Aquí el penúltimo capitulo de este viaje

advertencia : contiene una pequeña parte de LEMON


Pronto llego la hora de levantarse el sol entraba por las ventanas de la habitación la feliz pareja apenas había dormido dos o tres horas, lo bueno era que el día anterior ya lo tenían todo recogido así que pudieron dormir un poquito más. A pesar de remolonear mucho finalmente se levantaron, ninguno de los dos quería estaban tan bien abrazados Kurama le dio un beso de buenos días y se dispuso a ir a la ducha, Botan pronto reacciono y para ir más rápido se metieron juntos en la ducha ya que era bastante amplia.

- Ah! – exclamo como muestra del dolor que sentía en su espalda al caer el agua por ella.

- siento haber hecho esto – dijo Botan con tono culpable- te curare

- no tienes que disculparte – después esta paso sus manos por la espalda del chico y rápidamente curo sus heridas- Gracias – el pelirrojo se dio la vuelta y la beso tierna y apasionadamente mientras el agua caía sobre sus cuerpos.

Tras salir y vestirse bajaron a desayunar y ahí se encontraron con Kaito y Sayaka, esta cuando vio a Botan salió corriendo y se la llevo a un lugar más apartado.

- Botan, que tal anoche- pregunto intrigada- solo se oían algunos ruidos

- de veras- se avergonzó un poco – la verdad es que bien – sonrió

- dime que paso anoche, no te hagas la tonta- insistió.

- se me declaro – dijo feliz- y bueno… ya oíste lo que paso, ¿Qué tal con Kaito?- intento separarse de aquel tema.

- las cosas con Kaito van avanzando, poco a poco pero eso es mejor que nada- sonrió.

- pues sí, es mejor de esa forma, ten encuentra que yo a Minamino lo conozco desde hace ya unos años.

- claro… nosotros apenas nos conocemos- dijo pensativa.

- Regresemos, si no nos quedaremos sin desayunar y yo tengo mucha hambre- ambas se dirigieron al comedor.

- CHICOS-grito el profesor – HOY VA HA SER UN DIA RELAJADO, BAJAREMOS NUEVAMENTE A ROMA, CARGAREMOS LAS MALETAS Y NOS DIRIGIREMOS SOBRE LAS 5 DE LA TARDE PARA IR A COGER EL AVION DE REGRESO A CASA. NADA MAS LLEGAR A ROMA A PETICION DE ALGUNAS CHICAS QUIEN QUIERA PODRA VENIR CON NOCOTROS AL PUENTE A COLOCAR SUS CANDADOS.- en ese momento botan recordó algo importante.

Después de un rato terminaron de desayunar y rápidamente hicieron lo que el profesor le había ordenado, tras subir al autobús rápidamente Botan y Kurama se durmieron a pesar de que el viaje a Roma era corto, esto lo vieron sus amigos que estaban sentados a su lado.

- esos dos… a saber que hicieron anoche- dijo Kaito disimuladamente- aun que Minamino es demasiado formal

- Ya…- Botan aquel día había elegido una falda de color blanco, la cual al moverse para cambiar su posición la falda se movió con ella y dejo ver un pequeño chupón en la parte media del muslo- Mira – dijo señalando disimuladamente – eso es un chupón

- eso parece- se recoloco las gafas- parece que esos dos no pierden el tiempo

- Bueno…- Sayaka tomo el rostro de Kaito y lo beso- no hay prisa alguna para llegar a ningún sitio – sonrió.

- tal vez tengas razón- agarro la mano de la chica y volvió a besarla nuevamente, esto sorprendió a la chica ya que nunca Kaito había tomado así la iniciativa.

Cuando llegaron a Roma, los despertaron, Sayaka aviso a Botan del chupón de su pierna para que tuviese cuidado. Cuando todos estuvieron abajo, el profesor se puso en dirección al puente, Botan le pidió a Kurama que la acompañase aunque este no entendía el por qué.

Al llegar botan saco un nuevo candado, este tenía puesto el nombre de Keiko y Yusuke, y lo puso.

- Botan, yo pensaba que ya habías puesto uno- añadió Kurama.

- Si, pero este me pidió Keiko que lo pusiese, a por cierto- se detuvo y empezó a sacarse un colgante del cuello- esto es tuyo.

- ¿una llave?- Kurama la miraba extrañado.

- es la llave del candado que puse el otro día – sonrió.

- así que fue mi nombre el que pusiste en el candado- la tomo de la mano.

- claro, por eso no quería decirte de quien se trataba, porque me daba vergüenza- agacho la cabeza.

- mira que eres tonta – hecho a reír, se levanto el rostro de la chica suavemente y la beso.

- el tonto eres tu- dijo feliz, todos se quedaron estupefactos cuando vieron aquella escena. Después se marcharon, a buscar un sitio donde poder descansar un rato y poder ir a ver el Coliseo. La pareja no tardo mucho en llegar allí, como había mucha cola se tumbaron en la hierba que había alrededor.

- eres muy flojo, Kurama – hecho a reír.

- llevo casi dos días sin dormir, que esperabas, además anoche me canse todavía más.

- dos días- se sorprendió.

- no era por nada en especial, excepto anoche…- metió la mano en su cabello y saco una flor que ya era conocida por Botan y se la entrego.

- que tonto eres – sonrió y tomo la flor aspirando su olor.- eres tan lindo…

-en qué quedamos… soy tonto o lindo- rio

- las dos cosas- rio también, el pelirrojo tomo la flor de la mano de Botan y se la coloco en el cabello, así este podía coger sus manos. Botan sin pensárselo dos veces beso al pelirrojo. – mira ahora no hay mucha gente vamos a entrar.

- claro, vamos- el pelirrojo se levanto y le dio la mano para ayudarla a levantarse, y se dirigieron hacia la entrada, tras esperar un rato entraron dentro, ambos se hicieron miles de fotos en las que salían ellos dos solos. Después de un rato de ver todo, Kurama miraba hacia la parte de las arenas, ahí se podían ver los pasillos del subsuelo.

-como me gustaría ver esa zona de ahí abajo- dijo botan

-Bajemos- propuso el pelirrojo

-estás loco, como lo vamos a hacer… hay seguridad y no podemos saltar desde aquí, nos verán.

- recuerdas… soy un bandido se me da bien evitar la seguridad y colarme en sitios.

-ya pero a mí no se me da bien.

- no importa – sonrió- te enseñare, puede serte muy útil en alguna ocasión.

- ahora me vas a convertir en una delincuente- comenzó a reír.

-bueno… visto así – sonrió

- está bien vamos- asintió- haber si así me despierto un poco- ambos se dirigieron a una puerta que prohibía el paso y que era la menos vigilada, sin mucha dificultad se colaron y entraron, estuvieron paseando un rato por aquellos pasillos, intentando evitar la parte que no estaba tapada.

- ¡QUIEN ANDA AHI! – grito un vigilante

- botan ven por aquí- susurro el pelirrojo.

- VOSOTROS SALID DE AHÍ- echo a correr hacia ellos

-Kurama, si nos encuentran la vamos a liar mucho- dijo preocupada.

- no te preocupes, corre – Kurama la agarro de la mano y tiro de ella, durante un buen rato evitando al guardia consiguieron engañarlo haciéndole creer que se habían marchado de los subsuelos, ambos se detuvieron para descansar un poco la adrenalina corría por sus venas por culpa de esa huida.

- lo- logramos- dijo Botan cogiendo aire.- al final iba a ser mala idea.

- a veces suelen pasar estas cosas- decía mientras se reía e intentaba respirar.

- Kurama…- murmuro este le miro extrañado – te va a parecer extraño pero…- se abrazo al cuerpo del pelirrojo y comenzó a besarlo empujándolo hacia la pared.

- botan… espera… ahora no… no es el momento- decía mientras intentaba coger aire.

- Cállate - ordeno la peliazul- tu también estas igual que yo, así que no te resistas- decía mientras continuaba besando al pelirrojo y bajaba sus manos a desabrochar el pantalón del kitsune y la camisa que traía puesta- sabes- susurro a su oído- me ha gustado esta experiencia.

Ambos continuaron besándose, las caricias se hacían presentes, Kurama fue desabrochando la camisa de la peliazul y con una de sus manos acariciaba suavemente sus pechos, la otra mano se introdujo debajo de la falda, en ese momento pudo notar que la guía estaba totalmente empapada, no perdieron mucho el tiempo en preliminares ya que ambos estaban muy excitados, rápidamente Kurama cambio la posición dejando a Botan contra la pared, coloco sus manos alrededor se su cuello y acto seguido levanto a la chica, la cual se limito a agarrarse con las piernas al pelirrojo, ambos cuerpos disfrutaron de aquel momento , Kurama estaba totalmente desconcertado, esta era la primera vez que se excitaba huyendo de alguien.

Botan se soltó del pelirrojo y se puso de espaldas a él apoyando sus manos en la pared, el pelirrojo agarro las caderas de la peliazul aceptando su invitación, las manos del pelirrojo se movían en los pechos y es sexo de la chica, mientras sus labios se unían una y otra vez, el pelirrojo mordisqueaba los lóbulos de la oreja. Esta era otra de las ocasiones que nunca olvidarían aquellos dos apasionados encuentros surgían sin previsión alguna eran espontáneos los dos deseaban el cuerpo del otro, ahora ya lo habían probado y no podrían desengancharse de él. El lugar que habían elegido era muy extraño pero a la vez emocionante, después de un buen rato disfrutando el uno del otro se recolocaron sus ropas entre besos y también intentaron arreglarse un poco el cabello.

- amor, no te enfades pero te he dejado una marca en el cuello.

- ya no me importa- tomo el rostro de la peliazul y lo aparto hacia un lado besando el cuello de la peliazul y provocando que apareciese una marca en el cuello de la chica- ahora ya estamos en paz- sonrió- y la beso nuevamente. - te amo… -murmuro el pelirrojo – ahora salgamos de aquí.

Salieron sin ninguna dificultad, para recuperar fuerzas decidieron ir a comer mientras estaban en el restaurante el móvil de la peliazul comenzó a sonar.

- ¿Botan como estas?- "obviamente estará bien, porque si no Kurama morirá"- ¿Por qué no me lo has cogido antes?

- espera – la peliazul le indico que iba al servicio cuando llego allí comenzó a hablar- ya

- ¿a qué viene ese secretismo?- pregunto Keiko

- no me iba a poner a hablar delante de Kurama.

- que paso anoche, pareces más animada

- hay si supieses lo que paso….

- vamos no me dejes así, Botan cuéntamelo.

- Kurama, subió a buscarme y se me declaro, fue tan bonito… después fuimos a la habitación

- mírala que pollina, que hiciste

- El se limito a cambiarse de ropa y se tumbo en la cama.

- me estás diciendo que ese idiota se durmió – dijo enfadada Keiko

- Claro que se durmió, pero antes…

- antes… que paso

-solo te diré que mi cuerpo se siente como si hubiese hecho deporte durante tres días seguidos, además…

- además…- dijo impaciente- ¡vamos botan no seas mala y dímelo!

- la razón por la que no he contestado antes es porque…

- no me digas que estabais otra vez "haciendo deporte"

- se podría decir que sí.

- y como es Kurama en ese aspecto, porque siempre se le ve muy dedicado de normal pero en las luchas es bastante duro.

- bueno, yo me voy a comer- dijo intentando evitar responder a esa pregunta.

- Botan… no me evites

- adiós, hablamos cuando llegue.- y rápidamente colgó y salió.

Mientras botan estaba en el baño, Kurama llamo a Yusuke ya que había recordado algo muy importante.

- ¡hola Kurama! que tal estas- respondió el chico.

- Yusuke, estas con Keiko – pregunto el pelirrojo.

- no por que

- no es por nada en especial pero así podrás hablar más libremente, recuerdas que me dijiste que no sabías que hacer, si dar el paso o no.

- si, por que

- si vas a su casa y estáis solos propónselo

- y eso por que

- ya verás te sorprenderás.

- como dices… como sabes eso

- Botan, anoche se puso una lencería muy provocadora… y me dijo que ambas se habían comprado algo parecido pero que el de Keiko era muchísimo más que el de ella, y yo te aseguro que el de Botan era impresionante, así que el de Keiko…

- Kurama… acaso tu… no puedo creerlo, Finalmente te has decidido a salir con ella o solo ha sido un desliz

- te puedo asegurar que no ha sido ningún desliz, pero ahora eso no importa, así que confía en mí y propónselo a Keiko

- está bien, pero porque me lo dices

- bueno, eres mi amigo y quiero ayudarte- "demás… se lo debo a Keiko" pensó – Vamos Yusuke desde que te conozco siempre has estado con ella, así que no seas tonto y hazme caso pero sobre todo no seas burro. Ahora te dejo… si botan se entera de que te lo he contado me matara.

Cuando Botan fue a sentarse beso al pellirrojo y continuaron comiendo. Al poco rato el móvil del pelirrojo volvió a sonar.

- hola cariño, que tal estas

- hola, estoy bien, a que debo la llamada

- me ha surgido un viaje, nos vamos los tres a ver a la madre de tu padrastro por que ha sido hospitalizada e iremos a su cuidad no se por cuanto tiempo, te he dejado algo de comida en la nevera, siento no poder ir a buscarte al aeropuerto.

-No te preocupes, no importa.

- ten cuidado cuando llegues a casa llámame, te quiero, cariño.

- cuídate tu también, yo también te quiero, adiós.

Cuando botan ello "te quiero" se sintió molesta por que cuando colgó el pelirrojo no le dijo quien había llamado, si le preguntaba quedaría como una novia celosa, así que se limito a tomarle de la mano.

Después de comer fueron a tomar un helado y se sentaron en un pequeño banco.

- botan, cuando volvamos…- agacho la cabeza, botan comenzó a imaginarse cosas terribles, tal vez todo aquello había sido solo un juego- me gustaría que vinieses a mi casa mis padres se van a ir de viaje y he pensado que…- fue interrumpido por la peliazul.

- iré- sonrió y lo abrazo fuertemente- me gusta mucho estar contigo y más dormir a tu lado.

- te amo me alegra mucho que quieras estar conmigo.

La feliz pareja termino el helado y como lo que les faltaba por ver estaba demasiado lejos decidieron ir a mirar unas tiendas cercanas, allí mientras miraban el escaparate de una de ellas Kurama vio algo que le fascino era una pulsera preciosa, decidió comprarlo a escondidas de Botan. Mientras iban de camino al lugar de encuentro.

- Botan, cierra los ojos un momento

- por que

- tu ciérralos, quiero darte algo.- Botan los cerro y noto como algo comenzaba a rodear su muñeca- ya puedes abrirlos. Botan se miro la muñeca, enseguida vio una pulsera plateada, de ella colgaban unos abalorios redondos de color azul cielo y entre uno y otro colgaban unos pequeños aros plateados, la peliazul no sabía que decir.

- Kurama… es preciosa, pero no hacía falta que…

- pensé que te gustaría- la interrumpió- además ya es era hora que hiciese algo por ti.

- no te entiendo.

- has gastado tu sueldo en comprarte el vestido, los zapatos y aquel pijama tan provocador, por mí, sé que no es lo mismo pero me gustaría que la aceptases

- está bien… lo aceptare, pero quiero que sepas que tú me has dado muchas cosas, esta semana ha sido la mejor de mi vida, me has cuidado, y exceptuando aquel día has estado a mi lado. Y finalmente me has invitado a tu casa para estar contigo, ese es el mejor regalo que me podías haber dado- lo abrazo, fuertemente- solo con que estés conmigo es suficiente.- Kurama no sabía que decir, la abrazo fuertemente y se dirigieron al punto de encuentro donde estuvieron esperando al resto del grupo.


Continura...

espero que os haya gustado, espero poder subir pronto el ultimo cap, la verdad es que me da mucha pena terminarlo y tampoco se como hacerlo, por que siempre se me ocurren ideas para continuarlo pero en fin...