Nada del pottermundo me pertenece.

a que nadie me esperaba tan pronto... bue relativamente pronto, teniendo en cuenta, lo que tarde en actualizar la última vez. Aquí estamos, nos volvemos a encontrar.

Es algo distinto este capítulo, ya verán porque, pero tenía que pasar en algún momento. Este es el último lugar de la lista, y si nos ponemos quisquillosos y contamos los lugares vamos a ver que son 14 ¬¬ sí no me entraban en el calendario para que quede como yo quería así que sean felices inventando el lugar que les parezca en sus lindas cabezitas :D

ahora sí los dejo leer en paz.

It'sjustanotherfreak.


La cama de agua. (y otras cosas)

Ginny se miraba en el espejo y se reprendía mentalmente cómo podía ser tan estúpida ¡por Merlín! ¿Cómo no se había acordado? No quería admitirlo pero Hermione y su madre tenían razón cada vez que la llamaban irresponsable por no anotar las fechas. Su cerebro estaba completamente parado por la rabia que sentía, no podía pensar en nada más que no fuese una interminable lista de insultos de la cual cualquier mortífago se hubiera sentido orgulloso.

Se sentó frustrada en el piso del amplio baño, sabía que del otro lado de la puerta la esperaba Harry para lo que debería de haber sido una noche única, este era el último lugar de la lista que había hecho un mes atrás, era el último lugar que habían planeado con tanta ilusión, el último y el más esperado. O por lo menos así lo era para ella.

Había acordado hacerlo disimuladamente, Harry fue a comprar todo lo que necesitaban sin que Ron o alguna persona cercana se dieran cuenta, mientras que ella bajo otro nombre alquilaba una habitación en esa especie de hotel donde ahora estaban.

Semanas de planes tirados a la basura por un simple error de cálculos, plata y expectativas gastadas sin sentido solo porque a ella no se le había ocurrido pensar en ese asunto.

Era fin de mes, 28 para ser más precisa y como todo 28 de cada mes a Ginny le bajaba la regla. Miraba enojada en paquete de tampones que estaba tirado a su lado, ¿ES QUE NO TENÍA UNA MEJOR FECHA PARA QUE A SUS OVARIOS SE LE OCURRIERAN CAERSE?

La chica maldecía a los cuatro vientos, no solo le habían arruinado la noche, sino que también le dolían como si tuviera un hipogrifo bailando zapateo americano sobre su vientre.

Bajó la vista hacia su cuerpo y miró frustrada como su microscópico disfraz de prisionera parecía burlarse de la situación. Sí, porque no solo había buscado una cama de agua para su último lugar, también habían agregado disfraces y toda clase de juguetes acordes al momento, juguetes que ahora no servían para nada.

Suspirando se levantó del frío piso y se miró por última vez al espejo. Salió decidida a enfrentar a Harry pero ni bien cruzó la puerta del baño estalló en carcajadas olvidándose de su pequeño problema.

-¿se puede saber de que se ríe Weasley?- preguntó Harry ofendido, pero no obtuvo respuesta alguna más que una larga serie de carcajadas.

Ginny no pudo contestar estaba agarrándose las costillas, donde ya le dolía de tanto reírse, mientras iba cayendo al piso víctima de un ataque de risa. Pasaron varios minutos, en los que Harry no movió un pelo, hasta que ella pudo recomponerse y volver a ponerse de pie.

Todavía quedaban rastros de la risa cuando miró a Harry y dijo:

-Lo siento- y como si hubiera dicho un chiste graciosísimo volvió a reírse descontroladamente.

-esto… ¿tengo que preocuparme?- pregunto el chico que no sabía si enojarse o preocuparse.

Ginny negó como pudo con la cabeza y se acercó a la cama donde estaba Harry, no se sentó si no que se lo quedó mirando intentando contener la risa. Harry que no se había movido ni un centímetro desde que ella había salido de baño estaba tirado en la cama sobre su costado, con la cabeza apoyada en una mano y una pierna flexionada, en lo que él debía creer que era un pose sexy. Estaba vestido con una apretada, apretadísima, camisa azul oscuro, lo que parecía ser un calzoncillo de cuero, una gorra de policía y anteojos a juego.

-Harry, tus actitudes de sex simbol son muy danver- comentó ella.

-¿danver?- pregunto sin entender

-sí, DAN VERgüenza- y sin poder evitarlo volvió a estallar en risas.

-ya te voy a dar danver pelirroja- se ofendió Harry, de un solo movimiento la tomo de la cintura y la tiró a la cama.

Ginny gritó asustada cuando la cama los hizo saltar varios centímetros y siguió con cara de susto lo que tardó en estabilizarse el colchón.

-¿Qué le pasa a esta cosa?- preguntó recelosa.

-es una cama de agua pelirroja- contestó el simplemente

-¿pero por qué se mueve tanto?-

-es una cama de agua Gin, tiene agua adentro-dijo haciéndole notar muy claramente lo tonto de su comentario.

-mucho cuidado con ese tonito Potter- le reprochó en broma – bueno, ¿qu hay en la agenda para hoy?- preguntó como quien quiere saber qué día es.

-bueno, en un principió tendremos una amena cena a la luz de aquella lámpara - contestó señalando una horripilante lámpara de techo que colgaba sobre una minúscula mesa, Ginny solo rió- después preparé una sesión de masajes en aquel jacuzzi- señaló el bacón de la habitación esta vez- y después… después veremos la cama esta- y le guiñó un ojo sugerentemente.

-¿Qué comeremos?- preguntó intentando no imaginarse como reaccionaria él cuando le arruinara los planes.

-pescado con algo, la verdad no sé muy bien, no era lo que más me interesaba- dijo sonriendo

-¿pescado?- dijo ella puniendo cara de asco- sabes dicen que eres lo que comes-

-qué curioso- comentó Harry extrañado- no recuerdo haberme comido una bomba sensual hoy al mediodía- le dedicó una sonrisa.

-todavía me sorprende que quepamos los tres en una cama- él solo la miró sin entender- tu, tu gigante ego y yo- dijo caradura

-perdone señorita humilde- se rió él

-perdonado señor ego, no se preocupe- le sacó la lengua.

En ese momento llegó la comida, Harry, vestido como estaba, fue a recibirla y la dejó sobre la mesa, sabía que Ginny se iba a negar rotundamente a comer eso, cuando le ponía cara de asco a algo era imposible hacerla razonar, así que con un movimiento de la varita desapareció la bandeja y en su lugar apareció una fondue de queso.

Ginny se abalanzó a la mesa, le dolía horrores la panza, por lo menos se daría el gusto de comer.

-alguien tenía hambre- se burló él.

Comieron decentemente por un rato, claro que cuando Harry se llenó se empezó a aburrir y disimuladamente le tiraba pedacitos de pan a Ginny que jugaba con el queso haciendo tiempo. De pedacitos de pan pasó a tirar pedacitos de carne, a un tomate entero. La pequeña guerra de comida no termino para nada bien, ya que cuando Ginny decidió defenderse lo hizo con la olla de queso entera, cubriendo toda la cabeza de Harry.

-hey, eso es tramposo hasta para un Slytherin- se quejó, Ginny solo reía.

-vamos a lavarte esa cabeza cicatrizada Potter- dijo llevándolo hasta el baño.

Diez minutos después salían del baño, Harry completamente empapado y Ginny fresca como lechuga riéndose atrás.

-la vas a pagar caro Weasley- dijo Harry antes de levantarla de la cintura y llevarla a rastras hasta el jacuzzi.

La tiró, suavemente, entre las burbujeantes aguas y dos segundos después se metió él. La acorraló contra una pared y sin darle tiempo a decir nada la besó. Fue un beso rudo, donde se hacía lo que él quería, cómo y cuando quería. Ginny no pudo más que dejarse levar por esa muestra de poder y corresponderle colgándose del cuello. Cuando sintió las manos de Harry bajar por su cintura se separó bruscamente.

-¿Qué pasa?- preguntó el algo contrariado.

-nada- Ginny esquivó su mirada y suspiró- No podemos- dijo finalmente.

-¿cómo que no podemos?- se asustó él.

- no, yo lo siento- se tomó el vientre mirándolo apenada- no me di cuenta, no calculé bien…

-¿estás embarazada?- se alarmó Harry viendo como ella se tomaba el vientre y entendiendo cualquier cosa- ¡ESTAS EMBARAZADA!- y dicho eso, se desmayó.

Varios minutos más tarde Harry volvió a reaccionar, estaba por arte de magia en la movediza cama, con Ginny muy preocupada a su lado.

-sobrevives a Voldemort y te desmayas porque estoy embarazada- dijo sin creerlo Ginny- vaya hombre valiente que resultaste ser.

-estas embarazada- se alarmó- tenemos que comprar una casa, pañales mamaderas, juguetes ya no hay tiempo, tus hermanos van a matarme, ¿qué hago, qué hago?, ¿de qué te ríes Weasley?- preguntó asustado

-Harry no estoy embarazada- dijo ella riéndose del ataque de paranoia de su novio

-pero no podemos y tu vientre y…- fue como sí algo golpeara la cabeza de Harry haciéndolo entender- ¿a qué fecha estamos?- preguntó

-domingo 28- contestó ella.

-oh – se lamentó- me había olvidado… ¿no quieres probar igual?- preguntó medio inseguro, para ser sinceros no era algo que le entusiasmara mucho.

-no Harry, necesito algo de tranquilidad en esa zona- dijo apenada.

-por algo odiaba los fin de mes- murmuró algo que sonaba como "estúpida regla y inspiración cortada" pero Ginny no entendió muy bien- entonces ¿Qué quieres hacer?

-ya estamos aquí, algo podemos hacer- intentó animarlo

-bueno pero primero lo primero- Harry se levantó y fue hasta el pequeño bolso que había llevado y le lanzó una remera suya y el short con que ella había llegado al hotel- no puedo verte vestida así, empapada de pies a cabeza y portarme como santo, mi autocontrol no llega a tanto- dijo sonriendo.

-¿no estás enojado?- preguntó con curiosidad

-no amor, si no se puede no se puede- dijo resuelto- siempre podemos volver.

-por algo te amaba- contestó Ginny colgándose cual coala de él en un abrazo oso.

-¿no era por mis grandiosas habilidades en materia sexual?- preguntó haciéndose el tonto.

-¿Qué habilidades?- se burló ella y entró corriendo al baño a cambiarse antes de que Harry entendiera su respuesta.

Cuando salió vio que Harry también se había cambiado, y ahora solo llevaba una remera holgada y unos bóxers negros.

-el cuero no es bueno para el pequeño Harry- le explicó.

Se sentó con él en la cama y lo miró, esperando que propusiera algo para hacer. Pero no decía nada, recorría la habitación con la mirada buscando algo interesante, sin mucha suerte.

Aburrida Ginny lo empujó juguetonamente, Harry ofendido se la devolvió con bastante más fuerte haciendo que ella perdiera el equilibrio en la cama de agua y terminara casi por caerse.

-vas a lamentar eso Potter- dijo antes de tirarse sobre el intentando tirarlo.

Por más fuerza que hiciera, no podía lograr que Harry se callera de la cama, probó empujándolo de un lado, del otro, tirándose arriba, tirándole almohadas. Pero no había caso, Harry entre risas siempre lograba dejarla a ella sentada en el piso.

-me rindo- se ofuscó Ginny volviendo a subir en la cama con los brazos cruzados.

Harry solo se rió y se acercó para darle un beso en la mejilla logrando que ella volviera a sonreír.

-no te enojes princesa- susurró abriendo los brazos para que ella se acomodara en su abrazo- aunque tengas la fuerza de una oruga yo te amo- ella solo le pegó en respuesta, el volvió a besarla.

-soy un hombre maltratado- se quejó cuando tuvo la suficiente fuerza de voluntad como para separarse de Ginny- voy a necesitar un grupo de apoyo moral para superar esto-

-tonto- se rió ella

-encima me insultas- se hizo el enojado

-pero es con amor, lindo- dijo ella sonriendo.

-si amor, amor- repitió él en su papel de hombre ofendido, Ginny le dio un tierno beso- así está mejor pelirroja- dijo contento.

-Harry hace como media hora que quiero preguntarte ¿Qué es ese patito que sobresale del bolso?- preguntó señalando el bolo de donde Harry había sacado la ropa.

- a eso- se levantó y trajo un par de patitos, esposas, unas pelotitas unidas por un hilo, algo con forma de pene morado, varias cajitas de colores, y un par de objetos de cuerpo- eran para ahora, pero viendo que es imposible usarlos…- Harry prendió un patito que empezó a vibrar copiosamente- ¿jugamos una carrera de consoladores?- preguntó riéndose.

Riéndose sin parar armaron una especie de pista de carreras desde una punta de la habitación a la otro, la línea de llegada eran las pelotitas unidas con el hilo y los costados de la pista estaban marcados con un par de látigos y las prendas de cuero. Prendieron los patitos y los apoyaron en el piso, inmediatamente después de soltarlos los juguetes de goma comenzaron a moverse hacia adelante, haciendo un rítmico golpeteo en el piso de madera. Como si fueran caballos de carrera Harry y Ginny alentaban respectivamente sus patitos. Fue una carrera reñida, donde el patito de Harry se tropezó varias veces y el de Ginny se desviaba hacia los costados. Al final con bastante trampa, el patito de la pelirroja logró llegar a la meta y levantándolo con ambas manos realizó un baile de la victoria demasiado ridículo, mientras Harry dirigía toda clase de improperios contra su estúpido pato que daba vueltas en el piso.

-hiciste trampa, no vale- se quejó Harry

-mentira, fue una carrera completamente limpia- dijo ella.

-claro, limpia como el pelo de snape- contestó.

-oye Harry ¿qué son las cajitas de colores esas?- pregunta señalando la pila de cajas.

-distintos tipos de condones- dijo observando los coloridos paquetitos, tomó uno y lo abrió, saco una tira de tres condones y con la varita sacó e infló uno como si fuera un globo, lo tiró al aire y repitió la acción con los otros dos.

Al poco rato la habitación estaba llena de preservativos flotantes de todos los colores y texturas imaginables y Harry y Ginny habían comenzado una competencia para ver quien reventaba más lanzándoles hechizos punzantes con la varita.

Media hora más Ginny aseguraba que Harry había ganado con trampa y que era imposible que ella hubiera perdido. Harry no daba el brazo a torcer y aseguraba que había ganado limpiamente, pero cuando su novia se había decidido por vengarse tirándose arriba de Harry un leve golpeteo en la puerta los sorprendió.

Harry se levantó y se fue a fijar quien era, serio como el solo estaba el encargado del hotel.

-Les vengo a informar que, por quejas de los clientes sobre algunos ruidos molestos, van a tener que retirarse del establecimiento- anunció solemne- si en diez minutos no abandonan la habitación voy a recurrir a la policía, tengas buenas noches- y dicho eso se fue por el pasillo con paso lento.

-que hombre amargado- comentó Ginny enojada.

-son cosas que pasan, será mejor que nos vayamos- dijo Harry.

Juntaron todo, se vistieron bien y limpiaron el desastre que habían hecho, con una última sonrisa se tomaron de la mano y desaparecieron del hotel.

Cuando abrieron los ojos estaban en la puerta de la madriguera, Ginny parecía enojada.

-no quiero volver a casa- se quejó

-son las cuatro de la mañana amor, tu mamá se va a dar cuenta que no estás en algún momento- comentó divertido.

-no es eso, se que si te dejo el troglodita de mi hermano te va a secuestrar para tu despedida de solteros- confesó

-como si tú no fueras a ser secuestrada por las pervertidas de Hermione y Luna- contraatacó él.

-bueno, pero no quiero que andes tocando culos a ninguna stripper- dijo como si tuviera cinco años

-entonces… ¿puedo tocar el resto?- preguntó divertido

-NI SE TE OCURRA POTTER- contestó celosa.

Harry solo se rió.

-la pasé bien hoy- comentó –hace mucho no me reía de semejantes estupideces.

-siempre que estoy yo vas a pasar bien, es un don natural en mi- se agrandó Ginny.

-ya le saltó la humildad- se burló- nos vemos el martes en la boda amor, te amo- le dio un tierno beso y giró para irse, antes de desaparecer escuchó como Ginny le gritaba.

-No llegues tarde Potter-

-nunca- y con una floritura de la varita desapareció en la noche.


y eso fue todo... por hoy, tengo planeado dos capítulos más... pero las despedidas de soltero son completamente prescindibles pero (como buena slytherin que soy) , les juro que los reviews me darán más ganas de escribirlas :D

Na chiste, si no tienen ganas no comenten, pero de verdad se agracen los reviews, sean buenos o malos, siempre dan más ganas de escribir.

Feliz día de san valentín, y para todos los forever alone como yo, a no deprimirse, siempre podemos salir a torturar parejas felices :P

hasta el próximo capítulo. It'sjustanotherfreak