Encuentros, Presentaciones, y detalladas observaciones.

La Cosa, dijo él, por la noche vendría,
Yo también... ¡Sí! Yo tengo - ¿Por qué no confesarlo? - un pequeño fantasma, un duende de familia.

Oliverio Girondo

Cada hombre lleva un fantasma de mujer, no en la imaginación que entonces sería fácil de expulsarle; sino circulando en su sangre, y cada mujer un fantasma más o menos concreto de hombre.

Gregorio Marañón

Peter Pan salió a buscar su sombra debido a que ésta desobedientemente se despego de su cuerpo, jugó con él hasta hacerle llorar. Pero entonces para cuando Peter Pan la encontró estaba en el cuarto de Moira, quien le haría olvidar el mundo de nunca jamás. Quedándose allí para crecer y abandonar su fantasiosa realidad.1 – repitió Haruka Tenoh recostada en un sofá.

-A veces siento como si mi sombra se despegara de mi cuerpo, me vigilara. Por instantes me susurra y tengo la sensación de que en vez de estar recostado en mi cama, me encuentro sentado en un trono, a veces, otra voz más cálida me conmueve diciéndome que no tema. Entonces los sueños se vuelven pesadillas. Y la veo: esa mujer a quien debo encontrar y la visión del silencio aplastándome.

Cuando despierto… la sombra sigue sobre mí, intentando estrangularme.

11:30

A las once y media Michiru preparaba su pase de entrada a la carrera y su carta de presentación. Sabía que Elsa Grey no era la estudiante más prodigiosa en la clase de arte, pero era una excelente corredora. Se acerco a ella con un simple objetivo: crear un momentáneo lazo con ella. Lo suficientemente momentáneo para que accediera a presentarla después de la carrera… entonces todas sus dudas se disiparían. Miro por la ventana donde los preparativos estaban en sus últimos detalles: la pista de cien metros planos. Si. Claro que estaba usando a Elsa Grey pero… en la guerra y en el amor todo se vale, por supuesto, Michiru estaba en guerra. Necesitaba una introducción; Elsa Grey era su introducción.

A las once y media Haruka Tenoh escuchaba aburrida el discurso que le daba su director, es más ni siquiera estaba escuchando, solo percibía una que otra palabra de entre toda la palabrería: esfuerzo blablabla… orgullo… blablabla… del colegio, blablábla y más blablablá. Entonces recordó el absurdo cartel a la entrada del colegio donde se podía leer "Estamos con Haruka Tenoh" el cual le había hecho pasar la semana más insufrible de su vida: siendo acechada hasta en los baños por insulsos chiquillos desenfrenados pidiéndole autógrafos, cartas de chicas en su casillero, y en su departamento. ¡Diablos! Como odiaba tales intromisiones en su vida. Por un momento era agradable, sobre todo con las chicas pero…

Sólo por venganza inquiría si debería perder la carrera. Una pequeña decepción en sus vidas quizás haría que perdiera un poco de fama y le dejasen en paz. Ya que entre más tienes más quieres y para su desagrado ya habían obtenido más información sobre su vida de lo que le gustaba. Sería fantástico ver la cara de sorpresa de todos cuando la vieran perder.

Y con este pensamiento sonrió.

-Así que contamos contigo Haruka eres el mayor orgullo de nuestro colegio.

-Si es todo me retiro – dijo y salió de la oficina pensando en la primera vez que perder, la haría sentirse bien. De cualquier manera no iba a parar de correr ¿cierto?

1:00pm

A la una de la tarde, Michiru recibía la cordial invitación e informaba su anhelo de conocer a la competencia para fines artísticos. Momentos después se movía a la pista de carreras donde Elsa Grey comenzaría a prepararse mientras ella desde las gradas discutía consigo misma.

-Parece que te has tranquilizado.

-No me he tranquilizado, estoy furiosa.

-No lo pareces.

-Soy demasiado sofisticada para demostrártelo. No es gracioso haberme hecho creer que era la única que había renacido y que por lo tanto tendría que hacer todo sola.

-Y esto te pone feliz verdad. Que otra persona comparta tu destino.

-Pues, si es así, ella debe saberlo, debe sentirlo como yo lo siento ¿no? debo informarle lo que yo sé.

- Y… si no lo es.

-estoy casi segura

- Y… si se niega a saber algo.

-No lo creo, si mis sospecha son correctas, no creo que alguien ignore las visiones . Yo intente hacerlo y no lo logre.

-Le obligaras a ayudarte, mmm, eso es egoísta. Sigues pensando solo en ti.

2:30

A las dos y media, mmm a las dos y media esto fue lo que paso: Haruka se preparaba en la pista. Michiru percibía la cercanía del enemigo. Haruka se cambiaba de ropa pensando en cómo perder la carrera con estilo. Michiru se trasformaba. Haruka tenía otra visión. Michiru eliminaba al enemigo, salvaba otra vida. Haruka se dirigía a la pista de carreras. Michiru regresaba a las gradas. Haruka estaba nerviosa. Michiru le desea suerte a Elsa Grey. Haruka quiere huir del lugar. Michiru observa a la chica rubia a lado de Elsa Grey. La misma saluda a Haruka y le advierte que no perderá. Michiru mira a su álter ego. Haruka sale corriendo anhelando huir. Michiru se levanta de su asiento al verle correr. La carrera termina, Haruka gana sin ningún problema. Michiru baja la cabeza y no sabe como sentirse. Haruka toma sus cosas, Elsa Grey se acerca, le felicita. Michiru está nerviosa. Elsa Grey le pide a Michiru que se acerque.

Y nada de lo que ha sucedido tiene sentido hasta este momento…

Haruka siente una oleada de sentimientos cernirse sobre ella.

-Ella es Michiru Kaioh, ella es un prodigio y también tiene muy buen fama en la pintura. Ella dice que está interesada en ti.

El corazón de Michiru late demasiado rápido, jamás imagino que hubiera alguien como ella, alguien que compartiera el mismo destino, sin embargo; a pesar del aire de seguridad y fortaleza que Haruka presentaba, ella lo veía, estaba asustada. Ella no quería verle. Esto era un error. Sentía como si fueran dos polos chocando en algo que no debía pasar

Para Haruka aquello era como ver una luz muy brillante, como ver a la mismísima Diosa Afrodita parar su huida, haciéndole frente y le intimidaba el hecho. Su porte, su mirada, sobre todo su mirada le estaba desnudando, identificándola, de tal manera que había dos conversaciones en el mismo lugar.

-No tienes ni una gota de sudor. Eso es porque sabes controlar tu poder ¿o no?- Somos iguales verdad, de alguna manera, tuvimos el pasado y venimos del mismo lugar. ¿No es así?

- ¿Qué me quieres decir?- no hay salida, no hay salida.

-Creo que tú puedes escuchar al viento cuando sopla.¿por qué siempre estas corriendo?, No creo que aprecies de dónde vienes. Aunque corras, el pasado siempre llega a la meta… se encuentra contigo.

- eso no tiene sentido

-quizás-

-Qué extraña eres- evádela - Y dime, para que me estabas buscando – porqué, pero que pretendes que haga. …Obviamente has parado de huir y aceptas tu destino. Yo miro tus ojos tan llenos de sabiduría e intensidad; que me hacen pensar que eres superior. No puedo imaginar que tengas el mismo terror que yo. Como también se que si paro de correr no habrá salida

-Quiero que seas mi modelo para una pintura –está retrocediendo, esto fue un error. Pero debo insistir, tienes que saber que pasa.

-No gracias, es que, eso no me agrada mucho – y sobre todo no me agrada lo que insinuas.

-qué tal si lo discutimos con un café- no podrás evadirlo tan fácilmente. Yo no pude y tú no lo harás. Haruka, mírame, no huyas de mí, porque aunque lo hagas, si no soy yo, las circunstancias te harán tomar una decisión. Déjame ayudarte. Si no, por qué debía encontrarte.

- gracias pero lo hago por mi bien.

- no estamos de acuerdo – dijo Michiru y miro a la rubia alejarse.2

D=D=D

En el piso del departamento se encontraban varios artículos de revistas, periódicos de el último mes, todos ellos con diferentes encabezados, pero todos refiriendo a la misma persona: Haruka Tenoh gana otra vez, Haruka Tenoh prodigio, Haruka Tenoh: no más novato, Haruka Tenoh el az de las carreras, Haruka Tenoh, Haruka Tenoh, Haruka Tenoh.

-Haruka Tenoh, es también una guerrera – suspiro Michiru. Y azotó un articulo más entre el montón. Y lo dijo literalmente – es una guerrera.

-No era lo que esperabas verdad.

Se miro en el reflejo de la ventana, la figura de Sailor Neptune le regreso la mirada. Por momentos la figura parecía una especie de figura celestial.

-Por supuesto que no soy un ángel, que crees que es esto, una novela barata o que, ya me imagino iluminándote y diciendo: oye que crees: debes salvar al mundo, sacrifícate… ¡oh mesías!

-Odio que hagas eso - dijo Michiru y se recostó a su lado en el sofá.

-Pronto te darás cuenta, por ahora disfrútalo – le dijo – No me contestaste. ¿No fue lo que esperabas?

-Nunca lo es, así que está bien – Michiru sonrío para sí misma, por una y otra razón – Por un momento me vi a mi misma. La manera en que ella se comporta me hace recordar que yo actuaba de la misma manera hace no mucho tiempo.

- Hum… ¿tienes dudas?

-Sí. Definitivamente no le agrado verme.

- Y esperabas lo contrario.

-…

-No tienes dudas. Pero quieres acercarte más a ella.

-Quiero ayudarla. ¿Eso es egoísta?

-Quieres ayudarla… para que ella te ayude a ti. La quieres arrastrar a tu mundo.

-Ya es parte de este mundo solo se está zafando, como yo lo hice.

- No es providente querer que las personas se den cuenta del peso que llevan. Eso es su decisión.

-Es una responsabilidad.

-Cada uno debe encontrarse con esa responsabilidad, cada uno debe aceptar cargar su cruz y por lo tanto. Deben hallarla solos.

-Ya empiezas aburrirme, voy por un té – dijo la chica y se alejo.

Y si Neptune fuera ajena a ella misma, Michiru le habría cerrado la puerta en las narices.

D=D=D

No había dormido en tres días, estaba exhausta, pero no quería ser atormentada por esas pesadillas otra vez. No desde que había conocido a Michiru Kaioh.

Nadie decide vivir, simplemente lo hace, nadie decide que hacer, hace lo que puede. Nadie decide su destino, ni tampoco puede huir de él. Bajo que circunstancia debería estar agradecida por una existencia en la que tengo que anhelar cosas que no puedo tener, una existencia en la que, entre más obtienes más deseas. Es un ridículo error de la naturaleza. Es ley de la naturaleza.

Para colmar la situación, todo indica que mi vida es prestada, que yo no soy lo que se supone que pensé que era. Pareciera que han regresado aquellos tiempos en que la gente nacía e inmediatamente se decidía que su futuro estaba en la guerra. Tiempo después ellos salían a la guerra orgullosos de ser portadores de un arma, exponiendo su cuerpo y derramando la sangre de otros. No intento ser melodramático. Pero es una estupidez. Nadie ni nada tiene el derecho de atarme las manos y, sin embargo, mis manos están atadas.

Sailor Uranus, proviene de un mundo devastado, en el que yo no hice nada, deje que todo pasara. No es suficiente con que mi pasado este marcado por una fechoría; ahora parece que tengo que pagar por eso. La condena será eterna. Si volviera a fallar, en este mundo en este tiempo, quizás en otro futuro volvería a renacer y mi pasado me cobraría de nuevo mi error. Por eso. Porque no lograré nada, prefiero renunciar y esperar la condena. "Mis manos ya están manchadas de sangre de cualquier manera" ¡Al diablo con el destino y el deber!

Me escuchas: ¡AL DIABLO CON EL DESTINO Y EL DEBER!

La rubia se miraba en el espejo. No importa cuánto intentara huir, al final la imagen estaba allí. Al final no era ella. No era Haruka Tenoh. Era su pasado y nunca dejaría de ser su pasado. Algo que no quería ser.

Entonces la imagen en el espejo le hablo.

-Buenas noches Haruka. Sabias que las pesadillas no tienen forma.

Inmediatamente Haruka se pego contra la pared. Su sombra comenzó a retorcerse, su cuerpo toco el piso y comenzó a tomar forma frente a ella. Tomo su forma. Su verdadera forma. La de Sailor Uranus.

-Tú no eres más que un residuo del pasado. Por lo tanto deberías comportarte como tal.

-Yo soy Haruka Tenoh, soy Haruka Tenoh. ¡Soy Haruka Tenoh!

Salió rápidamente del baño y se dejo caer en la cama. Antes de que cerrara los ojos lo noto. Su sombra no estaba allí. Nuevamente tuvo pesadillas.

D=D=D

Analizando la situación.

Diario de Michiru Kaioh.

El tiempo en que he conocido a Haruka Tenoh es extremadamente confuso, no la busco por dudas, ayuda, hostigamiento u conmoción. Es que… es una persona a la cual solo tienes que observar para conocerle mejor. Me atrae el hecho de que sea un libro abierto para mí. Parece que la recuerdo de mi otra vida.

Hay que reconocer que es particularmente atractiva, sabe como conquistar sin hacer mucho esfuerzo; su voz es calma, profunda y sensualmente modesta, su habla adecuada y caballerosamente formal. Pensándolo bien, su porte es en absoluto el de un caballero, si tenemos en cuenta que la palabra "caballero" ya no se adjudica a cualquier hombre, es sumamente curioso que se la pueda adjudicar a Haruka".

Toca el piano… le gusta la música, es decir: la clásica. Definitivamente es todo un personaje.

He detectado algunas peculiares situaciones: cuando responde entrevistas habla sin cuidado, sin importar lo que digan, o la manera en que su interlocutor le mira, es notable que no le gustan las restricciones.

He notado con mis compañeras del colegio que es el tipo de persona que muchas quieren a su lado.

-¿Incluida tu?

Bueno, Haruka presume de ser buena en todos los deportes, es una estudiante modelo y la corredora más joven hasta el momento, pues puede aparentar tener veintitantos, pero solo tiene quince años o casi dieciséis. Pero hay algo que sabe y se da el lujo de presumirlo por sobre todo lo demás: ¡Está consciente de que es endemoniadamente atractiva!,
¡andróginamente atractiva!, cuando le han llamado "novato" no ha desmentido el apelativo. Le agrada que la confundan fácilmente con un chico… por lo tanto le agrada jugar en medida con las chicas. Lo que me hace pensar…

¡Que tiene un ego, tan grande como su auto!

El otro día en clase unas chicas le mencionaron diciendo que era su icono preferido, que les encantaría verla tocar el piano, que les parecía "cool".

Inmediatamente revolee los ojos pensando – Haruka es más que un ícono.

Hasta el momento he visto que muchas chicas le siguen por su fama, al igual que a mí me han seguido. Después ellas dijeron querer subir a su auto y dar una vuelta. Entonces me vire hacia ellas y les pedí por un momento su revista. Para que dejaran de hablar sobre ella.

-Jamás, jamás, subiría a su auto a unas chiquillas incautas y escandalosas. En todo caso ni siquiera merecerían algo así.

¿Celos Michiru?

El que sea una guardiana con una misión imposible, otra identidad, una vida no tan normal, y más responsabilidades no quiere decir que deje de tener quince años.

El día estuvo tranquilo y espero que mañana tampoco tenga que vérmelas con algún enemigo fastidioso.

Aunque… a mí también me gustaría pasear en su auto por el mar.

D=D=D

Analizando la situación.

Haruka.

-Michiru Kaioh, ¿Quies es Michiru Kaioh? Definitivamente alguien que no se anda con rodeos- pensó Haruka, mientras preparaba su desayuno tranquilamente. A su lado la chica rubia le miraba sonriendo.

-Sabía quién era yo, sin necesidad de preguntar. Me habrá visto en sus sueños como yo a ella –entonces su lado más egocéntrico sonrió – eso se escucha bien. ¿Habrá soñado conmigo?

…egocéntrica…

-El egocentrismo no tiene nada que ver. Yo también he soñado con ella.

Tomó un poco de jugo y se dirigió a la ventana.

-…hay que decirlo… es muy bella. Parece diosa mitológica.

-¿Qué clase de relación habremos tenido, en él pasado – dijo en voz alta.

Entonces Haruka recordó su encuentro con ella.

-Eso no debería importarte mucho. Ella está allí para hacerte cumplir el deber que no quieres.

- Por eso te buscó, por eso quería charlar contigo.

Después de desayunar Haruka salió de su departamento, tenía que buscar algunos discos.

-Cuando la conocí, tuve dos impresiones, la primera buena y la segunda mala. ¿Qué se de Michiru Kaioh? Lo que cualquier persona sabría, se supone que es un talento musical, aunque no puedo corroborarlo, así que no lo aseguro. Si de pronto después de una competencia se aparece una prodigio que no solamente es famosa si no también muy bella uno debe de sentirse afortunado así que… fue una visión satisfactoria.

Pero si de pronto te mira diciendo saber lo que ocurre contigo y quien eres en realidad. La imagen se vuelve… triste, decepcionante. Pierde emoción.

¿Qué si le hubiera aceptado el café?

-¡Por Dios! claro que se lo hubiera aceptado, quien soy yo para rechazarle. Es más, no va conmigo despreciar una invitación de una belleza así por qué si. Esa no sería Haruka Tenoh.

- Bueno, bueno es una belleza. Pero sus intenciones son aterradoras. Aún así, no sé nada de ella y no debe importarme.

Haruka entro a una tienda de discos tomó algunos y pago en la caja entre los títulos se podía leer: Hikaru Utada, Morning Musume, Michiru Kaioh, Robert Schumann.

No… definitivamente ella no debe importarme se dijo llevando la bolsa con sus nuevas adquisiciones.

D=D=D

-Haruka y Michiru, son dos chicas bastante interesantes. Pero entre más se acerquen la una a la otra. Más difícil será su relación. Después de todo el vórtice apenas se está formando.

1 De la película: "el regreso del capitán garfio" (con Robin Williams).

2 El dialogo en negrita está basado en el capítulo 106 de Sailor Monn S doblaje latino, y parte del que está en cursiva es del doblaje en Ingles.