nada del pottermundo me pertenece (y del resto tampoco me pertenece nada u.u)

hola de nuevo! he aquí otro capítulo má tengo dos preguntas para aquellas almas buenas que leen el fic:

1. estaba pensando hacer, ahora que justo estamos a la mitad de la historia, una especie de drabble de día después de este capítulo. Para cambiar un poco supongo. Dejenme saber sí a alguien le gustaría, si no pasamos de largo y seguimos como siempre (:

2. esto es más un llamado a la solidaridad, estoy abierta a propuestas de lugares, ya que los que se me ocurren a mi me parecen de lo más aburrido, sí alguien quiere algo en especial entonces que lo pida! (:

Para el foro de chocolate y mente: muchas gracias por el review, la verdad que me sorprendieron un montón, y de buena manera, nunca esperé que recomendaran algunas de mis historias xD. Intenté registrarme en el foro, pero no puedo acceder a la cuenta no se que onda, pero me encantaría poder ser parte.

ahora sí les dejo en paz para que lean!

itsjustanotherfreak.


La playa.

- En serio Gin, no es necesario tanto protector solar- se quejaba Harry

-Potter, si no quieres tener el mismo color de piel que un camarón te recomiendo que te pongas el protector- explicó la chica ya cansada.

Desde hacía media hora que Harry estaba luchando para no ponerse protector solar y Ginny estaba a punto de matarlo. El cara rajada ese no entendía que su piel blanca pálida, típica de Londres, se iba a cocinar al sofocante sol caribeño y la pelirroja dudaba que conociera el dolor de una insolación.

-Es que es asqueroso amor- dijo con un tono de vos parecido al de un chico de cinco años- es pegajoso, incomodo, y además ya me pusiste.

-Harry tienes puesto solo en el pecho, el resto del cuerpo también se quema- le contesto exasperada

Harry abrió la boca para discutirle su argumento pero se vio interrumpido por el grito de Ron que entró corriendo a la habitación que compartía con Ginny.

-Ronald Bilius Weasley vuelve aquí pedazo de cobarde- el grito de Hermione se escuchó desde el pasillo y Ron rápidamente se escondió en el pequeño armario de la habitación.

Con un fuerte golpe Hermione estampó la puerta de la habitación contra la pared, entró hecha una furia con un pomo de protector solar, sin mirar a Harry ni Ginny comenzó a revisar cada centímetro de la habitación, debajo de las camas, debajo de la mesa, en el baño, en las valijas, detrás del mueble de la televisión y en el armario. Cuando abrió la puerta de un tirón se encontró con un ron en estado de shock. Se balanceaba levemente y sostenía en la mano un pedazo de tela vaporosa de un color negro. Hermione lo saco del armario y lo sentó en la enorme cama y muy despacito intentó hacerlo reaccionar.

-Ron, amor, ¿estás bien? Es solo protector solar por favor, no te va a hacer nada- Pero Ron no contestó nada, seguía mirando la delicada tela con estupefacción.

- Y te quejas, yo no soy el único que no quiere usar protector solar- le susurró Harry a Ginny por la bajo

-POTTER ESTAS MUERTO- ron parecía haber salido de su trance y de la peor manera; se levantó de la cama y comenzó a correr al morocho que, conociendo a su amigo, había salido a toda velocidad de la habitación.

Ginny se agachó para levantar el pedazo de tela que Ron había dejado caer y lo observo confundida, luego con una sonrisa se lo pasó a Hermione que intentaba averiguar qué era el pedazo de tela ese. Lo levantó de unos finitos breteles y tuvo que contener la risa cuando el diminuto baby doll quedó colgando de los dedos de Hermione.

-le va a costar a Harry poder convencer a Ron de que no lo usas con él- comentó la castaña al pasar y volvió a reírse

- si le llega a dejar un solo rasguño en su sexy rostro, te vas a quedar soltera amiga- dijo Ginny poniéndose un pareo sobre la bikini para ir a buscar a su novio y su hermano.

Llegó justo para ver como Harry se lanzaba a la pileta del hotel con un impecable clavado, para escapar del pelirrojo, y como este apurado por agarrarlo se tiraba detrás de él con tanta mala suerte que cayó de panza produciendo un fuerte ruido y un gesto de dolor por parte de todos los presentes. Harry, conteniendo la risa, fue a ayudar a un Ron que se pasaba la mano por el pecho adolorido.

-te dejo vivir por el simple hecho de que me duele hasta el apellido- murmuró Ron

-vamos Ron, tu sabes que eso no era mío, no tiene por qué enojarte- dijo Harry con voz inocente- yo jamás me lo pondría.

Salieron del agua, Harry se puso una remera escapando del protector solar de Ginny y Ron lo imitó alejándose lo más posible de Hermione. Ellas se resignaron, era inútil que trataran de razonar con esos dos. Agarraron cada una un bolso con las toallas, y demás cosas para la playa, y salieron del hotel hablando sobre el bañero de la pileta. Los chicos felices de haberse escapado del protector solar las siguieron mientras iban jugando con una quafle a hacerse pases por la calle. Llegaron en pocos minutos, y los chicos tardaron mucho menos en sacarse las remeras y tirarse al agua cristalina para ponerse a jugar como dos nenes chiquitos.

-Hay días en los que me preguntó porque estamos enamoradas de ellos- comentó Ginny mirando hacía la orilla del mar

-Por eso- contestó simplemente Hermione y señaló con la cabeza a ambos Griffindors que salían del agua.

Los dos, altos, musculosos (gracias al quiddicht), atléticos y con las mallas mojadas pegadas al cuerpo, habían salido del agua caminando de la manera más sexy posible, para después de dar tres pasos ser tumbados por una ola bastante grande produciendo las risas de Ginny y Hermione.

-¿Cuánto me quieres Mione? –preguntó Ginny antes de que los chicos llegaran a su lado

-¿Qué me vas a pedir?- contestó resignada

-saca a ron del medio por un par de horas por favor- rogó

-solo sí después me cuentas lo que está pasando de verdad Weasley a mi no me engañas- susurró mientras veía de reojo a Harry y Ron que estaban demasiado cerca.

-te amo amiga- dijo antes de abrazarla

-me voy a poner celoso pelirroja- dijo Harry viendo la escena.

-No seas ridículo Potter, a mi me gusta otro colorado- contesto Hermione con una sonrisa- amor, me acompañas a dar una vuelta por la playa- puso la dulzura justa en cada palabra para que a Ron le fuera imposible negarse, y luego de ofrecer unas disculpa los dos se retiraron tomados de la mano por la costa.

Sin esperar mucho más Ginny arrastró a Harry a un rincón apartado de la playa y colgándose de su cuello le partió la boca de un beso. Poco a poco fue bajando los labios hacia el cuello, y Harry estaba seguro de que eso iba a dejarle marcas. Ginny metió la mano dentro de la malla sin pudor alguno y sonrió al ver la reacción de su novio. Acostado sobre la arena Harry se dejó hacer, las pequeñas manos llenas de pecas le bajaron su única prenda con facilidad y sintió la piel cálida de él, lo acarició haciéndolos estremecer a los dos, lo recorría a lo largo pausadamente con un ritmo exquisito para los dos. Lo soltó y sonrió al escuchar el suspiro mezcla de alivio y queja que dejó escapar Harry, subió los brazos por el amplio pecho y lo beso mientras se sentaba sobre sus caderas, sintiéndolo duro y caliente en su centro. Se movió sobre él, todavía con su bikini en medio, provocándolo con los lentos movimientos, intentando ver hasta dónde podía llegar Harry. Y no fue demasiado, de un giro ella quedó recostada sobre la cálida arena, sentía las anchas manos de él recorrer cada centímetro de su piel, dejando un rastro de fuego y pasión a su paso, los besos en su plano vientre la estaban volviendo loca, y no pudo evitar el gemido de placer cuando Harry sacó la parte superior de la bikini y se dedicó a propagar caricias en sus pechos.

Era mágico el momento, la arena tibia debajo de ellos, el sonido del mar que marcaba un ritmo que los volvía locos y el sol fuerte sobre sus espaldas los sumergía en una pasión exuberante.

De alguna manera Harry había logrado retirar la última prenda de Ginny y la cubrió de besos desde los pies hasta los ojos de chocolate oscurecidos por la lujuria.

-Eres hermosa- le dijo al oído con la voz ronca – me vuelve loco que seas toda pelirroja.

-hazme el amor Harry-

Él no se hizo rogar, la penetró lentamente disfrutando cada sensación, cada sonido que Ginny dejaba escapar. En algún momento ella tomó el control completamente, lo giró dejándolo debajo de ella, y sentada a horcajadas de él se movió con rapidez, haciendo uso de su experiencia, él solo pudo levantarse para quedar sentado y besar su cuello, el lóbulo de su oreja, sus labios.

Llegaron a un clímax devastador, que los dejó agotados. Se acostaron sobre la arena y tardaron un buen rato sosegar sus corazones.

-Tengo arena en lugares del cuerpo que nunca pensé que podría entrar algo- se quejó Harry cuando intentaba ponerse la olvidada malla.

- y yo ni te cuento Potter – dijo Ginny moviéndose con dificultad- fue mala idea girar sobre la arena.

-vamos al agua, no quiero exfoliarme el cu…-

-POTTER- lo interrumpió- no hace falta tanto detalle

-te amo- le dijo con una sonrisa enorme antes de darle un ruidoso beso en el cachete

-yo más amor-


por favor díganme si quieren el drabble y que lugares les gustaría, o solo que les pareció el capítulo (: