Disclaimer: Los personajes y la saga de "Naruto" y "Naruto Shippuden" no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto. Yo los uso sin fines de lucro, con el único objetivo de divertir a quien lo lea. La historia sí me pertenece.

Aclaración: Las actualizaciones serán de cada 3 a 4 días, en algunas ocasiones 5.

Lo lamento! Se que me he desaparecido demasiado, he estado dando unos examenes que me estaban haciendo ver estrellas y con tanto que hacer no me dio tiempo de pasar los capitulos a la compu! Asi que les pido perdón por hacer que esperen de mas y les propongo un trato, si es que quieren hago un capitulo extra, estaba pensando en un MinaKushi, pero queda a opción de ustedes :) Igual el ultimo examen lo doy mañana y ya salgo a vacaciones asi que ya voy a poder actualizar regularmente. Gracias por tenerme paciencia!


SAKURA & SASUKE

Un muchacho de ojos azabache caminaba de un lado al otro, frustrado. En su mano había un ramo de rosas al que mantenía con tan poco cuidado que quien lo hubiese visto se hubiese preguntado si es que el chico era consciente de las flores que sostenía. Su plan inicial había sido simplemente entregarle las rosas a su novia y dejar que ella solita se emocionara, pero no, en el camino a la casa de la pelirrosa se había encontrado con TenTen, que extrañamente sonreía y estaba ruborizada. No es que él fuese uno de esos novios posesivos y entrometidos que espiaban todo lo que hacían sus chicas, pero él simplemente quería saber si Kakashi y el resto tenían razón, después de todo él no se consideraba un ser predecible, así que usó el sharingan en la muchacha de ojos achocolatados. Grave error, no debió hacerlo, así estaría ahora tranquilo, pero no, había comprobado que sus amigos tenían razón y que Sakura ya sabía perfectamente cuál era su plan. Se maldijo una y mil veces internamente por ser tan fácil de interpretar a los ojos de esa chica y una y mil veces más por andar de cotilla y terminar arruinando de ese modo su tranquilidad mental. Pero de momento tenía asuntos más graves que resolver, como ¿Qué iba a hacer ahora? He ahí el dilema, él nunca en la vida había sido bueno con esto del romanticismo, especialmente, porque nunca antes le había interesado y porque para ser honestos las cosas así no iban mucho con su personalidad. Bufó fastidiado, maldito San Valentín y maldita comercialización que lo hizo tan famoso, metiendo a gente como él en un problema que anualmente debían resolver.

Cerró los ojos mientras sacudía nerviosamente su cabello con la mano libre. Bien, ahora. ¿Qué querría Sakura? Los recuerdos pasaban por su cabeza y él no encontraba nada que pudiera darle o hacer por ella y es que él simple y llana mente se lo daba todo en el acto. Si ella decía que tenía sed, le conseguía el agua, si es que ella se quedaba viendo algo en alguna tienda, aunque no le dijera nada, él se lo compraba, y es que él, como todo buen Uchiha, no era un hombre de palabras, era un hombre de acciones, así que él no iba por ahí con cursilerías al estilo "lo haría todo por ti", él simple y llanamente lo hacía y punto. Se alejó del bosque un tanto más calmado, si Sakura quería algo más que un ramo de rosas, algo más que un ramo de rosas obtendría.


Miró con el seño fruncido aquella florería de la que hace menos de una hora había salido y a la que estaba a punto de ingresar, nuevamente. Su primera opción había sido la de los Yamanaka, pero la había encontrado cerrada. Bufó antes de entrar a dicho lugar. Inmediatamente una variedad de olores florales le inundaron su olfato. No había ni siquiera terminado de reponerse cuando la misma chica que lo había atendido anteriormente le dio la bienvenida al local.

- Señor Uchiha. ¿Puedo ayudarle en algo más?

Eso fue todo lo que ella mencionó mientras alejaba un mechón de cabello de su cara, para después salir de detrás del mostrador en dirección hacia él. El pelinegro se mantuvo en silencio y la observó atentamente, logrando que ella se sonrojase. La ignoró deliberadamente y empezó su recorrido del lugar, observando cada una de las flores que encontraba, sintiendo los ojos de la vendedora clavados en él.

- Quiero todas las rosas que tengas. – Anunció sin siquiera regresar a verla.

- ¿Disculpe? – Contestó ella, sorprendida.

- Rosas, todas. – Repitió él, fastidiado. Odiaba tener que repetir lo que decía.

Ella pegó un saltito al entender lo que él había pedido y le entregó un papel que sacó de un cajón del mostrador.

- Escriba aquí la dirección a la que debemos enviarlas aquí, por favor.

Cuando él devolvió el papel, le anunció que las flores llegarían a su destino en una media hora con un leve sonrojo en sus mejillas que él pasó por alto olímpicamente.


Una muchacha de cabellos rosados iba y venía de una habitación a otra una y otra vez , era más que consciente de lo difícil que le resultaba el romanticismo a su novio, por lo que decidió hacerse cargo ella misma. Había comprado una película de acción el día anterior después de la salida con sus amigas. Había colocado una manta en la sala de televisión por si les daba frío, frutillas con chocolate para ella, alitas en salsa BBQ para él y palomitas para ambos. Vio la hora en el reloj por decima vez en lo que llevaba del día, mientras se cercioraba de verse impecable. Según sus cálculos el pelinegro no tardaría en llegar. Aquel pensamiento a duras penas logró terminar de formularse en su mente cuando oyó la puerta abrirse y una sonrisa se asomó traviesa en sus labios. Salió corriendo hasta la puerta para recibirlo con un dulce beso en la boca. Él simplemente estiró los brazos ofreciéndole el ramo.

- Gracias Sasuke-kun. – Contestó ella, sin asombrarse.

Tomó el ramo en sus manos y lo colocó en un florero que ya tenía preparado previamente para la ocasión. Luego de eso lo llevó sujetándolo de la mano hasta la sala de televisión en donde pusló el botón de play en el DVD para empezar a ver la película.

Ella estaba acomodada sobre su pecho, mientras él la abrazaba por la cintura. Sasuke debía admitir que la película estaba buena, pero para ser honesto no es que estuviese prestando atención en realidad. Las rosas que él había encargado ya llevaban una hora de retraso y él se debatía entre quedarse ahí y esperar un poco más de tiempo o marcharse e ir a buscarlas él mismo dejando a su novia ahí solita, esperando por él. Justo cuando estaba decidiéndose por mandar un clon de sombras, el timbre sonó. Sintió como su chica se levantaba y le besaba castamente los labios y mencionaba:

- Voy a ver quién es.

Pausó la película y la siguió tranquilamente. La encontró rodeada de rosas en el recibidor, con las mejillas sonrojadas y los labios ligeramente abiertos por la sorpresa. Sonrió de lado, arrogante, ese era el resultado que él esperaba conseguir. Se acercó a ella a paso pausado, rodeó su cintura, pegándola a él y la besó tiernamente.

- ¿Cómo que un ramo de rosas y mi "hmp" más romantico? – Mencionó a unos centímetros de sus labios.

La vio abrir sus ojos sorprendida, pero no la dejó replicar, simplemente tomó posesión de sus labios nuevamente.