Yo: ¡Uhuh! ¡Hoy vengo con las pilas cargadas! n_n

Amy: ¡Yo también! ¡Tengo ganas de ver a mi Sonikku, me dijo que tenía que decirme algo…

Blaze: Jijiji… imagino que debe ser… ¬w¬

Amy: ¿Ah, sí? ¿Qué es, Blaze? O.O?

Blaze: ¡Aaaah! ¡Es un SE-CRE-TO! ;)

Amy: ¡Jooo, no es justo! TT

Yo: Por cierto, ¿alguien ha visto a Rouge?

Amy: Pues… la verdad es que la ví cerca de un bosque cerca de Metal City, pero no sé adónde se fue.

Yo: Espero que ya esté mejor… ¡Bueno, aquí os dejo con la historia!

Después de aquellas confesiones, estaba hecha pedazos. No sabía que hacer con ellos, conmigo, con mi vida. No sabía a quién entregarle mi amor, no sabía quién sería el hombre que me haría feliz. Pero... si sabía que tenía que tomar una decisión. Y la decisión la tenía que tomar… YA.

Estuve caminando durante un buen rato, pensando que era lo que podía hacer para que nadie sufriera daño, cuando de repente, vi a Sonic y a Amy charlando en el bosque.

- Amy, bueno, estoo… yooo… te quería… te quería preguntar sí… sí… sí querías… - Tartamudeaba Sonic, muy nervioso y sonrojado.

¡Sonic le estaba pidiendo a Amy UNA CITA! ¡SEGURO! Así que decidí darle un "pequeño" empujoncito (le tiré una piedra :D)

- ¡AUCH-QUIERES SALIR CONMIGO! – Lo soltó todo de golpe, al recibir el pequeño impacto de aquella piedra.

- ¡SONIC! ¡AWWW SONIC! ¡CLARO QUE QUIERO! – Amy se puso como loca, y se abalanzó encima de él. Entonces Amy me vió detrás de los arbustos, se quedó sorprendida, pero le giñé el ojito, y enseguida captó la indirecta.

Después de echar una mano (o una piedra ;)) a la feliz pareja, ahora me tocaba a mí solucionar mis problemas. ¿A quién podría elegir, a Shadow o a Knuckles?

En mi camino, me encontré a Blaze. Al verme bastante preocupada, decidió preguntarme que me pasaba.

- ¿Rouge? ¿Qué te ocurre? – Me preguntó, al ver que casi estaba llorando.

- Blaze… Oh, Blaze, no lo sabes tú bien… lo estoy pasando fatal… no se que hacer con Shadow y con Knuckles… - Le expliqué, y no pude evitar que se me escapara una lágrima.

- ¿Qué ha pasado? ¿Ha ocurrido algo entre vosotros? – Me preguntó, curiosa.

- Pues… sí. Hace unos días, cuando tuve aquel accidente en Metal City y me llevaron al hotel, Shadow y yo mantuvimos una charla sobre lo que había pasado… en la batalla, después de que me atacaran, Shadow me confesó que… me amaba…

- ¡Ah! Es verdad… fue tan bonito… luego… bueno, yo y todos los demás os fuimos a espiar y vimos como os besábais… - Dijo Blaze, pícara, mientras se le escapaban unas risitas.

- ¿QUÉÉÉ? ¡SERÉIS…! – Dije, con un poco de vergüenza.

- Jaja, lo siento, somos así. Bueno, sigue.

- Pues… desde ese día, me dí cuenta de que Knuckles se comportaba muy mal conmigo, y cuando le fui a preguntar que le ocurría conmigo…

- Déjame adivinar… ¿Te confesó que también te amaba? – Me preguntó con voz pícara, casi afirmándolo.

- ¡EXACTO! Y ahora estoy en mi gran dilema… Desde siempre he sentido algo por Knuckles, pero… también siento algo por Shadow, lo amo… y… es que… - Se me saltaron las lágrimas. Blaze me dio un fuerte abrazo.

- Rouge… te entiendo. Entiendo que lo estés pasando mal, pero tu lo que tienes que hacer es pensar en todo lo que has vivido con ellos. ¿Cómo lo has pasado con Knuckles? ¿Cómo lo has pasado con Shadow? ¿Quién te ha hecho más feliz? ¿Con quién crees que serías más feliz? ¿Quién te ha tratado mejor y ha estado más pendiente de ti? Piensa en todo eso, te dará la respuesta que necesitas.

- Tienes razón, Blaze… ¡Gracias! ¡Eres una buena amiga! Ahora sé que tengo que hacer. ¡Nos vemos! – Le dí un gran abrazo y emprendí el vuelo en busca de Knuckles y Shadow. Ahora ya sabía perfectamente que hacer con ellos, y con mis sentimientos.

Los encontré cerca del lugar donde Knuckles vigila a su preciada Master Emerald, discutiendo. Entonces, antes de que se liaran a puñetazos, los paré.

- Eh, chicos… no discutáis…

- ¡ROUGE! – Exclamaron, al unísono.

- Chicos, he… venido a hablar con vosotros. – Les dije, entrecortada.

- Rouge… respetaré tu decisión. La vida me ha dado muchas desgracias. El ataque de los G.U.N., la perdida de María, la destrucción del ARK… He pasado muchas cosas malas en la vida. Y estoy acostumbrado a eso. No te preocupes, no me importará. Siempre he pensado que el amor era un sentimiento estúpido, y no tengo tiempo para romances. Así que… si tú prefieres a Knuckles, yo lo en-…

Antes de que siguiera hablando, lo callé, pero… lo callé con un beso. Ante tal reacción, Knuckles se quedó atónito, y muy apenado, tenía ganas de pegar a Shadow, sus ojos reflejaban dolor, mucho dolor… pero… entendió que allí sobraba, y decidió marcharse. Antes de que se marchara, dejé de besar a Shadow y fui a hablar con él. No podía quedarme de brazos cruzados y ver como se marchaba, porque, a fin de cuentas, algún día lo había amado.

- Rouge… - Me dijo Shadow, extrañado.

- Shadow… yo te amo… te amo a ti… - Le dije, con un gran sonrojo en mis mejillas. – Pero quiero hablar con Knuckles… No puedo dejar que se vaya así, sin más, y…

Shadow me interrumpió. Al fin y al cabo, Shadow es una muy buena persona.

- Claro, Rouge. No hay problema. Entiendo que quieras hablar con él.

- Gracias, Shadow. Eres muy comprensivo.

Me dirijí lentamente a Knuckles.

- Knuckles, espera… yo…

- Tranquila, Rouge. Entiendo que aquí sobro. Si tu prefieres a Shadow, lo entiendo. Además, yo tengo un importante deber del que debo ocuparme el resto de mi vida, tengo que vigilar la Master Emerald, y supongo que no tengo tiempo para romances. Nos vemos, Rou-…

Le dí un fuerte abrazo, y le besé en la mejilla, lo que le hizo ponerse muy rojo (Más que su piel ;D). Pero eso no cambiarí nada, y Knuckles lo sabía mejor que nadie. Knuckles se marchó, dejándonos a Shadow y a mí solos, para que pudiéramos charlar tranquilamente.

- Rouge, gracias… me has hecho tan feliz… de verdad. No creía en el amor, pensaba que era un estúpido sentimiento de los mortales un sentimiento que solo provocaba dolor y sufrimiento, pero tu me has hecho ver que el amor también tiene cosas buenas y…

Le besé de nuevo. No me van los "rollos dramaticos" la verdad, jaja.

- ¡Anda, calla tonto! No tengo ganas de rollos. Además, a veces, ¿no sabes que una acción vale más que mil palabras?, pues ahora eso es lo que cuenta.

- Rouge… - Se rió, ante mi descarada actitud. - Bueno, de acuerdo… ¿Quieres que vayamos a dar un paseo? – Me preguntó, sonrojado.

- Pues claro, tonto. – Le dí un beso en la mejilla y fuimos a dar un paseo. Aún nos quedaban muchas cosas que hablar, que compartir… Aún nos quedaba un largo futuro por delante. Desde lo más profundo de mi ser, deseé haber tomado el camino y la opción correcta. Confió en ti, Shadow.

Yo: ¡Eh, EH! ¡NO OS VAYÁIS, LA HISTORIA AÚN NO HA TERMINADO! ;)

Rouge: ¡Pues claro que no! ¡Aún queda mucho por recorrer, guapos! ;)

Tails: Claro, claro…

Rouge: ¿Qué te pasa, pequeñín? ¿Te preocupa algo?

Tails: Bueno… es que… pronto es el cumpleaños de Cream y…

Las 2: ¡OSTRA, ES VERDAD! ¡PRONTO SERÁ EL CUMPLEAÑOS DE CREAM!

Rouge: ¡Ay madre! ¡Lo había olvidado! ¿Bueno Tails, cuál es el problema?

Tails: Pues es que… no sé que regalarle para su cumpleaños y… bueno, esto… le quería regalar algo bonito, pero no se el qué…

Yo: Mmmm… bueno, acuérdate que a Cream le gustan mucho las flores. Podrías regalarle algo relacionado con eso, ¿no?

Tails: Mmmm… sí, ¡SÍ! ¡Es una buena idea! ¡Gracias, Sonia! (Me da un fuerte abrazo)

Yo: Jajaja, ¡De nada, pequeño! (Se va)

Rouge: ¿Qué creéis que le regalará Tails a Cream? ¡Lo descubriremos en el próximo episodio!