2.- Kirino y Shindou - Dedicado a Steph y Sam, mis Shindou y Kirino particulares

-¿P… pero qué…?-, Kirino lo había visto, había visto como se besaban Tenma y Kyousuke como si no hubiera un mañana, no es que estuviera asustado, simplemente estaba sorprendido enormemente, pero no porque le molestara, ni mucho menos; sus sentimientos se podían englobar dentro de la envidia, sana, pero envidia al fin y al cabo.

Kirino se tuvo que dar la vuelta y volver sobre sus pasos para no molestar a la pareja, y anduvo hasta que se paró cerca de una ventana, a una distancia relativamente lejana a la de la sala de espera. Se apoyó en la pared y suspiró profundamente

-Se les veía tan felices-, sonrió, pero una preocupación se le alojó en su mente, una preocupación que llevaba arrastrando desde hacía tiempo, su capitán y amigo de la infancia, por el que se sentía igual que Tenma ante Kyousuke, pero no desde hace tres o cuatro meses como les sucedía a ellos dos, sino que lo arrastraba desde antes de su entrada al club de fútbol, hacía ya más de dos años

-¿D-debería hacer lo mismo con Shindou-san?... ¡N-no! ¿Qué digo?...-, Kirino se golpeó ligeramente la cabeza con las manos como si se intentara quitar la idea de la cabeza, sin resultado notable, -Seguramente le van más las chicas, evidentemente-, Kirino se giró y se miró a sí mismo reflejado en el cristal de la ventana, -Pero yo soy parecido a una chica…-, Kirino se atusaba las trenzas, y tocaba el pecho para denotar que, evidentemente, no era una chica, -Tal vez siente algo por mí… pese a que sería un sentimiento erróneo… … Shindou-kun…-, la cara se le sonrojó al decir el nombre de su capitán, la cabeza de Kirino era un embrollo en esos momentos, -Yo… ¡He de saberlo como sea!

Kirino tuvo que salir corriendo hacia la habitación de su capitán, pero cuando estaba a pocos metros, intentó disimular

-Con permiso…
-¿Oh, ya estás de vuelta, Kirino?
-Uhm… sí, Shindou-san-, disimuló con una sonrisa
-Y… ¿las bebidas?-, Shindou miró a las manos de Kirino
-Oh… se me… olvidaron-, Kirino rió de una manera nerviosa, supuestamente había ido a por bebidas, pero la escena que vio hizo que se le olvidara. Shindou rió junto a él, cosa que reconfortaba a Kirino, -Eh…Shindou-san… quería preguntarte algo…

Shindou dejó de reír y le miró mientras Kirino se sentaba, -Dime, Kirino-san

-Bueno… quería saber algo que me lleva dando vueltas en la cabeza desde hace tiempo, y del que ahora me he acordado…-, Kirino respiró hondo y preguntó, -Quería saber si a ti te… gustan las chicas…-, Kirino se esperaba alguna cara extrañada de su capitán, pero Shindou le miró tranquilamente

-Hum… pues sí, me gustan las chicas, ¿por?
-Ah… n-no… es que como Akane… suele ir detrás de ti con la cámara de fotos en mano, no sabía si le habías pillado algo de cariño…-, Kirino fingía su tristeza al saber que le gustaban las chicas, pero aun tenía la posibilidad de que tuviera preferencia por ambos géneros, así que, tras un rato de silencio, Kirino volvió a preguntar, -Y… ¿Te gustan… los… chicos?

En ese momento, Shindou sí que se sorprendió, y sonrojado, miró hacia otro lado, -P… pues… ¡¿P-por qué me preguntas esas cosas?-, Shindou se dio cuenta de su elevación excesiva de voz, -Huh… perdón… pero, ¿por qué me lo preguntas?, ¿hay algún chico que me siga tanto como lo hace Akane?-, Shindou soltó una risilla

Kirino le tomó la mano, -Shindou… san…-
-K… Kirino-san…-, la cara de Shindou empezó a sonrojarse paulatinamente, y unos segundos después apartó la mirada, -Y… Yo… … ¿Tú… tú eres quien…?-
-Se que te gustan las chicas, pero si no lo decía, reventaba…
-Kirino… yo… no he afirmado… eso
-¿A qué te estás refiriendo?
-Kirino… tú has sido la única persona que se ha preocupado tan fervientemente de mi… si me caía durante los entrenamientos, aparecías con el botiquín para curarme… si no podía ir a clase porque me dolía la tripa, te saltabas las clases menos importantes para verme, aunque te echara la bronca por hacerlo… ahora, cuando iba al hospital, ibas tú a mi lado en la ambulancia… seguro que hay muchas más cosas de las que puede que no me acuerdo muy bien…-, Shindou reía leve y dulcemente, -O sea que todo esa era… ¿por amor?

La cara de Kirino estaba completamente roja, -Al principio era una gran amistad… pero eso fue yendo a más, hasta que me encontré con que no podía vivir sin tenerte a mi lado y… eso…-, las lágrimas empezaban a brotar de los ojos de Kirino

-Kirino… nunca te he dicho que no me gusten los chicos… solo me he sorprendido, nada más-, Shindou hizo un gesto a Kirino, -Acércate un momento, por favor-. Kirino obedeció con gesto nervioso y se subió en la cama, al lado de Shindou. El capitán no vaciló en sus intenciones, -Te quiero, Kirino Ranmaru-, su capitán ofreció sus labios a los de Kirino, el cual se recostó a su lado, con cuidado, para no tocar las doloridas piernas de Shindou

-Te… quiero… Shindou Tak…-, su largo beso tuvo que ser cortado por la aparición de alguien, Kurama… en el peor momento y en el peor lugar

Kurama les miró durante unos momentos en ese momento de calma tensa que se producía, para rápidamente, darse la vuelta y volverse sobre sus pasos. Shindou y Kirino se quedaron en su pose romántica todavía, en silencio y con cara de circunstancias, durante varios minutos, -Eh… Kirino… ¿y si traes las bebidas? Este beso… me ha dejado… bastante seco…-, Shindou acabó con una risa nerviosa
-Uh… sí, ya voy…-, Kirino se levantó y rodeó el área de la cama, pero fue sujetado por Shindou, el cual le dio otro beso en los labios, esta vez más corto
Shindou quería decirle algo bonito, pero no le salía nada, así que probó con algo en un idioma distinto para que quedara más bello, -
Danke, Mein Liebling…
-S… Shindou… … … ¡B-bueno, voy ya a por las bebidas!-, Kirino salió corriendo lleno de sonrojo, y Shindou veía como se iba su amado, con una sensación de comodidad y vergüenza a partes iguales