Otros serán tan poderosos, que los vampiros mas fuertes no dudaran en destrozarles la existencia con tal de hacerse de su poder.

CHANTAJEAR

El clan Messina estaba orgulloso de su nuevo miembro prodigio.

El mayor Giacomo Messina había encontrado a un joven de quince años, Dante, debajo de un puente, con casi todos los huesos rotos tras un accidente, pero todavía vivo. Lo había mordido, lo había escondido en su casa, lo había cuidado durante su transformación, había soportado los gritos y sostenido su mano, y lo había adoptado como hijo. Sus otros tres vástagos, Evan, Federico y Pietro lo habían aceptado como un igual, y se habían alegrado de tener un hermano menor.

Sin embargo, apenas a los tres días era claro que Dante no era como ellos.

Comenzó el primer día que fueron de cacería. Evan estaba explicando a Dante como era la fuerza vampírica, y para alardear pateó un árbol para tumbarlo. El árbol casi cayó encima de Pietro, pero Dante alzó los brazos tratando de proteger a su nuevo hermano y de alguna forma el árbol quedó suspendido en el aire. Poco después Dante y el mayor Messina estaban discutiendo porque Giacomo no lo quería dejar salir a la calle mientras fuera un neófito, y los muebles de la habitación se elevaron por encima del suelo. Casi todos los días, los objetos inanimados se portaban extraños cuando Dante se acercaba, hasta que descubrieron que el chico tenía el poder de la telequinesia. La familia estaba admirada del don de Dante, y los hermanos lo acosaban para que manipulara las cosas a su alrededor, pero Giacomo estaba cada día más sombrío. Prohibió a Dante salir de la casa, pero esa precaución fue inútil. A las dos semanas ellos habían llegado.

Los Vulturi aparecieron, los tres primeros junto a otros veinte, acusando a Giacomo de cosas que Dante no entendía. Giacomo trató de esconder a sus hijos, pero con un toque de Aro los demás supieron donde buscar. Asesinaron al mayor Messina por mentir, y a Federico por intentar defenderlo. Solo quedaban Evan y Pietro.

-Únete a nosotros.

Era la única forma de salvar a sus hermanos. Esa misma noche Dante viajo con los demás a Volterra, con dos muertes en su conciencia, la de su padre que había tratado de protegerlo y la de su hermano por intentar salvarlo. Desde entonces Dante pasó a un estado de depresión permanente, cazando por cazar, luchando por no tener nada mejor, y existiendo solo por existir.

No importaba. El clan Vulturi estaba orgulloso de su nuevo miembro prodigio…