nada del pottermundo me pertenece.
holaaaaaaaaaaaaaa de nuevo perdón que tarde tanto, pero las dos semanas anteriores me las pase de examen en examen y mis neuronas no daban para más. sin nada más que decir disfruten
it'sjustanotherfreak
El avión
-si no te calmas te juro que te mato con mis propias manos Ronald y no me importa mi manicura recién hecha- Ginny estaba enojadísima porque aunque lo disimulara ella también le tenía algo de miedo al cachivache muggle ese, Harry y sus estúpidas fantasías muggles.
-es que no entiendo por qué simplemente no podíamos usar un traslador- desde que habían llegado al aeropuerto Ron no había dejado de repetir aquello.
-pues si no te gusta Ron por ahí es la salida- a Harry le exasperaba que sus planes para la semana de vacaciones se vieran interrumpidos por el hermano de su novia.
-se van a calmar los tres, y no Potter, calladito eres más bonito porque si no empiezo a hablar yo y eso no te conviene ¿verdad hermanito?- sí, habían conseguido sacar de sus casillas a Hermione.
Logró que todos se callaran, pero como era previsible eso no duró demasiado, antes de lo que le hubiera gustado Ron ya estaba por ponerse a caminar por las paredes de los nervios y Harry reunía todas sus fuerzas de voluntad para no petrificarlo y dejarlo quietito. Parecían niños, molestas, ruidosos y caprichosos ¿Es qué nunca iban a madurar?
-Ronald Weasley si no te calmas nos bajamos en este segundo, todavía estamos a tiempo- la chica no era tonta era consciente de que Ron era el más manipulable en esa situación y no iba a desaprovecharlo.
-Pero Mione- su cara mostraba una mezcla rara de miedo y ofensa- ¿serías capaz de dejar a estos dos ir solos una semana al Caribe? Vaya a saber Merlín que harían- estaba muy concentrado señalando a su hermana y el novio como para ver el manotazo que impactó en su nuca por parte de Hermione- ¡HE! ¿ y eso por qué fue?
- Por idiota Ronald, por idiota-
- Menos mal que me amas- dijo Ron con sarcasmo –no sé que me harías si me odiaras.
-silencio que esta cosa se está moviendo- grito Ginny aferrándose a la mano de su novio - ¿Por qué hace ese ruido, no se habrá roto nada verdad?
Con esas simples palabras lograron tranquilizarse, los hermanos Weasley estaban demasiado asustados como para decir algo, Harry estaba intentando calmar a Ginny y Hermione solo disfrutaba del silencio y la tranquilidad.
- me duelen los oídos- se quejó Ron- ¡NO ESCUCHO NADA, ME QUEDE SORDO! – además de gritar, el pelirrojo comenzó a moverse de un lado para el otro completamente nervioso mirando a Hermione.
-Harry ¿qué está pasando?- Ginny que también sentía el dolor de oídos había podido controlarse un poco más al escuchar los gritos de su hermano y darse cuenta de que no estaba sorda pero igual desconfiaba de lo que ese gigantesco aparato muggle pudiera hacerle.
- Es el cambio de presión Gin, dentro de un rato va a pasar- buscó algo en sus bolsillos y le entregó un chicle- esto ayudará
-Ron, cálmate o va a venir la azafata- Hermione intentaba por todos los medios tranquilizarlo – ¡por Merlín! Petrificus totalus.
Harry y Ginny observaron en silencio como la castaña más calmada acomodaba a Ron como si estuviera durmiendo para luego abrir un libro y sumergirse en sus páginas con una sonrisa e triunfo.
-Por lo menos se calmo- Harry no se preocupó demasiado por el cuerpo petrificado de su amigo, después de todo penosamente cuando aterrizaran su amiga revertiría el hechizo y Ron volvería a ser el de siempre.
Sin embargo la menor de los Weasley todavía seguía nerviosa y le llevó un rato largo Harry lograr tranquilizarla. Para cuando Ginny se sintió completamente cómoda en el avión, Hermione estaba dormida y Ron, bueno, él seguía petrificado.
-Harry – llamó Ginny casi con vergüenza – yo voy al baño- le guiño descaradamente un ojo y se levantó con ligereza de su asiento.
Harry se quedó pasmado, no se olvidaba de la lista, pero no creía que Ginny le hubiera agarrado la suficiente confianza al avión como para animarse a tener sexo sobre él. Se quedó mirando el finito pasillo por donde la mujer que lo volvía loco se había perdido, intentando poder conectar dos neuronas y poder pararse. Se levantó sin mirar a nadie, sentía que si sus ojos se cruzaban con los de alguien se delataría, camino a paso tranquilo, con las manos en los bolsillos de jean, ¿desde cuándo era tan largo el pasillo ese? Le pareció que camino por horas hasta que llegó a una diminuta puerta que decía "baño". Golpeó con sutileza, con la fuerza necesaria para que solo Ginny lo escuchara, no pasaron ni tres segundos para que la puerta se abriera de golpe, revelando a una pelirroja un tanto nerviosas. Con una sonrisa libidinosa Ginny lo agarró de la remera y lo metió al pequeño baño. Se miraron a los ojos sin saber muy bien cómo empezar, el espacio era muy reducido y Harry dudaba seriamente de que encontraran una posición cómoda.
- Entonces- dijo Ginny antes de mirar a su alrededor.
Tal vez por los nervios, o por lo ridículo de la situación ambos estallaron en risas, se habían tentado y no podían parar, Harry se sentó sobre la tapa del inodoro agarrándose las costillas mientras Ginny se apoyaba contra la puerta intentando contener la risa. El avión se estremeció en una turbulencia haciendo caer a la pelirroja de cara sobre las piernas de Harry.
-Me gusta tu iniciativa Weasley- Harry seguía riéndose sosteniendo a Ginny de los hombros para que no se callera al suelo.
-Eres un estúpido Potter- contestó en broma
-soy tu estúpido- le dijo Harry antes de darle un beso que la dejó sin aire.
El beso subió de tono, las manos volaban sobre la ropa y la temperatura comenzaba a subir. Ginny se sentó sobre las piernas del morocho y le sacó la remera de un tirón y se quedó mirándolo por un rato ante la mirada curiosa del chico.
-¡por Merlín, que buen gusto que tengo!-Harry e mostró toda su dentadura en una enorme sonrisa y ella volvió a besarlo.
Tardaron menos que Voldemort en peinarse para sacarse lo que quedaba de ropa y unir sus cuerpos. Seguían sentados con Ginny arriba poniendo toda su concentración en hacer equilibrio cada vez que el avión se movía y escuchar si alguien venía. La pelirroja cerró los ojos cuando sintió como todo su cuerpo se contraía de placer, pero los volvió a abrir enseguida al escuchar un golpe sordo. Harry estaba tocándose la parte posterior de la cabeza con un gesto de dolor en la cara.
-Me golpee con esta pared de mierda- dijo ofuscado aguantándose la carcajada de Ginny.
-Potter ya me desconcentraste-
-Igual, pelirroja pervertida, tenemos que salir, dudo que lo hayas escuchado, pero hace un rato avisaron que iban a empezar el descenso hacia el aeropuerto- dijo Harry
-Estaba concentrada en otras cosas mi amor- le guiño un ojo y se separó de él para poder vestirse.
-Yo también tengo un gusto excelente- se enorgulleció Harry antes de comenzar a vestirse- Detesto este diminuto baño, debe haber pocas cosas tan incomodas.
Salieron juntos, poco les importaba lo que dijeran el resto de los pasajeros, ellos iban felices agarrados de las manos y con sendas sonrisas. Llegaron a sus asientos, y se enfrentaron a la mirada amenazadora de Hermione.
-Estábamos viendo la cabina Mione- dijo Harry descaradamente
-No pienses mal por Merlín, que gente desconfiada-secundó Ginny.
Se sentaron y se pusieron a hablar los tres de cualquier cosa hasta que el avión aterrizó de manera impecable y des petrificaron a Ron para ir al hotel donde vivirían durante una semana.
