aqui el septimo...
:)
decir que estaba nerviosa es poco, me sentía como en esas películas de terror donde el malo te dice que si quieres vivir tienes que hacer algo realmente estúpido, así es como veía esto, como algo realmente estúpido, digo en que cabeza cabe que unas personas como lo son Carlisle cullen y esme cullen me aceptaran a mi como pareja de su hijo.
-cariño destrozaras eso si sigues retorciéndolo así- me volví a ver mis manos donde estaba el pedazo de cable que traía en las manos, ni siquiera se donde salió el cable
-claro, para ti es fácil decirlo, son tus padres, ya te quiero ver cuándo conozcas a los míos
-cariño ya conozco a tus padres y créeme que no me puse a así- eso fue como una cubeta de agua fría, ¿Cómo es que conoce a mis padres?, ¿Cuándo fue que no me di cuenta?- y tu tampoco deberías de ponerte así, los conoces mejor que muchas personas, así que en mi punto de vista es ridículo que estés así
-discúlpame por estar nerviosa por conocer a tus padres, porque cariño el verlos en fotografías, leer notas sobre ellos en internet, en ningún lado se le llama conocer- ocasiones como esta, en las que Edward decía cosas así es en las que realmente me asía sentir mal, digo tal vez este nerviosa de conocer a los padres del novio pero quien no lo estaría y mas si se trata de personas tan importantes como lo son los cullen.
Después de eso nadie digo nada, esperar una disculpa de su parte era como esperar que las vacas volaran, Edward era sumamente orgulloso, jamás aceptaría que se equivoco, pero yo me merecía algo de respeto no? Digo soy su novia, no era eso suficiente para merecerme su respeto y comprensión, donde quedo todo eso de que tu pareja es aquella que esta contigo en las buenas y en las malas, que te apoya, que te brinda su apoyo, respeto, cariño, lo único que yo había recibido de Edward eran migajas de cariño y respeto.
-llegamos- anuncio cuando paramos frente a una casa hermosa, aunque mas bien parecía una mansión de esas de las que sale en la tele, la casa era de un color blanco, de tres pisos, con un jardín delantero precioso, había de todo tipo de flores, desde buganvilias hasta rosas, en medio del jardín había un caminito de graba que llegaba asta la puerta, donde había unos escalones y después otra puerta, si antes estaba nerviosa, al ver la casa colapse, digo cuanto dinero se necesita para tener una casa como esta
-Sr. Cullen sus padres lo esperan en la sala, pase por favor- nos recibió una mujer como de unos treinta años, con el uniforme típico de una mujer del servicio de limpieza de la casa, cuando entramos me quede babeando prácticamente, el lugar era hermoso, por dentro la casa conservaba el color blanco, combinado con el color melón que hacían una bonita combinación de colores claros en la casa, entramos a lo que parecía ser un salón de espera, tenia unos sillones y mesitas, pero lo que llamo mi atención fue los cuadros que había en las paredes, cuadros de todos ellos disfrazados, uno en particular me impresiono, era de Edward por supuesto, pero era del siglo XVIII, estaba con unos pantaloncillos color café hasta la rodilla donde sus botas blancas llegaban, traía su chaleco del mismo color de su pantalón, con una camisa blanca con decorados cafés y su espada, su porte era de todo un rey, pero lo que mas llamo mi atención fueron sus ojos, de ese bonito color dorado que alguna ves recuerdo haberle visto.
-mil ochocientos quince, fue en una fiesta a lo me cuentan, no la recuerdo yo
-pues la verdad si que pareces de esa época, si no te conociera y viera este cuadro pensaría que era tu retrato en vez de una fotografía de la fiesta de disfraces que no recuerdas.
-que dem….
-hijo aquí estas- sea lo que sea que estaba apunto de decir se lo callo cuando su mama llego, estaba vestida como toda una reina, vestía una falda color vainilla con una blusa blanca y su chaleco a juego con la falda, sin duda hermosa, mas que su madre parecía su hermana.
Observaba tan fijamente a Edward como si estuvieran hablando pero en su cabeza, ninguno de los dos digo ni una palabra pero sus gestos decían otra cosa, me sentía como una intrusa viendo a dos seres tan perfectos como ellos y sin duda mas al ver que con solo la mirada se podían comunicar.
-mama te presento a melina mi novia- la forma en que dijo mi nombre, como burlándose de el no me gusto, siempre que dice mi nombre lo dice de esa manera, como si el solo echo de pronunciarlo le produce malestar.
-mucho gusto, yo soy esme cullen, la madre de Edward- su voz se escuchaba como el cantar de los pajaritos por la mañana
- mucho gusto señora cullen- conteste estrechando su mano con la mia, no me extraño que tuviera la piel como su hijo, suave y dura como el mármol
-solo esme querida, ven déjame te enseño la casa- y así fue como esme me enseño su increíble casa, pero lo que mas me sorprendió fue la forma tan amable en como me trato, era tan sencilla conmigo, amable, cariñosa, como si nos conociéramos de mucho tiempo y no de unos minutos, si se dio cuenta de que estaba a punto de pelearme con su hijo no lo menciono.
-y este es el despacho de mi marido- dijo entrando en un cuarto enorme, creo que era del tamaño de mi piso, imponente, justo en frente de la puerta estaba su escritorio de roble, la pared de enfrente era toda de cristal, lo que dejaba a la vista el hermoso bosque que había detrás de la casa-mansión, en la parte izquierda estaba una mesa de junta como para unas diez personas, un juego de sillones con su mesita de te y del lado izquierdo una completa biblioteca, tenia mas libros que la biblioteca publica, pero lo mas increíble del lugar como en toda la casa era la decoración tan antigua y los cuadros, ¡si que les gustaba vestirse de época!, un cuadro en particular, de ellos, Carlisle y esme cullen fue lo que mas llamo mi atención, estaban los dos ahí parados, con ese porte que solo ellos podían poseer, vestido de reyes, ni la mismísima familia real les hace competencia, tal vez es así como ellos se ven, como unos completo soberanos.
-su casa es hermosa- fue lo único que se me ocurrió decir cuando recupere el habla
-oh cariño, vamos llego Carlisle- ¡¿Cómo demonios supo eso?
-claro- bueno pues ahora si la prueba de fuego, tal vez con esme fue mas fácil de lo que en un principio pensé, pero estaba segura que no seria así de fácil con el gran Carlisle cullen.
Y ahí platicando con Edward estaba el, Carlisle cullen, verlos así juntos me confirmo lo que yo ya sabia, que esta familia era demasiado para mi, eran sin duda la familia mas bien parecida de la que se tenga conocimiento
-querido, déjame te presento a melina, la mujer de Edward- la voz de esme los interrumpió, logrando así la atención de los dos hombres
-mucho gusto Carlisle cullen- al igual que todos en la familia tenia la piel de mármol, pero eso era lo de menos, ¡yo conocía a este hombre!, no se porque lo sabia pero asi era, en cuanto nuestros ojos hicieron contacto visual tuve un flash de el, yo estaba segura que lo conocía de algún lado y no era por medios de comunicación, estaba segura.
-nos hemos visto antes?- bravo mel, ahora pensara que estas loca me reprocho mi mente, pero la verdad es que no podía quedarme con la duda, extrañamente el sentir que lo conocía de antes me relajo considerablemente, era algo así como un sexto sentido que me decía que junto a esta familia estaba segura, protegida y querida.
-la verdad es que si querida pero no estaba seguro de que tu recordaras aquello, ¿lo recuerdas?- la curiosidad brillaba en sus ojos cuando me izo esa pregunta, intente recordar donde lo había visto antes, pero era como si de una gran muralla se tratara, no lograba acceder a mis recuerdos, pero los sentía cercas.
-yo lo lamento, lo mas seguro es que como trabajo para ustedes, por eso siento esto, ¿ cierto?- necesitaba quitarme esa duda de la cabeza, el al escuchar mi respuesta puso una cara de tristeza que rápidamente remplazo por una sonrisa, el que si no disimulo para nada fue Edward
-pues claro, que esperabas padre, que la señorita Brady recordara conocerte, obviamente no somos lo suficientemente importantes para ella como para recordarnos, cierto querida?- el sarcasmo en su voz fue mas de lo que podía soportar y mas porque estábamos frente a sus padres, sentía que sus palabras querían decir otra cosa pero yo no lograba entender nada
-yo…yo lo lamento si los ice sentir así- no sabia que decir después de eso, decirle unas cuantas cosas a Edward frente a sus padres no parecía lo adecuado, además de que no tenia nada que decir
-tu no tienes nada que lamentar cariño, es Edward el que te debe una disculpa y en este momento la esta dando- sinceramente esta familia sufría de bipolaridad, hace unos momentos la voz de esme era de lo mas encantadora, ahora era fría, autoritaria-¡ahora!- aunque no grito su voz adquirió un tono que no aceptaba replicas
-MAMI, MAMI, LOS ENCONTRE- el grito de alice nos saco a todos del incomodo silencio en el que estábamos esperando una disculpa por parte de Edward que yo estaba segura no se iba a dar
-encontraste que quería- le pregunto calmadamente su madre, nada que ver con la esme de ase unos segundos atrás
-los vestidos mami, son perfectos, ¡mel!, que bueno que estas aquí, vengan tenemos mucho que hacer- y así fue como nos condujo al despacho de la segunda planta, murmurando un pequeño saludo para su padre y hermano, la verdad es que le estaba eternamente agradecía a alice por interrumpir.
-vestidos para que?- me anime a cuestionar una vez que estuvimos encerradas en el despacho de esme
-para la fiesta que daremos- contesto alice como esperando que con eso entendiera el misterio del origen
-cada año la familia ofrece una fiesta, este año la ofreceremos aquí en EU, por eso no habías escuchado de eso cariño- me explico amablemente esme
-bueno, eso explica la emoción de alice
-te escuche melina- fue la respuesta de alice, pero tanto esme como yo solo sonreímos ante el evidente entusiasmo de alice, y es que desde que entramos se la paso explicando no se que de teletas, tallas, colores, si adornos por aquí, adornos por allá, la corbata, el traje, en fin demasiadas cosas como para entenderle…
- y el vestido de mel será azul- termino Alice con una sonrisa, que obviamente le regresamos su madre y yo, esperen que?...
-¿Qué?, escuche bien?- por favor por favor que este enferma de los oídos y escuche mal
-que tu vestido será azul, veras como resaltara tu belleza..
-espera, espera- la interrumpí antes de que siguiera hablando- yo no estoy invitada, así que no necesito vestido..
-en eso te equivocas- la que me interrumpió a mi fue la voz de esme- si es verdad tu no estas invitada, porque eres una de las anfitrionas por lo tanto si necesitas vestido y azul será perfecto para ti
-yo…
-te lo dije mel, por el simple echo de ser la pareja de Edward eres parte de la familia, la fiesta la ofrece la familia por lo tanto tu también- termino de decir Alice con una sonrisa orgullosa cuando vio que me quede sin pretextos
-gracias- que más podía decir
-de nada, ahora Alice, por favor explícanos bien todo- y así fue como nuevamente Alice nos explico ahora si lentamente, todo lo relacionado con la fiesta, seria dentro de dos semanas aquí en la casa, por lo que mañana llegarían los trabajadores a empezar a arreglar todo, yo me ofrecí a ayudarles y sorprendentemente aceptaron fácilmente, alegando que una mano mas nunca estaba de mas, estábamos de lo mas entretenidas en la platica cuando tocaron la puerta.
- lo siento señoritas pero muero de hambre y no puedo comer sin su compañía, serian tan amables de acompañarme a comer- nos pregunto Carlisle con una enorme sonrisa, destina a convencernos mas que otra cosa
-claro papi, veras que fiesta estamos planeando- el entusiasmo de Alice por las fiestas era sorprendente, corrió con su padre y lo abrazo, así bajaron al primer piso, abrazados platicando, mientras que esme y yo bajamos tranquilamente después de ellos
- y Edward donde esta?- pregunte una vez que estuvimos sentados esperando que nos sirvieran
-tuvo que salir por un problema que surgió, pero no te preocupes Alice te llevara a tu casa- no pude levantar el rostro después de eso, no quería ver sus caras de lastima, tan enojado estaba que me dejo aquí sola con sus padres, cuando me presento como su pareja, por que me hacia este, porque me humillaba así.
-yo creo que es hora de que me retire, gracias por todo y fue un gusto conocerlos personalmente- dije antes de que Alice nos arrastrara nuevamente al despacho con los preparativos de la fiesta
-claro vamos mel yo te llevo, tengo que comprar unas cosas en el centro- comento Alice despidiéndose de sus padres con un abrazo y un beso, me pareció que comentaban algo entre ellos, pero yo no tenia porque meterme, sin Edward aquí me sentía como una intrusa.
Durante todo el camino de regreso ninguna dijo nada y en parte se lo agradecí a Alice, eran una familia realmente genial pero yo no sabia si podía soportar por mas tiempo el trato que me daba Edward, no solo me trataba mal, sino que lo hacia enfrente de su familia, que quería lograr con eso, que me sintiera humillada?, pues lo logro y con creses.
-gracias por traerme, y lamento las molestias – rápidamente me baje, no le di tiempo de responder, simplemente corrí al departamento, mi maleta junto con mis cosas ya después se las pediría a Edward.
como se habran dado cuanta no soy buena para describir las cosas, pero se hace lo mejor que se puede
aqui hay una pista para lo que vendra en el siguiente, si la encuentran, van a descubrir lo que pasara proximamente, puff algo me dice que si edward no cambia se le complicaran las cosas u.u
