DISCLAIMER:Los personajes de Boys Before Flowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shatteredtearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.

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Capturing the Casanova.
Capítulo 22. Verdad o reto.

— Ga Eul, dijiste que querías una cita conmigo, ¿verdad? —estas fueron las exactas palabras que salieron de los labios del Casanova al ver a Ga Eul saliendo de la tienda de avena. Yi Jung lucía completamente seductor vestido con un traje azul oscuro mientras le sonreía a Ga Eul—. ¿Sigo siendo elegible para la cita? —le preguntó.

Al escuchar lo que el Casanova dijo, los labios de Ga Eul lentamente se convirtieron en una sonrisa. Lo que ella no sabía era que la sonrisa natural de Yi Jung desapareció cuando ella no estaba mirando. Para el Casanova, le estaba dando la oportunidad a Ga Eul de escapar. Le estaba dando la oportunidad de ser testigo de su estilo de vida para que ella se asustara lo suficiente como para distanciarse del monstruo en el que él se había convertido.

La cita se convirtió en una de las usuales escapadas mujeriegas de Yi Jung.

Yi Jung saludó a todas las mujeres que pasaban por allí y hasta le sonrió sugestivamente a algunas. Ga Eul se encontró a sí misma profundamente decepcionada y herida cuando fue arrojada a un rincón mientras Yi Jung se rodeaba de dos mujeres vestidas con poca ropa. Estaban dentro de un bar poco iluminado, lleno de ruidos fuertes, alcohol y baile. Ver a Ga Eul en un lugar así era como ver a una oveja en la guarida de un león. Ella sencillamente se ocupó de beber su jugo mientras le dedicaba a Yi Jung miradas hirientes.

Finalmente, incapaz de resistirlo más, Ga Eul se levantó disculpándose. No vio como la sonrisa coqueta de Yi Jung desapareció al verla salir. Él no quería darle esa impresión a Ga Eul. Sin embargo, sabía que si quería que Ga Eul lo olvidara, tenía que borrarse a sí mismo por completo de su corazón. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que mostrarle a ella lo buen jugador que era? Era mejor esta manera que permitirle que siguiera queriéndolo cuando él sabía que no podía corresponder sus sentimientos.

Por su parte, Ga Eul entró en el baño y se lavó las manos. Mientras miraba el reflejo en el espejo, no pudo evitar sentir lástima por sí misma. ¿Cómo llegó a ocurrir que a ella le empezara a gustar un mujeriego? Suspiró y decidió irse en lugar de seguir viendo la manera en la que Yi Jung actuaba. Lo que no esperaba era que Yi Jung estuviera afuera, esperándola.

— Si vas a irte después de esto, entonces no debiste pedirme una cita —le dijo y entonces se acercó hasta donde Ga Eul estaba para susurrarle al oído—. Todavía no has visto lo mejor…

Sin una palabra, tomó a Ga Eul de la mano y la llevó a un restaurante caro. Ga Eul esperó tener por lo menos una cena decente con Yi Jung en su cita. Sin embargo, quedó decepcionada al ver al padre de Yi Jung uniéndose a ellos. Saludó amablemente al hombre e hizo una reverencia. No sabía lo que ocurría, pero de alguna manera no le gustaba el ambiente que los rodeaba.

— Dijiste que Ga Eul era tu nombre, ¿verdad? —preguntó el padre de Yi Jung—. Es un honor ser formalmente presentado a la Jagiya de mi hijo… —añadió con una sonrisa. También, le dedicó miradas apreciativas a Ga Eul, sabía que su hijo no le presentaría formalmente a la chica si simplemente estuviera pasando el rato. Conocía muy bien a Yi Jung—. Coman bien. La comida aquí es fantástica.

Ga Eul sonrió y asintió con la cabeza.

Kamsahamnida… —contestó ella.

A Yi Jung no le gustó la manera en la que su padre miró a Ga Eul. Definitivamente no le gustó. Ni un poco.

— Parece que te gusta Ga Eul —comentó él.

— Es linda e inocente. ¿Qué es lo que no podría gustar? —respondió su padre.

— Supongo que en verdad soy muy parecido a ti, Abeoji. A pesar de que mi madre está en el hospital, tienes una cita con tu hijo para cenar con una chica linda. Supongo que no podemos engañar a nuestra sangre —dijo Yi Jung con un toque de acritud evidente en su voz. Odiaba a su padre y había crecido odiando a su madre por amarlo demasiado. Esa era una de las razones por las que se mantuvo lejos de una mujer a la que amaba tanto. Para él, el amor era igual a locura.

— Yi Jung-ah, mantengamos nuestras historias caseras para después…

— ¿De qué debemos hablar entonces? —le preguntó con una cruel sonrisa en el rostro. Puso una mano sobre la de Ga Eul mientras seguía conversando con su padre en una manera cortésmente cruel—. Pienso que esta joven es tu tipo. ¿Debería dejártela? —preguntó.

Escuchando semejante declaración de Yi Jung, Ga Eul se sintió insultada.

— Yi Jung-sunbae… —dijo con aspereza.

— ¿Por qué tan serio? —Yi Jung parecía imperturbable mientras continuaba con su jugada—. Su edad es similar a la de las chicas anteriores. ¿Qué te parece, Ga Eul-sshi? Mi padre está bien, ¿no?

Eso fue el colmo.

Abruptamente, Ga Eul empujó la mano de Yi Jung mientras se ponía de pie con una mezcla de decepción y dolor en su rostro. Sin decir una palabra, cogió el vaso de agua que había sobre la mesa y con valentía se lo arrojó al hombre que la había degradado. Ella no se iba a sentar simplemente para ser insultada. A pesar de que ella había sido la que le había pedido una cita a Yi Jung, no iba a permitirse ser pisoteada de esa manera. Ella no era el juguete de nadie, mucho menos de So Yi Jung.

— Disculpe…

Con eso, Ga Eul se alejó abruptamente con paso firme mientras salía del lujoso restaurante.

— Hoy cruzaste la línea, hijo…

El padre de Yi Jung se levantó también y se fue.

Sin que Yi Jung lo supiera, había otra persona que estaba ofendida por lo que le había hecho a Ga Eul. Era un hombre que secretamente anhelaba a Ga Eul y que no podía quedarse ahí sin hacer nada en venganza por la humillación de la mujer que él tanto respetaba. No iba a permitir que Yi Jung se zafara con facilidad, especialmente ahora que trató a Ga Eul de esa manera.

Yi Jung pagó la cuenta y con un suspiro cansado dejó el restaurante. Estaba a punto de entrar a su auto, cuando alguien mantuvo la puerta abierta, impidiéndole que la cerrara. Cuando Yi Jung miró hacia arriba, le sorprendió ver a nadie más que a Choi Seung Hyun, vistiendo el uniforme de mesero, y con una expresión peligrosamente atemorizante en su rostro. Con exasperación Yi Jung salió de su auto y decidió confrontar al hombre.

— Oh, eres tú… ¿qué es lo que quieres? —le preguntó.

— No mereces las lágrimas de Ga Eul —susurró en un peligroso tono bajo.

— Ah… ya entiendo… estás enamorado de Ga Eul… —Yi Jung sonrió con aire de suficiencia—. Es una lástima, ella me dijo que yo le gustaba. Incluso me pidió una cita —agregó, aumentando la indignación de Seung Hyun. Al pareces, fue un éxito, ya que en un parpadeo un puño aterrizó en su mandíbula derribándolo en el suelo.

— No me contendré la próxima vez… —advirtió Seun Hyun, quitándose el esmoquin. Con pesar, arrojó su mochila a su lado y corrió detrás de Ga Eul, dejando a Yi Jung aturdido y con la mandíbula adolorida.

Ga Eul podía sentir su pecho apretado en pura agonía mientras caminaba por las calles con pesados pasos. Podía sentir las lágrimas amenazando con brotar de sus ojos, pero se negó a dejarlas caer. Se sentía… reducida y degradada. Se mordió el labio en silenciosa desesperación cuando se detuvo en una esquina y finalmente frunció el ceño. De repente, sintió un suave golpe en el hombro. Ella esperaba que fuera Yi Jung, sin embargo, le sorprendió ver a Seung Hyun, parado con una expresión tierna en el rostro.

Sin decir una palabra, lentamente Seung Hyun la tomó en un abrazo confortante.

— Shh… está bien… puedes llorar ahora… no tienes que guardarte todo… —murmuró con suavidad mientras sostenía a Ga Eul. Podía sentir su propio corazón rompiéndose al ver a Ga Eul llorar. Se había dado cuenta de que a ella le gustaba muchísimo Yi Jung. Sin embargo, lo que no entendía era cómo Yi Jung podía soportar lastimar así a una chica. Si él estuviera en su lugar, él habría ido tras Ga Eul desde la primera vez que la vio. Tal parecía que la vida era muy cruel.

Ga Eul continuó sollozando, sacando la desesperación y frustración en sus lágrimas mientras lloraba en el hombro de Seung Hyun. Era la primera vez que ella se atrevía a demostrar lo que realmente sentía. No se había dado cuenta de lo imbécil que Yi Jung podía ser. ¿Cómo pudo? De todas las personas, ¿cómo podía él tratarla de esa manera, sabiendo lo que ella sentía por él? ¿realmente había tenido la intención de herirla?

Seung Hyun terminó llevando a Ga Eul a cenar a un restaurante pequeño pero muy acogedor. Continuó intentando hacerla sentir mejor después de que había visto cómo Yi Jung se había convertido en un gran bastardo y la había hecho llorar.

— Seung Hyun-ahkomaowoyo… gracias por hacerme sentir mejor… lamento mucho que hayas tenido que ver esa horrible escena… —dijo Ga Eul entre sollozos después de que finalmente se calmó.

— Nah… No fue nada. No te preocupes. Te tengo, aun si… —sonrió.

— ¿tenerme… aun si? ¿qué quieres decir?

— Bueno, yo… ahm… no es nada. —TOP rió nerviosamente, tratando de ocultar el hecho de que él literalmente la tenía con Yi Jung—. Vamos a disfrutar la cena, ¿te parece? —dijo en su lugar—. Oh, y si ese tipo hace algo de nuevo, tienes que decirme… ¿Araso?

De nuevo, el rostro de Ga Eul se quedó sin vida al recordar el anterior comportamiento de Yi Jung. Las preguntas seguían apareciendo en su mente. Quería saber que lo había impulsado a actuar como lo había hecho… pero por supuesto, sabía que no le diría nada. Solamente sabía que el padre de Yi Jung tenía mucho que ver con el cambio en el comportamiento de Yi Jung.

Incapaz de mantener sus pensamientos en secreto, Ga Eul, habló de nuevo, dándole un vistazo de su mente a Seung Hyun.

— ¿Por qué? —le preguntó—. ¿Por qué actuaría de esa manera? Yi Jung-sunbae… siempre había sido calmado y caballeroso… ¿por qué?

Seun Hyun suspiró.

— Bueno… todo tiene una razón… pero no creo que estuviera bien que te tratara de esa manera, sin importar la razón, no creo que sea justificable… —dijo Seun Hyun, haciendo todo lo posible para consolar a Ga Eul. Y tuvo éxito, sin embargo, la reacción de ella no fue la que esperaba.

Repentinamente, Ga Eul se levantó. Su rostro ya no estaba triste ni abatido. En cambio, su determinación había despertado una vez más. Lo que Seung Hyun acababa de decirle la inspiró a enfrentar a Yi Jung de nuevo.

— Seung Hyun, has sido de gran ayuda. No puedo agradecerte lo suficiente por hacer que me diera cuenta de algunas cosas. ¡Muchas gracias!

Con eso, Ga Eul salió corriendo del restaurante, dejando a Seung Hyun preguntándose cómo la había ayudado.

-oOo-

Yi Jung estaba ebrio. Tan ebrio que, de hecho, ni siquiera podía meter correctamente la llave en la cerradura de su taller. Y ni siquiera podía mantenerse en pie. Estaba tan borracho que se cayó sobre su trasero directamente en el suelo, incapaz de entrar en su taller. Sin embargo, en el momento justo, Ga Eul apareció u recogió sus llaves. De buena manera abrió la puerta para él y le ayudó a entrar. A pesar de haber experimentado una brutal, por no decir, una muy horrenda cita con So Yi Jung, Chu Ga Eul no era tan despiadada. Sabía que aún amaba al hombre a pesar de sus actos insensatos.

Ga Eul ayudó a Yi Jung a tumbarse en un banco cercano. Había venido a buscarlo porque quería preguntarle por qué había actuado como lo hizo. ¿Por qué repentinamente decidió ofrecerla a su padre, cuando en primer lugar, él había sido quien le había dicho que se mantuviera lejos del hombre? Sus acciones eran demasiado desconcertantes. Si él no quería salir con ella, simplemente podría dejarla tranquila. Él ya se había negado en primer lugar, ¿por qué salir con ella sólo para lastimarla?

Sin embargo, como Yi Jung no estaba en condiciones para responder preguntas serias. Ga Eul decidió simplemente alejarse. Ella estaba a punto de darle la espalda y salir, cuando repentinamente una mano sostuvo la suya, impidiéndole irse. Lentamente miró su mano, solo para encontrar la mano de Yi Jung sosteniendo la suya. Él se aferraba a ella con tanta fuerza, que ella pensó que en realidad él estaba en su sano juicio, lo suficiente como para hablar con ella.

Aparentemente, pronto se dio cuenta de que Yi Jung estaba hablando dormido.

— Tenía miedo… porque esa niña podría llorar… como mi padre… como mi madre… porque esa niña podría llorar por mí… —dijo Yi Jung con coherencia a pesar de su estado de embriaguez. Y sus palabras fueron lo suficientemente claras para que Ga Eul entendiera por qué hacía lo que hacía. Él no quería que resultara herida. En cierto modo, él estaba tratando de hacer que ella lo despreciara para que así no saliera herida por amarlo.

-oOo-

Pocos días después de su confesión a Yi Jung, Ga Eul había regresado a la normalidad, aunque había sido un poco obvio que ella no era tan alegre como antes. Aún tenía curiosidad sobre por que Yi Jung había actuado así, sin embargo, sabía que no era el momento de revolcarse por su corazón roto. Jan Di estaba experimentando una crisis financiera, así como problemas emocionales con Jun Pyo. Lo menos que podía hacer era no añadirle más cargas a su amiga.

Caminaba por la acera en su camino a casa desde la escuela cuando sus silenciosos pensamientos fueron interrumpidos de repente cuando su teléfono comenzó a vibrar. La llamada resultó ser de la persona menos esperada: So Yi Jung.

Lentamente cogió el teléfono y contestó.

¿Ssunbae? —preguntó.

Escuchó a Yi Jung soltar un exasperado suspiro.

— Yah, plebeya, ¿estás ocupada? Necesito tu ayuda. —su voz sonaba normal.

— ¿Eh? Ah… bueno, estoy caminando por la acera en este momento… —contestó ella sin saber qué decir.

— Lo sé. Mira al otro lado de la calle.

Ga Eul hizo lo que le dijo y pronto se encontró frente al rostro de Yi Jung y esa pecaminosamente encantadora sonrisa. Él se veía como si nada malo hubiese pasado entre ellos. Ga Eul se sintió un poco ofendida por cómo él actuaba tan normal a pesar del hecho de que la había insultado y humillado.

— ¿Cómo…? —estaba a punto de preguntar, sin embargo, recordó su tan loca respuesta—. Ah… ya sé. Es tu rastreador GPS de Chu Ga Eul otra vez, ¿no? ¿Qué es lo que quieres?

— Estás aprendiendo, Jagiya… me gusta… —respondió antes de bajar su celular y terminar con la llamada. Lentamente avanzó a través de la calle para encontrarse con Ga Eul—. Bueno, escuché que Jan Di se mudó a un nuevo lugar, así que pensé que deberíamos darle un cálido regalo para su casa —explicó Yi Jung.

— ¿Un cálido regalo para su casa? —repitió ella.

— Sí, y como tú eres la que conoce mejor a Jan Di, pensé que serías capaz de decir qué colores prefiere en su nuevo hogar. Ahora, ésa es la ayuda de la que te estaba hablando.

Con esas palabras dichas, Yi Jung agarró a Ga Eul de la mano y la llevó a la ferretería más cercana.

-oOo-

El F4, exceptuando a Jun Pyo, junto con Ga Eul, personalmente repintaron y reorganizaron el nuevo hogar de Jan Di. Para la pintura, fue idea de Ga Eul utilizar el color rosa pastel con el fin de darle un toque femenino a la casa. Mientras que para el papel tapiz ella eligió un diseño floral el cual era, de nuevo, color rosa. Junto con Ji Hoo, Woo Bin y Yi Jung, los cuatro pasaron una tarde entera agitando pinturas y pinceles. Sin embargo, todos parecían disfrutar el trabajo, así que no pensaron en él como una molestia.

Por la noche, todo el mundo estaba contento y feliz, sentados alrededor de la mesa para la cena. Ga Eul y Jan Di personalmente se encargaron de los platos con el fin de satisfacer los apetitos de los tres magníficos hombres que se habían tomado el tiempo para darle a Jan Di un cálido regalo para su casa. Después de la cena, como todos estaban aburridos, Ga Eul de repente tuvo la idea de jugar un juego.

— Como que esto está un algo aburrido… —comenzó Ga Eul, sin embargo, fue interrumpida por las burlas de Woo Bin.

— Como que esto está algo aburrido… —repitió él—. No quieres decir… que vamos a empezar a besarnos ni nada, ¿verdad? —añadió alegremente, haciendo que todos se echaran a reír. No obstante, esto le valió un empujón un tanto violento de Yi Jung, quien parecía haber ganado un poco de conservadurismo a pesar del hecho de que él usualmente besaba a las mujeres sin hacer distinción.

Por otro lado, Ga Eul se encontró a sí misma ruborizada e incómoda debido a la declaración de Woo Bin.

— ¿Quieren jugar un juego? —dijo ella, tratando de desviar el tema de los comentarios no tan conservadores de Woo Bin.

— ¿Juego? —repitió Yi Jung—. ¿Qué juego?

— El juego de "Verdad o Reto" —respondió Ga Eul.

De repente, Jae Kyung apareció por la puerta, hablando con alegría.

— ¡Yo también juego! ¡Yo también!

Inesperadamente, detrás de ella estaba Goo Jun Pyo quien parecía un poco sorprendido por ver a sus amigos de la infancia sentados cómodamente a la mesa junto a su ex.

El juego de "Verdad o Reto" se convirtió en un giro emocionante de la noche. Aunque hubo momentos difíciles para ciertas personas, el juego se convirtió en una experiencia agradable. Ji Hoo terminó besando a Yi Jung porque decidió no responder a la pregunta de Yi Jung. Y Woo Bin terminó siendo golpeado por los otros F4 por decir que Goo Jun Pyo era odioso, que Ji Hoo era raro, y que Yi Jung era un Casanova de sangre fría.

Al final de la noche, todo el mundo finalmente decidió dejar descansar a Jan Di e ir a casa. Jun Pyo y Jae Kyung se fueron por su lado. Ji Hoo fue a casa en su motocicleta. Woo Bin fue escoltado por sus subordinados. Así que, Ga Eul fue dejada a solas con Yi Jung. Y como siembre, siendo el caballero que era, Yi Jung se ofreció a llevarla a su casa.

El regreso a casa iba en una incómoda calma hasta que finalmente Yi Jung rompió el silencio cuando dijo una de las más inesperadas frases:

Mianhaeyo —se disculpó.

Ga Eul sintió que había escuchado mal. El hecho de que el Casanova se disculpara con una chica, más aún, el hecho de que ella fuera la chica en cuestión, la sorprendió. Sin embargo, cuando miró a su lado y vio el semblante serio de Yi Jung, supo que el Casanova se había rebajado a sí mismo lo suficiente para disculparse. Y eso, realmente lo apreció ella, así que sonrió.

Araso… Disculpa aceptada… pero tengo una condición… —contestó.

Yi Jung finalmente sonrió.

— Muy bien… ¿cuál es?

— ¿"Verdad o Reto"? —preguntó ella.

Él sacudió la cabeza y continuó sonriendo.

— ¿No estás cansada de este juego? Hemos estado jugándolo toda la noche —inquirió él.

— Bueno, el juego terminó antes de que fuera mi turno… y quiero que sea mi turno ahora… así que, ¿"Verdad o Reto"? —preguntó ella de nuevo.

— Verdad… —respondió él.

— Mmm… ¿Por qué tú… por qué continuas jugando con las chicas? —preguntó ella inesperadamente.

Yi Jung orilló el auto junto a la acera y se volvió hacia Ga Eul.

— Si la memoria no me falla, esta es la acera donde te bajas y empiezas a caminar hacia tu casa porque es muy difícil para un automovilista hacer la vuelta en U si vamos más lejos —Yi Jung sonrió, eludiendo la pregunta.

— Yah… eso no es justo… todavía estamos jugando… —Ga Eul hizo un puchero como una niña.

Yi Jung se bajó del lado opuesto del auto y abrió la puerta para Ga Eul para que bajara.

— Creo que caminaré contigo hasta la puerta. Es más seguro así, ¿verdad? —Yi Jung continuó ignorando las protestas de Ga Eul sobre el juego "Verdad o Reto".

— Yah… Sunbae, responde mi pregunta ahora… —dijo molesta, pero Yi Jung permaneció en silencio y se limitó a sonreír mientras caminaban—. Por favor, Sunbae… ¡tengo mucha curiosidad! —continuó ella presionando por su respuesta, pero Yi Jung siguió ignorándola.

Cuando finalmente se detuvieron frente a la entrada de la casa de Ga Eul, fue entonces que Yi Jung habló de nuevo.

— Bueno, esta es la parte en la que te digo "buenas noches" y dejo que entres a tu casa, Chu Ga Eul… —dijo con una cálida sonrisa.

Ga Eul hizo un puchero.

— Buenas noches… —se despidió, dándole la espalda.

Al parecer, antes de que pudiera dar un paso, Yi Jung súbitamente la tomó del brazo y le dio un suave beso en la mejilla. Los ojos de Ga Eul se abrieron sorprendidos por el repentino movimiento audaz del Casanova.

— Creo que has olvidado el castigo por no responder a la pregunta —dijo Yi Jung después del beso—. Buenas noches otra vez, Jagiya… —se despidió y se alejó, dejando a una sorprendida Ga Eul clavada en el suelo. Sin embargo, antes de que Yi Jung pudiera ir más lejos, se volvió para mirarla y sonrió—. En realidad, no me molesta responder a tu pregunta. Simplemente pensé que era mucho mejor darte un beso en su lugar. Considéralo mi ofrenda de paz por mis actos insensatos. En cuanto a la respuesta a tu pregunta… Bueno, soy el F4 Casanova… Es mi naturaleza jugar con las mujeres…

« Continuará… »

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