Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

Volvemos al presente ya con una interesante conversación entre Charlie y Bella ;)


~ Capítulo 11 - Revelaciones ~

BPOV

Una vez que toqué fondo, el único lugar para ir fue hacia arriba...

Cuando me metieron en la celda de la cárcel me sentí completamente muerta. Lo había perdido todo otra vez y sólo me tenía a mí misma para culparme. Yo fui imprudente y tomé la palabra de Tanya, cuando debería haber confirmado su historia y haberme asegurado de que Edward estaba realmente de nuevo en el ejército. Incluso aunque él realmente hubiera estado en el extranjero, yo probablemente habría terminado en la cárcel de todas formas, pero si hubiera sabido que estaba mintiendo, nunca me habría llevado a Anthony en primer lugar. Sabía que Anthony quería a Edward más que a nadie, y yo realmente estaba feliz por eso. Yo sólo rezaba para no haber asustado a Anthony por el resto de su vida.

Cuando Edward entró para preguntarme, me apagué por completo otra vez. En ese momento la verdad era como un cuento de hadas infantil, algo que yo sabía, pero que realmente ya no creía. Me había inventado tantas mentiras en los últimos años que era difícil ver a través de la bruma que habían causado, para centrarme en algo real.

Pero el ver a Edward defendiendo a Tanya fue como una patada en la cara... "Tanya puede ser una madre de mierda, pero ella lo ama a su manera, y tú no tienes derecho a alejar a un hijo de sus padres...", dijo agitado.

"¡Ella no es su madre!", grité, no pude evitarlo. Allí estaba él, sintiendo lástima por Tanya porque yo me había llevado a su hijo, cuando la verdad era exactamente lo contrario. Ella me quitó a mi bebé, pero nadie se molestó nunca con ella por eso, de hecho, mi madre incluso dijo que estaba orgullosa de ella. Estaba tan enfadada que literalmente veía rojo. En ese momento no pude recordar las razones por las que me había guardado el decirle la verdad durante tanto tiempo, en ese momento sólo necesitaba ser escuchada. Yo no sabía lo que pasaría con él en cuanto a la acusación de violación, pero sólo rezaba para que Tanya estuviera satisfecha con tenerme tras las rejas, y que tuviera un poco de piedad y compasión por él. Incluso si yo acertaba y él terminaba en la cárcel, yo no podía parar el efluvio de la verdad una vez que las compuertas se abrieran. Era imposible deshacer lo que había hecho, y sabía que nuestras vidas nunca serían las mismas.

... pero, por supuesto, Edward no me creyó. ¿Pero por qué no me creyó? Mi historia era ridícula, y él había estado viviendo en su mentira durante casi una década. Puesto que la verdad finalmente había salido, de repente me desesperé porque me creyera.

"No estoy mintiendo, Edward", le dije, pero él todavía no me escuchaba. Yo siempre me había preguntado lo que Edward diría si alguna vez se enterara de la verdad, pero nunca me imaginé que se negaría a considerar siquiera la posibilidad de que fuera cierto.

"¿Por qué dices eso, Bella?", me preguntó cerrándose completamente a sí mismo por mi historia. "Anthony se ve igual que yo, todo el mundo lo dice. Si Tanya hubiera robado a Anthony, entonces no se parecería a mí".

Y fue entonces cuando me di cuenta de por qué se resistía a la verdad, él pensaba que yo le estaba diciendo que Tanya lo robó al azar, lo que en realidad le haría no ser su padre. Edward era un padre increíble y amaba a Anthony con ferocidad, lo amaba lo suficiente como para permanecer en un matrimonio terrible que hacía su vida miserable, porque él pensaba que era lo mejor para su hijo, y pensaba que mi verdad quería decir que lo perdería.

"Nunca dije que no fuera tuyo", dije con calma, mirándole fijamente a los ojos.

"¿Cómo es eso posible?", me preguntó con desesperación. "¿Cómo podría ser mío y suyo no?".

"Porque es mío", espeté.

"Bella, tienes que parar esto", gritó. Pensé que sería un alivio que finalmente supiera la verdad, pero el hecho de que todavía no me creyera me hizo enfadarme... y desesperarme.

"¡No! He tenido esto guardado por mucho tiempo y no voy a guardarlo nunca más", le dije con fuerza. Las palabras eran como cristal en mi boca, y si tuviera que masticarlas, estaría absolutamente segura de que habría valido la pena si él las creyera. "Querías que te dijera lo que me pasó, así que eso es lo que estoy haciendo. Tú estabas borracho hasta el culo en una fiesta de mierda y pensaste que yo era ella. Yo estaba en la cama porque había gente en mi habitación, y tú fuiste allí y te encontraste conmigo, y entonces me follaste".

"Estás enferma, lo sabes", dijo frenéticamente con incredulidad. "Realmente necesitas ayuda".

Y entonces estallé. "Lloré durante una semana de mierda justo después de eso. Me dolió como el infierno, pero yo estaba tan enamorada de ti que ni siquiera me importó, pero luego te fuiste justo después. Estaba aterrada, por lo que no hablé con nadie por días. Unos meses más tarde me di cuenta de que estaba embarazada, pero me escondí porque estaba demasiado asustada como para decírselo a alguien. Cuando mis padres por fin se enteraron, ya era demasiado tarde para un aborto, pero dejar que se lo quedara mi perfecta hermana mayor fue la solución de mierda. Ni siquiera me preguntaron, di a luz y se lo dieron a ella, como si yo no fuera más que una puta incubadora. Dijeron que si alguna vez se lo decía a alguien, tú irías a la cárcel por violación, por lo que desde hace casi once años he mantenido mi boca de mierda cerrada".

Parecía enfermo... literalmente. Realmente pensé que él iba a vomitar en ese mismo momento, lo que me hizo sentirme diez veces peor de lo que ya me sentía. Todo mi cuerpo temblaba mientras la adrenalina bombeaba a través de mis venas, entumeciendo la ola de dolor que su reacción me había causado. Yo había estado aferrándome a esa ola de dolor durante mucho tiempo, tratando como el infierno de contenerla, hasta que hirvió bajo la superficie y luego entró en erupción llevándonos a los dos en su camino.

Se volvió para irse, pero yo no podía dejarlo ir sin decirle que estaba embarazada por segunda vez de su bebé. Edward era padre ante todo, así que sabía que si algo le haría esperarse ese momento era el hecho de saber que iba a tener otro hijo.

En ese momento yo no estaba tratando de conseguir que me perdonara, sólo tenía que rogarle que cuidara de mis hijos. Sabía que si daba a luz siendo una presa, básicamente significaría que se llevarían a mi bebé lejos de mí rápidamente y se lo darían a los servicios sociales a menos que su padre estuviera disponible para cuidar de él. Así que Edward necesitaba estar preparado para criar a un segundo niño, y yo necesitaba que él me asegurara que Tanya no tendría sus manos grasosas en él. Pero lo más importante, necesitaba que él me asegurara que les diría a nuestros hijos cuánto los amaba yo, y que lo sentía por estar ausente en sus vidas. Yo sabía que él cuidaría de ellos y los amaría como ningún otro, pero estaba desesperada por no ser olvidada de nuevo, y yo no quería que pensaran que no los amaba más que a nada.

Pero Edward no me pudo garantizar nada. No me prometió que les diría a nuestros hijos que yo los amaba, y por primera vez desde que perdí a Anthony, lloré. Me quebré y lloré en el suelo de la cárcel. Fue más doloroso que cualquier dolor físico que nunca hubiera sentido, y no sabía cómo iba a conseguir pasar las próximas horas sola en la cárcel. Yo estaba completamente derrotada y no me quedaba nada dentro de mí para seguir luchando.

Lloré durante horas, rota y angustiada, en mi celda de la cárcel. Lloré por todos los años que me había perdido con Anthony, y lloré por todos los años que perdería con mis dos hijos. Lloré por Edward e incluso lloré por mi familia perdida. Por mucho que los odiara en la actualidad, echaba de menos como estaban las cosas antes. Echaba de menos el domingo por la mañana cuando mi padre y yo hacíamos tortillas, echaba de menos como mi madre peinaba mi pelo y me decía que a ella le hubiera gustado tener el cabello como el mío, maldita sea, incluso echaba de menos cuando Tanya se sentaba en mi cama y me hacía las uñas. Echaba de menos el momento en el que la vida era sencilla y tranquila. Echaba de menos la normalidad... lo que eso significaba.

Después de que mis horas de lágrimas terminaran, me sequé la cara y me senté, lista para enfrentar lo que la vida tenía reservado para mí. No podía seguir sintiendo lástima por mí misma, tenía que aceptarlo todo y encontrar un poco de fuerza para el niño aún dentro de mí. Al igual que cuando estuve embarazada de Anthony, yo sabía que no estaba sola porque llevaba a mi bebé conmigo dondequiera que fuera. La cárcel iba a ser difícil, y si no encontraba un poco de coraje, entonces me tragarían entera.

Me pregunté cuánto tiempo iban a mantenerme en esa pequeña celda, no era una prisión a largo plazo, por lo que sólo era cuestión de tiempo hasta que fuera trasladada a cualquier lugar en el que pasaría mi sentencia. Pero después de que me viera obligada a pasar otra noche fría en esa habitación, tuve otro visitante.

"Hey chica", dijo Charlie en voz baja. "Ha pasado mucho tiempo".

Me quedé absolutamente asombrada al ver a mi padre después de tanto tiempo. No entendía por qué había venido hasta Las Vegas para verme en la cárcel, cuando él no intentó ni una vez ir a alguna de las citas psicológicas que Esme trató de hacer en Seattle. Yo no lo entendí, pero no le pregunté tampoco. Quería llegar a través de los barrotes y pedirle que me sostuviera como solía hacer cuando una pesadilla me aterrorizaba, pero ya no era una niña y no estaba teniendo una pesadilla.

"¿Qué estás haciendo aquí?", le pregunté con amargura.

"Traté de venir ayer, pero Edward me quitó mi horario", dijo con una sonrisa pesada. "No parecía muy contento cuando salió de aquí, recogió a Anthony de inmediato y se fue para Washington", explicó Charlie distante. "Tanya dijo que él la amenazó para que se mantuviera alejada de Anthony. Supongo que es como debe ser".

"Supones", dije sarcásticamente. "Ella nunca debería haberlo tenido en primer lugar".

"Bella, sé que nada de esto importa ya, pero siento mucho lo que sucedió. Yo no sabía qué hacer o cómo manejar el hecho de que mi hija de quince años fuera a tener un bebé, así que hice lo peor que un padre puede hacer, me alejé. Yo no sabía cómo estar más en casa, así que pasé tanto tiempo en el trabajo como me fue posible para escapar del hecho de que había perdido por completo a mi niña".

"No la perdiste... por lo menos no en ese momento", le dije con rabia. "Yo no era ya una niña, pero aún te necesitaba y tú no estuviste allí".

"Lo sé, y no estar allí para ti en esos meses fue el mayor error de mi vida", dijo con tristeza. "No importaba que quisieras dar a Anthony en adopción, debería haberme dado cuenta de que era una cosa muy emocional para ti. Mi hermana tuvo un bebé cuando tenía diecisiete años y lo entregó, ella estuvo triste, pero siguió con su vida y pensé que tú también lo harías".

"Espera un minuto, yo no quería dar a Anthony", dije con incredulidad.

"Bella, firmaste los papeles", dijo confundido.

"No, no lo hice. Mamá me engañó para firmarlos, no me dejó leerlos y dijo que sólo eran los documentos legales para el hospital por haber tenido un bebé. Pensé que tenía que firmar con el fin de ser dada de alta con Anthony".

Mientras yo hablaba el rostro de Charlie, literalmente, cambió de color. Pasó de estar pálido, a rojo brillante, a morado, y luego un poco a verde, y volvió a palidecer. "Renee me dijo que estabas segura cuando firmaste esos papeles", dijo con los dientes apretados. "Sabía que tuviste un momento difícil cuando llegamos a casa, pero pensé que si realmente lo hubieras querido de vuelta, hubieras retirado los papeles de adopción".

"¿Qué?", le pregunté con rabia. "¿Cómo podría haber retirado los papeles de adopción?".

"Bells, tu madre te explicó todo eso... ¿no?".

Incapaz de hablar en ese momento, negué con la cabeza.

"Hay un período de tiempo en el que la adopción puede ser revocada. Se le da a la madre biológica la oportunidad de pensar acerca de su decisión y cambiar de opinión si quiere. Renee me dijo que había tenido esa conversación contigo y que le aseguraste que no querías quedártelo. Ella me dijo que estabas feliz de que él se quedara en la familia".

"Bueno, ¡Renee es una puta mentirosa!", le grité con lágrimas rodando por mis mejillas. Yo tenía quince años en ese momento y no conocía la ley, no tenía ni idea de cuales eran mis derechos. Fue aún peor teniendo en cuenta que mi padre era un oficial de policía. Yo confié en mi madre y ella me usó, me mintió y no le importó el daño que sufrí.

Charlie parecía que iba a caerse cuando se dio cuenta de que Renee nos había mentido a los dos, por lo que tropezó con una silla y se sentó antes de enterrar su cara en sus manos.

"¿Por qué no viniste cuando Esme te llamó para que te reunieras conmigo?", le pregunté entre mis lágrimas de rabia.

Él me miró y movió la cabeza sutilmente. "¿Quién es Esme?", preguntó confundido.

"La Dra. Esme Cullen. Mi psicóloga en Seattle", le dije lentamente.

Él negó con la cabeza más fuertemente. "Bella, no he sabido nada de ti desde que escapaste de la escuela de Chicago. Yo no tenía ni idea de que estabas en Seattle. ¿De verdad crees que si hubiera sabido que estabas allí no hubiera ido a buscarte? Yo no entendí por qué te escapaste, la escuela dijo que te involucraste con algunos chicos con problemas y estuviste recibiendo drogas de alguna manera, y luego huiste con ellos. Me quedé pensando que volverías, que no querías dejar a Anthony por completo, pero cuanto más tiempo te mantuviste alejada, más perdí la esperanza de verte otra vez. Era como si simplemente hubieras desaparecido, y me sentí completamente impotente".

"Pero te quedaste ahí. Te limitaste a observar como Tanya le daba a Edward mi bebé y le decía que era de ella".

"Creí que eso era lo que tú querías. Edward era su padre, y si él supiera que en realidad tú eres la madre de Anthony, las cosas podrían ponerse muy mal rápidamente", dijo en voz baja.

"Yo no quería que él fuera a la cárcel", le susurré y luego empecé a preocuparme otra vez. "Papá, no puedes dejar que Tanya haga que le arresten, no puede ser alejado de Anthony".

"¿Qué le arresten por qué?", Charlie me preguntó confundido.

"Por violación. Él sabe todo ahora, por lo que Tanya va a querer que lo arresten", dije en estado de pánico.

"Bells, cariño, él no puede ser arrestado por eso", me dijo en voz baja.

"¿Qué? ¿Por qué?"

"Primero, hay un estatuto de limitaciones en todos los casos de violación, y segundo, en casos como el tuyo, los padres tendrían que ser los que pusieran los cargos", explicó lentamente.

"Así... así que... ¿Edward nunca estuvo en riesgo de ir a la cárcel?", pregunté con una nueva ronda de lágrimas.

"Renee habló de que lo podrían arrestar cuando sucedió todo, pero eso estaba lejos de que sucediera".

"Pero tú no dijiste nada cuando ella habló de meterlo en la cárcel, sólo saliste de la habitación", dije en voz baja, tratando de comprender todo lo que pudiera para mantener mi enfado lejos de mi padre. Yo les había odiado a todos por tanto tiempo que era difícil dejar de lado ni siquiera un ápice de ese odio.

"Yo estaba enfadado porque ella mencionara el querer poner cargos contra él. Es decir, el chico acababa de perder a sus padres y estaba en el extranjero, no tenía idea alguna de lo que estaba ocurriendo. Así que cuando ella se planteó la legalidad de todo eso, sabiendo que yo era un policía y que tendría que hacer algo con ello, yo simplemente me enfadé y me fui. Ella estaba tratando de manipularme, al igual que lo hizo con nuestro matrimonio, y yo no podía tratar con eso en ese momento. No nos hablamos durante semanas después de eso, pero Bella, yo fui un cobarde y nunca fui el padre que necesitabas, y voy a sentirlo por el resto de mi vida. Tanya ha hecho la misma mierda con Edward durante estos años, pero al menos Edward no la ha aguantado como yo hice".

"Él se quedó con ella", dije en desacuerdo.

"Sí, porque él estaba preocupado de que si se iba sería mucho más difícil para Anthony. No me fui físicamente en esos años, pero no estuve emocionalmente y pagué el precio. Edward al menos estuvo ahí para su hijo todos los días. Lo que él y Tanya no tuvieron fue un matrimonio. Él llegó a casa desde Irak y ha vivido en una zona de guerra desde entonces. De alguna manera logró proteger a Anthony de las batallas, pero ellas todavía tenían un efecto en ambos. Cuando me enteré de que se estaban divorciando, me sorprendí, pero estuve feliz por él. Había podido salir antes de que ella pudiera hacerle un daño permanente a Anthony".

"Tu matrimonio con mamá no tenía nada que ver con lo que me pasó a mí", argumenté.

"Yo esperaba que no te afectara, pero lo hizo. Es posible que hubieras acabado quedándote embarazada de todas maneras, pero si me hubiera divorciado de tu madre antes, entonces tan extraño como suena, habría estado más activo en tu vida, debería haberlo estado. No debería haber confiado en que ella había hablado contigo sobre el tema, debería haber leído todos los papeles y no dar por hecho que tú habías entendido lo que estabas firmando. Tu madre y yo hubiéramos tenido la custodia compartida, así que cuando estuvieras conmigo, yo no habría pasado todo el tiempo en el trabajo y hubiera tenido algo de tiempo a solas contigo para llegar a conocer realmente cómo te sentías... pero mamá siempre estuvo a tu alrededor en ese momento, ella nunca me dio la oportunidad de hablar contigo cuando estuviste en casa. No estoy dando excusas, Bells, y me siento muy culpable por todo esto, pero necesito que sepas lo mucho que lo siento por todo".

"¿Todavía estás casado con ella?", le pregunté distraídamente.

"Estamos divorciados desde hace cinco años... debería haber sido desde hace quince. Ella no tenía trabajo y yo no tenía suficiente dinero para mantenernos por separado, por lo que lamentablemente todavía vivimos juntos en la misma casa. Pero nosotros no hablamos a menos que sea necesario o si viene Anthony de visita".

"No necesitas mantenerla", le dije.

"Lo sé... pero yo nunca tuve corazón para ponerla en la calle. Ella es la madre de mi única hija..."

"Yo viví en las calles durante meses", dije calentándome de nuevo. "Y ella no es mi madre. Ella es la mujer que me dio a luz, pero yo para ella no fui más que la sombra de Tanya. Ella le dio a Tanya todo lo que tenía, y a mí sólo me dio los restos cuando ella no los quería. Ni una sola vez se me permitió tener algo por mi cuenta, todo lo que tenía era de Tanya. Edward era mío, pero Tanya se lo llevó, Anthony era mi bebé, pero Renee sólo se lo entregó a Tanya como si él no fuera más que una de sus magdalenas gourmet. Él era un ser humano, y no tenían derecho a alejarlo de mí como si yo no fuera nada. ¿Qué hubiera pasado con él si Tanya no lo hubiera querido? ¿Me hubiera dejado tenerlo entonces? Yo no fui la única chica en el mundo de quince años que se quedó embarazada, ambos podríais haberme ayudado con él hasta que estuviera lista para hacerme cargo de él por mi cuenta".

"Lo siento, Bella. Te juro que yo no sabía que lo querías. Ella me dijo...", Charlie se detuvo bruscamente en su explicación y luego cerró los ojos y respiró hondo antes de continuar. "No voy a poner excusas por lo que te sucedió. Merecías tener el derecho de criar a tu hijo y yo te fallé como padre. Si pudiera volver atrás y hacer las cosas bien, lo haría. Haría cualquier cosa para devolverte el tiempo perdido, pero no puedo. Y lo siento tanto, tanto...", dijo y luego se rompió y comenzó a llorar. Yo nunca antes había visto a mi padre llorar, y aunque eso no me compensaba por lo que pasó, lo perdoné. Necesitaba perdonarle, tenía que dejar ir algo de la ira y del odio que había estado cargando durante tanto tiempo porque se había convertido en una enfermedad en mi vida. Yo de ninguna manera era inocente en todo, todos tuvimos una parte de culpa en el lío en el que nos metimos, y yo también había hecho algunas cosas que eran imperdonables. Si no podía perdonar a mi padre cuando él lo estaba pidiendo, entonces, ¿qué derecho tenía yo a pedir perdón a mis hijos cuando llegaran a ser suficientemente grandes para entenderme?

"Todos hemos hecho cosas que estaban mal, muy mal", le dije mientras lloraba con él. "No sé por qué esa noche no le dije a Edward quien era cuando él pensaba que yo era Tanya. Estaba borracho, pero no estaba alucinando. Yo podría haber hecho que se diera cuenta de lo que estaba pasando, yo podría haberlo evitado, pero no quise.

"Tú tenías catorce años", Charlie me defendió.

"No importa. Había un montón de chicas de catorce y quince años en mi escuela que habían estado con chicos de la edad de Edward. Yo era una estudiante de primer año, él estaba en el último, nuestra diferencia de edad no era algo inaudito. Yo sabía lo que estaba haciendo, sabía que él pensaba que yo era ella y no me importó. Después de eso me escondí de él. Él no se fue hasta unos días más tarde, podría haberle dicho la verdad, pero no lo hice".

"Tenías miedo", trató de razonar.

"Sí, lo tenía, pero eso no era excusa... estoy embarazada otra vez", le dije a Charlie bruscamente.

"¿En serio?", me preguntó horrorizado ante la idea de que yo estuviera embarazada en la cárcel.

"Sí, mira, puedo meterme en líos sin ninguna ayuda de ti o de Renee... o incluso de Tanya", dije con una sonrisa sin humor.

"¿El padre lo sabe?", me preguntó con vacilación.

"Es Edward, y sí, se lo dije ayer".

"¿Edward? ¿Cómo?... ¿cuándo ocurrió eso?", me preguntó confundido.

"Nos encontramos en Seattle y... es una larga historia, terminé quedándome con él y con Anthony durante una semana, cuando Tanya se encontraba en Italia", hice una pausa y luego me encogí de hombros con más lágrimas. "Quería quedarme embarazada. Fui estúpida y pensé que en realidad podría llenar el hueco dejado por Anthony. Le dije a Edward que estaba tomándome anticonceptivos cuando yo sabía que podía quedarme embarazada... secuestré a Anthony y aunque me di cuenta de que Tanya mintió acerca de que Edward se había ido otra vez al ejército, no quise llevarlo de vuelta", me sequé la cara, pero no sirvió de nada porque las lágrimas no paraban. "Ya ves, yo no soy inocente y no soy mejor que Tanya, soy peor. Ella trató de quedarse embarazada antes de saber que no podía y luego utilizó a Anthony para mantener a Edward con ella. Pero yo traté de quedarme embarazada y no tenía ninguna intención de decírselo nunca a Edward. Yo iba a quedarme a mi bebé y a dejar que Edward pensara que Anthony era su único hijo. En realidad pensé que tenía derecho a hacer algo así, pensé que era justo ya que no pude ser la madre de Anthony... y fui tan, tan, estúpida. ¿Cómo pude haber sido tan despiadada y cruel?".

"Cariño, tú tienes corazón", dijo Charlie con severidad mientras llegaba a través de los barrotes para acariciar mi rostro. "Has tenido una vida traumática. Sería difícil para cualquier persona pensar con claridad en tu situación. No importa lo que estuvieras planeando hacer, lo que importa es lo que hiciste".

"Me detuvieron, de lo contrario lo habría hecho", le dije llena de odio hacia mí misma.

"No, no lo hubieras hecho. Mírate. En este momento no te odias a ti misma porque hayas sido arrestada, te odias porque sabes que te equivocaste. Tú habrías llevado a Anthony a casa y le habrías dicho a Edward lo de tu embarazo, ya que no tienes en ti el pensamiento de herir a las personas. No eres Tanya y no eres Renee. Tú eres mejor que ellas, siempre lo has sido, y siempre lo serás. A veces la gente buena hace cosas que están mal, y la gente mala podría hacer lo correcto, pero eso es lo que las hace diferentes. Las malas no tienen ningún remordimiento, no se preocupan por la gente a la que hacen daño, todo lo que les importa es lo que es mejor para ellas. Nunca te compares con ellas otra vez, Bella. Tú tienes un buen corazón, y aunque te has equivocado, lo has hecho todo por amor".

"No me has visto en una década, ya no me conoces", susurré.

"Por supuesto que sí. Tú tienes el mismo corazón que siempre has tenido, el que cuidaba a los animales heridos y llevaba mantas y comida a un niño asustado. Es el mismo corazón que estuvo allí mientras que la persona que más amabas rompía tu corazón para estar con tu hermana. El mismo corazón que todavía estuvo allí para Edward a pesar del dolor que te causó, y lo consoló cuando sus padres murieron. Tú fuiste a la que todos tus amigos se dirigían cuando tenían algún problema o malestar acerca de algo, y ellos no lo habrían hecho si no fueras la mejor persona que ellos conocían. Un corazón como el tuyo no cambia".

"Por ser tan buena he acabado en la cárcel", le dije con voz entrecortada. "Tal vez pueda iniciar un nuevo circulo afectivo".

"Voy a sacarte de aquí, Bella, te lo prometo. Te he fallado antes, pero no voy a hacerlo de nuevo", dijo con convicción.

"No veo cómo puedes ayudarme, papá, esto está fuera de tu jurisdicción", le recordé.

"Ya se me ocurrirá algo".

"Cinco minutos más", dijo un guardia de repente.

Charlie lo miró con enfado y luego me miró a mí emocionado. "Yo sé que el no haber actuado antes puede hacer que esto parezca mentira, pero te quiero más que a nada, y te lo juro, voy a sacarte de aquí".

"¿Sabes lo que se me acaba de ocurrir?", le dije con desdén, porque no quería tener la esperanza de salir a corto plazo. "La última vez que te vi yo estaba en la cárcel en Forks, ¿recuerdas?", le dije con una sonrisa pesada.

"Tenía las manos atadas en aquel entonces, Bells. Robaste un montón de cosas, tuve la suerte de poder conseguir que te llevaran a esa escuela. Pero si hubiera habido una manera de sacarte de allí, lo habría hecho. Yo quería ir y despedirme de ti... pero fui un cobarde", dijo mientras lloraba de nuevo. "Debería haber visto eso como un grito de ayuda y no como la rebelión superficial de una adolescente. Lo siento mucho".

"No importa ya", dije en voz baja.

"Se acabó el tiempo", dijo el guardia.

Charlie me miró con toda una vida de arrepentimiento y luego sonrió con tristeza. "Te has convertido en una mujer hermosa, y voy a asegurarme de que tengas una vida digna de ti. Voy a sacarte de aquí", dijo otra vez.

"Te quiero papá", le dije con sinceridad. A pesar de todo, yo siempre lo amaría.

"Yo también te quiero, cariño", dijo con tristeza y luego a regañadientes siguió al guardia hasta salir.

No sabía cómo sentirme después de esa conversación con mi padre. Todavía estaba enfadada por un montón de cosas que él hizo, o no hizo, pero me sentí bien al dejar que mucho de ese enfado se fuera. Yo no creía que él pudiera sacarme, pero saber que iba a intentarlo me hizo confiar en que todavía le importaba y que no iba a ser olvidada.

Durante unos días más Jake me visitó cada vez que pudo, pero luego fui trasladada a una instalación más permanente en espera de juicio.

"Uh, ¿por qué me voy a subir a un avión?", pregunté confundida.

"El delito ocurrió en Washington, por lo que vas a ser llevada de vuelta allí", explicó uno de los oficiales.

Yo estuve realmente contenta con el traslado, el hecho de saber que estaría de nuevo en el mismo estado que Anthony fue un extraño consuelo. Por eso y por el hecho de que cuando mi bebé naciera, no tendría que viajar mucho para estar con su padre y su hermano.

Sin embargo, cuando llegué a la Penitenciaría del Estado de Washington, deseé volver a la cárcel de Las Vegas. Yo tenía una compañera de celda y estaba absolutamente demente.

"Si tocas cualquiera de mis cosas, te rajaré", me amenazó en el momento en el que estuvimos solas en nuestra celda.

"No voy a tocar nada", le dije medio nerviosa y medio molesta.

"¿Así que te han dejado embarazada?", me preguntó entrometiéndose.

"¿Por qué preguntas eso?", le pregunté porque aún no se me notaba.

"Esta es la zona de unidad especial, por lo que la mayoría de las chicas de aquí están embarazadas o son retrasadas".

"¿Cuál eres tú?", le pregunté irritada.

Ella se rió como una listilla. "Ninguna, yo soy menor de edad".

"¿Entonces por qué estás en una cárcel de adultos?", le pregunté con curiosidad.

"Porque maté a alguien brutalmente, por lo que fui condenada como una adulta".

"Oh", dije inquieta.

"Por lo tanto, ¿estás embarazada?", preguntó de nuevo.

"Sí", dije tímidamente. "¿A quién mataste?".

Ella sonrió sádicamente. "A mi madre cuando ella estaba embarazada de mi hermano pequeño".

"¿Por qué?", le pregunté perturbada.

"Porque no me gusta la gente embarazada", dijo directamente.

La miré horrorizada y automáticamente me protegí el estómago con la mano.

"Por cierto, mi nombre es Jane. Nos lo vamos a pasar muy bien juntas", dijo con una sonrisa.

Ella era completamente sádica, y cuando me reuní con mi abogado esa noche, pedí una nueva compañera de celda.

"¿Si ella mató a su madre durante el embarazo entonces por qué comparte habitación con una persona embarazada?", le pregunté en estado de pánico.

"Yo ya me había informado sobre tu compañera de celda y ella no mató a ninguna mujer embarazada. Es una mentirosa crónica, pero no una asesina de bebés. Fue arrestada por entrar en una pelea en su escuela, la otra chica con la que se peleaba se golpeó la cabeza y murió. Ni siquiera es menor de edad, tiene dieciocho años".

"Oh".

"No dejes que esas mujeres lleguen a ti, probablemente nunca oirás la verdad de ninguna de ellas".

Asentí con la cabeza, pero no me sentí mucho mejor.

"Por lo tanto, ¿aún voy a tener un juicio?", le pregunté después de un minuto.

"Bueno, vamos a empezar con una audiencia para determinar si un juicio es necesario. Si vas a luchar contra los cargos, entonces irás a juicio. Pero por desgracia la evidencia en tu contra es muy fuerte, y el juez lo tendrá más fácil si no presionas para que haya un juicio".

Yo sabía que él tenía razón, sabía que ir a un juicio iba a ser una pérdida de tiempo. No importaba que Anthony fuera mi hijo, yo lo había secuestrado de su tutor legal, por lo que no había nada que pudiera hacer para salir de ello. Mi única esperanza era que si yo cooperaba y le contaba al juez mi historia, obtendría una sentencia más leve.

La vida en la prisión apestaba, pero supongo que podría haber sido mucho peor. Yo estaba en una zona especial de la cárcel, por lo que básicamente, después de que mi bebé naciera y fuera arrancado de mí, me iría a vivir con las demás criminales y mi vida no sería más que el infierno a partir de entonces... por lo que más o menos mi vida no sería muy diferente a lo que estaba acostumbrada.

Era política penitenciaria que a ninguno de los nuevos reclusos se les permitía recibir visitas durante el primer mes, así que mi padre no me podía visitar, pero me envió una carta el tercer día de estar allí. No decía nada nuevo, simplemente más disculpas y su amor por mí.

Yo estaba en la cárcel de Washington desde hacía más de dos semanas y todavía no había oído hablar nada de Edward. No esperaba que me enviara rosas y dulces, o me susurrara palabras de devoción entre las líneas de una carta de amor, pero ya que yo estaba embarazada de su bebé, pensé que por lo menos me escribiría. Tenía que aceptar el hecho de que él no podía perdonarme, así que tanto como me dolía, traté de no esperar el contacto de él más que cuando viniera a recoger a nuestro hijo.

Pero entonces, todo cambió de nuevo...


¿Qué habrá pasado ahora? Mañana lo sabremos, jeje.

Muchas gracias por seguirme y comentarme esta historia:

Mentxu Masen Cullen, CindyLis, ludgardita, lanenisita, Isela Cullen, anita cullen, MillaPattzn, SweeDirtyDraco, Claudhia Lady Cullen, aryam Shields Masen, lu537, beakis, MixelintheDark, Sara-Crish Cullen, Marianixcr, msteppa, Naemii, pekascullen, vanesa pinilla, vale potter, lizco2, Alex-Cullen-Pattinson, EdithCullen71283, elena robsten, fer93vulturi, anamart05, L´Amelie, Pamelita, mgcb, Milhoja, Bite Me Sr Cullen, Laubellacullen94, AnnieFP, karenov17, MELI8114, Elisita, VictoriamarieHale, Chayley Costa, ini narvel, MaxiPau, Marrie Cullen Potter, Ana Pattz Potter, chusrobissocute, Nurysh, Lore562, deandramari, Rosi22, sandra32321, Loonydraconian, OdetteBennet, Kisara Mansen, nana Cullen, anybella, Giovanna Tey, Heart on winter, Babi, Isita Maria, janalez, JeniZuluCullenM, Patchmila Cullen Mellark, tita190288, yasmin-cullen, Ginegine, larosaderosas, RoxCM, gpattz, marycullen78, Mon de Cullen, hola, Mapi Hale, TereCullen, Ely Cullen M, Cath Robsteniana, Maya Cullen Masen, lokaxtv, kariinna20498, yeco, Mss1-cullen-swan, Aleowo, ViviORD´Cs, Annilet, Veroo Pattinson, Alejandra, LunaS Purple, Lakentsb, LiiQanLu, Seiya-Moon2, EleGL, zummy, Bella Bradshaw, caresme, isabel, ma pau cullen, EleGL, Xime, alma de mexico, ogda1975, LoreMolina, MLF Elektragedia, Kdaniela, Camila, Marchu, eNOhia, katlyn cullen. Si me dejo a alguien que me mande un privado ;)