Nada del pottermundo me pertenece.

OH SI RENACÍ DE LAS CENIZAS CUAL FENIX... o pollo al spiedo en mi caso...

un desastre lo mio, no tengo excusas y la verdad no se merecen que invente alguna, pido perdón a aquellas bondadosas almas que me leían, ya queda poco y encontré el problema del asunto; no es nada fácil escribir la misma escena 15 veces y que parezca distinta u.u es todo un reto. Quedan tres cápitulos, no que más y uno ya está escrito así que no creo que vuelva a desaparecer de esta manera...

Ahora si no los aburro más, se acepta cualquier clase de critica, hechizo o maldición :D

it'sjustanotherfreak (:


El bote.

-¿y esa cosa es segura?- preguntó mirando la pequeña embarcación - ¿no parece que pueda soportar el peso de una persona?

-¿acaso dudas de mi pelirroja?- dijo Harry

Ginny miró el pequeño bote a remo que flotaba decrépitamente sobre el agua, era chiquito, la pintura blanca estaba descascarada, tenía un par de adornos en madera pegados en el costado y podía ver, sin dificultad alguna, los pequeños charquitos de agua dentro del bote.

-dudo del cacharro este amor- le dio una pequeña patadita al bote y se cayó uno de los adornos al agua, miró a Harry con cara de "te lo dije" – ¿ves mi punto?

-Cobarde- se burló y de un salto se metió en la embarcación que se tambaleó peligrosamente pero no cedió ante el peso del chico.

-¿no hay otra cosa más resistente?- preguntó sin atreverse a subir.

-No, es lo único que tenían en el camping, vamos Weasley- la animo a subir tendiéndole una mano.

-si no fuera porque te amo Potter- murmuró subiéndose al bote casi con miedo.

Para su sorpresa el bote aguanto a flote con los dos arriba, se sentaron y con una sonrisa Harry comenzó a remar hacia el centro del lago, alejándose de las carpas llenas de ojos curiosos.

-Mcgonagall me mandó una carta ayer- comentó Harry para hablar de algo mientras navegaban- Griffindor ganó las siete escobas que fuimos a regalar.

-ningún otro equipo puede compararse al de Griffindor y ahora no tendrán chance contra ellos-

-igual nadie pudo igualar al mejor buscador de Griffindor, ni siquiera los de la misma casa- dijo Harry agrandándose.

-sí, nadie pudo igualarme nunca- se burló Ginny.

-ya te gustaría, ya te gustaría- masculló él.

-Harry en serio no creo que esta cosa aguante- señaló al bote

-¿piensas implementar técnicas de sadomasoquismo o algo así?-preguntó Harry, ella lo miró confundida- digo, no debe ser algo muy fácil romper un bote a menos que quieras hacerlo rápido y furioso- le guiñó un ojo

-no seas tarado, esto se cae a pedazos solo-

-claro que no, es sólido como un roca- y para comprobar su teoría le dio un golpe a la embarcación con un remo.

Para sorpresa de Ginny el bote no sufrió ningún daño, seguía igual de enclenque y descolorido que antes. Pero el remo no tuvo la misma suerte, Harry sostenía en su mano derecha una parte de la pieza de madera mientras veía, por un costado, como se hundía la otra parte en las profundidades del lago. Ella lo miró triunfante, esa cosa era un peligro.

-Esto prueba mi punto- dijo Harry

-¿a si? Cómo si se puede saber-

-el bote es tan resistente que es capaz de romper un remo-

-o el remo estaba igual o peor que el bote en sí-

-shh yo dije mi teoría antes, así que es la que vale- le sacó la lengua en una actitud muy infantil.

-maduro te decían ¿no?-

-madurar es de frutas pelirroja-

-san Potter Banana te voy a decir de ahora en más- se burló ella

-sabes tus hermanos encontrarían miles de chistes de mal gusto con ese sobrenombre- dijo Harry pensativo

-sí, será mejor que esto quede entre nosotros bananita- coincidió ella.

-ya te voy a agarrar, nadie le dice bananita a Harry Potter y vive para contarlo- y tirando el remo que le quedaba al agua saltó sobre Ginny haciendo temblar el bote.

-NOOOOOOOOOOOO HARRY NO COSQUILLAS NO- Ginny reía descontrolada intentando escaparse de las manos de Harry, sin éxito alguno- POR FA-FAVOR PO-POR FAVOR HARRY NOOO PIEDAD- Harry seguía sin escucharla, riendo con ella al ver como el rostro de Ginny se iba tiendo de un rojo furioso- BASTA BA-BASTA.

Cuando por fin Harry la dejó en paz Ginny tardó varios minutos en recobrar el aliento, aun estaba sobre ella, sosteniéndola con el cuerpo.

-me encantan tus pecas ¿sabías?- comentó él como sí nada.

-yo las odio- dijo ella en cambio- me hacen parecer una nena de diez años.

-te hacen ver más tierna-

- yo no soy tierna Harry, soy una diosa-

-sí, diosa, dios sabrá porque saliste así- se burló él.

-¿usted tiene idea con quien está hablando caballero?- dijo asiéndose la ofendida

-no- contestó- pero ¿podría ser tan amable de ilustrarme señorita?

Con un giró del cuerpo Ginny invirtió las posiciones, quedando ella recostada sobre el chico, él la miraba embobado, completamente estupidizado.

-yo- Ginny se aclaró la garganta anunciando que iba a decir algo sumamente importante- soy Ginevra Molly Weasley y usted señor…

Ginny nunca terminó su pomposa proclama porque Harry la besó. La besó como lo había hecho por primera vez años atrás en la sala común de Griffindor, sin darle tiempo a reaccionar, con demasiada pasión.

Harry no la soltó, tampoco es que ella pusiera mucha resistencia, poco a poco fue sacándole la ropa, disfrutando cada rose de la piel, cada pequeño espasmo que sentía cuando ella recorría su cuerpo con esas pequeñas manos. Estaba ansioso por sentirla, por tenerla para él solo el tiempo que quisiera. Ya se había olvidado la última vez que había podido estar con su novia sin que nadie los interrumpiera.

Besó cada peca, cada centímetro de su pálida piel, quería disfrutarlo, se sentía tan bien, tan natural estar de esa forma con Ginny.

-te amo- susurró sincero, ella se abrazó aun más a Harry como respuesta.

Poco a poco la ropa fue desapareciendo de sus cuerpos, las caricias calentaban los cuerpos y los leves suspiros era lo único que se escuchaba en la laguna.

Con extrema delicadeza Harry cambió las posiciones, colocó a Ginny debajo de él, escondiéndola de cualquier mirada curiosa que pudiera llegar hasta ahí.

Recorrió todo su cuerpo con seguridad, disfrutando del cuerpo que tan bien conocía. Acarició cada pliegue de se piel con una paciencia infinita, no quería apresurar el momento.

La penetró con delicadeza, perdiéndose en esos ojos chocolate que lo volvían completamente loco, comenzó un vaivén lento y rítmico que se acoplaba perfectamente con el movimiento del agua. Sentía que podía quedarse así para siempre, disfrutando del cuerpo de Ginny, respirando ese perfume embriagador.

Comenzó a aumentar el ritmo a medida que la temperatura se elevaba, sostenía a su novia de la cintura guiándola, llevándola al más exquisito placer. El sol le quemaba la espalda y el canto de algún pájaro tapaba sus gemidos ahogados. Sentía que el bote se movía junto a ellos, como si estuviera coordinado con extrema precisión a sus movimientos.

Y cuando Harry sintió que estaba por llegar al mismo cielo… CRASH!

Por fin había sucedido lo que Ginny temía desde el principió, el bote no había podido soportar tanto ajetreo y terminó por quebrase en el momento menos oportuno.

-Pero por los cojones de Griffindor, ¿sí no está Ron siempre va a aparecer algo que nos interrumpa?- se quejó Harry saliendo a flote completamente empapado, empujo un pedazo de madera que quedaba flotando y se acercó a su novia que tosía desesperadamente intentando sacar toda el agua que había entrado en sus pulmones.

-¿estás bien amor?- preguntó preocupado

-si- se las arregló ella para decir- te dije que ese cacharrito ese no aguantaría-

-es que soy un dios salvaje del sexo Gin- se jactó él- son cosas que no puedo evitar.

-tarado se rió ella antes de besarlo- volvamos, mira allí están flotando nuestras ropas-

Tomaron lo imprescindible para cubrir su cuerpo y riéndose de su mala suerte volvieron nadando a la orilla donde varías personas los miraban preocupados.

Se tomaron de la mano antes de desaparecer detrás de unos árboles rumbo al diminuto departamento de Harry.


Todavía no me convence ese final poco emocionante, pero es lo que hay, si llegaste hasta acá no me queda más que decirte gracias por leer :D