N/A holaaaaaaaaaaaaaaa bueno aquí está el segundo capítulo de chocolate de menta, el yaoi es mucho más adelante así que espero que no se desanimen y continúen leyendo. espero que me dejen algún comentario *O* sin más les dejo el fic
El día antes al abrir la puerta de su auto se encontró con una extraña nota en su asiento, le pareció extraño pero aun así la tomo para revisarla.
"Del portador de la amistad, al portador del valor.- 1999"
Para él, el mensaje estaba claro solo podía ser Daivis o Yamatto, pero en la tarjeta aparecía 1999, la fecha de su primera aventura en el digimundo, sabia claramente que solo podía tratarse de sus amigos, ya que las personas no conocían la información precisa de sus aventuras en el digimundo, gracias al señor Genai nada de eso había salido a la luz, al otro lado de la tarjeta solo salía la dirección de un restorán francés y una hora "15:00" rallada con el mismo lápiz .
Una sonrisa se apodero de su rostro, ya casi era la hora debía partir al encuentro de quien le dejara la nota. El estaba casi seguro que se trataba de Yamatto.
Acomodo su corbata, tomo su saco y salió de la habitación, programo su GPS para dar rápidamente con su lugar de destino.
Por otro lado Yamatto sabía que la embajada japonesa no estaba tan lejos del restorán, solo le quedaban 10 minutos por esperar.
-joven Ishida, bienvenido- le hablo un hombre con acento francés- ¿quiere la misma mesa?
-esta vez no, espero a un amigo.
-entonces es mesa para dos.
El chico asintió, y fue conducido hacia una mesa al fondo del restaurant que desde la entrada no se veía, tomo asiento y mientras que el garzón le presentaba el menú.
-esperare un poco, antes de ordenar- se excuso para no tomar el menú- por cierto, mi amigo se llama Taichi Kamiya.
-entendido señor, con su permiso-el garzón volvió a la entrada.
Taichi Kamiya, estaba a punto de llegar. Claro la puntualidad en el no existía, pero ese era el antiguo Tai el niño, ahora que casi era un adulto hecho y derecho, no se podría dar el lujo de llegar tarde y menos si se trataba de un amigo que no veía en años. Estaba tan sumergido en sus pensamientos que no se fijo cuando había aparcado en el recinto. Así que sin más se dirigió a la entrada.
-buenas tardes señor, ¿mesa para uno?- pregunto el mismo garzón
-no gracias, estoy buscando a un amigo
-su nombre por favor, quizás su amigo ya llego.
-quizás. Soy Taichi Kamiya
-joven Kamiya, si lo están esperando por favor acompáñeme.
Volvió a sonreír, dentro de poco, vería a su gran amigo. En su estomago una extraña sensación de nervios se apoderaba lentamente de él, maldijo el pilar que impedía la visión de la mesa.
-Matt-dijo alegremente-
-Tai, como has estado-el chico se levanto de la mesa para saludar a su amigo-
-han pasado muchos años desde la última vez que nos vimos
-exactamente 8 años- respondió el rubio-
-disculpen, ¿desean ordenar?-ambos chicos tomaron asientos y Tai escogió para ambos-enseguida vuelvo jóvenes.
-después de nuestra última aventura te mudaste a este país-continuo el moreno.
-si, vine en busca de un sueño de niño-sonrió
-¿ser astronauta verdad?
-así es y logre entrar a la nasa, aun que aun soy un simple novato-
-animo seguro lo lograras-dijo animosamente el moreno-
-gracias.
El garzón llego con el pedido de los jóvenes y se retiro, estos retomaron la conversación.
-oye Tai, dime... ¿Como es eso de embajador?
-haber como explicarte-llevo una de sus mano a su mentó era una manía que conservaba desde que era un niño- veras cuando volvimos del digimundo la primera vez, me tope con un a puerta al digimundo por la cual converse con Agumon y mi sueño de que ambos mundos convivieran tranquilamente, fue por esa conversación que decidí ser diplomático, espero algún día trabajar en la unión de estos dos mundo-el rubio lo miraba asombrado-¿Qué pasa Matt?, ¿Por qué pones esa cara?.
-¿quién eres tú? y ¿donde dejaste a Tai?
-no me molestes- dijo con fingida molestia.
Ambos continuaron comiendo y charlando hasta que una melodía proveniente del teléfono móvil de Taichi.
-¡DIABLOS!-dijo en voz fuerte pero solo para ellos dos.
-¿que sucede?
-debo volver al trabajo, mi jefe necesita unos documentos, urgentemente-dijo decepcionado- justo cuando me dio la tarde libre.
-no te preocupes por eso Tai, podemos salir otro día
-buena idea- le extendió una tarjeta- por hoy me debo retirar pero nos veremos otro día-
El chico tomo sus cosas y se marcho apresuradamente, el rubio solo observo cómo se alejaba y guardo la tarjeta.
Continuara…
