DISCLAIMER: Los personajes de Boys Before Flowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shattered tearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.
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Capturing the Casanova.
Capítulo 18. En la vida del Fantasma.
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— ¿Halmoni? —dijeron Yi Jung y Jae Joong en coro tan pronto como vieron a la tercera persona que Ga Eul había traído. Ambos tenían los ojos abiertos de par en par mirando a la mujer de edad avanzada con incredulidad. Ella llevaba un ramo de flores para Ga Eul mientras se acercaba a ellos.
Escuchando cómo se habían referido a la anciana, Ga Eul se sorprendió también.
— ¿Halmoni? —repitió con una mirada llena de puro asombro escrita en su rostro—. ¿Ustedes conocen a la abuela Haejin? —preguntó.
La anciana puso su mano sobre el hombro de Ga Eul mientras le sonreía y la joven tomaba las flores que le había llevado.
— Ga Eul, ¿olvidé mencionarte que Yi Jung era el nieto de quién te he hablado? —le guiñó un ojo a Yi Jung y asintió con la cabeza hacia Jae Joong—. Jae Joong-ah, nunca viniste a visitarme. Comienzo a pensar que ya no quieres a tu abuela. —Se volvió a Jae Joong con una mirada de reprimenda mientras él se rascaba la nuca, mirándola como si fuera un niño regañado.
Yi Jung tragó inseguro cuando sus ojos se encontraron con los de Ga Eul. Claramente recordaba como su abuela le había dicho que ella sería la que se encargaría de cortejar a Ga Eul en su nombre. Nunca se imaginó que hablaba en serio. Lo que lo hacía sentir más nervioso era el hecho de que su abuela parecía haber desarrollado un vínculo fuerte con Ga Eul. Y eso podría llevar a serias complicaciones más adelante. Incluso se hizo la idea de que posiblemente implicaría casarse con Ga Eul.
— Halmoni… ¿Yi Jung-sunbae realmente es tu nieto? —preguntó Ga Eul con incredulidad—. ¿Por qué nunca me lo dijiste? —hizo un mohín infantil.
Ella y la abuela Haejin discutían tan familiarmente delante de los dos hombres quienes sólo podían mirar desconcertados. Ambos sintieron que algo había perdido significado totalmente. Y los dos también se preguntaron por qué Ga Eul y la abuela Haejin parecían ser tan cercanas la una de la otra.
— Los dos son mis nietos… —aclaró la abuela—. Bien, ya que tu actuación terminó, ¿por qué no salimos todos y vamos por algo refrescante? —la abuela Haejin enlazó su brazo con el de Ga Eul y salieron del auditorio mientras Yi Jung y Jae Joong sólo pudieron seguirlas—. Jae Joong, tú vienes conmigo. Ga Eul, tú acompaña a Yi Jung en su auto. No quisiera dejarlo solo. Podría conducir para alejarse y quiero que lo vigiles. Y Yi Jung, asegúrate de seguir mi auto, ¿Araso? No quiero que huyas de mí.
Las instrucciones de la abuela fueron estrictas. Parecía que Yi Jung y Jae Joong no tenían más opción que obedecer.
Yi Jung lanzó una profunda respiración antes de abrir la puerta del asiento del pasajero en su auto y ayudar a Ga Eul. En lo más profundo de su subconsciente, sabía de lo que su abuela era capaz y no pudo evitar encogerse. No obstante, también era algo bueno que le hubiese permitido llevar a Ga Eul en su auto. De esa manera, ellos podrían hablar de cosas importantes, sobre todo de cómo Ga Eul había llegado a conocer a su abuela.
Mientras conducían, Yi Jung no pudo evitar lanzar miradas curiosas hacia Ga Eul quien parecía estar riéndose sola. Finalmente, fue incapaz de ocultar su curiosidad y encontró el valor para hablar.
— ¿De qué te ríes? —preguntó, lo que le valió una risa más fuerte por parte de la chica a su lado. Ella estaba riendo con tanta intensidad que se agarró el estómago mientras lo miraba—. Yah, ¿te estás burlando de mí? —preguntó en tono molesto.
— ¡Jajajajaja! ¡No puedo creerlo! ¡Jajajajaja! —todavía seguía riendo—. ¿Mojaste los pantalones hasta que tuviste diez? ¡Jajajajaja! —Ga Eul se echó a reír más mientras el rostro de Yi Jung se cubría con una sombra de color carmesí. Ésa era una de las cosas más vergonzosas de su infancia. Su mente pensó de inmediato en su abuela. Sin duda ella era la única que podría haberle dicho su pequeño secreto a Ga Eul—. ¡Omo! ¿Por qué no dices nada? ¿es verdad entonces? ¡Jajajajaja!
Sin embargo, no hubo ninguna respuesta de Yi Jung. Él sólo parecía molesto mientras se concentraba en manejar mientras su rostro seguía enrojecido de la profunda vergüenza.
— Yah… Sunbae, sólo estaba bromeando… —la risa de Ga Eul finalmente cesó mientras se enderezaba en el asiento del pasajero. Miró a Yi Jung y no puedo dejar de sentir algo cálido en su corazón. Era difícil de creer que el dulce niño del que Halmoni hablaba fuera en realidad Yi Jung más joven. Ga Eul pensó que él debía ser muy especial para la abuela Haejin cuando niño.
— ¿Así que te has estado divirtiendo a mis expensas? —le preguntó Yi Jung con sarcasmo, sin ocultar su irritación y molestia.
— Bueno, yo no sabía que Halmoni estaba hablando de ti… no me di cuenta de que podías ser tan… —¿Cuál era la palabra? Ga Eul la tenía en la punta de la lengua, pero no podía imaginarla.
— ¿Travieso? ¿tonto? ¿molesto? ¿cabeza dura? —Yi Jung le dio las palabras aptas que pensó que completarían la declaración de Ga Eul.
— Aniyo… no me di cuenta de que podías ser tan… dulce —dijo finalmente. Eso rápidamente hizo callar a Yi Jung—. Lo que quise decir es que puedes ser dulce con tu abuela, por supuesto… no en una manera romántica… ella realmente te adora, sabes… —dijo Ga Eul ilusoriamente dándose cuenta de lo mucho de la infancia de Yi Jung que había sido revelado por la abuela Haejin. Eso hizo su percepción de Yi Jung un poco diferente a la de él siendo un Fantasma y un Casanova. De hecho… no era más que un niño pequeño…
— Jan Di llega hoy… —Yi Jung decidió cambiar el tema. Aparentemente, Ga Eul estaba empezando a resolver el rompecabezas de su compleja vida. Yi Jung odiaba admitirlo, pero Ga Eul era la más cercana a desentrañar sus largamente ocultos defectos. Ella se estaba convirtiendo en una carga, pero no en una que él dijera que no era bienvenida. Ga Eul era una dulce carga que estaba dispuesto a soportar. Ella era tan divertida como molesta, y así, a él no le importaba.
— ¿Ella y Jun Pyo se encontraron? —preguntó Ga Eul ansiosamente.
— Sí… —respondió Yi Jung con tono sombrío—. Pero no salió como esperábamos. Jun Pyo… él cambió… —su voz sonó baja, casi triste, mientras le daba la noticia a Ga Eul. Odiaba ser quien se lo dijera pero tenía que hacerlo—. En este momento, creo que Jan Di necesitará tu apoyo… ha pasado por muchas cosas…
Ga Eul se sorprendió de escuchar la evidente preocupación en la voz de Yi Jung. Parecía que Jan Di y su colorida personalidad había sido capaz de ganar no sólo a Jun Pyo sino también al resto de los F4. Sin embargo, Ga Eul se entristeció por escuchar la noticia que Yi Jung le había dado. Sólo podía encogerse al pensar en lo mal que Jan Di se sentía en ese momento. Y mentalmente decidió que ella le daría su apoyo a Jan Di siempre que lo necesitara.
— No te preocupes… me aseguraré de ayudarla… —dijo Ga Eul suavemente.
— También… seguiré en contacto contigo… —declaró Yi Jung en voz baja.
— Por Jan Di y Jun Pyo… lo entiendo… por supuesto… —añadió Ga Eul mientras miraba por la ventana con tristeza.
Yi Jung abrió la boca para decir algo, pero optó por quedarse callado. No quería decirlo. La verdad era que sentía que Ga Eul era la única persona con la que podía contar. Ella misma había demostrado ser más capaz en varias ocasiones. A pesar de que parecía dulce e inocente, ella era una fuerza a tener en cuenta. Era encantadora, sensible y un poco infantil a veces. Era ingenua, pero Yi Jung creía que su ingenuidad la hacía aún más especial.
Yi Jung suspiró.
— Bueno, antes de apagar nuestro estado de ánimo por Jan Di y Jun Pyo, creo que es mejor si sonreímos por el bien de Halmoni, ¿no crees? —él sonrió—. Por cierto, ¿cómo se conocieron?
— ¿Ehh? Ah… bueno, ella era una clienta regular en la tienda de avena y pedía que yo estuviera a su servicio cada vez que iba. Ella me contaba muchas historias… y cuando me refiero a las historias, quiero decir, las historias sobre… ¡Jajajaja!
Ga Eul no pudo terminar su frase mientras su alegre risa llenaba el auto de Yi Jung. Se rió con tanta sinceridad y con una expresión tan vibrante que, a pesar de que Yi Jung imaginaba las historias que su abuela le había contado sobre él, sencillamente no podía enojarse con la chica junto a él.
Yi Jung, Jae Joong y Ga Eul fueron conducidos por la abuela al interior de un lujoso restaurante francés donde era una valiosa clienta, como lo demostraba la manera en la que los asistentes llegaron a atenderla y saludarla cálidamente en la entrada. Ella asintió con la cabeza y les sonrió a su paso, siendo seguida por los tres jóvenes. Fue guiada por los asistentes a la que parecía su mesa de siempre, cerca del muro de cristal que les permitía una impresionante vista del jardín junto al restaurante.
— ¿Será su orden usual, señora? —preguntó la camarera con familiaridad mientras esperaba sus órdenes.
— Ah, sí, Ae Hee, gracias… ¿recuerdas a mis nietos? ¿Yi Jung y Jae Joong? —le preguntó la abuela Haejin a la mesera mientras los llevaba hacia la mesa de costumbre.
La camarera les dedicó una mirada a los dos jóvenes y sonrió.
— Por supuesto… se han convertido en estos apuestos muchachos —respondió cortésmente.
Jae Joong estaba a punto de tomar un sorbo del agua en su copa cuando la abuela Haejin habló de nuevo.
— Ah, y me gustaría que conozcas a Ga Eul-shi… mi futura nieta… —Jae Joong tosió de repente el agua que estaba bebiendo, su rostro lleno de asombro mientras los ojos de Yi Jung se abrían con igual sorpresa.
— Halmoni… —dijo Jae Joong—. ¿Hablas en serio? —preguntó desconcertado con la sensación de triunfo en su pecho. Estaba bastante seguro de que la intención de la abuela Haejin era que Ga Eul fuera para Yi Jung. Sin embargo, para Yi Jung su sorpresa fue reemplazada rápidamente por la confusión sobre si estaba reservando a Ga Eul para él o para Jae Joong.
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— Ga Eul… —la ventana del auto deportivo color anaranjado bajó lentamente y reveló a Yi Jung sonriendo mientras miraba a Ga Eul expectante, quien caminaba desconcertada por la acera, pensando en sus propios asuntos.
— ¿Yi Jung… sunbae? —preguntó. La sorpresa estaba claramente escrita en su rostro al verlo. Mentalmente se preguntó cómo Yi Jung podía aparecer de la nada tan repentinamente y ser capaz de encontrarla en donde quiera que estuviera. Pero, de nuevo, su respuesta superflua llegó a ella.
"Tengo un rastreador GPS de Chu Ga Eul", recordó sus palabras.
— Entra… —su invitación era suave acompañada de una radiante sonrisa, así que Ga Eul optó por ir.
Él la llevó a un lugar aislado, pero no lo suficiente como para ser peligroso. Sólo un lugar donde había un poco de paz y tranquilidad para poder hablar. Sin una palabra, Yi Jung le entregó un sobre color amarillo tan pronto como el motor de su auto se detuvo. Ella lo abrió lentamente y dentro había una invitación para el cumpleaños de Goo Jun Pyo.
— ¿La fiesta de cumpleaños de Goo Jun Pyo? —preguntó, confirmando el contenido de la invitación.
— Así es —replicó él con indiferencia.
— ¿Quieres que lleve a Jan Di ahí? —preguntó ella, refiriéndose a la parte de la fiesta indicada en la invitación. Yi Jung sólo asintió con la cabeza en respuesta—. ¿Por qué? ¿Por qué debo hacerlo? —su tono era mitad horrorizado y mitad burlón—. Jun Pyo… no… ésa persona botó a Jan Di —dijo ella, sintiendo la indignación crecer dentro de ella cuando pensó en lo mucho que Jun Pyo había lastimado a su amiga.
— Hay algo que me molesta. Se podría decir que quiero asegurarme… —explicó Yi Jung.
— Si algo sale mal, será Jan Di quien resultará herida. —el tono de ella era profundamente disgustado con la idea de Yi Jung.
— Ga Eul-yang, escucha con atención. Si el que Jun Pyo botara a Jan Di fue una actuación, entonces esto sería un alivio. Pero si es verdad, entonces, también es necesario para que Jan Di pueda cerrarlo —explicó él.
— ¿No sería matarla dos veces?
— Si es alguien que debes borrar de tu corazón, entonces no dejar ni un poco de esa persona en tu interior es lo más sabio que puedes hacer. ¿No te enseñé eso antes? —dicho eso, Yi Jung salió de repente de su auto y se dirigió al compartimiento trasero. Ga Eul hizo lo mismo y lo que pasó después fue algo realmente inesperado. Yi Jung comenzó a apilar tres enormes cajas una tras otra en los brazos de Ga Eul.
— ¿Qué es todo esto? —preguntó ella, su expresión era todo inocencia y desconcierto.
— Si quieres ir a la guerra, por supuesto que necesitarás armas —dijo él y añadió la cuarta caja a su carga.
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Ga Eul no quería ir a la fiesta. No quería estar rodeada de personas asquerosamente ricas, ni mucho menos, estar en la misma habitación que el hombre que le rompió el corazón a su mejor amiga. Sin embargo, como Jan Di había decidido ir, ella también decidió hacerlo por su amiga, para apoyarla todo el tiempo. Cuando llegaron a la sede de la fiesta de cumpleaños no fue difícil ver en dónde estaban los miembros del F4. Solamente habían tenido que ver en dónde estaban las chicas gritando y, como era usual, los integrantes del F4 estaban ahí.
Ga Eul sintió que su corazón dejaba de latir ante la vista de Yi Jung luciendo tan gallardamente apuesto con su traje gris. Bueno, no es que él no fuera guapo. De hecho, él siempre se veía encantador. Los miembros del F4, más específicamente Ji Hoo, se volvieron para hablar con Jan Di. Todas las demás chicas retrocedieron, dedicándole miradas envidiosas a su amiga. Ella no podía culpar a las otras mujeres. Los F4 eran apuestos y encantadores en su propia manera.
— Viniste… —dijo Ji Hoo.
— No quería huir, así que me tragué mi orgullo y decidí venir… —tan típico de la valiente Jan Di—. Pero estaba pensando… que tal vez fue un error venir aquí. —añadió lentamente.
— Jan Di, como ya estás aquí, podrías simplemente cenar y retirarte… —dijo Woo Bin.
— Además, si te vas ahora como una cobarde, Ga Eul-yang se sentirá incómoda estando sola toda la noche —añadió Yi Jung— Sin tu coraje, Jan Di sería como un mero cadáver, ¿verdad? ¿no es así, Ga Eul?
Ga Eul sonrió incómoda a lo que Yi Jung dijo, pero no añadió nada más. Pronto la cena comenzó y Goo Jun Pyo se paró frente a todos. La bruja, ahm, la madre de Goo Jun Pyo incluso le pidió a Jan Di que tocara el piano. Ga Eul sintió la ira y la preocupación mezclándose en su pecho. Dada la oportunidad, realmente hubiera querido defender a su amiga de la madre de Jun Pyo. Pero también estaba preocupada por que Jan Di se pudiera avergonzar a sí misma. Su amiga no era exactamente del tipo que sabía tocar el piano.
No obstante, Ga Eul se sorprendió profundamente cuando Jan Di comenzó a tocar una melodía triste y dulce mientras cantaba. Repentinamente, Ga Eul sintió que su corazón se rompía por su amiga. No pudo evitar llorar. Sin duda su amiga estaba sufriendo muchísimo en ese momento. De alguna manera, Ga Eul se sintió tan inútil e impotente. Quería consolar a su amiga, pero no podía pensar en nada que ella pudiera hacer. Sorpresivamente, sintió algo cálido aterrizar en sus manos mientras las apretaba en puños sobre su regazo. Ella miró hacia abajo y se sorprendió al ver la mano de Yi Jung sobre las suyas. No la estaba mirando, pero sabía que Yi Jung estaba tratando de apoyarla mientras ambos miraban a Jan Di.
Como si la bruja no estuviese satisfecha por su intento de humillar a Jan Di, le añadió más dolor al presentar a la prometida de Jun Pyo. Más tarde en la noche, Jan Di se enfrentó a Goo Jun Pyo, a su madre e incluso a su novia. Fue apartada por la madre de Goo Jun Pyo para una 'charla' y mientras tanto, Ga Eul se quedó sola con el F4. Sin embargo, estaba tan preocupada por lo sucedido que se disculpó y salió a tomar aire fresco.
Ga Eul estaba junto a la terraza, hundida en sus pensamientos. Jan Di no estaba y ahora ella se había quedado sola. Hubiera querido acompañar a su amiga, pero Jan Di insistió en que debía enfrentarlo sola. Estaba profundamente preocupada por la clase de truco que la madre de Jun Pyo estaba haciendo en ese momento. Ga Eul decidió que no estaba de humor para mezclarse con el resto de los invitados mientras su amiga estaba frente a frente con una persona tan odiosa. Prefirió tomar un poco de aire para aliviar algo de la tensión o preocupación que se estaba acumulando en su interior.
Demasiado pronto, su silencioso ensimismamiento fue roto por una voz familiar.
— Más extraño que lo sueñes… ¿te atreverías a mirarme o a siquiera pensar en mí? Esta gárgola repugnante que arde en el infierno, pero que secretamente anhela el cielo… —la voz comenzó a recitar las líneas del Fantasma de la Ópera que él había memorizado en el corazón.
Cuando Ga Eul se giró para ver quién era, se sorprendió al ver a Yi Jung llevando una máscara plateada, de diseño intrincado con brillos dorados y plumas. La sostenía frente a su rostro, como si de verdad fuera el Fantasma. Al verlo, los labios de Ga Eul se convirtieron en una sonrisa.
— Lamentablemente criatura de las tinieblas, ¿qué clase de vida has conocido? Dios, dame el coraje para mostrarte que no estás solo… —replicó ella, tomando como referencia las líneas de Christine, de la famosa obra de teatro.
Yi Jung se acercó poco a poco a Ga Eul con pasos firmes y se paró a su lado. Lentamente se quitó la máscara y se la entregó a ella.
— Un regalo… recuerdo de Macao. Olvidé dártela la primera vez que nos vimos cuando regresé… —explicó él.
« Continuará… »
…
