Estoy aquiiiii . Si, lo sé… merezco la muerte por la tardanza pero realmente no podía. Estudios, colegio y que me quedé estancada, "Sin inspiración". Y la verdad, para escribir algo que no me guste o que va a quedar muy mal prefiero esperar. Aunque prometo que nunca volverá a ser tan larga la espera
De todas formas quiero agradecer a todos sus RR y a los e-mails que recibí de muchas de vosotras, que si soy sincera, aligeraron mucho la finalización del capítulo. Como que me dieron ánimos. Así que gracias a:
-Monikilla
-Bellalice
-Janealicevulturi
-MaryCullen7
-Maria Cullen
-Andy-Cullen
-Marrase
-Kamy
-Karla
-Berta
-Obsession Twilight16
-Damalunaely
-Yyamile
-Angie Cullen Hale
-Nena Cullen 26
-Beastyle
-Elena
-Evita Cullen
-Peque
-Romiina Cullen
-Chikithaap
-Rocio
-Olimka
-Mayce Cullen
-Trishahudsonblack91
-Marina Cullen 87
-Haruki23
-Florence 15
-Mss1-cullen-swan.
He visto a gente nueva que nunca me había dejado RR y han salido a la luz por la laaarga espera. Bueno… que se le va a hacer. Quería decir también, que me voy a apuntar al concurso de Sarah Potter Hale. ¡Es mi primer concurso… haber que tal =).
Un beso y disfrutad.
Capítulo 17. Salvaje.
-¡Que estoy bien!-se oía gritar a Adam desde dentro de la casa Cullen.
Edward y yo nos miramos con caras interrogantes. Acabábamos de llegar pero Carlisle solo me dijo que había problemas con Adam. Corrimos todo lo rápido que pudimos a Forks y por fin llegamos.
Entramos en la casa y en el salón estaban los Cullen junto con Andam y JJ. Esto era raro.
-¿Qué pasa aquí?-pregunté al entrar por la puerta.
-Un saludo no vendría mal, hermanita.-dijo Emm dándome un abrazo de oso.
-Me dijeron que Adam tenía problemas y que viniese aquí.-miré a JJ interrogante ya que el no toleraba estar en presencia de vampiros.
-No sabíamos como localizarte.-explicó.
-¡Esto es una exageración! –Volvió a decir Adam.- Miradme, estoy perfectamente bien.
Le examiné con la mirada. A simple vista estaba bien pero entonces olí algo raro en su sangre.
-¿Qué le ha pasado?-pregunté un poco alarmada.
-En teoría nada, pero no puede transformarse su temperatura ha subido aún más.-explicó Carlisle en tono profesional.
-Su sangre huele extraño.-señalé.
-Todos sabemos que los perros huelen mal, Bella.-dijo Emmett rodando los ojos.
-No me refería a eso. Hay algo que no está bien con él.
Fui para Adam bajo la atenta mirada de todos. Le levanté del sofá y le quité la camiseta. Emmett se puso a hacer comentarios que pronto callé. Edward solo se envaró y Adam se sonrojó incluso batiendo mi record de humana.
El chico no estaba mal, pero era como mi hijo o mi sobrino. Empecé a examinar cuando en uno de los costados descubrí una mordedura que me hizo contener el aire que no necesitaba para respirar.
-¿Qué es eso?-pregunté rezando para que no fuese lo que yo creía.
-No es nada Bells, solo una tonta mordedura que medio…ese.. el hijo de la luna.-dijo endureciendo el tono y poniendo se serio al hablar del asesino de su abuelo.
Miré a Carlisle que me estaba mirando con los ojos muy abiertos y preocupados. Asentí sin necesidad de leer su mente.
-¿No te duele ni sientes nada extraño?-preguntó Carlisle.
-Por décima vez, estoy bien.-se puso su camiseta me dio un abrazo rápido y salió de allí gritando-Sólo quiero dormir.
-Tienes que vigilarlo.-le dije a JJ-si pasa lo que sea me avisas.
Asintió y salió detrás de Adam.
-¿Va a ser muy malo?-preguntó Carlisle.
Yo solo asentí. Si una mordedura de metamorfos licántropos era peligrosa, la de los Hijos de la Luna eran peores.
Tras la marcha de los Black la sala se sumió en silencio. Cada uno pensaba en lo suyo compras, coches, osos, guerras, medicina, en mi (Edward), etc.
-¿Qué tal fue por Volterra?-preguntó Esme.
-Nada fuera de lo normal.-comenté sin interés- Aunque dejamos un tema inacabado.
-¿Nada fuera de lo normal?-repitió Edward- Fue genial. Teníais que haber estado. Bella entrenó a la guardia y cosas por el estilo. Prácticamente, manda allí como si fuese una de los hermanos Aro, Cayo y Marco.
Rodé los ojos ante el entusiasmo de que yo fuera parte de algo tan vil como los Vulturis. Querida, tú eres algo peor que vil. Recordó mi conciencia. Miré hacia el suelo frunciendo el ceño por la verdad de mis pensamientos.
Después de despedirme de todos lo Cullen me interné en el bosque y empecé a caminar a paso humano, necesitaba pensar un poco. La visita a los Vulturis había sido para nada. No se habían aclarado las cosas, excepto lo que ya sabíamos, Aro había ocultado la visita de Edward. Se puso demasiado nervioso cuando saqué el tema, lo que provocó que sus pensamientos no fueran muy coherentes y ocultaran el porqué ocultarlo.
También estaba el tema de Adam. En verdad me preocupaba. Si llega a pasar a mayores no es como si yo pudiese hacer mucho. El veneno de un Hijo de la Luna era superior al de los licántropos de La Push , más letal. El hecho de que Adam no pudiese transformarse era solo el principio.
Por último pero menos importante estaba Edward. Estaba confusa, todo el odio que le tenía se había esfumado en estos días. Se había convertido toda una tarea el estar lejos de él y eso me preocupa, me recuerda demasiado a la dependencia que tenía de él cuando era humana y como ello me "mató". Por su parte había sido paciente y me había dado mi espacio desde su confesión en la bolera. A parte de algunos besos rápidos exceptuando el prado, no habíamos avanzado pero yo sabía que era por mí.
El timbre de mi móvil me sacó de mis pensamientos. Miré alrededor desconcertada reconociendo el prado. Sonreí mientras cogía el móvil. Inconscientemente mis pasos me habían llevado a algo que simbolizaba a Edward.
-¿Si?-pregunté.
-Es… Adam.-sonó la voz llorosa de JJ- Está muy mal y… yo no… no se qué hacer.
-Voy para allá.
Minutos después llegué a La Push y entré a la familiar casita de los Black. Fui directamente al cuarto de Adam. Allí estaba él, tumbado en la cama. Estaba pálido y de un horrible color verde, sus ojos estaban cerrados pero no estaba dormido. Miré su costado y allí estaba la mordedura inflamada. Olí en el aire y me confirmó lo que ya sabía, estaba infectada y posiblemente había veneno en ella. Ese Hijo de… ¡de la gran puta! Ni luna, ni leches.
JJ estaba sentado en una silla al lado de la cama con la preocupación tatuada en su cara. Me acerqué a la cama y me senté en un lado con cuidado de no molestar a Adam.
-¿Qué te ha hecho?-pensé en voz alta.
El abrió los ojos e hizo un intento de sonrisa.
-Según tengo entendido,-dijo con voz débil- me mordió.
Fruncí el ceño ante su intento de bromear en una situación como esta, pero no me pude enfadar ya que era la viva imagen de su abuelo.
-Tiene fiebre y solo empeora.-informó JJ.- Ya no se qué hacer, es el veneno de la mordida.
Pasé la mano por la herida, desprendía un calor abrasador. Podía oler el aire el desagradable olor del veneno en ella.
-Solo se me ocurre una cosa, pero no te va a gustar.-le dije a JJ.
-Solo no quiero perderle, no a él también.-dijo mirando al suelo-¿Qué vas a hacer?
-Voy a morderle.
-¿QUÉ?-gritó JJ.- ¡LE MATARAS MAS DEPRISA!
Adam me miraba asustado. No es un secreto que la mordedura de vampiro mata a los licántropos.
-Solo tomaré el veneno, mi ponzoña no le tocara.-expliqué.
-¿No hay otra opción?-preguntó Adam- Al abuelo Jake le curabas al tocarle… ¿No puedes hacer lo mismo?
-Lo de tu abuelo era una enfermedad, una humana, no veneno de una criatura mitológica.-expliqué.
-¿Qué pasará contigo, no te enfermará a ti el veneno?-preguntó JJ.
-No creo que me mate, pero podría tener cualquier tipo de reacción secundaria o enfermarme también.
-No te voy a dejar salvarme si tu enfermas.-se opuso Adam.
-Es que no te estoy pidiendo consentimiento.-le sonreí.
Me puse encima de él con una pierna a cada lado de su cintura y le inmovilicé por las muñecas. Ponía resistencia, pero era realmente insignificante dado a su estado.
-Te voy a morder, de ti depende que duele más o menos.-le dije acercándome a la herida.-Solo… no te muevas.
Se quedo muy quieto cuando acepto que esto iba a pasar o cuando ya no le quedaban mas fuerzas, no estoy muy segura. No me di tiempo a pensar y le mordí. Era humano en cierta manera, su corazón latía y era cálido incluso su sangre sabía humana de cierta manera pero también había un matiz animal en ella.
Solo tuve que absorber un poco más hasta que un sabor amargo inundara mi boca, el veneno. Bebí un poco más para asegurarme de que no quedaban restos pero con cuidado de que mi ponzoña ni lo tocase. Normalmente los vampiros son incapaces de hacer esto, pero cuando no tienes que estar pendiente de no matar a nadie o simplemente de alimentarte, puedes concentrarte.
Me separé de Adam cuando un ataque de tos me entró. No podía parar de toser. Era como si alguien estuviese estrangulándome y la garganta necesitase aire. A los pocos minutos paró tan rápido como llegó. Miré a Adam olvidándome de aquel accidente aunque extrañada. Tenía los ojos atentos a mí con la preocupación en ellos. Me limpié la sangre con la manga de mi camisera y le sonreí para tranquilizarle.
-¿Cómo estás?-le pregunté.
-Mejor…en realidad, mucho mejor.-dijo sonriente.
Sonreí ignorando las pequeñas-grandes punzadas que empezaban a darme en el estómago.
-Aunque te sientas bien, no hagas muchos esfuerzos físicos.-le dije severamente.-Y se que estás ansioso por transformarte de nuevo pero…-me giré para mirar a JJ-no le dejes.
JJ asintió con una sonrisa de alivio al saber que su chaval iba a estar bien y me abrazó. Por un momento me puse rígida pero luego me relaje y se lo devolví.
-Me tengo que ir. Ponte bien.-le dije a Adam.
-Gracias tía Bella.
Sonreí y salí corriendo. Ya empezaba a molestar el quemazón más de la cuenta. Estaba segura que era el veneno que había llegado ya a mi estomago y lo estaba destruyendo lentamente.¡ Qué bien !
Fui al bosque y me apoyé en el primer árbol que había por allí. El dolor iba empeorando y no se me ocurría nada. Di un puñetazo contra el árbol en un vano intento de aliviar el dolor pero lo que pasó fue que derribé el árbol. Si, mejorando la noche.
En unos dos minutos Edward y Carlisle estaban delante de mí con cara de preocupación.
-¿Absorbiste el veneno, verdad?-preguntó Carlisle con preocupación.
Yo solo asentí. Si había la boca para algo estoy segura de que chillaría tanto que reventaría todos los oídos de Forks.
-Dios, Bella.-dijo Edward sujetándome- ¿Qué vamos a hacer?
-El veneno… desaparecerá-dije con dificultad.
-Hay que llevarla a casa. -sugirió Carlisle.
-¡NO!-grité.
-¿Por qué no?-preguntaron a la vez confusos.
-El veneno me hará salvaje, peor que un animal.-expliqué.- Lo he visto antes en otros vampiros, tengo que alejarme del pueblo.
-¡NO PIENSO DEJARTE SOLA!-gritó Edward.
-Ohhh, claro que lo harás. Carlisle, dile que lo hará.-dije calmadamente.
-Yo…no creo que sea buena idea que te quedes sola, Bella.-opinó el rubio mirando sus zapatos.
-Claro que es buena idea, es la MEJOR idea.-se acabó la calma.-Tu no quieres que te mate y yo no quiero matarte. Fin de la discusión, ahora mueve tu bonito culo hacía la casa.
Me aparté de él y empecé a correr hacia las montañas. Entre que él es rápido y yo corría a una velocidad que daba vergüenza para un vampiro por el veneno me alcanzó y continuó corriendo a mi lado después de coger mi mano y lanzarme a su espalda.
-Te odio.-le susurré al oído.
-Sé que me amas.-dijo él con esa sonrisa suya que quitaba el aliento.
-Creído…
Llegamos a la cima de la montaña y él me bajo de su espalda.
-Prométeme que no te pondrás en medio, va a ser malo.-le dije abrazándole.-Tu solo… corre.
-Prometo que no haré nada estúpido.
-¿Estúpido para mí o para ti?-pregunté de broma.-
Antes de que el pudiese contestar me doblé en dos del dolor que golpeó mi estómago. En vez de caer al suelo Edward me cogió en brazos y me llevó a una piedra con forma aplanada y me sentó allí.
-Odio verte así y no poder hacer nada, me siento impotente.
-Tranqui, el cambio pasará en poco tiempo y de ahí a que acabe es solo alrededor de una media hora o así.
-¿Cómo sabes tanto de esto?-pregunto aparentando interés, pero yo sabía que lo que quería era distraerme. Vampiro tonto.
-Una vez un Hijo de la Luna mordió a un integrante de la guardia y lo metimos en las mazmorras custodiado por unos guardias. El chico se volvió loco y mató a uno de los guardias.
-¿Qué paso con él?-preguntó.
-Le maté.-medio sonreí.-Cuando le maté ya había vuelto en sí pero está prohibido matar a guardias.
-Tú lo haces todo el rato.
-¿Crees que se han planteado si quiera el empezar una pelea conmigo? Unos cuantos lo intentaron y sirvieron de ejemplo de lo que pasaría.
Hablamos un poco más de esto y aquello. La charla me distraía del dolor un poco pero cada vez se hacía más fuerte y, por lo tanto, más difícil de ignorar. Cinco minutos más tarde noté que había llegado el momento y todo se volvió borroso.
EDWARD POV.
Hablamos por un tiempo más. Mi principal objetivo era distraerla y evitarle todo el sufrimiento que pudiese. Si me pudiese cambiar por ella, le pregunté por la posibilidad de que yo absorbiera el veneno como ella había hecho anteriormente con Adam. Ella solo me miro fijamente con los ojos desafiantes y me dijo que si lo intentaba si quiera estaría en la casa antes de que pudiese decir mordisco.
Todo iba bien hasta que soltó un quejido y se llevó las dos manos a la cabeza con los ojos fuertemente apretados. Fui corriendo a preguntarle que podía hacer y a abrazarla pero de un manotazo volé a través del bosque hasta chocarme con árbol a unos cinco metros de ella.
El golpe fue fuerte y derribé el árbol pero aun así me levanté y me fijé en ella. Estaba agachada en cuclillas con las rodillas flexionadas y las dos manos apoyadas frente a ella mirándome atentamente con una mirada salvaje.
Empecé a retroceder muy lentamente hacia atrás en dirección contraria al pueblo. Sin avisar Bella empezó a correr hacia mí. No hacía falta ser un genio para saber que iba a herirme si no me movía. La voz de Bella sonó en mi cabeza.
- Tu solo… corre.
Y así lo hice. Corrí y corrí con ella detrás. No sé cuánto tiempo estuvimos jugando al ratón y al gato pero antes de darme cuenta estaba acorralado entre ella y la pared de tierra de un barranco. Claramente ella no me reconocía. Sus ojos eran entre verdes y amarillos. Como los de un animal. Empecé a rezar por que le quedase poco a esta cosa. Ella dijo alrededor de una media hora. ¿Podría entretenerla, no?
-Um…Bella, se que estás por ahí en algún sitio, tu solo… no permitas que te controle.-le pedí a Bella mientras se acercaba a mí.
No sabía qué hacer, estaba acorralado. Esta vez no creo que un beso funcionase. El Ónix es parte de ella, de algún modo. Este… ser… por decirlo de algún modo no es parte ella.
En un ágil movimiento yo estaba contra la pared de tierra con los pies elevados del suelo y ella cogiéndome por el cuello. Por una parte yo no necesitaba respirar, pero sentía la enorme presión que ella hacía y como iba a romper mi cuello si seguía así. Antes de que eso sucediera, me tiró al suelo. Digamos que varias de mis costillas se rompieron. Grité de dolor, grité mucho.
-¡Bella. Por Dios!-grité.-Necesito que vuelvas YA.
Ella se puso encima de mi espalda pisando en el proceso mi pierna y rompiendo algún que otro hueso.
-No me refería a eso.-dije gimiendo de dolor.
Aun sentada sobre mi espalda echó mi cabeza hacía un lado dejando mi cuello expuesto. Iba a morderme. Si me mordía moriría. Se acercó lentamente prolongando el sufrimiento.
-Te quiero.-le susurré.
Abrió su boca dispuesta a clavarme sus afilados dientes. Cerré los ojos con fuerzas esperando el mordisco pero este nunca llegó. Solo el alivio que se siente cuando te quitan un gran peso de la espalda.
Abrí los ojos y me giré para ver que había pasado. Allí estaba toda mi familia. Jasper y Emmett cogían a Bella por los dos brazos impidiendo que llegase hasta mí. Carlisle se arrodilló ante mí y comprobó mis heridas de los costados y la pierna.
-Te ha roto varios huesos.-susurró.
-No me digas.-dije irónicamente.
-¡No podemos sostenerla, es demasiado fuerte!-gritó Jasper.
-Esme, ocúpate de Edward.-dijo Carlisle.
Carlisle fue a ayudar a sostener a Bella, pero antes de que el hubiese llegado. Bella dejó de retorcerse bajo el agarre de mis hermanos para escapar y me miró. Sus ojos volvían a su tono dorado. Se fijó en mis heridas y como Emmett y Jasper las sostenían. Su cara se transformó. La culpabilidad y la agonía se podían leer claramente en ella. Jasper se encogió en el suelo por el dolor que le infringían las emociones de Bella. Alice fue con él. Bella dio un tirón al brazo que le sostenía Emmett soltándose. Me echó una última mirada.
-Lo… lo siento.-susurró.
Salió corriendo de allí. Hice el amago de levantarme para ir tras ella pero Carlisle lo impidió.
-Necesita tiempo.
-Pero, ¿y si se va?-pregunté preocupado.
-No lo hará.-confirmó con seguridad Alice.
-Vamos a casa cariño.-dijo Esme.
BELLA POV.
Oh dios mío, ¿pero que había hecho?
Yo había estado allí. Era consciente de todo lo que hacía, pero yo no decidía nada. Aun así nunca debí permitir que se quedase. Si su familia no hubiese llegado…él hubiese…yo habría…
Sollocé. Las lágrimas rodaban por mi cara. Soy un monstro. Iba a matar al único hombre que he amado. Al hombre que me ha amado.
En cuanto me di cuenta de lo que había hecho, me fui corriendo. No soportaba verle así. Me encontraba en la cima de la montaña más alta que había podido encontrar por aquí. Estaba sentada en el suelo abrazando mis piernas y apretándolas contra mi pecho con la cabeza apoyada en mis rodillas.
Pasé horas allí. No se cuantas, tampoco importaba. Él iba a dejarme. Y con razón. Dejaría que alguien me matase. Sería fácil. Cualquier vampiro soñaría con matarme. Sería como acceso directo a los Vulturis. Cualquier vampiro soñaría con ser el responsable de la muerte del Ónix.
Le escuché venir desde mucho antes que él llegase a mí. Debía prepararme para la despedida. Sería la última vez que le vería. Una mueca involuntaria se instaló en mi cara. Sólo el pensarlo dolía.
Se sentó a mi lado sin decir nada. No me atrevía a mirarle a la cara. El rechazo sería demasiado fuerte y empezaría a rogar. De hecho yo rogaría, rogaría por su perdón pero no me lo merecía.
-¿Cómo estás?-preguntó.
-¿Yo?...-pregunté con confusión-La pregunta es ¿Cómo estás tú?
-Yo estoy perfectamente, no te preocupes.
Le eché un vistazo rápido. Tenía las costillas vendadas. Sabía que también le había herido en la pierna. No volvimos a decir nada por un tiempo.
-No te vayas, por favor.-suplicó Edward.
Le miré extrañada. Edward quería que me quedase.
-No puedo quedarme, te he hecho daño. Mucho. Deberías odiarme. Yo lo ago.
-Sabes que yo nunca podría ni odiarte, ni vivir sin ti.-dijo pasando un brazo por mis hombros y apoyando su cabeza en la mía.
-No es seguro que estés conmigo… soy un monstruo.-expliqué.
-Esto es como un deja vu pero intercambiando papeles.
-Tú nunca me heriste.-le recordé.
-Claro que lo hice, no físicamente, pero lo hice. Nunca me perdonaré por ello pero no pienso separarme de ti.-dijo besando mi cabeza.- Además me lo advertiste.
-¡¿Te advertí que iba a matarte?-le pregunté enfadada.-No intentes echarte la culpa como siempre.
-La cosa es… que no te voy a dejar ir. Nadie está enfadado contigo ni te culpa.
Se separó de mí. Puso su mano debajo de mi cara y me obligó a mirarle a los ojos.
-No quiero hacerte daño.
Nuevas lágrimas desbordaron por mi rostro. El las secó con sus pulgares y me sonrió triste mente.
-Me harás daño sólo si te vas. ¿Sabes por qué?
Yo negué con la cabeza. Realmente no lo comprendía. Yo no le merezco. He matado a más personas de las que puedo recordar, he hecho cosas atroces. Y él aun así sigue queriéndome a su lado. Es irrazonable.
-Porque te amo.-metió una mano en el bolsillo de su chaqueta.- Y porque Isabella Swan, prometo amarte en cada momento, para siempre(1*)… ¿ Quieres casarte conmigo?
Ante mí había una cajita de terciopelo negro con un gran antiguo anillo (n/a: el de la peli, señoras). Era precioso. Miré a Edward. El me sonreí con tanto amor. Lagrimas volvieron a caer por mi rostro, pero esta vez eran de felicidad.
Olvidé todo en ese momento. Olvidé los Vultiris, olvidé este horroroso día, olvidé hasta mi nombre. Solo me acorde de dos palabras y fueron las únicas que necesité.
-Sí, quiero.
Sonrió y exhaló todo el aire que había retenido en sus pulmones. Deslizó el precioso anillo por mi dedo anular y me rodeó con sus brazos. Juntos caímos al suelo por el impacto pero no podía importar nos meno.
Nosotros solo… nos besamos.
(1*) Para quien no se haya dado cuenta son las mismas palabras que dice Edward en la película de Eclipse. Me pareció buena idea ponerlas.
Ohhhhhhhhhhh no me digáis que no ha sido como muy bonito… por lo menos para mí, si me alguien dice que es una caquita… bueno, adelante. Pero yo estoy como muy contenta de POR FIN haberlo terminado. Apuesto a que vosotras también
Bueno… no olviden sus RR con su opinión. En muy importante para mí.
Mordiscos vampíricos:
-M.C-
