Título: La pieza faltante
Claim: Johan Andersen/Yuuki Juudai, implícito soulshipping y bridgeshipping.
Notas: Post-series. Situado en la siguiente reencarnación de Juudai.
Rating: T
Género: Romance/Angst
Tabla de retos: Misteriosa
Tema: 17. Hielo


Definitivamente aquello es mejor que cualquier película de ciencia ficción o el partido de fútbol que le ha dejado los músculos agotados y unas ganas tremendas de ir a tomar una buena siesta. Toda la situación ha sido bastante extraña en general, comenzando por el espíritu que nadie más puede ver pero que parece conocer todo de su vida y terminando con el relato de mundos pasados y batallas épicas.

Por dos fascinantes horas, todo el mundo de Johan ha girado alrededor del joven castaño frente a él, un aparente desconocido y la mujer espíritu a su lado, sentada sobre el aire como si éste fuera sólido, con los brazos y piernas cruzadas, dirigiéndole una mirada un poco prepotente y preocupada.

No está muy seguro si el relato es cierto, ¿cómo podría serlo? ¿Cómo podría no serlo? Tiene muchas lagunas en su interior, momentos de su vida borrados, como si Juudai sólo quisiera recordar cosas que le convengan. Por ejemplo, muy poco habla de su niñez y de su supuesta vida en Noruega, pero abunda en detalles sobre su tercer año en Duel Academia, las cosas que se dijeron, las cosas que hicieron... E incluso hasta esporádicas visitas cuando tuvieron que separarse, así como un relato pormenorizado de su papel como la reencarnación de la gentil oscuridad, pero muchas otras cosas... ¿Cómo creerlas? ¿Por qué no creerlas?

Sin duda suenan fantásticos todos esos relatos de duelos emocionantes, viajar por el mundo, vencer a los mejores. Es casi como el fútbol, pero no entiende el lazo mágico del todo ni mucho menos todo ese rollo de la reencarnación, que por cómo frunce el entrecejo de vez en cuando su interlocutor, tampoco está muy claro para él.

—Y entonces morí y no sé qué fue de tu vida posterior... —Juudai lo dice así, como si fuera la cosa más natural del mundo, dando término a su cuento inagotable de experiencias y risas, de luz y oscuridad, entremezcladas en esa interminable batalla que nuevamente tiene que enfrentar—. Pero desde que era niño...

Ahora es su turno de explicarle, ahora sí con ayuda de Yubel, que ha permanecido callada, haciendo muecas aquí y allá durante la parte del Mundo Oscuro, cómo ha llegado a la conclusión de que incluso en ese mundo se pertenecen, cómo lo ha llamado durante sueños, los recuerdos rebobinados que le acaba de explicar y el futuro, que no sabe si Johan quiere compartir con él.

—¡Todo esto suena muy interesante! —admite el europeo, con los ojos verdes brillantes cual si fuera un niño pequeño. Imaginarse todo eso ha sido maravilloso, sin embargo sólo se queda ahí, en imaginación, porque ningún recuerdo asalta su mente, ningún chispazo de repentina comprensión viene a ponerle todo en claro, a afirmar las palabras del japonés—. Sin embargo... No sé qué quieres de mí, todo esto suena muy interesante, pero, ¿por qué vienes a contármelo? Lo siento, pero no recuerdo nada, aún si todo esto es real, que sería genial si lo fuera.

Aquello logra desconcertar momentáneamente a Juudai, quien siente de pronto como si un cubito de hielo se deslizara por su garganta, enfriando todo su cuerpo al bajar, sin embargo, tras pensarlo rápidamente sabe que Johan tiene razón, que ha sido demasiada información por un día y que por supuesto, obviando el hecho de que no recuerda nada, es muy pronto para pedirle algo más.

—Piénsalo —dice y la frase suena un poco extraña en sus labios, pues siempre ha sido muy atrevido, alguien que no piensa antes de actuar—. Piénsalo primero, lo que te dije. Si puedes creerlo, entonces luego te diré más. Ahora, pasando a otros asuntos, ¿tienes algo de comer?

Antes siquiera de que Johan pueda responder, con una sonrisa formándose en sus labios ante el cambio tan brusco de ánimo de su inesperado visitante, la puerta del apartamento se abre para mostrar a dos personas, presumiblemente los padres de Johan, quienes le preguntan en ese idioma tan gutural y desconocido a su hijo, que qué está pasando allí, a lo cual él no sabe por dónde empezar a contestar. Después de todo, ¿cómo decirle que él es la reencarnación del novio muerto del japonés que ha cruzado todo el mundo sólo para encontrarlo?