Hola, no quiero extenderme mucho así que las explicaciones de por qué he tardado tanto os lo dejo abajo. Ya sabéis que nada de esto me pertenece excepto la trama porque es de la increíble dios Meyer.

Gracias por vuestros RR a:

Miranda c. s

Marta

Shineevero

Marytwilight22

Isacullen21

Lolitacullen

Ana

Michael wayland s. Cullen

PanteraFenix Negra (me mola tu nombre)

Karla Cullen Hale

Viiviithacrepusculo

Aria

Lilih Raziel

Nasty wapa

Angie Cullen Hale

Dani-vg9806

Javii

Nachika Cullen

Rouu

Rebeca Cullen

Florence15

Adriana

MarianaYaneth

Heiidy

Isa861115

FanTwilight

Starelita

Lili Sawan

Valeria

Taniia Cullen

Maris gonzalez Cullen

Crispattz

Romiina Cullen

P. Cullen. M

LiahDragga

Gladiiz D'kltz

Ovejita-dm-cs

Heiidy

Cony

Beastyle

ZeriCullen

Isa-21

Aiiram

Camy-cullen-masen

Georginiuca

Darky1995

Sugar-beast

Miadharu28

Isabella1809

Vanexhittacullen2

Lorecullenulturi

Ariiez Cullen

Laia-bcn

Astridnatica

Perl rose swan

Berta

zujeyane

NO AL PLAGIO


Capítulo 20.-Boda

Preparar la artillería, soltar a los perros y preparaos porque el gran día ha llegado. Hoy me caso. Por Dios, el solo decirlo en mi mente sonaba tan raro. No me puedo creer que en un año no me haya hecho a la idea de que me caso con Edward.

Temprano, y cuando digo temprano me refiero a demasiado temprano, Alice y Esme me recogieron y me llevaron a la habitación de Alice en la casa Cullen donde había cajas y cajas llenas de cosas –las cuales la mayoría desconocía- y me sentaron en una silla sin espejos alrededor para trabajar en el maquillaje y el peinado para la boda.

-¿Alice, puedes dejar de mirar dos sombras de ojos iguales y terminar de maquillarme de una vez?-le pregunté al esperar diez minutos a que se decidiera-¡Llevas una hora y media maquillándome!

-¿Iguales?, ¿IGUALES?-preguntó histérica-¿Cómo puedes decir que son "iguales"? Una es color melocotón suave y la otra es melocotón suave atardecer.

-Oh, claro, melocotón suave atardecer…-susurré- como si eso existiera.

-Alice, necesito que acabes de maquillarla para poder empezar a peinarla.-intervino Esme desde la cama tumbada mientras ojeaba una revista.

Alice solo refunfuñó algo como "incomprendida, artista y tiempo". Seamos claros, si el maquillar a alguien se ha vuelto un arte, el mundo está muy mal.

Obviando a la psicópata de los cosméticos y sus nervios de momento yo estaba tranquila. La habitación había pasado a ser un caos. Era difícil ver la superficie de algunos muebles ya que cajas, ropa y objetos para el pelo lo tapaban todo. Lo único que captaba mi atención era la gran funda que tapaba mi vestido. Alice se había negado a enseñármelo antes de la boda y yo moría de curiosidad. Y ahí estaba yo, sentada en una silla únicamente con la ropa interior de la noche de bodas delante de mi suegra, lo cual me daba un poco de vergüenza, aunque ella no dijo nada. Sólo puedo desear que esto acabe pronto.

EDWARD POV

-Por aquí hay un cierto tufo a flores-dijo Emmet saliendo al jardín.

Por fin había llegado el gran día y ya todo estaba preparado en el exterior de la casa para la ceremonia.

-Tú solo no las toques si no quieres una muerte lenta y dolorosa por parte de Alice-dije cogiendo las llaves del coche.

-¿Ya te vas Eddy?

-Si, Emmy-dije rodando los ojos.

-Oh vamos, no puedes dejarme aquí solo…-suspiró-¡Moriré de aburrimiento entre las rosas y las orquídeas!

-Cómprate un bosque y piérdete en el, yo tengo que ir a recoger a Zac y a su padre Stefan.

-¿Y no te puedo acompañar? Porfaaaaaa

-Un bosque Emmet-dije subiendo al coche- Recuerda el bosque.

Meses antes a Bella y a mí se nos ocurrió invitar a Zac y a Stefan porque a pate de que son amigos nuestros, aunque ellos no lo sepan posiblemente son los únicos descendientes de Bella con vida.

Así que hay estaba yo, de vuelta a mi casa con un niño en la parte trasera y Stefan a mi lado conversando conmigo.

Al llegar a la casa ya están la mayoría de los invitados dando vueltas por el patio. La mayoría eran vampiros y todos ellos estaban avisados con respecto a su dieta, pero aun así, Esme se encargará de los humanos. Por lo que dejé a Stefan y a Zac con ella.

Unos minutos después de vestirme fue cuando caí en la cuenta de que Bella estaba en el segundo piso. Iba caminando hacia allí a ver si Alice me dejaría…

-¡Eddy!-una voz chillona sonó detrás de mí.

No quiero ser grosero pero esa voz solo indicaba dolores severos de cabeza incluso para vampiros. Esa voz indicaba un nombre. Tanya.

Me giré con mi mejor sonrisa – o intento de ella- y la encaré.

-¡Tania, amiga, que de tiempo!-nos saludamos con un abrazo amistoso.

-Demasiado tiempito Eddy.-dijo poniendo un ridículo puchero.

-Me llamo Edward-corregí conteniendo mi irritación por el molesto apodo.

-Pues eso tontito, lo que yo he dicho.-dijo pellizcándome los mofletes-"Que despistadito eres"-dijo en su mente.

-¡Oh no!-gritó Emmet en su mente-Tanyecita ha llegado"

Le envié una mirada de suplica para que me salvase. Emmet suspiró fuerte y se acercó.

-¿Sabes Tanya, he oído que has roto con tu prometido?-dijo Emmet pasándole un brazo por el hombro.-Cuéntamelo todo.

-¡Fue terrible Emmy!-respondió Tanya mientras se marchaba- Comentó no-se-qué cosita de diminutivos y voz chillona que…

-¡No puede ser!-dijo Emmet-"Me debes una BIEN GRANDE!-gritó en su mente.

Había llegado la hora. Todos los invitados estaban sentados en los bancos frente al improvisado altar. Yo me encontraba en mi sitio con Jasper como padrino a mi lado. Emmet no paraba quieto con la cámara en las manos y Rosalie sentada en el piano esperando el aviso para comenzar a tocar la marcha nupcial.

Se suponía que tenía que bajar ya, pero arriba no había ni un solo ruido. Me estaba desesperando.

Bella's PoV

Sabía que Edward estaba abajo esperándome, sabía que la boda debería de haber comenzado hace cinco minutos y también sabía que debería moverme. Pero es que no podía y no sé porqué.

Esme y Alice habían salido de la habitación para darme espacio y tampoco sé para qué.

Oí unos pequeños golpes en la puerta para da paso a Carlisle en su smoking, recuerdo que me puse muy nerviosa cuando le pregunté si podría ser el hombre que me llevase al alta, el solo sonrió y me dijo:

-Si no me lo llegas a preguntar, te hubiese obligado.-dijo en broma, pero luego se puso serio. -Gracias, es un honor para mí.

Se sentó a mi lado en la cama y se giró un poco para hablarme.

-Es normal estar nerviosa, ¿lo sabes, no?

-Estoy nerviosa, pero no es por eso.-me giré para encararle.- Tengo miedo por Edward-susurré.

-¿Por Edward?-preguntó confuso

-En todo el tiempo que he estado aquí no he parado de ponerle en peligro; vampiros, licántropos, yo misma…

-Bueno, para empezar, no es tu culpa Bella, no puedes evitar todo eso, además-continuó pasándome el brazo por el hombro- Edward ya es mayorcito, puede cuidarse. Así que vamos, levántate, y cásate con mi hijo.

-Si, señor.-le dije en broma.- Gracias.

Me ofreció su brazo y caminamos hacia la parte del jardín desde el que tendría que llegar a la ceremonia. Rose-Bruja comenzó a tocar la marcha nupcial y todos los invitados giraron para ver como caminaba. Como me gusta llamar la atención- pensé sarcástica mente.

Podría haber cien pares de ojos mirándome pero yo solo podía ver a Mr. Macizo esperándome al final del pasillo. Llevaba un traje negro que te daban ganas de mirar al cielo y decirle a Dios "Buen Trabajo". Se notaba que había intentado hacer algo con su pelo pero vamos, es Edward, todos sabemos que es imposible someter su perfecto pelo.

Al llegar al altar Carlisle le entrego mí mano a Edward diciendo "Cuídala hijo".

-Con mi vida.-respondió.

Me puse al lado de Edward cerca de Alice y Esme, Mis damas de honor. Al lado de Edward se encontraban Emmet y Jasper, los padrinos.

-Estamos aquí reunidos para unir en santo matrimonio a Isabella Marie Swan y a Edward Anthony Cullen.-a partir de ahí desconecté por completo para quedarme mirando a Edward. También era consciente de las decenas de vampiros que tenía a mi espalda y que con los únicos invitados que yo tenía algo que ver eran el pequeño Zac vestido con su mini taje y Stefan, algo incómodo, supongo que por tanto vampiro.

-¿Bella?-preguntó Edward.

-¿Si?-dije extrañada porque interrumpiese al cura.

-Cariño, responde a la pregunta del cura, ¿no?-dijo un poco tenso.

¿Responder? ¿Me había preguntado algo? Entré en la mente del cura y casi me pego en la cabeza delante de cien personas.

-SI, QUIERO.-dije apresuradamente.

Nuestro querido público soltó alguna risita, pero no en plan desagradable

¡Y tú, Edward Anthony Masen Cullen, aceptas a Isabella Marie Swan Dawyn en la salud y en la enfermedad-admito que rodé los ojos en lo de "enfermedad"-en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte os separe?

-Si, quiero.-dijo alto y claro.

-Pues yo os declaro marido y mujer. Puedes besar a la despistada novia.-dijo sonriendo.

Edward se giró hacia mi , acuno mi cara entre sus manos y me dio un beso suave y delicado. La gente comenzó a aplaudir. Al separarnos noté como sus ojos estaría derramando lagrimas si pudiese. Por el contrario el levantó una mano y recogió una lagrima plateada mía. La sala se silenció y unos murmullos comenzaron.

-¿Está llorando?-dijo una voz

-¿No se supone que es un vampiro?-susurró otra.

-Será su don-aseguró otra voz.

-¡Somos hermanas!-se oyó el grito de Alece- Felicidades.-dijo saltando hacia mí.

De pronto todo el mundo volvió a la normalidad y se acercó para felicitarnos.

-Bella, quiero presentarte a los Denali.-dijo Edward refiriéndose al grupo de vampiros enfrente nuestra.- Carmen, Elazar, Irina, Tanya y Kate.

-Es un placer conocerte al fin-dijo Carmen (n/A: supongo que ya habéis visto amanecer en el cine y no os pondré la foto )

-Igualmente.

-Nunca me habías dicho nada de ella Eddy-dijo Tanya- Y eso que pasamos tantos ratitos juntitos

-Umm…claro-dijo Edward

-Bueno, no podemos monopolizar a los novios-dijo Elazar-A sido un places conocerte.

-Igualmente.-contesté.

Le di la mano pero al tocarnos el apartó la suya rápidamente con expresión asustada .¿Qué le pasa a este? Entonces sentí el cosquilleo que llevaba sintiendo durante toda la celebración. Acababa de de copiar su poder, que no era ni más ni menos que saber los poderes de otros vampiros y cuan potentes son.

-No te asustes.-le dije a Elazar al oído-No suelo morder.

El sonrió forzosamente y se retiró con el resto de su familia. Vi la cara de desaprobación de Edward pero por serte me salvó Zac. Vino corriendo hacia mí y le cogí en brazos lo más suavemente posible.

-¡Bellaaaaaaaa! Tas guapisisima.-dijo riendo.

-Gracias, tu también .-le contesté.

-Tonta, Bella-dijo riéndose-yo no podo ezta guapisisima po que soy un niño.

-Tiene razón.-fijo Edward.

-Hola Bella, por fin nos vemos.-dijo Stefan.-Estás hermosa.

-Gracias.

-Veníamos a despedirnos. Se hace tarde y tengo que acostar a Zac.-explicó Stefan.

-Ya sabes que si quieres, hay camas de sobra arriba para él.-intervino Edward.

-Gracias chicos, pero mañana trabajo y el tiene la guardería. Será más fácil así.

Le entregué a Zac y le di un beso de despedida y Edward la mano.

-Alice quiere un baile, ¿no te importa que te deje sola un momento?-preguntó abrazándome- Sabes que si no lo hago, me torturará con horas de compras.

-De acuerdo, ve.-dije poniendo puchero.

Me besó y salió a por Alice. Pasé la mirada entre los invitados. Todos eran vampiros aunque eso era de esperar. Me fije en la gran pila de regalos encima de la mesa y bufé.

-¿Quién deja algo tan hermoso solo?-dijo una voz melosa a mis espaldas.

-No veo como eso puede importarte.-dije girándome.

Frente a mi estaba el vampiro más normal del mundo. Pelo negro, ojos rojos, buen cuerpo blah blah blah.

-Uh, peleonas, como a mí me gusta.

-No creo que te gustase tanto cuando te arrancase las bolas esas que tienes de tamaño de canicas y te las hiciese comer.-le dije al oído.

Me alejé de allí antes de que fuese a peor. Poco después Edward vino y bailamos nuestro primer baile de casados.

-¿Qué tal Sra. Cullen?-me preguntó Edward al oído.

No me acostumbraría en mucho tiempo a mi nuevo nombre pero supongo que para ello tendía toda la eternidad junto a mi marido.

Poco después nos despedimos de todos los demás. Supe que Edward había querido mantenerme en secreto donde íbamos pero la cosa no le salió bien ya que un dia le pillé planeándolo en su mente y le fastidié la sorpresa. Me llevaba a Isla Esme, una preciosa isla apartada de todo y todos en Rio de Janeiro, Brasil.

Por lo visto la Isla fue un regalo de Carlisle para Esme en su tercera boda, así que es muy antigua. En serio, ¿quién regala islas? Con el tiempo había acumulado una buena fortuna pero aun así el dinero tenía el mismo valor, y regalar una isla me parecía una pasada.

Volamos en el jet privado de la familia Cullen. Aluciné durante todo el viaje, a pesar de todos mis años aun no había visitado Rio y estaba muy emocionada mirando las pequeñas luces de la civilización desde la altura del avión.

Tras aterrizar en el aeropuerto tuvimos que coger un taxi que nos llevase a el embarcadero para tomar una pequeña lancha motora que Edward condujo hasta Isla Esme. La isla era enorme, tenía una gran vegetación entre la que podía oír algún que otro animal y una cascada. Al llegar Edward amarró la lancha en el embarcadero y saco las maletas con una mano y me cogió en brazos.

Vale, admito que estaba un poco ansiosa y, por qué no, nerviosa. Con la tontería de esperar hasta la boda se había ido creando una expectación y una tensión que ahora mismo era más que palpable.

Entramos en la impresionante casa. Todo estaba decorado perfectamente y con el toque Cullen de Esme, madera mimbre y tonos suaves era lo que dominaba en la casa. Le eché un vistazo a Edward después de que me bajase, estaba evitando mi mirada nervioso y sin decir palaba.

Me acerqué a él y le rodeé con mis brazos.

-Sabes que no tienes que estar nervioso, soy solo yo.

-Estoy nervioso precisamente porque eres tú.-dijo enterrando su cara en mi cuello.-Yo.. yo no sé muy bien como.. como…

-Lo descubriremos juntos.

A partir de ahí fueron todo besos, caricias, palabras de amor y entra del uno al otro. Fue la mejor noche de mi vida y lo que es mejor, no teníamos porque parar. Al tercer día eso de no tener que parar se convirtió en un problema, bueno, no tanto.

-Deberíamos levantarnos.-dije abrazando su cintura y apoyando mi cabeza en su pecho.

-Si… deberíamos.-claramente el no tenía ninguna intención. Estaba demasiado cómodo pasando sus dedos por mi espalda desnuda.

-¿Qué es eso?-pregunté.

-Yo no oigo nada.

Agudicé el oído y escuché una lancha acercándose, al tiempo Edward pudo escucharla también ya que soltando un quejido se levantó y se puso ropa.

-Son el equipo de limpieza.

Tras pensarlo mucho tiempo llegué a la conclusión de que tendría que levantarme de mi cama favorita. Me vestí de forma sencilla con unos pantalones contos, una camisa de cuadros y el bikini.

Resulta que la mujer del equipo de limpieza descendía de una tribu en la que sabían de nuestra naturaleza o algo parecido, así que la farsa humana de ver una película no la convenció mucho. Tampoco le hice mucho caso.

Mientras el equipo de limpieza limpiaba el desastre de la única habitación que había sido usada… bueno no, el baño y la ducha también la usamos…seeh buenos momentos…¡Bella céntrate! Me grité mental mente. Decidimos ir a nadar a la playa. Obviando el hecho de que por culpa del equipo de limpieza en casa tuvimos que usar bañador, fue divertido. Al darnos el sol mientras nos bañábamos reflejamos el brillo bajo el agua por lo que los peces se alejaban todo lo posible.

Hicimos carreras, nadamos a la isla contigua y vi a Edward en bañador…una tarde fantástica. Cuando los humanos se fueron decidimos ir a cazar por la selva de la isla. ¿Sabéis que hay más sexy que ver a Edward cazar? Ver a Edward cazar en bañador. Supongo que él pensó lo mismo luego de aquel animal que me dejo pérdida de sangre porque...emm… no llegamos a casa. Tras la sucia caza decidimos bañarnos en la enorme cascada y estuvimos ahí jugando por el resto de la tarde con el sol brillando en nuestras pieles.

Habían pasado cuatro días desde la última caza y parecía que nuestra ansia por estar justos no menguaba pero aun así hacíamos un esfuerzo por salir de la cama. Hoy volvía el equipo de limpieza y aunque no me hacía mucha gracia que nos interrumpiesen no estaríamos aquí para ello. Iríamos a visitar la ciudad mientras ellos estuviesen aquí aprovechando el inesperado día nublado.

EDWARD POV

Pasamos la tarde en Rio para que Bella conociese la ciudad y comprásemos ropa ya que nos estábamos quedando sin ella. Estos días habían sido fantásticos, solo nosotros, el sol y el mar.

Durante el viaje de vuelta a la isla notaba a Bella un poco tensa pero al preguntarle se encogía de hombros diciendo que no era nada pero cuando empezó a dar golecitos nerviosos con el pie le volví a preguntar.

-Es solo… algo se me está escapando, puedo sentirlo.-dijo ansiosa.

-¿No crees que si fuese así ya lo habrías visto?-pregunté confundido.

-Eso es lo que me molesta, no veo nuestro futu-

Se calló de inmediato y giró la cabeza hacia la isla. ¿Qué pasaba? Me estaba volviendo loco. Se levantó del asiento de la barca y saltó al mar para nadar más rápido a la isla. Entré en pánico, algo no estaba bien. Aceleré al máximo y pronto llegué a la arena. Corrí hacia dentro de la casa encontrando un panorama completamente inesperado.

Bella estaba allí con una manta en sus brazos y una nota reposando en sus piernas. Al acercarme un poco pude ver que dentro de la manta había un bebé humano de aproximadamente dos semana. ¿Qué hacia aquí?

-¿Bella?

Ella levantó la cabeza y me pasó la nota sin decir nada.

Sr y Sra Cullen:

Hace unos meses un demonio de piel blanca y ojos rojos visitó a mi hermana, éste era un súcubo y la sedujo. Durante semanas su barriga aumentó rápidamente mientras la criatura que crecía en su interior le robaba la vida. Ahora mi hermana está muerta y el demonio vivo.

Intenté matarlo para acabar con el mal de su interior pero es sobrenatural y no pude. Se los dejo a ustedes, no quiero saber nada de ese asesino. No volveré a esa casa.

Att: Filipa Da Silva

-Es de la señora que viene a limpiar.-dije todavía en shock.

Por unos minutos no se dijo nada. ¿Qué se supone que íbamos a decir? ¿Una humana embarazada de un vampiro? Eso es imposible por no decir inhumano.

-Su corazón a más rápido de lo normal y su temperatura es menos a la de los humanos.-susurró Bella.

Me fijé en ella y vi que seguía sosteniendo a la criatura en brazos. ¿Ella quería quedárselo? ¿Y si era peligroso?

-No es peligroso-susurró- Es un bebé.

-No puedes hablar en serio. Mató a su madre.-respondí incrédulo.

-Tiene la fuerza de un vampiro y ella era humana. Claro que le hizo daño, pero fue involuntariamente.-explicó.

Supongo que io mi mirada de escepticismo porque se levantó con la criatura en brazos, la pegó a mi pecho y la soltó. Como acto reflejo la cogí en mis brazos y la miré. Bajo la manta desgastada estaba desnuda. Tenía las mejillas sonrojadas y los ojos cerrados con las pestañas descansando en sus mofletes gorditos. Los labios rosados formaban una pequeña O y sus manos cogían con fuerza la manta. Supongo que se sintió observada ya que parpadeó un par de veces y abrió sus ojos marrones para mirarme atentamente. La criatura se veía bastante humana.

-¿Puedes dejar de llamarle criatura?-preguntó Bella cansadamente-Es un bebé, una chiquitina.

-¿Es niña?-pregunté.

Bella asintió con la cabeza y me abrazó pasando los brazos por mi cintura fijando la vista en ella.

-Mira, no sabemos nada de lo que es capaz de hacer, lo único que sabemos es que es mitad humana mitad vampiro, no tiene culpa de ello, no lo eligió al igual que nosotros. Merece una oportunidad.

Miré a Bella a los ojos y vi ilusión y esperanza. I su punto de vista y vi que tenía razón. Esta niña no había pedido ser traída al mundo, sería cruel castigarla por algo que aun no sabemos siquiera si hará o lo que será.

-Gracias, gracia, gracias, gracias…-dijo Bella abuzándome más fuerte.

-¿Entonces… quieres quedártela?-pregunté confuso.

Ella asintió sonriendo y cogió a la niña en brazos, la miró por un momento y la levantó hasta ponerla al lado de su cara y mirarme con ojos grades al igual que la niña.

-Tiene cara de llamarse Renesmee, ¿no crees?


Bueeeno, sé que me queréis rapta y enviar a los Vulturi pero mi GRAN retraso a tenido una explicación, varias de hecho. Primero le diagnosticaron cáncer de colon a mi abuelo al mismo tiempo que le diagnosticaban alzhéimer a mi abuela :(. Mi abuelo ya ha sido operado y gracias a Dios todo está bien.

Luego aquí mi "amiga" que me plagio me envión un educado y cariñoso review (nótese el sarcasmo) exigiendo una disculpa y diciendo que no sabía escribir porque no mantenía el suspense, era infantil y blah blah blah, si lo queréis ver, ahí lo tenéis en los reviews aunque no merece la pena… Y el colmo ya fue que una muy buena persona de aquí de Fanfiction llamada Giselle me envió un mensaje diciendo que había encontrado mi historia plagiada en una página llamada PottersFic así que tras mucho luchar y denunciarlo la han borrado, lamentable.

Como dije en unn principio por mucho que tarde en actualizar nunca dejaré la historia porque odio cuando otros autores lo hacen. Un beso a todas y gracias por vuestra increíble paciencia.

Besos, os adoro.

Reviews si amas a Edward, Damon o Peeta.