Otros llorarían por aquellos tan amados antes y que ahora no podrán seguirle en la inmortalidad.
LLORAR
El capitán de infantería miraba incrédulo las tumbas de su familia. No creer lo que veía, no podía ser posible que su esposa e hijos hubieran muerto justo una semana antes de que el regresara por ellos. Se había marchado, se había expuesto al peligro, incluso cuando estaba agonizando en el campo de batalla acepto la oferta del vampiro alemán, oferta donde el evitaría la muerte a cambio de revelar información clasificada.
Había partido a la guerra hacia apenas cuatro meses, cuando habían empezado los bombardeos de los alemanes a Londres. Había traicionado a sus hijos al irse, ignorando la promesa que les había hecho de no abandonarlos, todo para defender el país donde ellos crecerían. Había traicionado su esposa al dejarla sola, para que al volver le amara más que nunca. Había traicionado a su país y a su uniforme para volver a verlos. Había hecho todo por ellos, solo para volver y descubrir que se le había dado por muerto, que su familia se había mudado a una casa más pequeña en las afueras de la ciudad porque la pobre viuda no podía mantenerla, y que a la casa le había caído una bomba encima.
Había hecho tantos planes. Quería convertir a su familia. El clima nublado de Londres ayudaría a que no descubrieran lo que eran, y era tan grande que nadie notaria si un par de humanos morían en las noches. No podía ser que ellos hubieran muerto antes. ¿Por qué?
Había comprado un ramo de flores para depositarlo en la tumba. Pero el ramo resbalo de su mano, las flores se derramaron en el suelo, las flores se deshicieron, los pétalos se confundieron entre sí formando un arcoíris, como los que tanto adoraba su hija. Sintió como comenzó a estremecerse, y de pronto un llanto ahogado salió de su garganta, y a pesar de tener los ojos secos, todo su rostro se contrajo y todo su cuerpo se estremeció. El general gimió de dolor ante su esposa y sus hijos al darse cuenta que no le quedaba nada.
No quería vivir, y sin embargo ya no podría morir.
