Capítulo 2: M

John Watson, después de un rato, llegó a su casa. En la puerta de la calle se encontró a la chica de antes charlando con la señora Hudson, o más bien, la mujer mayor hablaba mientras que la Myriam asentía con la cabeza.

-"El problema son las humedades. Nadie se ha interesado por este piso y la verdad es que no esperaba que nadie lo hiciera." Explicaba. –"La humedad es muy fuerte"

-"Tranquila." Decía Myriam. –"Mi ayudante ha llamado unos obreros para que se encarguen. Si a usted no le importa claro.

-"¡Para nada!"- Dijo jovial. –"La verdad es que sería una alegría que pudieran quitarlas."

John empezó ha acercarse, pero antes de poder hacerlo, Myriam se giró y comenzó a mirarlo.

-"Llegas tarde John." Suspiró.

-"¿Qué? ¿Cómo sabes qué estoy aquí?" Preguntó sorprendido.

-"Te dije que nos encontraríamos en dos minutos y llevo aquí cinco minutos y nueve segundos." Explicaba Myriam. –"Diez."

-"Ya es qué…."

-"Sí , sí... has ido a otro supermercado, obvio." Dijo aburrida.

La señora Hudson se quedó mirando divertida la conversación y con picardía, guiñó a John. –"Vaya John no sabía que la señorita Myriam era tu novia."

El doctor se sonrojó. –"¡No, no! Acabo de conocerla."

-"Vaya…pareces acostumbrado." Murmuraba Myriam.

-"¿En qué?"

Ella no dijo nada. Subió hacía las escaleras de arriba y llegó a su piso.

-"Humedades…" Murmuró con un tono de satisfacción mientras entraba.

-"Sí. Es el problema, hay muchísimas humedades.

-"Tranquila señora, mañana lo arreglarán."

-"¿Tiene lugar para quedarse?" Le preguntó preocupada.

-"Claro." Sonrió de una forma extraña. –"Esta noche me quedaré a dormir con John."

-"Sí, claro." Dijo John. Pero al darse cuenta de lo que había propuesto Myriam, el ex militar mostró una cara de no entender lo que pasaba y de sorprendido a la vez. –"Espera…¿Qué?"

La joven le sonrió de nuevo y empezó a subir hacia el piso. Mientras tanto, John y la señora Hudson la observaban con una mirada de añoranza y extrañeza.

-"Se parece tanto a Sherlock…" Suspiraba la señora.

John suspiró. –"La verdad es que desde que la he conocido pienso que es Sherlock disfrazado." Reía el doctor.

-"Podría ser. Sherlock cometía tantas locuras…" Reía la mujer.

-"Sí…lo hacía."

Los dos se quedaron en un rato de silencio. Como honrando la memoria de Sherlock. Pero John se preocupaba por la seguridad de su casa así que pronto se despidió de la señora Hudson. Subió por las escaleras y vio a Myriam de rodillas, observando la puerta.

-"¿Qué haces?"

-"Buscando la llave John. Estoy intentando hacer lo que haces tú cada día para saber donde escondes la copia de la llave."

-"Primero yo no hago eso y segundo…¿cómo sabes que tengo copia de la llave?"

-"Por lo primero…te sorprendería lo que podemos hacer sin darnos cuenta. Un ejemplo es tu afición a pasarte la lengua por los labios. Lo has hecho diez veces en dos minutos. Y lo segundo es simple. Antes vivías con una persona que nunca cogía las llaves y siempre iba deprisa, por eso algunas veces no te daba tiempo a coger las llaves y dejaste una copia." Explicó Myriam.

John se miró distraídamente la lengua. –"¿Tanto me paso la lengua?" Murmuró.

La chica no hizo caso y siguió buscando la llave. Pronto se dio cuenta de un extraño felpudo con la imagen de tres gatos negros. Levantó el felpudo y sonrió en señal de victoria.

-"Fantástico ¿Vas abrir?"

Myriam negó con la cabeza y volvió a tapar la copia con el felpudo. Puso una mano sobre el bolsillo izquierdo del abrigo de John para coger la llave original.

-"¿Te pensabas que iba abrir con esa llave? Yo también tengo siempre mucha prisa." Decía mientras abría la puerta.

Una vez en casa, John dejó las compras tranquilamente. Myriam empezó a rondar por toda la casa mientras el ex militar ordenaba los alimentos. Desde que Sherlock murió tenía la casa muy ordenada, limpia y sin rastro de cabezas ni dedos. Una vez ordenado todo, John se dirigía a su calido sofá para descansar pero antes de sentarse una mano impaciente le arrastraba hacía la puerta.

-"¿Qué haces?"

-"Me aburro."

-¿Y? No soy un bufón de feria. Tengo una vida y…."

Myriam lo miró directamente a los ojos y empezó a reírse.-"¿A eso llamas vida?" Se burló. –"Dormir, despertarse, comprar, mirar por Internet, comer, merendar, cenar y volver a dormir. Si eso es vida entonces me aburriría cada segundo."

John gruñó ante aquel comentario. Estaba harto de ella. Se había colado a dormir en su casa y encima se burlaba de la vida que llevaba, que aunque tuviera algo de razón no le daba derecho a ello.

-"No me contestes. Tengo hambre."

-"Mira…yo me quedo en casa." Decía mientras se sentaba en el sofá. –Haz lo que quieras.

-"Eso es aburrido. Imagínate que mientras cenamos pasa algo divertido. Como un crimen, un doble crimen, una persecución…miles de cosas pueden pasar en una cena John. ¿No suena apasionante?"-Decía con una gran emoción, como de un niño se tratara.

El ex militar se paro en seco. La verdad es que echaba muchísimo de menos vivir aquellas locas aventuras con Sherlock y por lo menos podría distraerse un poco y hasta podría tener una buena cita.

-"Esta bien." Sonrió John resignado.

-"Perfecto. Pagas tú." Sonrió también y los dos se dirigieron hacía la calle.

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A Sherlock se le había ocurrido una genial idea para pasar desapercibido y poder andar por las calles de Londres. Llevaba una gorra negra que le tapaba un poco los ojos y el abrigo y la bufanda también ocultaban parte del rostro. No parecía un disfraz pero nadie podría distinguirlo y además solía andar por los rincones más oscuros.

De repente escucho una voz muy similar a pocos metros de distancia. Era una voz grave, suave y firme. "Es John." Pensó Sherlock. Miró por los alrededores y encontró el mejor sitio de escondite, una cabina de teléfono. Corrió hacía ella y haciendo que llamaba, empezó a observar a su amigo.

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-Entonces…¿A qué te dedicas?" Preguntó interesado John.

-"Mi padre tenía una empresa, murió y me la dejo. Pero a mi me aburría así que le pedí a mi ayudante que se encargara por mí. Yo no tengo que llevar ese aburrimiento y puedo dedicarme a resolver crímenes y él se divierte y gana dinero. Todos contentos."

-"Vaya…"-Murmuraba John. –"Entonces tú ayudante…¿es cómo una especie de asesor?"

-"Si puede decirse así. Lo conozco desde el instituto y ha sido de las únicas personas con las que he podido confiar."

-"Debéis de ser buenos amigos entonces." Sonrió John.

-"No." Dijo secamente. –"Yo no tengo amigos. Analiza atentamente mis palabras. Con las que he podido confiar, eso no quiere decir que confíe en él."

John negó la cabeza. ¿Por qué todas las personas inteligentes odiaban tener amigos? –"Si no confías en nadie te quedarás sola Myriam. Los amigos se protegen y si tú no tienes, algún día podría pasarte cualquier cosa."

Myriam sin hacer gran caso, miró por los alrededores y señaló un restaurante chino. –"Ese podría ser un bueno sitio" La chica agarró de nuevo el brazo de John y se dirigieron al restaurante.

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El detective dejó el teléfono en su sitio y miraba con un rostro sombrío como John se alejaba con aquella chica. Sherlock entonces se puso a pensar. "Por la conversación y la primera pregunta de John parece que se han conocido esta misma tarde. La chica era atractiva por lo que John, seguramente le ha invitado a cenar pero ella estaba buscando el restaurante así que ha sido ella. Por la mirada y por lo que estaba diciendo, parece una mujer bastante inteligente y parecida raramente a mí. Pero aún no puedo sacar conclusiones. Necesito hablar con Mycroft…aunque también podría espiar más a John pero podría descubrirme…" Sherlock tuvo que parar sus pensamientos, ya que una señora empezó a golpear salvajemente la puerta.

-"¡Muchacho salga fuera ya! ¡Lleva dos horas embobado!"

El detective abrió la puerta bruscamente y dejó las luminosas calles de Londres y se dirigió a los oscuros y malolientes callejones. Mientras maldecía a las mujeres mayores y a las cabinas de teléfono, escuchó un sonido muy fuerte.

-"Ese sonido….era un tiro." Murmuró el detective.

Sherlock empezó primero a recordar por que dirección había salido el ruido. Una vez recordado, fue corriendo hacía allí. Cuando llegó vio a un hombre muerto y una "M" roja pintada en una pared.

-"Vaya, vaya….que tenemos aquí…." Susurro con una gran sonrisa. Su aburrimiento se había ido.

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Myriam y John se sentaron en el restaurante chino. El ex militar estaba algo nervioso, ya que hacía mucho tiempo que no iba a ninguna cita con ninguna mujer. Aunque mirándolo bien…esto no sabía si podría llamarlo cita. De repente, una tímida camarera se acerco a ellos.

-"Hola señores. ¿Qué van a pedir?" Pregunto amablemente.

-"Un rollito de primavera y pollo al limón." Dijo Myriam.

-"De acuerdo. ¿Y usted?"

-"Yo lo mismo. Gracias" Decía amablemente John.

Después que la camarera se fuera, Myriam empezó a mirar fijamente al doctor y John miraba por todos los lados, nervioso y sin saber que decir. Pero por suerte, ella empezó a hablar.

-"¿Por qué estas nervioso?"

-"No estoy nervioso." Negaba John.

-"Las manos te sudan, no me miras fijamente a los ojos y cada segundo te pasas la lengua por los labios."

John se miró los labios y suspiro. –"Hace tiempo…que no salía."

-"Eso no puede ser. Tu compañero de piso murió hace poco y por como se supone que era, no creo que estuvieras mucho tiempo en tu casa." Recriminó.

-"¡No! No es eso…Siempre salía con Sherlock pero no de esa manera." Contestó nervioso –"Yo quería decir con una mujer."

-"¿Y qué diferencia hay?"

-"Pues que…con una mujer puedes hacer otras cosas." Explicaba un poco extrañado. Parecía que estuviera hablando con una niña.

-"¿Y esas cosas por qué no las podías hacer con Sherlock?"

John no dijo nada y dio otro largo suspiro. No sabía sí esta mujer era un clon del detective, pero era igual de inocente que él. Era otra persona que no le importaba las leyes, ni las normas, solo resolver crímenes y vivir en soledad como un ermitaño. Pero Myriam parecía atenta a sus explicaciones, así que decidió continuar con la charla.

-"Las podría hacer. Pero no es lo mío."

-"John….¿estás hablando de la reproducción?"

El doctor en ese momento quería llorar de alegría y correr por el restaurante chino pero sabía que si hacía eso le echarían y Myriam le llevaría a otro restaurante así que solo asintió con la cabeza.

-"Uf…aburrido." Suspiró Myriam. –"Aunque creo que tú podrías reproducirte con Sherlock."

-"¿Qué? ¡No! ¡No soy gay!" Dijo gritando. Todo el mundo miró al doctor y con un tímido "Lo siento", empezó a encogerse en su asiento con gran vergüenza.

-"¿Qué es gay? Yo pensaba que la gente se reproducía y ya esta. ¿Qué sentido tiene decir a la gente gay? Si todos acaban haciendo lo…" No pudo acabar lo qué estaba diciendo ya que la camarera empezó a poner platos.

-"Todo listo"

El doctor agradeció a la camarera por la comida y por cortar esa conversación que resultaba ya incomoda. Al volver a mirar a Myriam, vio como ya casi se había comido el plato. Ni masticaba, solo engullía la comida con desesperación, como si no hubiese comido en años.

-"¿Desde cuando no comes?"

-"Desde dos semanas. La semana pasada mataron a dos personas así que estuve un poco ocupada y esta semana…se me ha olvidado."

-"Dios mío…yo no sé como no te has muerto aún." Dijo preocupado John.

-"Antes vivía con mi ayudante y él me decía que comiera y esas cosas."

-"¿Y como qué te has ido?"

-"Él y su novio viven juntos y me molestan mucho. Todas las noches y todas las mañanas se reproducen y sus gritos son auténticos chillidos de cerdo."

Los dos se miraron y comenzaron a reírse a carcajada limpia. A John le parecía muy divertida la forma en que contaba las cosas y la detective simplemente se reía porque lo hacía John.

-"Ya me los imagino." Decía entre risas.

-"Sí…la verdad es que tenía un pequeño zoo."

-"No lo dudes."

Acabaron la cena y cuando John pagó, se fueron del restaurante. El ex militar miraba a Myriam mientras caminaban de vuelta. La verdad es que después de la muerte de Sherlock no había sonreído y nadie había podido sacarle una carcajada como el detective lo hacía. Suspiró con tristeza ante ese pensamiento.

-"¿Lo echas de menos?" Preguntó Myriam.

-"La verdad es que sí. Muchas veces me imagino que aparece y yo le pegaría y le gritaría…¿Cómo que no me dijiste nada? Y…lloraría…y…"

Myriam ante la reacción del doctor, comenzó ha hablar. -"John no te atormentes más. Te prometo que volverá. Lo traeré de vuelta."

El doctor sonrió con ternura ante aquel comentario tan inocente. –"Gracias Myriam. Pero no creo que puedas conseguirlo."

La joven sonrió. –"No hay nada que pueda conseguir John."

-"Vaya..tú también te lo crees mucho."

-"¿Creerme el qué?"

John sonrió. –"Estoy empezando a creer que lo haces a propósito."

Myriam sonrió un poco y John se dio cuenta que se habían desviado por los oscuros callejones.

-"Vaya al distraernos hablando hemos ido por otro camino. Volvamos y…" Pero mientras hablaba, Myriam salió corriendo. –"¡Myriam no es por ahí!"

John preocupado la siguió. Empezó a correr lo más rápido que pudo y por fin llegó hacia ella. Estaba algo cansado por la carrera pero pudo deslumbrar entre la penumbra un hombre muerto y una gran M roja.

-"Moriarty" Murmuró John.

Fin del capítulo

Notas de la autora: ¡Aquí está el capítulo! Vaya..la verdad es que me ha salido un poco largo (Un título con solo una letra pero con muuuuucho contenido xD) pero bueno espero que os guste : ) y por favor..¡Muchos Reviews! (Me encantan.. )

Bueno pero antes de dejaros descansar, me gustaría comentar algunas cosas:

-Parejas: Creo que como han dicho algunas personas, lo mejor sería ver como va surgiendo la historia. Pero no dudéis en dejar vuestras opiniones acerca de parejas. De verdad es que me ayudan mucho. Gracias de todo corazón.

-También os quería comentar que me resultará esta semana un poco imposible realizar un capítulo de Believe in Sherlock o de El secreto de John H. Watson. Esta semana la tengo llena de exámenes y el jueves vendrá mi deseado Mass Effect 3 (¡Al fin! *_*) Por lo tanto hasta el sábado o domingo de la semana que viene no tendré listo ningún capítulo nuevo. Aunque mañana intentaré tener algo escrito.

-Para acabar una cosa que no es sobre fanfics sino otro asunto actual. (Crítica ON) Necesito comentarlo y que lugar mejor que en un capítulo de uno de mis fanfics. Se trata sobre la "graaan" (ironía) serie que quiere hacer la CBS. Se llama "Elemental" y será una copia de nuestra favorita serie, Sherlock. ¿Y por qué me cabrea tanto? Pues nada…resulta que en esa serie, John Watson pasará a ser una mujer oriental. Concretamente Lucy Liu.

Antes tengo que aclarar que no tengo nada en contra de Lucy Liu (aunque no me guste nada como actúa) ni contra los orientales (sería un poco extraño ya que quiero estudiar cultura oriental xD) Sino que no me gusta en nada que John sea mujer. Haber que molaría que Sherlock y John fueran mujeres..pues bueno…pero que uno sea hombre y otro mujer…mmm…cuando se trata de America…sospechoso. Además en la obra de Conan Doyle son hombres y la verdad es que como mujer y fan de esta pareja….prefiero el doble de veces que sean hombres. (Bromance )

No es por criticar, pero como hacen algunas veces las cosas los americanos…de seguro que se liarían y habrá mucha mucha acción. Además que…¿Qué demonios qué hace Sherlock en Estados Unidos? y…el argumento.. no os lo podéis perder. Sherlock es un ex drogadicto qué trabajaba para Scotland Yard (WFT?) y Joan (Sí.. el nombre…-_-) Watson pierde a un paciente y entra en depresión (Dónde está el ex militar?) En fin…Si Conan Doyle levantará la cabeza se pegaría un tiro. (Crítica OFF) Lo siento por si a alguien le ha molestado mi crítica pero…tenía que desahogarme.

¡Un saludo y gracias! The most important word