre se había aprovechado todavía aparecía en sus sueños.
— E… está bien… —acordó Ga Eul. Tenía curiosidad sobre aquel trato incómodo y frío entre padre e hijo, pero sabía perfectamente cuál era su lugar. Los problemas familiares de Yi Jung no eran algo que le concerniera. Eran… problemas de él, no suyos.
Yi Jung finalmente alzó la cabeza y soltó un profundo suspiro antes de dedicarle una sonrisa engañosa a Ga Eul. Ahí estaba de nuevo esa endemoniadamente encantadora sonrisa. Ga Eul le devolvió la sonrisa débilmente. ¿No debería estar feliz porque él estaba sonriendo otra vez? Personalmente, Ga Eul se sentía lejos de estar feliz. Se sentía triste porque él la trataba como a las demás personas que solamente merecían ver su sonrisa. Y se sentía triste también porque sabía que detrás de esas sonrisas había muchas penas ocultas que él no le permitía ver a nadie. Al parecer, aunque el niño pequeño no la había rechazado completamente, eso no significaba que se abriera a ella tampoco.
— Oh, por cierto, ¿qué estabas haciendo en frente de mi taller? —le preguntó Yi Jung, cambiando el tema.
— Ah, sí, vine a regresarte tu abrigo. Lo olvidaste cuando me llevaste a casa luego de tu exhibición… —Ga Eul le entregó la bolsa de papel que contenía el abrigo y sonrió incómoda. Había devuelto el abrigo. ¿Y ahora qué?—. Ahm… creo que será mejor que me vaya… sólo vine a entregarte tu abrigo… —musitó, mordiéndose el labio inferior en gesto inseguro. Estaba a punto de salir del coche cuando Yi Jung la tomó del brazo y la detuvo. Ella se sorprendió al sentir su toque y lo miró inquisitiva.
— Ga Eul-ah… ¿quieres venir conmigo? —preguntó con una expresión tierna en su rostro, como un niño pequeño suplicando.
Sin muchas opciones, Ga Eul sucumbió a los deseos de Yi Jung y se sentó de nuevo en el asiento del pasajero.
— Araso… ya que parece que estás necesitado de compañía, puedo hacer algo de tiempo. —dijo Ga Eul con aire de suficiencia y una orgullosa expresión en el rostro. Ella sonrió mientras lo miraba y a Yi Jung le pareció divertida y atractiva al mismo tiempo. Definitivamente era una mujer como ninguna otra.
Él solo sonrió y sacudió la cabeza.
— Sigue actuando así y yo podría besar esa sonrisa de tu rostro… —le susurró incoherentemente mientras aceleraba el motor de su auto.
— ¿Eh? ¿Qué dijiste? —preguntó Ga Eul con una expresión inocente en el rostro.
— Nada, nada… —respondió él antes de poner en marcha el auto.
— Pensé que habías dicho que podías besarme… —susurró para sí misma.
— ¿Eh? ¿qué dijiste? —fue el turno de Yi Jung para preguntar. Miró a Ga Eul, esperando una respuesta.
— Dije que mantengas los ojos en el camino. No quiero matarme. —respondió, lanzándole una sonrisa burlona llena de pretensión. No estaba segura de adónde la estaba llevando, pero por ahora, se lo permitiría por esta ocasión. Honestamente, él lucía como si necesitara sacar su mente de algunas cosas que le molestaban, era por eso por lo que Ga Eul había accedido a ir con él en primer lugar.
— Yah. Yi Jung-sshi, vamos a dejar clara una cosa, ¿de cuerdo? —dijo Ga Eul.
— Araso… ¿qué?
— Esta no es una cita, ¿está claro?
Yi Jung rió entre dientes.
— Araso… no es una cita. Además, yo no salgo con mujeres con el cuerpo menos que el Lee Hyori y la cara de Kim Tae Hee —respondió Yi Jung haciendo enfadar a Ga Eul.
¿Y qué si no tenía el cuerpo de Lee Hyori o la cara igual a la de Kim Tae Hee? ¡Aún así ella era bonita! ¿y por qué se molestaba tanto para empezar? ¡No es como si ella quisiera salir con Yi Jung! ¡JA! Ese día se ahorcaría dos veces.
— ¿Ah, si? ¡Pues yo no saldría con un hombre como tú! Quiero a alguien inteligente, un talentoso caballero que sea cuidadoso y protector.
Yi Jung volvió a reír entre dientes. En verdad, Ga Eul era una idealista.
Por su parte, Ga Eul repentinamente se quedó en silencio después de haber dicho aquello. Se dio cuenta de que acababa de describir a So Yi Jung. Si ella hubiera enumerado más características de su hombre ideal, hubiera dicho que su hombre ideal debía ser alguien con quien pudiera discutir, alguien con quien pudiera llorar, alguien que sostuviera su mano, alguien que le dijera que era bonita, alguien que la llamara su Jagiya, alguien que pudiera iluminar su día con una sonrisa y alguien cuyas iniciales fueran S Y J.
Haría el ridículo si externara sus pensamientos. Silenciosamente se regañó a sí misma y pensó que era una tonta.
— Llegamos…
Yi Jung sonrió y detuvo el auto.
Ga Eul miró a su alrededor, encontrándose con un teatro de extravagante apariencia.
— ¿Eh? ¿qué hacemos aquí? —preguntó ella.
— Vamos a ver El Fantasma de la Ópera de Gaston Leroux —respondió Yi Jung.
Una vez más, So Yi Jung demostró que era un hombre de artes. Él había sido amante de ver obras de teatro cuando era más joven. Su madre lo llevaba a al teatro y él siempre había estado fascinado con obras como Hamlet, Romeo y Julieta, el Fantasma de la Ópera y otras obras clásicas conocidas. A menudo iba al teatro solo a mirar. Fue en la tenue iluminación de los teatros que él se sentía cautivado por las luces y el hacer creer un mundo.
— ¿El Fantasma de la Ópera? —preguntó Ga Eul. Yi Jung asintió con la cabeza. Ga Eul nunca había visto una obra profesional en un teatro respetable. Pero la idea de ser capaz de ver una ahora la ponía muy contenta, no podía dejar de sonreír—. Nunca he visto una obra con actores profesionales… y nunca he visto el Fantasma de la Ópera tampoco. —explicó con tono avergonzado, causándole gracia a Yi Jung. Él no estaba realmente seguro si ella estaba siendo honesta o solamente estaba actuando.
— Bueno, esta será tu primera vez entonces… ¿vamos? —Yi Jung sonrió mientras conducía a Ga Eul al interior del teatro. A decir verdad, ella no era la primera mujer que había traído con él. Y por mucho que no quisiera admitirlo, la tenue luz del teatro resultaba ser una ventaja para sus actividades de mujeriego.
"Deja al inocente ser…", pensó.
Como era de esperar de Yi Jung, él y Ga Eul ocuparon los mejores asientos en el interior del teatro. Después de unos minutos de espera, la obra comenzó cuando alzaron el telón. Con el entusiasmo de un niño, Ga Eul miró con los ojos abiertos de par en par siendo cautivada por el lujo y el esplendor del escenario. Todo era tan colorido y mágico. Los actores y actrices vestían trajes de la época e impresionantes maquillajes. Y entonces, ahí estaba, la única mujer que capturó la admiración de Ga Eul, la mujer que interpretaba a Christine. Su voz era angelical y emotiva, su rostro era igual de hermoso.
— Ella está cantando un aria, una canción destinada a ser cantada por la protagonista… —le explicó Yi Jung estando sentado a su lado.
— Es hermosa… —susurró Ga Eul con asombro y admiración.
Yi Jung sonrió mientras la miraba. Había visto la obra una docena de veces con diferentes mujeres. Podía decir con seguridad que había memorizado una buena parte del guión con solo mirarlo. Pero nunca había visto a una vez que pareciera tan sorprendida e interesada como Chu Ga Eul. La expresión en su rostro era sencillamente impagable. Yi Jung estaba más entretenido al ver la expresión de Ga Eul que por la propia obra. De pronto, la vio soltar un jadeo de sorpresa.
— ¡Es él! —dijo ella y se volvió hacia Yi Jung. Por supuesto, Yi Jung se vio obligado a llevar su atención de vuelta al escenario—. ¡Tu primo! —señaló. Y allí mismo, sobre el escenario, estaba el héroe Kim Jae Joong vistiendo el traje del vizconde inglés, Raoul—. ¿Es actor de teatro también? —preguntó Ga Eul.
— Eso… parece… —respondió Yi Jung incierto. Era la primera vez que veía a su primo haciéndolo. La coincidencia era demasiado atroz. Por alguna razón, Yi Jung lo sentía… sospechoso.
De cualquier manera la obra continuó, con Ga Eul hablando sobre lo hermosa que era Christine y lo melodiosa que era la voz de Raoul. Su expresión iba de la admiración, a la pena, la tristeza, la alegría e incluso el enfado, con cada cambio de escena.
— Mas extraño que lo que has soñado. ¿Puedes atreverte incluso a mirarme o a pensar en mí? Esta gárgola repugnante que arde en el infierno. Pero que en secreto anhela el cielo, en secreto, en secreto… —dijo Yi Jung al unísono con el Fantasma mientras miraba distraídamente el escenario. Al escuchar su voz, Ga Eul lo miró y notó la melancolía en su rostro, incluso en medio de la sala escasamente iluminada.
— Mira, Ga Eul, no todo el mundo tiene un alma gemela… Erick, el Fantasma, nunca encontró la suya… —susurró Yi Jung.
— Pero es sólo una obra… —respondió Ga Eul.
— Una simple obra, de hecho… pero ¿sabías que según el autor, Gaston Leroux, está basada en una historia real? Fue creada en el siglo XIX en la Ópera Garnier en París, la cual fue construida entre 1857 y 1874. —explicó Yi Jung.
— Estás asustándome… —Ga Eul hizo un mohín y Yi Jung simplemente sonrió—. Si yo estuviera en el lugar de Christine, también me daría lástima el Fantasma… pero la lástima es diferente al amor. Si yo fuera el Fantasma, me habría mostrado abiertamente a mí mismo frente a Christine en lugar de esconderme en la falsa identidad del Ángel de la música… creo que sólo cuando una persona muestra sus carencias y defectos, es capaz de saber realmente cuando las personas lo aceptan.
Ahora fue el turno de Yi Jung para tener miedo. Él había traído un montón de mujeres para ver la misma obra, pero ninguna de ellas había hablado del Fantasma de la manera en la que Ga Eul lo hizo. La mayoría de ellas hablaba pretenciosamente acerca de ver la misma obra en París, o en algún otro país. Pero para alguien que la había visto por primera vez, Ga Eul inesperadamente había sacado un ángulo oculto de la historia. Y eso era lo que lo asustaba. El hecho de que Ga Eul fuera tan perspicaz, era inocente e ingenua, era una chica linda, pero sobre todo, él tenía miedo de que ella pudiera ser capaz de descubrir sus defectos ocultos.
El Fantasma. Si hubiera un personaje con el que pudiera relacionarse, ése sería el Fantasma. So Yi Jung siempre había sido y siempre sería una persona que se escondía bajo una brillante y gruesa máscara. Había crecido haciendo malabares en torno a la imagen que él mismo había construido mostrando su brillantez y su carencia de imperfecciones. Su más que probada sonrisa encantadora tenía a todas las chicas desmayadas frente a él, pero ninguna de ellas había visto lo que había debajo de la máscara. Y So Yi Jung todavía no había decidido si sería conveniente mostrarle sus imperfecciones a la mujer que creía fervientemente en las almas gemelas.
— Ga Eul-ah… —habló lentamente.
— ¿Mmm?
— Considera esto un obsequio. —dijo.
— Un obsequio, ¿por…?
— No creo que debamos vernos cuando no sea necesario.
« Continuará… »
…
- - - - - - - - - Adelanto del Capítulo Doce: "Colitas feas"
Con el tiempo, comenzó a descubrir la identidad de su guardaespaldas mientras él llevaba la misma gorra de béisbol que usaba la noche que la había salvado. Ga Eul pensó que era muy amable de su parte seguirla sólo para asegurarse de que estuviera a salvo. Y ni siquiera intentaba hacerse notar. Simplemente la seguía con discreción, incluso se escondía cuando ella intentaba mirar hacia atrás.
Finalmente, una noche, Ga Eul decidió reconocer la presencia de su guardaespaldas.
— ¡Yah! ¡Choi Seung Hyun! ¡Komaowoyo! —dijo en la calle, lo suficientemente fuerte para que él la escuchara aunque estuviera escondido. Sacó una lata de de jugo de naranja de su bolso y lo dejó en la puerta de su casa—. Voy a dejar este jugo para que te lo tomes, ¿araso? ¡Tómatelo!
En su turno a la noche siguiente, Ga Eul se encontró a Seung Hyun esperando fuera de la panadería. Esta vez ya no estaba ocultándose, y en silencio le entregó la lata de jugo, la misma que le había dado ella la noche que lo había descubierto.
— Bueno, ¿de qué sirve ocultarse si ya sabes que soy yo? —razonó respondiendo la pregunta que ella había hecho en silencio.
Ga Eul se encontró a sí misma sonriendo mientras caminaba junto a Seun Hyun.
…
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Nota de la Traductora:
Espero que les haya gustado!
Lamento la tardanza, espero que el tiempo me alcance para traerles pronto antes de que termine la semana y con ellas las vacaciones de primavera.
De momento, aprovecho aquí para responder a los comentarios que muy amablemente dejaron en el capítulo anterior –y que hacía muchísimo tiempo que no lo hacía-:
* verodelprado: tienes razón, todo parece indicar que la estupidez de Jun Pyo puede resultar algo contagiosa, pero habrá que ver cómo aprende a lidiar Yi Jung con sus emociones para poder estar con Ga Eul, ¿no?
* damari: muchas gracias por leer y por dejar tu comentario ^^
* CallMeKarla: ¿una chica Harmon hall? Jajaja, muchas gracias, no sabes lo que significa para mí que esta traducción sea comprensible para ustedes porque éste, en lo personal, es el mejor fic SoEul que he leído en varios idiomas y la verdad es que no podía dejar pasar la oportunidad de traérselos en español. Déjame terminar el mes de mayo –que es cuando termino semestre en la escuela y un par de historias que tengo en otro fandom- y entonces sí, te prometo que mis actualizaciones serán más constantes ;) … Por cierto, tengo curiosidad ¿de qué parte de México eres?
* maru: Muchas gracias por tu comentario! Aquí está la continuación, espero que te haya gustado.
* yoya: Hola! Me da mucho gusto que la historia sea de tu agrado y que hayas dejado tu comentario ^^
* Parvy en las Nubes: Ojalá que conforme continúes leyendo la historia te siga gustando, en verdad, es una gran trama :)
* Le Antique Doll: Sí, la verdad es que no hay nada como leer las cosas en tu lengua natal porque, la verdad, a mí también a veces me da algo de pereza leer en otro idioma. Así que desde que leí Capturing the Casanova me dije "tengo que traerlo al español!" y aquí está, para el deleite de todas ustedes ^^
Nos leemos pronto!
Anna
