DISCLAIMER: Los personajes de Boys Before Flowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shattered tearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.

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Capturing the Casanova.
Capítulo 15. Los rivales se encuentran.

Yi Jung realmente se había enfurecido por el repentino retroceso del comportamiento de Jun Pyo, en su conducta y su razonamiento. Negando mientras podía, lastimando a Jan Di fue parte de la razón que lo hizo encenderse al instante. Él le había advertido a Jun Pyo desde el principio. Si él iba a lastimar a Jan Di al final, debió haber sido franco con ella y decirle que en realidad no estaba yendo en serio. ¿Cómo había podido? ¿Cómo había podido tener el descaro de dejar a la chica colgando de una simple promesa? ¿Cómo había podido arrastrarla a eso?

Yi Jung había sido el único que había visto con cinismo la idea de tener una relación seria. Sin embargo, viendo cómo había cambiado Jun Pyo después de conocer a Jan Di, la posibilidad de en realidad tener una relación formal lo hizo preguntarse si él también podía tener esa clase de conexión con una mujer. Alguien que fuera lo suficientemente valiente como para regañarlo, pero que también fuera lo suficientemente dulce como para hacer desaparecer su ira y sus resentimientos.

Y ahora Jun Pyo le daba la espalda a la chica que había dejado con sus promesas. Yi Jung sólo pudo apretar los dientes con disgusto. Si él solamente iba a lastimarla, ¿por qué se aprovechó de ella? ¿no era eso demasiado cruel? Por lo menos en lo que se refería a él y sus chicas, él había sido honesto y había dejado claras las cosas desde el principio. Nadie se aferraba y no había condiciones. Simple, un corte limpio, sin complicaciones.

Yi Jung, Woo Bin y Ji Hoo decidieron jugar a las escondidas como antes lo hacían, sólo que esta vez, Jun Pyo no estaba con ellos, y en su lugar tenían a Jan Di. A Woo Bin le tocó contar mientras los demás se escondían. Cada uno llevaba una máscara de intrincado diseño. El suyo era color plata con detalles en oro y brillantes destellos. Al igual que el Fantasma, Yi Jung se escondió tras su máscara, y lo hacía muy bien.

Por un breve momento, se preguntó lo lindo que era jugar a las escondidas. Siempre se había escondido. Siempre había mantenido las cosas guardadas en su interior. ¿Alguien finalmente lo encontraría? ¿Al menos alguien intentaría sacarlo de su escondite? La única mujer que él pensó que lo hallaría nunca lo hizo. ¿Algún día alguien lo haría? Yi Jung sonrió ácidamente detrás de la máscara mientras se escondía de Woo Bin. ¿Por qué se llenaba de esperanzas cuando, al final, sabía que su destino era terminar justo como su padre?

No obstante, un pensamiento se le ocurrió… Tal vez podía permanecer oculto, tal vez podía quedarse solo… pero sería realmente bueno escuchar a alguien decirle "Te encontré"… ¿verdad? Yi Jung era ambos, un Casanova y un Fantasma. El Casanova quería alguien que pudiera atraparlo. El Fantasma quería alguien que lo encontrara. Con el fin de dominar, So Yi Jung se había obligado a hacer ambas tareas. Sin embargo, las dos permanecían ocultas. Nadie realmente se había tomado la molestia de conocerlo. Así que, tal vez, estaba destinado a estar solo.

Desde donde permanecía oculto, Yi Jung tenía una vista perfectamente clara de donde Ji Hoo y Jan Di estaban escondidos. Lentamente, casi con cautela, Yi Jung se quitó su máscara y reveló la melancolía escrita en su rostro. Desvió la mirada, incapaz de seguir viendo a Jan Di llorar tan lastimosamente bajo su máscara. Esa era una de las cosas que más odiaba. Él había tenido razón desde el principio. Personas como él y los otros F4 solamente lastimaban a quienes amaban. Así que, a fin de no herir a más gente, Yi Jung había decidido desde el principio que era mejor si él no se enamoraba. Por esa razón alejar a Ga Eul era lo más lógico por hacer para evitar complicaciones no deseadas.

-oOo-

— Ga Eul… ah… bueno… —Seun Hyun llamó vacilante y miró a Ga Eul con una expresión esperanzada en el rostro. Estaba intentando pedirle a Ga Eul que hiciera un poco de trabajo voluntario en el orfanato donde su tía trabajaba, pero su intento era muy pobre así que lucía realmente avergonzado y desconcertado.

— ¿Qué pasa? —preguntó ella con sus ojos abiertos y expectantes.

— Bueno… yo… ahm, quería saber si estás libre este domingo… —comenzó.

Por alguna extraña razón, no podía encontrarse con los ojos de Ga Eul mientras hablaba. Miró en todas las direcciones posibles, excepto al rostro de Ga Eul y ella no dejó de notarlo.

— ¡Seung Hyun! —dijo ella, tocando el brazo de Seung Hyun, que estaba apoyado sobre la mesa, tratando de calmarlo. Al parecer su acción causó que él abriera los ojos sorprendido mientras miraba la mano de Ga Eul tocando su brazo. Era realmente divertido ver cómo el crecido chico malo lucía tan indefenso e inseguro frente a la pequeña y adorable Ga Eul.

— Relájate… ¿Qué hay sobre este domingo? —preguntó ella.

Esta vez, Seung Hyun no fue capaz de evitar sus ojos.

— Bueno, es el día de la fundación del orfanato donde trabaja mi tía y… estaba pensando que si te interesa, podríamos hacer trabajo voluntario con los niños… —explicó finalmente—. ¡No es una cita! Sólo puro trabajo voluntario —añadió más tarde con una expresión tensa en su rostro. De verdad, Seung Hyun necesitaba relajarse.

Ga Eul rió al escuchar su última declaración.

Araso… no tengo nada planeado, así que supongo que podemos ir juntos entonces.

Ga Eul sonrió y luego se levantó de la mesa para recibir a los clientes que acababan de llegar a la panadería. No vio cómo Seung Hyun exhaló un suspiro de alivio mientras una sonrisa finalmente se abría paso en sus labios.

El domingo llegó pronto.

Seung Hyun había ido por Ga Eul a su casa y desde ahí se habían ido juntos al orfanato. Como Jan Di se encontraba todavía en Macao, Ga Eul no tenía mucho contacto con ella. Yi Jung tampoco le había llamado para actualizarla sobre lo que Jan Di estaba haciendo. Ella estaba preocupada, pero trataba de tranquilizarse pensando en la promesa que Yi Jung le había hecho. Sólo esperaba que el hombre cumpliera su palabra.

Tan pronto como Ga Eul y Seung Hyun llegaron al orfanato, Seung Hyun fue rodeado por niños pequeños deseosos de jugar con él. Obviamente, era un invitado popular en el orfanato, ya que la mayoría de los niños se sentían familiarizados con él. Ga Eul solamente sonrió ante la escena. Seung Hyun no sólo era el salvador de ella. Sino que también era el hermano mayor para los más de veinte niños dentro del orfanato.

— ¡Hyung! ¿quién es la chica bonita? ¿es tu novia? —preguntó un niño mientras señalaba a Ga Eul. Seung Hyun le dedicó una breve mirada, encontrándose con sus ojos. Ga Eul sonrió dulcemente mientras él sólo sonrió incómodo. Estaba un poco avergonzado por el comportamiento de los niños, pero trató de actuar indiferente al respecto.

— Ah… ¡Escuchen todos! —Seung Hyun alzó el tono de su voz para que los niños lo escucharan—. Ah, esta es Ga Eul, ella era mi compañera de clases antes… así que le pedí que viniera a visitarlos y, afortunadamente, aceptó. Ella está aquí para jugar con nosotros —anunció.

Los niños aplaudieron con júbilo y poco después, un montón de niños se le presentaron a Ga Eul. La mayoría de las niñas se aferró a ella y estaban ansiosas por jugar.

Noona, ¿qué piensas de Seung Hyun-hyung? —preguntó el mismo niño que había preguntado antes si ella era la novia de Seung Hyun, haciendo que ella y Seung Hyun se incomodaran un poco.

Al oír la pregunta de aquel niño, el resto se reunió alrededor de Ga Eul a la espera de su respuesta. Ella sonrió incómoda, tratando de pensar una respuesta apropiada que no fuera malentendida por los niños.

— Ah… Seung Hyun… es un buen chico, ¿no les parece? —respondió con una sonrisa.

— ¿Entonces te gusta? —fue la siguiente pregunta del niño.

— Eh… —esta vez Seung Hyun se encontró anticipando la respuesta de Ga Eul. Ni siquiera hizo el menor intento por interrumpir la cuestión. En vez de eso, escuchó atentamente—. Bueno, ah, Seung Hyun es mi amigo así que… sí, me gusta.

La débil reacción positiva de Ga Eul se ganó los aplausos de los niños. Si le hubieran hecho esa pregunta años atrás, ella sin duda habría respondido que sí. Pero ahora, aunque Seung Hyun era su primer amor, ella no podía alejar su mente de cierto alfarero. Ése simple hecho hablaba por sí mismo.

— ¡Hyung! ¡Le gustas a Ga Eul-noona! ¡Ahora tienes novia! —el niño alzó su pulgar en señal de victoria y le sonrió a Seung Hyun. Los otros niños se sumaron y comenzaron a molestar a Ga Eul y Seung Hyun. Ella sencillamente sonrió mientras que él parecía realmente afectado. Era obvio por la forma en la que su rostro se ruborizó y sus facciones expresaban malestar y vergüenza.

Además de Ga Eul y Seung Hyun, hubo otros voluntarios que vinieron a pasar un tiempo con los niños. Las tareas fueron divididas entre ellos. Seung Hyun y Ga Eul fueron asignados a preparar el almuerzo. Los dos se quedaron solos en la cocina para cocinar algo para los niños y los voluntarios. Dado que Ga Eul había aprendido a cocinar con su madre y trabajaba en la tienda de avena, estaba muy familiarizada con la cocina y lo que debía hacerse. Totalmente en contraste con el muy despistado Seung Hyun que sólo la miraba con asombro.

Yah, ¿sólo vas a continuar mirándome así? —la voz de Ga Eul sacó a Seung Hyun de su trance, causando que su rostro de tiñera de un tono carmesí. Eso era realmente embarazoso. Pero, aparentemente, Ga Eul estaba demasiado concentrada en su trabajo como para prestarle atención a los más que evidentes signos de que le gustaba a Seung Hyun.

— ¿Qué se supone que debo hacer? —preguntó él.

— Puedes comenzar por cortar en cubitos las zanahorias —dijo Ga Eul. Tan pronto como Seung Hyun comenzó a trabajar las zanahorias, la cocina se llenó de ruidos de trabajo—. Ah, Seung Hyun, si no te importa que te pregunte, ¿desde cuándo visitas este orfanato? —decidió comenzar Ga Eul la conversación.

— Ah, unos cuantos años… mi tía trabajaba aquí como trabajadora social antes. Ahora tiene que cuidar a mi hermana menor así que ya no viene tan a menudo —respondió él sin dejar de partir las zanahorias lo mejor que podía.

— Ya veo… no es extraño que los niños estén tan familiarizados contigo.

Seung Hyun rió entre dientes.

— Sí, se podría decir que… creo que soy el hermano mayor que nunca tuvieron… es por eso que trato de venir cada vez que tengo tiempo.

Ga Eul sonrió.

— Eso es muy lindo de tu parte —le felicitó.

De repente, el fuerte sonido del cuchillo cayendo violentamente sobre la tabla para cortar llamó la atención de Ga Eul. Miró hacia Seung Hyun sorprendiéndose de la expresión de shock y asombro que había en su rostro. Y su mano… estaba sangrando sin que el se diera cuenta.

— ¡Seung Hyun, tu mano! —Ga Eul inmediatamente lo detuvo y lo llevó al fregadero para lavar su mano ensangrentada bajo el chorro de agua. El rostro de él se mantuvo pasivo y sin ninguna respuesta—. Aish… deberías tener más cuidado al manejar cuchillos, ¿acaso crees que tu dedo es también una zanahoria para que lo rebanes de esa manera? —comenzó Ga Eul a regañarlo.

— ¿Podrías… repetir lo que dijiste? —susurró Seung Hyun, mirando fijamente a Ga Eul.

— Dije: ¿acaso crees que tu dedo es una zanahoria también? —respondió ella sin prestar mucha atención.

— No, no eso… lo de mí siendo lindo… —el rostro de Seung Hyun continuaba pasivo y a la espera mientras hablaba con Ga Eul. No parecía importarle que acababa de cortarse el dedo y estaba sangrando en ese momento. Sus ojos aún miraban cómo Ga Eul sostenía su mano y la lavaba en el fregadero.

— Oh, eso… bueno, dije que es realmente lindo de tu parte que vengas aquí… —le respondió, todavía sin prestarle mucha atención a la manera en la que Seung Hyun la miraba. Cuando el dedo de él dejó de sangrar, Ga Eul lo sostuvo frente a su rostro y lo examinó cuidadosamente. Ella sostenía su mano con tanta precaución que Seung Hyun no parecía sentir ningún dolor. Su toque era mejor que todas las medicinas juntas.

Ga Eul estaba en ésa posición, sosteniendo la mano de Seung Hyun y examinándolo cuando la puerta de la cocina se abrió de repente, dejando ver a la persona que menos esperaba ver ahí: el Casanova, So Yi Jung. Por un momento, él se sorprendió cuando vio a Ga Eul sosteniendo la mano de aquel hombre llamado TOP.

— Yi Jung… —susurró Ga Eul tan pronto como lo vio. Por un instante, pensó que estaba soñando— ¿Cómo… ya regresaste de Macao? —preguntó.

Yi Jung asintió con la cabeza mientras intentaba ocultar su molestia al ver a Ga Eul y al hombre de quien sostenía su mano. Definitivamente algo estaba pasando. Yi Jung podía decirlo por la dura manera en la que Seung Hyun lo miraba.

— Acabo de llegar y pensé que debía… verte… —dijo él, finalmente recuperando su voz de la sorpresa.

— Pero cómo… quiero decir, ¿cómo sabías que yo estaba aquí? —preguntó Ga Eul.

— Bueno, tengo un rastreador GPS de Chu Ga Eul. —dijo Yi Jung en un intento de broma, sin apartar los ojos de Seung Hyun.

Al parecer, su broma sonó bastante fría debido a su incapacidad de ocultar su animosidad hacia el otro hombre en la habitación. Alimentada más por el hecho de que lo primero que vio al entrar había sido a Ga Eul y Seung Hyun con las manos agarradas.

— ¿Eh? —preguntó Ga Eul—. ¿Un rastreador GPS? ¿de qué estás hablando?

— Me refiero a… eso no es importante ahora. Lo importante es que vine a verte… —dijo él—… por Jun Pyo y Jan Di —añadió rápidamente.

— Ahm… espero que no te importe si digo esto pero, ¿no podría esperar a más tarde? Seung Hyun y yo aún tenemos que preparar el almuerzo para los niños y los voluntarios. —explicó Ga Eul, reconociendo el poco tiempo que les quedaba para preparar el almuerzo—. Puedes sentarte y esperar, si quieres —añadió antes de comprobar de nuevo la mano de Seung Hyun. Sacó una bandita de su bolso y con cuidado vendó su dedo.

Araso… puedo esperar… —respondió Yi Jun, malhumorado en secreto.

Había llegado directamente desde el aeropuerto para ver a Ga Eul, esperando sorprenderla al decirle que había cumplido con su promesa de cuidar de Jan Di. Sin embargo, claramente el sorprendido había sido él. Le horrorizaba incluso el hecho de que Ga Eul lo había hecho a un lado para dar prioridad al almuerzo con ése Seung Hyun. Sin embargo no importaba cuán molesto se sintiera, él mantuvo su actitud agradable y engañosa al ver a Ga Eul yendo y viniendo. Claramente ella estaba cómoda moviéndose en la cocina y Yi Jung se sintió lo bastante agradecido por ver ese lado de ella. Lo que obstaculizaba su alegría, sin embargo, era un hombre llamado Seung Hyun, quien asistía a Ga Eul mientras ella cocinaba y que no dejaba de lanzarle miradas amenazantes.

"Parece que la rivalidad ha comenzado…"

« Continuará… »