Bien, aquí otro capítulo, espero que no mueran con esto. ;P
.
.
.
Si John había estado esperando abrir sus ojos a algo, no eran los rostros de dos guardias, Sherlock y el Dr. Foster mirando fijamente hacia él como si acabara de surgir de entre los muertos.
Por otra parte –supuso que lo había hecho.
Por alguna razón este pensamiento era inexplicablemente divertido, así que se echó a reír y una vez que había empezado era difícil de detener. Una mirada a la confusión en sus miradas fue suficiente para ponerlo de nuevo. Rio hasta que lagrimas rodaron por sus mejillas y aun entonces continúo. Llegó al punto en el que normalmente se habría visto obligado a detenerse por el dolor en sus mejillas pero ahora no podía sentir tal dolor. Se pregunto si era la euforia de estar vivo que hizo al dolor parar –o si él no lo sentiría jamás. En realidad no importaba.
Apenas se dio cuenta cuando llego Mycroft, la presencia del hombre registrándose en una pequeña esquina de su mente; pero al tiempo que se acercó John pudo sentir un cambio en si mismo. Una sensación desagradable en la boca del estomago, un áspero trasfondo de la risa. Y de repente ya no quería seguir riendo y no quería estar cerca del hombre ahora caminando tan casualmente hacia él –paraguas aún en mano.
La risa se detuvo tan de repente como había comenzado y John centró su energía restante en tratar de alejarse de las correas de cuero alrededor de sus muñecas y tobillos. Preguntándose ligeramente sobre la quemadura que se cernía en el borde de su piel –algo en el cuero. Se perdió el momento en que los rostros de los guardias desaparecieron, sólo para ser remplazados por Mycroft cerniéndose frente a él. Y fue entonces cuando se dio cuenta de que era lo que estaba en la boca de su estomago. No era miedo; Oh no.
Era provocación, un reto.
Mycroft había dejado deslizar su disfraz humano y sus ojos ardían en su cráneo como carbones encendidos. John prácticamente podía sentir calor irradiando de ellos. Sus dientes elaborados y afilados y la imagen de una capa imaginaria de sangre sobre ellos era muy fuerte para disiparla de su mente. Apenas se dio cuenta de que su propio cuerpo estaba reaccionando hasta el punto de que sus nuevos dientes hicieron una presión incomoda contra su labio inferior. No necesitaba que le avisaran para saber que sus ojos ardían en color rojo también.
Desde la posición en la que se encontraba sabía que no había manera de que posiblemente fuera a ganar esa batalla de voluntades pero eso no detuvo a su nuevo instinto de tomar represarías de todas formas. Tan pronto como Mycroft tendió una mano hacia él, se echó hacia atrás en la tabla, y entonces siseó.
No era el seseó que esperarías de una gato acorralado, esto era más como una serpiente, dispuesto y listo a atacar. Casi se sorprendió a si mismo de que tal sonido había salido de su propia boca. Sin embargo, Mycroft apenas reaccionó, simplemente retiró la mano y John se dio cuenta segundos muy tarde de que había caído directamente en la mano de Mycroft. Sabía que el hombre sólo estaba tratando de ponerlo a prueba; nuevos reflejos, probablemente, pero no podía evitar la cólera que se extendió a través de él. Era más fuerte que cualquier cosa que hubiera sentido anteriormente; más fuerte incluso que la ira que había sentido hacia Harry por matarse lentamente con alcohol, más fuerte que la ira que había sentido hacia Moriarty por ponerlo en un chaleco de bomba, por amenazar a Sherlock.
Se reusaba a ser manipulado.
Así que cuando Mycroft sonrió con esa infernal sonrisa suave, tiró su brazo derecho arriba con toda la energía que pudo, sintiendo la satisfacción cuando la tira deteniéndolo se quebró. Disfrutó de la mirada de shock y el miedo en el rostro de Mycroft mientras dicho puño fue lanzado hacia él. Fue una sensación increíble –sabiendo que había burlado a su oponente, sabiendo que había causado tanto temor.
No duró mucho, por supuesto, no había estado esperando que durara. Antes de que su puño hubiera llegado a su objetivo una mano se había apoderado de la suya y estaba guiándola lentamente de vuelta a la mesa. Se dio cuenta que no tenía sentido tratar de liberarse del agarre, su energía había sido minada tan rápidamente como había aparecido y ya podía sentir la leve oscuridad del sueño estableciéndose. Pero antes de cerrar sus ojos, miró al olvidado tercer participante, el participante que le había impedido llegar a su objetivo. Lo último que vio antes de sucumbir a la oscuridad fue el rostro de Sherlock, retorcido en arrepentimiento y algo parecido a ¿miedo?
Y era hermoso.
…
Mycroft supo el segundo exacto en que algo cambio en el cerebro de Watson. Observó, impotente, como la confusa y ligeramente entrañable mirada en sus ojos rojos fue remplazada por algo mucho más poderoso. Mucho más peligroso.
Fue como si un interruptor hubiera sido arrojado en el cerebro del doctor. Parecía estar disfrutando el pánico que lo rodeaba, disfrutando de la atención y el miedo repartidos en su dirección. No era saludable y ciertamente no era como John.
Incluso el alivio de que Sherlock también lo había notado no aplacaba demasiado el creciente pánico en su garganta. La nueva parte de John parecía darse cuenta de ese miedo escondido aferrándose a él –pareciendo extraer felicidad de las crudas emociones que lo rodeaban. Si este fuese cualquier otro que John, Mycroft no habría dado un paso atrás ante el reto solicitado por el puño que John lanzó a su cara. Él pudo haber sido sorprendido por el inesperado cambio en la conducta de John pero eso no significaba que todavía no estuviera en su forma completa de vampiro –y su sangre prestada cantaba por una pelea.
Pero aquel era John y Sherlock logro detener el golpe que bien podría haber significado el final prematuro para un cierto doctor. Y no fue sólo el hecho de que Sherlock se había aliado con Mycroft en contra de John que sorprendió al mayor de los Holmes; fue la mirada de traición en sus ojos al ver la sonrisa satisfecha que había sido lanzada en su dirección antes de caer en la inconciencia y Mycroft sabía que el cerebro de su hermano estaba rápidamente haciendo comparaciones con el rostro en el que había visto esa mirada maniáticamente feliz anteriormente.
El rostro de un cierto Jim Moriarty.
…
Se sentaron en un pesado silencio durante unos momentos después del estallido de violencia y energía de John, cada uno esperando por el otro para hacer su primer movimiento. Al final fue dejado al Dr. Foster sacar a todos del laboratorio del hospital, llevando a Sherlock de la manga de su camisa como si fuera un niño humano de tres años y no un vampiro que podía vencerlo con un solo toque. La acción vagamente se registró en la mente de Sherlock –las ruedas dentadas y engranajes de su cerebro trabajando fuera de tiempo para tratar y deducir que había causado el inesperado comportamiento de John. Sabía, por supuesto, que todo se reducía a una sola cosa –pero no estaba dispuesto a admitir que había causado este horrible cambio en John.
Era extraño, ver a sus ojos rojos y saber que una personalidad diferente ahora flotaba detrás de ellos. Una que estaba comenzando a lucir remarcablemente familiar. No quería sacar comparaciones pero sabía que era sólo una cuestión de tiempo antes de que Mycroft lo trajera a flote de cualquier forma. Moriarty.
John estaba comenzando a comportarse un poco como oh-tan-adorable psicópata.
Sherlock se preguntó porque el pensamiento no lo molestaba tanto como debería. Vagamente notó que sus piernas estaban entumecidas y que su visión estaba comenzando a oscurecer alrededor de los bordes. El ruido general del fondo estaba más tranquilo, envuelto, como si estuviera escuchando desde debajo del agua y el constante martilleo en su cabeza estaba creciendo aun crescendo. Cuando su propia visión se nublo y sus piernas se derrumbaron por debajo de él, su único pensamiento coherente fue uno de ligera sorpresa.
…
Parecía que su laboratorio-hospital estaba recibiendo mucho más visitantes que lo usual últimamente. Hacía tiempo que no había utilizado la camilla extra pero el Doctor Foster la rodo afuera sin quejas –era para lo que se le pagaba después de todo. Para cuidar de aquellos que no tenían otro lugar a donde ir.
Él había tenido algunos trabajos antes de éste. Se entrenó para ser doctor en Londres, pasó sus años de universidad afuera bebiendo y festejando como cualquier otro estudiante con una cuenta de banco llena de préstamos para pagar. Cuando tuvo que dejar el alojamiento de la universidad y mudarse a su propia casa, sin dinero, había resuelto el problema consiguiendo otro préstamo o cobrando un favor. Había perdido la cuenta de sus 'te debo una' y promesas de un pago inmediato. Para el momento en que su carrera había terminado había pasado con apenas un hipo pero sus cuentas estaban en jirones y las deudas se habían elevado a niveles increíbles.
Recuerda su primer trabajo, una pequeña clínica al norte del Támesis. Había echó un mes de labor sin paga para obtener la experiencia y luego se instaló como un doctor de tiempo completo. Su recuerdo más claro, sin embargo, era la sensación de dinero ganado duramente deslizándose a través de sus manos como arena. Cada cheque de paga iba directamente a pagar otra deuda, pagar a otro amigo, otro préstamo. Y aún tenía que comer, debía comprar ropa, agua y electricidad. Así que pidió prestado más dinero y entonces tuvo que pagarlos de vuelta, así que pidió otro préstamo… era un vicioso círculo sin final –y estaba atrapado en medio de él.
Se había atascado en un bache del que no pudo salir por años. Ningún otro lugar estaría dispuesto a pagar a un joven doctor más de lo que ya estaba ganando y el trabajo comenzaba a hacerse tedioso cuando sabía que todo era en vano. Nada que hiciera haría s vida más fácil.
Entonces se lo habían propuesto. Un hombre había caminado dentro de su oficina, se había sentado en la silla de pacientes y calmadamente preguntó si estaba buscando por un nuevo trabajo por casi diez veces el pago que estaba recibiendo. No sólo eso, sino que se le daría alojamiento y comida gratis y todas sus deudas se pagarían en la primera semana. Todo lo que debía hacer era firmar un acuerdo de confidencialidad. Nada incomodo. El cambio estaba terminado en cuestión de minutos y comenzó su nuevo trabajo el lunes.
La segunda llamada llegó más tarde ese día. Había estado sentado en casa, viendo las noticias en su computadora de trabajo y preguntándose si sería capaz de conseguir una propia en su nuevo trabajo; probablemente. Su teléfono sonó entonces –sacándolo de sus sueños de libertad y de mala gana había ido a recogerlo, quejándose de la hora.
La voz en el otro extremo de la línea era nueva y la persona que llamaba no perdió tiempo en identificarse. Sólo tenía una pregunta para el Doctor Foster y esa pregunta acerca de su nuevo jefe; el hombre de la clínica.
"¿Sabe su objetivo?" La conexión era mala y la pregunta interrumpida por estática. Le tomó un momento al Doctor Foster comprender, pensó que le habían preguntado por el 'nombre' de su empleador al principio pero cuando no respondió la pregunta fue repetida.
"Su objetivo. ¿Sabes cuál es su objetivo?" Respondió con un no, no lo sabía. Dijo que suponía era iniciar una nueva clínica o ayudar en la realización de una investigación en un laboratorio biológico. ¿Y por qué el que llamaba necesitaba saber? ¿Y cómo sabía?
La voz simplemente rio antes de que la línea se cortara. Dejando al confundido doctor con algunas palabras ambiguas de advertencia.
"Ninguno de ellos son lo que parecen. Y usted es sólo un peón en un juego más grande."
No había comprendido entonces y todavía no acababa de entender por completo incluso ahora. Pero el Doctor Foster estaba dispuesto a apostar sus ahorros en el hecho de que 'ellos' era una referencia a Mycroft y Sherlock, ya que Mycroft le había ofrecido el empleo –y Sherlock había sido su primer paciente. Había tomado años de estudio para llegar al nivel de entendimiento que ahora tenía sobre Vampiros. Años de trabajo en los dos como sus principales y únicos compañeros y todavía podía escribir todo su conocimiento sobre de sus personalidades en la parte de atrás de una estampilla postal.
Había estado con los hermano Holmes por décadas y aun no sabía lo que significaba 'un juego más grande'. A menudo preguntaba si la persona que lo había llamado ese día seguía viendo, aun esperando el momento en que su acertijo se resolvería pero no iba a pasar en algún momento cercano. Todo lo que el Doctor Foster sabía era que el 'juego' era investigar, en cuyo caso había estado jugando esta versión bizarra de ajedrez por años.
…
Sherlock se preguntaba si debía molestarle que pudiera sentir la punzada de las restricciones contra sus muñecas y tobillos. Probablemente. Pero no era capaz de cuidar sobre eso en ese momento. La niebla en torno a su visión había disminuido pero el cansancio aún estaba ahí, arrastrando a sus parpados y haciendo que se sintieran pesados. Sin embargo no cedió totalmente a su deseo de dormir, ya que podía sentir claramente una presencia en su cabecera y no había ninguna duda de quien podía ser.
"'stoy bien, Mycroft. Vete." El sueño pesaba sobre su lengua, por lo que sus palabras sonaban sordas y a medio formar al deslizarse de su lengua.
Su hermano resopló. "¿Por qué no me informaste sobre tu estado tan débil?
"n' es immportante."
"Tu seguridad es importante."
Sherlock rodando los ojos, incluso por debajo de sus parpados entrecerrados, fue fácilmente identificado por la mirada preocupada de Mycroft y chasqueo la lengua. "Debes aprender a ser más responsable. Que pasaría si te hubiera necesitado en una emergencia, no hubieras sido de ayuda alguna en tu estado actual."
"¿Hay alguna emergencia?"
"No."
"Entonces ¿Cuál, exactamente, es tu problema?"
"¡Eres tu! ¡Tú y tu evidente desprecio por tu propia subsistencia! Tú sabes que ese cansancio hace que tu control sea más débil, Sherlock. Y, para ser honesto, es un poco preocupante que hayas llegado a este punto. No te falta… alimento. Y aun así ¡estás tan débil que apenas puedes mantenerte consiente!"
Sherlock simplemente trató de mover su cuerpo lejos de su hermano y cuando se detuvo a causa de las restricciones, se comprometió volteando la cara infantilmente. Mycroft gruñó fuerte en su garganta.
"No me pongas a prueba, Sherlock."
Sherlock ignoró la amenaza apenas velada, optando por cambiar de tema a algo más de sus intereses inmediatos.
"¿Por qué estoy atado?"
Mycroft frunció el ceño para mostrar que no había perdido el muy poco sutil cambio de tema pero respondió de todas formas, "Debido a que no sabíamos como ibas a reaccionar cuando despertaras."
"Nunca he echó algo desfavorable antes."
"Nunca habías colapsado y despertado junto a un recién nacido tampoco. Es un riesgo que no estaba dispuesto a tomar."
A la mención de John la fatiga restante en el cuerpo de Sherlock se fue rápidamente. Hizo un esfuerzo por sentarse erguido, estirando su cuello para tratar de echar un vistazo a su compañero de piso.
"¿Cómo está Mycroft?"
"Él está… bien."
"¿A qué te refieres con eso?"
"Él está bien. El cambio se ha completado, está completamente formado y ahora se encuentra durmiendo debido a sus anteriores… esfuerzos."
"No es a lo que me refería."
Mycroft miró en los ojos de Sherlock y el aspecto de genuina preocupación que había en ellos rompió sus defensas. "Está bien físicamente, Sherlock. Su cuerpo se encuentra en un perfecto estado de funcionamiento y tiene suficiente sustento para permanecer por un par de días como máximo. Estamos, sin embargo, un poco preocupados sobre su estado mental… aunque el Dr. Foster aseguró que si requiere más ayuda nos dejará saber."
Sherlock tiró su cabeza atrás sobre la mesa; sus ojos cerrados y su voz temblorosa. "¿Qué está pasando, 'Croft.?" El apodo infantil tomó por sorpresa a Mycroft e hizo que su corazón anhelara consolar a su hermano. "Porque ese no era John… Ese comportamiento, esa sonrisa…" Se estremeció visiblemente. "Ese no era mi John."
"John sigue ahí, Sherlock, en alguna parte. Sólo necesitamos ayudarlo a encontrar una salida." Y esta vez, el brazo reconfortante que posó en el brazo de su hermano fue bienvenido.
.
_:::_:::_
L:
A/N: Y la trama se complica… quiero saber si les ha gustado, sus pensamientos, críticas, etc. Todo ayuda! ;D
Como pasé semanas sin publicar, decidí subir dos capítulos! Estuve toda la noche y gran parte de la madrugada terminando esto, apreciaría que me hicieran saber si hay algún error serio en la escritura, cuídense y ¡Chao!
Y, sí, mi insomnio volvió…. ;=0
Publicaré el siguiente capitulo lo antes que pueda. (El siguiente será uno largo y absolutamente genial! preparense)
PD: Estoy traduciendo otra historia, Es mucho más ligera y realmente te sacará algunas sonrisas. Su título es -John, echa un vistazo, por favor.- Sí, es una gran historia, ;D, si puedes echarle un vistazo no te arrepetirías! ;)'
