Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

Ya he vuelto, he pasado unos dias de fallas increibles gracias a los invitados que he tenido ;)

Bueno, aqui os dejo el capítulo 15, el miercoles terminamos :(


~ Capítulo 15 - Errores compensados ~

BPOV

"Oh, Dios mío, ¿a dónde se ha ido?", pregunté preocupada cuando vimos que la habitación de Anthony estaba vacía.

Edward resopló. "Es probable que esté en el cuarto de baño", dijo con calma antes de salir de la habitación en busca de Anthony.

Bajé las escaleras para buscarlo por allí, pero después de buscar en toda la casa y no encontrarlo, empecé a sentir pánico.

"No lo he encontrado fuera", dijo Charlie mientras se acercaba a la casa.

"¡Anthony, esto no es gracioso! ¡Ven, ahora!", Edward le gritó, pero no había rastro de él.

"Voy a emitir una orden de captura", dijo Charlie rápidamente y luego cogió las llaves.

"Papá, él tiene que estar por aquí, ¿verdad?", le pregunté con la esperanza de que una orden de captura no fuera necesaria.

"Sí, Bella, tiene que estar por aquí, ¿quién más se lo podría haber llevado?", Jacob preguntó inocentemente, pero no pude evitar mirarle mal. "Lo siento", dijo en voz baja.

"¿Qué pasa con Renée?", Edward preguntó en voz baja.

"¡Esa perra!", Charlie gritó. "Sabía que ella tenía un motivo ulterior para venir aquí".

"Espera, no. Ella estuvo conmigo todo el tiempo, no hay manera de que haya tenido tiempo de entrar y llevárselo", les dije.

"No, pero ella probablemente sólo estaba distrayéndonos mientras Tanya venía y se lo llevaba", Edward hervía.

"Tú dijiste que había salido de la ciudad", dije en voz baja, sin querer creer lo que estaba diciendo.

"No, yo dije que la dejé en una estación de autobuses... podría haber hecho su camino de regreso", dijo Edward con los dientes apretados.

"Voy a buscar a mi patrulla y a dar vueltas por la ciudad en su busca", dijo Charlie.

"Voy a buscarlo yo también", dijo Edward antes de volverse hacia mí. "Lo encontraremos, te lo prometo", me susurró antes de besar mi frente.

"Espera, voy con vosotros", dije firmemente.

"Alguien tiene que estar aquí en caso de que aparezca", Edward me dijo.

"Jacob se quedará", le ofrecí.

"Sí, claro", dijo Jacob.

"Vale", murmuró Edward, por lo que ambos nos fuimos a su coche.

Mientras íbamos en el coche, seguimos explorando el bosque cerca de la carretera, esperando que él estuviera dando un paseo o jugando en los árboles en algún lugar, pero no lo vimos.

Dimos vueltas sin rumbo durante más de una hora, y con cada minuto que pasaba, comencé a perder cada vez más la esperanza. Habían pasado unas cuantas horas en las que había sido más feliz de lo que nunca imaginé que fuera posible, y estaba empezando a sentir que eso era todo lo que alguna vez iba a conseguir. Tal vez yo nunca iba a tener una vida con Anthony y Edward, tal vez había empujado demasiado mi suerte y me había permitido tener esperanza, cuando realmente nunca me la había merecido. Había metido la pata demasiadas veces, y parecía que iba a pasar el resto de mi vida pagando por ello. Secuestré a Anthony de Edward, era justo que sintiera el horror que él pasó. Al menos cuando antes yo estaba separada de él, sabía que él estaba a salvo... por lo menos físicamente.

"¿A dónde vamos?", le pregunté después de que él pareciera cambiar de rumbo.

"Sólo necesito ir a casa. Es el lugar donde se crió, y si ha huido, entonces puede haber ido allí. No sé dónde más buscar".

Yo odiaba esa casa. Odiaba los años que ellos vivieron allí como una familia, odiaba los días que estuve encerrada dentro, y la odiaba más por la última vez que estuve allí, cuando Tanya mintió y me dijo que Edward había vuelto al ejercito. Yo odiaba todo lo relacionado con esa casa, pero si mi hijo estaba allí, yo sabía que iba a pasar por alto toda la negatividad y estaría agradecida de que estuviera a salvo.

Cuando llegamos a esa casa, se veía vacía, pero luego me di cuenta de que alguien estaba en el interior al ver cómo se habían movido las cortinas.

"Alguien está aquí", dije en voz baja.

"Bueno, el agente inmobiliario tiene una llave", dijo Edward mientras ambos salíamos del coche. No me di cuenta del cartel en el césped que ponía 'En venta' hasta que lo mencionó.

Edward llegó a la puerta, y cuando fue a abrirla, se abrió de inmediato. No estaba cerrada con llave.

"¿Hola?", Edward llamó. A quien vimos moverse, definitivamente no quería ser visto. "¿Anthony?".

"¿Qué pasa con Anthony? ¿Por qué no lo encuentras?", Tanya dijo mientras se acercaba a nosotros.

"¿Qué diablos estás haciendo aquí?", Edward echaba chispas.

"Esta es mi casa", dijo secamente mientras miraba entre nosotros.

"¡Te dije que te fueras de la ciudad!", le gritó a ella.

"Estabas llamando a Anthony, ¿por qué crees que estaría aquí?", preguntó, haciendo caso omiso de su arrebato.

"Anthony no es asunto tuyo", le dijo con fuerza. "A menos que seas la que se lo ha llevado".

"Espera, ¿se ha perdido otra vez?", preguntó alarmada. "¿Qué diablos has hecho?", ella me gritó a mí.

"¿Ella?", Edward dijo con incredulidad. "Tú, perra. Te lo juro, si has tenido algo que ver con esto..."

"Edward, yo nunca me lo llevaría... es asunto suyo", dijo Tanya a la defensiva mientras me miraba.

"Tanya, voy a contarte un pequeño secreto... Bella es la madre de Anthony. Ella tiene el derecho a llevárselo donde demonios quiera. No tiene la necesidad de ocultarlo. Si quisiera llevárselo a Tombuctú para el resto de su vida, entonces podría y yo nunca iría tras ellos".

"¿Le permitirías llevárselo a quién sabe dónde, y no los perseguirías?", Tanya dijo con escepticismo.

"No, porque ahora que sé la verdad, como yo lo veo, Bella es la única que puede tener algo que decir en su vida. Ella es la única que es inocente en este lío enorme en el que se ha convertido la vida de todos, y si quisiera llevárselo lejos de todos los que la han hecho daño, entonces tendría todo el derecho. Yo confío en ella por completo, y sé que sólo haría lo que pensaría que es mejor para él... eso es algo que tú nunca hiciste".

"No me vengas con eso. Yo nunca dejaría que nadie se llevara permanentemente a Anthony", Tanya le desafió.

"Yo no dije que sería fácil, pero sí, lo haría. ¡Ahora lárgate de mi casa!", Edward dijo agresivamente.

"Pensaba que me estabas acusando de secuestro", dijo con aires de suficiencia.

"No, eres una estúpida, pero no una suicida", dijo amenazante. "Ahora, vete".

"No tengo otro lugar a donde ir", dijo en voz baja. "Te lo prometo, no voy a ser ningún problema para ti. Yo ni siquiera diré nada acerca de ninguna cosa. Ahora todo el mundo sabe que estamos divorciados, así que no habrá más fingimiento".

Cuando Edward no respondió, se volvió hacia mí. "Ahora a mí no me queda nada, y tú lo tienes todo. Pero por favor, deja que me quede hasta que pueda pensar en otra cosa que hacer. Os vais a ir de todos modos, ¿no? Siempre habéis odiado esta ciudad, podéis ir a cualquier parte. Este es el único lugar en el que yo puedo estar".

Me encogí de hombros. "Yo no tuve ningún lugar a donde ir, pero viví a través de ello... y yo sólo era un adolescente en ese momento. Estoy segura de que tú vas a estar bien", le dije con calma.

"Pero siempre has sido una superviviente, yo me voy a morir allí fuera", suplicó.

"Yo morí... un par de veces", le dije sin compasión. "Edward, no tenemos tiempo para esto, tenemos que encontrar a Anthony".

Él la miró por un momento más antes de dejar escapar un suspiro de enfado. "Esta casa está a la venta, así que será mejor que cojas tu mierda y te vayas. Si alguna vez te encuentro aquí de nuevo, haré que te arresten".

"Bien... pero no me puedes hacer salir de la ciudad", dijo tercamente.

"Eso lo veremos", dijo con un tono cómplice, y entonces le agarré la mano y tiré de él hacia afuera.

"¡No voy a desaparecer en el aire!", Tanya gritó detrás de nosotros. "¡Tengo todo el derecho a estar aquí!".

Edward y yo regresamos al coche y él comenzó a conducir de nuevo. Estuvimos los dos en silencio durante un minuto, pero me di cuenta de que él tenía algo que decir, así que sólo esperé.

"Lo siento por eso", dijo en voz baja. "Realmente pensaba que ella había salido de la ciudad".

"Me niego a dejar que ella o Renee me molesten más", le dije. Realmente, ver a Renee, luego ver que Anthony había desaparecido y ser emboscada por Tanya, era algo extremadamente difícil de tratar, especialmente porque había pasado todo en el mismo día, pero me negué a dejar que me deprimiera. Lo único que me importaba en ese momento era encontrar a Anthony, y más allá de eso no importaba nada más.

Y entonces algo me golpeó como una tonelada de ladrillos. "Sé dónde está", le dije a Edward rápidamente. No estaba segura de cómo lo sabía, pero estaba segura de que estaba allí.

"¿Dónde?", preguntó confundido por mi repentina revelación.

"En la casa de mi padre", le dije con seguridad.

"Bella, Charlie vendió esa casa a uno de sus compañeros. ¿Por qué crees que estaría allí?".

"Edward, sé que esto suena loco, pero estoy segura de que está allí. Sólo conduce hasta allí, y si estoy equivocada, entonces tendremos que seguir buscando".

"Vale", dijo en voz baja y luego dio la vuelta para ir en esa dirección.

Cuando llegamos a la familiar entrada, me sorprendió por lo poco cambiada que estaba. Yo realmente esperaba que los nuevos propietarios por lo menos la hubieran pintado, pero era la misma casa desteñida y agrietada que había sido la última vez que la vi.

Edward se sentó en el coche por un segundo, pero yo salí sin vacilar.

"Bella, la familia está en casa, Anthony ni siquiera los conoce, no estaría aquí", dijo Edward mientras salía del coche y me seguía.

"Él está aquí, Edward", le dije sin dudarlo. Era como si yo pudiera sentirlo, era tan fuerte como cuando lo sentía cuando todavía estaba dentro de mí. Esa casa tenía una gran cantidad de recuerdos horribles para mí, pero fue también el primer y el último lugar donde vi a Edward antes de que se desatara el infierno en mi vida, y también fue el último lugar en el que vi a Anthony cuando él era un bebé. Anthony estaba allí, tenía que estarlo.

Edward comenzó a caminar hasta el porche, pero yo me dirigí directamente hacia el patio sin vallas.

"¿Bella?", oí a Edward decir en voz baja detrás de mí.

Me detuve y me di vuelta hacia él. "¿Podrías ir a tocar a la puerta y hacerles saber que estoy aquí?", le pregunté. Él me miró con escepticismo. "Sólo confía en mí", le rogué con mis ojos para que me creyera, y en realidad lo hizo. Después de mirarme por un momento, él apretó los labios y asintió con la cabeza antes de volver a la parte delantera de la casa.

Levanté la vista hacia la casa del árbol destartalado que construí con Charlie cuando tenía seis años, y aunque no vi ningún movimiento, subí la escalera de todos modos.

Cuando llegué a la cima, miré vacilante y fui golpeada con un déjà vu acompañado de una avalancha de recuerdos... pero no me sorprendí. Yo sabía que él estaría allí, y la manera en la que él me miraba sabiendo que había sido encontrado, era exactamente la misma que cuando Edward me miró la primera vez que lo vi. Esa casa del árbol fue donde empezó mi vida con Edward, y también era donde mi nueva vida como madre de Anthony iba a empezar. Él sabía la verdad, yo podía verlo en sus ojos, y ya era hora de que yo diera un paso adelante y fuera la madre que debería haber sido siempre para él.

"Hola", dije en voz baja.

"Déjame en paz", dijo Anthony mientras se ponía de rodillas y se cubría el rostro.

Subí el resto del camino hasta la casa del árbol y fui a sentarme junto a él. Yo quería poner mis brazos alrededor de él y decirle que todo estaría bien, pero sabía que no le gustaría en ese momento.

"Has oído mi conversación con Renee", le dije, no era una pregunta, pero yo esperaba una respuesta de su parte.

Él permaneció con el rostro enterrado, pero asintió.

"Anthony, siento mucho que te hayas enterado así. Tu padre y yo estábamos planeando decírtelo hoy, pero no hemos tenido la oportunidad", él no respondió, así que continué. "Cuando yo tenía quince años, te di a luz, y mis padres pensaron que sería mejor que mi hermana te criara como si fueras suyo. Yo estaba molesta... y triste, y no pude manejar la situación".

"¿Tú querías quedarte conmigo?", Anthony murmuró en sus rodillas.

"Por supuesto que sí. Yo te amaba mucho, incluso antes de que nacieras. Yo quería estar ahí para ti, pero mis padres no me dieron la oportunidad, así que me enfadé y me fui".

"¿Por qué te fuiste?, ¿por qué no esperaste y luego me llevaste contigo cuando ellos no estuvieran mirando?", preguntó.

"Me enviaron a una escuela, y cuando por fin pude salir corriendo ya eras un año más mayor y tenías a papá. Yo quería llevarte, pero para entonces ya estabas llamando 'mamá' a Tanya y te veías muy feliz con tu padre", le expliqué en voz baja. "Yo debería haberle dicho a tu padre la verdad en aquel entonces, pero no supe cómo. Me he arrepentido de dejarte todos los días desde entonces, pero ya no sabía cómo luchar".

"¿Por qué mi padre no me dijo la verdad?".

"Él no la sabía. Él estaba en el extranjero cuando tú naciste, y cuando volvió, Tanya le dijo que eras de ella".

"¿Por qué mi padre salió con las dos a la vez... y qué significa 'violación'?", preguntó mientras que finalmente me miraba.

"Él no salía con las dos al mismo tiempo, él estaba saliendo con Tanya, pero...", realmente no tenía ni idea de cómo explicarle la verdad. No sabía si él era ya lo suficientemente mayor como para entender cosas como el sexo, y de dónde vienen los bebés, pero estaba esperando una respuesta, y yo necesitaba llegar a una. "Hubo una… confusión esa noche, y..."

"¿Mi padre estuvo contigo en lugar de con ella?", concluyó. Me sorprendió la facilidad con la que lo entendió, pero todavía podía ver el dolor y la confusión escrita en toda su cara, en especial en sus ojos.

"Tendría que haberle dicho la verdad hace mucho tiempo... yo sólo no sabía cómo hacerlo", le dije patéticamente. Yo nunca me había odiado más que en ese momento. Tratar de explicárselo a él, sin la excusa de estar preocupada de que la verdad enviaría a Edward a la cárcel, sólo me hizo darme cuenta de lo increíblemente estúpida que había sido. Me di por vencida y debería haberme dado cuenta del daño que le podría haber hecho si él jamás se hubiera enterado de la verdad. Podría culpar a Charlie, a Tanya y a Renee todo lo que quisiera, pero Anthony podía ver que yo fui quien lo abandonó. Él tenía todo el derecho de estar enfadado, y yo no estaba allí para tratar de disminuir eso, sólo quería que él estuviera seguro de que lo amaba y siempre lo haría. "Anthony, lo siento mucho. No me puedo imaginar cómo debes estar sintiéndote ahora mismo".

"No creo que mi mamá... me refiero a Tanya... realmente me haya querido alguna vez. Me alegro de que en realidad no sea mi mamá", dijo Anthony sorprendentemente. Por mucho que yo odiara a mi propia madre, si me enterara de que ella no me había dado a luz, yo todavía estaría molesta y sentiría una sensación de pérdida. Sería como perder un pedazo de mí, así que me sorprendió el comentario de Anthony.

"Anthony, está bien sentirse triste por todo... sería difícil para cualquier persona saber que fue adoptado", le dije.

"Ella realmente nunca se sintió como una madre para mí. Siempre que veía a otras mamás en el parque, o incluso en la televisión, eso siempre parecía diferente a lo que yo tenía. Pero... cuando te conocí, me sentí así. Luego te fuiste, apareciste otra vez y me llevaste de vacaciones, y luego te fuiste de nuevo. ¿Qué va a hacer que te quedes esta vez?".

"Todo el mundo sabe la verdad ahora, no tengo ninguna razón para irme. Anthony, siempre he querido estar aquí contigo, siempre. Tu padre era mayor que yo cuando tú naciste, y me preocupó que se metiera en problemas por ello..."

"¿Es eso lo que significa 'violación'?", preguntó bruscamente.

"La violación puede significar varias cosas, y definitivamente no es algo que tengas que ir hablando por ahí, pero en nuestro caso, sí, eso es lo que quería decir".

"¿Y mi padre hubiera ido a la cárcel?", me preguntó preocupado.

"En ese momento sí, pero él no puede ahora, por lo que no quiero que te preocupes por eso".

"Apuesto a que Charlie estuvo muy enfadado", dijo con una leve sonrisa.

"Sí, estoy segura de que sí, pero tu padre estaba lejos entonces, por lo que Charlie no sintió la necesidad de detenerlo".

"¿Realmente vas a tener un bebé?", preguntó Anthony enfadándose de nuevo.

"Eh... sí... vas a ser un hermano mayor", dije pensando que en realidad le gustaría la idea.

"¿También vas a dar a ese bebé en adopción?", preguntó.

"No, cariño", le dije con tristeza. Odiaba hacerle sentir que tuviera que preguntar eso. "Cuando tu papá dijo que yo me iba a quedar con vosotros de forma permanente, eso significaba que el bebé también. Los cuatro vamos a estar juntos, y nada va a hacer que nos separemos de nuevo", le dije.

"Pero… tú no puedes tener otro bebé. La abuela Renee ha dicho que ella nunca amó a su primera hija, que sólo pudo amarte a ti... por lo que no puedes tener otro bebé, porque entonces no me querrás más".

"Anthony, eso no es verdad...", empecé a decir, pero luego me cortó.

"Sí lo es. He oído decir a la abuela que tú eras igual que ella, con todos esos sueños y lugares para ir, pero entonces tuviste un bebé demasiado joven y arruinó tu vida... y entonces vas a tener un segundo bebé y lo vas a amar más, al igual que la abuela hizo".

"Escúchame. La abuela es una mujer muy… perturbada. Lo que me ha dicho no era normal. La mayoría de la gente puede tener más de un hijo y amar a todos. Quiero decir, ¿puedes imaginar siquiera que tu padre te ame menos cuando nazca este bebé? Porque yo no puedo".

"Pero mi mamá... me refiero a Tanya, dijo la misma cosa. Hace unos años le pregunté por qué no tenía un hermano o hermana y ella me dijo que era debido a que cuando la gente tiene más de un niño, el primero siempre se olvida y es amado menos. Dijo que los padres no saben cómo amar a más de un niño".

Negué con la cabeza por la ridiculez de la explicación de Tanya. La verdad era que para empezar Anthony no tendría hermanos por parte de ella porque ella no podía tener hijos, y además ella y Edward no tenían vida sexual. Aunque yo estaba segura de que si ella hubiera podido concebir, se habría quedado embarazada de uno de sus amantes. Yo no entendía lo que posiblemente se apoderó de ella al decirle a un niño que no iba a ser amado si un bebé más aparecía en la familia. Era repugnante, y pude sentir mi odio por ella saliendo aún más. Entonces me di cuenta de que Anthony se había escapado principalmente a causa de ese hecho. Escuchó que yo iba a tener otro bebé y se asustó de lo que eso significaría para él.

"Anthony, te lo juro, tener otro bebé no va a cambiar lo que tu padre y yo sentimos por ti. Tanya y Renee estaban completamente equivocadas. No es posible que te amemos menos de lo que ya lo hacemos".

Me miró por un rato y luego suspiró. "¿Tú y mi padre vais a casaros ahora?".

"Um... en realidad no hemos hablado de eso todavía, pero probablemente con el tiempo sí... ¿eso te molesta? Sé que ayer no estabas contento con nosotros dándonos besos".

"Yo simplemente no quiero que seáis una pareja... sólo para que se rompa como pasó con Tanya. No la he visto en un tiempo y tú has dicho que te vas a quedar con nosotros, así que no quiero que entréis en una pelea o algo así, porque entonces te marcharás de nuevo. Además, la última cosa que Tanya me dijo fue que no me preocupara, porque no importara lo que pasara o que con quien saliera mi padre, ellos siempre volverían a estar juntos. Así que pensé que eso terminaría perjudicándote a ti. Yo quería que te quedaras, por lo que quería que mi padre te dejara en paz".

"Anthony... tu padre se casó con Tanya porque pensaba que eso era lo mejor para ti... pero él y yo tenemos una relación diferente".

"Vosotros os amáis", dijo con la sonrisa volviendo a su cara. "Él nunca amó a Tanya. Él no me lo dijo, pero yo podía verlo. Él te mira de otra manera... como Han Solo miraba a la princesa Leia. Primero fue como en 'Una Nueva Esperanza' cuando ellos se conocieron, se gustaban, pero estaban tratando de ocultarlo, y luego se convirtió más bien en 'El imperio contraataca', donde Han se enfada con Leia por besar a Luke, porque él no sabía que eran realmente hermanos, un poco como tú y como Jake... Y ahora, él te mira un poco como Han miraba a Leia en el final de 'El retorno del Jedi' ".

"Uh...", yo estaba realmente sin palabras, no tenía ni idea de cómo responder a eso. "Sí, es algo así", le dije sin saber con qué exactamente estaba de acuerdo con él, pero él parecía feliz por eso, así que decidí dejarlo ir.

"Siento haberme escapado. ¿Papá está realmente enfadado conmigo?", me preguntó preocupado.

Eché un vistazo fuera de la casa del árbol y vi a Edward sentado en un banco. Obviamente sabía que había encontrado a Anthony, de lo contrario no se vería tan relajado. "No, él no está enfadado. Estábamos muy preocupados por ti, eso es todo. ¿Cómo has llegado hasta aquí?", le pregunté pensando lo lejos que estaba de la casa de Charlie.

"El abuelo me compró una bicicleta de montaña y la cogí. No me quedé en la calle porque no quería que nadie me encontrara... pero me alegro de que lo hayas hecho. No creo que me pudiera haber quedado aquí mucho más tiempo".

"Sí, no es lo más cómodo del mundo", estuve de acuerdo, a pesar de las muchas noches felices que pasé allí.

"¿Te gusta? El abuelo dijo que íbamos a tratar de llevarla a su nueva casa, pero simplemente no hemos tenido la oportunidad todavía. Es mía, por lo que los niños que viven en esta casa ya no van a jugar aquí".

"Amo esta casa del árbol. Ya sabes, Charlie me ayudó a construirla hace mucho tiempo", le dije.

"¿En serio?", dijo sorprendido.

"Sí, de hecho, la primera vez que conocí a tu padre, fue aquí. La utilizábamos para acampar todo el tiempo... incluso en el invierno congelado".

"¿Por qué?", preguntó, preocupado por el pensamiento.

Me encogí de hombros. "Era un lugar en el que llegábamos a estar juntos... sólo nosotros dos. Yo no creo que nadie más haya estado aquí".

"El abuelo me dijo que podía quedármela", dijo a la defensiva, como si le preocupara que yo estuviera enfadada porque él estaba dentro.

"Anthony, por supuesto que puedes quedártela. No quisiera que nadie más la tuviera", le aseguré.

"Yo realmente no tengo amigos en Forks, por lo que no tienes que preocuparte de que haya alguien más aquí, pero tal vez cuando mi hermano haya nacido, pueda venir aquí conmigo", dijo vacilante.

"Creo que sería una gran idea... pero si alguna vez quieres traer a un amigo, es buena idea traerlo aquí. Ahora es tu casa del árbol y puedes invitar a quien quieras".

"Tal vez debería preguntarle a papá primero. Si era especial para él también, entonces puede que no desee que traiga a otros niños aquí".

"Estoy segura de que estará bien con eso", dije con una sonrisa.

"¿Bella?", preguntó al cabo de un minuto.

"¿Sí?"

"¿Qué pasó con Tanya? ¿A dónde se fue?", me preguntó preocupado. A pesar de que había dicho que estaba feliz de que ella no fuera su madre, yo sabía que él siempre se preocuparía por ella. Anthony era un niño muy cariñoso, incluso hacia las personas que no lo merecían o no eran cariñosos con él. Yo tenía que creer que Tanya lo amaba... a su manera desconcertante, probablemente ella lo amaba tanto como era capaz de amar. Incluso si no fuera verdad, siempre me diría a mí misma que lo hizo, porque la alternativa significaba que no sólo mi hijo no era amado por la madre que él había conocido, sino que Tanya iba mucho más allá de la capacidad de ser salvada. Yo no le deseaba nada malo a Tanya, pero no la quería en ningún lugar cerca de mi familia nunca más.

"Bueno, ella está tratando de hacer una nueva vida para ella... ¿quieres verla?", le pregunté a regañadientes. Por mucho que quisiera que él estuviera a un mundo de distancia de ella, tal vez él necesitaba cerrarlo todo como yo hice con Renee. Tuve que dejar que Anthony hiciera algo que nunca antes había hecho... una elección. Me negaba a agobiarle como hizo Tanya, y por mucho que lo odiara, si él sentía que necesitaba volver a verla, yo me aseguraría de que lo hiciera.

"No, no quiero verla. Ella me alejó de ti y trató de mantenerme alejado de mi padre cuando ellos se separaron por primera vez, así que realmente no quiero estar cerca de ella otra vez... sólo tenía curiosidad".

"¿Estás seguro?", le pregunté.

"Sí... papá dijo que no iba a volver, pero no dejo de pensar que ella va a volver y va a encontrar una manera de que me vaya con ella de nuevo".

Negué con la cabeza. "No vas a ir a ninguna parte con ella, te lo prometo".

"¿Bella?", me preguntó de nuevo.

"¿Sí?"

"¿Sería raro que te llamara 'mamá'?"

Le sonreí y sentí que mi corazón iba a salirse fuera de mi pecho. "No, eso no sería raro. Pero sólo llámame así si te sientes cómodo con ello".

"Después de que te conociera en ese parque cuando jugamos al baloncesto... me imaginé que eras mi madre. Por lo tanto, en cierto modo, creo que siempre supe que era verdad. Quiero llamarte mamá porque eso es lo que eres... incluso aunque no lo fueras probablemente acabaría llamándote así de todos modos, ya sabes, si te casas con mi padre…"

"Me encantaría que me llamaras así", dije sintiéndome completamente exuberante. Pasé de estar de bajón al no saber dónde estaba y al ver a Tanya, a estar muy animada sabiendo que Anthony por fin sabía la verdad y estaba contento con ella, e incluso quería llamarme 'mamá'. Por primera vez desde que era niña, no tuve preocupaciones. Las dos personas más importantes en el mundo sabían toda la verdad, todos íbamos a estar juntos, y no había otra cosa que importara.

"¿Mamá?", preguntó con una sonrisa.

"Sí", dije con una sonrisa aún más grande.

"Vamos a casa".

"Claro", le dije. A pesar de que técnicamente no teníamos un lugar para llamar casa, yo sabía lo que él había querido decir. Cualquier lugar en el que los tres pudiéramos estar juntos y relajados, sería nuestra casa.

Bajamos por la escalera y luego Anthony vio a Edward y sonrió tímidamente. "Hola papá", dijo en voz baja.

Edward tenía una expresión severa en su rostro, pero luego sonrió y lo abrazó. "Me alegro de que estés bien", le susurró.

"Lo siento", murmuró Anthony.

"Simplemente no lo hagas nunca más, ¿vale? Tu madre estaba muy preocupada", dijo con un guiño hacia mí.

Anthony le sonrió de nuevo a él y entonces me agarró la mano y los tres nos fuimos hacia el coche. "No te olvides de mi bicicleta", le dijo Anthony a Edward mientras pasábamos por el lado.

"Debemos llamar a Charlie", le dije a Edward cuando nos metimos en el coche.

"Ya lo he hecho, ya ha anulado la orden de búsqueda", Edward me dijo.

"Oh, bien", le dije.

"Y por cierto", dijo Edward casualmente mientras miraba a Anthony por el espejo retrovisor. "Voy a confiscarte la bicicleta. Va a estar guardada durante las próximas dos semanas".

"¿Qué? Papá, eso no es justo", se quejó.

"Bueno, eso es lo que sucede cuando causas falsas alarmas a la policía", Edward le dijo. "Suerte que no te la he confiscado más tiempo".

"Mamá, ¿no me puedes ayudar con esto?", dijo tomándome por sorpresa. Él ya estaba haciendo la táctica de divide y vencerás... y yo era absolutamente masilla en sus manos.

Miré a Edward suplicante y él rodó los ojos, pero luego suspiró con una sonrisa. "Está bien, una semana", le dijo Edward.

"Papá", se quejó Anthony.

"Amigo, no solamente has huido, sino que también hemos tenido que llamar a la policía para que te buscara", Edward defendió su decisión.

"Papá, vamos. Intenta descubrir que tu madre es realmente tu tía y que tu tía es realmente tu madre", dijo Anthony dramáticamente.

Yo no podía dejar de reír en silencio por su intento de no ser castigado. Edward me miró y luego se echó a reír conmigo.

"Está bien, ya que tu madre está aquí, entonces puede decidir qué hacer contigo", dijo Edward con las cejas levantadas y dirigidas hacia mí.

"Eso no es justo", le susurré fingiendo resentimiento.

"Hey, la mejor manera de entrar en el océano de la paternidad, es bucear hacia allí", dijo con una sonrisa.

Negué con la cabeza, pero sonreí con él. "Vale, bueno, yo creo que esto ha sido una circunstancia atenuante, y debería tener sólo una advertencia... o tal vez hacer un servicio a la comunidad, como ayudar a Charlie a quitar las hojas de su patio".

Edward miró con aire satisfecho, y Anthony se veía un poco perturbado.

"Yo estaba pensando más en la pizza y en el helado", dijo Anthony con el ceño fruncido.

Edward y yo nos reímos a carcajadas y Anthony trató de contener la risa, pero luego se echó a reír también. Fue un momento surrealista y feliz, y yo no podía creer lo que estaba sucediendo realmente. No sólo yo estaba finalmente donde pertenecía, sino que nos estábamos convirtiendo rápidamente en una familia normal y verdadera. No podía imaginar nada mejor que la monotonía simple con mi gente, y no podía esperar hasta que llegáramos al punto en el que pudiéramos dar todo por sentado.

... ...

Pasamos las siguientes semanas alojados todos juntos en la casa de Charlie, y llegamos a conocernos unos a otros como una familia. Fue absolutamente increíble. Cada día era igual que cuando me quedé con ellos durante esa semana... excepto que Jake y Charlie estaban con nosotros, y Rose y Emmett se acercaban casi todos los días. Pero era bueno que ellos estuvieran allí, era como tener una gran familia con la que pudiera estar nuestra pequeña y nueva familia.

Anthony, Edward, y yo tuvimos nuestro tiempo a solas también. Volvimos a ir a la playa e incluso hicimos un picnic en los bosques de los alrededores de la casa, necesitábamos ese tiempo juntos, y todos los demás nos comprendieron. A excepción de cuando Anthony se iba a la escuela, que nos alejábamos de la ciudad, era más fácil de esa manera. Forks era todavía una ciudad pequeña y yo no tenía ganas de perder el aliento diciéndole a gente al azar nuestra historia. No me avergonzaba de nada, y no me importaba si la gente lo sabía, pero no quería ser interrumpida por sus miradas y susurros intrusivos.

Sabíamos que no queríamos estar en Forks de forma permanente, pero no queríamos precipitarnos en nada. Decidimos tomarnos un tiempo y considerar todas las opciones con el fin de no arrepentirnos al hacer nuestro próximo movimiento. Edward seguía haciendo pequeños trabajos para su amigo Jasper, pero hasta que nos diéramos cuenta de a dónde queríamos ir, él pensó que sería mejor mantenerlo.

"Mamá, ¿cuándo voy a ser capaz de sentir los movimientos del bebé?", Anthony me preguntó un día. Mi estómago estaba empezando a abultarse, y a Anthony le gustaba venir a mí y acariciar mi estómago... y yo todavía no podía dejar de sonreír cada vez que me llamaba 'mamá', sabía que nunca me cansaría de escucharlo.

"Um... probablemente será en un par de semanas", aventuré.

Edward también adoraba mi estómago absolutamente. Él estuvo en el ejército la otra vez y obviamente nunca llegó a verme embarazada de Anthony, o a ver a Anthony como un recién nacido, por lo que probablemente estaba más entusiasmado con todo esto que nadie. Me reí una noche mientras él estaba hablando con mi estómago en la cama, y le dije: "¿Te das cuenta de que ninguno de nosotros sabe realmente cómo cuidar a un recién nacido?".

Él sólo sonrió despreocupado y respondió. "Bueno, lo averiguaremos juntos". Así era como estaban las cosas entre nosotros. Los problemas que tuviéramos por cualquier razón, nos aseguraríamos de resolverlos como una pareja unida. Sabía que probablemente tendríamos discusiones y desacuerdos en el curso de nuestras vidas juntos, pero por el momento, estábamos en perfecta sincronización.

"¡Bells, hay una llamada para ti!", Charlie me llamó. Edward y yo por fin estábamos tomándonos el tiempo para descubrir nuestro próximo movimiento, pero entonces recibí la llamada telefónica que haría esa decisión aún más difícil.

"¿Quién es?", le pregunté pensando que era extraño que alguien me llamara.

"No lo ha dicho, pero no me suena familiar", dijo Charlie mientras me entregaba el teléfono.

"Gracias", le dije a mi padre antes de que él saliera de la habitación. "Hola, soy Bella", dije por el teléfono.

"Sí, señorita Swan, soy el Doctor Amun del Hospicio de Forks".

"O-kay", le dije confundida.

"Le hemos encontrado en el listado de familiares de su madre, Renee Swan", dijo el doctor Amun. "Estoy llamando para decirle que ella ha dado un giro para peor. Se ha desarrollado un caso agresivo de neumonía y no sé cuánto tiempo más tendrá".

"Ahora mismo voy", le dije con aire ausente. Nunca pensé volver a verla, pero después de recibir esa llamada telefónica, no podía imaginar no visitarla por última vez.

"¿A dónde vas?", Edward me preguntó mientras cogía mi abrigo.

"El médico de mi madre acaba de llamar, no le queda mucho tiempo", dije solemnemente.

"Te amo", dijo con una sonrisa de apoyo. Él no tenía necesidad de cuestionar mis acciones en ese momento, e incluso si no estaba de acuerdo, él confiaba en mí para que yo tomara mis propias decisiones.

Me acerqué a él y le besé en los labios antes de coger las llaves del coche. "Estaré de vuelta pronto", le dije.

Cuando llegué al hospicio, me sorprendió saber cuál era el estado de mi madre. Yo sabía que ella estaba enferma, pero el verla completamente debilitada definitivamente fue un momento surrealista.

"Ella está muy enferma, no creo que esté lo suficientemente coherente como para hablar", la enfermera me dijo antes de irse.

"Gracias", dije y luego fui a sentarme al lado de mi madre.

Fue muy difícil para mí mirarla, se parecía más a una extraña y a una mujer mayor que a mi madre. Ella se había deteriorado rápidamente, habían pasado sólo un par de semanas desde que la vi por última vez, y aunque no se veía genial entonces, desde luego ahora no se parecía a nada cercano a lo que era.

"Hola mamá, estoy aquí", le murmuré sin esperar una respuesta.

"¿Bella?", dijo ella con voz ronca, haciéndome saltar.

"Sí, soy yo", dije en voz baja.

"Has venido", dijo.

"Por supuesto que sí", le dije yo.

"Bella... no ha habido ni un día que haya pasado en el que no haya pensado en ti. Te fallé como madre... pero yo siempre te he amado. Eres todo lo que sabía que podrías ser... la persona más fuerte que he conocido. Lo siento mucho... por ti y por tu hermana. Si alguna vez volvieras a verla... si pudieras encontrar una manera de perdonarla... por favor dile que también lo siento".

Asentí con la cabeza y mientras ella se acercaba a mí, la tomé de la mano. "Se lo diré", le prometí.

A medida que la tarde pasó, Renee se sintió demasiado débil como para hablar, pero señaló el cajón junto a su cama, así que lo abrí para conseguir lo que quería. En el interior del cajón estaba el libro 'Buenas noches luna', era la copia exacta que ella solía leer para mí cuando yo era pequeña. Una lágrima rodó por mi mejilla, pero luego rápidamente la limpié, negándome a perderme en ese momento.

Abrí el libro y comencé a leerlo en voz alta para ella...

"Buenas noches peine y buenas noches cepillo,

buenas noches papilla, buenas noches a todos,

y buenas noches a la anciana susurrando 'silencio'.

Buenas noches estrellas, buenas noches aire

buenas noches a los ruidos de todas partes".

Cuando volví a mirar a mi madre, supe que estaba muerta. Todo sucedió muy rápido, y a pesar de todo el dolor que me causó, lloré por ella. Ella era mi madre y se había ido. Estuve repentinamente agradecida por la charla que tuvimos un par de semanas antes, porque aunque yo no lo pude admitir en ese momento, yo estaba en paz con todo en ese momento. Había valido la pena, ella se había disculpado y yo lo había aceptado.

Pasé un poco más de tiempo con mi madre antes de apretarle la mano por última vez y alejarme de ella. Tuve que rellenar unos papeles, los cuales me aseguré de leer con detenimiento, y luego me dirigí a casa.

"¿Estás bien?", Edward me preguntó cuando llegué a casa y vio la expresión de mi cara.

Asentí con la cabeza y luego empecé a llorar otra vez antes de caer en sus brazos.

"Nunca va a ser lo que solía ser", le dije en su hombro. Yo había odiado a todos durante tanto tiempo que me había olvidado de que los había amado una vez, y que nunca iba a ser de esa manera otra vez. "Ella nunca cepillará mi pelo ni me dirá cómo desea que su cabello sea como el mío... nunca más me leerá... nunca vamos a tener otra vez los desayunos de los domingo...", seguí, pero Edward simplemente me abrazó con fuerza y dejó que soltara todo.

"Tengo que tratar de encontrar a Tanya... ¿de verdad crees que ella salió de la ciudad?", le pregunté.

"No, tú no... ella se enterará por su cuenta con el tiempo. Vamos a cuidar de ti en este momento", me dijo con suavidad.

"Estoy bien... mi madre ya ha hizo sus propios arreglos, por lo que realmente no hay nada que yo tenga que hacer... pero me gustaría quedarme para su funeral", le dije sabiendo que él quería irse de Forks pronto.

"Por supuesto", dijo sin vacilar.

"Me alegro de haber tenido la oportunidad de hablar con ella", le dije.

"Yo también", dijo en voz baja. "Hacer la paz es siempre lo mejor".

Decirle a Anthony que Renee había fallecido fue difícil. Ella era su abuela y él la amaba, así que ella definitivamente sería recordada por él. Charlie, por otro lado, tenía una mezcla de emociones.

"Ya era hora", dijo fríamente al principio, pero pude ver la tristeza en sus ojos. No importaba la forma en la que terminaron, él se casó con ella por amor, y eso nunca desaparecería por completo.

Me fui a dormir esa noche como siempre había hecho desde que regresé a Forks, en los brazos de Edward después de hacer el amor, pero cuando nos despertamos, el mundo pareció diferente de alguna manera. Edward me acompañó a la ciudad para recoger un poco de ropa funeraria para nosotros y para Anthony, pero cuando llegamos allí, todo el mundo parecía estar mirándonos... y entonces la gente comenzó a llegar hasta mí.

"Bella, lo siento mucho", dijo una mujer cuyo nombre no podía recordar.

"Bella, no tenía ni idea", alguien me dijo. Seguí y gente al azar vino y me pidió disculpas, algo que asumí que era a causa de la muerte de mi madre, pero luego lo vimos... la primera página del periódico de Forks decía: '¡EL PATITO FEO!... La verdad sobre el cisne que voló lejos'.

"¿Qué diablos es eso?", pregunté sorprendida.

Edward cogió un periódico y pagó al vendedor antes de leer la historia impresa.

"Es tu historia... todo está aquí, cuando te quedaste embarazada, cuando Tanya y Renee te quitaron a Anthony, todo hasta la muerte de tu madre ayer", explicó.

"¿Quién haría esto?", le pregunté sin saber si debía estar horrorizada o aliviada de que todo el mundo por fin supiera la verdad.

"Renee", dijo increíblemente.

"¿Qué?... ¿Cómo?"

"Al parecer ella escribió esto antes de ponerse tan enferma y pidió a las enfermeras que lo enviaran al periódico. Esta es una pequeña ciudad, este escándalo estaría en los titulares", dijo mientras sacudía lentamente la cabeza con incredulidad.

"¿Por qué haría eso?", le pregunté antes de tomar el periódico de sus manos para poder leerlo yo misma.

"Tal vez... tal vez ella no quería que fueras el blanco de los rumores en la ciudad. Al menos de esta manera, no parece que tú rompieras el matrimonio de tu hermana y le robaras a su hijo", dijo Edward casualmente.

Lo miré con incredulidad.

"¿Qué? Oh, vamos, tú sabes lo que estas arpías de aquí piensan", dijo a la defensiva.

"Sí, supongo. Ya sabes, esto no pinta tan bien para ti", le dije al leer la versión de mi madre sobre él.

Se encogió de hombros. "Realmente no me importa. Esta historia es en realidad bastante exacta, y también lo es su descripción de lo que te hice".

"No es asunto de nadie más que de nosotros", dije sintiéndome un poco enfadada. "Nosotros nos vamos a mudar pronto, pero Charlie es el jefe de la policía y va a tener que vivir con todo el mundo conociendo todos nuestros trapos sucios".

"Hey, son nuestros trapos sucios, no solo vuestros. No tienes nada de qué avergonzarte", me dijo intensamente.

"Tú eres mi familia", le dije intensamente.

"No te preocupes por mí. A pesar de la intrusión obvia en nuestra intimidad, yo creo que el corazón de Renee estuvo en lo correcto al hacer esto", dijo Edward mientras miraba el artículo de nuevo.

"Ese fue siempre el problema con mi madre, o bien actuaba con su corazón o con su cerebro... pero nunca con las dos cosas al mismo tiempo. En este artículo convierte a Tanya en la bruja malvada del oeste, y a ella en la bruja del este. No puedo imaginar cómo estará manejando esto Tanya", le dije.

"Todo lo que a ella realmente le importaba era la percepción del público... esto es lo peor que podría pasarle...", se echó a reír. "Ella se lo merece por completo. Esta es la única vez que espero que todavía esté en la ciudad. Me encantaría ver su cara después de leer esto".

Terminamos de comprar y volvimos a la casa de Charlie. El funeral se fijó para dos días después, por lo que de nuevo abrimos las conversaciones sobre nuestros planes para el futuro.

"Yo estaba pensando en obtener mi graduado de la secundaria con un curso en línea, y luego tal vez ir a una universidad con el tiempo", le dije a Edward. "Nueva York tiene algunos grandes programas".

"¿Realmente quieres moverte hasta el lado opuesto del país? ¿Qué pasa con Charlie y con Jacob?".

"Vendremos a verlos. De todos modos Jake tiene previsto volver a Las Vegas, y definitivamente ahí no es donde quiero criar a nuestros hijos. Rose parece muy feliz aquí con Emmett, por lo que sólo tendremos que pensar en visitarlos tanto como podamos".

"¿Estás segura de esto?", preguntó con una sonrisa mal contenida.

"Absolutamente", dije confiadamente. "Era nuestro plan, ¿no?... sólo porque ha pasado más de una década desde que empezamos a pensar en ello, no quiere decir que todavía no podamos cumplirlo".

Él asintió con la cabeza. "Pero si no te gusta, prométeme que me lo dirás".

"Te lo prometo".

Me incliné para darle un beso cuando escuchamos el walky talky de Charlie empezar a sonar. Por lo general Charlie lo apagaba cuando no estaba en casa, pero por accidente, o tal vez por el destino, se olvidó ese día. La mayoría de las veces lo ignorábamos porque estaba tranquilo, pero algo me hizo alejarme de nuestro beso para escuchar.

"Mujer de raza blanca... veintitantos años... en la fábrica abandonada... amenazando con suicidarse. Todas las unidades disponibles proceded con cautela... creo que está armada", dijo el hombre. El walky talky iba y venía en su emisión, por lo que me perdí algo de lo que dijo, pero yo sabía que tenía que estar hablando de Tanya.

"Oh Dios mío", dije mientras miraba a Edward con horror. Agarré mi bolso y corrí hacia la puerta.

"¿A dónde vas?", preguntó mientras corría detrás de mí.

"¡La fábrica abandonada, por supuesto!", le dije sin detenerme...


El libro del que se habla se llama 'Goodnight Moon' y está escrito por Margaret Wise Brown.

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