Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

Bueno, os dejo ya con la última parte del pasado de Bella, aunque este ya se acerca mucho a lo que hemos visto desde el PVO de Edward, pero bueno, así sabemos qué pensaba ella.


~ Capítulo 10 - Una década para respirar ~

BPOV

Lo último que pensé antes de que la oscuridad se apoderara de mí fue en la imagen de Edward sosteniendo a Anthony. Sólo los vi juntos brevemente, pero fue suficiente para darme la tranquilidad de saber que Anthony por lo menos estaba con uno de sus padres. No tenía ni idea de si Edward iba a volver al extranjero ni de cuándo lo haría, pero yo no había nada que pudiera hacer al respecto, y me iba a morir con la seguridad de saber que él nunca lo dejaría.

Le di la bienvenida a la muerte sabiendo que a pesar de que no podía estar con mi hijo en vida, siempre estaría con él espiritualmente y no había nada que Tanya pudiera hacer al respecto.

Pero la muerte fue mucho más fuerte de lo que esperaba. En la oscuridad se oyó un ruido extraño, un pitido, y el murmullo de la gente hablando en la distancia. Yo estaba confundida, pero luego pensé que nadie había estado nunca en el cielo y había vuelto, por lo que no podía decir con certeza lo que se suponía que debía ser.

De repente hubo una luz brillante, lo que sin duda tuvo sentido. Pero a medida que mis ojos se acostumbraban, miré a mí alrededor y me di cuenta de que no estaba realmente muerta. Estaba en un hospital... y estaba cabreada.

"Bienvenida de nuevo", dijo una enfermera regordeta con una sonrisa.

"No, no, no, no", dije en voz baja para mí misma. Yo no quería estar de vuelta, me quería morir, y no era justo que hubiera sido engañada.

En ese momento otra mujer entró en la habitación y me fije que en su tarjeta de identificación decía que era psicóloga. "Buenos días, ¿cómo te sientes?", preguntó la mujer con amabilidad. "Soy la Dra. Esme Cullen, y tenía la esperanza de poder hacerte unas cuantas preguntas", me dijo.

"Se supone que me tenía que morir", murmuré antes de mirarme las muñecas. Ahí estaba el dolor por mis cortes, pero las heridas estaban cubiertas con vendajes.

"Sí, pero te salvaron a tiempo", dijo la doctora en voz baja. "Y ahora tienes una segunda oportunidad".

"¿Quién me salvó?", le pregunté confundida. Yo pensé que no había nadie cuando sucedió, por eso me sorprendí al ver que estaba viva.

"Un transeúnte te vio tirada en la calle, sangrando, por lo que llamó a una ambulancia", explicó. "No tenías ninguna identificación, ¿me puedes decir tu nombre?".

Negué con la cabeza.

"¿Puedes decirme al menos qué edad tienes? Podemos tomarte la huella dactilar si no cooperas".

Pero todavía no respondí. Lo último que quería era que ellos supieran que era menor de edad y llamaran a mis padres. Incluso sólo pensar en ellos me enfadó aún más de lo que ya estaba, y pensé brevemente en buscar un arma y matarlos mientras dormían. Me había cortado las muñecas con la imagen positiva de Anthony y de Edward juntos, pero en ese momento estaba furiosa por eso. Edward podía haber estado borracho esa noche, pero cuando se fue, se llevó toda mi vida con él. Lo perdí todo, y le culpaba a él tanto como a Tanya y a mis padres. Si fuera posible cerrarles a los cuatro en una casa y volarla por los aires, lo habría hecho. Me llevaría a mi hijo y nunca miraríamos hacia atrás.

"Vale, bueno, creo que voy a tener que decirle a alguien que venga aquí con el kit de toma de huellas dactilares", dijo la Dra. Esme porque me negaba a hablar con ella.

En el momento en que se marchó, me quité el gotero como hice después de que naciera mi hijo y busqué algo para vestirme.

"¿Marchándote antes de tiempo?", una voz grave me preguntó desde la puerta.

Levanté la mirada para ver a una mujer de pie, y me sorprendí totalmente. Yo nunca antes había visto a un travesti, pero estaba segura de que ella... o él… lo era.

"¿Quién eres tú?", le pregunté vacilante.

"Yo soy la persona que salvó tu vida. ¿Quién eres tú?", él / ella me preguntó.

"Yo soy la persona a la que deberías haber dejado morir", dije con amargura y luego continué buscando mi ropa. Finalmente la encontré en un armario junto a la puerta, así que empecé a vestirme. Ni siquiera me importó que ese hombre/mujer estuviera en la habitación, tenía que salir de allí antes de que descubrieran quién era yo.

Me asomé fuera de la habitación y entonces una enfermera me vio, así que llamó a alguien para que me frenara, pero no había manera de que yo dejara que eso sucediera. Corrí, pero justo cuando pensaba que estaba fuera, un guardia de seguridad me agarró por detrás. Traté de gritar y patalear para alejarme de él, pero el tipo era enorme y la lucha era inútil. De la nada escuché un golpe fuerte y el guardia de seguridad me soltó antes de caer de rodillas y desmayarse.

"¿Qué...?", dije mientras miraba al suelo, y entonces vi al travesti detrás de él sosteniendo una porra.

"Hum, y ni siquiera me he roto una uña", dijo él / ella con aire de suficiencia mientras miraba su mano.

"¿Cómo has conseguido quitarle la porra?", le pregunté confundida, sabiendo que la porra tenía que haberla tenido el guardia de seguridad.

"Cariño por favor. Puedo tomar cualquier elemento del cuerpo de cualquier hombre sin que él lo sepa", dijo con una sonrisa.

"Gracias", dije con sinceridad. "Pero en realidad podría estar herido, tal vez deberíamos conseguirle un poco de ayuda", sugerí.

"Está en un hospital", dijo descuidadamente y luego me agarró del brazo y me llevó fuera del hospital.

"¿A dónde vamos?", le pregunté confundida.

"Bueno, por el olor de tu ropa yo diría que no tienes otro lugar a donde ir, así que te voy a llevar conmigo a casa. Soy Jacob, por cierto".

"¿Jacob?", le pregunté sugestivamente mientras miraba su atuendo.

Se miró a sí mismo. "Oh, ¿hoy soy Jaclyn? A veces me olvido de cómo me he vestido por la mañana", dijo mientras sacudía la cabeza.

"Mira, te agradezco que me quieras ayudar, pero no tengo ningún plan de quedarme por aquí mucho tiempo," le dije a él... ella.

"Cariño, ya sé que todo lo que te ha pasado parece estar mal en este momento, pero date un poco de tiempo, no vale la pena terminar con tu vida otra vez".

"No puedo vivir más así", le dije sin remedio.

"Muñeca, no debes de tener más de veinte años, tienes toda tu vida por delante de ti, haz las cosas bien".

"Tengo dieciséis", dije en voz baja. No estaba segura de por qué le dije eso, pero por alguna razón no me sentí tan sola en ese momento.

"¡Ay Dios!, voy a ser acusado de contribuir en la delincuencia de una menor… o tal vez en un secuestro", murmuró para sí mismo. "Dime cariño, ¿que puede ser tan malo en tu vida que te haya hecho querer matarte?", me preguntó.

"Es una larga historia", le dije en voz baja.

"Bueno, tengo tiempo", dijo con una sonrisa, y de mala gana me encontré yendo con él a su apartamento.

Era un lugar pequeño, pero estaba limpio y protegido contra el frío y la lluvia, por lo que me sentí muy bien al estar allí. Me encontré inesperadamente vertiendo mi corazón a un extraño, y él me tomó la mano todo el tiempo. No sabía cómo ni por qué Jacob decidió rescatarme, pero eso fue exactamente lo que hizo. Él me convenció de que algún día la verdad saldría a la luz, e incluso si ocurría en muchos años en el futuro, cuando mi hijo fuera un adulto, él vendría a buscarme. Tenía que estar allí cuando Anthony quisiera saber la verdad de mi boca, y si yo estaba muerta, él nunca llegaría a tener esa paz.

"La verdad siempre sale a flote", dijo Jake lentamente.

Jacob y yo rápidamente nos convertimos en una familia, aunque yo sabía que él nunca me traicionaría como hizo mi verdadera familia. Su familia le repudió cuando se enteraron de que era un travesti, pero él sólo se encogió de hombros y dijo: "Ellos se lo pierden".

Tomé sus palabras en serio y traté de limpiarme. Jake me dio un poco de ropa nueva y una nueva actitud ante la vida. Yo no quería ser siempre una patética perdedora, quería hacer algo con mi vida, porque si Anthony venía a buscarme, yo no quería que se horrorizara por lo que se encontraría.

Tuve un documento de identidad falso y un trabajo como camarera, pero conforme pasaron los años, noté como mi depresión se filtraba de nuevo en mí.

Nunca busqué droga, pero de alguna manera siempre parecía estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Algunas de los otras camareras de donde trabajaba se drogaban en el callejón, y tanto como yo fingía que estaba bien la mayoría de las veces, la idea de no sentir el dolor, aunque fuera por un par de horas, era demasiado buena como para dejarla pasar, así que me uní a ellas. Terminé volviendo a las drogar, y una vez más, me encontré despierta en un hospital.

"Buenos días", dijo un rostro familiar.

"¡Uf!", grité con enfado. Yo no estaba tratando de matarme, así que el hecho de que alguien llamara a una ambulancia y terminara en el hospital, sólo me molestó.

"Bueno, no sé si te acuerdas de mí o no, pero soy la Dra. Esme Cullen", dijo con una sonrisa.

Habían pasado un par de años desde la última vez que estuve allí, así que me sorprendió que me recordara, pero yo definitivamente me acordaba de ella.

"Bueno, esto es lo que vamos a hacer. Vas a decirme tu nombre y voy a pedir que vengas a citas semanales, o haré que te retengan aquí".

Fue fácil decir lo que yo elegí. Ella no me dejaría salir hasta que verificara mi nombre, pero como yo ya tenía finalmente dieciocho años, no podía obligarme a volver con mis padres. Pero yo tenía que ir a sesiones de terapia semanales, las cuales seriamente pensé en saltarme, pero eran gratis, así que pensé que en realidad podrían ayudar.

"Así que Bella, tu historial dice que eres una fugitiva. ¿Es eso cierto?", Esme me preguntó durante mi primera cita.

"¿Usted no se escaparía también si sus padres la enviaran a una cárcel y dijeran que era un internado?", dije con actitud.

"¿Podemos hablar de eso? Dime por qué fuiste enviada a esa escuela en primer lugar", preguntó Esme.

Me encogí de hombros. "Me pillaron robando cosas, y como mi padre es un policía, decidió enviarme allí en vez de hacerme pasar tiempo en la cárcel. Pero realmente eso no fue muy diferente", le dije despreocupada.

"¿Y cómo te sentiste con eso?", preguntó con suavidad.

"Maravillosa", le dije con una sonrisa, obviamente falsa.

"Bella, si no tratas de abrirte a mí, entonces yo no te puedo ayudar", me dijo.

"Mire, usted dijo que tenía que venir a estas cosas o de lo contrario estaría retenida, o detenida, o cualquiera que fuera el infierno, así que aquí estoy. Pero eso es todo lo que estoy haciendo, no tengo ningún deseo de hablar de esta mierda con usted o con cualquier otra persona. ¿Puedo irme ahora?".

En realidad quería contarle todo a Esme, ella parecía una persona realmente agradable, pero yo estaba tan quemada con la gente en la que se suponía que confiaba, que no sabía cómo dejar de lado mis secretos. Se lo conté a Jacob, pero él era como mi línea de vida en ese momento, y me negué a hablar de nuevo.

"¿Sabes?, hablé con tu madre por teléfono", dijo sorprendiéndome.

"¿Por qué?", le pregunté con amargura.

"Bueno, pensé que sería bueno decirle a tus padres que por lo menos estás con vida. Tenía la esperanza de concertar una cita contigo y tus padres, pero..."

"Pero ella no tenía ganas de venir para hablar", asumí con sarcasmo.

"Ellos tenían obligaciones a las que no podían faltar, pero espero que puedan hacerlo en otro momento. Tu madre sonaba feliz de saber que estabas a salvo", dijo Esme.

"Bueno, eso no me hace sentirme bien por dentro", le dije molesta. "¿Puedo irme ahora?".

Salí de la sesión, pero esa no fue la última vez que vi a la Dra. Esme Cullen. Fui a unas cuantas sesiones más, pero con los años me vi obligada a reunirme con ella en cualquier momento en el que me metía en problemas. Ni siquiera arañamos la superficie de mis problemas, pero era un extraño consuelo saber que ella iba a seguir intentándolo. Ella era básicamente una desconocida para mí, y sin embargo, podía sentir más compasión de ella durante nuestro tiempo juntas de lo que sentí por mi madre.

Tuve mis altibajos en los últimos años, a pesar de que mis subidas nunca eran tan altas y mis bajadas eran tan bajas que iba a terminar enterrada bajo tierra, de alguna manera logré salir al recordar las razones por las que aún continuaba.

Tuve momentos de felicidad en mi vida. Jacob y yo nos quedábamos hasta tarde, comíamos palomitas de maíz y hablábamos de nuestros sueños. Yo no tenía muchos, pero él quería ser una showgirl, así que nos prometimos que iríamos juntos a Las Vegas un día. No tenía ni idea de lo que hubiera hecho sin Jake, él me salvó la vida en más de un sentido y yo todos los días daba gracias a Dios por él. No sólo era mi mejor amigo, sino que era mi padre y mi madre también. Él era todo lo que yo necesitaba que fuera, y él siempre estaba ahí para mí.

Yo básicamente caminaba por la vida en un constante estado de conciencia nublada. Pasaba por varias emociones, pero no estaba realmente viva, sólo existía. Pero me sentí mal de nuevo en la época del décimo cumpleaños de mi hijo. Traté de no seguirle la pista con el paso de los años, pero fue casi imposible no hacerlo. Saber que todos esos años dolorosos en los que no me habían permitido tenerlo en mis brazos y saber que toda una década había pasado, era demasiado difícil de manejar por mi cuenta, así que volví a las drogas una vez más.

Yo había estado viviendo en esa ciudad durante mucho tiempo, y sabía exactamente a dónde ir para mantenerme alejada de las drogas, y también sabía todos los lugares donde las drogas eran abundantes y las vendían a bajo precio.

La última vez me pasé varias semanas con las drogas, pero yo ya estaba en la cuerda floja en mi trabajo, así que tenía que tener cuidado. Ben, del Bar Ben, fue muy indulgente conmigo así que tuve suerte, pero yo sabía que él estaba cansado de mi mierda. Me pasaba las noches drogándome, luego durmiendo toda la mañana, yendo a trabajar por las tardes durante las horas de mucha gente, y luego drogada otra vez. Jacob estaba preocupado por mí, pero conocía mi rutina, yo sólo necesitaba un poco de tiempo para trabajar en mis luchas internas, y luego me limpiaría de nuevo.

Fue después de una noche muy larga de drogas cuando mi mundo cambió de nuevo...

Yo había tomado un cóctel que nunca antes había tomado, y terminé pasándome más de lo que había planeado. En el momento en que volví en mí, ya era por la tarde, así que realmente necesitaba llegar a casa para asearme. Estaba pensando en mis cosas, aturdida y esperando el autobús, cuando de la nada Edward Masen volvió a entrar en mi vida.

Ver a Edward en ese momento fue tan surrealista que ni siquiera estuve segura de si él estaba realmente allí o si su imagen no era más que un efecto secundario y desagradable de la droga.

"¿Edward?", le pregunté aturdida. El sol estaba demasiado brillante ese día, por lo que hizo que mi cabeza se mareara y no pudiera pensar con claridad.

"Sí. Wow, no puedo creer que realmente seas tú. Te ves... crecida", dijo, cosa que realmente me molestó. Él me obligó a crecer sin ni siquiera saberlo, y pasaría un infierno de tiempo antes de que acabara sabiéndolo.

"Eso tiende a ocurrir", le dije molesta y luego miré por la calle para buscar al autobús. Yo soñaba con ver a Edward otra vez, y había alrededor de un millón de cosas que quería decirle, pero cuando él estuvo allí de pie, delante de mí, nada de eso pareció importar más. Tan enfadada como me convencí de que estaba, la verdad era que en el fondo yo siempre le amaría y lo último que quería era que él fuera arrestado por violación de menores si la verdad salía a la luz. Si pensara realmente que el decírselo haría las cosas diferentes, tal vez lo habría hecho, pero de todos modos había pasado tanto tiempo que no había manera de que Anthony quisiera estar conmigo. Yo no era más que una persona que se drogaba a veces y sin un trabajo respetable, y ellos tenían toda una vida feliz, juntos, una que nunca me incluiría a mí.

"¿Cuánto tiempo has estado viviendo aquí? Ya sabes, tus padres han estado muy preocupados por ti".

"Estoy segura", le contesté con amargura y luego miré por la calle. Casi me entraron ganas de reír ante la ridícula idea de que mis padres estaban preocupados por mí, lo único que les preocupaba era su preciosa reputación.

Edward me preguntaba cosas y yo estaba esperando a que el autobús llegara para salvarme de la explosión brutal de mi pasado. Pero cuando me pidió que lo acompañara a su hotel, de hecho me encontré a mí misma estando de acuerdo. No tenía ni idea de por qué, tal vez fue mi imperiosa necesidad de hablar con él un poco más para conocer cualquier cosa posible que él pudiera decir acerca de mi hijo, pero fuera el infierno que fuera, yo sabía sin duda que iba a ser una experiencia dolorosa.

En el momento en el que llegué a su habitación me di cuenta de que había sido un gran error. Yo no podía manejarlo y tenía que salir... pero él no me dejó, me agarró la muñeca y me arrastró fuera de la habitación. No sabía a dónde me llevaba, pero tampoco quería saberlo. No quería estar cerca de él en absoluto, porque lo despreciaba totalmente... y todavía estaba enamorada de él al mismo tiempo, algo que sólo me hizo odiarle aún más.

¿Por qué me sentía tan fuerte con él? Él técnicamente era mi cuñado y parcialmente responsable de arruinar mi vida, pero no importaba lo duro que luchara, yo todavía lo amaba con todo mí ser. En el exterior sin embargo estaba muy agitada.

Después de vomitar mi último cóctel de fármacos en el lado de la carretera, continuó para llevarme a Forks, lo que provocó que peleara e intentara huir como respuesta. Cuando llegamos a su perfecta y mierdosa casa, traté de correr, no había manera en el infierno de que él me metiera en su nido de amor. Excepto que él fue mucho más fuerte que yo y logró meterme dentro.

"Esa vieja bruja va a llamar a la policía", le dije después de que una de sus vecinas le viera metiéndome en casa en contra de mi voluntad. Tenía la esperanza de que él se asustara y me dejara ir, pero ni siquiera pestañeó.

Me quedé absolutamente asombrada cuando Edward comenzó a clavar la puerta con el fin de mantenerme dentro. Sin embargo, una parte de mí estuvo agradecida por ello. Yo no podía salir, pero eso también significaba que nadie más podía entrar. Yo podría calmarme si se trataba de Edward, pero si aparecía Tanya, probablemente acabaría matándola.

Edward se alejó por el pasillo, no estaba segura de lo que estaba haciendo, pero entonces me fijé en una foto de Anthony. Me sentí aturdida mirándole, como si estuviera mirando a cualquier otro chico, aunque supuse que no ayudó que Edward y Tanya también estuvieran en la imagen. Intenté duramente no pensar en ellos como una familia y enterré todas mis emociones para él tan profundamente que no sabía cómo sentirme.

Edward habló y yo le contesté distraídamente, pero después me fui a una foto diferente. En la segunda foto fue más difícil enterrar mis emociones, porque la escena era casi exactamente a como me la imaginé cuando yo todavía estaba embarazada. Estaban sólo Edward y Anthony con una sonrisa, parecía que estaban pasando un buen rato juntos, y no pude evitar la sonrisa pequeña que se escapó de mis labios al verlos. Por primera vez sentí que Anthony no se había perdido sin mí, porque él estaba donde se suponía que debía estar… con su padre. Los dos se veían muy bien juntos, no había manera de que pudiera imaginármelos separados después de ver eso.

"Se parece a ti", le dije, algo que yo siempre había sabido.

"Sí, es mi mini yo... bueno, ya no es tan pequeño".

Edward me dijo lo que Tanya le había dicho que me pasó, y aunque no me sorprendió en ese momento, hubo algo en su manera de decirlo que me hizo perderme por completo. Yo tenía dos opciones: o llorar histéricamente, o ir más allá del enfado. No había llorado en años y me negué a empezar entonces, así que opté por la segunda. Empecé a tirar cosas, tratando de romper todo lo que pudieran coger mis manos. Odiaba esa casa de mierda y todo lo que había dentro de ella. Odiaba toda esa mierda estúpida de Tanya y no quería nada más que viniera un tornado y destruyera ese lugar de mierda.

Cuando Edward siguió sin dejarme salir de la casa, redirigí mi destrucción hacia él, le ataqué y golpeé en el pecho una y otra vez. Yo odiaba a mucha gente en mi vida, pero en ese momento, él estaba en la parte superior de mi lista. Todo lo relacionado con esa casa era mi infierno personal, y él me estaba presionando contra las llamas. No estaba segura de si le gustaba verme arder allí, o si realmente pensaba que me estaba ayudando, de cualquier manera, tenía que encontrar una manera de adormecerme a mí misma otra vez.

"¿Has olvidado lo que significábamos el uno para el otro?", él me preguntó intensamente. "Sabes que eras mi mejor amiga... yo ni siquiera estaría vivo hoy si no fuera por ti".

Yo quería caer en sus brazos y derramar mi corazón en él, quería que envolviera sus brazos alrededor de mí y me besara la frente, como siempre había hecho, pero no lo hizo, y de todos modos yo ni siquiera sabía lo que le podía dar desde mi corazón.

Me encerré después de eso. No habría más gritos ni sueños con mi hijo y lo que debería haber sido. Yo no podía vivir en el pasado y no avanzar, así que me volví a mi existencia estancada. Pasé los siguientes días de esa manera, simplemente pasando el tiempo, esperando a que él tuviera piedad de mí y me dejara volver a mi vida emocionante.

Edward me preguntó una vez más lo que me pasó, quería escuchar mi versión de los acontecimientos que me hicieron irme de casa, pero de todos modos mi verdad estaba tan lejos de lo que mi familia había dicho que yo realmente no creía que él me creyera.

Pero había una pregunta que yo tenía para él... "¿Sigues enamorado de Tanya?", le pregunté. Él obviamente estaba nervioso por la pregunta, así que yo ya tuve mi respuesta. Yo sabía que él no la amaba, él me había dicho que no, por lo que en cierto modo casi sentí pena por él. Él estaba haciendo lo que pensaba que era lo correcto, quedarse con Tanya por el amor de Anthony, pero lo que realmente estaba haciendo era meterse en su propio infierno.

" Esto no es acerca de mí o de Tanya, es acerca de ti ", me dijo tratando de cambiar de tema porque sabía que yo podía ver a través de él.

"Siempre se ha tratado de Tanya, ¿no lo has aprendido a estas alturas?", yo le dije en voz baja. Era la mayor cantidad de honestidad que le podía dar en ese momento, sólo deseaba que de alguna manera pudiera entenderlo. "Siempre pensé que con el tiempo caerías enfermo por ella, y recuerda que en realidad me querías a mí ", le dije, lamentando las palabras tan pronto como salieron de mi boca.

"Nunca dejé de amarte, Bella", me dijo con fuerza. "Simplemente todo se convirtió en... algo diferente".

"Cierto, te refieres a que Tanya era más bonita y tenía un cuerpo mejor, ¿verdad?".

"Bella... yo...", dijo buscando las palabras que quería decir. "Tú eras sólo una niña", dijo finalmente.

"Lo que sea", le dije. Yo era apenas una niña de mierda en ese entonces, quien dio a luz a su hijo, pero supuse que eso no importaba. Yo sabía que no les importaba a mis padres, ¿por qué le iba a importar a él? "Mira, a pesar de lo que piensas, yo tengo un lugar para estar, así que, ¿me puedo ir?".

Después de una prueba ridícula de llamar para comprobar mi historia acerca de mi trabajo, finalmente quitó los tableros y dejó que me fuera, pero entonces vi a Tanya. Ella estaba de pie en la puerta, y cuando me vio, me miró con odio puro. Gasté hasta la última gota de control que tenía para no arrancarle el pelo, estaba perdiendo la batalla. Justo cuando estaba a punto de estallar, vi a Anthony... y todo lo demás desapareció.

Me quedé mirando al niño que no conocía y que no me conocía, y vi a mi bebé. Las fotografías no le hacían justicia, verlo allí fue un momento surrealista que nunca cambiaría por nada. Fue un momento que yo ni siquiera sabía que necesitaba, pero en ese momento pude respirar de nuevo. Era como si hubiera estado conteniendo la respiración desde la última vez que lo vi, y ese momento fuera una entrada brusca de aire en mis pulmones.

Pero él pasó a mi lado sin ni siquiera darme una mirada y desapareció por las escaleras, y luego me encontré conteniendo la respiración otra vez.

Yo prácticamente corrí por la puerta después de eso y juré que nunca volvería de nuevo. Por supuesto Edward me siguió, simplemente parecía que no podía dejar que me escapara del fuego. Por fin pude escapar de él diciéndole que le esperaría mientras él iba a por su coche, y luego salí de aquella maldita ciudad para siempre.

Las siguientes semanas fueron sorprendentemente tranquilas. Incluso me sorprendí a mí misma al no sentir la necesidad de recurrir a las drogas. Ver a Anthony vivo y sano fue en realidad beneficioso y me mantuvo sostenida por un tiempo. Sabía que era sólo una pequeña cura para la herida abierta que aún supuraba dentro de mí, pero tomaría cualquier alivio que pudiera tener en ese momento. Me iba a dormir cada noche con la cara de mi hijo en mi mente, y me despertaba por las mañanas con una sensación de esperanza. El mundo no podía ser completamente una mierda si Anthony estaba en él.

Pero entonces hubo otro encuentro inesperado...

Esme me había dicho que correr podría ayudar a aliviar algo de la tensión de mi vida cotidiana, por lo que a menudo iba al parque local para correr un poco cuando estaba teniendo un día particularmente malo. La casualidad fue haberme olvidado mi botella de agua cuando salí ese día, así que decidí parar y tomarme un refresco en un stand que había en el parque cuando alguien tiró de mi camiseta por detrás, así que me volví para ver quién era.

"Hola, ¿tú no eres mi tía Bella?".

Me sorprendí totalmente. Anthony estaba mirando hacia mí y esperando una respuesta, pero se me olvidó cómo hablar.

"Vi tu foto en la casa de mis abuelos. Lo eres, ¿verdad?", me preguntó de nuevo.

Sacudí la cabeza diciendo que no, yo no era su tía Bella, así que no estaba mintiendo.

"Sí lo eres. Me acuerdo de la foto, tú eres ella", insistió.

Miré a mí alrededor y de repente empecé a preocuparme al darme cuenta de que estaba solo en ese parque. No era el peor parque de la ciudad, pero definitivamente no era uno en el que debería estar solo. Así que empecé a sentir pánico, y yo sabía que no podía dejarlo solo, por lo que aspiré mis emociones y le pregunté dónde estaba su madre.

"Oh... ella no está aquí, pero mi papá está allí. Ven, vamos a hablar con él, él me demostrara que eres Bella", dijo él, pero antes de que yo pudiera argumentar, me agarró la mano y tiró de mí hacia las canchas de baloncesto. Su mano en la mía fue la sensación más increíble que había podido imaginar, estábamos piel contra piel, como la última vez que fui capaz de cogerlo. Nunca quería dejarlo ir, pero yo sabía que si me negaba a soltar su mano, probablemente lo asustaría.

"Papá, ¿no es esta la tía Bella?", Anthony le preguntó a Edward cuando llegamos hasta él. Le miré a los ojos y me sorprendió no ver en su rostro el dolor que yo esperaba. Traté de llegar a una excusa para irme, yo no quería irme en absoluto, pero había estado corriendo durante tanto tiempo que era difícil encontrar una manera de tomar un descanso. Cuando Edward se burló de mí con el juego del caballo, lo utilicé como una excusa para quedarme y seguir moviéndome.

Esa hora o así que pasé jugando con ellos tuvo que ser el mejor momento de mi vida. No sabía qué momentos como ese podían existir para mí, y después de que mi tiempo con ellos terminara, acepté ir al partido de hockey de Anthony. Sabía que cuanto más tiempo pasara con ellos, más difícil sería dejarlos de una vez por todas, pero yo no podía dejar pasar la oportunidad de ver a mi bebé jugar al hockey.

Me fijé en cuando era su partido y entonces esperé ansiosamente a que llegara ese momento. Me juré a mí misma que sólo sería una vez y después de esa noche dejaría de inmiscuirme en sus vidas. Sin embargo, cuando el partido terminó, traté de salir antes de que Anthony pudiera verme allí, porque yo sabía que no podría decirle que no si él me preguntaba que fuera a otro partido. Pero él me vio y no me pidió que fuera a otro partido, me pidió que fuera a su apartamento a cenar.

Por alguna razón era mucho más fácil estar en su apartamento que en su casa de Forks. No habían estado viviendo allí por mucho tiempo y no había fotos en todas partes, pero la mejor parte de todo fue el hecho de que Tanya apenas había estado allí.

Anthony me enseñó su habitación y después terminamos de cocinar la cena juntos. Yo no podía dejar de pensar en todas las veces que había cocinado con mi padre cuando era una niña, y por primera vez desde que me fui de casa, eché de menos a Charlie. Fue el mejor padre cuando yo era pequeña, pero después me quedé embarazada y él no supo cómo manejarlo. Yo siempre había estado enfadada porque él nunca se puso en pie por mí después de que Anthony naciera, pero aún así lo echaba de menos por lo que habíamos tenido antes de todo eso.

"Hey, ¿por qué haces eso?", Anthony me preguntó después de poner un huevo crudo en su rostro.

"Pensé que se vería bien ahí", le dije en broma. Mi padre y yo a menudo terminábamos con una guerra de comida, y yo no podía dejar pasar la oportunidad de hacerlo con Anthony, pero Anthony, obviamente, no lo entendió.

"Eso tiene huevo crudo", dijo paranoico.

"Oh, todo irá bien", le dije un poco molesta por su paranoia. Tanya le había jodido realmente la cabeza, y que me mataran si yo la dejaba salirse con la suya. Esme siempre me decía que la mejor manera de superar el miedo era enfrentarse a él, por lo que puse más huevo en cada una de sus mejillas.

"¡Podría morir por eso!", me gritó.

"Tienes razón", le dije en tono de disculpa. "Deberíamos estar poniendo esto en la cara de tu padre", dije con una sonrisa y froté las manos por todo el perfecto cabello de Edward. Yo no estaba muy segura de cómo iba a reaccionar, pero pensé que si Anthony veía que su padre no se asustaba por eso, él lo superaría también.

"Oh, estás muerta", dijo Edward con una sonrisa y entonces fue una guerra total. Edward no tenía miedo de jugar y ensuciarse cuando éramos niños, y yo estuve feliz de ver que Tanya no había matado esa parte de él.

Después de todo nos limpiamos, Edward me llevó a casa para pasar la noche, y luego me reuní con Jacob. Conocía lo suficiente a Edward para saber cuando no le gustaba alguien, y estaba claro que no le gustó Jacob, así que me despedí y rápidamente llevé a Jake a nuestro apartamento.

"Así que... ese era el famoso Edward Masen", dijo Jacob lentamente cuando llegamos al interior. "Guapo... es una especie de James Dean".

"Ni siquiera digas eso", le dije sabiendo que iba a decir algo malo.

"Yo no he dicho nada", dijo inocentemente. "Su hijo es adorable, tiene tus ojos".

"¿En serio?", le pregunté sorprendida.

"Sí, son exactos a los tuyos, no puedo creer que esa sanguijuela no se haya dado cuenta", dijo Jacob con frialdad.

Sabía que a Jacob no le gustaba Edward, no le gustó desde el primer momento en el que le conté mi historia. No le culpaba totalmente a él por lo que me pasó, pero sólo el hecho de que él estuviera saliendo con mi hermana después de lo que significábamos el uno para el otro, simplemente pareció que Jacob no lo vio bien. De hecho yo estuve de acuerdo, pero nunca me atreví a odiarlo realmente.

"¿Sanguijuela?", le pregunté sorprendida por su adjetivo hacia Edward.

"Todo lo que ese hombre te ha hecho es tomar y tomar. Tú salvaste su vida cuando era un niño, lo consolaste cuando sus padres murieron, ¿y qué es lo que él ha hecho por ti? Hum, vamos a ver, se tiró a su hermana y arruinó tu vida. Sí, yo lo llamaría una sanguijuela".

Le sonreí a Jake. A pesar de su actitud negativa hacia Edward yo sabía que en su corazón quería lo mejor para mí. Él fue muy protector conmigo, y yo siempre estaría agradecida por ello. "¿Pensaba que no ibas a decir nada?", le pregunté con las cejas levantadas.

"Lo siento... no he podido evitarlo", dijo tímidamente.

Le sonreí de nuevo y luego le besé en la mejilla antes de irme a la cama... pero ahí fue cuando la depresión volvió. Había tenido la oportunidad no sólo de ver a mi hijo, sino de hablar y jugar con él. Había oído su voz y lo había visto reír y hasta enfadarse. Era todo lo que hubiera deseado ver durante todo este tiempo, y sin embargo, no pude verlo. Él no me pertenecía ya, y nunca más lo haría. Si Tanya se enterara de que había estado pasando tiempo con él, todo podría terminar muy mal. Ella podría hacer que sus vidas fueran un infierno viviente, e incluso haría que arrestaran a Edward por violación, y yo no podía dejar que eso sucediera. Anthony necesitaba a Edward, sin él, Tanya mataría toda su alma.

Fui a conseguir droga y caí tan bajo como jamás había caído antes, y una vez más, volví a las drogas para sobrellevar la situación. Pero con la cantidad de dolor que tenía, lo de siempre no estaba haciendo su trabajo, así que durante el siguiente par de semanas empecé a tomar drogas más duras y más potentes... y una vez más, me encontré en una cama de hospital.

Mierda.

Me di la vuelta y me quedé completamente de piedra al ver a Edward sentado en una silla junto a mí. "¿Cómo te sientes?", me preguntó.

"Como una mierda", le contesté.

Esme entró en ese momento, pero yo no quería hablar con ella. No había intentado suicidarme, pero creo que en ese momento realmente no me hubiera importaba morir. Edward siguió a Esme por cualquier razón y yo me volví a dormir.

Como no podían probar que había tratado de matarme me dejaron en libertad la tarde siguiente, pero Edward estaba allí, esperándome. Él me pidió que me quedara con él, y a pesar de que básicamente le mandé a la mierda, cuanto más lo pensaba, más me decía yo misma que era una buena idea.

"Te voy a dar esta semana para tratar de salvarme... o lo que sientas que es necesario, pero no puedes decírselo ni a mis padres, ni a Tanya, y necesitas asegurarte de que Anthony tampoco diga nada"... "Y necesito que luego me dejes ir".

Él no entendía mis condiciones, yo ni siquiera estaba segura de si yo misma las entendía, pero necesitaba llegar a un acuerdo o de lo contrario no sería capaz de pasar la semana con él. Tanya no podía saber eso, yo no podía dejar que lo utilizara para separar a Anthony de su padre o tener a Edward atrapado como yo sabía que lo tenía. Y de esa semana podría vivir con Anthony y Edward y luego me marcharía y no volvería nunca más. Me volvería a llevar esos recuerdos conmigo donde quiera que fuera para el resto de mi vida. Tal vez en realidad pondría fin a mi vida más tarde, pero estaría bien con eso sabiendo que había tenido mi momento con ellos.

Y mi tiempo con ellos fue perfecto. No sólo pasaba el día haciendo el papel de madre por primera vez en mi vida, sino que me pasaba las noches envuelta en los brazos de Edward. Yo no tenía intención de dormir con él, pero con mis labios encontrándose con los suyos en la oscuridad, no supe cómo parar. Él me estaba besando, tocando, y ni una sola vez pensó que yo era Tanya.

"Yo… yo no tengo…". Hizo una pausa para murmurar y fue entonces cuando un pensamiento diferente se me ocurrió.

"Está bien, no tengo ninguna enfermedad y tomo anticonceptivos", le dije una verdad a medias. Yo había tomado la píldora en el pasado, pero sabía que con la medicación que me habían dado en el hospital no iba a ser efectiva. De hecho era el momento justo, podría quedarme embarazada de nuevo, sería simple. Podría recuperar lo que fue tomado de mí y nadie podría quitármelo de nuevo. Lo quería tanto que lo necesitaba, como necesitaba respirar. Necesitaba sentir el bebé de Edward dentro de mí una vez más, mirar a los ojos de nuestro hijo y que él me mirara sabiendo que yo era su madre. Era la única manera de sobrevivir más allá de esa semana.

Hicimos el amor y fue todo lo que soñé que sería. Él me quería, y cuando terminamos, me quiso otra vez. Hicimos el amor todas las noches, y durante el día nos besábamos y tocábamos cada vez que Anthony no nos estaba mirando. Era un oasis de cielo en medio del infierno que era mi vida.

Pero entonces mi semana perfecta acabó. Yo quería quedarme y decirle todo, quería luchar por ellos, pero no sabía cómo.

"¿Estás segura de que quieres irte?", Jacob me dijo cuando me reuní con él en el apartamento para irnos a Las Vegas.

"No", dije con una sonrisa triste. "Pero... no puedo quedarme. Ellos no me pertenecen a mí. Yo sólo me quede por un tiempo", le dije con voz entrecortada.

Jake sonrió con simpatía y luego me abrazó con fuerza. "Vamos, es hora de que me convierta en una bailarina estrella y que tú seas mi lacaya", dijo en tono de broma.

Me reí a pesar de mi dolor y dije: "No puedo esperar".

Jake y yo conseguimos otro apartamento y él consiguió un trabajo de bailarina en el gran escenario 'Soy una drag'. Era uno de esos shows en los que se servía la cena durante el baile, por lo que conseguí un trabajo allí como camarera. Era un trabajo monótono, pero al menos las drag queens eran muy divertidas y entretenidas. A parte de mi trabajo de camarera, también trabajaba en el Caesars Palace, en una de las tiendas de regalos.

Y entonces empecé otra vez a ponerme enferma por las mañanas. De inmediato supe que estaba embarazada, y al principio yo estuve más allá que feliz, pero luego la realidad se interpuso y me golpeó en la cabeza como un martillo...

"Tienes que volver y decírselo todo a Edward", insistió Jacob.

"No puedo. Si Tanya se entera..."

"¿Qué?", dijo Jacob tomándome por sorpresa.

"Podría hacer que arrestaran a Edward", dije lentamente. "Y ella tiene la custodia de Anthony, por lo que podría terminar quedándoselo para ella sola".

"Cariño, esa perra nunca podría hacer que arrestaran a Edward", dijo.

"Por supuesto que sí, ella es ese tipo de personas", le dije.

"Entiendo eso, pero eso significaría que ella tendría que admitir que se lo llevó de ti. Edward no sabe que tú eres la madre de Anthony, y eso es lo último que quiere Tanya. Imagina que ese pequeño pueblo se convierte en un hervidero de rumores sobre 'Tanya, la ladrona de bebés'. Ella se pondría completamente negra, lo sabes. Sólo haría que arrestaran a Edward si tú la expusieras a ella, ¿no? Yo sé que no es la mejor cosa en el mundo, pero vuelve allí, cásate con ese hombre tan pronto como se seque la tinta de los papeles de su divorcio, y luego criad a vuestros hijos juntos. No llegarás a ser la mamá de Anthony, pero puedes ser su madrastra y verlo cuando quieras".

Yo no podía creer lo estúpida que había sido. Jacob nunca había conocido a Tanya y él sabía cómo trabajaba ella. Él tenía toda la razón, si Tanya hacía que arrestaran a Edward, eso solo traería la verdad, y eso era lo último que ella querría. De todos modos Edward me dijo que se estaba divorciando de ella, ¿por qué no iba a querer estar conmigo?

Jacob me dejó prestado el coche que acababa de comprar y conduje tan rápido como pude para volver a Washington. Hice un par de paradas en el camino, pero llegué a Seattle en un par de días y mi corazón latía esperando verlos de nuevo... solo que ellos no estaban allí. Así que fui a Forks y reuní todo mi valor para llamar a la puerta de la casa que él compartía con Tanya.

"Has tenido mucho valor para presentarte aquí", dijo Tanya en el momento en el que me vio.

"Hola hermana, también me alegro de verte", dije con sorna. Realmente no me preocupaba por ella en ese momento, estaba a punto de recuperar a mi familia y no había nada que ella pudiera hacer al respecto. Yo no fui lo suficientemente fuerte para enfrentarme a ella cuando era más joven, pero ahora no iba a dejar que me tratara como antes.

"Edward no está aquí, y no va a volver pronto", dijo sin piedad.

"Vale, está bien". Me volví para irme pensando que estaba con uno de sus amigos debido a su divorcio, pero luego ella me llamó.

"Se alistó de nuevo en el ejercito por otros cuatro años más. Se fue la semana pasada".

"¿Qué?", sentí como si estuviera siendo apuñalada en el estómago. Fue un déjà vu, Edward se había ido y yo estaba embarazada y sin ninguna manera de aferrarme a Anthony. Sin Edward Tanya nunca me dejaría verlo, y yo no podía soportarlo. Después de estar tan entusiasmada y pensar que por fin iba a poder estar en la vida de mi hijo para quedarme, no pude soportar la idea de perderlo de nuevo.

Conduje sin rumbo, sin saber a dónde ir o qué hacer conmigo misma, y entonces lo vi. Anthony estaba allí de pie bajo la lluvia, esperando el autobús. Yo ni siquiera pensé, sólo actué.

"Hola Anthony", dije con una sonrisa.

"¡Tía Bella, has vuelto!", dijo emocionado.

"Sí, he vuelto para ver si querías venir conmigo de vacaciones", mentí. Odiaba mentirle, pero aún odiaba más la idea de Tanya sola con él.

"Tengo que preguntarle a mi madre primero", dijo inesperadamente.

"Oh... ya lo he hecho yo, me ha dicho que está bien", le dije rápidamente.

"¿En serio?", me preguntó con escepticismo. Él era un chico inteligente, sabía que Tanya normalmente no estaría de acuerdo en algo así.

"Sí, e incluso me ha dado un poco de dinero para comprarte ropa nueva cuando estemos allí", le dije.

"Genial", dijo con entusiasmo, se metió en el coche y nos fuimos.

Conduje durante todo el día, y cuando nos detuvimos en un hotel por la noche, saltamos en la cama y jugamos a las adivinanzas. Lo llevé a ver el Gran Cañón y la sartén más grande del mundo, y luego, hacia el final de la semana, nos dirigimos de nuevo a Las Vegas. Yo estaba nerviosa sobre llevarlo allí a causa de toda la policía, pero estaba sin dinero, así que necesitaba ayuda.

"Oh Bella", dijo Jake cuando me presenté en 'Soy una drag' con Anthony.

"Sé que esto está mal, pero yo no podía dejarlo allí con ella", dije con desesperación después de distraer a Anthony con un gran bocadillo.

"Entonces, ¿cuál es el plan?", me preguntó apoyándome.

"Necesito que lo vigiles un par de horas mientras que yo consigo algo de dinero".

"¿Y cómo vas a hacer eso?", me preguntó con desconfianza.

"Voy a hacer de puta en una esquina", le dije. Jacob se quedó sin aliento, pero se echó a reír. "Jake, estoy bromeando".

"Vale, ¿entonces qué?", me preguntó.

"Tengo un cheque de pago de Caesars. No es mucho, pero nos debería sacar de aquí hasta que pueda pensar en mi próximo movimiento".

"Bueno, tengo dos mil que puedes coger", dijo.

"No, Jake, no voy a coger tu dinero. Estaremos bien, no estoy asustada y voy a sobrellevar todo esto", le aseguré.

"Vale mi amor, vigilaré a tu niño durante el tiempo que necesites".

"Gracias. Te lo debo todo", le dije dándole un beso en la mejilla.

Fui a recoger mi cheque pero el director no volvería hasta la noche siguiente, así que no tenía otra opción que esperar. Volví a 'Soy una drag' y me eché a reír ante la reacción de Anthony por el lugar.

"Bella, no sé si sabes esto, pero todas estas mujeres... son realmente hombres", dijo en voz baja. Todo el mundo se preparaba para el espectáculo de la noche, por lo que las personas se movían por los alrededores y Anthony los veía con los ojos bien abiertos.

"Lo sé, amigo", le dije a la ligera. "Pero todos son muy agradables".

"Así que... ¿cuando conocí a Jacob era realmente un hombre vestido como una mujer, o era una mujer vestida como un hombre?", Anthony preguntó vacilante.

No tenía ni idea de cómo explicarle a un niño de diez años lo que era una drag queen, pero hice mi mejor esfuerzo. "Jacob es un hombre al que le gusta actuar como una mujer", le dije sin saber qué más decir. Anthony pensó en ello y luego se encogió de hombros, creo que simplemente no era algo realmente importante para él. Estaban faltos de personal esa noche, así que me ofrecí para trabajar, ya que necesitaba el dinero. Anthony se quedó detrás del escenario y vio todas las idas y venidas en torno a él. Me sentí mal por mantenerlo allí así, pero era algo que tenía que hacer. Él se quedó en silencio durante la mayor parte, pero después de un tiempo se animó y hasta empezó a hablar con otras personas.

"¿Cómo andas con eso?", Anthony le preguntó a Jake mientras miraba sus zapatos.

"Con clase, querido", dijo Jacob con un guiño mientras esperaba su turno para salir al escenario.

"Realmente los niños no deberían estar aquí", dijo otro camarera con amargura mientras ella traía las bebidas a los bailarines. Yo no la conocía muy bien, pero siempre me había parecido muy perra.

"Bueno Rosalie, realmente no tengo otra opción en este momento", le dije con actitud.

"¿Por qué no? ¿Y por qué diablos no está en la escuela?", cuestionó. "¿Qué clase de persona arrastra a un niño de su edad a un lugar como éste?".

"Una persona sin ninguna otra opción", insistí y luego me alejé de ella.

Volví a mi trabajo y vigilé a Anthony cada quince minutos o así. No es que yo estuviera preocupada por él, era sólo que lo miraba con completo asombro. Yo ya había pasado unos días con él, pero no podía superar el hecho de que él estuviera allí conmigo. Tenía a mi hijo y haría todo lo posible para aferrarme a él.

Una de las drag queens le dio a Anthony un juego electrónico portátil para jugar, por lo que fue casi absorbido por el mismo. Comió chile frito por primera vez y bebió con entusiasmo la margarita sin alcohol que tenía en la barra para él. Yo sabía que no siempre podría darle comida basura, pero era una delicia y yo quería que se divirtiera.

Como todavía estaba esperando mi cheque me pidieron que trabajara en el show al día siguiente, algo por lo que Anthony pareció realmente entusiasmado. Yo sabía que no era algo que él hubiera visto nunca antes, y el caos controlado de todo eso fue muy interesante.

"Bella, ¿cuánto tiempo vamos a estar de vacaciones?", Anthony me dijo durante uno de mis descansos en el segundo día.

"¿Te quieres ir ya a casa?", le pregunté con una sonrisa forzada.

"No... pero me gustaría que mi padre estuviera aquí con nosotros", dijo en voz baja.

"Yo también", le dije con sinceridad.

"Hey Bella", me dijo Rose por detrás. "Necesito hablar contigo un minuto".

"¿Sí?", le pregunté con curiosidad después de seguirla a la habitación de al lado.

"Mira, ayer por la noche... mi compañera de cuarto, Irina, y yo estábamos viendo las noticias y... vimos a Anthony", dijo ella tímidamente. "Mira, no conozco tú situación con él... si es una cosa de custodia o lo que sea, pero yo sólo quería advertirte de que Irina ha ido ir a decirles dónde te encuentras".

"¿Estás bromeando?", le pregunté en estado de pánico. "¿Por lo tanto es probable que ahora haya policías de camino hacia aquí?".

"Toma esto", dijo y sacó un fajo de billetes.

"No, no puedo aceptar eso", dije confundida en cuanto a por qué me estaba ayudando.

"Yo sé lo que es que te quiten a un hijo, y no creo que ninguna madre deba experimentar eso", dijo en voz baja.

"¿Cómo sabes que yo no soy la que lo quitó?", le pregunté con curiosidad.

"Bueno, primero, él se parece a ti... y segundo, puedo ver lo mucho que lo amas. Siento si me he estado comportando como una perra antes, sólo estaba tratando de averiguarlo... y estoy bastante segura de que lo he hecho".

"Gracias Rose, pero de todas maneras no puedo coger tu dinero", le dije.

"Sí puedes. No puedes esperar a tu cheque y lo necesitas, por favor. Yo no pude cuidar de mi hija, así que sólo quiero hacer esto por ti", dijo con sinceridad.

"Gracias. Tan pronto como lleguemos a donde quiera que vayamos, te lo pagaré", le dije y luego instintivamente le di un abrazo.

"No te preocupes por eso, sólo vete", dijo rápidamente.

Asentí con la cabeza y luego volví a por Anthony.

"Hey, es hora de volver a la carretera", le dije con una sonrisa tranquilizadora para no preocuparle.

"Vale... ¿a dónde vamos ahora?", preguntó.

"Uh... ¿qué tal Florida?", pensé en ese capricho.

"¿En serio? ¿Podemos ir a Disneyworld?", me preguntó con entusiasmo.

"Claro que sí. Y a los estudios Universal también", dije tan entusiasmada como era posible mientras caminábamos hacia el garaje. Jake me dijo que usara su coche hasta que estuviéramos seguros, y luego él volaría hasta nosotros y se llevaría el automóvil. Realmente tenía mucha suerte. Sin su ayuda y la de Rose nunca lo habría hecho.

"Bella, ¿al llegar a Florida puedo llamar a mi padre? Yo nunca antes he estado tanto tiempo sin hablar con él", preguntó Anthony.

"Uh... bueno, no sé el número de su base", dije con pesar. Yo estaba teniendo dificultades para encontrar el coche de Jake, pero nuestra conversación lo estaba haciendo aún más difícil.

"¿Su base? Mi padre me dijo que se iba a quedar con Emmett cuando se trasladara de nuevo a Forks. Está en un viaje de negocios, pero debería haber vuelto ya", dijo, por lo que me detuve en seco.

"Anthony, tu madre me dijo que estaba en el ejército", le dije lentamente, esperando que él se hubiera olvidado.

Él arrugó su rostro confundido. "No, él odiaba estar en el ejército. Además, dijo que era demasiado duro estar lejos de mí de esa manera, así que no volvería nunca más".

Cerré los ojos con horror mientras poco a poco me daba cuenta de lo que realmente había hecho. Tanya mintió. Por supuesto que Tanya mintió, ¿cómo podría haber esperado algo diferente a eso? No lo alejé de ella, probablemente a ella ni siquiera le importó, de hecho, probablemente estaría feliz de obtener la compasión de la gente. Había alejado a Anthony de Edward, y totalmente me odié a mi misma por ello.

"Tenemos que irnos ahora", le dije en voz baja y frenéticamente comencé a buscar el coche de nuevo.

Por mucho que odiara lo que Edward debía estado pasando, todavía no me atrevía a darle a Anthony de nuevo. Había esperado demasiado tiempo y había trabajado muy duro para conseguirlo. Así que simplemente decidí llamar a Edward y decirle que Anthony estaba bien... pero entonces vi varios coches de policía entrar en el garaje.

Agarré el brazo de Anthony y lo llevé rápidamente al interior, pero también había policía entrando a través de la sala de espectáculos.

"Bella, sal por atrás", Rose me dijo en un apuro. Era la última salida a la izquierda y conducía a un callejón.

"Gracias", dije y traté de salir de esa manera... pero estaba bloqueada y supe que no había ningún lugar a donde correr.

"Bella, ¿por qué hay tantos policías en todas partes?", Anthony me preguntó preocupado.

"Todo está bien", le aseguré con la mayor calma posible para que no tuviera miedo. "Vamos a volver a entrar", le susurré.

"¿Qué está pasando?", me preguntó de nuevo. Él no era un bebé, sabía que algo andaba muy mal.

"Necesito que te sientes aquí y que cuando la policía te pida que vayas con ellos, no tengas miedo, ¿vale?", yo le dije rápidamente. Parecía confundido, pero asintió con la cabeza, así que le di un beso en el pelo y le dijo 'te amo' antes de ir de nuevo hacia la puerta del garaje. Rose estaba en la sala y entendió lo que estaba pasando, así que ella asintió con la cabeza para que yo supiera que no lo dejaría hasta que la policía se lo llevara. El lugar estaba rodeado, así que sabía que no había manera de salir y yo no quería que Anthony viera como me arrestaban.

Todo sucedió tan rápido. En un momento estábamos hablando de ir a Florida y al siguiente estaba siendo detenida.

Finalmente fui derrotada de una vez por todas y supe que no iba a salir de allí. Había secuestrado a un niño y me lo había llevado a otro estado, y si Tanya tenía algo que decir sobre el tema, yo no iba a salir de la cárcel hasta que cumpliera los ochenta. La única esperanza que me quedaba era que Edward no fuera devorado por más mentiras de mi hermana y terminara su matrimonio de manera permanente. Anthony siempre tendría que pasar tiempo con ella, pero recé para que una vez que nuestro segundo hijo naciera, no fuera sometido también a una vida con Tanya. Yo nunca tendría la oportunidad de ser madre de cualquiera de mis hijos, no quería que Tanya lo fuera.


El lunes volvemos al presente y veremos si Bella sale de la cárcel o no ;)

Os recuerdo que el fic tiene sólo 17 capítulos, asi que en una semanita y poco lo terminamos, que pena :(

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