Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

Bueno, este capitulo tiene un poco de todo, estoy segura de que os gustará una cosa que pasa :)

No sé que pasa que cuando me comentais no me llega ningún correo :S Me imagino que será algun problema de fanfiction.


~ Capítulo 5: Condiciones ~

EPOV

Me vi impotente mientras los enfermeros trabajaban en Bella y luego la llevaban a la ambulancia. Me recordó a cuando yo estuve en el extranjero y alguien era disparado o herido por una bomba. Era un caos luchar para arreglar lo que estaba roto, excepto con Bella, lo que estaba roto no podía ser visto. Ellos podrían limpiar su estómago y conseguir quitarle las toxinas de su cuerpo, pero hasta que ella no sanara emocionalmente, nunca estaría realmente bien.

Me metí en mi coche y seguí a la ambulancia. En el camino hacia el hospital llamé a Jasper y le pedí que relevara a la niñera y se llevara Anthony a su casa para pasar la noche. Jasper y su novia Alice adoraban a Anthony, así que sabía que no sería un problema. Ellos estaban en esa etapa de la relación en la que no estaban listos para tener hijos, pero disfrutaban de los niños de otras personas y practicaban para cuando tuvieran a los suyos 'algún día'. Discutí si debía llamar o no a Charlie y a Renee, pero luego decidí esperar y hablar primero con Bella cuando ella mejorara. Era evidente que ella no quería ningún tipo de contacto con sus padres, por lo que obligarle a verlos en ese momento podría terminar haciendo que ella volviera aún más hacia atrás de lo que ya había ido.

Cuando llegué al hospital, lo único que pude hacer fue esperar mientras que los médicos hacían todo lo posible por ella.

"¿El Señor Masen?", un médico me preguntó después de un par de horas.

"¿Sí?", le pregunté con ansiedad. Como era su cuñado, yo era un familiar legal y se me permitía tomar decisiones en su nombre.

"Tenemos a la Srta. Swan estable, tuvo suerte, aún estaba en las primeras etapas, pero ahora estamos más preocupados por su estabilidad mental. No podemos decir con certeza si se trataba de un intento de suicidio, pero sus registros anteriores indican que lo fue", dijo el médico tomándome por sorpresa. Decididamente no me esperaba escuchar que Bella había tratado de suicidarse. Me sentí mal, como si hubiera un enorme agujero en mi estómago. Yo sabía que ella estaba metida en las drogas, según sus propias palabras, pero sus problemas iban mucho más allá de lo que nunca imaginé. "Este no sería su primer intento de quitarse la vida", el médico me informó.

"Espere, ¿lo ha intentado antes?", le pregunté aterrorizado.

El médico me miró confundido, como si yo tuviera que saber eso. "Ella fue traída aquí hace ocho años, por supuesto no tenía ninguna identificación en el momento, por lo que la tratamos como una Jane Doe".

"Entonces", le dije mientras cerraba los ojos y trataba de pensar con claridad. "¿Ella también tuvo una sobredosis hace ocho años?".

"No, no creo que las drogas participaran en ese momento. Su psicóloga estará alrededor para ver cómo está tan pronto como se despierte. Usted puede ir a verla ahora si lo desea".

"Gracias", le dije con sinceridad y luego entré en la habitación de Bella. Se veía horrible, pero estaba mejor que cuando la encontré en su apartamento. Ella estaba durmiendo, así que me senté a su lado y me quedé en estado de shock viendo su cuerpo inmóvil. La tomé de la mano y la llevé hasta mi cara, me sentía impotente y perdido por completo. ¿Cómo podría alguien que estaba tan lleno de vida como un niño, hacer un giro terrible y convertirse en algo tan irreconocible?

Llevé su mano hacia abajo para que descansara en la cama, pero algo me llamó la atención. En el interior de su muñeca había una fina cicatriz horizontal.

"Oh, Dios mío", me dije a mí mismo. Me acerqué a ella y le miré la otra muñeca, tenía la misma cicatriz, y entonces me di cuenta de lo que el médico había querido decir con que su intento de suicidio anterior no había sido inducido por fármacos. Yo estaba muy confundido por todo el asunto. Había oído hablar de personas que se perdían en las drogas y trataban de quitarse la vida, por no ser capaces de salir de ahí, pero las cicatrices demostraban que ese no era el caso. Ella trató de matarse ocho años antes, y no tuvo nada que ver con las drogas. ¿Qué diablos corrió a través de su mente para hacerle creer que no tenía salida y se cortara las muñecas?

Yo sabía que le había fallado. Si no hubiera estado tan absorto en mi propio dolor por la pérdida de mis padres, no me hubiera alistado en el ejército y hubiera estado allí para ayudarla. Ella me salvó la vida cuando éramos niños y yo lo único que hice fue abandonarla, y me di cuenta de que mi abandono comenzó cuando comencé a salir con Tanya. Ella me quería en aquel entonces, y lo único que hice yo fue perder el tiempo con su hermana. No me podía imaginar lo que eso le hizo, por no mencionar el hecho de que la obligué a estar en nuestra casa de Forks, donde fue sometida a ver fotografías de nuestra "perfecta" vida en común. Supe en ese momento que su agitación emocional era sobre todo por mi culpa. Sí, ella tenía problemas con su familia, pero yo podría haberla salvado y que me mataran si fallaba una vez más.

Me senté junto a ella toda la noche, y cuando llegó la mañana por fin despertó.

"Hey", le dije con una sonrisa preocupada. Cuando me vio, gimió, y luego se dio la vuelta para darme la espalda. "Bella", dije y me detuve. Quería preguntarle si estaba bien, pero eso sólo sería una pregunta estúpida. Yo no sabía qué decir o cómo actuar, sólo quería arreglarlo, pero no tenía ni idea de cómo hacerlo. Si sus problemas eran realmente sobre mí y sobre Tanya, entonces tal vez estar cerca de nuestro hijo no sería lo mejor para ella. Nunca alejaría a mi hijo, así que, ¿cómo iba yo a arreglar los problemas de Bella?. "¿Cómo te sientes?", le pregunté después de un minuto,

"Como una mierda", murmuró ella, todavía de espaldas a mí.

"¿Qué pasó?", le pregunté en voz baja. "Me pareció que estabas bien cuando estuviste en nuestro apartamento".

Bella no me contestó, pero luego otro médico entró en la habitación y por su tarjeta de identificación supe que era una psicóloga. "Buenos días, Bella", dijo. "Y no creo que nos hayamos visto antes, soy la Dra. Esme Cullen", me dijo con la mano extendida hacia mí.

"Uh, Edward Masen", me presenté.

"¿Es usted un nuevo novio, o simplemente un amigo… amigo?", me preguntó.

"Uh, no, soy su cuñado", le dije tímidamente. Realmente odiaba toda esa cosa de ser 'cuñados'.

"Vale", dijo ella con curiosidad. "Bella, ¿quieres que el señor Masen salga de la habitación cuando tengamos esta conversación?".

"Realmente no me importa, porque no hay nada que decir. No traté de matarme, simplemente mezclé las cosas mal, eso es todo", dijo Bella a la defensiva.

"Bueno Bella, ambas sabemos que has usado drogas en el pasado para adormecerte, y sabes exactamente lo que puedes y no puedes mezclar. Las dos sabemos que una sobredosis en ti no se hace por error".

"Lo que sea", dijo Bella molesta y luego se hizo evidente que ella no iba a decir nada más, así que la Dra. Cullen cerró el historial y luego se levantó para irse.

"Si no tratas de ayudarte a ti misma, entonces no hay nada que yo pueda hacer aquí", dijo la doctora y luego salió de la habitación.

"Un momento, doctora", dije persiguiéndola. Cuando estuvimos fuera de la habitación, ella se detuvo y esperó a que le hiciera mi pregunta. "¿Qué pasará ahora?", le pregunté.

"Bueno, podemos tenerla aquí hasta que esté lo suficientemente bien como para irse a casa, o puedo hacer que la internen".

"¿Internar? ¿Como meterla en un hospital psiquiátrico?", le pregunté preocupado.

"Este es su segundo intento de quitarse la vida que conocemos, y definitivamente eso la calificaría para ser internada. Y eso sin contar todas las otras veces que ha sido sorprendida intentándolo. Ella fue condenada a sesiones obligatorias de terapia, de las cuales sólo apareció en la mitad. Ahora he estado indulgente con ella, porque veo mucho potencial, pero no puedo ignorar esto".

"No", dije rápidamente. "No, ella no necesita estar en un lugar como ese. Voy a llamar a sus padres y vamos a tratar de conseguir que ella nos deje encargarnos de ella".

"Con todo respeto Sr. Masen, sus padres han sido notificados en varias ocasiones, y aún estamos esperando a que vengan y la ayuden".

"Eso es mentira. Sé que sus padres se irían a los extremos de la tierra para ayudarla", dije enfadado.

La doctora apretó los labios y negó con la cabeza ligeramente. "Ese no es el caso, señor, lo siento". Ella comenzó a caminar de nuevo, pero yo la seguí, no acabando la conversación todavía.

"¿Entonces ella va a ser internada?", le pregunté en estado de pánico.

"Bueno, aún no lo he decidido. Si no podemos probar el intento de suicidio, entonces técnicamente no puedo detenerla, pero si siento que ella está poniéndose en riesgo a sí misma y no aparece en sus evaluaciones psicológicas semanales, entonces será internada".

"Se lo juro, yo me encargaré de ella. Me aseguraré de que ella tenga un lugar para quedarse y que acuda a todas sus sesiones de terapia".

"Señor, usted no puede obligarla a eso..."

"Me doy cuenta de eso, pero voy a encontrar una manera de convencerla de que vaya. Voy a averiguarlo, sé que puedo", le dije de manera convincente.

Ella lo consideró por un momento y luego asintió. "Más visitas al hospital y la internaré. Yo quiero que ella tenga una vida exitosa y si alguien está dispuesto a ayudarla con eso, entonces estoy dispuesta a darle una oportunidad".

Asentí y me di cuenta de que acababa de firmar para la batalla de mi vida. No tenía ni idea de lo que iba a hacer, especialmente con Tanya volviendo a casa en poco más de una semana, pero tendría que descubrirlo. Yo no podía perderla de nuevo.

A la tarde siguiente Bella fue dada de alta, pero cuando me vio, trató de caminar en la dirección opuesta.

"¡Bella espera!", la llamé y corrí tras ella.

"Ya hemos pasado por esto, Edward, no puedes retenerme y no me quedaré de otra manera", dijo sin parar.

"Pero le prometí a tu psicóloga que yo me encargaría de ti", le dije.

"Yo no necesito que nadie me cuide", dijo con amargura.

"¿De verdad?, porque yo creo que sí. Todo lo que sigues diciendo es que has estado viviendo por tu cuenta durante la última década, por lo que no necesitas ayuda ahora, pero tal vez si hubiera habido alguien, entonces no hubieras tratado de suicidarte".

"¡Eso no es asunto tuyo!", dijo airadamente. "Además, yo no estoy sola... tengo a..."

"¿A quién, a Jacob o a Jaclyn?", le pregunté con incredulidad.

Ella entrecerró los ojos hacia mí. "¿Cómo lo sabes?".

"Él... ella... lo que sea, me dijo dónde encontrarte la última noche. Mira, él... ella... lo que sea, obviamente no es suficiente para ayudarte".

"Yo no necesito ayuda", dijo de nuevo, pero con menos ira en su voz.

"Sólo ven a casa conmigo. Parece que pasas un buen rato con nosotros, ¿no?", le pregunté.

"Eso no importa. Tanya estará de regreso pronto y no hay manera de que me deje estar allí", dijo Bella en voz baja.

"Yo me encargo de Tanya... además, ella no volverá hasta la próxima semana, así que por lo menos dame tiempo hasta entonces", le supliqué. Yo seguía sintiendo ese odio que sentía por Tanya hervir hasta niveles poco saludables, pero justo cuando creía que no había una forma de odiarla más, siempre había algo que sucedía y aumentaba mi odio. El hecho de que tuviera que decirles, tanto a Anthony como a Bella que yo me 'encargaría' de ella, sólo hizo dolorosamente claro que Tanya era como una enfermedad, todo el mundo se consumía en su camino. Decidí en ese momento hablar con un abogado sobre cómo obtener la custodia total de Anthony. Sabía que era una apuesta arriesgada porque el sistema rara vez le concedía la custodia al padre en los divorcios, pero por lo menos tenía que ver cuáles eran mis opciones.

Bella me miró más allá de un momento interminable, y entonces me miró a los ojos y habló con calma. "No traté de matarme, al menos no conscientemente. El médico me dijo que soy maníaco-depresiva o bipolar, o lo que sea. A veces me olvido de tomar mi medicamento y al tiempo sin tomármelo termino deprimida y consumiendo drogas. No voy a dejar que vuelva a ocurrir, te lo juro, pero si te hace sentir mejor, me quedaré contigo hasta que Tanya vuelva".

"¿En serio?", le pregunté sorprendido. El hecho de que ella estuviera de acuerdo en venirse conmigo era la prueba de que al menos quería mejorar. El diagnóstico bipolar definitivamente tenía sentido, a veces ella parecía muy feliz y otras veces era fría y amarga; las drogas sin embargo eran algo totalmente distinto, algo que yo no entendía. Ella no parecía ser una adicta, pero cuando estaba drogada, las drogas realmente parecían echarla a perder.

"Sin embargo tengo algunas condiciones", dijo ella rápidamente.

"Vale, lo que sea", le dije.

"Te voy a dar esta semana para tratar de salvarme... o lo que sientas que es necesario, pero no puedes decírselo ni a mis padres, ni a Tanya, y necesitas asegurarte de que Anthony tampoco diga nada".

"¿Por qué?", le pregunté confundido. "Bella, tus padres nunca han renunciado a ti. He encontrado a Charlie en varias ocasiones mirando con ansia tu foto y hasta le he visto llorar a veces. Te aman Bella, ¿por qué no los dejas entrar?", le pregunté, rechazando lo que la psicóloga había dicho acerca de ellos. Tuvo que haberse confundido porque yo sabía que los Swan nunca se mantendrían alejados cuando Bella les necesitara.

"Edward, por favor. Necesito que Anthony y tú no les digáis nada, y cuando Tanya vuelva la semana que viene, necesito que me dejes ir".

"No", le dije firmemente. "Estoy cansado de su mierda, y no voy a dejar que os agobie a ti o a Anthony nunca más".

"Esas son mis condiciones", insistió Bella.

"¿Y entonces qué? ¿La próxima semana cuando Tanya vuelva, cómo se supone que voy a estar bien sabiendo que probablemente estés en algún lugar drogándote? ¿Y cuando nos veamos por la ciudad quieres que finja que no te conozco?", le pregunté con escepticismo. "No puedo hacer eso Bella, no puedo dejar que desaparezcas de mí otra vez".

"No voy a desaparecer, pero ya no me verás a tu alrededor", dijo extrañamente.

"¿Por qué?", le pregunté sintiendo que mi corazón estaba a punto de saltar fuera de mi pecho.

"Me voy a mudar a Las Vegas", dijo dejándome completamente sorprendido. Ella pudo ver claramente la expresión de desconcierto en mi rostro, por lo que decidió explicarse con más detalle. "Jake siempre ha querido ser una 'showgirl', así que nos vamos a ir juntos para empezar de nuevo".

Yo no sabía si reírme o simplemente estar cagado de miedo, o tal vez ambas cosas. "¿Tú y Jake?", le pregunté, a pesar de que sentí celos extraños cuando lo conocí por primera vez, ya me habían desaparecido.

"Sí, él es mi mejor amigo... no, es más que eso, es como una hermana para mí", dijo con una sonrisa.

Yo también sonreí. "Estoy seguro de que es una hermana mucho mejor que lo fue Tanya".

"Bueno, eso no es demasiado difícil", dijo en voz baja. "Mira, yo estaba pensando en marcharme con Jake desde el principio, y dado que nuestro contrato de arrendamiento acaba a finales de la semana, hemos decidido marcharnos. Yo no voy a seguir consumiendo drogas, lo prometo. Me tomaré mis medicamentos y me aseguraré de ver a un terapeuta en Nevada. Te escribiré todas las semanas, si eso te hace sentir mejor, pero... necesito que me dejes ir".

"¿Por qué no debería decírselo a tus padres ni a tu hermana?", le pregunté.

Ella miró hacia abajo mientras se mordía el labio inferior, antes de mirar otra vez hacia mí. "Porque eso es lo que te estoy pidiendo que hagas. Por favor, Edward, sólo eso... haz esto último por mí. Después de la próxima semana sólo tendrás que volver a como estaban las cosas antes de que yo regresara a tu vida. Sólo olvida que alguna vez estuve aquí".

Comencé a sacudir mi cabeza, pero de alguna manera debí de haberlo aceptado porque lo siguiente que supe es que estaba parado en su apartamento para que ella pudiera obtener una maleta con sus cosas para la semana. Me pidió que esperara en el coche para que pudiera hablar con Jacob por un minuto, y así lo hice. Diez minutos más tarde, Bella salía y Jacob la seguía, llevándole la maleta.

"Hey, gracias por cuidar de ella la otra noche", me dijo Jacob amablemente.

Asentí con la cabeza. "Gracias por decirme donde estaba", le dije con sinceridad y saqué la llave de mi bolsillo para dársela a él de nuevo.

"Nos vemos en unos días", le dijo Bella a Jacob.

"Vale cariño, diviértete", le dijo Jake a Bella y luego se abrazaron y se besaron rápidamente antes de que Bella se metiera en el coche. Puse su maleta en el maletero y luego le estreché la mano a Jacob antes de que regresara a casa.

Bella estaba muy cansada por su terrible experiencia, así que cuando llegamos a mi apartamento, estuvo lista para irse a la cama. Preparé la habitación para ella, y ella se metió antes de que yo llamara a Jasper para decirle que trajera a Anthony a casa. Bella se quedó callada por el resto de la noche, así que ni siquiera me molesté en decirle a Anthony que estaba allí. Él sólo querría ir y hablar con ella, así que decidí esperar hasta el día siguiente. Sin embargo, cada par de horas, me encontraba mirando a escondidas en su habitación, sólo para asegurarme de que estaba bien. Yo estaba aterrorizado por ella en ese momento, y no estaba seguro de que ella estuviera mejor, a pesar de que ella lo había dicho.

Después de que Anthony se fuera a la cama, preparé el sofá de la sala para dormir. Tanya y yo no habíamos compartido cama en más de cinco años, pero yo todavía mantenía mis cosas en la habitación principal para aparentar. Yo siempre dormía en la otra habitación, como era un apartamento con sólo tres dormitorios, no tenía otro lugar a dónde ir por la noche. Podría haberme quedado en la cama de Tanya durante la semana, pero prefería estar incómodo en el sofá.

Intenté dormir, pero no importaba lo cansado que estuviera por los últimos dos días, simplemente no podía dormir y no tenía nada que ver con estar en el sofá. Cada vez que cerraba los ojos veía la imagen de Bella en el suelo de su dormitorio, sucia y sin responderme, y sabía que iba a tener esa imagen horrible en mi mente por el resto de mi vida. No tenía ni idea de lo que habría hecho si ella hubiera muerto esa misma noche, la idea de eso era físicamente dolorosa.

"Oh, lo siento", la voz de Bella sonó suavemente en la oscuridad.

"¿Qué estás haciendo?", le pregunté en estado de pánico. Yo no estaba seguro de si estaba tratando de escaparse o de encontrar algo para drogarse, o simplemente quería conseguir un inocente vaso de agua.

"Yo... yo no podía dormir, así que iba a ver la televisión. ¿Por qué estás aquí?", me preguntó con desconfianza.

"Oh... he lavado todas las sábanas del dormitorio principal y quería que se quedaran limpias para Tanya", mentí patéticamente. Yo no quería que ella pensara que Tanya estaba tomando mi cama, así que no le dije la verdad.

"¿Quieres venir y acostarte conmigo por un rato?", preguntó inesperadamente.

Desde que nos conocimos, durante años, a menudo regresábamos a su casa del árbol y montábamos campamentos. Siempre amábamos dormir uno al lado del otro, especialmente cuando había nieve fuera, pero no lo habíamos hecho desde antes de que yo empezara la escuela secundaria. Sin embargo, una vez que Bella me pidió que me acostara con ella en la habitación, la idea de decirle que no pareció casi imposible. No había nada más que yo quisiera en ese momento que dormir tan cerca de ella.

"Vale", le dije y luego la seguí hasta la habitación de invitados. Ninguno de los dos dudó en subirse a la cama, era algo que todavía se sentía familiar y normal, casi de un modo extraño. Incluso después de tantos años de distancia, tenerla tumbada a mi lado era como la sensación de volver a casa. Era una sensación que no existía sin Bella, y me di cuenta de que una vez que ella se fue, yo nunca la sentí de nuevo.

Al principio nos acostamos en los lados opuestos de la cama, pero en cinco minutos ella se acurrucó junto a mí como siempre lo había hecho cuando éramos jóvenes, y nos quedamos dormidos juntos. Me desperté varias veces en la noche, sólo para sentir su pequeño cuerpo abrazado al mío, y luego me volvía a dormir con la seguridad de saber que al menos por el momento, ella estaba a salvo. Bella estaba en mis brazos y Anthony estaba en la habitación de al lado, por lo que todo el mundo podría haber desaparecido fuera de la casa y yo hubiera estado totalmente bien con eso.

Estaba seguro de que por la posición en la que nos habíamos quedado dormidos, no había manera de que Bella pudiera haberse escapado sin que me hubiera dado cuenta, pero cuando me desperté a la mañana siguiente, yo estaba solo en la cama. Me levanté rápidamente, aterrorizado de que ella se hubiera ido por la noche y nunca la volviera a ver, pero cuando abrí la puerta, sin duda pude oler algo cocinándose en la cocina.

"Hey", dije con una sonrisa después de ver a Bella enseñando a Anthony cómo hacer tortitas. La cocina era un desastre con el queso y las cáscaras de huevo por todas partes, pero Anthony tenía la mayor sonrisa en su rostro.

"Papá, estamos haciendo tortitas. Mamá no me permite ayudarla, pero la tía Bella ha dicho que si no la ayudaba, entonces nunca iba a aprender a hacerlas", explicó Anthony emocionado.

"Wow. Bueno, ella tiene razón", le dije.

"Bueno, ¿entonces por qué mamá no quiere que aprenda?", me preguntó un poco triste.

"Creo que mamá simplemente no quieren ningún desorden", le dije.

"Lo siento, lo limpiaré todo", dijo Bella rápidamente.

"No te preocupes por eso", dije con una sonrisa. Bella me miró por un momento y luego sonrió a medias y miró hacia abajo.

"Bueno, ¿algún plan para hoy?", Bella me preguntó casualmente. Era un sábado, así que teníamos el día libre.

"¿Qué quieres hacer?", le pregunté.

"Podemos ir a la playa", ella sugirió.

"Sí, ¿podemos papá?", Anthony me preguntó con entusiasmo.

"Claro, por supuesto", dije.

Después del desayuno nos preparamos para la playa y preparamos un picnic. Bella quería hacer un castillo de arena y volar una cometa, por lo que nos aseguramos de coger todas las cosas necesarias.

"Toma, llena este recipiente con agua", Bella me instruyó mientras nos sentábamos en la playa.

"El agua está congelada", me quejé. Siendo el noroeste del Pacífico la gente no solía ir muy a menudo a la playa para entrar en el agua.

"Oh, vamos, no seas un bebé", dijo Bella de broma.

"Anthony, ¿por qué nos vas tú a buscar el agua?", le dije.

"De ninguna manera, estoy ayudando a Bella con el foso", dijo mientras excavaba una zanja en la arena.

Gemí en broma y luego pateé la arena durante mi camino hasta las olas. Puse el cubo en el agua para llenarlo, cuando de repente una ola llegó y me empapó de cintura para abajo... y estaba muy fría. Yo podía oír a Anthony y a Bella reírse desde donde estaban sentados, así que me las pagarían. Si yo iba a estar frío y húmedo, entonces ellos también. Ambos se levantaron rápidamente y corrieron frenéticamente lejos de mí, pero por supuesto yo fui más rápido. Tal vez era una venganza por haberme hecho ir al agua, pero no me detendría hasta que estuvieran tan fríos y húmedos como yo.

Llegué primero a Bella y la cogí antes de prácticamente caerme encima de ella para que mi ropa mojada mojara también la suya. Anthony trató de proteger a su tía empujándome lejos de ella, pero yo sólo lo agarré y lo tiré en la arena al lado de Bella. No podía decir cuál de ellos se reía más.

Después de mostrarme satisfecho de que ambos estuvieran verdaderamente húmedos, nos calmamos e hicimos una hoguera para secarnos. A pesar de que hacía bastante frío ese día, el fuego estaba caliente e hizo todo el asunto un poco más tolerable. Bella incluso se quitó la sudadera para secarse más rápido.

"Bella, ¿por qué tienes moratones en los brazos?", Anthony preguntó preocupado.

"Oh... bueno, me hago moratones con facilidad", dijo incómoda.

"¿Ese chico, Jake, te ha hecho daño?", Anthony preguntó protectoramente.

"No cariño, Jake es realmente un buen tipo", trató de convencerlo Bella.

"¿Es tu novio?", Anthony le preguntó con un tono borde en su voz que nunca antes había escuchado de él.

Bella se rió. "No, él es sólo un amigo".

"Pero él te dio un beso", dijo Anthony desafiante.

"Bueno, Jake es así. Te lo prometo, sólo somos amigos", dijo Bella, pero Anthony no parecía muy confortado.

"¿Tienes novio?", le preguntó.

Bella se rió de su tono de voz extrañamente celoso, pero negó con la cabeza.

"Bien", dijo Anthony en voz baja, lo que fue demasiado gracioso, yo tendría que decirle algo cuando Bella se fuera al baño.

"Amigo, ¿te das cuenta de que ella es tu tía, no?", le pregunté.

"¿Y qué?", preguntó confundido.

"Que no puedes estar enamorado de tu tía. Eso está mal".

"No estoy enamorado de ella", dijo a la defensiva y perturbado por completo.

"¿Entonces por qué te importa si ella tiene novio o no?", le pregunté perplejo.

Se encogió de hombros. "Yo no quiero que nadie le haga daño", dijo en voz baja. "A veces parece triste y eso no me gusta".

Di una respiración profunda y luego suspiré profundamente. "Sé lo que quieres decir, chaval", le dije mientras envolvía el brazo por sus hombros y tiraba de él hacia mí.

Esa noche, después de llegar a casa de la playa, nos acurrucamos bajo una manta y vimos una película juntos. Fue idea de Bella, y Anthony se sorprendió una vez más por su comportamiento. A Tanya le aburrían las películas que le gustaban a Anthony y ella decía que las palomitas de maíz arruinaban los dientes, por lo que el que Bella fuera tan diferente fue un alivio bien recibido por él.

Los tres nos sentamos cerca para que pudiéramos caber debajo de la manta y llegar al tazón de palomitas de maíz. Anthony estaba entre nosotros, pero a mitad de la película me di cuenta de que él ya no me estaba tocando. Miré y lo vi apoyado en Bella, su cabeza estaba apoyada en el hueco de su cuello, y ambos estaban profundamente dormidos. El rostro de ella estaba colocado de manera que su nariz y su boca estaban enterradas en el pelo de él, y sus brazos se situaban en torno a él con suavidad.

En realidad fue una cosa muy emotiva de ver. La propia madre de Anthony no era tan atenta y cariñosa con él, y Bella se iría pronto, llevándose su bondad con ella. Pensé por un momento que hubiera sido más fácil para Anthony que nunca hubiera sabido que Bella existía, porque entonces no la hubiera llegado a conocer y no se sentiría mal cuando ella desapareciera de su vida de nuevo, pero yo sabía que el impacto de Bella en su vida se quedaría con él para siempre y haría de él una persona mejor. Yo era una persona mejor por conocerla, así que por supuesto él lo sería también.

Yo quería dejar a Anthony allí toda la noche, pero sabía que Bella comenzaría a sentirse un poco aplastada después de unas horas, Anthony tenía diez años, no cuatro. Me levanté y me puse a Anthony encima del hombro antes de llevarle a la cama. Cuando regresé Bella estaba despierta de nuevo y recogiendo los granos de palomitas de maíz derramados por todo el sofá.

"Gracias por pasar este tiempo con él", le dije emocionalmente. "Sé que esto realmente significa mucho para él".

Ella esbozó una sonrisa. "Significa mucho para mí también. Él es realmente mi único familiar que me aguanta".

Yo quería discutir con ella más y tratar de convencerla de que sus padres todavía se preocupaban por ella, pero parecía una pérdida de tiempo. Sin ni siquiera pensarlo, la abracé con fuerza y sólo la tuve para mí. Ella respondió moldeándose a mí y enterrando su cara en mi pecho. No me di cuenta de cuánto y por cuánto tiempo yo necesitaba ese abrazo hasta que ella estuvo ahí, y entonces empecé a pensar de nuevo cómo la dejaría ir.

Besé su pelo suavemente y luego cargué su cuerpo para así poder ir hasta el dormitorio. Ella no me pidió que durmiera con ella, pero yo sabía que ella quería que lo hiciera. Los dos nos metimos en la cama y ella se pegó a mí de forma automática, como la noche anterior. Su cabeza estaba apoyaba en mi pecho y su cuerpo estaba presionado fuertemente contra el mío. Uno de sus brazos se extendía a través de mi abdomen, e incluso sus piernas se entrelazaban de alguna manera con las mías. De repente ella movió el brazo que estaba en mi estómago y muy deliberadamente su mano se deslizó por debajo de mi camiseta y empezó a acariciar mis músculos.

Yo cerré los ojos involuntariamente por la increíble sensación de su piel en la mía, y no pude evitar el leve gemido que escapó de mis labios. Una parte de mí se sorprendió de que yo pudiera estar así por un acto tan simple, pero había pasado tanto tiempo desde que había sido tocado de alguna manera parecida a eso, que no hice nada contra ella.

Mi respuesta hacia ella fue obvia, por lo que ella hizo algo que nunca pensé que iba a suceder entre nosotros, se acercó y me besó. Fue una experiencia surrealista, y por mi vida yo no sabía cómo parar. Sus labios eran como la seda contra los míos, y mientras ella los separaba poco a poco, yo sabía que estábamos a punto de cruzar la línea que yo había estado sujetando con tanta fuerza durante tanto tiempo. Yo la quería a ella más de lo que siempre había querido algo en mi vida, y sabía que estaba mal, pero sentía que simplemente no me importaba nada más.

Nuestro beso suave de repente estalló en un ataque de pasión desesperado mientras ella se subía encima de mí y se sentaba a horcajadas en mi cintura. Mis manos se dirigieron a sus caderas, las agarré con fuerza mientras ella comenzaba a moverse contra mi pelvis, y no pude soportarlo más. La empujé para que se sentara frente a mí en la cama.

"Nosotros… no podemos hacer esto", le dije jadeando por falta de aire.

Ella sacudió la cabeza. "Definitivamente no", estuvo de acuerdo. Pero entonces nos volvimos a acercar como si fuéramos imanes. Estábamos de rodillas y nos veíamos impotentes mientras la ropa parecía irse fuera de nosotros por su propia cuenta, y perdíamos todo el control mientras que nuestros cuerpos se hacían cargo de todo. Yo no opté por quitarle la ropa interior, pero a medida que mis manos se resbalaron sin mi permiso, no pude pensar en una razón para parar. En ese momento no había una cosa en el mundo que pudiera hacer que no la quisiera, que no la llevara a donde… no sabía a donde quería llevarla. Necesitaba estar dentro de ella, y no hubo un solo pensamiento de duda a partir de entonces.

Terminé encima de ella, con nuestros cuerpos presionados tan estrechamente que no podía recordar lo que se sentía al no tener su piel en la mía de esa manera. No tenía ninguna intención de parar, pero en un momento de claridad hice una pausa. "Yo… yo no tengo..."

"Está bien", me dijo. "No tengo ninguna enfermedad y tomo anticonceptivos", dijo sin más que un soplo, y eso fue todo lo que necesité escuchar. Mis labios estuvieron de vuelta en los suyo y mi cerebro se movió a un lado para dejar que mi cuerpo mandara. Sentí como si estuviera en una neblina de un sueño, pero yo sabía que siempre recordaría con mucha claridad el momento en el que me empujé en ella por primera vez.

Era Bella a quien estaba sujetando, en quien me estaba enterrado profundamente, mi ángel Bella, a quien amé desde el primer momento en que la vi. Había tenido toda una vida de emociones reprimidas que se estaban encarnado en esa sensación perfecta de estar al fin totalmente conectados, tanto física como espiritualmente. Nunca había sentido nada igual, y yo sabía que nunca volvería a hacerlo. Podría morir después de eso y ser enviado a una eternidad en el infierno, pero aún así sería feliz sabiendo que había experimentado la felicidad pura de la tierra.

No pude acercarme lo suficiente a ella, o lo suficientemente profundo dentro de ella, y antes de darme cuenta sus músculos se estaban endureciendo a mi alrededor, lo que provocó un dolor en el centro de mi ser, seguido por una erupción de euforia pura que se extendió como una brisa tibia sobre mi cuerpo.

Dispuestos a dejar pasar el momento, me quedé dentro de ella y me sacudí con la sensación de adormecimiento que corría por mis venas. Me quedé dormido todavía dentro de ella y cuando el sol interrumpió nuestra paz, nos despertamos en la misma posición. Era un nuevo día y yo sabía que todo sería diferente.

Cerramos los ojos y sonreímos, y entonces le di el beso de buenos días. El beso hizo que nuestros cuerpos que seguían unidos se despertaran, así que seguimos justo donde terminamos la noche anterior. Después de que ambos nos corriéramos nuevamente, a regañadientes y de mala gana nos separamos para comenzar nuestro día. En realidad me sentía extraño al estar separado de ella, como si no tuviéramos que estar separados, pero ya era tarde por la mañana y lo último que necesitaba era tener que explicarle a Anthony lo que estábamos haciendo.

Pasamos ese día igual que el anterior, los tres salimos y nos reímos durante horas. Bella y yo no hablamos de lo que habíamos hecho y de lo que significaba, pero cuando Anthony no estaba mirando, nos encontrábamos a escondidas para besarnos o tocarnos de alguna manera.

Yo sabía que así era como se suponía que tenía que ser la vida, y a pesar de mi situación de custodia con Tanya, tenía que terminar con mi matrimonio. Yo no podía vivir con el temor de que Tanya se llevara a Anthony y ella misma se metiera en un entorno inseguro como hizo mi madre cuando mis padres se divorciaron, eso no era saludable para nadie. Yo no quería que Anthony creciera y se encontrara a sí mismo en un matrimonio sin amor y con miedo a dejarlo porque me había visto a mí hacer eso con su madre. La vida era demasiado corta y yo estaba cansado de no vivirla. Anthony era miserable con Tanya de cualquier manera, así que si él podía ser feliz con Bella y conmigo la mitad del tiempo, por lo menos eso sería una mejora.

Por supuesto seguiría cuidando de Tanya financieramente, ya que en realidad ella no tenía trabajo y era la madre de mi hijo, yo sin duda me lo podía permitir, pero eso era lo máximo que yo estaba dispuesto a ir con ella. Yo le daría la casa de Forks y pagaría la pensión alimenticia hasta el día que muriera, incluso le daría más de lo que le tocaría, sólo para obtener mí libertad y poder estar con Bella como siempre debería haber sido.

Los siguientes días fueron tranquilos y pacíficos, y sin embargo, cada vez que veía a Bella, mi estómago se revolvía y mi corazón revoloteaba como si quisiera volar fuera de mi pecho. Cuando nos mirábamos a los ojos su cara se iluminaba de una manera que nunca pensé que sería capaz de volver a ver después de haberla visto tan rota. Tal vez eso era todo lo que ella necesitaba, lo que ambos necesitábamos. ¿Había sido realmente así de simple, y nos habíamos juntado con la misma facilidad? Nos necesitábamos el uno al otro, y siempre y cuando nos aferráramos a eso, yo sabía que todo iría bien.

Los tres éramos como una familia, como debía ser una familia. Me tomé esa semana libre en el trabajo, pero Anthony tenía escuela, así que cada mañana Bella le preparaba el desayuno y el almuerzo y ambos lo llevábamos a la escuela. Cuando nos quedábamos solos, Bella y yo pasábamos ese tiempo viviendo como recién casados, como una pareja que no podía conseguir lo suficiente el uno del otro. No hablábamos sobre lo que nos traería el futuro y no hacíamos planes, siempre vivíamos en el momento, y yo no podía pensar en un momento en el que yo fuera más feliz.

Pero la realidad siempre volvía, y muy pronto, nuestra perfecta semana terminó.

"Tan pronto como le diga a Tanya que quiero el divorcio voy a hablar con Anthony sobre nosotros", le dije a Bella en voz baja. Era la noche antes de que Tanya volviera y yo necesitaba que Bella estuviera segura de mis intenciones. Yo quería estar con ella y que mi vil matrimonio terminara tan pronto como fuera posible.

Bella no respondió, simplemente se dio la vuelta hasta ponerse encima de mí, luego me besó en el cuello y me llevó dentro de ella otra vez. Su cuerpo era una sinfonía, y a pesar de que pesaba poco y los golpes en sus brazos aún estaban amarillos, ella era absolutamente perfecta. No había un centímetro de ella que no quisiera tocar, y después de sólo unos pocos días con ella estaba seguro de que ya estaba cerca del triunfo. Pero incluso después de que me las arreglara para besar cada parte de ella, sabía que no había manera de aburrirme jamás. Mi cuerpo sabía que le pertenecía a ella, y nunca había habido un momento en el que hubiera deseado algo diferente.

Cuando llegó la mañana de nuevo, me levanté casi ansioso de que Tanya llegara. Yo quería terminar de una vez por todas y finalmente empezar a vivir la vida que estaba destinado a vivir con Bella. Me desperté con una carga eléctrica en cada centímetro de mí, y yo estaba realmente vertiginoso.

"Hey amigo, ¿dónde está Bella?", le pregunté después de salir de la habitación. A menudo Bella se despertaba antes que yo y pasaba unos minutos con Anthony, así que pensé que esa era la razón por la que no estaba conmigo en la cama cuando me desperté.

"Oh, ella dijo que tenía que irse", dijo Anthony como si estuviera sorprendido de que yo no lo supiera.

"¿Qué quieres decir con irse?", le pregunté confundido. Sólo habían pasado unos días, pero la idea de que huyera de nuevo fue completamente incomprensible para mí.

"Ella vino a mi habitación muy temprano esta mañana y me dijo que se iba a Las Vegas... papá, ¿por qué se va a Las Vegas?", me preguntó confundido.

Me sentí entumecido. Yo no podía creer que en realidad se hubiera ido después de todo lo que había pasado entre nosotros, así que corrí a la habitación que habíamos compartido y mi corazón se cayó al ver que su maleta había desaparecido. Yo no sabía qué hacer, pensaba que nuestro tiempo juntos lo cambiaría todo, pero lo único que hizo fue dejar que me sintiera perdido por completo...


Parece que Bella ha desaparecido otra vez, dos capitulos más y sabremos lo que hizo que esté así... habrá que tener un poco de paciencia, jeje.

Para quien me ha preguntado por mi apendiz, ya estoy mejor, estuve una semana con dolor pero parece que ahora ya se me ha desinflamado y estoy bien, espero que siga asi :)

¡Nos leemos el lunes! :D


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