Disclaimer: Crepúsculo no me pertenece, es obra de Stephenie Meyer.

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/Te guiaré en las sombras\ .

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Capítulo X

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"Solo es un susto...?"

Bella Pov's

Una semana pasó sin que yo me diera cuenta, una semana en la que, me daba la impresión, todos actuaban de una manera realmente extraña.

Sumándole a la exasperante personalidad bipolar de Edward, que vale la pena aclarar, aparentó volver a ser el ser humano cuasi sensible que era antes, y además canceló su gira programada por Sudamérica, por no se que razón,- haciendo que Jacob andara corriendo de aquí para allá como un loco y tuviera que cancelar su no-cita conmigo, como él insistía en llamar al notar lo incómoda que me ponía ante aquella palabra que estaba fuera de mi casi inexistente vocabulario sentimental-, el resto de la familia Cullen parecía más incómoda, nerviosa y activa que nunca.

Continuamente había movimiento en la enorme casa, nunca se congregaban todos juntos, ni en la cena, ni en ningún otro momento. Se turnaban para marcharse a Dios sabe donde, y cuando volvían, parecían más nerviosos y reacios a contar de sus salidas, o por lo menos a mí.

Emmet estaba más tranquilo, ya no hacía bromas todo el tiempo y me trataba con más delicadeza, Edward era más amable, no volvió a tener para conmigo ninguna actitud grosera, por el contrario, y para mi completa desgracia, actuaba como todo un caballero, Esme estaba más nerviosa, hablando por celular mucho más de lo que conocía y juro haberla escuchado pasar la aspiradora durante mas dos horas en el escritorio de Carlisle, quien por su parte se lo escuchaba bastante cansado y estresado, volvía entrada la noche, ya cuando casi todos nos marchábamos a dormir y salía justo después del desayuno, nunca había conocido a nadie que tomara el desayuno tan rápido como él, y Alice… bueno, Alice parecía haberse tomado cinco frascos seguidos de Vicodin.

Y yo me sentía como un condenado cero a la izquierda, no era estúpida, podía percibir que algo estaba pasando, pero me chocaba enormemente que nadie me pusiera al tanto, nunca maldije mi ceguera más que en esos momentos, me sentía aislada en todas las maneras posibles.

Quería saber más que nada en el mundo qué diablos ME estaban ocultando, si, me, no es que la paranoia estuviera tocando mi puerta, bueno, tal vez un poco, pero podía jurar que algo estaba cocinándose a mis espaldas, en primer lugar porque no se me escapaba que en ocasiones, en mi presencia se hacían señas entre ellos, no tenía un sexto sentido, ni poderes de X-men, ni mucho menos había recuperado mi vista, era simplemente que aquellos silencios, tan recurrentes en mi presencia, iban acompañados por ciertos movimientos que provocaban el roce de la ropa, y si por ejemplo tenían una campera rompevientos, pues, bueno, se notaba.

Además, estaba, claro, el fastidioso silencio que se hacía al llegar yo a cualquier habitación donde se estuviera hablando, lo que me daba a pensar de que tal vez estuvieran platicando de mi, o de algo concerniente a mi que me querían ocultar. "tal vez es de mi vista" pensaba "tal vez ya saben que el problema es irrevocable", pero ¿por qué diablos no me lo decían? Yo no era una niña, yo podía soportar aquello, después de todo ni siquiera concebía esperanzas de que pudiera volver a ver.

Asi que ahí andaba yo, más enfurruñada que nunca, no me daba el coraje para ir y preguntarle a cualquiera qué diablos estaba pasando, porque después de todo, cabía una posibilidad de que no corriera por mi el asunto, y yo no tenía derecho a indagar sobre problemas familiares, yo, a pesar de lo que Esme dijera en ocasiones, no formaba parte de esa familia, yo tenía mi propia familia, una familia que amaba y extrañaba como nunca antes, una familia que respondía al nombre de "Charlie".

Dios, como lo necesitaba, no había podido conversar con él en toda esa insufrible semana, al parecer, por lo que Alice me había dicho, las líneas de teléfono se había cortado por esa zona, un rayo había caído sobre un transformador o algo por el estilo, y estarían incomunicados hasta nuevo aviso, maldije a las líneas telefónicas y a la resistencia que teníamos papá y yo a los condenados y abstrayentes aparatitos electrónicos llamados celulares, nunca los habíamos considerado necesarios, ahora me daba cuenta cuan equivocada estaba.

- Alice, necesito pedirte un favor- le dije una tarde, estábamos sentadas en un sofá de la sala de estar, ella mirando la tele, yo escuchando con un mp3 los audiolibros que Edward- créanlo o no- me había obsequiado, algo que me decía que quería hacer las pases conmigo, pero yo no estaba aún lista para depositar toda mi confianza en él, quién sabe cuando volvería el ogro de las nieves de fulminantes ojos verdes.

- Dime Bella, lo que necesites- me dijo suavemente bajándole el volumen al teveo, ese día parecía estar un poco menos frenética, era mi oportunidad.

- Bueno… yo estaba pensando…- el nerviosismo me tomó por sorpresa, había olvidado que después de mentir, pedir favores era lo que peor se me daba.

- ¿Si?- me instó a continuar. Comencé a jugar con mis manos, descascarando distraídamente el esmalte con el que Alice había pintado mis uñas. Olvidé el color.

- Me gustaría ir a visitar a papá- solté de una, quería verlo de verdad, bueno, no en el sentido literal, eso no era válido para mi, pero necesitaba hablar con él, abrazarlo, sentirme en casa, nunca me había separado tanto tiempo de él, y se me estaba haciendo difícil- mañana si es posible- puntualicé.

Seguí quitando el esmalte, un poco a escondidas, a Alice no le gustaba que lo hiciera, detestaba las uñas descascaradas. A mi no me molestaba, por lo mucho que podía verlas…

Se produjo un momento de silencio y pregunté si me habría escuchado, y ya estaba por volverle a hablar cuando de repente..

- Cof cof cof- no se con qué se ahogó Alice, que yo supiera ella no estaba tomando nada.

- ¿Estás bien Alice?- le pregunté preocupada, luego de un momento, le estaba costando recomponerse.

- Eh..cof no..cof.. la verdad es que no..cof cof.. voy a tomar.. cof.. agua a la cocina.. cof.. ya vuelvo,..- y salió disparada, escuché sus pisadas alejarse a gran velocidad.

"vaya, eso fue raro"

Me quedé esperando paciente a que regresara, pero se estaba tardando bastante, así que preocupada, tomé el bastón que estaba junto a mí y me dirigí hacia la cocina, tal vez necesitara ayuda, no es que yo le serviría de mucho, pero quizás podría avisarle a alguien…

Estaba a punto de entrar cuando la voz susurrante y algo histérica de Alice me hizo detenerme ipso facto.

-Ya estoy cansada de inventarle cosas Edward, no me gusta hacerle esto, ella debe enterarse..-

- No podemos Alice- le dijo él, también en un susurro firme - ¿Cuántas veces tengo que decírtelo? No tiene sentido, no, primero porque Charlie así lo quiere- se me formó un nudo en la garganta al escuchar el nombre de mi padre y un negro presentimiento se coló en mi interior-… no es nuestro derecho intervenir en su decisión, y segundo, porque, tal como dijo él, no tenemos por qué preocuparla innecesariamente, ya tiene suficiente con lo de su vista, así que ve e invéntale otra excusa, no me preguntes qué, solo hazlo-

- Pero que pasa si Charlie… - se le quebró la voz, al mismo tiempo que una punzada atacaba mi corazón- si él.. si algo le pasa Edward, nos odiará, Bella nos odiará por no habérselo dicho- parecía muy nerviosa, jamás la había escuchado temblar la voz de esa manera , y eso hizo que la sangre huyera de mi rostro despavorida y mi pulso fuera desigual.

- Eso no pasará- atajó él con firmeza-Charlie va a estar bien, se recuperará, Bella no lo habrá sabido y le ahorraremos un susto, porque esto es solo eso Alice, un susto- quise creer que sus palabras eran sinceras, quise creer que mi padre, pasado por lo que haya pasado estaría bien, pero la inseguridad que noté al final de la oración, casi como si estuviera tratando de convencerse a si mismo, hizo que mis piernas retrocedieran involuntariamente, que mi cara se mojara por las lágrimas y que mi cerebro se desconectara de mi cuerpo

No, Charlie no.

Eso no podía ser real, no, debía ser un sueño, si, seguro, y ahora me despertaría y me daría cuenta que todo estaba bien, que Charlie estaba bien, que nada había pasado y que los Cullen no me habían ocultado algo tan importante como aquello.

Cuando las uñas se clavaron en mis palmas por la fuerza con la que cerré los puños, y pude sentir el dolor que esto me produjo, me di cuenta, eso no era un sueño. Eso era real, y el dolor que sentía en mis manos no tenía ni punto de comparación al que aumentaba de manera espeluznante en mi interior.

Pero, ¿Por qué me lo ocultaron? ¿¡Por qué me ocultarían algo así ¡? Yo había confiado en ellos, yo había confiado.. ¡Demonios! Si aunque me hubiese querido convencer a mí misma de lo contrario, ¡hasta en Edward había confiado!, y él me había traicionado, todos me habían traicionado, hasta Esme…

Mi padre estaba mal, algo le había pasado y yo no sabía que, no sabía que… y no tenía la suficiente fuerza como para regresar a encararlos. Este presentimiento, este horrible presentimiento me estaba matando, una mano invisible quería estrujar mi corazón y me desesperaba, quería salir, quería estar con él ¡queria ver! ¡Dios! ¡Quería ver! Quería dejar de ser una inútil y poder manejarme sin necesitar a nadie, quería llegar a donde estuviera Charlie por mis propios medios.

Ya no podía confiar en nadie, estaba sola, completamente sola, y en medio de la oscuridad, mi conexión con el mundo se había desintegrado, a decir verdad, parecía nunca había estado, ellos me mentían, me mintieron en esto ¿en qué más lo habrían hecho? ¿Qué otras cosas me habrían ocultado?

Me sentía traicionada, dolida, desesperada, sola.

¿No entendían ellos que Charlie era mi mundo? ¿Qué él era mi familia? ¿Qué…?

¡Agh! Cuanta rabia, cuanta impotencia, quería gritar de rabia, llorar de desesperación, correr, alejarme de ahí, perderme…

Desaparecer…

- No- musité mientras me dirigía a Dios sabe qué lugar, ni siquiera era capaz de enfocar mi cerebro en mis piernas, caminaba solo por inercia.

Llegué a percibir el sonido de la fuente mientras pasaba a un lado, pero eso fue todo, me abstraje en mi propia mente, me desconecté del mundo donde mis pies estaban y me dejé guiar por esta extraña fuerza que me jalaba hacia fuera, lejos, bien lejos de este lugar, lejos de la confrontación y quizás, más cerca de mi padre.

Charlie, tenía que saber qué le había pasado, dónde estaba, qué tan grave estaba, quería escuchar su voz, que sus brazos me rodeasen como siempre lo había hecho, sentir la colonia que él detestaba pero que siguió comprando pues a mamá le encantaba. ¿qué sucedería si él también me dejaba? ¿ qué pasaría si…? No, eso no podía suceder, simplemente mi mundo se caería a pedazos ante ello, ¿cómo es que siempre me salían las cosas tan mal?

Si la vida estaba decidida a tratarme así ¿Por qué Dios en su misericordia me había permitido nacer? Yo no aguantaría un golpe así, mi padre no podría dejarme también, no, no podía hacerlo, no.

Para mi no sorpresa, tropecé y caí al suelo de rodillas, afortunadamente sobre la hierba y creo que un poco de barro, pero no me importaba, ya no me importaba nada, los sollozos se hicieron incontrolables y me hacían temblar, apoyé mis manos en el suelo, con las lágrimas cayendo incansablemente por mi rostro, esto era aún peor, pensar que podía perder a mi padre era aún peor que haber recibido la noticia de mi ceguera, mucho peor que eso, me importaba un comino lo que me sucediera a mí, mi único propósito en la vida era ver bien a mi padre, era cuidar lo único que me quedaba,

- Cuida a tu papi hijita, -

- Si mami, volverás pronto ¿cierto?

- Si cariño, una semana y volveré para llenarte tu carita de besos, lo prometo.

- Entonces yo prometeré cuidar bien de mi papi mientras tú no estés.

- Esa es mi pequeña-

Es idiota prometer cosas que no está en nuestras manos cumplir, y mucho menos mientras tienes al cielo en tu contra.

- ¿Bella?- esa voz…

- Ja-jake?- hipé.

- ¡Bella! ¿Qué sucedió? ¿Te encuentras bien?- puso sus manotas a ambos lados de mi cara y me sentí muchísimo mas relajada, lo suficiente como para poder contestarle sin hipar nuevamente.

- No Jake, es mi padre, él está mal y ellos..y yo..- no pude terminar la frase.

- Oh, ya lo sabes-

Me separé bruscamente de él, cayendo tontamente hacia atrás.

- Tu lo sabías- lo acusé, pero no sentí odio contra él, por alguna extraña razón era imposible estar enfadada con Jake.

- Si, lo sabía, de echo recién he ido a verlo Bella y él está mucho mejor, por cierto.- hablaba con tanta naturalidad que no pude hacer más que quedarme sin palabras, ¿no se daba cuenta de la aberración que habían cometido al no contarme? ¿Cómo es que no sentía ni una chispa de culpabilidad?

- Oh, vamos Bells, no hagas dramas- dijo seguramente al ver mi cara de estupefacción- mira, tu padre tuvo una pequeña recaída y no te voy a mentir, estuvo bastante grave al inicio pero ahora está muchísimo mejor, eso he venido a contarles, que esta mañana ha podido levantarse de la cama y todo.

- ¿Y por qué me lo ocultaron Jacob? ¿acaso no saben que él es lo más importante que tengo?

- Justamente por eso pequeña topo, ven hablemos mientras te levanto, luces terrible ¿te has dado cuenta que estás sobre barro no?

El calor se apoderó de mis mejillas, mezcla de enfado y vergüenza, la tristeza se había aplacado en tan solo unos pocos segundos, pero los retazos de decepción seguían palpitando en mi pecho.

- ¿y tu te has dado cuenta que hueles a perro mojado?- contraataqué, y no era mentira.

Se carcajeó

- Buena esa, pero tienes buen olfato, el perro de mi hermana me saltó esta mañana justo cuando se escapaba de su baño, pobre animal-

- Entre los de la misma raza se entienden- mascullé, mientras lo dejaba levantarme.

- Oye, entiendo que estés enfadada pero nada te da derecho a insultar al pobre Hércules-

No pude evitar reírme, este chico se pasaba.

- Eres un idiota-

- Un idiota que te hace reír.-

-¿Por qué no me lo dijeron?- volví a preguntar, no dejaría que se escapara del tema.

- Bella ¿Habrías podido hacer algo? Dejame contestarlo, no. Y tan solo habríamos logrado preocuparte de más, Charlie estuvo inconsciente hasta hace poco y no habrías podido hablar con él, además de que a los visitantes se nos estaba prohibida la entrada a su habitación por precaución de que entrara algún germen que lo perjudicara y no habrías podido ni siquiera tocarlo, ¿entiendes? Te habrías desesperado más y más y Charlie no querría eso. Además de que cuando se despertó nos pidió que no te lo dijéramos, por la misma razón que te acabo de dar, no quería que te preocuparas innecesariamente.

- pero yo tenía el derecho a saberlo, soy su hija, tú lo sabías y ni siquiera lo conoces-

- y él es tu padre y tiene el derecho a cuidarte y querer lo mejor para ti, y él consideró que esto era lo mejor y nosotros no fuimos ni quisimos ser capaces de negarle eso, y por otro lado, yo estuve allí debido a Edward, ¿sabías que él canceló su gira por Latinoamérica por esto de tu padre?- .

Me quedé estupefacta.

- ¿De verdad?

- Si, lo hizo, quería asegurarse de que tu padre estaría bien y por eso me ha mandado a mí cuando permanecía en el estudio ocupado, todos estaban muy preocupados, seguramente de eso te habrás dado cuenta, todos se preocupan mucho por ti y por tu padre Bella, no debes culparlos, si hicieron lo que hicieron fue para protegerte-

- Pero Jake, en ocasiones, al tratar de proteger a una persona puedes lastimarla aún más en el proceso, yo no se si pueda volver a confiar en ellos, en ti, todos me han mentido, que esté ciega no significa que tengan derecho a tratarme como una idiota, o que se crean con la posibilidad de ocultarme lo que ustedes piensen correcto, no soy una niña, y no pueden tratarme como una.

Él se quedó en silencio un minuto, el enojo disminuyó un poco dentro mío, ahora que había expuesto mi punto, me sentía un tanto liberada.

- Tienes razón- dijo él de pronto- no lo había pensado así, lo lamento, debió ser horrible para ti, no quiero ni imaginármelo- suspiró largamente- de acuerdo, prometo que no se te ocultará nada más, por lo menos de mi parte, te trataré como la niña grande que eres- y rió, yo le pegué al aire molesta- no, en serio, lo prometo, palabra de boy scout-

- De acuerdo… ahora… ¿te molestaría si te pido algo?

- ¿Quieres ir a ver a tu padre cierto?

- Si, ¿por favor?

- De acuerdo, vamos, supongo que ahora no habrá problema, ya habilitaron la entrada de visitantes-

- Excelente- dije ahora sí, entusiasmada, no creía que accedería.

- pero primero..-

- ¿que?

- No es que quiera ofenderte Bells, pero no tienes un muy buen aspecto que digamos – y se largó a reír, no pude evitar inflar los mofletes como una niña, podía sentir el calor en mi cara.

- Idiota-

- Bella!

- Bella-

Dos voces que reconocía perfectamente se escucharon a lo lejos, no tenía la menor idea de cómo reaccionar frente a ellos, es decir, una parte de mi estaba terriblemente enfadada y se sentía traicionada, aunque podía comprender la razón por la que lo habían hecho, que su móvil había sido mi propio bien, pero de todas maneras eso no me conformaba del todo, no había justificación para la mentira, siempre fui de las personas que preferían una verdad amarga a una bonita mentira.. aunque pensándolo bien, yo no había actuado muy diferente en lo que respectó a darle la noticia de mi ceguera a Charlie.

- Jake!, Bella dónde estabas? Por qué estás toda embarrada? – Alice parecía histérica.

- Est.. estás… Bella estás bien? – Percibí el temblor en la voz de Edward, claramente dándose cuenta que yo no estaba para nada bien.

- sisi, perfectamente- respondí con salvaje sarcasmo- simplemente que bueno, me acabo de enterar que mi padre ha estado muy enfermos durante varios días, y todos en esta casa me lo han ocultado descaradamente, nada del otro mundo- el resentimiento era notorio en mi voz, pero no podía evitar hablar de otro modo, me sentía traicionada a pesar de todo, y aún no había tenido tiempo para digerir del todo la noticia.

- JACOB BLACK- la voz enfurecida de Alice me tomó por sorpresa.

- Oye oye, yo no he dicho nada...- se defendió Jake- bueno, si talvez largué todo el rollo, pero ella fue quien descubrió el asunto-

- Los escuché hablar en la cocina..- les dije, sabía que mi cara probablemente estaría algo colorada a causa del enfado y mis ojos probablemente cargaban aún las señales de mi resiente explosión, pero pese a esto, levanté la frente con orgullo, yo no era quien debía sentirme culpable por andar escuchando tras las puertas, porque de echo no había sido así, los del error habían sido ellos, no yo, y les haría escuchar lo que tenía para decirles. Pero este no era el momento. Necesitaba hacer algo primero.

- Bella, nosotros..- empezó a decir Edward, pero lo corté con brusquedad.

- Ahora no quiero escucharlo, hablaré de este tema con ustedes, con todos ustedes- recalqué el todos, incluyendo a la familia en general, porque todos ellos me habían mentido, hasta la buena de Esme, o el respetable Carlisle, de quienes jamás lo hubiese esperado- después, ahora Alice, por favor necesito que me acompañes a buscar ropa, Jake me llevará a ver a mi padre-

- Bella aún..- volvió a comenzar el señor bipolar pero ni siquiera le presté atención.

- Vamos Alice, la habitación de mi padre ya está habilitada para recibir visitar, ¿crees que podrás acompañarme en esta ocasión?- lo que estaba diciendo era que, en otras palabras, nuestra relación estaba en la cuerda floja, y ella debía medir muy bien sus pasos, Alice lo comprendió al instante.

- Claro Bella, sabes que puedes contar conmigo- Sonreí apenas, me sentía algo culpable por tratarla así pero tampoco era capaz de controlarme demasiado luego de lo sucedido, tenía que relajarme, estaba muy tensionada.

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Con la ayuda de Alice me vestí con la mayor celeridad que me permitían mis facultades y salimos de la casa, no me despedí de Edward, y me negué rotundamente a que él me acompañara, luego de salir me arrepentí un poco de la manera cortante en que le contesté pero los nervios me impidieron actuar de otra forma.

No me detuve a pensar demasiado en el asunto, menos mal que no podía ver el rostro de Edward ni la manera en que quizás mis réplicas le afectaban.

"bah, como si en realidad le importara" – Fue mi pensamiento, aunque el nudo en mi estómago no se deshizo.

Apenas llegamos al hospital mi corazón comenzó a acelerarse, el olor característico me hacía sentir enferma y con ganas de marcharme lo antes posible, pero mis ganas de ver a Charlie lo superaba todo.

Mientras esperaba a Jacob que se había dirigido a informes para anunciar la visita, nerviosa, sentí la mano de Alice agarrarse a mi brazo, no había hablado durante todo el viaje, y eso era más que raro, la culpa volvió a dominarme, no estaba bien hacerla sentir mal, ya sus mentiras no tenían importancia y le agradecía que por lo menos haya sentido un poco de remordimiento al estarme ocultado la verdad, al contrario de Edward, que había sonado de lo más decidido al no platicarme del asunto y mantenerme en la ignorancia. Por mucho que hubieran pensado en su bien, esto demostraba la diferencia en las personalidades de ambos, Edward me resultaba de lo más necio, y del tipo de persona que si creía que estaba actuando en la manera correcta no daría el brazo a torcer, esto no me complacía.

- Lo lamento Alice- murmuré con sinceridad- no quise hacerte sentir mal, sabes que te agradezco enormemente todo lo que tu y tu familia han hecho por mí, pero tienes que entender que yo también merezco un poco de respeto, se que lo hicieron por mi bien y no te guardo rencor en lo absoluto, de verdad, entiéndeme..-

- Ay Bella- la pequeña se abrazó a mí lloriqueando un poco- lo siento lo siento, yo también lo siento mucho, no te volveré a ocultar nada, lo prometo, eres mi mejor amiga, gracias por perdonarme-

Un sentimiento cálido se depositó en mi corazón, "mi mejor amiga" había dicho, una sonrisa se formó en mi boca, no sabía que Alice me valorara tanto, y esto me hizo sentirme mucho menos sola.

- Ya podemos pasar a verlo- la voz de Jacob me hizo apartarme por un momento de esa buena sensación, poniéndome los pies en la tierra.

- Vamos Bella, verás que todo estará bien- me dijo entusiasmada Alice intentando levantarme el ánimo.

- Si- fue todo lo que pude responder.

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-Mi niña- la voz débil de mi padre me aflojó cada parte de mi cuerpo, y como pude me lancé a los brazos que él me extendía. Alice y Jacob permanecieron fuera de la habitación para darnos privacidad

- Shh calma Bells, no hay por qué preocuparse, todavía tienes padre para rato- me dijo él alegremente mientras me acariciaba el cabello con ternura y sentía que mis lágrimas tocaban su camiseta.

- Que sea la última vez- dije con la voz quebrada.

-¿Cómo?

- Que sea la última vez que ordenas que me oculten algo relacionado a ti Charlie- El viejo se carcajeó, sin apartar el abrazo, yo sólo lo llamaba por el nombre cuando me enfadaba, y no podía negarlo, tenía razones para estarlo.

-No se que le ves de gracioso- refunfuñé, el llanto había cesado.

- Vamos Bells, te conozco bien, más vale que te preocupas un poco más por ti y un poco menos por mí, ya conoces el dicho "hierba mala nunca muere"- sonreí imperceptiblemente ante el buen humor de mi padre, sabía que en parte lo hacía para levantarme el ánimo y le agradecía mucho el gesto.

Me separé, pero no me alejé mucho.

- ¿Cómo te sientes?- le pregunté todavía preocupada. Deseaba tanto poder verlo.

- Fuerte y sano como un roble- yo escuchaba la sonrisa en sus palabras, obviamente no iba a sacarle una respuesta negativa, así era mi padre, no le gustaba preocupar a los demás por más que hubiera razones, y yo había salido a él en esto. Por el contrario de cómo Esme era, recordaba de pequeña que ella hacía un drama de cualquier pequeña gripe o resfriado, la verdad era que adoraba que su marido la mimara y le llevara el desayuno a la cama, y a mi padre no le molestaba en lo absoluto, aunque a veces le parecía que estaba tratando con una niña en vez de con una adulta, pero este era el encanto de ella, y la razón por lo que tan enamorado lo traía, según él me había dicho.

- ¿Y Victoria?- pregunté como si de verdad me interesara, la realidad era que solo me importaba saber si estaba cuidando bien de mi padre, si había algo por lo que le tenía un mínimo "aprecio" era porque a pesar de todo, había sabido mantenerlo feliz en mi ausencia.

- Vicki fue a buscarme algo más de ropa, parece que todavía quedan análisis para hacerme, no veo la hora de marcharme- terminó algo fastidiado, otra cosa que había heredado de mi padre, su aversión hacia los hospitales.

- No tienes una idea de cómo te comprendo.

- ¿Y se puede saber quién abrió la bocota?- preguntó como quien no quiere la cosa, aunque con un matiz receloso.

- Ojala alguien lo hubiese hecho directamente, los escuché hablando.

- No sabía que fueras tan cotilla hija- rió mi padre.

-Oye- le palmeé el pecho ligeramente-

- No los culpes, soy el único responsable, y sabes la razón.

- Claro claro, eres mi padre, yo tu hija, te preocupas por mí blablabla- recité con fastidio.

-Me alegra que lo entiendas- me acarició la cabeza como si fuera una niña, de hecho, para él aún continuaba siéndolo. Rió con ternura al verme hacer un puchero de inconformidad.

- Ahora quiero que dejes de atosigarme y vayas a descansar, tienes unas ojeras terribles- bromeó mi padre.

- Pues imaginarás que tu plan no funcionó a la perfección, aunque nadie me hubiese dicho nada era obvio que algo raro estaba pasando, y el corazón de una hija siente cuando su padre está en problemas.

El viejo me abrazó protectoramente.

- Cuídate hijita, y sobre todo, deja que te cuiden.

- Como digas- dije simplemente, disfrutando del abrazo familiar, un abrazo que había estado ansiando todos aquellos días y en el que por un momento, llegó a creer que jamás volvería a tener, siempre me sentía como una niña en los brazos de mi padre, protegida e inmune a todos los peligros. – Te quiero papá-

- No tanto como yo pequeña- escuché la sonrisa en sus palabras, que se reflejó y potenció la mía.

Aún asi…. aún así no comprendía por qué la sensación aplastante en mi pecho no se desvanecía del todo, algo no andaba bien, podía sentirlo…

...


N.A

Okeeey, admitámoslo, no fue muy bueno verdad? jajajaj juro que este fic lo continúo porque siento que se los debo, y además porque no me gusta dejar historias sin terminar… en fin, si quieren tirarme sugerencias se los agradeceré, muchas gracias si aún lo continúan leyendo y aún más si me dejan un comentario para ver en qué puedo mejorar, qué podría agregar, qué apesta, etc.., desde ya muchas gracias, y por cierto, lamento la tardanza :S.

Excelente semana para ustedes :)

.SHYKA-CHAN.