NOTA: Por si no os habéis dado cuenta, he actualizado mi perfil :D y os he presentado a mi (VUELVO A REPETIR DESGRACIADAMENTE) compañera de historias xD, Eiryn (espero que no esté leyendo esto, si no se me va a caer el pelo U.Ú) Y lamentablemente (mentira :D muahaha) no participará en esta historia, aunque (desgraciadamente) participará en mis futuras historias (Que desgracia la mía ToT) También pido disculpas por no haber escrito durante tantos días, se me fue la inspiración U.U Bueno, eso es todo, ¡aquí os dejo con la historia!
Yo: ¡Muchas gracias por vuestras reviews! Quiero darle las gracias en especial a Goldenhog, por haberme dado unos cuantos consejillos para la historia :D a Gaby2307, por ser mi primera y también fiel lectora :) a SonamySuperFan, por haber estado siguiendo mis historias, y a todos mis anteriores lectores de mi historia "Dos chicos, una sola chica" ¡GRACIAS! :D
Rouge: ¿Has acabado ya? ¬¬
Yo: Upss… perdón he alargado demasiado el tema xDD
Knuckles: ¡ATENCIÓÓÓÓÓÓÓÓÓÓN! (Tira la puerta abajo)
Yo: ¡EH! ¡QUE ESA PUERTA VALÍA UN PASTÓN! ¬¬
Rouge: ¿QUÉ PASA, QUÉ PASA? Ö
Knuckles: ¡ESTÁN ATACANDO METAL CITY!
Las 2: ¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?
Knuckles: ¡ROUGE, DEPRISA! ¡TENEMOS QUE AYUDARLES! Sonic y los demás ya llevan un buen rato ayudando, ¡pero necesitan más ayuda!
Rouge: ¡De acuerdo! ¡Nos vemos, Sonia!
Yo: ¡Buena suerte! :(
(Rouge se va)
Cuando lleguemos a Metal City después de "conseguir" la esmeralda de Babylon Garden, nos quedemos atónitos. ¡LA CIUDAD HABÍA SIDO ATACADA! Allí se encontraban los Chaotix, Tails, Cream, y el equipo de Sonic.
- ¡Ya era hora! – Nos dijo Sonic nada más llegar – Unas extrañas sombras han invadido Metal City, y estamos intentando ayudar. ¿Nos echáis una mano?
- Está bien. Veré que puedo hacer. – Contestó Shadow.
En ese momento, una extraña sombra venía por la espalda de Shadow dispuesta a atacarle.
- ¡CHAOS SPEAR! – Usó su técnica Chaos Spear, y cuando parecía que se había cargado a aquella misteriosa sombra, increíblemente se regeneró, ante los ojos atónitos de Shadow.
- ¿Pero qué?...
En ese momento, lo atacó, pero yo me puse en medio, por lo que el ataque me dio a mí.
- ¡ROUGE! ¡ROUGE NO! – Gritó Shadow, al verme herida, y se dirigió hacia mí.
- ¡ROUGE! ¡POR FAVOR, NO TE MUERAS! ¡TE AMO! – Gritó con todas sus fuerzas.
- Sha… Shadow… - Eso fue lo último que pude decir, antes de desmayarme.
Cuando desperté, me encontraba en una cálida y acogedora habitación. Por supuesto, deduje que ya no estábamos en Metal City. En ese momento, Amy entró a la habitación.
- ¡ROUGE! ¡MENOS MAL QUE TE HAS DESPERTADO! – Gritó Amy entusiasmada, y me dio un fuerte abrazo.
- ¡AY! ¡ME DUELE! – Me quejé, al sentir un fuerte ardor en el brazo.
- ¡Vaya! ¡Te has lastimado el brazo!
- Bueno, me duele un poco, pero ya se me pasará. Por cierto, ¿dónde estamos?
- Estamos en Station Square.
- ¿Y dónde están los demás?
- Ah, también se encuentran en el hotel. Después de desmayarte, dejaron la lucha al encontrarse en también muy mal estado. Ahora están descansando.
- Y… ¿Shadow? – Me sonrojé, mucho.
- ¿Shadow? Pues está abajo. ¿Quieres que lo llame?
- Sí, quiero… hablar con él. – Me volví a sonrojar, mucho más.
Unos minutos después, Shadow subió a mi habitación.
- ¿Rouge…? – Dijo, nervioso.
- Shadow…
- Rouge… ¿Estás… bien? – Se puso más nervioso.
- Em… sí. Gracias por salvarme, Shadow. – Shadow se sonrojó.
- Rouge… no deberías haberte puesto en medio. Por culpa de ese ataque estás herida. A mí no me habría importado recibir el golpe en tu lugar.
- ¡No digas tonterías! ¡No quería que te hicieras daño! Yo…
- Rouge…
- Shadow…
En ese momento, nos fundimos en un hermoso, cálido y apasionado beso. Fue tan dulce… me agarró fuerte cual juguete de un niño que no se quiere separar, y yo le abracé fuerte. En ese momento, Amy, Sonic, Blaze, Silver, Tails, Cream, Vector, Charmy, Espio y Knuckles estaban mirando de reojo por la puerta, ya que se encontraba medio abierta.
- ¡Sabía que había algo entre ellos! Dijeron al mismo tiempo Amy, Blaze, Tails y Cream. Los Chaotix se pusieron a reír.
- Será mejor que los dejemos solos… - Comentó Sonic. Todos le hicieron caso y se fueron.
- Rouge… te amo… - Me dijo Shadow sonrojado.
- Shadow… yo también te amo… - Le dije. Nos dimos un fuerte abrazo.
- Me siento tan culpable de que estés herida… debería haber recibido yo ese ataque… - Dijo Shadow, cabreado.
- No te preocupes, Shadow. Estoy bien.
- ¿Seguro que estás bien?
- Sí. Será mejor que volvamos a Metal City. Estoy segura de que esas molestas sombras aún siguen por allí.
- ¿Pero… te encuentras en condiciones de luchar?
- Sí, ya estoy mucho mejor. ¿Vamos?
- Bueno, si tú lo dices… vamos.
En ese momento, me agarró de la mano y nos dirigimos a recepción. Allí estaban todos los chicos.
- ¡ROUGE! Me alegra ver que estas bien – Dijo Cream, disimuladamente.
En ese momento, me di cuenta de que Knuckles estaba muy cabreado. ¿Por qué?
- ¿Te encuentras en condiciones de luchar, Rouge? – Me preguntó Silver.
- ¡Pues claro! ¡Estoy dispuesta a ayudar!
- Bueno chicos… ¡Tenemos una ciudad que salvar! ¿A qué esperamos? – Dijo Sonic, con su actitud de "héroe" de siempre.
- ¡VAMOS A SALVAR METAL CITY! – Dijimos todos a la vez.
Cogimos nuestras Extreme Gears (No volváis a preguntar de donde salieron) Y nos dirigimos a Metal City. Tal y como esperábamos, las sombras aún seguían allí. Nos pusimos en marcha para acabar de una vez por todas con esas sombras. Como no encontrábamos una solución para derrotarlas, Blaze decidió utilizar el fuego, cual cosa funcionó, así que decidimos atacarles con fuego; bombas, explosivos…
- ¡TOMAD, SOMBRAS MOLESTAS! – Decía Cream mientras les echaba una ardiente antorcha desde el aire.
- Chao, ¡CHAO! – Decía Cheese. (¿Típico, no?)
Amy también daba lo suyo. Les aturdía con su martillo Piko-Piko mientras Sonic les tiraba una bomba.
- ¡Tomad esto, sombras estúpidas! ¡NI SE OS OCURRA PONER UN DEDO EN MI SONIKKU! – Decía Amy, con los ojos encendidos de furia.
En un momento determinado, una atacó a Sonic por las espaldas.
- ¡AHHHHHH! – Se retorcía Sonic.
- ¡SONIC! – Gritó Amy, asustada, mientras se dirigía corriendo hacia él.
- ¡Sonic! ¿Estás bien?
- Ahh… Amy…
- ¡GRRRRRRRR! ¡MALDITA SOMBRA! – Se enfureció Amy y le lanzó una bomba a esa sombra. Está claro; ¡nadie toca al querido Sonic de Amy Rose!
- Uhh Amy… ¡Creo que nunca me meteré contigo…! – Decía Sonic, entre risas y dolor.
- ¡HMPH! ¡Nadie toca a mi querido Sonikku! – Le dijo con dulzura. Sonic se sonrojó mucho.
- Sonic, ¿Te ocurre algo? Estas muy rojo – Le preguntó Amy, al ver lo rojo que se había puesto.
- ¿EH? ¿YO? ¡E-ESTOY BI-BIEN! – Dijo, nervioso. Se levantó y le dijo:
- Bueno, ¡no nos podemos quedar de brazos cruzados! ¡Algo habrá que hacer! –Dijo, con una dulce sonrisa, por lo que ella se sonrojó.
Cuando parecía que habíamos derrotado a todas esas extrañas sombras, apareció una silueta bastante conocida: EGGMAN.
- ¡JOJOJOJO! – Rió con su estúpida risa de científico loco.
- ¡EGGMAN! – Gritemos todos.
- ¡VAYA, VAYA! ¿Os pensabais que ya habíais derrotado a mis queridos amiguitos? ¡PUES NO HABÉIS VISTO NADA! – En ese momento, sacó un extraño artilugio, y todas las sombras que anteriormente habíamos derrotado, se fundieron en una sola, gigante y tenebrosa sombra.
- ¡DARKNESS! ¡DÁLES LO QUE SE MERECE! – Ordenó Eggman.
- ¡MALDITA SEA! ¡SI TUVIERAMOS LAS 7 ESMERALDAS…! – Dijo Sonic, enfurecido.
- No te preocupes, ¡amigo! ¡Yo me encargaré de buscarla! – Le dijo Silver, y alzó el vuelo en busca de la última esmeralda.
Mientras Silver buscaba la esmeralda, nosotros hacíamos todo lo posible para defendernos de ese monstruo. Pero estaba claro que necesitábamos la esmeralda, nuestros ataques no servían de nada.
- ¡JOJOJOJOJO! ¡VUESTROS ATAQUES SON INÚTILES! ¡DARKNESS LOS ABSORBE COMO SI DE AIRE SE TRATARA! ¡ESTÁIS PERDIDOS! – Se burlaba Eggman.
- Grrr… - Gruñía Sonic.
Justo cuando pensábamos que íbamos a ser derrotados por ese monstruo, apareció Silver con la última esmeralda.
- ¡SONIC, SHADOW, LA ESMERALDA! – Gritó Silver desde el aire.
Les presté las 2 esmeraldas que les faltaban, y Shadow, Sonic y Silver se transformaron en sus respectivas Súper formas.
- Ay… mamita… - Estas fueron las últimas palabras de Eggman.
- ¡CHAOS SPEAR! – Gritaron.
Gracias a las esmeraldas del caos, Sonic, Shadow y Silver lograron derrotar a Darkness.
- ¡NOOOOOOOO! – Grito Eggman, al contemplar la destrucción de su robot. – ¡Me las pagaréis, ilusos! – Acto siguiente, se fue en su nave y ya no lo volvimos a ver.
Después de aquella ardua batalla, estuvimos pensando a quién dejarles esas esmeraldas, si a Sonic, a Shadow, o a Silver. Total, sólo él, Silver y Shadow las podían usar…
- Las esmeraldas me las quedaré yo – Decía Shadow – Una panda de niñitos como vosotros no sabrían comprender el valor y la fuerza de estas poderosas joyas…
- ¡Que te lo crees tú! – Le contestaba Sonic – Yo fui el primero que aprendió a usarlas, además, ¡YO SOY EL HÉROE! – Proseguía, con aire de superioridad.
- ¿Vosostros? ¡Me las tendría que quedar yo! ¡Yo soy el que obtiene más fuerza! – Reprochaba Silver.
Tras un rato de larga pelea, Knuckles decidió hablar y poner fin al asunto.
- ¡PARAD YA! ¡Os recuerdo que las esmeraldas del caos pertenecen a la Master Emerald! – Reprochaba. – Lo mejor que podríamos hacer es devolver las esmeraldas a Angel Island para que yo las cuidara.
- Está bien – Dijo Sonic, un poco molesto. – Pero con la condición de que nos las dejes usar siempre que haiga algún problema.
- De acuerdo, pero no hagáis un mal uso de ellas ni dejéis que las coja Eggman ni nadie. Sino seréis vosotros los que os tendréis que pringar las manos para recuperarla!
- ¿Yo también las podré usar, verdad? – Dije, con voz pícara.
- ¿TÚ? ¡MANTENTE ALEJADA DE ESAS ESMERALDAS, MURCIÉLAGA! – Me contestó Knuckles, furioso.
-¿POR QUÉ DIABLOS ESTÁS TAN ENFADADO CONMIGO? – Le grité, cansada de su actitud pésima ante mí desde hacía tiempo.
- ¿QUE POR QUÉ? ¿ES QUE NO TE DAS CUENTA DE QUE ME IMPORTAS? – Me soltó, de una.
Me quedé sin palabras. Petrificada. ATÓNITA. No podía creer las palabras que acababan de salir de su boca. "Me importas".
- Knu-Knuckles… - Era lo único que me salió. Shadow lo miró con cara amenazante, a lo que Sonic y Silver respondieron con sorpresa, y decidieron irse para no causar problemas.
- ¡NI SE TE OCURRA TOCARLA, EQUIDNA! ¡ROUGE ES MÍA! – Le contestó furioso y celoso al equidna, con el puño alzado.
- ¡NO ME OBLIGUES A USAR MIS PUÑOS, ERIZO! – Knuckles se puso agresivo, dispuesto a soltarle un puñetazo a ese erizo que me había robado el corazón. Ahora se encontraban, las dos personas que más quería y me importaban, peleando por mí, a lo que yo reaccioné enseguida y decidí ponerle fin a esa futura pelea que estaba por venir.
- ¡Chicos, por favor! ¡No os peleéis! – Les dije, con los ojos llenos de lágrimas. No quería que se pelearan por mi culpa.
- Rouge, yo te amo, y tú lo sabes. Sabes que yo te haré feliz, más feliz de lo que te podría hacer este estúpido equidna. – Me dijo, con las mejillas más rojas que el color de Knuckles.
- Rouge, hemos vivido muchísimas cosas juntos, y aunque nos peleemos, reconozco que en el fondo, siento algo muy fuerte por ti, y quiero que te des cuenta de que… te amo, y quiero estar contigo. – Nunca había visto a Knuckles así, las piernas le temblaban, como una gelatina, tenía las mejillas rojas (cosa que no se notaba mucho debido al color de su pelaje, pero se notaba)
- Chicos, yo… - Ante tales confesiones por parte de los dos, no pude decir nada más, y decidí irme de allí, a algún lugar donde pudiera pensar tranquilamente y aclarar mis sentimientos. ¿Amaba a Shadow, o realmente sentía algo por Knuckles?
Yo: ¡AISSSHHHHH! ¡Qué romántico! ¡Es la historia más romántica que escrito en mi vida!
Rouge: … (Llorando)
Yo: ¡ROUGE! ¡ESTÁS LLORANDO! (corro hacia ella) ¿Qué te ocurre? ¿Te lastimaron?
Rouge: No, no es eso… es que… simplemente, no sé a quién amo de verdad… con Knuckles lo paso genial, aunque nos peleemos, en el fondo lo quiero muchísimo, pero Shadow… me hace sentir algo en mi interior que despierta todos mis sentidos…
Yo: Rouge… tú tienes que hacer caso a tu corazón. Los 2 están dispuestos a darte el suyo, pero tú eres la que toma la decisión de abrir sus corazones. Piensa en Shadow, piensa en Knuckles, piensa en todas las experiencias que has vivido con cada uno de ellos, como te hacen sentir por dentro, quién crees que te puede hacer más feliz… eso te dará la respuesta que necesitas.
Rouge: Gracias, Sonia, de verdad. Creo que me voy a aclararme un poco las ideas… hasta luego. (Se va)
Yo: ¡Bueno! ¿Con quién se quedará Rouge? ¿Con Shadow o con Knuckles? ¡AHORA ES CUANDO VOSOTROS ENTRÁIS EN ACCIÓN! ¿Con quién preferís a Rouge? ¿Con el apuesto erizo Shadow, o con el queridísimo equidna Knuckles? ¡DEJAD REVIEWS Y VOTAD!
