Gracias ;P chicos, personas y vampiros que tal vez estén leyendo esto, por todos sus reviews de verdad me motivan a escribir más, cada comentario es muy bueno, anónimo, no anónimo todos los agradezco mucho! x_n' Espero que les siga gustando esta traducción y para todos aquellos que pusieron esta historia en sus favoritos y en alerta ¡GRACIAS! T:
Mis TOTALES disculpas. Tardé eras en actualizar por eso hice esta excepción y publique en mitad de semana. Seguiré actualizando los fines de semana, sin falta! ¡Los reviews no hacen daño! ;D
.
.
Mycroft se quedó con Sherlock durante unos cinco minutos antes de su teléfono sonara. Su hermano aun estaba temblando, acurrucado en el suelo pero sus ojos estaban volviendo gradualmente a su mascara de gris aunque sus colmillos manchados de sangre seguían siendo prominentes. Mycroft suavemente lo condujo hacia el sofá y lo sentó antes de sacar su celular del bolsillo de su chaqueta. Miró el identificador de llamadas, ah –su asistente.
"¿Si?"
"Jane."
"Bien, Jane. ¿Alguna noticia?"
"Hemos recibido noticias del equipo de la ambulancia; es como sospechaba, señor. La ambulancia ha sido interceptada a pocos minutos de Baker Street. Ahora están siguiendo a los escoltas a su propiedad. El equipo ahí está esperando, señor."
"Gracias Jane. ¿Mi presencia será necesaria?"
"Es posible que se necesite a alguien guiar al equipo de la ambulancia a su llegada. Habrá un auto en el 221B Baker Street en dos minutos."
Mycroft terminó la llamada.
En el sofá Sherlock se acurruco en una bola con la cabeza apoyada en su regazo. Un dilema se presentó ante Mycroft; ¿Debería dejar esta versión rasgada de Sherlock aquí o llevarlo a la propiedad donde su presencia probablemente asustaría a John? Ninguna de estas opciones le atraía pero no encontraba ninguna otra probabilidad. No era como si pudiera llamar a una niñera y Sherlock no tenía amigos que fueran capaces de cuidar de él. Algunas vece Mycroft odiaba cuan socialmente inepto era su hermano.
Otras veces era probablemente lo mejor que Sherlock no pasara demasiado tiempo alrededor de las personas.
Aunque, el por qué Sherlock había decidido trabajar cerca de cadáveres, que se encontraban frecuentemente sangrando, era una idea que Mycroft nunca sabría. Cualquiera que no conociera todas las facetas de Sherlock pensaría que él disfrutaba viendo a los cadáveres y determinando como habían terminado donde estaban. Mycroft sabía que él simplemente disfrutaba desafiarse a si mismo –y trabajar cerca de los cadáveres era un reto para él en mas de una forma.
Tal vez le gustaban los retos pero Sherlock no era alguien que pudiera lidiar con el fracaso o con los sentimientos. Y la combinación de estos dos había dado como resultado esa pieza temblorosa en el sofá. Mycroft miró su reloj directamente, 1 minuto.
"¿A dónde vas?" Cuestionó Sherlock en voz baja desde su posición. Mycroft debió haber sabido que sería imposible esconder sus acciones de él.
"Debo ir a la vieja propiedad Sherlock." Esta declaración hizo que Sherlock se desdoblar y sentara erguido con los ojos inquietados a través de sus pestañas inundadas, aunque Mycroft estaba aliviado de ver que sus colmillos finalmente se habían retirado.
"¿Por qué vas a ir ahí?"
"Bueno, tengo que ayudar a cuidar de John; esas personas en la ambulancia necesitaran ser… manejadas."
"Sabes a lo que me refiero Mycroft." Sherlock gruñó. "¿Por qué no lo llevan a un hospital normal?"
Mycroft suspiró, había temido esto. "Parece que John comenzó a recuperarse en la ambulancia. Por su propia cuenta." Agregó al ver la desdeñosa ceja levantada de Sherlock. Se mantuvo en silencio, tratando de evaluar la reacción de Sherlock ante la noticia.
"¿Pero qué acerca de las transfusiones?"
"Su cuerpo las rechazo."
"No, no, no, no, no." Murmuró Sherlock, manteniendo fuertemente los ojos cerrados, si él se estaba recuperando, pero rechazaba la sangre que debía estar necesitando, sólo podía significar….
"Deben estar equivocados, ¿tal vez fue una reacción natural? ¡Has que traten de nuevo! Debe haber algo que puedan hace-"
"Sabes que ellos han intentado todo lo posible, no están entrenados para lidiar con esto Sherlock –no tienen idea de que está pasando. No saben porque no ha muerto aun." Sherlock se estremeció visiblemente.
"Tienes que detenerlo Mycroft. ¡Has que hagan algo! Ellos son doctores, seguramente tienen tecnología ahora que puede detener esto. Las cosas han avanzado desde nosotros…"
"Sabes que eso es imposible, Sherlock. Ya está en su sistema. Está cambiando; y no hay nada que podamos hacer para detenerlo."
_…_
John volvió a la conciencia con un tirón; como si alguien hubiera apretado su botón de encendido. Estaba muerto – y de repente no lo estaba. En su mente no tenía ninguna duda de que había muerto. Había sentido el segundo en que su corazón se detuvo, el segundo en el su cuerpo entró en pánico violentamente antes de sucumbir a la oscuridad. Era su única certeza.
Pero ahora su cerebro se encontraba nublado con pensamientos confusos y analgésicos, como si una niebla hubiera descendido en su cerebro y tuviera que tropezar ciegamente a través de él, buscando información. Por encima de él una voz le hablaba, una mano trataba de atraerlo a la superficie desde la profundidad de agua que era su propia muerte. Sabía que debía responder pero todo lo que podía pensar era que la mujer tenía una voz extremadamente irritante –y si estuviera completamente despierto le informaría sobre el hecho.
"¿John? ¿Puedes escucharme? Creo que definitivamente lo hemos perdido." Pareció hacer una pausa para que alguien más interviniera y hubo otro murmullo delgado detrás de John.
"No estoy captando pulso alguno, su cuerpo rechazó las transfusiones… ¿Utilizamos la paletas?" Más silencio. "No, está bien, comprendo. Es sólo, primer día en el trabajo y todo, y simplemente no quería que esto pasara.
John estaba casi seguro de que la mujer estaba llorando. "Quiero decir, sé que esperar y todo. Pero un homicidio en mi primer día es un poco, no lo sé. Simplemente, duele."
Pero John había dejado de escuchar. Ella estaba hablando de él, en tiempo pasado, estaba diciendo como se sentía acerca de su muerte. Alguien tenía que estar equivocado, pensó, yo, ciertamente, no estoy muerto. No más. Sin embargo, incluso a través de la niebla en su mente, podía oír el pitido plano de una maquina a su derecha, y supo en ese momento que él estaba equivocado.
Y su corazón no estaba, en definitiva, latiendo.
Sabía que era importante no entrar en pánico –pero era mas fácil decirlo que hacerlo. Pensaba que cuando uno moría estaba supuesto a simplemente irse –hacia el cielo o algo- no sólo reposar alrededor por toda la eternidad. Repentinamente se preguntó si estaría consciente todo el camino hasta su funeral, si estaría en un ataúd, despierto, por siempre.
Estaba aterrorizado.
Asi que hizo lo que cualquier otra persona haría –abrió sus ojos.
No esperaba el pánico masivo que se inicio a causa de su acción. La mujer a su izquierda en realidad gritó. La persona atrás de su cabeza; un hombre mayor que ahora podía ver, se precipitó hacia delante para verificar las maquinas, gritando mientras lo hacía.
"¡Signos vitales!"
"Todavía no estoy recibiendo ninguna lectura de su corazón, no hay presión sanguínea, ¡nada!"
"Voy a verificar si hay pulso, comprueba si está consciente."
El hombre se movió bajo hacia su muñeca en buen estado, tomándola con fuerza; con tanta fuerza que John sabía que debía doler. Se preocupo cuando no lo hizo.
"¿John? ¿Puedes escucharme?" La mujer encima de él temblaba. Un medico no era probablemente su mejor opción de trabajo, John pensó con ironía. Y trató, realmente trato de responderle, pero sus articulaciones parecían rígidas, su boca incapaz de moverse. Todo lo que logró fue enojarse con si mismo; ¡se negaba a ser putamente incapaz! "Parpadea si entiendes lo que digo John." Esa era una simple petición. John concentró toda su energía en esa acción, poco a poco cerró sus ojos y los volvió a abrir.
La pobre mujer casi se desmayó.
"¡Está consciente!" Gritó al otro hombre. "Quédate conmigo ahora John. Vamos a estar en el hospital pronto. Aunque parece que vamos en la dirección opuesta.
"¿Judy? No puede estar consciente. No tiene pulso."
"¿Qué?"
"El paciente ni tiene pulso. Debe haber sido una causalidad."
"¡Pero no podría haber sido! John, necesito que parpadees de nuevo, sólo una vez mas." La mujer estaba rogando y John sabía que era tanto por ella como por él. Ella había dicho que no quería tener un homicidio en su primer día y sucedía que él no quería ser una victima.
Pero estaba sintiéndose mas distante –su energía se minaba. Sabía que esto era importante –se negaba a estar muerto, simplemente no resultaría. ¿Quién mas iba a comprar la leche?
Así que miró a la paramédico a los ojos y parpadeó.
_..._
Al final, Mycroft había incluido a Sherlock en el coche, sin embargo, aun no estaba seguro de que era la opción correcta.
Aun lo hizo, sin importar la incertidumbre.
Desde la parte delantera del coche su conductor le estaba informando sobre la condición actual; pero podía sentía que su mente se deslizaba a otra parte. No había sentido esta incertidumbre, tan fuera de control, desde la noche en que había encontrado a su hermano efectivamente siendo asesinado por esa mujer. Y, aunque no le gustase admitirlo, verlo hacer la misma cosa a su compañero de piso había hecho más que sólo sacudir sus nervios un poco.
Sherlock había apoyado su cabeza contra la ventana, todo su cuerpo vibraba cada vez que pasaban por un tope. Mycroft sabia que una pequeña charla con su hermano nunca era una buena opción pero la mirada perdida en los ojos de Sherlock era desconcertante y él sabía la causa de su miedo enmascarado.
"Va a estar bien, Sherlock."
La ira que causo esta declaración fue violenta aunque no inesperada. Los ojos de Sherlock casi parecían irradiar calor.
"¿En que sentido, Mycroft" Se burló del nombre de su hermano con evidente desprecio. "consideras que esto este 'bien'?"
"Él estará en el mejor lugar posible, Sherlock. Podremos ayudarlo allí, tenemos las facilidades necesarias."
"Nunca quise volver allí –nunca." La voz de Sherlock temblaba ahora, lagrimas reuniéndose en sus ojos. Sherlock llorando era la única cosa que Mycroft no podía sobrellevar; y había estado pasando con demasiada frecuencia últimamente. Puso una mano en el brazo de su deprimido hermano en lo que esperaba sería visto como un gesto reconfortante y no condescendiente.
"Lo ayudaremos, no será como los fue para nosotros, Sherlock. Él nos tendrá a nosotros para explicar las cosas. Tendrá una opción. Estará bien." Sin embargo, Mycroft no sabía si se encontraba confortando a Sherlock o al él mismo.
_..._
La ambulancia llegó a la alusiva 'propiedad' en una oleada de pánico general y confusión, en afilado contraste con los hombres de Mycroft, quienes silenciosamente escoltaron la camilla a la enfermería de la residencia.
La casa por si misma era enorme, más parecida a una mansión que cualquier otra cosa –aunque el personal la había denominado en secreto mas parecida a una prisión. Probablemente debido a las grandes puertas de metal intrincadamente entretejidas que detenían a cualquiera de vagar adentro o afuera. Muros de piedra gris se elevaban cuatro pisos de altura, las ventanas uniformemente espaciadas; oscuras y rasgadas. Una ocasionalmente tableada. Se dividía en tres partes: el hospital y la enfermería, las instalaciones de vivienda y el sector secreto. Era raro que Mycroft la visitara alguna vez y, por lo tanto, el personal sólo se contrataba temporalmente cuando él decía que los requeriría. Se decía que solo al personal más confiable de Mycroft les era permitido conocer la localización de la propiedad y ninguno de ellos estaba permitido a entrar en el bien llamado sector secreto.
La propiedad se encontraba en el medio de la nada, rodeada por unas cuantas hectáreas de terreno, el césped estaba descuidado y la maleza crecía salvajemente. En el extremo mas alejado de la propiedad había un bosque, el cual daba a un pequeño río. Aunque el propio río estaba sucio y carente de vida animal, la vista desde el bosque se decía que era maravillosa. Sin embargo, los bosques eran otra área considerada fuera del alcance para todos los miembros del personal. Al parecer, por cuestiones de salud y seguridad.
Cuando la ambulancia se detuvo fuera de las puertas de metal, las nubes se había reunido en el cielo y comenzaban a llover pesadas gotas de aguanieve, empapando inmediatamente a los hombres que abrieron con un chirrido las pesadas estructural haciendo un gesto para que el vehículo entrara. Cuando se detuvieron afuera de la larga entrada de madera, las puertas traseras de la ambulancia se abrieron de golpe y la camilla rodo afuera; los paramédicos gritaban instrucciones y preguntas mirado con pánico general. Ellos, sin embargo, permitieron ser conducidos a través de la casa hasta el hospital-enfermería, donde John fue gentilmente maniobrado dentro de la única mesa de operaciones que se erguía orgullosamente en medio de la fría habitación blanca.
Cuando el coche de Mycroft arribó, unos segundos después, las puertas se abrieron casi silenciosamente, como si ellas también pudieran sentir la tensión que se irradiaba desde el auto oscuro y no quería tomar parte en la adición a la misma. La lluvia no había cesado, en todo caso, sólo había acrecentado y Mycroft se encontraba, una vez más, agradecido por su siempre presente paraguas. Sherlock, sin embargo, apenas pareció darse cuenta de la lluvia; estaba demasiado absorto con la vista fija en el edificio abandonado, una mirada de intenso odio y disgusto en su rostro. Se negó a usar el paraguas de Mycroft y partió fervientemente a la pesada puerta de madera –empujando a todos los hombres que trataron de detener con poco entusiasmo su entrada.
El interior de la propiedad era mucho más impresionante que el engañoso exterior. Candelabros colgaban del techo, goteando perlas de cristal y de diamante. Las paredes estaban empapeladas con un antiguo diseño de William Morris, flores amarillas trepando hacia los techos altos. Las alfombras eran gruesas y lujosas en el suelo, un color marrón oscuro en combinación con las lámparas colocadas artísticamente emitían un suave resplandor sobre todo el asunto.
Sherlock, sin embargo, no se dejo engañar. Aun podía ver el vulgar grafiti que una vez había decorado las paredes, en su mente, aun podía recordar las oscuras y sospechosas manchas que habían opacado los pisos. Mycroft podría tratar y disfrazar el pasado de la propiedad pero no podía disfrazar las memorias.
Lo que era completamente nuevo y sorprendente era el hospital. Sherlock vagamente recordaba haber oído a su hermano mencionar algo acerca de las 'reformas' y 'extensiones' pero había asumido que hablaba sobre el gobierno o algo de igual importancia. Él estaría eternamente agradecido a su hermano por ser tan pesimista y prepararse para lo peor; finalmente servía para algo bueno.
Sherlock estaba casi en la puerta de la enfermería, noqueando a los guardias que trataban de detenerlo, presuntamente por órdenes de Mycroft. Estos guardias eran más fuertes que los anteriores sin embargo, y, al perecer, un fuerte golpe en la entrepierna no era suficiente para ganar su acceso. Había estado peleando sin éxito por los cinco minutos que tardó Mycroft para pasear casualmente por el pasillo, sosteniendo el paraguas ligeramente con una mano y con la otra en bolsillo del pantalón. Mycroft parecía un poco dolido por los intentos fútiles de su hermano. Se encontraba obviamente más débil de lo que había previsto.
"Mycroft," Sherlock gruñó, jadeando un poco al tirar otro golpe cansado a uno de los guardias. "ordénales que se detengan, déjame entrar."
Mycroft suspiró, no había estado deseando esto, pero por el momento tenía que actuar con el mejor interés para John.
"Creo que realmente es mejor si te quedas aquí, Sherlock."
"¿Qué? No seas ridículo, tengo que ver si él está bien."
"Estoy seguro de que mientras este lejos de estar 'bien' se estará recuperando perfectamente de su, ah, lesión." Levanto su ceja apuntando en dirección a Sherlock. "Sin embargo, probablemente está muy confundido, perdido, tal vez incluso atemorizado. Y dudo que incluso John particularmente quisiera verte ahora mismo."
"Yo-" Sherlock parecía estar buscando un argumento pero cuando no encontró ninguno que fuera satisfactorio desplomó sus hombros en señal derrota y se alejó de la puerta. "Déjame saber como está." Dijo, mirando hacia la pared.
Mycroft no se dejo engañar por un segundo.
"Buen intento, Sherlock pero no dejare que entres –y pararte ahí pretendiendo que no estabas planeando correr adentro de todos modos no tiene sentido. Necesito explicar todo a John sin interrupciones no deseadas." Se volvió hacia el mas pesado de los guardias, "David, si fueras tan amable de acompañar a mi hermano a sus habitaciones y quiero una vigilancia constante fuera de la puerta hasta que yo diga lo contrario." Añadió, entregándole una llave de latón pesado.
"¡Qué! No puedes simplemente encerrarme en mi habitación hasta que sientas que quieres dejarme salir, no soy un niño, Mycroft."
"Oh no querido hermano –me limitaba a encerrarte en tu habitación hasta que inevitablemente encontraras una salida. Pero me gustan tus planes mucho más." El humor apretado era evidente en su tono, pero sus ojos aun tenían una pisca de verdad y Sherlock decidió no ponerlo a prueba más, en lugar de eso, se marchó, haciendo un gesto a David para que los siguiera.
Mycroft suspiró. Sherlock podía ser tan difícil cuando quería serlo. Mientras la espalda de su hermano esta volteada le entregó otra llave pequeña a David. La llave correcta para la habitación y, por supuesto, la llave que había entregado antes ya se había ido del bolsillo de David. Si Sherlock pensaba que iba a caer en ese truco de nuevo estaba sólidamente equivocado.
Tomando un respiro profundo para recuperar la compostura, abrió la puerta de la enfermería y camino dentro del hospital.
_..._
El doctor personal de Mycroft, Dr. Foster, había sido participe de una pelea verbal con los dos miembros del equipo de la ambulancia por los últimos diez minutos. Había hecho lo mejor posible para tratar y conseguir que se fueran pero ellos se negaban a creer su mentira francamente basura de que él podía sentir un pulso débil en la muñeca de John. La mujer estaba casi histérica cuando Mycroft entró, paraguas aun goteando en la mano. El pobre doctor de la ambulancia estaba aún inquieto sobre John, tratando de atarlo a varios monitores de ritmo cardiaco, mientras simultáneamente contribuía a los gritos y acusaciones que llenaban el cuarto.
Mycroft golpeó ligeramente su paraguas en el suelo de baldosas y admiró la forma en que hizo silencio casi de inmediato.
"Ahora. ¿Qué está pasando aquí?" Preguntó, "Uno a la vez por favor."
La mujer de la ambulancia: Judy, su tarjeta de identificación declaró, fue la primera en hablar, su voz temblando ligeramente. "Bueno, el paciente necesita cuidados inmediatos, aunque parece que hay algo parecido a una anomalía. Hemos logrado mantenerlo consciente, aun así él no tiene pulso y sus niveles de presión sanguínea son peligrosamente bajos."
"¿Está consciente ahora?" Mycroft cuestionó en voz baja, mirando el cuerpo inmóvil en la mesa.
"No, señor." Ella respondió. "Pero este doctor dice que encontró un débil pulso y sigue tratando de hacernos marchar. Él es nuestro paciente y debemos cuidar de él, a demás, ¡puede que nos dé respuestas científicas que podrían ayudar a otros que sufren de pérdidas severas de sangre!
El Dr. Foster le dio una mirada de disculpa a Mycroft, inclinando la cabeza ligeramente hacia la mujer y girando sus ojos.
"De hecho." Mycroft replicó. Había anticipado esto, pero aun era molesto ver que sus sospechas eran correctas. "Si pudieran seguirme por aquí. Dr. Foster es capaz de cuidar de John por ahora." Y calmadamente caminó afuera del cuarto, sabiendo que los miembros del equipo de ambulancia lo seguirían.
Regresó solo después de unos minutos, los miembros del equipo de la ambulancia en el camino de regreso a su hospital. Jurando silencio y significativamente mas ricos. Soborno; era como el país se dirigía en estos días, triste pero cierto.
_..._
Sherlock no estaba impresionado, la llave que había tomado de la bolsa se David era muy obviamente la incorrecta para abrir la cerradura de su habitación. Estúpido Mycroft.
Abandonó la llave rápidamente y se puso a buscar en la habitación por posibles artículos para desbloquear la puerta. Pero conociendo a Mycroft probablemente hoy no iría en busca de John por varias razones sobre las que se negaba a pensar correctamente.
Razón uno: estaba cansado. Sospechaba que se traba de las emociones –su cuerpo no fue construido para ellas; por preocupante que pudiera ser.
Razón dos: No tenía ningún deseo de pasear por la propiedad.
Razón tres: Mycroft estaba en lo cierto. Básicamente había asesinado a John. No había manera de que John nunca lo perdonara por eso, él era la única persona en que confiaba, y lo había asesinado.
Pero aun peor que eso –él lo había condenado a vivir por siempre; le había quitado su alma. Y no había nada que pudiera hacer para cambiarlo todo de nuevo. No podías mata a un vampiro al menos que tuvieras plata, luz solar, una estaca de madera o grandes cantidades de ajo. Y aun así se sigue pensando que no tenían un alma y, por lo tanto, estarían condenados. El único momento en que podrías matar a un vampiro y dejar que mantuviera su alma sería cuando aun estuvieran cambiando. Y seguramente Mycroft no…
Él nos tendrá para explicarle –para ayudarlo. Tendrá una opción.
Tenemos las facilidades necesarias.
Necesito explicarle todo a John sin interrupciones no deseadas.
¡No. No, no, no, no, no! Sherlock se lanzo contra la puerta en estado de pánico, golpeando con los puños inútilmente. "¡Mycroft!" Gritó. "¡No te atrevas! ¡Ni siquiera te ATREVAS!"
_..._
Cuando John volvió a la consciencia lo primero que notó fue lo increíblemente blanco que era todo. Daño sus ojos al abrirlos y tenía un atisbo de dolor de cabeza. Al menos estaba afuera de la ambulancia ahora –espera. ¿Esto significaba que estaba muerto de nuevo? Abrió sus ojos lentamente, permitiéndoles ajustarse. Cuando dejo de sentir que su cabeza explotaría si se movía, miró alrededor del cuarto. Al ver a Mycroft y a otro hombre extraño, se dejó caer hacia abajo.
"Bien gracias a Dios por eso."
Mycroft frunció ligeramente el ceño. "¿John?"
"Bien, no estoy muerto si tu estás aquí. Sin ofender, pero no precisamente estás en mi visión del Cielo."
La sonrisa de labios finos estaba de vuelta. "Ya veo. Desafortunadamente, John, sólo la mitad de lo que dijiste es cierto." Se detuvo un momento para permitir que esta declaración se entendiera. Cuando la cara de John palideció más, continuó. ¿Recuerda porque está aquí, Dr. Watson?
John frunció en ceño, su cerebro estaba menos confuso ahora, sus pensamientos se aclararon a medida que regresaban a esta tarde.
Hacia calor, podía recordar eso. Estaba incomodo y aburrido, tratando de organizar unos papeles. Dios sabía que si perdías algo en ese apartamento nunca lo encontrarías de nuevo. Y en la remota posibilidad de que lo hiciera estaría siendo utilizado para envolver la oreja de algún pobre tipo o algo así.
Así que había tratado de ordenar unos papeles y se había deslizado un poco, dándose un corte con el papel. Entonces Sherlock comenzó a portarse extraño así que se había acercado para comprobar si estaba bien…..
Oh.
Oh.
Oh demonios.
_..._
Sherlock había dejado de golpear la pared, ahora estaba suplicando a los hombres de Mycroft afuera, lagrimas corrían por su rostro sin obstáculo.
Porque sabía que dada la posibilidad de elegir entre seguir adelante, y convertirse en un monstruo sin alma, o morir ahora como humano, él sabía cual elegiría John. Y no podía vivir sin John. Realmente no podía; no ahora.
Y todo era su culpa.
_..._
John se sentó sobre la mesa de operaciones escuchando al doctor; Foster aparentemente. Estaba explicando algo, usando términos técnicos y movimientos excesivos con las manos. Con eso y el latido sordo en su cabeza, John encontró su atención vagando y se movió incomodo en la mesa, tratando de encontrar una posición mas cómoda que le permitiera seguir viendo las acciones del medico al mismo tiempo que mantenía un ojo en Mycroft. No había confiado en el hombre antes y seguro que no se fiaba de él ahora.
"… resultando en una perdida de sangre al cerebro. Sin embargo, el cuerpo es todavía capaz de funcionar con una mezcla combinada de sangre prestada y…"
Seguía hablando. John no sabía de donde había venido esa repentina necesidad impulsiva de moverse pero estaba tomando toda su energía para controlarla. Se sintió un poco ahogado por el frio y blanco cuarto –aunque sabía que debía escuchar, el hombre lo estaba aburriendo.
No. Debería escuchar. Esto era importante –una gran oportunidad en su vida. Este doctor estaba explicando como estaba vivo, no espera -¿Cómo lo había llamado? 'muerto viviente' –pero eso sonaba demasiado cliché para él, ya fuera un oxímoron como 'silencio ensordecedor' o 'un bonito feo' o no. Su atención se había desviado de nuevo. Trató de concentrarse.
"…categorizados como sin alma. Muchos deciden continuar de igual forma –siendo que la inmortalidad es buscada por muchos pero rara vez se logra. Sin embargo, algunos deciden que sería antirreligioso y desean morir, mientras aun es posible…"
Nope. El hombre era definitivamente aburrido. John miró al techo, era demasiado alto, con una pequeña repisa corriendo a su alrededor –presumiblemente para ocultar los cables eléctricos. Se preguntó si sería capaz de escalar ahí si trataba, probablemente no. De nuevo –seguramente sería más entretenido que escuchar a ese idiota decir más tonterías y más y más y-
"¿John? ¿Estás prestando atención?" El tono cortante de Mycroft interrumpió el tren de pensamientos de John y lo trajo de vuelta a la realidad. "Entiendo como te estás sintiendo John, los cambios mentales son muy repentinos y emocionantes pero no tenemos mucho tiempo antes de que los cambios físicos comiencen también y si quieres detenerlos, debes tomar una decisión ahora."
Su mirada en blanco probablemente transmitió la verdad de que no había estado escuchando en absoluto y Mycroft suspiró dramáticamente, mirando al doctor Foster en exasperación.
"John, estás convirtiéndote en un vampiro. Si quieres detener los cambios, dilo ahora." Oh. John momentáneamente se preguntó porque no estaba particularmente sorprendido ante las noticias.
"¿Qué pasa si lo hago?"
"Morirás, como debiste hacerlo antes. Será relativamente sin dolor – llegarás a descansar en paz y todo eso." Sip –había sido importante que escuchara entonces. Woops.
"¿Y si no lo hago?
"Vas a sufrir los cambios físicos necesarios para convertirte en un vampiro. Necesitaras quedarte aquí mientras te entrenamos y ayudamos a hacerle frente –entonces vivirás por siempre con todas las responsabilidades que se desprenden de ello.
"Correcto."
John se sintió inmediatamente agradecido de que tuviera experiencia tomando decisiones de cambio de vida bajo presión, de lo contrario estaba muy seguro de que haría algo estúpido; como desmayarse ¿Podían los vampiros si quiera desmayarse? Abrió si boca para preguntarle a Mycroft esto, entonces la cerró silenciosamente –ahora, obviamente, no era el momento.
"Necesitamos una respuesta pronto, Dr. Watson." Mycroft subrayó, sus manos abriendo y cerrando alrededor de la manija gastada de su paraguas.
Entonces –ya sea vivir para siempre o morir ahora. No parecía como una decisión difícil. Pero, de nuevo, había visto a Sherlock anteriormente, había visto los cambios –la locura- en sus ojos, había visto el modo en que era un esclavo de su propio cuerpo. ¿Quería eso? Siempre tener que preocuparse de herir a la gente y al mismo tiempo necesitando lastimarla. ¿Podría vivir con eso?
"¿Dr. Watson?" Inquirió Foster. "Realmente necesitamos una respuesta."
Tomó una respiración profunda; tiempo de decidir.
"Está bien."
_..._
Sherlock se sentó, jadeando en el interior de su puerta. Sus manos dolían donde las había golpeado contra la madera y todo lo que logro con sus esfuerzos fueron unas abolladuras. Sus ojos se habían secado, dejando el trazo de sus lágrimas. Los hombres afuera no habían respondido a sus suplicas para dejarlo salir. Y, en cualquier forma, ya no tenia sentido ahora. John ya había tenido más del tiempo suficiente para tomar una decisión. Él era un medico militar, un buen hombre y, juzgando por su comentario de 'Por favor Dios déjame vivir' que tanto había afectado a Sherlock, un hombre temeroso de Dios. No querría convertirse en un monstruo sin alma. E incluso si lo hacia –no querría ver de nuevo a Sherlock, nunca.
No se movió cuando la puerta de su habitación crujió al abrirse. No miró hacia arriba cuando los zapatos de Mycroft entraron en su línea de visión. No respondió cuando el susurro de su hermano hizo eco en la habitación vacía.
"Lo siento."
.
L:
Como siempre saber de mis errores me hace mejor persona, por favor, notifiquenme.
También, felicidades a todos lo que conocen la cancion (relacionada a los vampiros) de la cual el titulo y nombre del capitulo fueron tomados. Y si no la conocen, es muy buena, ¡la recomiendo!
Nos leemos luego ;OP
