¡¡¡Ya estoy aquí!!! aaa por cierto...no me peguéis!..se que he tardado mucho y lo siento si alguien quiere las razones están abajo =/...Bueno deciros que los que querían mas de Edward&Bella se quedarán satisfechos =) ya era hora. Lo más importante es deciros que básicamente mi hermana ha hecho el capítulo. Mis ideas y demás pero lo ha escrito ella así que evidentemente va dedicado a ella. Como último darle las gracias a las sus últimos reviews a:

-Creed Cullen.
-Hikari Higurashi haruno
-alice mNm (bienvenida =])
-Val Cullen T.
-Angie Cullen Hale
-BeuxiCullenSwan
-Hechiceza de la luz.
-Paky
-LeidaJim
-oly
-ALEXITACULLEN-
-miadharu28 (no te lo he dico pero me encantan tus hisorias =])
.angel
-Aiiram
-AnaCullen13
-Florence15
-Afroditacullen
-yesyCS
-astridnatica
-LiahDragga.
-Majo 1309


Cap.10 La Cita.

Llegué a la frontera de La Push y al pasar ví a dos lobos grises vigilándome. Yo solo les sonreí burlonamente y saldé con la mano. Al llegar a la casa de Jake, Adam ya me esperaba. Vestía únicamente unos pantalones cortos vaqueros. Tenía los brazos cruzados en el pecho y la espalda apoyada en la pared. ¡Me recordaba tanto a Jake!

-Hola.-saludó mientras se acercaba a mí.

-Hola.

-Bueno... por un causa, ¿he ganado?-preguntó con burla.

¿Como lo sabía? Desde que nos saludamos tenía una sonrisa triunfante y ni si quiera habíamos hablado. Había gato encerrado (*). Mis instintos me lo decían

-¿Cómo lo sabes?-pregunté.

-Eh... pues...¿lo adiviné?-estaba nervioso.

-¿En serio?

Comencé a dar vueltas alrededor de él para ponerlo más nervioso.

-Sabes.. eso es lo bueno de nosotros, Adam.-dije mientras me ponía en frente de él- que nos lo contamos todo porque hay confianza. ¿A que sí?-dije con simpatía fingida.

-Cla..claro-contestó tragando saliva ruidosamente.

-Pero vamos, que si no fuese así daría igual... a mi no se me puede engañar.

Levantó la mirada del suelo alarmado y me miró con los ojos un tanto abiertos.

-Claro,-sonreí- acuérdate de que soy un detector de mentiras, te podría obligar a decir la verdad con solo pensarlo y no olvidemos mi nueva adquisición...-levanté las cejas- leo las mentes.

A cada poder de esos que enumeraba Adam se ponía una tonalidad más blanca de piel.

-¿Te enseño como funcionan?-e pregunté.

Él negó con la cabeza enérgicamente.

-¿Por qué no?-pregunté con falsa confusión-Tu no me estás ocultando nada. Entonces, ¿Cual es el problema?

-¡Que tortura!-dijo desesperado-Te lo contaré ¿Vale?

Asentí con una sonrisa de suficiencia.

-Yo...ehh...pues... a lo mejor, en un pasado relativamente pasado, porque no es tan pasado, es "pasadito", puede que hubiese (que no digo que lo haya hecho, digo que puede que hubiese) mantenido una charla, que no fue una charla en sí, fue un cruce de palabras entre especies, a la que me ví forzado a ejercer mi título de Alfa...

-¡ADAM!-grité ya cansada-VERSIÓN CORTA.

Inspiró hondo y soltó el aire y las palabras de golpe.

-Hablé con Edward.-le miré fijamente mientras mis ojos se oscurecían- o....a lo mejor no. Pudo ser un sueño, ¿no?-podía oler el miedo desde mi sitio.

-¡¿QUE TÚ, QUE?!-apreté la mandíbula fuertemente.-Adam dame tu mano.-intenté tranquilizarme.

-Tita, que la necesito para patrullar, de verdad.

-Y yo para saber la altura de la gilipollez en la que me has metido.

Me dio la mano y pude ver todo lo que pasó gracias al poder de Aro.

Le cogí del cuello y le empujé hacia la pared provocando que pequeños trozos de madera se rompieran y cayeran al suelo.

-¿Y que me vas a obligar a hacer?-pregunté con mi mano rodeándole el cuello.

-Una...una cita con Edward.-tan rápido como lo dijo cerró los ojos esperando el golpe.

No es que le fuese a pegar ni nada por el estilo. Es decir, es Adam. Pero estaba cabreada y él ya me conocía lo suficiente como para saber lo que eso acarreaba.

-¡Bella!-oí que JJ me llamaba-Bella, tienes que...¿Que pasa aquí?-preguntó cuando a nosotros y nos vio.

JJ me conocía lo suficiente para saber que nunca le haría nada a Adam así que solo preguntaba por curiosidad y sorpresa.

-El energúmeno de tu hijo-contesté soltando a Adam- que le da por hacer nueva amistades.

-No hay tiempo para esto.-dijo JJ- Papá te neces...

No le oí acabar pues yo ya estaba en el cuarto de Jake.

Estaba tumbado en la cama tapado con las sábanas hasta el pecho. Tenía la piel paliducha y un poco verde. No podía parar de toser y eso lo estaba ahogando.

-¡Jake!

Me acerqué rápidamente a él y le tomé de la mano. Tenía fiebre. Mucha.

-Eii-saludó como pudo.

-Shh, no hables...Te voy a curar.

Por tercera vez le tomé de la mano y me concentré hasta que dejé de oír la tos de Jake. Al abrir los ojos Jacob estaba dormido, descansando.

-¿Como está?

Miré hacia la puerta en la que se encontraba JJ y Adam. No dije nada y giré mi cabeza hacia Jacob. Solté un suspiro y volví a mirar a JJ.

-A empeorado. Cada vez el tiempo para curarle es menos, lo que significa que no puedo separarme o no llegaré a tiempo.

-Bella, tenemos que hablar.-miré a JJ y éste me indico con la cabeza que saliéramos fuera.

-¿Que pasa?-pregunté.

-Bella...esto no puede seguir así.

-¿Seguir cómo?,¿el qué?-prefería no aceptar lo que creo que insinuaba.

-Sabes a que me refiero. Papá está muy débil y no puede seguir dependiendo de tí para vivir.

-¿¡Pero que estupidez estas diciendo!?-comencé a andar de un lado a otro enfadada.-Es solo una mala racha que está teniendo. Se repondrá. Siempre lo hace, es Jake.

-Me gustaría creer eso, pero si no mejora me temo que lo tendremos que dejar ir.

-¡Deja de decir tonterías!-le grité- ¡Es tu padre y el abuelo de tu hijo! ¿Y tu quieres matarlo?

-¡Claro que no!-gritó-Él habló conmigo y me dijo lo mismo que te estoy diciendo yo a tí.

-¿Es idea suya?-pregunté con asombro.

-Si.

-Cuando estuve mal me apoyé en él, ahora es su turno de apoyarse en mí y no dejarme. Hablaré con él.

-Vale, tu solo no le digas a Adam, no sabe nada aún.

Asentí.

-Yo...voy... voy a hablar con Adam.-me miró alarmado- No, no le voy a decir nada. Es un tema pendiente.

-Ahh...no le mates.

Pude ver en su mente como recordaba en la posición que nos encontrábamos cuando llegó en busca de mi ayuda. Entré en la casa y vi a Adam en la cocina buscando algo en la nevera.

-No creas que te has escapado de nuestra conversación pendiente.

Saltó sorprendido y se dio la vuelta.

-Joder, ¿no sabes que no se debe de asustar a un hombre lobo?

-Primero: cuida esas palabras. Segundo: no intentes darme lecciones. Tercero: no veo al hombre, veo a un adolescente descontrolado que me ha metido en un buen lio con un ex.

-¿Sigues molesta?-le miré fijamente entrecerrando los ojos-lo tomaré como un sí.

-Chico listo.

-Si tanto te molesta, no vayas.

-¡Sabes que siempre cumplo las promesas!-le reproché.

Él lo sabía de sobra, lo que no sabía era el por qué. Era fácil... Edward me prometió que sería como si nunca hubiese existido. Rompió la promesa nada más irse. Desde entonces me juré que prometería lo que solo pudiese cumplir y que nnca fallaría.

-Pues sólo ve. No puede ser tan horrible. No te preocupes.

-Claaaaaro... habló la preocupación en persona.-dije sarcástica.

-Ja-Ja que graciosa tía.

-Por curiosidad...¿Donde será la cita y todo eso? Ya sabes.... hora, sitio y todo eso..

-Sólo sé que te recogerá hoy a las diez de la noche en tu casa.

-Que remedio...

-Habrá reglas-y empezó a enumerar una serie de cosas que de verdad me apetecía hacerle en este momento a Edward.


Ya estaba en mi casa para "mi cita". Tampoco es que me fuese a arreglar mucho porque al final sólo era la forma de pagar la estúpida apuesta.

Tampoco me esforcé mucho, cogí lo primero que vi en el armario. Unos vaqueros a la cintura grises, una camiseta larga y negra con un chaleco se rayas negras y blancas corto sobre el que puse n cinturón ancho y negro en la cintura y para terminar unas botas planas negras de cuero. Por ´último me puse un collar a juego con el chaleco y un poco de maquillaje natural [n/a: suena raro pero en mi perfil hay un foto =)]

Dejé mi pelo suelto haciendo que quedara liso y rizado en las puntas que llegaban hasta el comienzo de mi trasero. Pero no me lo alisé. No pensaba maquillarme mucho ni me había lavado el pelo con mi champú de fresas. De todos modos al intentar que la cita no fuese especial me había esforzado más que en ninguna... ironías de la vida.

Se suponía que "la cita" era a las ocho. Bueno pues Edward llegó diez minutos ante y llamó a la perta.

Yo no pensaba aguantar ni un minuto más de lo acordado y eso sería desde las ocho hasta las once en punto. Cuando dieron las ocho bajé a velocidad humana, incluso lenta en comparación con ellos y abrí la puerta. Lo miré y maldecí en mi interior está jodiamente bueno.

-Hola-dijo Edward sonriendo.

-Hola- dije yo cortante.

Se quedó ahí mirándome un buen rato como comprobando algo.

- Si lo que quiere es que no vayamos por mí perfecto.

-No, no, no es que todavía no me creo que estañes aquí, delante mía.-dijo sonriendo

-Pues ya ves, asúmelo Pero vamos que si te quieres quedar en la puerta de mi casa por mí...

-Venga, vamos.-dijo Edward mientras se encaminaba hacia mi moto.

-hummm...perdona, ¿donde crees que vas?-dije alzando las cejas.

-Bueno, el sitio al que vamos está en el pueblo, así que no podemos ir corriendo. Iríamos en mi cocho pero una vampira un poco loca me lo tiró encima. Por tanto vamos en tu moto.-se explico.

No si encima tenía que hacer de chofer.

Resoplé y me encaminé hacia mi moto y me subí a ella. Edward se quedó quieto al lado de la moto y me miró.

-¿Pero que te pasa ahora?-ya me estaba cansando y habíamos empezado el castigo-cita hace cinco minutos.

-Tú no sabeas a donde vamos. ¿No sería mejor que condujera yo?

A no, ni hablar de eso. Mi moto sólo la tocaba yo.

-No-dije seria- Es MI moto y la conduzco YO. Dime a donde vamos.

-Por favor Bella, es una sorpresa.-me suplicó.

Tomé aire porque no quería romper la parte del trato que tenía que ir con Edward durante tres horas, hablar con él, no pegarle y no gritarle. Ah si, y no matarle. Lo sé....decepcionante.

-En primer lugar NADIE conduce mi moto y en segundo lugar algunas cosas no cambian y sigue sin gustarme las sorpresas. Por lo tanto, me dices donde vamos y punto.

Y no le estaba gritando... que conste.

-Mira, hacemos una cosa.-me dijo- Tu conduces tu moto inconducible para alguien que no seas tú y yo te voy guiando. ¿Vale?-me hablaba como queriendo tranquilizarme cuando yo estaba perfeeeeectamente.

-Vale.

Se montó en la moto y estaba a punto de agarrarse a mi cintra, pero se arrepintió. Cuando lo noté sonreí y arranqué a toda velocidad.

Quisiera o no Edward estaba a 10cm de mí o chocándose contra mi cada bache. Yo sabía que podía evitar eso, pero quedaría muy raro, y ya estábamos llegando.

Al llegar aparcamos en el parking de la bolera del pueblo. Yo estaba convencida de que no íbamos a entrar pero Edward se encaminó a la puerta.

-¿Donde vas?-pregunté

-Vamos a la bolera.¿No es obvio?-preguntó divertido.

-Corrígeme si me equivoco: no me ves en 150 años y esperas que vaya contigo a practicar un deporte aburrido y en el que tengo que aparentar ser humana. ¿Me equivoco?

-Para nada-dijo- pero no vas a tener que aparentar nada.

-JA-JA-JA. Claro y ahora quieres montar un numerito y yo que me tenga que cargar a cincuenta humanos,¿no?

-No bruta, vamos a estar solos. La he alquilado toda la noche.-explicó.

-Bueno, es tu cita...-dije entrando mientras me encogía de hombros.

La bolera estaba encendida pero no escuchaba a ningún humano dentro.

-¿Me tengo que cambiar los zapatos?-pregunté.

-Sip.

Se dio la vuelta hacia un mostrador con dos pares de zapatos en la repisa y me paso uno de ellos. No podía creer que todavía se acordara del número que calzaba. Me los puse bajo su mirada y empezamos.

-Bueno,-dijo Edward-para hacer esto a nuestra medida, permíteme.-pidió mientras sacaba un pañuelo de tela negro.

-Está bien.-acepté sin emoción.

Se colocó detrás de mí y me lo anudó con delicadeza.

Me dio la bola y lo escuché alejarse.

-A ver, prueba.

Tiré la bola guiándome por el olor a plástico de los bolos.

-¡Pero como...!-comenzó a decir Edward en un susurro.

-¿Que?,¿que pasa?-me quité la venda y comprobé que había derribado todos los bolos-A ver, prueba tú.-le imité

Se puso la venda con una sonrisa. Consiguió derribar la mitad.

-¡JA!-dije. En el fondo me lo estaba pasando bien.

Cuando yo gané la 3ª partida nos sentamos juntos en uno de los sofás del local. Ahora tocaba "escucharle".

-Bueno, parece que ya no estás tan cabreada como par escucharme, ¿no?-dijo sonriendo.

-Es parte del trato.-dije encogiéndome de hombros.

-Bella...-dijo serio. Aquí venía.

-¿Si?-dije muy segura.

-¿Me puedes escuchar por favor?-dijo con cara de sufrimiento.

De verdad necesitaba que le escuchase, aunque no se lo mereciese.

-Vale.-dije. No por la estúpida apuesta, si no porque yo quería. Necesitaba que todo esto acabase pronto.

Me miró con cara asombrado.

-¿Que?-pregunté riéndome.

-... te has reído.

Y tenía razón. Hace más de 150 años que no me reía sinceramente, sin que fuese por el mal de alguien o por superioridad. Me reía porque... porque si.

-Y no esperaba que aceptases escucharme por mucho trato que hubiese, la verdad.-explicó su mirada.

-¿Quieres que cambie de idea?-le pregunté amenazante. Él rápidamente negó.-Pues empieza.

-Bueno,-dijo Edward. Estaba nervioso.-empezaré por el principio.

-Es tu mejor idea en mucho tiempo.-felicité sarcásticamente.

Pero en realidad yo también estaba nerviosa. Esto sería el principio o el final y he de admitir que los dos me daban miedo.

-Bella, quiero contarte todo lo que he hecho en estos 150 años alejado de ti.-dijo mirándome serio- Y el porqué lo he hecho.-terminó agachando la mirada.

-Cuando...cuando nosotros...cuando yo...

-Cuando me abandonaste.-le medio ayudé.

-Si-susurró- Cuando te abandoné, lo primero que hice fue ir ras Victoria por si alguna vez e hubiese querido dañar. Sabes que soy malo rastreando, por eso me llevó tres años. Cuando la encontré le leí la mete y supe que una vampiro estaba revolucionando el palacio de Volterra.-sonrió levemente al saber que ahora era yo-Aquella vampiro coincidía con tus características, pero Victoria solo la vio de lejos y descarté la posibilidad.

-Volví a Forks con el conocimiento de que estabas rompiendo mi promesa.-me miró seriamente con los ojos entrecerrados.

-Tu rompiste la tuya al segundo de irte, así que no te atrevas a reclamarme nada.-le respondí taladrándole con la mirada. Suspiró y continuó.

-Me dijeron que habías muerto. Cuando me lo dijeron me volví loco, creía que era por mí culpa. Sabía que era por mi culpa.-se corrigió.- Las pocas personas del pueblo al reconocerme pensaban cosas como "esto fue tu culpa", "ella enfermó por ti" o "ella no te importaba" pero me derrumbé cuando tu padre pensó "¡¡TU LA MATASTE!!".

-Mis esperanzas estaban perdidas pero entonces recordé a la vampiro de Volterra y las fechas coincidían de alguna manera o de eso me convencí. Al preguntar por tí en el castillo me dijeron que no existía ninguna Isabella o Bella en la guardia o castillo. Por si acaso les enseñé esto.-se sacó una foto de cuando yo era humana de la cartera. La foto tenía 150 años, por lo que estaba muy estropeada pero la reconocí como la foto que nos hizo Alice en mi "Feliz Cumpleaños".-Me dijeron que no habían viso a nadie como ella y que me avisarían si aparecía. Les creí.

Estaba que echaba humo. Edward me buscó en Italia y no me dijeron absolutamente nada. Esto no se quedaría así.

-Me fui de allí. No podía matarme pues Alice lo vería pero tampoco quería seguir existiendo. Viajé alrededor de todo el mundo buscándote. No concebía la idea de que estuvieras muerta. Era imposible.

-Cuando llamó Alice como 50 veces hace una semana no la creí. Me dijo que tenía noticias de algo relacionado contigo. Pero ya, la simple esperanza que Alice me portaba me trajo aquí.-me miró por un rato y vi frustración en sus ojos. Supongo que trataba de leerme la mente.

-Bella, yo sé que me odias. Me equivoqué, fue el acto mas egoísta y rastrero del mundo. Ya intenté quitarme la vida como castigo, sé que lo merezco. Pero aunque ´también sé que tampoco merezco que estés escuchándome quiero que sepas una última cosa.

Tomó un respiro y me miró a los ojos.

-Te quiero. Todo, todo lo que he hecho en los últimos 150 años de "mi vida" ha sido por ti. Desde dejarte porque creía que era lo correcto, matar a Victoria, ir a los Vulturis, y buscarte, buscarte por todos los rincones del mundo. Yo Bella, lo he hecho por ti, para que me escuches y tener la esperanza de que podrías tener una vida normal y felicidad.

Yo simplemente había dejado de respirar (aunque no lo necesitase) desde que dijo te quiero. No podía creer lo que decía. Que todavía me quisiese desde el primer día y que hubiese cometido la gilipollez mundial al dejarme por mi felicidad. Cosa que era imposible sin él.

-Bella, no aguanté ni un año. Volví a Forks para rogarte mi perdón. Pero tu ya no estabas. Solo quiero que lo sepas todo. Todo. Para que así yo no pueda decir que todo lo que hice fue en vano. Porque Bella, yo te necesito. No puedo vivir sin ti. Me he dado cuenta de que no hacerlo. Ahora me voy a ir, Y no voy a molestarte más. Te lo prometo esta vez sé que es lo correcto.

Se levantó, me miró y se empezó a ir a velocidad vampírica a la puerta. Pero yo era más rápida.

-Esta vez, yo diré que es lo correcto.-dije.- Siéntate.-Ordené a lo que el hizo caso.

Me senté a su lado sin decir nada. Mirándole. Pensando. Me quería. Lo había hecho a su manera, pero lo había hecho por mi felicidad. 150 años de sacrificio eran mucho y se merecía otra oportunidad.

-Edward, gracias por explicarte y gracias por hacer todo lo que has dicho que has hecho por mí. Creo en las segundas oportunidades, Pero tienes que volver a ganarte mi confianza. Voy a perdonarte y a ser tu amiga. Y cuando creas que algo es bueno para mí se lo vas a consultar a alguien primero. Creo que has aprendido de tus errores y por eso te mereces.

Su cara se fue levantó, me levantó y me dio un abrazo que duró exactamente tres minutos cuarenta y dos segundo. Creo que el lo necesitaba. Tenía que creer que de verdad le había perdonado. Cuando decidió soltarme se disculpó.

-Lo siento.-me dijo sonriendo.

-Realmente no es que lo sientas, pero no pasa nada.-dije. como puedo leer la mente me lo veía venir. ¡Deberías probarlo!-dije riendo.

-Hablando de eso...me lo devuelves, porfa-me dijo con cara agachada.

-Vale.-dije riendo-De todas formas voy a poder seguir usándolo.

Me concentré un poco y vi por segunda vez esa neblina dorada regresar a él.

-Gracias.-me dijo sonriendo-Me sentía inútil sin él.

-¿Y con el no te sientes inútil?...wow compruébalo otra vez.-dije riendo.

-Ja-Ja. Vamos, te acompaño a tu casa.

Regresamos en mi moto a mi casa donde él se despidió con un abrazo y un beso en la mejilla. Ahora que alguien me explique. ¿Por qué siento como si me faltase algo cuando desapareció entre los árboles?


COSTÓ COMO NO OS PODEIS IMAGINAR!!

*Había gato encerrado: por si alguien no lo entiende, es una expresión que se usa cuando sospechas de que algo está pasando sin tu enterarte o algo así. xD

RECUERDO: la ropa para la cita que ha usado Bella está en mi perfil =).

Uf al fin. Lo siento de nuevo pero es que me pillo con la Semana Santa, las recuperaciones, las notaas (que llevaron al castigo de 2 semanas sin ordenador) y unas cuantas cosas más.=S

En fin decirme que les ha parecido...¿muy empalagoso?,¿muy pronto?, ¿muy mal?,¿muy "voy a dejar un review porque me ha gustado?...aconsejo la última ...porque sabéis que queréis darle al nuevo bootoncito para dejar reviews con forma de bocadillo que ha puesto FanFiction...lo sabéis. xD

Un beso a TODOS!!

M.C