¡Feliz Navidad! Buenoo esta noche vienen los Reyes Magos y este es mi regalito para ustedes y como suelen poner en los regalos "Espero que os guste" xD. Quiero agradecerles por haber tenido paciencia y haberme esperado pero me desanimé un poco con la cosa del plagio y todo eso y sobre todo quería agradecerles a todas las personas que me han apoyado y defendido (lagrimita xD) y también gracias por sus RR a:
-Vicky08
-Isacobo
-Saha Denali
-jj vulturi
-TmAnR
-Ninee95
-Karla845
-RudeBoyPattz
-Ana Cullen
-Daianitahh
-Monikilla
-Damalunaely
-Ovejita-dm-cs
-Mayce Cullen
-Darky1995
-Teamed
-Luli Ibn La-Ahad Cullen
-Cullen-21-gladys
-Nena Cullen 26
-Aiiram
-Afroditacullen
-Berta
-Sorank
-BeuxiCullenSwan
-Astriadnatica
-Georginiuxa
-Aridenere
-Gladyz Kaulitz Cullen
-Conejoazul
-Leila Cullen Masen
-Laia-bcn
-Perl Rose Swan
-Isa-21
-LiahDragga
-Rebeca Cullen
-Kitigirl
-Jordana
-Kellnesh
-Sophiacullensalvatore
-Vanezhittacullen2
-t
-Valen14
-Firo Prochainezo (gracias port u consejo:])
-Jigoku No Kokoro
-Vampire Cullen Alice
-Berta
-Annaira.
Espero vuestra opinión en vuestros RR y que disfrutéis.
Cap18. Aclarando las cosas.
Bella POV.
Edward y yo volvíamos a casa y no podía dejar de pensar en la boda. Quería casarme con él, de verdad que quería pero no me sentía preparada para ello. Todo estaba muy reciente y todavía nos faltaba tiempo por pasar juntos sin que alguien intentase matarnos pero no sabía cómo decírselo… estaba tan emocionado.
Ya se veía la casa de lejos. Habíamos estado en silencio todo el camino de vuelta y me había servido para tomar una decisión, se lo diría, le diría que me casaría con él, pero no ahora mismo.
-¿Qué te tiene tan pensativa?-me preguntó parándome antes de entrar en la casa.-Sabes que puedes decirme lo que sea.
-Veras Edward… yo…
Pero antes de que pudiese continuar la puerta de la casa se abrió dando paso a Alice, o mejor dicho, a la pequeña bola de energía.
-¡No me lo puedo creer!-gritó emocionada abrazándonos a ambos-¡Os vais a casar!
-Alice…tranquilízate.-dijo Edward cogiéndola por los brazos.
-¿Es coña?, ¿Cómo crees que me voy a tranquilizar?-le preguntó Alice mirando a su hermano como si tuviese dos cabezas- Tengo que organizarlo TODO; la lista de invitados, las flores, el vestido… ¡Oh Dios, el vestido será hermoso, lo diseñaré yo misma!
-Alice, ni de coña te dejaré hacer que mi boda sea un circo.-dije con horror.
-Pero Bella…. Yo…tu…-la miré mal- Vaaaaaale. Pero el vestido déjame diseñarlo.
Asentí con la cabeza y entre a la casa. Fui directamente al cuarto de Edward y me tumbé en el sofá cerrando los ojos y suspirando fuertemente. Ya no sólo iba a tener que decepcionar a Edward, ahora también lo haría con Alice. Pude sentir como Edward entraba en la habitación pero seguí sin abrir los ojos. Era una cobarde, no me atrevía a mirarle a la cara.
-¿Qué te pasa Bella?, ¿Es que te has arrepentido y no quieres casarte?-preguntó con voz triste.
Noté como se sentó en el lado opuesto del sofá y puso mis pies sobre sus piernas. El nudo en mi garganta se hizo mayor pero era ahora o nunca. Abrí los ojos y me encontré con los suyos.
-Si quiero casarme contigo Edward, pero veo que es muy pronto y están pasando muchas cosas que no nos van a dejar disfrutar del momento.-Me incorporé del sofá para quedar sentada abrazada a él- No digo que no nos casemos, quiero hacerlo, pero no ahora, no tan pronto.
La habitación se quedó en silencio, pude notar como los demás habían dejado la casa para darnos intimidad hace un rato. Pasamos un rato así, en silencio excepto por el leve ruido que hacia sus dedos al pasar por mi pelo acariciándolo.
-Edward di algo, por favor.-le pedí levantando la mirada.
-No te voy a mentir Bella, quiero casarme, si fuese por mí te llevaría a las vegas ahora mismo y nos casaríamos en una sala cutre con Elvis.-suspiró fuertemente y me miró.- Pero te comprendo. Sé que el matrimonio no es lo mejor del mundo para ti y también sé que hemos pasado por mucho y si tú crees que necesitamos pasar tiempo juntos, lo haremos.
-¿Entonces, no te has enfadado?-pregunté.
-No podría enfadarme nunca contigo y menos ahora. En este momento es cuando más te pareces a la antigua Bella, has dejado de lado tu coraza y me has dicho tus sentimientos, eso es muy importante para mí.
-Gracias por ser tan perfecto.
-No soy perfecto para nada.-dijo soltando una risilla.
-Ya lo creo.
Pasamos una tarde tranquila. Sobre las ocho de la noche llegó la familia. Por lo visto Alice les había llevado a renovar el vestuario a todos. Hablé con ella sobre el tema de la boda y me dijo que no importaba que ya lo había visto y que así le daba tiempo para planear todo y que quedase perfecto. Después de asegurarme de que no hiciese nada extravagante le dí un abrazo y me fui al patio trasero. Cogí mi móvil y llamé a Adam.
-¿Diga?-preguntó Adam.
-¿No deberías estar reposando mocoso?-le dije en tono juguetón.
-Huy, bueno, veras… lo que pasa es que me aburría mogollón y…
-Corta el rollo Adam y tira para la cama que has estado a punto de morir hoy… dale un respiro a tu cuerpo.
-Jooo tía, pareces mi madre.-escuché un sonido soldó al otro lado de la línea y supuse que se había tirado a la cama.
-¿Entonces estás bien?-pregunté para asegurarme.
-Si Bella, no te preocupes, gracias a ti todo sigue igual de aburrido.
-Estos niños de hoy en día… les salvas la vida y así te lo agradecen.
-¿Cómo que "niños de hoy en día"? Tú tienes diecinueve años y yo diecisiete.
-No cariño, yo tengo ciento cincuenta años más que tú.
-Serás vieja.
-Serás enano.
Los dos nos echamos a reír y después de enviar saludos a JJ y despedirme de Adam colgué. Edward vino por detrás y me abrazó por la cintura reposando su mentón en mi hombro.
-¿Cómo está Adam?-preguntó mientas besa mi cuello.
-Umm…pues…-joder, como costaba pensar cuando hacía esas cosas- Emm… Adam está bien.
-¿Vamos al prado?-preguntó haciendo cosquillas en mi cuello.
-Ahá.
Corrimos hacía el prado y nos sentamos, él apoyado en un árbol y yo apoyada en él.
-¿Qué te parece en un año?-pregunté de repente.
-¿El qué?-preguntó confundido.
-Pues la boda tonto, qué va a ser?-pregunté riéndome para después depositar un besito en su mandíbula.
-¿Seguro que quieres ponerle una fecha?
-Claro que sí. Podría ser en primavera y celebrarla aquí en el prado, así habría flores por todos lados y sería en nuestro lugar.
Me parece una idea fantástica.-me dijo besando mi mejilla. Me apoyé más en él y lo noté tensarse.
-¿Qué pasa?-pregunté sentándome derecha mirando en su dirección.
-Nada, no es nada.
Le miré frunciendo el ceño y me fijé que tenía su mano en su costado, encima de donde se suponía que estaba la venda de la herida tapada por la camisa.
-¿Me dejas ver?-le pregunté mirando al suelo avergonzada. Eso se lo había hecho yo.
-Solo si me prometes que dejarás de culparte.
No podía prometer algo que no cumpliría así que sin decirle nada le quité la camiseta y empecé a quitarle en vendaje. Al terminar de quitarlo por completo pude ver la herida. No era médico ni nada parecido pero aquello tenía mala pinta. La culpa volvió a mí y comencé a vendarle de nuevo. Su mano levantó mi cara con delicadeza y me beso tiernamente.
-No te preocupes por eso.
Le miré a los ojos y fruncí el ceño de nuevo. Sus ojos volvían a estar cerca del color negro. Pero esta vez había sido yo quien había agotado sus fuerzas. Cogió su mano y nos levanté con delicadeza, no quería dañarle de nuevo.
-Vamos de caza.
Dos pumas y tres venados después la caza había terminado. Era excitante ver a Edward en su estado más salvaje mientras cazaba. Decidimos volver a casa para que Edward pudiese tumbarse. Mientras cazaba –aparte de mirar a Edward- estuve pensando en la posibilidad de curarle de la misma forma en la que curé a Zac aquella tarde en el bosque.
Al entrar a la casa no vimos a nadie pero podía escucharlos en las demás habitaciones.
-¿Puedes quitarte la camiseta y tumbarte en el sofá?-pregunté.
Edward me miró sorprendido y con los ojos ligeramente más abiertos de lo normal. Me pregunté que le pasaba hasta que pensé como habría sonado eso.
-¡Oh, por Dios, no me refería a eso.-dije con un poco de vergüenza.
-Um… Claro…-se le notaba un poco avergonzado también pero hozo lo que le pedí.
Desde arriba se escuchó la risa de Emmett seguida de un golpe y un "Ay, Alice, es que ha sido gracioso."
Le quité la venda suavemente a Edward y aunque intentó contener las muecas de dolor no lo hizo muy bien. La culpa volvió a mí pero no perdí tiempo en eso.
-¿Qué vas a hacer?-preguntó.
-Voy a intentar curarte.-el solo respondió un "aah"- Tú solo relájate lo máximo posible.
Puse mis manos sobre su herida, cerré los ojos y me concentré en curarle. Sabía que no estaba funcionando pero no quería rendirme. Sin parar ni descansar lo volví a intentar. Al ver que seguía sin funcionar lo volví a intentar. Las manos me temblaban del esfuerzo y la cabeza me dolía un poco de la concentración.
-Bella para, te estás haciendo daño.-dijo Edward severamente pero preocupado.
-¡No, puedo hacerlo!-dije molesta.
Seguí un rato más hasta que noté como quitaban mis manos de Edward. Miré hacia arriba y vi a Carlisle con el ceño fruncido y mirando mis manos. Las miré yo también y me quedé un poco sorprendida. Estaban rojas, como cuando hacías mucho esfuerzo, eso sería normal si fuese humana pero mis manos eran blancas como la cal y no deberían de cambiar de color.
-¿Estás bien cariño?-preguntó Edward levantándose.
-Si si, no te preocupes por mí, yo solo-
-¡Oh Dios mío!-gritó Rosalie con la mano en la boca y luego me miró furiosa- ¡QUE LE HICISTE A MI HERMANO MOSTRUO!
-¿Perdona, Barbie, que me dijiste?-pregunté acercándome a ella a paso lento.
Tres personas se pusieron delante de mí tapando mi camino y una detrás. Miré enfadada a Carlisle, Jasper y Emmett. Miré hacia atrás y vi a Edward.
-No quiero peleas en mi casa.-dijo Carlisle serio.
-Muy bien, vamos fuera.-soltó la rubia de bote.
-Cuando quieras bocazas, antes de que te des cuenta tu cara estará llena de barro besando el suelo.-le dije con voz neutra.
-Ya veremos invéc-
-¡Ya basta!-gritó Esme.-Ustedes dos no van a discutir y mucho menos pelear.
Las dos relajamos nuestra postura, no queríamos disgustar a Esme, no se lo merecía.
-¿Entonces no habrá pelea de chicas con barro?-preguntó Emmett desilusionado.
-No.-dijeron Esme y Carlisle a la vez a lo que Emm respondió con un mohín.
-Bella, vamos para tu casa, tienes que cambiar tu ropa.-dijo Edward cogiéndome la mano.
Miré mi ropa y estaba sucia y rota por la caza. En realidad era su culpa, si no hubiese estado tan pendiente de él, no me habría manchado.
-Vale, adiós chicos.-después de mirar a Rosalie mal me giré y me fui con Edward no sin antes escuchar un bufido de parte de la rubia.
-Uff, eso estuvo cerca.-dijo Edward al llegar a casa.-Gracias.
-Pude haberme soltado y llegar a ella.-respondí tirándome al sofá.
-Lo sé, por eso te doy las gracias.-dijo sentándose en el suelo y acariciándome el pelo.- Has cambiado mucho desde que llegaste.-dijo pensativamente.
En realidad si que había cambiado pero no tanto como el creía. Yo pienso y actúo de la misma forma que antes sólo que ahora hay gente que me importa y a la que quiero y no es plan de irles pateando el culo a ellos también, aunque haría una excepción con la teñida.
Me cambié de ropa por algo sencillo y volví de nuevo con Edward. (Conjunto en mi perfil)
Cuando estaba llegando a él mi móvil sonó y no cogí sin reconocer el número.
-¿Si?-pregunté sentándome al lado de Edward.
-¡Bellaaaaa!-gritó Zac haciendo que me despegase el móvil del oído por el ruido.
-Hey Zac, que de tiempo, ¿Cómo estás?-pregunté sintiéndome culpable por haberle tenido abandonado todo este tiempo.
-¡Adivinaaaaaa, mi papá me deja está contigo hoy!-rió feliz.
-Zac primero pregúntale si quiere, no seas maleducado.-escuché la voz de fondo de su padre.
-¿A qué quieres jugá conmigo?-preguntó todavía emocionado.
-Claro, ¿Quieres que vaya a por ti?-pregunté sonriendo a Edward que estaba atento a la conversación.
-Siiii, quiero que tú y Eddy vengan.-sonreí al ver que el sólo había incluido a Edward. Miré a "Eddy" y solté una risilla al ver su ceño fruncido por su nuevo apodo. Escuché unos ruidos en el otro lado de la línea.
-¿Bella?-preguntó Stefan, el padre de Zac.
-Hola Stefan.
-¿Seguro que puedes?-preguntó un poco apurado- Si no puedes nada, lo que pasa es que tengo que salir un momento y como despedía la niñera… Si quieres te puedo pagar.-dijo a toda prisa.
-No, no, claro que no.-dije cortándole- Me quedaré con él hasta que necesites.
-Uff, genial, me salvas el cuello. Te esperamos.
-Adiós.-dijimos a la vez y colgamos.
-Así que hemos quedado.-comentó Edward.
-No tienes por qué venir si no quieres.-le dije dándole la opción a no ir.
-No, claro que quiero, vamos.-dijo levantándome con él.
-Vale, Eddy-dije riéndome. El solo gruñó y siguió por la puerta.
Después de recoger el volvo de la casa Cullen y llegar a la casa de Zac, estábamos los dos sentados en la sala de estar mientras el peque veía una película. Al llegar Stefan nos dio las gracias de nuevo e intentó otra vez pagarnos pero lo rechazamos sonriendo.
Pasadas unas horas y tras una merienda para Zac Stefan llegó a la casa.
-Muchas gracias por todo.-dijo cargando al niño en brazos.
-Tranquilo, nos encanta cuidar de él.-dijo Edward sonriendo.
-Y a él le encanta que cuidéis de él, es raro, suele ser muy tímido con los adultos.-estoy seguro que es porque Bella se parece a su madre.
-Bueno, se nos hace tarde, además pareces cansado.-dije un poco incomoda por su último pensamiento- Hasta otro día.-le dije a Zac y le di un beso en la mejilla.
Entramos en el coche en un silencio cómodo y él condujo hasta mi casa.
-¿Te quieres quedar?-pregunté bajando del coche. Edward no respondió simplemente se bajó del coche y rodeó mi cintura con su brazo. Al entrar a mi casa nos volvimos a sentar en el sofá y apoyé la cabeza en su hombro.
-Sabes, he estado pensando…-dije armándome de valor- y… me gustaría mucho que te vinieses a vivir aquí conmigo. Tendríamos más intimidad y pasaríamos más tiempo juntos, además…
-No tienes que convencerme, me encantaría.-me besó suavemente y volví a poner mi cabeza en su pecho- Yo también lo he estado pensando, pero quería darte espacio.
-¿Y qué pasa si no quiero espacio?-le dije sonriendo poniéndome a horcajadas en su cintura con mis manos jugando con el pelo de su nuca.
-Pues que no tendrás ni un poquito.
A partir de esa frase comenzamos a besarnos apasionadamente. Sus brazos abrazaban mi cintura y mis manos estaban en sus hombros. El beso se intensificó cuando su lengua encontró la mía.
-Bella…-dijo separándome un poco.
-Ves, a eso me refería con lo de la intimidad.-dije ignorándole para seguir con el beso.
-Para, para.-dijo volviendo a separarme.
-¿Qué pasa ahora?-pregunté molesta porque cortara nuestro "momento de pasión"
-Tenemos que parar ahora o no podré parar después.-dijo un poco ente avergonzado y serio.
-No jodas, no es como si fuese humana. Además quien dice que quiera parar después.-le dije jugando.
-Bella, no quiero que nuestra primera vez sea así, en un sofá, quiero que sea un poco más especial y romántico. Además… yo aún sigo sin haberlo hecho con nadie.
-Yo también sigo siendo virgen, pero no tengo dudas, además, ¡nos vamos a casar! No es como si fuésemos desconocidos.-le dije haciendo un puchero.
-Ya sabes, sería bonito que esperáramos a nuestra noche de bodas.-dijo sonriendo y dándome un pequeño beso.
-Edward es lo más anticuado que te he oído decir nunca.
-Eso es porque yo soy anticuado.
-¿Sabes?, me gusta lo anticuado.
-Suerte para mí.
Volvió a besarme y estuvimos así por un rato hasta que intenté ir un poquito más lejos y me frenó.
-Quieta, fiera.-me dijo sonriendo.- Oye… ya que estamos aquí me gustaría hablar de algo.
-Dispara.
-Verás, el tema de Rosalie me tiene un poco preocupado, das dos saltáis con nada y no quiero que terminéis mal.
-Díselo a ella, es la que empieza y no es como si me fuese a quedar de brazos cruzados mientras me ataca.-le respondí encogiéndome de hombros.
-Carlisle va a hablar con ella, pero recuerda que dos no pelean si uno no quiere.-odio cuando la gente me suelta refranes en mi contra.
-Hablando de pelear y cambiando de tema… he estado recordando cuando luchaste con Demetri en el entrenamiento y tuviste unos fallos realmente tontos y fáciles de corregir.
-¿Sabes?, me parece que echas de menos entrenar a vampiros y quieres usarme.-dijo divertido.
-¿Quieres o no?-pregunté enfurruñada.
-Claro, ¿vamos fuera?
-No, con apartar los muebles será suficiente.-contesté poniéndome de pie en un salto. El estar sin hacer nada me ponía nerviosa.
Tras quitar de en medio todo lo que podríamos romper y quitarnos chaquetas y demás ropa que sobraba junto con los zapatos nos pusimos uno en frente del otro.
-Bien uno de los fallos que sueles tener con frecuencia en que cuando viene hacia ti como lo previenes con anterioridad leyendo la mente de tu oponente lo esquivas en vez usarlo a tu favor y utilizar su propia fuerza en su contra. Te mostraré como. Atácame.-le dije sonriendo. Esto iba a ser divertido.
Corrió directo hacia mí. Utilicé la fuerza de la velocidad a la que iba y cogiéndolo de la cintura le empujé hacía la dirección a la que iba estrellándolo contra la pared.
-¿Lo has pillado?-pregunté intentando contener la risa mientras él se levantaba limpiando los trozos de pared de sus hombros. Asintió y volvió a su punto de partida flexionando las rodillas y los brazos.-No temas hacerme daño.
-Vale, mi turno.
Corrí hacía él y justo como le había enseñé aprovechó el impulso de mi pequeña carrera y me tiró dirección a mi pobre sofá. No quería que se rompiese así que me estabilicé y acabé de cuclillas en el borde del respaldo con las manos apoyadas delante de mí.
-Bien, aprendes rápido.
Pasamos la noche así, yo le enseñaba trucos y estrategias o simplemente pelas inofensivas. Sobre las diez de la mañana nuestros móviles sonaron a la vez anunciando la entrada de un mensaje.
Venid a casa, hay salida familiar.
PD: Bella, como no vengas voy a buscarte,
Sabes que lo haré.
Alice.
-Creo que no tienes escapatoria.-rió Edward.
-Eso parece, Eddy.-le di un beso rápido.-¡El último que llegue a la casa acompaña a Alice a sus próximas compras!-grité antes de empezar a correr.
Escuché algo así como un "tramposa" pero le oí seguirme por el bosque.
¿Eii qué tal? ¿Qué les pareció? Siento haber tardado pero lo del "plagio" me desanimó un poco pero gracias a los mails de algunas de mis queridas lectoras me reanimé y lo escribí lo más rápido posible. Quiero aclarar que el Fic no se va a acabar aquí, si no que queda algo así como la mitad. Lo digo porque algunas me lo habéis preguntado diciendo que algunas autoras se cansaban de sus fics y les escribían un final rápido, bueno, pues no es mi caso :) Ahora, veamos con detenimientos ese PRECIOSO, HERMOSO Y ASOMBROSO botoncito para los Review… ¿no os dan ganas de darle? xD
Un beso y gracias por esperarme :)
-M.C-
