Ya estoy aquiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii =) ¿Que tal? Lo primero y antes que todo gracias por sus RR. Creo que fueron cerca de 30 lo que hace que sean en total de 261. Sería genial llegar a los 300 pero solo es algo que vosotros podéis hacer =). Haber, otra cosa importante nunca lo he dejado claro pero bajo ningún concepto acepto el plagio de esta historia. No he tenido problemas de momento y espero seguir así. Dejando ese tema de lado le doy las gracias a sus RR ha:

-Elviabella93

-Danii2895

-Guma

-BeuxiCullenSwan

-TheLadyCullen

-Aiiram

-Lelia Cullen Masen (bienvenida y gracias por todos tus RR)

-Paky

-YesyCS

-Florence15

-Floreva95

.Eviita cullen

-Valy-Cullen-Black-Taisho

-PatriciaaJayme17 (Bienvenida=])

-Isa_21

-Mayce Cullen

-Monikilla

-Damalunaely

-Georgiuxa

-Andrea Masen

-Hikari Higurashi Haruno (el día que me aprenda tu nombre seré de feliz xD)

-Astridnatica

-Zarah

-Gladyz Kaulitz Cullen

-AfroditaCullen

-Charlotte y Jane Vulturi

-Majo 1309

-Farfallenere-1918

-Alice mNm

-AnaCullen13

-Miadharu28

-LiahDragga

*AVISO*: abajo contestaré a los RR que me beso y que disfruten. Por cierto, el capítulo tiene 2ª parte.


Cap 12.- El lobo Feroz I

Era Sábado y habían pasado tres días desde que perdoné a Edward. Estaba en mi casa sin nada mejor que hacer que pasar los canales de la televisión tan rápido que conseguía ver tres programas a la vez. Recordé como cuando llegué a La Push aquel día después de dejar a Edward en el prado Jake había querido salir de casa. Era absurdo, no podía arriesgarse de esa manera. El móvil sonó y pensé "mi salvación"

-¿Diga?

-¡Bella, Bella! ¿Adivina qué?-Dijo una voz de niño...¡Zac!

-Hey peque, ¿Que pasa?

-¡Mi papi me deja estar contigo esta tarde!-gritó emocionado.

-¿Si?, ¡Que bien!-tenía ganas de verle. Además, se lo prometí.-¿Puedo hablar con tu padre?

-¡Nop! jajajajaja-rió- es que está fuera, en el trabajo-me hozo reír que dijese trabajo como una palabrota.

-¿Y quien está contigo?- pregunté recordando a la imbécil que tenía antes por niñera.

-¡Mi nana!-dijo como si fuese la cosa más obvia del mundo- Se llama Clara y es muy buena conmigo porque me deja comer chocolate después de cenar pero...es un poco vieja-dijo susurrando.

-Jaja, me alegro. ¿Te paso a recoger en media hora?

-¡Siiiiiiiiiii!-se quedó callado un momento- Bella, ¿vendrás volando con tus alas de ángel? ¡Porque de verdad de la buena que me gustaría verlas!

-Ya veremos, hasta luego!

Colgué con una sonrisa en la cara...¡Ese niño podía ser tan inocente! ¿Un ángel? Yo estaba muy lejos de ello. Fui a mi armario y me puse algo cómodo pero a la vez de acuerdo con el clima de Forks y unos tacones. (n/a: hay una foto en mi perfil de todo el conjunto...Besos!)

Baje las escaleras y a mitad de ellas oí a alguien detrás de la puerta. Alguien que no era humano pero con un olor inconfundible para mi. Edward.
Abrí la puerta y allí esta él, vestido como en una de esas personas de las pasarelas de moda, aunque claro, el tiene a Alice y eso cuenta (n/a:ropa también en mi perfil =])

-¿Hola?-vale, eso sonó a "¿Que haces aquí?"

-Hola-me dijo con esa jodida sonrisa que hace que quieras llorar de felicidad. Ok, me pasé.

-No es que quiera echarte ni nada pero, ¿que haces aquí?-pregunté.

-Vengo a ver si puedo acompañarte a ver a Zac.

-Alice.-afirmé.

-Si, Alice me avisó...¿Te molesta?-preguntó quitando la sonrisa

-No, si quieres venir, ven. De todas formas ya estaba pensando que necesitaba un coche.

Salí y cerré la puerta. Enfrente de mi casa estaba el nuevo coche de Edward.(n/a: Como no, foto en mi perfil)

-Coche nuevo,¿eh?-pregunté recordando como se lo tiré a la cabeza...pobrecito. Bah, se lo merecía.

-No te creerías lo que le pasó al otro.-respondió con burla.

Me reí sin siquiera ocultarlo. Últimamente nuestra relación como amigos a mejorado mucho. Nos vemos todos lo días y esas cosas. Quiero decir, solo lo perdoné hace tres días pero se sienten como semanas. En realidad, se siente como hace 150 años...

-¿Bella?

-¿Que?-dije volviendo a la realidad.

-Ya hemos llegado. Has estado absorta todo el camino, ¿te pasa algo?-preguntó mientras bajábamos del coche.

-Nada, solo pensaba. Vamos.

Nos encaminamos hacia la puerta y antes de tocar salió un entusiasmado Zac corriendo hacia mí.

-¡Bella!-lo cogí en brazos porque veía que si no chocaría contra mí y eso le dañaría.-Te eché de menoz.

Me dio un tierno beso en la mejilla y apoyó su cabecita en mi hombro. En eso salió el padre de Zac, Stefan Miler.

-Buenos días-saludó.-Se parece tanto a ella.-pensó y de nuevo la imagen de aquella mujer humana apareció en la mente del padre de Zac comparándome con su esposa fallecida Susan.

Edward, que había visto lo mismo que yo, me miró asombrado y en su mente hacía lo mismo que Stefan, sólo que el comparaba a Susan con mi yo humana. El parecido era asombroso.

-Buenos días.-respondí.- Zac llamó diciendo que podría robárselo durante esta tarde, ¿Sigue en pie?-pregunté.

-Si, por supuesto. No ha parado de hablar de ti desde aquel día que se conocieron. Sólo pido que no vuelvan muy tarde y que cualquier cosa me llames.-Fijó la mirada detrás de mi y por primera vez reparó en Edward.- Oh, lo siento, no le había visto.-se disculpó avergonzado- Stefan Miler, el padre de Zac.-le tendió la mano en forma de saludo.

-Edward Cullen, un... amigo...de Bella.-le dio la mano y agradecí a Dios que llevase guantes.-No se preocupe, cualquier cosa llamaremos.

-¡Joooo Bella, vámonos!-pidió Zac desde mis brazos.

-Hasta luego, Stefan. Se lo cuidaremos. No se preocupe.-me despedí con la mano y nos encaminamos hacia el coche.

-¿Puedo ir delante?-preguntó Zac haciendo un puchero con el labio inferior.

-Sólo si te estas muy quieto y vas conmigo.-le dije.

-¡Eres la mejor!

Entramos en el coche y puse encima de mis piernas el chaquetón que traía Zac para que no le resultara tan incómodo. Después senté a Zac encima.

-¿A donde vamoz, Bella?-preguntó Zac apoyando su espalda en mi pecho.

-¿Que os parece si vamos a mi casa?, Alice me lo pidió.-intervino Edward.

-¡Siii! Quiero ver a Alice y a Emm y a Esme y a Carlizle y...y...

-Vale, vale. A la casa Cullen.

Cuando ya habían pasado unos cinco minutos Edward habló.

-Oye Zac, ¿Cuales son tus apellidos?-preguntó.

Le miré raro. A santo de qué quería saber eso ahora. Leí un poco en su mente y vi que él pensaba que podíamos ser parientes debido al parecido que tenía con su madre, pero eso era ridículo porque aunque así fuese, sería como su bisabuela, cosa así.

- Miller S...Sw...Swan-dijo con dificultad.

Edward me lanzó un mirada que decía. "mira lo que he encontrado" pero en realidad Swan podría haber muchos por ahí y no tienen porqué ser familiares.

-Oye, ¿y tu sabes lo que es un árbol genealógico?-siguió preguntando

-¡Sii! Hice uno para el cole. ¡Tenía fotos y colores por todos lados!-dijo haciendo formas con las manos.-Mi papi me ayudó.

-Te acuerdas de como se llamaba tu bisabuela.-Zac puso una cara rara, de esas que dicen ¿Que me estás contando- La mamá de tu abuela.-aclaró Edward.

Era normal que preguntásemos por ella. Por esas fechas yo erra humana y sería más fácil seguirle la pista.

-No sé, pero creo que era Melinda S...Sw...Swan

La madre que lo parió. Miré a Edward con los ojos un tanto abiertos y el comprendió que Melinda Swan era un familiar mío. Al igual que ahora lo es Zac.

Llegamos a la mansión Cullen. Al entrar en la sala todos nos esperaban ya que Alice los había avisado de que vendríamos. Yo venía con Zac de mi mano y Edward detrás de mí. Zac, al ver a los "hermanos" de Edward salió corriendo hacia ellos con una sonrisa. Los saludos y las risas no se hicieron esperar junto con las bromas de Emmett. Después de media hora le indiqué a Edward que me acompañara al jardín trasero que daba al bosque.

-¿Que pasa?-preguntó una vez llegamos allí.

-Melinda Swan era mi tía, la hermana de mi madre.

-Nunca mencionaste que tenías más familia que tus padres.

-Mi tía Mell vivía en New York y nunca la veíamos. Sólo la recuerdo de algunos cumpleaños pero a partir de los 10 años no la vi de nuevo.-expliqué.

-¿Te das cuenta que Zac pueda ser el único descendiente que te quede?-preguntó sin esperar una contestación.-No sé lo que haría si yo encontrase un Masen por ahí.

-¿Donde está Bella, Esme?-oí que preguntó Zac.

-Zac está preguntando por mí. Vamos para adentro.

Al entrar en la habitación Zac vino corriendo hacía mi y repetí la misma maniobra de cogerle en brazos antes de que chocase contra mi duro cuerpo.

-¿Que te parece si vamos al parque un rato?-pregunté.

-Siiiiii! Al parque, al parque.-dijo en un grito emocionado dando saltitos una vez lo solté.

-Eh, Alice, encontramos tu imitación en tamaño reducido.-soltó Emmett riéndose.

Jasper le pegó una colleja y besó a Alice.

-Puaaaggg-dijo Zac tapándose los ojos.

-Te comprendo amiguito.-dijo Emmett sobándose en la nuca.

Ante eso sólo pudimos reír todos incluido Zac, que aunque seguramente no sabía de que se reía era el que más reía. Cogimos el chaquetón de Zac que reposaba en el respaldo del sillón y tras despedirnos de todos nos fuimos camino al parque.

Cuando llegamos al pequeño parque había unos cinco niños más. Zac corrió directo al tobogán y se puso a jugar con los otros niños. Edward y yo nos sentamos en un banco del parque enfrente de donde Zac jugaba para poder vigilarle. Estuvimos un buen rato hablando de cosas que nos habían sucedido, anécdotas divertidas, viajes... realmente disfrutaba de la compañía de Edward, tanto como lo hacía antes, y eso, me asustaba.

-Y...¿Cuando vuelves a Italia?-preguntó Edward mirando a los niños en vez de a mi.

-¿Tan rápido quieres que me vaya?-pregunté en broma, pero al parecer el no se lo tomó a broma.

-¡NO!, claro que no quiero que te vayas, es solo, que quiero saber cuanto tiempo tengo...

-¿Tiempo para qué?

-Es el tiempo que me queda para...

-¡Bella!

Juro que amo a Zac, pero el niño es demasiado oportuno a la hora de interrumpir. Estoy segura de que Edward iba a decir algo importante y probablemente ya no lo sabré. Bueno... podría obligarle a decírmelo, pero sinceramente, no es plan.

-¿Que pasa?-le pregunté a Zac.

-Ez de noche y tengo sueño.-dijo mientras se frotaba los ojitos con sus pequeñas manitas.

Miré hacía el cielo y me di cuenta de que era de noche. El tiempo con Edward se pasaba tán rápido que aveces las horas se hacían minutos. Miré mi reloj y vi que eran las siete. No era tarde pero Zac casi era un bebé y había estado jugando todo el día y estaría cansado. Lo cogí en brazos y recargó su cabeza en mi hombro usándola de almohada para luego cerrar los ojos.

Al llegar a su casa llamamos a la puerta y Stefan nos abrió. Sonrió al ver la imagen de su hijo dormido en mis brazos y nos saludó. Le iva a entregar a su hijo pero me pidió que yo misma le dejase en su cuna. Le dejé que me guiara hasta la habitación de Zac, aunque ya sabía el camino de la vez anterior. Después de acostar a Zac salimos de la habitación y nos despedimos.

Entramos en el coche y salimos a carretera, camino de la casa Cullen. Al minuto de haber arrancado, la sensación previa a un visión recorrió mi cuerpo.


Era de noche y llevábamos las mismas ropas del día de hoy. Seguramente sería hoy en la madrugada.

Nos encontrábamos en el campo que solían usar los Cullen para jugar al beisbol.

En frente de mí se encontraba el Hijo de la Luna que vendría a Forks.


-¡Bella!-la voz de Edward me sacó de la visión.-¿Estás bien?-preguntó mientras aparcaba a un lado de la carretera.

-Si, fue solo una visión.

-Cuéntamela -pidió mentalmente.

-El Hijo de la Luna estará aquí en Forks en la madrugada. Vendrá al claro donde soléis jugar al ... todo estaba demasiado borroso, como cuando eres humano y abres los ojos de bajo del agua.

-Si me dejaras ayudarte, podría protegerte.-murmuró Edward.

-No necesito que me protejan.

-Lo sé, pero no puedo evitar pensar que puedes salir herida y eso me mata.

-¿De donde viene tanta preocupación?-pregunté sin entenderlo.

-Nunca dejaré de preocuparme por ti. Eres lo más preciado que tengo en mi existencia.-contestó mirándome a los ojos.

-Edward...yo...yo no sé...

-Tranquila, no tienes que decir nada. Vamos a casa.

No lo entiendo, es decir, él ya me dijo que me seguía amando aquel día en la bolera... Lo que no entiendo es porqué yo me siento así. Es como volver atrás en el pasado. Como si la historia continuara...como si nosotros continuáramos.

-Llegamos.-avisó.

Salimos de coche y entramos. Les expliqué mi visión y donde sería. Llegamos al acuerdo de que ellos podían permanecer en el mismo claro pero en un segundo plano y sin intervenir en ningún momento.

Adam POV.

Estábamos en el pequeño salón de mi casa discutiendo. El abuelo Jake quería salir a visitar a Bella y aunque estuviese mejor y ya no tuviese esos ataques papá no quería dejarle ir.

-¡Soy tu padre y no puedes mandarme!-gritaba el abuelo.

-¡No sabemos si estás bien del todo! ¿Que pasa si te da otro ataque?-gritó mi papá de vuelta.

-Hace un mes que estoy bien y estoy cansado de estar aquí sentado sin hacer nada. Por el amor de Dios, solo voy a visitar a Bella y a volver. No veo el peligro y en el mínimo caso de que pasase algo estaríamos con Bella, ella lo arreglaría.

-Si vas te acompañaremos.-advirtió papá.

El abuelo sonrió contento al igual que yo. Quería ver como le iban las cosas a Edward y a Bella. No reciví más noticias después de que Edward llamase al terminar la cita para decirme que todo había salido más que bien. También tenía ganas de que el abuelo saliese porque yo me volvería loco si llevase un mes y medio tumbado en una cama sin poder hacer nada. ¡Que horror!

Ya en la camioneta antigua de mi padre nos dirigíamos a casa de Bella. Por lo que el abuelo y Edward me contaron, mi abuelo Jake y Edward estuvieron peleando por Bella cuando ella era humana. Creo que todavía ni se aguantan pero no por esos motivos. Mi abuelo odiaba con toda su alma al vampiro que tanto lastimó a mi tía Bella cuando era humana, tanto, que tengo entendido que llegó al suicidio. Pero yo sé que Edward lo hizo todo por el bien de Bella, aunque bien fue de lo que menos le hizo.

Un ruido fuera en la carretera me sacó de mis pensamientos. Al mirar a fuera no vi nada así que supuse que sería el viento. Miré mi reloj y me asombré, ¿Ya era de madrugada? ¡Que pronto!

Aquel ruido volvió a sonar. Parecían cuatro patas de un animal al chocar fuertemente contra el suelo de la carretera. Pero aquello no era humano, para nada. Un lobo más grande que cualquiera de los Quileutes apareció al lado de la ventanilla trasera del coche, donde yo me encontraba.

El lobo al mirarme me mostró los dientes y corrió veloz hasta ponerse delante del coche. Mi papá dio un brusco frenazo que nos hizo a todos agarrarnos a lo que pudiésemos para no salir disparados por el cristal del coche.

El lobo aulló hacia la luna y se fue acercando amenazadoramente hacia nosotros. Mi padre y yo salimos del coche y nos transformamos rápidamente en nuestra forma lobuna. Podía escuchar los pensamientos de mi padre en mi cabeza pero los de aquel lobo no.

Cada paso que aquella cosa daba, me ponía más nervioso.¿Que quería? Mi padre comenzó a gruñir y el lobo no tardó en responderle. Al segundo los dos se lanzaron a la vez el uno contra el otro. No es como si me fuese a quedar quieto así que ataqué a aquel lobo negro como la noche por la espalda.

Conseguí morderle en el lomo pero cuando me sintió me mandó volando por los aires de un zarpazo haciendo que aterrizara sobre un rama que me atravesó en la pata derecha trasera haciendo que aullara de dolor. El aullido que hice despistó a mi padre lo suficiente como para que aquel lobo mordiera a mi padre en el cuello y lo lanzara lejos.

Intenté levantarme pero no podía, me dolía demasiado. Horrorizado vi como aquel despreciable ser se acercaba a mi abuelo Jake, que nos miraba preocupado. Aquel lobo lo sacó del coche y lo tiró al suelo.

-Ya podrías tener mas cuidado.-le espetó mi abuelo levantándose. ¿Pero que hacía?- Sabes, mi amiga te matará lentamente.

Ante aquello el lobo le volvió a tirar al suelo de un zarpazo. Al ver la sangre brotar del estómago de mi abuelo, me quise mover pero seguía sin poder.

-Relájate, que solo te digo lo que pasará-comentó mi abuelo con dificultad, como si acabase de correr una maratón.-Aunque claro, será peor cuando se entere de que me mataste. Pero mejor así.

Nunca olvidaré como aquella cosa se lanzó contra mi abuelo de aquella olvidaré como lo hirió...como lo mató.

CORRE ADAM!-gritó la voz de mi padre en mi cabeza.-MALDITASEA ADAM CORRE A LA CASA DE LOS CULLEN, BELLA ESTARÁ ALLÍ!

-¿y que hay de ti?-pregunté.

-Piensa que estoy muerto, tranquilo, yo me ocuparé del abuelo.-oí un sollozo de mi se repuso. Se estaba haciendo el fuerte por mí. Tonto.

-Te seguirá, pero tu eres más rápido. A la de tres. Uno...Dos...

-Te quiero-pensé antes sacar aquella rama de mi para y ponerme a correr como alma que lleva el diablo a casa de los Cullen con un enorme lobo a mis espaldas.

Sin darme apenas cuenta las lágrimas salían de mis ojos ¿Que pasaría ahora?,¿Que haría Bella?, ¿Y que haríamos nosotros sin el abuelo Jake?


¿¡Que tall! Jajaja, me costó un poco pero aquí está.

A ver quería deciros unas cosas:

Siento mucho el error que cometí en el capítulo anterior. Al final, cuando pone que Adam llama, no es Adam, es JJ. Siento el error pero era muy tarde y se me fue la olla xD Ya está corregido.

2º Respuestas a RR:

*Guma: Estoy de acuerdo con que lo del Katrina fue horrible pero fue lo más fuerte que se me ocurrió.

*Lelia Cullen Masen: lo primero bienvenida =) Lo segundo que darte la noticia de que Bella ya le dará lo suyo a Rosalie por todos sus comentarios, a su manera, por supuesto.

*Andrea Masen: Aver si me explico... cuando Bella se enfada mucho o se altera se convierte en el Ónix. Cada vampiro tiene su lado salvaje con sus instintos y todo eso, bueno pues el Ónix es sale el Ónix domina a Bella. Es como si fuese otra persona, un animal salvaje que solo quiere la destrucción. Espero que más o menos te haya quedado claro. Si no, más a delante lo verás.

*Hikari Higurashi Hakuro: Rosalie sabía del Ónix por todos los rumores que hay circulando de Bella por ahí.

Bueno, eso fue todo. Terminé a las 3 de la mañana. Ya sabéis que si preguntáis algo lo respondo por aquí. Y di os gustó dejen su RR. Besos:

-M.C-