DISCLAIMER:Los personajes de Boys Before Flowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shatteredtearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.
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Capturing the Casanova.
Capítulo 23. El juego de las escondidas.
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— Yi Jung… Hay que vernos. Necesito hablar contigo acerca de algo.
La voz de Jae Joong sonaba severa y rígida mientras Yi Jung lo escuchaba por el teléfono. No era normal que Jae Joong fuera serio, por lo tanto, sus repentinas acciones intrigaron al Casanova. Sin embargo, Yi Jung decidió que lo que fuera que hubiera hecho a Jae Joong sonar tan serio debía ser muy importante, así que decidió reunirse con él en una cafetería cercana en treinta minutos.
Cuando Yi Jung entró en la cafetería donde decidieron verse, encontró sentado a Jae Joong en una mesa junto a la ventana. Su expresión era sombría y sus labios formaban una fina línea. Indudablemente tenía algo muy serio que hablar con Yi Jung.
— ¿Qué es lo que querías decirme? —Casualmente Yi Jung se deslizó hasta ocupar el asiento frente a Jae Joong y miró al hombre con expresión despreocupada.
Jae Joong cambió de posición y se inclinó sobre la mesa, mirando a Yi Jung seriamente.
— Así que… con mucho gusto entregaste a Ga Eul a tu padre, ¿eh? —su tono sonaba indignado y sus ojos ardían con ira pura.
La expresión despreocupada de Yi Jung se desvaneció pronto. Sabía que iba a conseguir otra paliza por presentar a Ga Eul a su padre. Sabía perfectamente que eso era algo por lo que él realmente tenía que sentirse arrepentido. Y lo estaba. De veras lo estaba.
— Jae Joong, creo que esto no es de tu incumbencia. Es algo entre Ga Eul y yo.
Yi Jung no quería que Jae Joong se involucrara. No quería que los sucesos del pasado se repitieran. Sin embargo, esta vez, Yi Jung parecía impotente.
— No, Yi Jung. Esto es asunto mío. He declarado abiertamente que me gusta Ga Eul desde el principio, aunque sabía que tú le gustabas a ella. Si hay una persona que a la que podrías entregarle a Ga Eul, ¿Por qué no a mí? ¿Por qué tenías que insultarla llevándola con tu padre?
Los rasgos de Jae Joong insinuaron gran enojo. Se sentía cada vez más ofendido al pensar en cuántas oportunidades le había dado a Yi Jung para que admitiera lo que realmente sentía. Había movido los hilos y pensado en varias maneras para unirlos. Le había dado a Yi Jung todas las oportunidades para que se diera cuenta de que Ga Eul era la mujer a la que amaba. ¿Quién, en su sano juicio, no enloquecería?
— Admito que cometí un error… —dijo Yi Jung en voz baja, su tono era de disculpa y su expresión sombría. Respiró profundamente antes de continuar hablando—. Fue un error muy grande… y ya he hablado con Ga Eul al respecto —confesó Yi Jung.
Fue entonces que Jae Joong finalmente se recostó en el respaldo de su asiento y masajeó su sien exasperado antes de volver a mirar a Yi Jung, ahora con una expresión más relajada.
— Ga Eul está intentando aprender alfarería ahora… toma clases para poder aprender el oficio que tan famoso te ha hecho. Por mucho que no lo quiera admitir, eres tú quien le gusta. —Entonces Jae Joong sacó un pequeño trozo de papel de su bolsillo. Lo puso sobre la mesa y lo deslizó hacia Yi Jung—. Esta es la dirección del lugar donde ella toma las clases de cerámica… pensé que tal vez quieras ir a verla.
Yi Jung tomó el papel de la mesa y lo miró. No sabía que le gustaba a Ga Eul tanto como para aprender alfarería. Pero por alguna razón, el conocimiento de que ella intentaba entenderlo a través de su oficio resultó algo que entibió su corazón. Ninguna de las otras mujeres lo había hecho por él. Algunas le pedían clases personales, pero de hecho, simplemente querían llegar a él. Sin embargo, Ga Eul era diferente. Ella tomaba clases a escondidas de él.
Por su parte, Jae Joong pensaba que era hora de que Yi Jung enfrentara su pasado. Sabía perfectamente que Eun Jae era la maestra de Ga Eul pero deliberadamente no le mencionó ese pequeño detalle a Yi Jung. Quería que lo descubriera por sí mismo. Si sus suposiciones eran correctas, sólo había una sola mujer a la que Yi Jung realmente amaba, aunque en secreto. Y no era otra que Cha Eun Jae. No obstante, lo que hubo entre él y Eun Jae era cosa del pasado. Ga Eul era el presente de Yi Jung y eso, Yi Jung debía verlo.
— Me voy… —dijo Jae Joong antes de levantarse para irse.
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Gracias al recuerdo del beso fugaz de Yi Jung en la mejilla, Ga Eul había renovado bríos mientras trabajaba en moldear una vasija de barro dentro del pequeño estudio de Eun Jae, donde se llevaban a cabo las clases de alfarería. Los otros estudiantes, así como Eun Jae, ya se habían ido, pero Ga Eul había optado por quedarse y trabajar un poco más. Después de todo, se sentía mucho mejor de lo usual. Estaba demasiado concentrada en su trabajo que no fue capaz de darse cuenta que una persona entró en la habitación.
— Haces mucha fuerza en las muñecas… —Una voz que indudablemente le pertenecía a Yi Jung se escuchó de repente.
Por un momento, la sorpresa invadió los bonitos rasgos de Ga Eul.
— Yi Jung… Sunbae… —susurró al ver al apuesto Casanova. Sus labios se curvearon un poco en una sonrisa por la bienvenida distracción a su trabajo.
Yi Jung avanzó con pasos firmes hacia donde Ga Eul estaba trabajando. Le dedicó una apreciativa mirada mientras ella trabajaba. Incluso llegó al extremo de tocar su mano para posicionarla correctamente mientras ella continuaba moldeando. Sin embargo, repentinamente algo lo distrajo, llevándose la expresión alegre de sus facciones. Se trataba de una pequeña pieza de rompecabezas encima de la mesa.
— Eso… —dijo Yi Jung mientras tomaba la pieza con la mano.
— Ah… ¿no es bonita? Parece única y no tan complicada así que pensé en hacer una igual —respondió Ga Eul. Una expresión demasiado inocente seguía impresa en su rostro. Estaba sentada sin ser consciente de los emocionalmente perturbadores pensamientos que corrían dentro de la mente de Yi Jung mientras sostenía la pieza de rompecabezas.
— ¿De dónde lo sacaste? —su tono evidentemente cambió mientras su expresión se volvía más sombría.
— ¿Por qué?
— ¡Dime! ¿De dónde sacaste esto? —Fue entonces que su voz se levantó un poco más lo que terminó por amedrentar a Ga Eul.
— La maestra de aquí… me lo prestó… —dijo ella en voz baja.
Sin más palabras, Yi Jung volvió sobre sus pasos hacia la puerta, dejando tras de sí a una enormemente desconcertada y profundamente aturdida Ga Eul. Ella no tenía ni idea por qué la pieza del rompecabezas parecía significar tanto para Yi Jung. Sin embargo, un recuerdo súbitamente pasó por su mente. Recordó a su maestra Eun Jae, la mención de un amigo de su infancia y el amor con quien compartía su pasión por la alfarería. Y entonces, recordó a Yi Jung mencionar en sueños algo acerca de una niña que lloraba mientras estaba borracho. Ga Eul comenzó a juntar todas las piezas y de repente palideció. So Yi Jung era el primer amor de Cha Eun Jae.
Una vez fuera del estudio, Yi Jung tomó su teléfono y de inmediato marcó el número de Jae Joong. Podía sentir el corazón golpeando violentamente contra su pecho al recordar a Cha Eun Jae. No se había dado cuenta de que después de todos esos años, Eun Jae podía afectarlo como ninguna otra cosa.
— ¿Yobosaeyo? —respondió Jae Joong al otro lado de la línea.
— Jae Joong… lo sabías, ¿verdad? —preguntó Yi Jung directamente. Su voz sonaba ronca mientras intentaba calmar su pecho fuera de control.
— Sí… pensé que ya era hora de que enfrentaras las cosas de tu pasado, Yi Jung… Es la única manera de sacar lo que sea que durante tanto tiempo se mantuvo dentro de tu pecho —dijo Jae Joong. Sabía que tarde o temprano, Yi Jung tenía que confrontar lo relativo a Eun Jae. Él no quería quebrar a Yi Jung de esta manera, pero no podía pensar en alguna forma mejor de presentárselo. Él personalmente había hablado algunas con Eun Jae y se alegraba de que se hubiera arreglado todo.
— ¿Hace cuánto lo sabes? —preguntó Yi Jung—. ¿Por qué no me lo dijiste antes? —su voz se levantó un poco más mientras se aferraba al teléfono celular. Sin esperar que Jae Joong le respondiera, Yi Jung cerró el teléfono y se metió en su auto. Una vez en el interior, fu entonces que dejó caer su cabeza sobre el volante y permitió que las lágrimas durante tanto tiempo restringidas, pudieran brotar de sus ojos.
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Pocos días después de saber donde trabajaba Eun Jae ahora, Yi Jung finalmente reunió el valor suficiente para aparecer frente a ella. Tomó un profundo respiro antes de finalmente dar los pasos necesarios para entrar en el pequeño estudio donde ella daba clases de cerámica.
— Yi Jung-ah… ¿por qué estás aquí?
La sorpresa estaba claramente escrita en el rostro de Eun Jae al ver a la persona que había capturado su corazón años atrás. Su rostro era el mismo, incluso la manera en la que la miraba. Pero, de alguna manera, había algo extrañamente diferente en el hombre que estaba frente a ella ahora.
— Siempre fue el que se escondía y nunca el que buscaba. Ser lo opuesto, resultó ser un poco difícil. Cha Eun Jae, ¿no crees que te escondiste bastante bien? Casi me rindo en el juego de las escondidas.
Lo que ninguno de los dos sabía era que Ga Eul estaba escuchando su conversación al otro lado de la puerta. Y una mezcla de horror y desesperación se grabó profundamente en su hermoso rostro cuando se dio cuenta de que el chico al que Eun Jae se refería como su amigo de la infancia a quien amaba entrañablemente… era de hecho, So Yi Jung.
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Yi Jung estaba sentado en el banco dentro de su taller. Su mano sostenía la pieza de rompecabezas contra su pecho mientras cerraba los ojos. Había estado llorando y se había quedado dormido pensando en su pasado con Cha Eun Jae. Estaba profundamente dormido que no se dio cuenta de que alguien entró en su taller.
— ¿Por qué eres así? —una voz repentina lo levantó de su sueño. Él se sentó y ajustó su vista antes de finalmente reconocer a Ga Eun en su abrigo rojo. Estaba parada frente a él con una expresión seria en el rostro.
— Oh… eres tú, Ga Eul… todavía quiero dormir así que… ¿puedes volver más tarde? —Yi Jung sonó un poco atontado y parecía muy cansado.
— Sunbae… ¿esto es todo lo que has soportado? ¿esto es lo que has vivido y aún así actúas tan fuerte y maduro frente a mí? —la expresión de Ga Eul era una mezcla de lástima y tristeza. Miró a Yi Jung con intensidad y esperó algún tipo de reacción. Se dio cuenta de que había estado en lo cierto acerca de él en todo este tiempo. Ella había acertado en que él se escondía bajo una máscara… ella estaba en lo correcto y él era sólo un niño pequeño…
— ¿Puedes cortar la charla e irte? —dijo él con rudeza. Su tono era duro y molesto.
— Aniyo… lo siento, pero no puedo hacer esto, Sunbae… Si me callo ahora, tendré que verte vivir en un estado de estupidez por el resto de mi vida… y simplemente no podría soportarlo. —Ella hizo una breve pausa antes de continuar hablando mientras miraba fijamente a Yi Jung—. Sunbae, eres un mentiroso… un cobarde. —Su voz sonó fuerte mientras lo acusaba con lo que ella creía que era verdad.
— ¿Mworagu? —Los ojos de él se abrieron mientras se encontraba con su mirada determinada.
— Actúas como si no supieras que ella te amaba porque tenías miedo de lastimarla… Aniyo… en realidad, eras tú, Sunbae… tenías miedo de resultar herido. Porque estabas tan asustado de que ella se diera cuenta de que eres patético… —dijo Ga Eul con valentía.
Esto era lo que Yi Jung había estado temiendo. Siembre había temido que Ga Eul, a pesar de su inocencia e ingenuidad, fuera capaz de ver a través de su máscara y descubriera sus defectos ocultos. Ahora que sabía donde estaba Eun Jae, estaba dividido entre dos mujeres. Se preguntaba si finalmente debía ir tras Eun Jae como él siempre había querido. Pero entonces, de nuevo, estaba la dulce y amable Ga Eul, la única mujer que parecía encontrar las cosas correctas para decir y entender lo que él ocultaba…
— Chu Ga Eul… —advirtió en tono serio. No le gustaba ser regañado así.
— Sé que el So Yi Jung relajado y caballeroso es sólo una máscara… Siempre lo sospeché desde un principio. Te has estado escondiendo. Pero la verdad es que So Yi Jung es sólo un niño pequeño que teme perder lo que ama. No quiere que la gente que quiere salga lastimada así que haría cosas para que lo odien… —Ga Eul le entregó una pieza de rompecabezas muy parecida a la que él escondía detrás de su espalda, sólo que tenía un carácter diferente escrito en ella. Después de eso, le dio la espalda para marcharse. No obstante, antes de que saliera por completo del taller, se volvió para mirarlo de nuevo y le dejó unas palabras significativas para que reflexionara—. Los niños no dudan en ir tras lo que quieren… y es porque saben que si lo pierden, estarán tristes y llorarán…
« Continuará… »
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- - - - - - - - - Adelanto del Capítulo Veinticuatro: "Teencontré".
— Ga Eul… se trata de Yi Jung…
Woo Bin y Ji Hoo habían aparecido de pronto en la tienda de avena con expresiones serias en sus rostros.
— ¿Qué pasó? —preguntó Ga Eul.
— Hemos tratado de localizarlo toda la noche… hasta ahora. Él no contesta el teléfono y por lo que sabemos no llegó a casa desde anoche. —La preocupación estaba claramente grabada en las facciones de Woo Bin al relatar los desconcertantes eventos ocurridos. Ji Hoo y Woo Bin habían querido contactar a Yi Jung para decirle que la madre de Goo Jun Pyo había arreglado que su boda se celebrar tan pronto como fuera posible en la isla de Jeju. Sin embargo, cuando trataron de llamarlo, él nunca respondió—. Nos preguntábamos si tenías alguna idea de dónde podría estar…
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Nota de la Traductora:
Espero que les haya gustado!
Bien, como pudieron darse cuenta, hemos regresado a la línea original del dorama así que ya muchas podrán darse una idea de lo que se viene. Por ahora me despido, muchas gracias por sus hermosos comentarios!
Nos leemos pronto!
Anna
