Hola, Holaaa!! He sido rápida eh!!xD...Tenía ganas de escribir este cap. así que aquí está. Haber, tengo que advertiros que mis conocimientos de Baseball no son muy allá así que lo siento por el que entienda de este deporte =S... Por otra parte muchísimas gracias por los reviews (en verdad x ellos he escrito rápido este cap.). Así que darles las gracias a:
-Hikari Higurashi Haruno.
-YesyCS [bienvenida=)]
-VERONICA.
-Kizuxx.
-Astridnatica.
-Elsa92
-Patri-
-Hechicera de la Luz
-miadharu28
-Paky
-BeuxiCullenSwan
-Creed Cullen.
-Val Cullen Twilighter.
-Karlia Cullen.
-Majo 1309
-Carmen Cullen 116 (me gustan tus msm taaaan largos)
-Aiiram
-Afroditacullen.
-Florence15.
-AnaCullen13.
.angel
Cap 9 El partido y Zac.
Bella POV.
Estábamos en el salón de mi casa Emmet, Jasper, Alice y yo hablando de como había acabado la decoración de la casa.
-Oye Bella, ¿Hasta cuando te quedas en Forks?-preguntó Emmet.
-No lo sé. En teoría ya debería haber vuelto pero han surgido complicaciones en La Push.
-¿Y no se enfadarán si no vuelves?-ese fue Jasper.
-¡Que va!.-respondí despreocupadamente-Estoy segura que no quieren que esté fuera por mucho tiempo pero eso es solo por los líos y peleas en los que me pueda meter, pero aparte de eso...
-Hey chicos sol las seis menos cuarto.-dijo Alice-Es hora de que nos vallamos.
-Hasta las seis Enana.-se despidió Emmet dándome un abrazo de oso.
Lo que el no esperaba es que yo le diera otro con un poquito más de fuerza de la necesaria.
-No...pue...do...respi...rar...-dijo Emmet.
-Los papeles cambian, ¿eh?-pregunté para después empezar a reír con los demás.
-Bella, estaré aquí en cinco minutos para darte una equipación.-me avisó Alice.
No preguntaba, afirmaba.
-Vaaaale.
Al quedarme sola fui arriba hacia mi habitación. Me recogí el pelo en una coleta alta y busqué un par de zapatos de deporte que me había comprado el primer día para cuando cazara. (n/a: por aquí a esos zapatos los llamamos botines, x si os sirve)
Oí que Alice estaba abajo y fui hacia ella.
Encontré la típica equipación colgada en el respaldo del sofá: camisa blanca con rayas azules, mayas blancas y una gorra que tenía el escudo Cullen.(n/A:en mi perfil os la dejo x si queréis verla)
-No soy una Cullen.-dije mientras me cambiaba los pantalones.
-Eres una persona que necesita una gorra.
-Lo que tu digas.-dije mientras ya vestida me la ponía.
-Es mía, pero te la regalo.
-Gracias.-respondí mientras salíamos de casa.
Una vez ya en el bosque comenzamos a correr. Era mucho más rápida que ella pero no me importaba.
Cuando llegamos al campo de juego ya estaban todos. Esme y Carlisle marcaban el campo 2 veces más grande de lo normal, Rose y Emmet se pasaban la pelota sin necesidad de guantes (por supuesto) y Jasper y Edward hacían los equipos.
Cuando no vieron corrimos hacia ellos.
-Me alegro de que estés aquí, cariño.-me dijo Esme mientras me daba un abrazo.
Se lo devolví pero me sentí rara, me sentí humana.
-Yo también me alegro.-respondí cuando me soltó.
-Los equipos ya están hechos.-anunció Jasper-¿Bella, has jugado alguna vez?
-¿Vale la Wii?-pregunté. (n/a: por si alguien no lo pilla es una consola muy famosa q tiene un juego de deportes donde entra el Baseball)
-No creo que sea lo mismo Enana.-dijo Emmet bajándome la visera de la gorra-jugarás la última para que veas de que va la cosa.
-Ok.
-Alice y Edward tienen prohibido usar sus dones.-dijo Carlisle.
-Me parece que Edward no podría aunque quisiera.-comentó Emmet por lo bajo.
Solté una carcajada antes de poder contenerme e intenté disimularla con una tos. Obviamente no sirvió de mucho.
-Bella, ¿tienes tos?-preguntó Alice.
-Sip.-mentí.
-Bella, los vampiros no tosen.-dijo Alice haciendo que todos reíamos incluida yo.
-Seguro que Alice hace trampas, siempre las hace.-comentó Rosalie.
-Yo me encargo.-dije
Me concentré mientras miraba a Alice. Poco a poco fui viendo como una especie de humo rosa (por qué no me sorprende ) salía de ella. Ese era su poder. Cada uno tenemos una esencia diferente y eso hace que el color de los poderes de cada uno (por decirlo así) sea diferente dependiendo de la personalidad. Es algo así como el tema de las auras. Pero solo las veía yo.
-¿No me lo habrás quitado?-preguntó Alice-¿Verdad?
-¿Yo?.-pregunté con inocencia fingida
-Si, tú, Swan.
A la mención de el apellido de mi padre me puse un poco triste pero me repuse de inmediato, aunque Edward se me quedó viendo.
-Es solo hasta que acabe el partido, Alice.
-¿Y tu que?-me preguntó Jasper.
-No me los puedo quitar a mí misma desgraciadamente.-respondí- Pero puedo "anular" momentánea mente algunos excepto las visiones y unos cuantos más.
-¡Quiero empezar ya!.-se quejo Emmet como un niño de cinco años.
-De acuerdo. Los equipos son Bella, Emmet, Jasper y Alice -cuando Carlisle nombró el equipo Emmet vino hacía mí chocando sus dos manos con las mías en el aire- el segundo equipo son los que faltan: Esme, Edward, Rose y yo.
Cada uno nos pusimos en nuestros lugares. Me había dicho Carlisle que esta vez solo tendría hacer de catcher. Consistía en que coger la pelota si la bateadora no conseguía darle y hacía un strike.
Todos llevábamos las mismas equipaciones y gorras pero teníamos diferentes posiciones.
Esme se colocaba en el centro jugando de lanzadora. Al tirar la pelota Alice le dio con el bate imitando el sonido de un trueno. Al batear soltó el bate y comenzó a correr. Cuando iba por la segunda base Carlisle atrapó la pelota.
El partido iba avanzando al igual que los puntos, A la segunda jugada que vi ya sabía jugar.
Después de unos cuantos homeruns, strikes y carreras los equipos habían quedado en empate.
Esta vez me tocaba batear a mí por primera vez, por lo tanto yo haría el desempate si lograba una carrera completa antes de que el equipo contrario alcanzara la pelota.
Me coloqué en mi lugar de bateadora. Esta vez Rose era la lanzadora.
Al tirarme la pelota hice un sticke. Rosalie sonrió. Ella creía que al yo ser nueva en esto iban a ganar. Estaba equibocada.
La segunda vez que tiró la pelota le di. Muy fuerte.
Antes de empezar a correr me di cuenta de que la pelota iba hacia Edward. Nos miramos por dos segundos en los cuales yo le sonreí con autosuficiencia y el me la devolvió antes de empezar a correr.
Bella y Edward POV.
Esto es la guerra.
Bella POV.
Comencé a correr. Cuando era humana el me había dicho que era más rápido que los demás vampiros. Lo vamos a probar.
Me quedaba ya muy poco para conseguir una carrera completa pero sabía que a Edward también le faltaba poco.
Corrí más rápido que antes consiguiendo llegar a la última base.
-¡¡GANAMOS!!-gritó Emmet.
Al rato apareció Edward entre los árboles. En su mano se encontraba la pelota. Pero era tarde, habíamos ganado.
-Has estado genial , Bella.-me dijo Jasper.
-Tu también.-le dije chocando los cinco.
-Ejem, ejem.
Miré hacia Alice. Tenía los brazos en jarras y daba golpecitos con el pie en el suelo.
-¿Me devuelves mis visiones ya?
-Adicta.-dije rodando los ojos
Me concentré y volví a ver esa especie de gas o humo rosa entrar en ella.
Al momento que lo hice, las don tuvimos una visón.
Sería en unos cinco minutos.
Seguíamos en el claro los siete.
Olíamos algo. Sangre humana. Demasiada para que todos perdieran el control menos Carlisle y yo.
Lo demás siguieron el rastro permitiéndome ver la localización. Al llegar había un niño herido de unos cinco años llorando y asustado por la sangre.
Al acabar la visión Alice y yo nos miramos con la preocupación reflejada en nuestras miradas.
-¡ JUNTAOS !-grité
Todos me miraron confusos sin moverse.
-¡HE DICHO QUE OS JUNTEIS, AHORA!
No se si por miedo o por lo que fuese pero esta vez si que me hicieron caso.
-Carlisle ponte a mi lado.-ordené
Rápidamente él vino hacia mí.
Extendí un escudo alrededor de los demás. Es como cuando utilizo el mío mental pero este era mas bien como una cárcel. Era un escudo físico.
-Procurar no alteraros mucho.-les dije mirándolos.-Alice mantén lo más tranquilo que puedas a Jasper, será el peor.
Cuando lo dije el me miró con confusión pero dos segundos después de que yo lo oliera ellos también lo hicieron y se pusieron como locos. Intentaban forzar mi escudo y cada vez que lo tocaban rebotaban hacía el interior de este.
-Vamos Carlisle, ayúdame. Es un niño de unos cinco años y sigue vivo.
Comencé a correr dejando a los demás hechos unas fieras con los ojos negros. Cuando llegamos al lugar no encontramos a un niño de ojos azules y rubio. Su ropa estaba ensangrentada y el lloraba. La herida estaba en la pierna derecha y tenía rasguños por todo el cuerpo, sobre todo las manos. Seguramente habría intentado parar la caída de donde fuese que se había caído.
-¿Hay alguna forma de curarlo?-le pregunté a Carlisle.
-Si lo movemos perderá demasiada sangre. No podemos llevarlo al hospital.
-Mierda.-susurré.
Me arrodillé en el suelo al lado de él y le acaricié el pelo en un intento de calmarlo.
-Hey, hola.-le dije- ¿como te llamas?
-Zac-me contestó entre sollozos-me duele mucho.
-Vamos a hacer una cosa Zac.-improvisé mientras se me ocurría una idea. Que tonta había sido.-Yo te puedo curar pero te tienes que tumbar y estarte muy quieto. ¿Vale?
-Bella, no puedes transformarlo.
-No tengo en mente transformar a un niño de cinco años Carlisle.-dije lanzándole una mirada molesta.
Cuando tumbé al niño moviéndolo lo menos posible.
-Necesitaré agua Carlisle.-le pedí.
-No hay ni arroyos ni lagos por esta zona.
-¿Hoy no puede salir nada bien, o que?-grité.
Ante mi frustración el niño se asusto.
-Tranquilo Zac, es que me pongo nerviosa.-mentí. En realidad me cabreaba.
Miré al cielo y poco a poco el cielo azul se fue poniendo más y más gris. Las pequeñas nubes se hicieron más grandes y oscuras. Empezó la tormenta que había provocado. (n/a: ya sabéis, en plan Tormenta de X-men )
-¿Has sido tu?-preguntó Carlisle asombrado.
-Si-contesté sin mirarle.
Las heridas se fueron limpiando de sangre y pude ver mucho mejor.
-¿Puedes hacer algo?-le pregunté.
-No tengo nada aquí para poder curarlo.-dijo frustrado-¿Y tu no puedes hacer nada? No se, algún poder.
-Utilizar mis poderes en humanos es arriesgado y más si tienen cinco años.
-Bella, si no hacemos algo en poco tiempo, morirá desangrado.-avisó- Eres su última posibilidad.
Solté un respiro que no necesitaba. Habría que intentarlo. Puse mis manos encima de sus heridas. El niño se quejó por el contacto.
-Tranquilo. Te voy a curar.-le dije.
-Tienes las manos frías.-me dijo.
-Es por el clima.-me inventé una excusa.
-Carlisle necesito que lo entretengas.-le dije en un susurro para que el crio no se enterara.
-Oye Zac, ¿y a que curso vas?-y así comenzó la roda de preguntas a la que le sometió Carlisle para distraerlo.
Me concentré mucho. No quería hacerle daño. Los humanos eran más delicados por lo que los dones de los vampiros les afectaba el doble.
Poco a poco la herida fue cicatrizando. El poder de curación lo conseguí sin darme cuenta de uno de los clanes a los que Aro reclutó. Cuando hirieron a Marco, sin darme cuenta, lo curé antes de que la ponzoña comentara a dolerle.
-Es increíble.-pensó Carlisle en voz alta.
-Sigue entreteniéndolo, por favor.-le pedí.
-¿Y te gusta super-man?-típico.
-Siii.-le oí contestar al niño entusiasmado. Al parecer Carlisle había conseguido su tema favorito.
Le curé las manos y lo que pude de si cara sin que se diese cuenta simulando que le acariciaba o examinaba.
-Ya está campeón-le dije.
-Waaaaauuuu... eres un ángel, ¿verdad?-me preguntó mirando donde debería de estar su herida de la pierna.
-No Zac, soy médico-me inventé.
-Tranquila, no tienes por qué mentirme.-me giño un ojo.-Además mamá decía que los ángeles no mienten.
-Pero es nuestro secreto ¿de acuerdo?-Carlisle me miró raro-No le puedes decir que me has visto a nadie o ya no seré un ángel. ¿Lo entiendes?.
-Buenoooo, será nuestro secreto.-entonces miró a Carlisle y se acercó a mi oído.- ¿ Y si él se lo dice a alguien?-me dijo entre susurros. Claro que al decírmelo al oído es como si me lo hubiese gritado.
-Él es mi amigo Carlisle y también es un ángel.-le dije mientras lo cogía en brazos.
-Que wayyy...¿Puedo ver tus alas?-pregunto con ojitos expectantes.
-Es que son invisibles.-le dijo Carlisle.
-Zac, ¿quieres venir a casa a cambiarte de ropa?-le dije.
Sus ropas estaban llenas de sangre (la mayoría ya seca ) y echa girones.
-Ummm...Vale!!-luego frunció el ceño-¿Vamos al cielo?...Por que yo no quiero dejar a mi papá solo.
-No cariño, nadie va a dejar a tu papá sol. Vivimos cerca de aquí.
En realidad no era cerca pero a nuestra velocidad lo sería para él.
-Ahora tienes que cerrar los ojos muy fuertes y no abrirlos. Vamos a volar.
Zac sonrió y cerró los ojos muy fuerte.
-Vamos.-me dijo Carlisle.
Empezamos a correr por el bosque. Yo iba por delante pero no mucho ya que cargaba con un niño. Al llegar al claro los demás seguían bajo mi escudo pero ya mucho más calmados y con los ojos castaños.
Al verme con el niño en brazos se sorprendieron. Pude ver la culpa y la vergüenza reflejada en sus caras.
Les quité el escudo y vinieron hacia mí.
-Zac, ya puedes abrir los ojos.
Al abrirlos estaba un poco cortado por tener tantas personas alrededor mirándole. Puso sus brazos alrededor de mi cuello y se escondió entre mi pelo y cuello.
-No te preocupes, son nuestros amigos.-le dije al oído.
-Bella, tiene todas las ropas ensangrentadas pero no tiene heridas.-me dijo Esme
Al oír eso el niño la miró con entusiasmo.
-¡Fue ella!. ¡Fue ella!-gritó emocionado.- Me curó. Puso las manos en mi heridas. Eso dolió un poco pero fui valiente y no me quejé.-dijo orgulloso a lo que todos sonreímos- Y luego ya no estaban. Y luego supe que era un ángel. Y luego me trajo volaaaaaando. Y...y.....
Al parecer en un niño la vergüenza dura unos dos minutos para luego hablar sin control. Pero era lindísimo con esos hoyuelos cada vez que sonreía.
-Está un poco alterado todavía.-les dije.
-Ya lo vemos.-contestó con una sonrisa Alice.
-Alice necesito que le compres ropa al niño.-le pedí.
-Siiiii, de compras.-la verdad es que no había mucha deferencia entre Zac y Alice.
-Vamos a casa.-dijo Esme.
-¿Vamos a volar otra vez?-me preguntó Zac emocionado.
-Solo si cierras los ojos.
Rosalie no dejaba de mirar al niño con una sonrisa pero tenía los ojos tristes. Emmet le abrazó por detrás y le susurró un "vamos" .
Agarré bien a Zac (pero con cuidado de no hacerle daño) y empecé a correr después de asegurarme que tuviese los ojos cerrados.
Cuando llegamos a casa Alice y Jasper ya se habían ido al centro comercial.
-Ya puedes abrir los ojos.-le avisé a Zac.
Cuando los abrió empezó a mirar la casa por todos lados.
-¿Puedo ir a mirar?-me preguntó.
-Donde yo te vea.-le bajé al suelo.
Se fue directamente a un estante de películas, libros y fotos y empezó a sacarlas y reordenarlas a su modo.
Cuando volví la vista a los Cullen todos me miraban.
-¿Qué?-pregunté poniendo los brazos en jarras.
-Que se te cae la baba con el niño.-me dijo Emmet con una sonrisa.
-Me hicieron matar cientos de ellos una vez.-contesté bajando la cabeza.
-¿Sin motivo alguno?-preguntó Esme horrorizada.
-Niños inmortales.-respondí y se relajaron-Criaturas sin control ni capaz de razonar o aprender las leyes.
-No fue tu culpa.-me consoló Carlisle.
-Lo sé.
Al poco rato llegaron Alice con una dos bolsas en cada mano y contando con Jasper eran ocho bolsas.
-Alice, te pedí UN conjunto de ropa.-le dije tirándome al sillón. El cual crujió...upss.
-¿Sabes la de cosas que hay para bebes?.-me pregunto como si eso fuera la mejor excusa del mundo- No me pude resistir.
-Jasper, ¿No podías controlarla un poco?-le pregunté.
-¿Por que te crees que solo ves ocho bolsas y no cuarenta?-preguntó alzando las cejas.
-De acuerdo. Es Alice y es normal. Relájate Bella.-me susurré a mí misma.
-¿Hablas sola?-preguntó Emmet intentando contener la risa.
-Cállate o te doy otra paliza.
Vi a Esme acercarse a Zac quien había redecorado toda la estantería a la que llegaba.
-Zac, ¿Me dejas cambiarte?-le preguntó Esme con dulzura.
Zac me miró a mi en busca de aprobación. Yo asentí.
-Valee.
Esme le cogió en brazos y Alice y Esme se fueron hacia arriba con todas las bolsas.
-¿Que vamos a hacer con el?-preguntó Rose.
-Vive con su padre en una casita del bosque. Por eso estaba allí solo. Lo llevaremos antes de que la niñera que lo cuidaba o debo decir intentaba cuidar se de cuenta.
-¡¡Mira Bella!!-vino corriendo hacia mí Zac.
Llevaba su ropa nueva. Consistía en unos pequeños vaqueros y un chaleco azul marino.
-Te queda muy bien.-le dije mientras lo cogía en brazos y lo sentaba en mis rodillas.-Mira Zac, tu papi se preocupará si no te ve cuando llegue de trabajar del cole. ¿No crees?
Puso la boca en forma de "O" y se puso las mano en la boca.
-Mi papá... se me había olvidado.-dijo con preocupación.
-¿Quieres ir con él?-le pregunté.
-Si pero...¿y si no te vuelvo a ver?-me preguntó con ojos tristes.
-Yo te iré a visitar te lo prometo.-me levanté con el en brazos.
-Lo voy a llevar a su casa ahora.-miré a la ventana y vi que estaba amaneciendo.-Luego voy directamente a La Push.-dije recordando a Adam y la maldita apuesta perdida.- No me esperéis.
Miré hacia abajo y vi que Zac se había dormido.
-¿Crees que dirá algo?-preguntó Jasper preocupado.
-Aunque quiera, no puede. Ya os lo explicaré, es otro don.
Me di la vuelta y comencé a correr hacia su casa. La había visto por el don de Aro cuando le toqué la piel.
Cuando llegamos su padre estaba llegando en su coche así que salté a una ventana abierta.
Allí estaba la niñera durmiendo en una cama. Me enfadé mucho. Por su culpa Zac había sufrido. Quería matarla. Se salvó por el simple hecho de que Zac estaba dormido en mis brazos.
Salí de ahí me fui a a habitación que mas olía a Zac. Lo dejé en una cuna que tenía roto el cierre. Por eso se había escapado.
Al dejarlo le di un beso en la frente y salté por la ventana. Rodeé la casa y vi al padre.
-Señor.-le llamé.
Cuando me vió se quedó estático, pero no por lo habitual.
-Se parece a Susana.-pensó aquel hombre.
Pude ver en sus recuerdos que la tal Susana era su esposa fallecida. Tenía el pelo parecido al mío y algunos rasgos más pero ella era humana y yo no.
-¿Puedo ayudarla en algo?
-Eso espero.-le contesté sonriéndole- Verá, esta tarde me encontré a su hijo perdido en el bosque,-al hombre se le puso cara de pánico- tranquilo, está bien. El caso es que al traerlo de vuelta nadie contestaba y al pasar vi a una chica dormida.
-¿La niñera?-preguntó con enfado.
-Supongo. Pero no me quedaría tranquila de saber que podría volver a suceder.- resumiendo ¡Que la despidas!
-Tranquila, la despediré.
-Una cosa más. ¿Podría visitar a Zac en alguna ocasión? Se lo prometí.
-Claro.
Sacó una tarjeta y me la entregó.
-Le llamaré si le parece bien Señor...-miré la tarjeta- Miler.
-Stefan, por favor.
-Se me hace tarde. Nos veremos.
-Gracias señorita...
-Bella, solo Bella.-le sonreí.
Me dí la vuelta y comencé a correr a La Push. Espero que Adam no se sobrepase con la apuesta. ¿Pero que digo? Siempre que gana lo hace y dijimos lo que fuese...
¿Que os pareció?, Intenté que fuera largo y creo que me he superado xD.. ¿Que os a parecido Zac? a mi me encanta...es lindísimo!! ¿Y que tal el partido? demasiados fallos ¿no? si esk no tengo ni idea ya os lo he dixo =/...Buenooooo pues nada...Gracias a todos por leerme y decirme vuestra opinión acerca de este capi. hasta entonces para mantener la intriga os dejo con preguntas:
*¿Que será lo que le pida Adam a Bella?,¿valdrá todo o no?
*¿Estará Edward o su familia implicados?,¿Que pensáis?
*¿Bella se enterará de que Adam esta de parte de Edward?,¿si lo hace, se enfadará?,¿y si lo mata?...
Pues eso, decirme que pensáis=) Por cierto, para las amantes de Edward (como yo) deciros que por fín lo romantico entre ellos irá llegando ya poco a poco.=)
Besos y dejad Reviews con vuestra opinión y seré más feliz =D
M.C
