una inportante aclaracion para todos...

esta historia no tiene lemmon, tal vez una que otra escena subidilla de tono pero hasta ahi


cap. 6

-tu solo nada, mira no entiendo como paso lo que paso, pero si se que algún día volverás y todo será como antes, así que en lo que eso pasa, dedícate a tus asustas, pero ni se te ocurra alejarte de mi hermano simplemente porque te arrepentirás, me entiendes?- ahora entendía porque todo mundo le tenia miedo a la familia cullen y es que de verdad cuando querían daban miedo.

Después de eso ninguna dijo nada, no había nada que decir, la amenaza estaba echa, hasta muy tarde comprendí que estaba frente a una familia sobreprotectora, se cuidaban unos a otros y estaba mas que claro que Edward era un miembro importante para la familia, había veces cuando estábamos alice, Edward y yo, que alice se dirigía a el con sumo respeto, no como si estuviera frente a su hermano si no como si fuera su padre o asta con mas respeto, como si fuera un rey, y ahora yo le digo que no estaba del todo bien con su hermano obviamente se iba a poner de su parte, como no lo pensé antes.

Todo mundo tenia razón, los cullen son una familia de lo mas extraña y por ese motivo de lo mas peligrosa, creo que esta familia tiene mas influencias que el mismo presidente, el echo de que la tierna alice me hubiera hablado así me regreso al mundo real, donde ellos son los reyes y yo la plebeya y aunque no me guste admitirlo yo solo era alguien pasajero en sus vidas….

-escucha yo lo siento si, yo no..

-esta bien alice, lo que dije estuvo fuera de lugar y lo lamento, no volverá a suceder-interrumpí lo que estaba diciendo, ya bastante malo era como para que encima ella se disculpara por defender a los suyos

-bien olvidemos todo esto y ágamos borrón y cuenta nueva, te parece- ofreció extendiendo su mano asía a mi en señal de paz

-por supuesto- acepte estrechando su mano.

-bien, tenemos mucho que hacer, perdimos mucho tiempo hablando- y así fue como regreso la alice que conocía, el ambiente aun era tenso entre nosotras, pero a ella parecía no importarle y comenzó a arreglar todo para esta noche, y el tema de ¨ella¨ no fue mencionado mas, asta miedo tenia de decir su nombre aunque fuera mentalmente.

-falta mucho, alice de verdad no creo que puedas hacer mucho- estaba intentando de todo para que me dejara levantarme, tenia dos horas ¡dos horas! Sentada frente a su tocador, no le reprochaba nada, ella intentaba hacerme bonita, pero eso era prácticamente imposible, era como querer que superman fuera real.

-listo, un poco de brillo en los labios y ya estas- y por fin pude levantarme de mi tortura, y la verdad es que empezaba a creer que para alice cullen la palabra imposible no existía, la mujer frente al espejo era sencillamente espectacular, el vestido strapless con estampado de cebra se adhería a su cuerpo como una segunda piel, llegaba a medio muslo lo que hacia que las piernas se vieran kilométricas, no me maquillo mucho porque según ella la belleza natural era pecado cubrirla, pero estaba increíble casi sin maquillaje, el cabello lo tenia peinado de una forma que se veía como despeinada pero peinada ( ya saben el típico peinado que parece que estas despeinada pero que se ve genial), el delineador solo asía resaltar mis ojos y el brillo en los labios era un perfecto distractor.

-alice de verdad gracias, yo es…. Gracias- no sabia como decirle lo que sentía y es que después de ver mi reflejo me sentía hermosa

-solo ponte estos zapatos y estarás listas- en cuento vi los zapatos que mas bien eran trampas mortales para mi, toda alegría se fue por un tuvo, ¡como sobreviviría esta noche con eso!

-all yo eso no puedo caminar con tacón, ¡son trampas mortales para mi!

-que va, solo ten confianza en ti misma y en que mi hermano no te dejara caer y listo- y contra ese argumento no pude discutir, le confiaba a Edward mi vida de ser necesario, era increíble lo rápido que podías enamorarte de alguien, y eso me daba mucho miedo, yo siempre me considere una persona sensata, pero ahora, con todo esto no estaba tan segura, Edward se había convertido de la noche a la mañana en mi mundo, si algo le pasara o si me dejara yo estoy segura que me moriría y esto estaba mal, digo que persona cuerda se enamora en un mes?- que pasa mel?

-yo, es que….

-no te gustan las zapatillas?, podemos cambiarlas, tengo mas en el armario

-no alice, las zapatillas están hermosas, lo que pasa es…

-es?- bien al parecer el día de hoy era el día de platicas serias

-alice yo estoy enamorada de tu hermano y….

-y eso es genial- me interrumpió ella entusiasmada, ojala pudiera compartir su entusiasmo

-no alice, no lo entiendes

-explícame entonces- su tono adquirió un grado de curiosidad y reserva que por un momento me recordó a la alice de ase unas horas

-lo que pasa es que es tan poco el tiempo que llevamos juntos alice, yo, esto te parecerá exagerado pero cuando no lo veo, cuando no se nada de el me pongo ansiosa y me duele el corazón, siento mi sangre muy pesada, alice esto rebaza todos los limites de la cordura, y tengo miedo porque el nunca me ah dicho palabras de amor y a veces actúa tan distante, yo creo que estoy volviéndome loca y no me gusta- no sabia si estaba sonrojada por decir mis sentimientos en voz alta o todo eso sin respirar, alice parecía estar analizando lo que yo acababa de confesar y al parecer le gusto porque la sonrisa mas grande que alguna vez le haya visto apareció en su rostro

-eso es genial mel, tal vez tu no lo veas así pero todo eso esta muy bien porque yo se que tu y mi hermano son almas gemelas….

-no entiendes- la interrumpí antes de que continuara, no podía hacerme falsas esperanzas no podía- alice esto es todo tan irreal, velo a el y veme a mi, somos tan diferentes..

-claro que son diferentes, el es hombre y tu mujer- paro abruptamente de hablar como si comprendiera lo que acababa de decirle- a que te refieres con diferentes?

-pues a que el lo tiene todo, es perfecto, el es todo un rey y yo solo soy la plebeya que trabaja para el…

-alto ahí, jamás vuelvas a repetir eso- paro mis palabras como si le doliera que hablara de esa manera

- pero es que es la verdad y lo sabes, yo…

-tu nada, escúchame bien ok?-yo asentí para que continuara- tu eres perfecta, tu no eres diferente a mi hermano porque los dos tienen dos ojos, una boca, dos manos…

-alice yo no me refiero a eso

-déjame continuar, si te refieres a que trabajas en la compañía de mi hermano, eso se resuelve deja de trabajar y listo

-alice no todo el mundo tiene el dinero que tienen ustedes, yo neces…..

-tu no necesitas nada, desde el momento que tu y Edward estuvieron juntos ese día en la oficina- todo lo que dijo a continuación dejo de ser importante, estaba mas pendiente de que mi color regresara y se fuera el maldito sonrojo- entiendes lo que digo?

Como quería que entendiera lo que decía si no sabia lo que digo en primer lugar, como demonios sabia lo que paso ese día, acaso esta familia no sabia lo que es la discreción

-alice, como…como- no podía ni hablar de la vergüenza que sentía

-como se lo que paso?- pregunto por mi con un tono de burla evidente

-si

-ay mel, ay muchas cosas que aun no entiendes de nosotros, pero pronto las sabrás, ahora lo que importa es que debes dejar de sentirte inferior a los demás

-alice es que para ti es sencillo decirlo porque eres una cullen, pero yo….

-pero tu estas con Edward collen, y eso te convierte a ti en una cullen mas,- se apresuro a añadir cuando vio que la iba a interrumpir- y si no lo quieres ver de esa manera, velo de esta, tu eres superior a los demás, incluso que a mi misma por el simple echo de estar con Edward

Era prácticamente imposible que yo fuera superior a alice o que a cualquier otra persona, pero algo en sus palabras prendió un clic en mi cabeza, no se con exactitud cuales fueron, pero en cuanto dejo de hablar, realmente me sentí superior, ella tenia razón el simple echo de estar con Edward era mas que suficiente para ser superior a muchas personas

-parece que el día de hoy no hacemos otra cosa que hablar cosas serias muy serias-dije en un intento de que los aires de grandeza que me dio alice se fueran

-jamás debes de tener miedo de los sentimientos que tienes asía mi hermano, y mucho menos sentirte interior a la gente- hoy descubrí algo muy importante, cuando la pequeña alice se lo proponía podía ser la persona mas seria e intimidadora del mundo

-bien, mejor demonios prisa que se hace tarde- y como si fuera la palabra mágica, alice empezó a moverse por todo el departamento como una caricatura

-estoy lista, ¡vamos!- anuncio alice 45 minutos después, y la verdad quede con la boca abierta, estaba simplemente espectacular, traía puesto un vestido amarillo que solo acentuaba su belleza al máximo, el vestido era simplemente espectacular, pegadito del pecho asta la cintura donde se soltaba en holanes, que al caminar solo acentuaban su manera de caminar como bailarina de ballet.

Ok, la velocidad era algo que compartía esta familia, ivamos a 120 km por hora

-alice puedes manejar mas despacio- le suplique cuando paramos en un semáforo en rojo

-mel toda mi vida eh manejado así y jamás eh tenido ni siquiera una multa de transito, así que cálmate- y con eso acelero al máximo cuando el semáforo se puso en verde, esta mujer estaba loca.

Cuando llegamos al lugar por un momento tuve la esperanza de que no pudiéramos entrar, había muchísima gente asiendo cola esperando entrar. Toda esperanza se fue cuando vi salir del lugar a Edward acompañado de jasper.

-estas hermosa- fue lo primero que dijo Edward cuando baje del auto, como siempre que me dice algo bonito mi amigo el sonrojo izo acto de presencia

-tu también estas muy bien- y era la verdad, estaba vestido con un pantalón de mezclilla y una camisa color negra con lo primeros botones desabrochados, el contraste de su piel con el color de la camisa era impresionante

-se van a quedar toda la noche ahí?- nos apuro alice desde los brazos de jasper

-amor te presento a jasper, el esposo de alice, jasper te presento a melina mi novia- la forma en que dijo mi nombre, no se como describirlo pero no me gusto

-es un gusto conocerte oficialmente- dijo jasper sacándome de mis pensamientos

-igualmente, alice se la pasa hablando de ti- conteste estrechando mi mano con la de jasper

-si bueno, podría decir lo mismo…

-ey estoy presente- interrumpió la pequeña duende a su esposo- además se hace tarde, ¡quiero bailar!

-déjalos, se están conociendo- le recrimino Edward sin ocultar su sonrisa

-el que tu seas un amargado que no baila, no quiere decir que todos somos iguales- le contesto esta jalándome del brazo para entrar

-yo tampoco bailo- le informe a Alice empezando a caminar

-lo dicho tal para cual- cuando llegamos a la puerta, los gorilas de la entrada simplemente se hicieron a un lado para dejarnos el pase, el lugar por dentro era increíble, la pista de baile estaba en el centro del lugar, al rededor avía mesas y sillones, era un solo piso, pero era enorme, la decoración era increíble, los sillones y sillas del lugar estaban tapizados con cuero negro y las mesas le hacían juego, luciendo de una manera increíble, nuestra mesa estaba un poco retirada de las demás, se notaba que era la zona vip.

En la mesa estaba a quien ubicaba como emmett y rosalie.

-hasta que llegan, pensé que se habían perdido- emmett se escucho por encima de la música a la perfección

-emmett compórtate que tenemos visitas- le contesto en respuesta jasper

-hola – este hombre de verdad que sonreía mucho

-cariño el es emmett mi hermano y ella rosalie su esposa- presento Edward- ella es…

-ya se quien es- lo interrumpió enmaté levantándose de la silla, si antes estaba cómoda ahora no, ¡el hombre era enorme!, todo lleno de músculos, de no ser por la sonrisa de su rostro y porque estaba segura que Edward no permitiría que me pasara nada abría salido corriendo

-hola- conteste un tanto nerviosa por la mirada de rosalie, ella era realmente hermosa, de solo verla mi autoestima bajo a menos cinco, ella fácil podría ser modelo, pero todo paso a segundo grado cuando emmett me levanto en brazos, era una masa de carne aplastadora- no puedo res…

-bájala idiota, la lastimas- dijo Edward pegándole a su hermano en la cabeza

-ay que exagerado, hola hermanita, bienvenida a la familia- dijo emmett con una bonita sonrisa que por supuesto le regrese, no se porque pero emmett al igual que Alice me inspiraban una confianza increíble

-gracias- le conteste de todo corazón, por un momento pensé que no le agradaría que Edward saliera conmigo pero al parecer me equivoque, ellos eran genial

-ella no es de la familia- corrección, todos excepto la rubia que me veía como queriéndome matar

-ella es mas familia que tu rosa lié- la voz de Edward era escalofriante- discúlpate ahora mismo

-porque si dije la verdad

-porque ella se merece tu respeto por eso- nadie se esperaba que el que contestara eso fuera emmett su propio esposo, bueno al menos no yo.

Después de eso se formo un incomodo silencio en la mesa, algo irónico considerando el lugar donde estábamos, pero bueno.

-y a mi no me abrazaras emm?- fue Alice la que rompió con el incomodo silencio, en un intento de aligerar el ambiente

-no, a ti ya te eh abrazado muchas veces- contesto este, burlándose de la pequeña

-pues que al cabo mi hermanito Edward me abrazara por ti, verdad Eddy?- dijo alice con un tierno puchero en su cara

-no porque me dijiste Eddy y sabes que lo odio- Edward no disimulo la sonrisa, Alice volteo a todos lados buscando quien la abrazara, fue jasper quien le abrió los brazos Alice se refugio en ellos y nos enseño la lengua

-muy madura Alice- le dijo Edward tomándome de la cintura

-si yo te digo Eddy también, no me abrazaras?- en un mediocre intento de sonar sexy le susurre al oído

-tu puedes decirme como quieras- bueno, al parecer mi intento funciono porque Edward empezó a darme de besitos en el cuello, ¡que no se daba cuenta que todos nos veían!, demonios, no recordaba alguna vez que mi sonrojo fuera tal.

-aww que gay hermano- si, ese fue emmen, que recibió un púdrete por parte de Edward, un golpe en la cabeza por parte de su esposa , una mirada fea de Alice y una sonrisa de mi parte

-gracias, yo también te quiere- le conteste sarcásticamente

-ey! Eddy escuchaste eso, me quiere

-oh emmett cállate antes de que me enfade

Y así se alargo la discusión de los hermanos, que termino por involucrarnos a todos, la verdad es que después del incomodo recibimiento, todo estaba bien, rosalie se avía calmado, bueno calmado si me refiero a que me ignoraba completamente, hablaba con todos, incluso con Edward pero jamás conmigo y eso estaba bien si así podíamos disfrutar todos de la velada.

Cada día me sorprendía mas esta familia, a pesar de ser quienes eran y tener lo que tenían eran personas de lo mas sencillos, no conocía a sus padres pero si así eran ellos, de alguien lo tuvieron que a ver sacado no?, hasta rosalie era genial, claro con los demás, no conmigo, pero durante la conversación me pude dar cuenta de que era un mujer aparte de hermosa, buena persona, un poco engreída pero al fin buena persona.

-no lo puedo creer, sin duda este debe ser mi día de suerte, los cullen en vivo y en directo- se escucho una voz femenina a la vez que se acercaba una hermosa mujer a la mesa con nosotros, venia sola, alta, morena, cabello negro como la noche que le llegaba hasta la cintura, no era tan hermosa como rosalie pero si que se le acercaba.

-Heidi- fue el seco saludo de todos los presente, al parecer no les agradaba esta mujer, en cambio ella parecía no darse cuenta de eso y si lo izo lo disimulo muy bien, en su lugar recorrió con su ojos rojos como el fuego la mesa, deteniéndose conmigo, , sentí a Edward tensarse o tal vez fue mi imaginación, lo que si no fue mi imaginación fue la reacción de la mujer al ver el brazo de Edward a mi alrededor, celos.

-y ella quien es? Su nueva mascota humana?- el veneno destilaba de su voz como si fuera una víbora arrastrándose por el piso, al parecer dijo algo ofensivo porque todos los cullen incluyendo a rosalie, se pusieron a la defensiva, Edward fue el primero en hablar y de verdad que dio escalofríos su voz

-te daré la oportunidad de que te disculpes con ella, ahora!

No se como fue que me di cuenta, pero lo hice, la voz de Edward destilaba autoridad por donde quiera que la escucharas.

-oh vamos te pondrás así con la humana- bueno esta se cree de otra especie o que.

-mucho gusto, soy melina la humana y tu eres Heidi, la extraterrestre cierto?- me presente sin estirar la mano, no se que me impulso para hablar así, yo era una persona un tanto cobarde, pero es que esta tipa con su rollo de humana y todo eso había conseguido incomodar a los cullen y nadie se metía con ellos, no si estaba yo para impedirlo, al parecer no se esperaba eso de mi parte porque se quedo indignada, ups!

-como te atreves a ….

-bueno- la interrumpí, esta tipa no iba a meterse conmigo, no delante de ellos- tu estas asiendo alarde de que eres otra especie, y hasta donde yo se aquí en la tierra solo existen los humanos y los animales, y ya que tu dejaste claro que no eres humana ni tampoco animal por lo que se ve, supongo que eres un extraterrestre, ya sabes esas especies que nadie conoce- guau hasta yo me sorprendí del sarcasmo en mi voz, después de mi pequeño ¨discurso¨, todos los presentes, excepto Heidi y yo soltaron risitas, unas no tan disimulas como las otras como es el caso de emmett y Alice

-mira niñita estup….

-Alice amo esta canción, ¡a bailar!- mi grito interrumpió sea lo que sea que estaba apunto de decir esa mujer, y dejándola con la palabra en la boca y jalando a Alice del brazo nos fuimos a la pista de baile, ni siquiera me detuve a pensar en que yo no sabia bailar, o en que me acababa de comportar como una autentica perra delante de todos.

Me sorprendió que rosalie nos siguiera a la pista de baile, pero eso no importaba, quería que se me bajara el coraje que traía, ¡me hervía la sangre!, jamás me avía enojado así, pero es que algo en la forma en como hablo de mi me molesto, quien se cree ella para hablarme a mi así?.

La canción que sonaba era la de bomba de jessy matador, así que las tres empezamos a menearnos al ritmo de la canción, me sentía tan libre después de bailar unas cuantas canciones, que fue en ese momento que recordé que ¨según¨ yo no se bailar, pero al parecer enojada era otra cosa porque disfrute mucho del baile.

-voy por Edward- les grite a las chicas por enzima de la música una ves que comprobé que esa tipa todavía no se iba de la mesa.

-no vas a bailar?- le pregunte en lo que según yo era un susurro sensual, abrazándolo por la espalda

-ja, buena suerte con eso nena, pero este no baila ni aunque su vida dependa de eso- contesto emmett riéndose

-cariño?- insistí, pero al ver que no contestaba me di por vencida, al parecer no bailaba ):

-yo no bailo mel- me dijo tomándome de las manos cuando intentaba sacarlas, estaba a punto de darme por vencida cuando la sonrisa de suficiencia de Heidi llamo mi atención, a este juego se podía jugar de dos.

Si algo avía aprendido en este tiempo que llevo con Edward es de que es sumamente celoso, posesivo y un poco paranoico, así que porque no jugar esa carta a mi favor?

-bueno entonces no hay problema en que baile con alguien mas- di por echo, sabiendo de sobra que era mentira, pero vamos, se trataba de dejarle claro a esta tipa con quien estaba hablando, Alice me avía dicho que yo estaba cambiando a su hermano, esperaba que también cambiaran sus hábitos de bailarin. Tal como me lo imaginaba no termine de dar el segundo paso cuando ya tenia a Edward abrazándome por detrás, siguiéndome a la pista de baile, ja en tu cara Heidi.

Como era de esperarse tanto Alice como Rosalie siguieron mi ejemplo y fueron por sus respectivas parejas, dejando a Heidi sola. Cuando llegamos a la pista espese a mover mis caderas al compas de la música, me sorprendió de sobremanera que Edward se adaptara tan bien a mis movimientos y que los siguiera, era algo de otro mundo el bailar con Edward.

-pensé que habías dicho que no sabias bailar- le dije a Edward cuando me apretó, ni siquiera una hoja podía pasar entre nosotros…

-dije que no bailo, mas no que no se- contesto este desde mi cuello donde estaba jugando, ni siquiera estábamos bailando, estábamos seduciéndonos uno al otro poniendo de pretexto la música, movía mis caderas al compas de Edward para hacerle saber que deseaba esto tanto como el, y es que desde nuestro primer encuentro no aviamos vuelto a tener intimidad, solo un par de besos subidos de tono, pero asta ahí, y en cierto modo lo agradecía, quería una relación normal, no una basada en el sexo, que por cierto era genial con Edward.

-te deseo justo ahora- y me beso, no me dio tiempo ni siquiera de asimilar las palabras, simplemente tomo mi rostro y lo giro para poder unir nuestros labios, cuando besaba a Edward me olvidaba de todo y de todos, solo éramos el y yo, sus labios se movían junto con los míos de manera suave pero con una pasión y deseo que debería de estar prohibido.

-pues aquí me tienes- conteste como pude una vez que libero mis labios, el solo sonrió en respuesta, continuamos bailando yo no se por cuanto tiempo, hasta que se empezó a escuchar bad to the bone de zz top, en cuanto se escucharon las guitarras me voltio para quedar frente a Edward, porque no dar el primer paso yo?, conforme empezó la canción comencé a mover mi cuerpo contra el de el, Edward coloco sus manos en mi cadera y me apretó mas fuerte asiendo imposible que siguiera bailando, ¡estaba rosándose con migo!

-tu lo quisiste así cariño- y encamino la marcha a la salida, agradecía mucho el echo de no llevar bolsa ni chamarra, porque no creo que Edward quisiera desviarse a la mesa por mis cosas.

Ok si Alice manejo rápido Edward iba volando, no quise mirar el velocímetro porque estoy segura de que me hubiera dado un paro cardiaco, cuando llegamos al departamento de Edward ni siquiera me dio tiempo de echarle un vistazo porque en cuanto traspasamos la puerta de lo único que pude ser consiente fue que Edward me estaba besando y tocando como jamás lo había echo…..

*
una suave caricia en mi brazo fue lo que me despertó, de lo primero que me di cuenta fue que mi almohada estaba demasiado dura pero no por eso dejaba de ser cómoda, después fue de que el perfume que desprendía tal almohada no era la mía, ¡santo cielo! Estaba arriba de Edward, si yo podía sentir mi cara ardiendo estoy segura que el también

-lo siento, no quería despertarte-dijo la voz mas hermosa del mundo

-hola-murmure escondiendo la cara en su pecho, flashes de lo ocurrido la noche pasaron por mi cabeza como si se tratara de una película.

Edward besándome en la puerta del departamento

Edward tomándome en un sillón

Edward devorando mi cuello en una pared

Edward besándome…..

Recorrimos todo el departamento en una sola noche, no se como demonios era eso posible, pero lo era.

-que pasa?- pregunto después de un momento de silencio

-nada- me anime al fin a ver sus ojos y lo que vi me dejo sin aire, eran del mismo verde esmeralda de siempre, pero hoy parecían tener brillo propio, parecían dos grandes fuentes de luz, no me contuve y lo bese, ¡tenia que besarlo!

-cariño si no quieres arrepentirte deja de hacer eso- me advirtió sobre mis labios, quien dijo que no quería arrepentirme?- tu lo quisiste así- y lo siguiente que supe fue que estaba retorciéndome de la risa en la cama

-PAR….PARA PARA- le grite una vez que me libre de sus brazos

-amor deseo tanto como tu quedarme en la cama todo el día, pero mis padres nos esperan- comento Edward una ves que pudimos regular la respiración los dos

-yo hago el desayuno en lo que tu te bañas-no le di tiempo para que contestara, salí de la habitación antes de que tanto el como yo cambiáramos de opinión.

Una vez que salí de su departamento, pude echarle un buen vistazo y la verdad es que me dejo impresionada, naturalmente era un departamento de un hombre, el color negro predominaba el lugar, su sala de estar estaba conformada por un juego de sillones de cuero negro, con una mesita de te de cristal en el medio, sus paredes eran de un color azulado reflejado (es ese azul que parece que un poco mas y se hace morado, pero es azul), tenia todo ordenado olímpicamente, ni parecía que viviera alguien aquí, de no ser por los libreros llenos de libros y música, en ningún lado encontré una fotografía u algo que le diera color, el departamento tenia una cierta aura de soledad que de solo pensar en eso me estrujo el corazón.

Su cocina era simplemente genial, mesa en forma de isla de mármol blanco que me recordó un momento al mismo Edward, estaba equipada con todo lo que podías llegar a imaginar, desde su estufa parrillada, hasta su horno inteligente, en una cocina como esta yo seria inmensamente feliz.

Estaba terminado de comerme unos deliciosos pan con mermelada y un vaso de leche cuando apareció Edward.

-listo amor, tu turno, deje tus cosas en el baño- ver a Edward así de despreocupado, recargado en la puerta de la entrada con los brazos cruzados a la altura del pecho fue una imagen que jamás olvidaría, era un hombre con mil facetas y todas y cada unas de ellas me fascinaban.

-oki, no tardo- estaba saliendo de la cocina cuando unos brazos muy conocidos me tomaron por la espalda

-no pretenderás irte así como así verdad- si había algo que me mataba era que me hablara como lo estaba asiendo ahorita, me estaba matando con sus susurros en mi cuello

-pu…es yo….te..ngo que arreglarme- le conteste como pude, sentí su sonrisa atreves de mi piel

-ven acá- ni siquiera se como es que termine con la espalda en la pared, o como es que mis piernas rodeaban a Edward, lo único que se es que me estaba besando y de que manera…

-tus papas, la cita, baño- fue lo único que se me ocurrió decir una vez que Edward libero mis labios, pero al parecer el tenia otros planes porque dirigió sus besos a mi cuello y de mi cuello a mi odio donde se dedico a morder y chupar como se le dio la gana

-escuchas eso? Tu corazón esta cantando para mi, simplemente lo adoro- bueno ahora si estaba perdida, como demonios no quería enamorarme de un hombre como el- anda ve a bañarte antes de que cambie de opinión y decida que mejor nos quedemos- bueno yo no me negaba a esa opción, pero no, si algo tenia mi hombre es que era de palabra y dio la suya a sus padres diciendo que estaríamos ahí, así que con un suspiro de protesta acomode mis piernas y me dirigí al baño.

Si el departamento era masculino, ni hablar del baño, los azulejos eran de un color negro con blanco, increíble a la vista, su baño era prácticamente del tamaño de mi habitación, tenia un baño de lo mas equipado, tenia desde jacuzzi hasta regadera de manguera, simplemente alucinante.

Porque todo mundo vende los 7 pasos para la felicidad, el significado de los sueños, los lugares mas exóticos del mundo, como conquistar a un millonario, pero NO venden un manual que diga como vestirse cuando vas a conocer a los padres de tu novio, que por si fuera poco es tu jefe junto con sus familia, a y también unas de las personas mas influyentes del MUNDO.

Decidí por algo sencillo, cómodo pero a la vez formal, me puse unos pantalones entubados de mezclilla, con una blusa azul de un solo tirante, que colgaba, y unas bailarinas del mismo tono de la blusa. al parecer mi elección de ropa fue la correcta porque en cuanto Edward me vio, se quedo impresionado.

-estas increíble amor- dijo una vez que se repuso de la impresión- estas lista?

Yo solo pude asentir en respuesta pues me había sonrojado por sus palabras y por la forma en como se me quedo viendo, el me tomo de la mano y así juntos salimos al encuentro de sus padres.


uyyy, ahora si que empienza buena la historia

que pasara cuando bella...digo melina conosca a los padres de edward

:O