bueno pues aqui esta el tercer capi, disfrutelo :)


Cuando estaba esperando el elevador de regreso lo vi , o mejor dicho los vi , pero mi atención nada mas estaba en el, por Dios era el hombre mas guapo del mundo, de uno noventa, con músculos pero no exagerados, tenia el porte de todo un hombre de trabajo, como de unos 25 años, con unos pómulos salientes, una fuerte mandíbula, nariz recta, labios redondeado, parecía todo un Adonis, Su piel es blanca como el mármol, El pelo, despeinado y de color cobrizo, sus ojos, hipnóticos e irresistibles de un hermoso color dorado que parecían brillar con luz propia, todo un dios griego.

Definitivamente no creo que exista hombre mas guapo que el, había algo en el que te llamaba la atención y no era precisamente por su físico, que también cuenta mucho, eran sus ojos, de un hermoso color dorado que si bien parecían brillar, era solo en apariencia, cuando los observabas bien te dabas cuenta que carecían de emoción alguna, estaban vacios, brillaban pero estaban muerto.

El que nada mas estuviera ahí observarme me puso ansiosa, ¡ni siquiera disimulaba!, no se que habrá visto en mi pero estoy segura que fue algo bueno porque sonrió para si, y Dios que sonrisa, estoy casi segura que a la distancia a la que estábamos era capas de oír mis latidos, y yo que intentaba ordenar mis ideas, pero es que con este hombre cercas era prácticamente imposible, cuando nuestros ojos hicieron contacto sucedieron 2 cosas que no sabría decir cual fue primero y cual después, la primera es que en cuanto nuestros ojos estuvieron conectados cada terminación nerviosa de mi podre cuerpecito cobro vida propia, mi sangre hirvió con solo observar sus ojos y esa paz y seguridad, podía enfrentarme al mismísimo Dracula y nada me pasaría porque el estaba ahí para protegerme, no se porque pero sabia que así era y la segunda es que sus ojos cambiaron de color, pasaron de ese hermoso color dorado a un increíble color verde esmeralda y por si fuera poco brillaron, como dos luceros.

Nuestros ojos estaban perdidos unos en los del otro y sentía como una fuerza invisible me acercaba a el poco a poco ¡pero no podía moverme!, al parecer lo noto porque el se empezó a acercar a mi con un andar digno de un Dios, tan seguro, imponente, soberbio gritaba poder y fuerza por donde lo vieras.

-hola- ok ahora si que tenia un serio problema, si su sola presencia me tenían hipnotizada, su voz era mil veces peor, tan sedosa, aterciopelada, su voz era tan hermosa que se parecía al canto de los pájaros al amanecer, era como miles de campanas.

-ho…hola-esa fue la magnifica respuesta que dio mi cerebro cuando recordó que el estaba esperando una respuesta de mi parte.

Pero si su sola presencia me tenia en ese estado, cuando su mano se dirigió a mi mejilla para acariciarla fue mi fin, ahora podía morir y moriría feliz, miles de corrientes eléctricas sintió mi cuerpo ahí donde el tenia su mano y como si de una fuerza magnética se tratara yo también eleve mi mano a su rostro ¿su piel seria tan suave como aparentaba?, definitivamente si, su piel era suave, dura y fría como el mármol, se sentía tan bien estar así aunque una pequeñísima parte de mi mente me gritaraque esto era un error pero no fue un problema bloquear a esa vocecita, lo que si fue un problema y serio fue cuando su aroma inundo mis fosas nasales, una mezcla entre el bosque, la vainilla, la miel, definitivamente el mejor aroma que pudiera existir y era tan atractivo que la llamaba a acercarse a el y perderse en ese aroma embriagador que eso ice, le hice caso al llamado de su esencia y me acerque para olerlo mejor, sin pensar en lo que hacia escondí mi rostro en el hueco entre su cuello y hombro y fue como estar en el paraíso, pero oh gran sorpresa, si pensaba que olerlo era como el paraíso la gloria fue cuando cerro sus brazos en torno a mi cintura acercándome mas a el, su agarre era tan fuerte como no quisiera que nos separáramos, todo paso demasiado rápido, el escondió su rostro en mi cabello inhalando mi aroma así como yo lo asía con el suyo, y lo siguiente que supe fue que nos estábamos besando como si no existiera el mañana, de tener mis brazos muertos a mis costados estos cobraron vida y subieron lentamente por su pecho asta posarse en su nuca donde mis dedos se perdieron en su cabellos, y ala vez tirando de el mas cerca, sus manos que en un principio estaban posadas en mi cintura ahora estaban por toda mi espalda, al parecer se canso de estar agachado porque puso sus manos en mi pequeño trasero y me levanto e instintivamente yo envolví mis piernas en su cintura….

No se en que momento fue que la ropa desapareció, mucho menos se como entramos a la oficina donde nos encontrábamos ahorita, lo que si se es que el mito de que la primera vez duele no es cierta, esta fue mi primer vez y lo ultimo que sentí fue ese famoso dolor de la primera vez, como tampoco sangre y también que este hombre que ahora estaba durmiendo a un lado mío abrazándome por detrás me tarto como una princesa, obviamente no tengo mucha experiencia en esto, pero es que sus caricias fueron tan suaves como si temiera lastimarme pero a la vez tan demandantes como si intentara marcarme o algo así como que logro, ninguno de los dos dijo absolutamente nada, lo único que se escucho en esa oficina fueron sus gemidos y sus gritos de pasión nada mas.

Estaba tan cómoda en sus brazos que me moví poquito intentando una mejor postura, pero al hacer sin querer mis ojos se posaron en el reloj de pared de la oficina ¡diablos! Eran casi las tres de la tarde, estaba segura que me iban a despedir,

Salir de la cárcel que eran sus brazos sin despertarlo fue una de las cosas mas difíciles que he echo en mi vida, pero que le diría si lo despertaba oh veras me impresionaste tanto con tu físico que no pensé en acostarme contigo o gracias por la maravillosa experiencia pero tengo que irme, ah por cierto soy mel, de solo pensar en lo que aria si se despertaba logro que mi cara ardiera de la vergüenza, me apure a recoger mi ropa del suelo y me cambie en un absoluto silencio, casi ni respiraba con tal de no hacer ruido y que despertara, una vez que estuve cambiada y preparada para salir de la oficina voltie a verlo pro ultima vez, como era de esperarse el verlo desnudo en medio de la oficina causo que me ardiera asta la punta del piel, pero paso tan rápido como vino cuando note que estaba moviendo los brazos a los lados como buscándome, ¡no podía despertarse!, rápidamente puse un cojín que estaba en un sillón de ahí, inmediatamente lo estrecho en sus brazos pero al parecer noto algo ¨raro¨, ya que arrugo la cara, así que tentando mi suerte al máximo acomode mi bufanda encima del cojín entre sus brazos, de manera que mi perfume le llegara y al parecer eso lo calmo, porque dejo de fruncir la cara, así que sin perder tiempo salí huyendo de ahí.

Estaba esperando impaciente que el elevador legara cuando una pequeñita voz en mi cabeza me dijo vamos nena acabas de tener el sexo de tu vida, como crees que te vez? Bien, sin darme cuenta me estaba contestando a mi misma y eso me irrito mucho si seguro, toda desmaquillada y despeinada como si te hubieras estado revolcando…oh eso hiciste, odie admitir que tenia razón, así que me dirigí al baño y ¡la mujer del reflejo no era yo!, la del reflejo tenia los ojos brillantes, llenos de excitación, labios hinchados producto de los besos compartidos y mejillas sonrojadas, su uniformen no estaba arrugado ya que era de esa tela que no se arruga por nada, así que en un intento por que dejara volver a la normalidad se mojo la cara, me peine con un cepillo que milagrosamente se encontraba ahí, de seguro ha alguna mujer del piso se le olvido, el corazón dejo de latirme cuando me di cuenta de lo que eso significaba ¿y si alguien los hubiera escuchado?, rogaba a Dios porque no fuera así, en cuanto estuve segura que mi aspecto estaba normal salí huyendo del piso, y para no tentar mas a mi suerte decidí bajar dos pisos por las escaleras, después baje por el elevador.

-donde demonios estabas?-fue como me recibió angie una vez que regrese a mi puesto de trabajo, de solo pensar en lo que hice me sonroje furiosamente, estoy segura que un jitomate se moriría de envidia

-lo que pasa es que me perdí-por favor que me crea, que me crea, rogaba internamente y funciono, me creyó, se me quedo viendo varios minutos y yo me puse nerviosa, ¿ y si se dio cuenta? Mel deja de ser paranoica, nadie descubrió tu ¨pequeño ¨desliz maldita sea la voz interna, después meneo la cabeza para los lados y solo sonrió

-hay mujer eso nos pasa a todas el primer día, no te preocupes, algo así me imagine-de verdad imaginaste lo que estábamos haciendo? Maldita voz interna- así que te cubrí, si alguien te pregunta, estabas en contabilidad revisando los archivos-con un pequeño gracias y una sonrisa cordial para angie regrese a mi trabajo, como podía trabajar después de lo que paso? La verdad es que no lo se, pero obligué a mi cabeza a no pensar mas en eso y mucho menos en el Adonis que deje arriba, que pensara de mi cuando despierte tal vez piense que soy una zorra mamacita así te comportaste de verdad estaba empezando a odiar a mi voz interior o tal vez piense que soy una… basta mel deja de pensar en eso y concéntrate, nadie se entero y así seguirá, lo que piense de ti no debe de importarte, no lo volverás a ver me dije a mi misma y aunque ese ultimo pensamiento de no verlo mas me dolió demasiado, tenia que afrontar las cosas como son, con esa resolución me puse a trabajar y no pensé en otra cosa que no fuera trabajo.

Todo iba normal, bueno lo mas normal posible omitiendo lo que paso en el piso quince, cuando se acerco una acalorada Jessica a nostras.

-chicas a que no saben lo que me acabo de enterar-hablaba como si hubiera bajado corriendo desde el piso 25 que era donde trabajaba ella

-que? Oh vamos Jess cuenta- oh si estas son mis compañeras de piso y de trabajo, un tanto comunicativas

-¡es verdad!-exclamo como si con esas simples palabras nosotras entenderíamos, angie y yo volteamos a vernos como preguntándonos que es verdad, yo solo me encogí de hombros y me volví con una extasiada Jess

-Mes nos explicas mejor?-pidió angie con carita de niña buena

-que los Cullen están aquí, los 7 están en el pido de arriba-oh bueno eso lo explica todo, los dueños están aquí, toda la familia completa, QUE!

-¡QUE!-exclamo una sorprendida Ángela asiendo coro a mis pensamientos

-lo que escuchan, nadie noto su presencia porque del subterráneo subieron directamente hasta arriba, pero al parecer se pelearon porque tres de ellos bajaron al piso quince-oh por Dios, ese piso-y al parecer el del problema es Edward Cullen porque tanto Alice como Emmett Culle subieron de regreso después de varios minutos pero Edward no y cuando volvió a subir lo hizo enfurecido, tal vez se deba a que fue su propio hermano y cuñado los que lo obligaron a subir, no se bien como estén las cosas, pero tienen rato encerrados en la sala de juntas y al parecer hay problemas en la familia de oro y se pone mejor, Aro Vulturi esta por llegar aquí, imagínate como se pondrán las cosas- claramente solo una persona como Jess podía conseguir toda esa información

-bueno que Edward Cullen este enojado no es novedad-comento angie como que no quiere la cosa, y la verdad es que me extraño porque yo no sabia absolutamente nada de esa familia

-si pero con su familia? Esto es raro, dicen que hasta forcejeo con su hermano ¡su hermano!-ok Jess definitivamente estaba emocionada con la novedad

-chicas las dejo, tengo que investigar bien las cosas, les platico en la casa-dijo Jess cuando se alejaba de nosotras y se iba a ¨platicar¨ con otra recepcionista

-oye angie, quien es Edward Cullen?-me anime ha hacer la pregunta una vez que estuve segura que nadie escucharía,

-el es el hijo mediano del señor y la señora Cullen

-oh y porque dices que siempre esta enojado? ¿Tiene mal carácter?-era mejor conocer a los jefes

-¿mal carácter? Estas bromeando cierto?, mel ese hombre es conocido por su falta de sentimientos, es frio y calculador, parece estar esperando un ataque siempre, jamás se le escapa algo, siempre parece saberlo todo, es el hielo en persona, es de esa clase de persona que jamás logras sentirte cómoda con el, no tiene sentimientos, es un hombre sin escrúpulos, frio como el hielo, ¡jamás se le ha visto sonreír!, en cada aparición en publico que hace, lo hace siempre acompañado de mujeres hermosas pero las trata como basura, ¡ni siquiera las mira!, y es tan poderoso que da miedo, es capaz de dejar en la calle a familias como la suya en cuestión de horas ¡horas!, dicen que con una sola mirada suya puedes desear la muerte, aunque eso no le quite que sea muy pero muy guapo-el monologo de angie me sorprendió, ya le tenia miedo a mi jefe y ni siquiera lo conocía. Angie estaba apunto de decirme algo mas cuando la interrumpió el señor Phil

-señorita Brady como va en su primer día de trabajo?-este hombre estaba empezando a darme asco, me veía como si me quisiera desnudar

-muy bien muchas gracias-evite decirle señor como le gustaba que le digieran

-señor Phil, ya sabe que se encuentran aquí los señores Cullen y hale?-le pregunto angie con la diversión escrita en su cara y la verdad es que me sentí muy bien cuando lo vi ponerse pálido en respuesta a lo que angie dijo, el solo negó con la cabeza y se fue murmurando cosas incomprensibles-asqueroso

-si, no se como lo soporta su esposa

Y esa fue toda la conversación que pudimos tener por el resto del día, y es que una vez enterado el señor Phil de la estancia de los dueños aquí se volvió loco ordenando y checando que todo estuviera en su lugar, asta la rapidez de los elevadores checaba, de verdad que fue una tarde estresante, lo único que quería era llegar a casa y dormirme, por lo que agradecí enormemente la hora de salida, angie había salido con su novio, así que iba yo sola de regreso, apenas llevaba una cuadra de retirado de la empresa cuando mi celular vibro

Chicas prohibido la entrada

al piso, después de las

11 son bienvenidas,

Estoy con Mike

Besos: Jess

Ese fue el grandioso mensaje que arruino mi noche, y es que Mike es el ¨novio¨ de Jess, desilusionada por no poder dormir temprano decidí caminar, esperando encontrar un lugar abierto donde poder pasar el rato ¡eran las 8:20! Faltaban como mínimo dos horas, sin haberlo planeado mi mente empezó a recordar lo sucedido en mi primer día de trabajo, específicamente lo que paso en el piso 15, no me arrepiento de lo que paso, pero es que fue un error, yo no soy así, ¡era mi primera vez! Y con un extraño, iba tan metida en mis pensamientos que cuando un Aston Martin vanquish me cerro el paso me causo el susto de mi vida, estaba pensando en todo lo que le gritaría al estúpido conducto, que no por traer un auto como ese podía hacer esas cosas, pero todo se fue por la borda cuando vi quien era el conductor.

Era el

-acaso estas loca? Sabes lo que puede pasarte en la noche?-estaba enojado, bueno enojado es decir poco, sus hipnóticos ojos verdes brillaban con la furia retenida

-si como que un loco con carro del año me cierre el paso a media calle-le respondí sin quedarme callada, quien se cree que es para hablarme así? El hombre que se acostó contigo mi vida, pero en cuanto vi sus ojos pedí que me tragara la Tierra o que me parta un rayo, si antes sus ojos estaban brillando por la furia retenida ahora estaban cambiando de color , pasaron de ser unos ojos verde esmeralda para convertirse en ónix

-estaba preocupado por ti, que querías-eso si no me lo esperaba

-yo…bue

-sabes como me sentí cuando desperté y oh gran sorpresa la señorita no estaba, en su lugar esta un cojín-me interrumpió y la verdad es que me estaba dando miedo mucho miedo

-yo…yo lo sie…siento-no podía hablar del miedo que tenia, pero por favor estábamos a media calle, si me asía algo podía gritar no?-no quise despertarte, además yo me sentía muy avergonzada

-te arrepientes?-su pregunta no me extraño, bueno no mucho, lo que si lo izo fue el tono de tristeza en su voz

-que? No, yo..mira yo no se como explicar esto, no me arrepiento, pero eso no quita que este bien, ni siquiera se tu nombre y…

-Edward, me llamo Edward

-mucho gusto melina, pero ese no es el punto Edward, yo, se que nos ara raro pero fue mi primera vez y no lo digo para que te sientas responsable, es que yo no soy de esas mujeres que se acuestan con el primero que se les cruce y –pero no pude seguir hablando porque el llanto me lo impidió, bendita la hora en que se me ocurrió sacar todo esto, estaba llorando frente a el

-tranquila pequeña, lo se-dijo con voz tierna a la vez que me abrazaba, el suspiro que se me salió cuando estuve entre sus brazos me dejo sorprendida, todo el día me había negado a pensar en ello por miedo a su reacción y ahora esta aquí abrazándome diciéndome que me entiende-se que parte de la culpa fue mía por no poder controlarme, eso es de lo único que me arrepiento, no tienes porque sentirte avergonzada, lo que paso entre nosotros fue mágico así que no te atormentes mas, lo único que quiero que entiendas fue que me enfureció el despertarme solo, por Dios tu aroma esta ahí con migo pero tu no-escondí mi cabeza en su pecho cuando lo escuche decir eso-sabes lo preocupado que estaba pesando que algo te había pasado? Me tuvieron que detener por mas de tres horas para que me medio calmara y no fuera a buscarte a la recepción

-que? Alguien mas sabe lo que paso?-de solo pensar eso mi cara ardió por culpa del sonrojo

-oh no te preocupes, no pasa nada de verdad créeme, pero eso no es lo importante, lo importante aquí eres tu, estas bien?-la ternura en voz fue lo que me dio el valor necesario para levantar la mirada y encontrarme con la suya, sus ojos volvían a ser verdes

-tus ojos-dije sin pensar, eso pareció sorprenderlo un poco, después con algo de tristeza negó con la cabeza y respondió

-tengo una enfermedad que hace que cambien de color según mi estado de animo-pero su voz ya no era igual de tierna, ahora era un poco distante

-me gusta el verde esmeralda-dije sin pensar y cuando lo ice el sonrojo reapareció por arte de magia, el me regalo la sonrisa torcida que izo que el sonrojo se multiplicara y mi corazón se saltara un latido

-a mi me gusta tu sonrojo-dijo a la vez que levantaba la mano para acariciar mi mejilla

-Edward- esa voz me saco bueno nos saco de la burbuja en la que solo éramos el y yo, al voltearme para encarar al portador de esa voz mi autoestima bajo a -5, era una mujer hermosa, de uno cincuenta, delgada con el cabello negro cortado en puntas para todos lados y con unos ojos de un hermoso color azul

-Alice-contesto Edward con un tono de voz afilado, ella se quedo como esperando a que Edward digiera algo mas, por un segundo el se tenso y me di cuenta porque aun me tenia abrazada con la cabeza apoyada en mi hombro, yo solo le apreté la mano para así demostrarle mi apoyo-bien-contesto a una pregunta no formulada-mel te presento a Alice mi hermana, Alice te presento a mel mi mujer- mi mujer mi mujer mi mujer era en lo único que mi mente podía pensar, me presento como suya

-mucho gusto, estoy segura que seremos grandes amigas-contesto ella a la vez que me sacaba de los brazos de Edward para abrazarme ella, cosa que no le agrado mucho a Edward ya que gruño y me jalo de regreso a sus brazos

-igual-fue lo único que pude contestar

-bien Alice nosotros nos vamos, hablamos mañana-esa fue la forma de despedirse de Edward, yo solo alcance a mover mi mano a mono de despedida porque de un segundo a otro estaba en el interior del auto.

-Edward hay algo que quiero hablar contigo-después de unos minutos en completo silencio me arme de valor y hable

-claro princesa, dime que pasa-princesa me dijo princesa

-porque me presentaste como tu mujer frente a tu hermana-al parecer mi pregunta lo tomo de sorpresa porque apretó el volante con bastante fuerza, tanto que sus nudillos se le pusieron blancos

-porque eso eres-contesto después de varios minutos después-se que no asimos las cosas como se deben en un principio pero eso no quita que seas mi mujer, mel si tal vez nos brincamos unos cuantos pasos en esta relación pero quiero que algo te quede bien claro-paro para tomar aire y continuo-tu eres mía, mi mujer, tal ves no lo sientas tu así pero así es, vamos a tener una relación normal te lo aseguro, pero que no te quepa la menor duda que a partir de este momento eres mía, te presentare ante todo mundo como mi mujer, quieras o no, estamos claro?-el tono tan posesivo con el que hablo en ves de asustarme como debería de haber sido me éxito, ¡demonios! Que esta mal conmigo?, al parecer noto lo que sus palabras causaron en mi porque sonrió

-supongo pe…

-entonces no tenemos nada de que hablar princesa-y con eso dio por terminada la conversación, ya que ninguno hablo mas, pero eso si su mano tomo la mía y entrelazo nuestros dedos dejándolas en mi regazo, estaba tan distraída por todas las sensaciones que me causaba su contacto que cuando note que el auto no se movía levante la vista asustada, solo para encontrarlo viéndome como si fuera un siego que ve por primera vez el sol

-que tengo, o porque me ves así?

-nada princesa, nada-contesto a la vez que se bajaba del auto, estaba por abrir la mía cuando el lo izo por mi

-gracias-el sonrojo ya se había tardado en aparecer

-de nada

-mm bueno creo que tengo que entrar mañana tengo trabajo-dije una vez que comprobé que estábamos fuera de mi edificio

-si, se hace tarde y debes descansar-pero no termino de decir la frase cuando ya estábamos besando, sus besos eran como una droga para mi, una vez que los probé no podía dejar de hacerlo, sus labios suaves como el mármol y fríos como el hielo jugaban con los míos mordisqueando y tomando de ellos lo que quera y todo fue aun mejor cuando su lengua pidió entrada que le fue concedida inmediatamente nuestras lenguas pelearon por el control, que al final se lo deje a el¡ para que pelear por el control cuando lo estaba besando! besar a Edward era definitivamente mi pasatiempo favorito

-bue…bu..buenas noches-la falta de aire en mis pulmones fue lo que lo izo separarse de mi.

Definitivamente el día de hoy había sido el mejor día de mi vida, primero entro a trabajar en un lugar genial, segundo conozco a un hombre que es perfecto, con el cual tengo mi primera vez y por si fuera poco una relación ¡relación! , estaba tan contenta cuando mi mente recordó algo sin querer al parecer el del problema es Edward Cullen porque tanto Alice como Emmett Culpen subieron de regreso después de varios minutos pero Edward no y cuando volvió a subir lo hizo enfurecido, tal vez se deba a que fue su propio hermano y cuñado los que lo obligaron a subí ¡DEMONIOS! mel te presento a Alice mi hermana ¡demonios! Que no sea loque estoy pensando por favor, subí de dos en dos los escalones, por favor que no sea lo que estoy pensando

-¡ANGIE!-entre gritando al departamento, sin importarme si despertaba o no a los vecinos

-ESTAMOS EN LA COCINA-grito en respuesta y corrí, cuando entre estaban tanto Jess como angie viendo algo muy entretenidas en la computadora de esta ultima-oh ven a ver esto, son las fotos que lograron tomarle a los Cullen hoy-comento angie como si supiera que era lo que le iba a pedir, con el corazón latiendo en mi pecho como loco y con mis nervios a flor de piel me acerque a ellas…


:)