DISCLAIMER:Los personajes de BoysBeforeFlowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shatteredtearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.

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Capturing the Casanova.
Capítulo20.Aprendiendosuoficio.

Ga Eul abrió lentamente los ojos y se sorprendió al ver un lugar desconocido. Se frotó los ojos antes de finalmente sentarse. Cuando miró a su lado, le sorprendió ver a So Yi Jung durmiendo tranquilamente junto a ella. Además, estaba vestido con una camisa polo blanca y los primeros botones abiertos. Sus ojos se abrieron con sorpresa. Cuando se vio a sí misma para comprobar si todavía estaba completamente vestida, se sorprendió al descubrir que estaba atavida con un vestido de algodón blanco.

— ¡Aaaaaaahhhhhhhhhhh! —gritó en voz alta, despertando al Casanova—. ¡Sunbae! ¿Qué me hiciste?

Al escuchar el fuerte e inesperado grito de Ga Eul, de repente Yi Jung se movió rápido sobre la cama, cayendo en un estado de semi-pánico.

— ¿Qu… qué ocurre? —preguntó él con la preocupación escrita en el rostro. Cuando finalmente notó que Ga Eul lo miraba con ojos acusadores mientras sostenía las sábanas contra su pecho, se dio cuenta de lo que la había hecho entrar en pánico. Pronto tragó algo de saliva y desvió la mirada, incapaz de verla a los ojos.

Sunbae… no me digas que… —la voz de Ga Eul era apenas un susurro, tenía una expresión de aturdimiento en su rostro.

— Lo siento… —murmuró él con tono de culpabilidad y no dijo más.

— ¿Lo siento? ¿Es todo lo que puedes decir? ¡Sunbae! ¿Cómo pudiste? —La voz de Ga Eul se alzó un poco más mientras sentía que se derrumbaba. No quería creer que algo realmente hubiera pasado entre ellos, sin embargo, el rostro culpable de Yi Jung de alguna manera gritaba lo contrario.

— ¡Yah! ¡No fue mi culpa que no hubiera recamareras mujeres en el turno de la noche! Pedí que alguien viniera y me ayudara, ¡pero ellos enviaron a un hombre! ¿Qué debía hacer? No podía dejar que ningún hombre te tocara… —explicó él. Su voz sonaba a la defensiva y muy fuerte al principio, pero gradualmente se suavizó hasta decir la última oración. Aún no era capaz de encontrar sus ojos, sintiéndose incómodo.

— ¿A qué te refieres? —preguntó Ga Eul. Estaba algo confundida.

— Juro… que mis ojos estuvieron cerrados cuando te cambié la ropa. —confesó Yi Jung finalmente. Fue entonces que Ga Eul dejó escapar un suspiro de alivio.

Él sólo le había cambiado la ropa. Espera… ¿qué? ¿cambiado la ropa? Al darse cuenta de que él había sido capaz de cambiarle la ropa, dejarla desnuda y… y…

Repentinamente Ga Eul gritó de nuevo.

— ¡Aaaaaaahhhhhhhhhh! —gritó escondiéndose bajo las sábanas, con la cara roja de furia.

"Estonoestápasandoestonoestápasando", pensó, recitándolo en silencio como un mantra que esperaba que fuera verdad. Sin embargo, la realidad rogaba por ser diferente. Yi Jung le había cambiado la ropa y sólo Dios sabía lo que había visto debajo.

— Ga Eul… te lo juro… tenía los ojos cerrados… —explicó Yi Jung, no obstante, no podía negar el hecho de que había espiado unas cuantas veces. Con esos pensamientos ocupando su mente, un tono rojizo avanzó lentamente sobre sus mejillas y, de nuevo, apartó la mirada. Estaba un poco nervioso por el hecho de que había intentado cambiarle la ropa lo mejor posible, pero ella solamente estaba pensando cosas sin sentido acerca de él. Dios sabía lo mucho que él tuvo que controlarse para no… hacerle cosas. Nunca se le había ocurrido que Ga Eul podría ser tan tentadora.

— Pero… pero… ¡Nooo! ¡Mi castidad! ¡No puedo creer que hicieras esto! ¡Me violaste! —continuó Ga Eul histérica.

— Ga Eul-yang, no te violé. Solamente te cambié la ropa porque estabas empapada en sudor. Si yo te hubiera violado, y lo digo hipotéticamente, entonces no estarías gritando así. Te apuesto a que incluso estarías sonriendo y pidiéndome por otro round cuando te levantaste.

Yi Jung sonrió de lado mientras la miraba. Había una extraña diversión cada vez que se burlaba de ella, y le gustaba hacerlo una y otra vez.

Súbitamente, Ga Eul le lanzó una almohada y se levantó de la cama.

— ¡Hah! ¡No soy tan fácil! ¡No soy como tus chicas! —replicó Ga Eul con una expresión enojada y ofendida en su rostro.

— Por supuesto, estoy de acuerdo. Tú no eres como ellas… ellas son más sexys. —respondió él con un toque de picardía en sus ojos.

Ga Eul lo miró con dureza al escuchar sus palabras. Después de eso, ella actuó con frialdad y aire de suficiencia, cruzando los brazos sobre el pecho.

— Está bien, Yi Jung-sunbae… Son más sexys, ¿no? Bueno, apuesto a que te gustó lo que viste anoche. Lástima que no lo puedas tocar. —Ella sonrió triunfante y caminó hacia la mesita de noche. Tomó su ropa y se dirigió directamente a la sala para cambiarse.

Yi Jung se quedó reflexionando sobre sus palabras. Entonces se masajeó la sien, con la molestia escrita en el rostro. Cerró los ojos y lo único que vio fue la imagen de Ga Eul durmiendo mientras él la desnudaba lentamente.

"Malditasea", pensó. Necesitaba liberarse del calor. El recuerdo de Ga Eul era mejor que cualquier otra combinación de afrodisíacos. "Demonios", maldijo de nuevo.

-oOo-

Ga Eul estaba de pie, frente a la puerta entreabierta, lo que le permitía ver la clase de cerámica que se estaba llevando a cabo en el interior. Mentalmente se debatía si entrar o no. Jae Joong le había dicho que sería un acierto si se involucraba en la alfarería para así entender mejor la pasión que Yi Jung tenía por su oficio. Además, ella podría pedirle que le enseñara una o dos cosas, lo que les permitiría tener algo de tiempo juntos.

Ella se dio vuelta dispuesta a salir cuando repentinamente alguien la llamó. Era la maestra de la clase. Una bonita mujer, con hermosos rasgos y un refinado tono de voz. Saludó a Ga Eul con calidez y alegría, dándole la bienvenida al mundo de la cerámica. Fue entonces cuando Ga Eul no dio marcha atrás y procedió a tomar las lecciones.

Más tarde, ese día, Ga Eul oficialmente comenzó un tutorial práctico sobre el modelaje de arcilla. Aparentemente, era la más joven en la clase, y sus compañeras eran en su mayoría mujeres casadas que intentaban probar un nuevo pasatiempo. La profesora llamada Cha Eun Jae era una mujer muy paciente. Ella fue toda sonrisas durante la clase mientras explicaba los fundamentos de la cerámica. Ga Eul escuchó con entusiasmo, estando verdaderamente interesada en aprender algo por el bien de Yi Jung.

Al final de la clase, Ga Eul tuvo la amabilidad de quedarse y ayudar a Eun Jae a guardar los materiales.

Komaowoyo —Ga Eul sonrió amablemente y se inclinó en gratitud.

— Yo soy quien debería agradecértelo… —dijo Eun Jae. Su rostro irradiaba bondad y elegancia con una sonrisa.

— ¿Eh?

— Por lo general, son señoras mayores las que toman esta clase. Estoy muy feliz de ver a alguien de mi edad, Ga Eul-sshi… —explicó Eun Jae—. Por cierto, si no te importa que pregunte, ¿cómo llegaste a interesarte en la alfarería? —le preguntó.

Ga Eul sonrió.

— Alguien que conozco es alfarero —respondió.

— Y te gusta esa persona, ¿verdad? —adivinó Eun Jae, y estaba en lo cierto.

— ¿Eh? —Ga Eul estaba un poco avergonzada, pero Eun Jae parecía ajena a ello.

— Porque quieres conocer a esa persona… la sensación de querer hacer lo que esa persona hace y esperar que puedan hacerlo juntos… yo la conozco muy bien —dijo Eun Jae con una sonrisa. Al parecer, estaba hablando por experiencia propia.

— ¿Por casualidad, usted…? —preguntó Ga Eul, a la espera de una confirmación. Eun Jae lo dijo con entusiasmo.

— Era un amigo de la infancia… cuando otros niños jugaban, nosotros aprendíamos alfarería… —narró Eun Jae.

— ¿Tu novio se convirtió en un alfarero?

— Mmm… aunque él es alfarero… no llegó a ser mi novio.

— Aahh… —Ga Eul sintió pena por Eun Jae. Se encontró avergonzada por ser demasiado entrometida en los asuntos de alguien más.

— No tienes que sentirte mal por mí. Gracias a él, me hice bastante estable. —aseguró Eun Jae. Aquí había una mujer que parecía bastante contenta narrando la historia de un amor que nunca progresó, pero que era feliz de compartir. Esto sólo mostraba que ella había seguido adelante.

Eun Jae pasó a tomar una taza del estante cercano y se la mostró a Ga Eul.

— ¿Ves esta taza? A pesar de que parece débil, ¿creerías que es muy fuerte en su interior? —La puso en el suelo y la pisó—. Después de ser cortada sin cesar, una y otra vez, en la mesa de alfarería, entonces a…

— Mil trescientos grados… —recordó Ga Eul, hablando en voz alta.

— Es correcto —secundó Eun Jae—. Necesita soportar mil trescientos grados de calor en el horno. Así es como el alma de esta taza se crea. Pero… ¿cómo lo sabes, Ga Eul-sshi? —Había un toque de curiosidad en la voz de Eun Jae cuando preguntó. Por lo general, los novatos no conocían el procedimiento.

— Aah… escuché algo así en el pasado… —explicó Ga Eul, a lo que Eun Jae asintió con aprensión.

— Puedes traer a tu amigo alguna vez, Ga Eul-sshi… tengo curiosidad… —dijo ella. Ga Eul simplemente sonrió en respuesta, preguntándose si ella podría convencer a So Yi Jung de venir a verla en una de sus clases de alfarería.

-oOo-

Yi Jung caminaba con paso firme hacia su taller después de una noche de ahogarse en el placer lujurioso de sus compañeras. Aunque no estaba satisfecho. Seguía buscando algo en ellas, pero no sabía qué era. Además, sus pensamientos estaban casi siempre dominados por una ingenua chica de secundaria con quien había pasado una noche en un hotel, sorprendentemente, sin que pasara nada entre ellos.

En el momento en el que Yi Jung encendió las luces dentro de su taller, se sorprendió al ver a dos personas paradas peligrosamente cerca. Sus ojos de inmediato se convirtieron en un par de ranuras ardientes cuando vio a su padre en las manos de una mujer que no parecía ser más que unos pocos años mayor que él. La ira y la irritación dominaron al instante las facciones de Yi Jung cuando enfrentó a su padre, quien incluso tuvo la libertad de tomar una botella de vino de su mini bar.

Con voz controlada, Yi Jung se abstuvo de arremeter contra el hombre que era su padre. Le tomó hasta la última gota de su autocontrol no insultar al hombre que le había dado la vida. Incluso sus nudillos estaban cerrados herméticamente, conteniéndose para no atacar a su propio padre.

— Este es mi lugar de trabajo —dijo Yi Jung—. Vete a trabajar a otra parte, Abeoji.

Con una calmada sonrisa, su padre tomó un sorbo de vino y miró a Yi Jung.

— Hijo… —dijo él—. Tú también "trabajas" aquí. Vamos a ayudar a otros, ¿de acuerdo? —Yi Jung sabía que cuando su padre hablaba de "trabajar", se refería a otro tipo de trabajo, un trabajo diferente de la cerámica en el que ambos sin duda sobresalían.

Aunque estaba obviamente muy enojado y ofendido, Yi Jung seguía prefiriendo socavar sus verdaderos sentimientos.

— Si vas a ser así, tendré que cambiar mi lugar de trabajo —lo amenazó.

— No es posible que lo hagas —le respondió su padre, sonando demasiado seguro de sí mismo—. Está bien que yo sea el que se vaya… pero tú no puedes. ¿Lo olvidas? El alfarero que además es la cabeza de la familia So no soy yo… eres tú…

— Nunca dije que quisiera serlo —replicó Yi Jung.

Aunque en su mente sabía que llegaría el tiempo en el que se vería forzado a tomar y cumplir con esa obligación. Su padre era un mujeriego poco confiable. Su madre estaba mental y emocionalmente inestable. Su abuela estaba envejeciendo. Su hermano había huido y decidido vivir lejos de la influencia So al saber que Yi Jung había sido elegido para dirigir al clan. No había nadie más que fuera obligado a adoptar tal deber, nadie más que él.

— Pero tampoco dijiste que no querías, ¿no es así?

Había algo de verdad en las palabras de su padre, y él sabía perfectamente por qué Yi Jung no se había negado. Simplemente no había tenido opción. Y sabía que Yi Jung nunca dejaría que las personas a su alrededor sufrieran. Él se encargaba de sufrir en lugar de otros. A pesar de ser un mujeriego, Yi Jung era un niño incapaz de liberarse de los lazos que lo ataban con fuerza. Y este era uno de los nudos más apretados.

— ¿Por qué sigues viviendo así? —No había desprecio en la voz de Yi Jung cuando preguntó.

Su padre no contestó, simplemente sonrió. Tomó un trago final del vino antes de hablar.

— Porque estoy aburrido… —respondió finalmente—. Vivir es tan aburrido…

De alguna manera, su respuesta no fue lo que Yi Jung esperaba. Y eso lo ofendió aún más.

— Vivir la vida apropiadamente… ¿hubo incluso algún momento en el que lo hiciste? —preguntó Yi Jung. Su voz era ácida y su cara estaba llena de odio y desprecio por su padre. Si no fuera por la irresponsabilidad de su padre, él no tendría que llevar la carga de ser el jefe de la familia.

Casi de repente, su padre miró con tristeza el vaso de vino que estaba en su mano y una sonrisa agridulce apareció en sus labios.

— La mujer que me hizo querer vivir apropiadamente… sólo hubo una en toda mi vida… después de que pierdes a una chica así… todas las demás serán lo mismo… y todo caerá en una repetición sin fin… —narró su padre casi con tristeza.

— ¿Y mi madre? ¿no crees que eso es demasiado cruel para ella? —le preguntó Yi Jung con tristeza, sus ojos comenzaron a hacerse densos por un segundo. Pensaba que nunca haría nada como lo que hacía su padre. Nunca dejaría que una chica llorara por él. Si él no se conectaba con una chica específica, entonces nadie saldría lastimado por su causa.

— Y es por eso que deseaba que la vida se diera prisa y pasara… pero seguro que no funciona como yo lo quería… —Lentamente puso la copa de vino en el mini bar con un ruido sordo y encaró a Yi Jung—. ¿Sabes por qué superaste a Il Hyun y te convertiste en la cabeza? Es porque te pareces más a mí… Es cruel, ¿verdad? —Con esto, puso una mano sobre el hombro de Yi Jung con una sonrisa despreocupada en el rostro—. No lo olvides… una vez en la vida… sólo hay una que es real… otra cruel verdad…

Entonces salió del taller, dejando a Yi Jung con las palabras que había escuchado alguna vez de cierta chica.

Incapaz de reprimir su ira por más tiempo, Yi Jung puso la mano en la botella de vino sobre el mini bar. Casi de inmediato, con un fuerte grito, la arrojó al piso con todas sus fuerzas, rompiéndola en cientos de diminutas piezas de cristal que ya no estaban en condiciones de quedar juntas. Más tarde esa noche, Yi Jung no hizo más que simplemente ahogarse en el confort del alcohol. La aparición de su padre le recordó a una chica de su pasado a quien él había amado demasiado.

« Continuará… »

- - - - - - - - - Adelanto del Capítulo Veintiuno: "LaangustiadelFantasma".

Sunbae… ¿te gustaría salir conmigo? —pidió Ga Eul valientemente.

Al escucharla, Yi Jung se volvió hacia ella con una expresión de incredulidad y sorpresa. Nunca había esperado algo tan atrevido de la dulce y recatada Ga Eul. Además, él era todo lo opuesto a ella, ¿cierto? Nunca sería su tipo… así que ¿por qué?

— ¿Una cita? —le preguntó una vez que estuvieron a salvo dentro de su taller—. ¿No hicimos eso la última vez? —preguntó. Mantuvo la expresión estoica en su rostro, ocultando por completo la sorpresa y el asombro de por qué Ga Eul actuaba de esa manera.

— No una falsa… una cita real… —explicó Ga Eul con una expresión esperanzada en el rostro.

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Nota de la Traductora:

Hola, hola!

Espero que les haya gustado!

Lamento mucho no haber traído doble capítulo, esta vez el tiempo no me alcanzó para terminarlo, pero estará listo para la próxima semana a más tardar. En fin, ya no hay mucho por decir así que me despido, como siempre agradeciéndoles antes por sus magníficos comentarios. Ojalá que sigan disfrutando de la historia ^^

Nos leemos pronto!

Anna