Nada del pottermundo me pertenece (:
volví a aparecer, después de días enteros sin poder escribir una palabra, esto me da pena che u.u
gracias a todos los que dejan un review, no tienen ni idea lo que me impulsan a seguir escribiendo, gracias enserio. :D
Para este capítulo tuve que informarme previamente, porque si soy sincera, no tenía ni la menor idea como era esto de sexo tántrico. sepan disculpar si hay cosas muy ambiguas, era difícil imaginarse la situación.
it'sjustanotherfreak
Sexo ¿tántrico?
-Deberías dejar de juntarte con Luna- dijo Harry muy seriamente mirando la pequeña habitación donde se encontraban. Casi con miedo observo con el piso más parecido a una colchoneta gigante que a un piso, las paredes pintadas de colores pasteles y cientos, cientos de velas desplegadas por todos lados.
- no puede ser tan raro, además no es la única que me dijo que es increíble- argumentó
-si te lo dicen los Torposoplos es lo mismo linda- le dedicó su mejor sonrisa
-lo que pasa es que eres un cobarde, por eso no quieres- Ginny había herido su orgullo, pero Harry no llegó a responderle nunca porque por detrás de una cortina, apareció una mujer que parecía ser la hermana perdida de la profesora de adivinación y a Harry eso no le cayó muy bien. Envuelta en chales, collares y numerosas pulseras se acercó hasta ellos con un caminar lento, como si no quisiera perturbar el aire.
- Buenas tardes queridos- comenzó, hablaba casi en un susurro -yo, seré su profesora en el legendario arte del tantra, mi nombre es isandra, y los guiare en este viaje.
- ¿no vamos a estar solos?- susurró escandalizado Harry
- por favor cállate- le respondió Ginny
-siéntense por favor, que los llevare de la mano del Dios Shiva, al mismo interior de sus cuerpo encontrando un placer inigualable- ahora sí, estaba convencido de que esa mujer tenía algo que ver con Sibill.
- El sexo es el acto más íntimo, pasional, amoroso, alucinantes, alocado, salvaje y placentero que dos seres pueden llevar a cabo y a través de nuestros sentidos podemos llevarlo aun más allá de nuestros conocimientos- a esta altura Harry ya estaba bostezando descaradamente, ¿cuándo iba a empezar lo divertido?
- Hoy lograremos el orgasmo permanente en la mujer y la ausencia de eyaculación por parte del hombre- El morocho abrió los ojos como platos, esa mujer estaba loca en serio- pero para eso primero debemos abrir nuestros chacras de la sexualidad, por favor desvístanse, solo déjense la ropa interior.
Los dos chicos se quedaron en silencio mirándose uno al otro sin saber muy bien qué hacer. Una cosa era ir a que le enseñaran como era esto del sexo tántrico, y otra muy distinta hacerlo con esa mujer ahí mirándolos. Fue un momento sumamente incomodo, donde nadie dijo nada durante un rato hasta que Ginny murmurando un sutil "cobarde" para Harry comenzó a desvestirse lentamente bajo la atenta mirada de la mujer. Con un suspiro de exasperación Harry la imitó quedando solo en un apretado bóxer blanco.
- El chacra de la sexualidad se ubica justo debajo del ombligo y es esencial para una buena relación sexual- explicó con parsimonia "y que carajo será un chacra, Ginny y esa cosa de escuchar a Luna"- por favor pongan sus manos sobre la zona y transmitan la energía queridos.
Con cierta incredulidad hicieron lo pedido mientras la mujer iba prendiendo velas por toda la habitación e inciensos que rápidamente llenaron a habitación de un fuerte olor a flores.
-Sientan la energía, las velas ayudaran a liberarla y llevarla por todo su cuerpo- les indico con la mano que se sentaran enfrentados y sonrió – los ojos son la ventana del alma, conecten las miradas y no pierdan esa conexión, déjense llevar por la situación, pero siempre teniendo en cuenta su chacra interno, experimenten con el sabor, el tacto, el olor, el oído, no se repriman en los suspiros, gemidos, gritos- "se le zafó un tornillo a esta" – ahora sí, los dejo para que experimenten, y acuérdense mantengan la conexión de sus miradas, vuelvo en tres horas.
Y se fue por donde había entrado dejando tras sí un leve olor a marihuana.
-Bueno esto, tu guíame Gin- dijo Harry – yo estoy contigo pase lo que pase.
La pelirroja agradeció esas palabras, y comenzó a acariciar el pecho de Harry con delicadeza pasando suavemente las yemas de los dedos y las uñas, se sentó a horcajadas de él y siguió con las caricias, Harry por su parte encontraba todo eso demasiado extraño, y los vapores que emanaban los inciensos ya lo estaban mareando pero mirando a los ojos chocolate de su novia comenzó a acariciarle las espalda con suma delicadeza, con el paso de los minutos, los cuerpos comenzaron a moverse lentamente, siguiendo un ritmo inexistente pero que ambos conocían muy bien, comenzaron a gustarles las nuevas sensaciones, se miraban a los ojos como nunca lo había hecho antes, las velas y os inciensos ayudaban al calor de sus cuerpos y con los leves olores a plantas silvestres los transportaban a otros lugares, los aislaba completamente de otras cosas que ni fueran ellos dos. Los dedos seguían recorriendo los cuerpos ahora sudorosos y calientes, el ambiente los llevaba a otros lugares inexplicables. Los sonidos comenzaron a hacerse más fuertes, los suspiros, sus voces ahogadas, susurros que se convertían en gritos de placer, algo que había comenzado como extraño ahora les parecía lo más natural del mundo. Se movía cada vez con más velocidad, friccionando sus cuerpos contra el otro, sintiéndose como nunca antes. Se acariciaron cada centímetro de piel a conciencia, descubriendo nuevas sensaciones, nuevos olores y sabores. Harry seriamente dudaba que alguna vez hubiera estado más excitado, los movimientos de Ginny sobre él, las caricias sobre su piel y los ojos chocolates de Ginny clavados en los suyos estaban causando sensaciones en Harry que nunca creyó poder sentir. Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el grito de Ginny al llegar al mismo cielo. No habían despegado sus miradas ni un segundo, había sido algo extraordinario y todavía estaban en ropa interior.
-Me alegra que lo hayan logrado chicos- La extraña mujer los miraba desde un rincón de la sala con una sonrisa en la cara
-ella estuvo siempre ahí- Harry se sentía violado
- o claro que no querido- él no le creyó nada –Lamento decirles que sus tres horas han acabado, pero fue un placer verlos y pueden volver cuando gusten.
Se cambiaron en silencio y salieron tomados de la mano sin mirar atrás.
-Princesa, por más que me haya gustado, por más que te ame como a nadie, por más que logramos tener "sexo" sin que yo acabe, nunca más vuelvo ahí- dijo Harry
-no te preocupes Harry, siempre puedo volver con alguien más- contestó con una sonrisa angelical Ginny.
-Vas a volverme loco un día de estos Weasley, ahora volvamos al hotel con ron y Hermione-
-dudo que se hayan dado cuenta de que no estábamos- dijo ella
-yo ruego a Merlín que no se hayan dado cuenta-dijo Harry.
