DISCLAIMER:Los personajes de BoysBeforeFlowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shatteredtearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.

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Capturing the Casanova.
Capítulo21. La angustia del Fantasma.

El alcohol y las mujeres se convirtieron en el refugio de Yi Jung mientras luchaba contra los demonios en su interior. Las palabras de su padre constantemente le recordaban la maldición de su vida como heredero del clan So. En silencio, su solitario corazón gritaba en medio de la provocadora multitud dentro del bar buscando y esperando que alguien pudiera sacarlo de su miseria. Aparentemente, la mayoría de las personas dentro del bar veían únicamente al Casanova, no al Fantasma.

"Después de perder a una chica asítodas las demás serán lo mismoy todo caerá en una repetición sin fin". La voz de su padre sonaba repetidamente en su cabeza como un acorde desconcertante que se niega a ser silenciado.

"¿FueEun Jae una de esas otras chicas?", no pudo evitar preguntarse. "¿Cómo pudo Eun Jae ser tratada de esa manera cuando yo la quería tanto?"

Una vez más, recordó a la mujer que fue capaz de encantar a cuatro hombres del clan So.

Yi Jung apenas era capaz de caminar mientras se servía más licor. Andaba aturdido hasta que tropezó en una habitación llena de mujeres y algunos hombres. Su presencia fácilmente suscitó miradas llenas de admiración de las mujeres. Con una sonrisa lenta en su rostro, repentinamente plantó un beso en los labios de la mujer más cercana a él sin siquiera pensar en las consecuencias. Al pareces, sus acciones fueron condenadas por los hombres que fueron testigos de cómo había sido capaz de encantar a sus mujeres.

So Yi Jung rápidamente fue sobrepasado por los hombres, estando demasiado ebrio e incapaz de defenderse a sí mismo. Un hombre le dio una patada y otro lo golpeó. Mientras ellos estaban en el proceso de darle una paliza, un hombre incluso le pisó el brazo derecho, lastimándolo. Yi Jung gritó de dolor, pero eso no los detendría.

Por suerte, Woo Bin llegó pronto al rescate.

— ¡Yah! —gritó con fiereza al ver a su amigo ser golpeado por esos bastardos. De inmediato corrió a lado de su amigo—. Yi Jung, ¿por qué bebiste tanto? —preguntó, queriendo saber qué había causado que su amigo actuara así—. Yi Jung… ¿estás bien? —inquirió. Sin embargo, Yi Jung gruñía de dolor mientras sostenía su mano derecha.

— Joven amo, ¿nos ocupamos de esto? —un hombre corpulento detrás de Woo Bin, que era uno de sus subordinados, le preguntó.

— No se metan. Me ocuparé de los bastardos que lastimaron a mi amigo yo mismo —Woo Bin habló peligrosamente mientras su ojos se llenaban de ira.

Sin decir una palabra, Woo Bin se puso de pie y repentinamente pateó con todas sus fuerzas a uno de los hombres que habían golpeado a Yi Jung y comenzó una violenta pelea de tres contra uno en el interior del bar.

— ¿Saben cuánto valen sus manos? —preguntó Woo Bin mientras sostenía a un hombre por el cuello—. ¡Sus manos son más valiosas que la vida de ustedes! ¿Tienen idea de lo que han hecho? —con eso, lanzó otro violento golpe que envió al tipo volando hacia el piso con un fuerte ruido sordo.

Después de ocuparse de los bastardos que lastimaron a su amigo, Woo Bin personalmente ayudó a Yi Jung y lo llevó al hospital para que revisaran su brazo. Resultó que la mano de Yi Jung estaba fracturada y tomaría un tiempo para que sanara. También significaba que Yi Jung no sería capaz de crear vasijas por el momento. Eso fue un duro golpe para Yi Jung, y no lo tomó a la ligera. Mientras Woo Bin miraba a su amigo, no pudo evitar suspirar.

Escuchando que Yi Jung estaba herido, Goo Jun Pyo inmediatamente fue a ver a su amigo. Encontró a Yi Jung sentado en un banco dentro de su taller. Su expresión era sombría mientras miraba fijamente hacia la nada. Parecía que le había sido drenada toda la felicidad en el mundo.

— ¿Cómo puede una nadadora nadar si sus hombros son incapaces de soportar la presión? —preguntó Yi Jung con una sonrisa agridulce en el rostro—. Del mismo modo, ¿cómo puede un alfarero ser llamado alfarero si sus manos están lastimadas, haciéndolo incapaz de moldear vasijas? —añadió. Comenzó a pasearse por su taller, dejando que su mano sana recorriera sus piezas. Poco a poco, los recuerdos de su pasado se precipitaron sobre él. Específicamente, la largamente enterrada memoria de la chica que compartió su pasión por la cerámica, la misma chica que él había amado profundamente y que había perdido… Cha Eun Jae.

— ¿Te refieres a Jan Di? —preguntó Goo Jun Pyo.

— ¿Conocemos a otra nadadora que no sea Jan Di? —le preguntó Yi Jung con un deje de sarcasmo.

— ¡Yah! ¡Habla claro! —insistió Jun Pyo, incluso recurriendo a tomar a Yi Jung por el cuello.

— ¿Recuerdas cuando a Jan Di recibió el golpe de la silla en tu lugar? —Yi Jung sonrió con amargura mientras sus ojos se convertían en algo denso—. ¿Sabes cuánto lloró Jan Di cuando supo que no podría nadar otra vez? —preguntó de nuevo—. Tú y yo… no tenemos nada que darle a las mujeres que amamos excepto dolor…

Ésa había sido la principal razón por la que hasta ahora Yi Jung se había negado a atarse a ninguna mujer, ni siquiera a Eun Jae. Tenía miedo de lastimar a la mujer que amaba por amarla tan profundamente. Después de todo, era considerado igual a su padre, un mujeriego.

-oOo-

Ya era de noche, pasaban de las seis. Ga Eul estaba parada afuera del taller de Yi Jung, esperando pacientemente a que el Casanova llegara porque tenía que discutir con él. Algo que involucraba su felicidad y su corazón. Repentinamente, su teléfono sonó. La llamada era de Jae Joong.

— ¿Yobosaeyo? —respondió Ga Eul.

— Ga Eul-sshi, mianhae por no llamarte antes. He estado un poco ocupado con un montón de cosas… he… he recibido tu mensaje… supongo que también sería una sabía decisión confrontarlo con franqueza. —La voz de Jae Joong sonaba tranquila y alentadora.

Komaowoyo… no esperabas que hiciera esto, ¿verdad? —preguntó Ga Eul.

— ¿Para ser honestos? Aniyo… pero ambos sabemos que el amor no se puede lograr con mera paciencia. Yo pensaba en una táctica indirecta para ganar su corazón, pero veo que elegiste la directa… eso requiere mucho valor… y debo aplaudir tu valentía —dijo Jae Joong.

Ga Eul sonrió.

Komaowoyo… La verdad es que quiero intentarlo y ser honesta conmigo misma. Quiero dar lo mejor de mí. Y si eso no funciona con él, al menos lo intenté, ¿no?

— Estoy de acuerdo… ¡Buena suerte entonces!... espero y rezaré porque atrapes al Casanova. Llámame si algo pasa, ¿de acuerdo?

Araso… —con eso, Ga Eul terminó la llamada y siguió esperando a que Yi Jung llegara.

Mientras esperaba, Ga Eul recordó brevemente cómo su profesora en la clase de cerámica la animó a confesarse al chico del que estaba enamorada.

"Apúrate y confiésalo antes de que sea tarde, GaEul-sshi", las palabras de Eun Jae resonaban repetidamente dentro de su cabeza. El miedo al rechazo se había apoderado de su corazón al escuchar la sugerencia de Eun Jae, pero Ga Eul decidió ser valiente tal y como siempre lo había sido, y tratar de confesar lo que sentía.

Recordó cuando le preguntó a Eun Jae por qué ella y el hombre que amaba se habían separado, y ella le había respondido que había sido por egoísmo. Ella quiso quedarse con él como él quería. Sin embargo, ella se volvió egoísta y quiso más. Quiso que fueran más que amigos. Aparentemente, el hombre que amaba no podía darle eso. Le aconsejó a Ga Eul juntar todo su coraje y confesar sus sentimientos antes de que fuera tarde. Si no lo hacía, tal vez podría arrepentirse en el futuro.

Después de lo que pareció un largo tiempo, Yi Jung finalmente apareció con un visible vendaje en su mano derecha. A él le sorprendió ver a Ga Eul frente a su taller, sin embargo, pareció que no estaba contento con su presencia. Estaba demasiado ocupado con sus asuntos internos y en esta ocasión su presencia no fue bien recibida.

— ¿Cuál es el problema? —preguntó él—. No me gusta que las personas vengan sin ninguna razón.

Su tono fue grosero y poco acogedor. Bastaba para hacerle saber a Ga Eul que no era bien recibida, no obstante, ella decidió mantenerse firme en su resolución.

Yi Jung pasó por delante de Ga Eul y estaba a punto de entrar a su taller cuando de repente ella habló.

— Tengo una razón.

Fue entonces que Yi Jung giró la cabeza, esperando a que dijera la razón por la que había venido. Los rasgos de Ga Eul expresaban ansiedad mientras jugueteaba con la correa de su bolso. Estaba tensa y nerviosa por finalmente revelar lo que ella había llegado a sentir por el Casanova.

Sunbae… ¿te gustaría salir conmigo? —pidió Ga Eul valientemente.

Al escucharla, Yi Jung se volvió hacia ella con una expresión de incredulidad y sorpresa. Nunca había esperado algo tan atrevido de la dulce y recata Ga Eul. Además, él era todo lo opuesto a ella, ¿cierto? Nunca sería su tipo… así que ¿por qué?

— ¿Una cita? —le preguntó una vez que estuvieron a salvo dentro de su taller—. ¿No hicimos eso la última vez? —preguntó. Mantuvo la expresión estoica en su rostro, ocultando por completo la sorpresa y el asombro de pro qué Ga Eul actuaba de esa manera.

— No una falsa… una cita real… —explicó Ga Eul con una expresión esperanzada en el rostro.

— Ga Eul-yang, ¿te pasó algo malo? —preguntó Yi Jung, aún sin poder creer del todo lo que había escuchado de la plebeya Chu Ga Eul—. ¿O tal vez te botó un chico? —intentó bromear, recordando su primera cita de fantasía para vengarse del tipo que había botado a Ga Eul.

— No estoy jugando… —respondió Ga Eul seriamente. Su expresión era una mezcla de entusiasmo y determinación—. Tú… me gustas, Yi Jung… —confesó finalmente.

Yi Jung contempló con incredulidad a la mujer parada frente a él al escuchar sus palabras. Ella era Chu Ga Eul, la mujer cuya existencia era una contradicción a la suya, la mujer cuyos ideales estaban en completo contraste con su estilo de vida. Ella era la mujer a quien le había dedicado una vasija que hizo el día de San Valentín. La misma mujer a la que había llamado Jagiya y que encontró inexplicablemente divertida y asombrosa. Ella era también la misma mujer con la que había pasado una noche en un hotel sin hacer nada excepto dormir. Y aquí estaba, confesándole que le gustaba. Casi tan repentinamente, Yi Jung se vio a sí mismo incapaz de reaccionar. Le tomó algunos minutos antes de que finalmente comprendiera lo que ella había dicho.

Finalmente, Yi Jung sonrió con escepticismo antes de hablar.

Komaowo… —comenzó él—. Gracias, pero… tengo algunas reglas cuando se trata de citas —explicó.

— ¿Reglas? —preguntó Ga Eul.

Yi Jung asintió con la cabeza.

— Número uno: no me meto con chicas buenas. Número dos: no me meto con chicas tontas. Número tres: nunca me meto con chicas relacionadas con mis amigos. —Con esto, miró a Ga Eul—. Ga Eul-yang , tú entras en los tres criterios. Lo sabes, ¿verdad? Así que… mi respuesta es no.

— Yi Jung… —Ga Eul iba a protestar con la desesperación grabada en su bonito rostro. Pero Yi Jung se lo impidió. Fácilmente la interrumpió y la apartó con frialdad.

— Ya sabes donde esta la salida…

Mirando hacia abajo y melancólica, Ga Eul no tuvo más opción que irse.

"Así queasí se siente ser rechazada", pensó amargamente mientras se alejaba. Por lo menos lo intentó. Lentamente cogió su teléfono y marcó el número de Jae Joong. Con su voz sonando como un graznido, dijo:

— Me rechazó…

Una lágrima brotó de sus ojos.

Jae Joong suspiró.

— Bastardo estúpido… —susurró—. Dale tiempo, Ga Eul… estoy seguro de que él volverá… —dijo simplemente.

Por otro lado, en el momento en el que Ga Eul dejó su taller, las facciones de Yi Jung se convirtieron en una mezcla de horror y dolor. Dio sabía lo mucho que él había querido decir que sí. Saber que le gustaba a Ga Eul repentinamente aceleró su corazón y lo hizo latir rápidamente. Su confesión ciertamente lo había tomado por sorpresa. Ella, por sobre cualquier mujer, era alguien que tenía una posición fija en su vida. Sin embargo, por mucho que hubiese querido decir sí, él tuvo que decepcionarla. No quería manchar su inocencia. No quería hacerle daño.

Ella era demasiado preciosa para un bastardo como él.

« Continuará… »

- - - - - - - - - Adelanto del Capítulo Veintidós: "Verdad o reto".

Pocos días después de su confesión a Yi Jung, Ga Eul había regresado a la normalidad, aunque había sido un poco obvio que ella no era tan alegre como antes. La negativa de Yi Jung a su oferta de una cita, la hizo pensar que no era lo suficientemente bonita para el gusto del Casanova. De alguna manera, eso la decepcionó, pero optó por esconderse y fingir que no pasaba nada. Como Jan Di había estaba experimentando una crisis financiera, así como problemas emocionales con Jun Pyo, Ga Eul había decidido que ahora no había tiempo para revolcarse por su corazón roto.

Caminaba por la acera en su camino a casa desde la escuela cuando sus silenciosos pensamientos fueron interrumpidos de repente cuando su teléfono comenzó a vibrar. La llamada resultó ser de la persona menos esperada: So Yi Jung.

Lentamente cogió el teléfono y contestó.

¿Sunbae? —preguntó.

Escuchó a Yi Jung soltar un exasperado suspiro.

— Yah, plebeya, ¿estás ocupada? Necesito tu ayuda. —su voz sonaba normal.

— ¿Eh? Ah… bueno, estoy caminando por la acera en este momento… —contestó ella sin saber qué decir.

— Lo sé. Mira al otro lado de la calle.

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Nota de la Traductora:

Nos leemos pronto!

Anna