Los personajes no me pertenecen son de Stephanie Meyer a mi solo me pertenece esta historia.

Cap 2

Estoy reunido ¿que haces tan elegante vestida?

Esa era la unica frase que resonaba en mi cabeza ¿tan mala novia había sido? ¿como se pudo olvidar de este día? ¡Si fue él el que eligio la fecha! Unos movimienos en el brazo me despertaron.

- Bella- me llamaban- abrochate el cinturon que vamos a aterrizar- abri los ojos y pude ver a Rose intentando abrocharme el cinturon.

- Gracias- le dije, ella me miro cariñosamente y me agarro la mano.

Cuando bajamos del avión fuimos a recoger nuestro escaso equipaje. Emmet tomo las maletas mas pesadas y Rosalie el resto, no querían que cargase con pesos.

- Bien- dijo Emmet- ¿a donde nos dirigimos?

- Cojamos un taxi- dijo Rose- si no recuerdo mal esta un poco lejos.

Nos montamos en el primer taxi que encontramos, le dimos la direccion, la leyo dos veces y arranco. El camino hacía la casa fue ameno, yo miraba por la ventanilla del coche y me acordaba de todos los momentos que había pasado con Edward, un par de lagrimas empezaron a asomarse, me las limpie rapidamente.

- Hemos llegado- anuncio Rose- Emmet ayudame con la maletas por favor.- Este asintio y fue a ayudarle, como en el aeropuerto, Emmet cogio las maletas mas pesadas y caminamos hacia la casa.

La casa de los abuelos era de tres pisos, en el primero había un salon no muy grande, con un enorme ventanal que daba hacia el patio trasero y la cocina. Adoraba la cocina de la abuela, era enorme, aquí podria practicar con alguna receta nueva.

En el segundo piso había dos habitaciones y un baño y en el tercero lo mismo, solo que la habitación principal tenia su propio baño.

- Bien, subamos las maletas- dijo Rose- Emmet las de Bella van a la última planta- este asintio y subio las maletas. Yo me deje caer en el sofa, apoye la cabeza en uno de los cojines y empece a llorar, había aguantado todo el viaje, ahora que estaba en casa podía desahogarme tranquilamente.

- Bella- me decia mi hermana cariñosamente- Sssss pequeña no llores- me decia acariciandome el pelo.

- No...no... no lo enentiendo- le dije hipando- ¿ta.. tan mala novia e sido... que no se acordaba ni del día de su boda?- le dije mirandola con los ojos llenos de lagrimas.

- Bella, deja de pensar eso- me dijo Emmet desde la puerta- no quiero defenderlo, pero seguro que a tenido que pasar algo para que no aparezca- dijo acercandose a nosotras.

- Sabes- le dije mirandole- antes cuando estaba hablando con Jasper pude oir como Alice entraba en su despacho gritando- reimos imaginando la escena- ¿sabes que fue lo que le dijo él?- ellos negaron con la cabeza- Alice estoy reunido ¿que haces tan elegante vestida?- dije imitando su voz, ellos me miraron con los ojos abiertos- ¿crees que esas son las palabras de alguien que se va a casar?

- ¿Dijo eso?- me dijo mi hermana buscando mi mirada, yo asenti- ¿estas segura Bella? igual escuchaste mal.

- No, estoy segura- le dije mirandola fijamente- es una frase que se me a quedado aquí- le dije señalando mi cabeza- y que me a roto esto de aquí- le dije apuntando mi corazón.

No dijeron nada mas, yo solo podía llorar, note como los brazos de Rosalie eran sustituidos por los de Emmet, este me acunaba como si fuese una niña pequeña. Yo me agarraba fuerte a su pecho. Oí como mi hermana cogía su movil y marcaba algo.

- ¿Qué haces?- le pregunto Emmet

- Llamo a Jasper para que sepa que hemos llegado bien- note como Emmet asentia- tu deberías hacer lo mismo, tendrías que llamar a Esme para decirle que estas con nosotras.

- No se- chasqueo la lengua- no se si sera buena idea de que se entere en donde estamos.

- ¿Por que?- le pregunte con el ceño fruncido.

- Supongo que por la hora que es, todos deben estar al tanto de que nos hemos marchado- yo asenti- y conociendo a mi madre, le habra montado un escandalo a Edward- pude notar como se le escapaba una risita- y tambien supongo que habran visto la camara- yo me tense ante ese comentario.

- ¿Qué tiene que ver la camara?- pregunto Rosalie

- A ver- dijo Emmet- digamos que tienes un novio algo torpe- esta le sonrio y asintio- y que sin darse cuenta a grabado todo lo que paso- mi hermana le miro fijamente, creo que se estaba enfadando- y que sin querer le dio la camara a su hermana y a su cuñado para que se la guardasen.

- ¿Que habías grabado Emmet?- le dijo mi hermana tensa

- Pu... pu.. pues todo- dijo tartamudeando. Y no me extraña, Rosalie cuando se enfada da miedo.

- ¿Que es todo Emmet?- dijo chirriando los dientes- explicame exactamente que había en esa camara.

- A ver- dijo soltando un poco nuestro agarre- desde que entre a la habitación donde estaba Bella- Rose le movio la mano para que continuase- tambien el momento en el que Bella le comunico todo a los invitados y ...- dijo agachando la mirada.

- Y que Emmet- le dijo Rosalie- que mas había.

- Bella diciendo que estaba embarazada- dijo susurrando.

- Por eso Jasper lo sabia- dije susurrando.

- Bien voy a llamarlo- dijo Rose- y luego tu y yo vamos a hablar muy seriamente- dijo apuntando a Emmet con el dedo, este trago saliva y yo me rei.

- Esta enfadada ¿verdad?- me dijo Emmet susurrando.

- Solo un poquito- le dije en el mismo tono. Los dos levantamos la mirada cuando Rose empezo a hablar.

- Jasper- dijo- si si, hemos llegado bien- silencio- ¿donde estas que se oye tanto ruido?-silencio- ¿y esos gritos?- silencio- ¿y que esperaba? ¿encontrarla en casa esperandolo con los brazos abiertos?- silencio- esa no es una decision mia, si por mi fuera jamas conocería a su hijo- silencio- esta bien, Bella ponte, es Jasper quiere hablar contigo.

Mire a Emmet un poco asustada, pero me dio un poco de valor el que no me soltase la mano. Cogi el movil que me estaba tendiendo Rose y con la mano temblando lo agarre.

- Jasper- dije susurrando. De fondo podía oir los gritos de Alice y me parecio tambien escuchar a Esme.

- Bella- me dijo mi hermano- ¿como estas?

- Mal Jasper- conteste- estoy mal ¿donde estas?- le pregunte.

- En el apartamento de Edward y tuyo- dijo - no se a tomado muy bien el llegar a casa y no encontrarte.

- ¿Que no se lo a tomado bien?- le dije gritando- ¿y como me tengo que tomar yo el que me dejen plantada el día de mi boda y tenga que comunicar a todos los invitados que el novio no iba a venir?- le dije llorando- El fue el que eligio el día Jasper EL- le grite- dijo que no tenía ningún compromiso en su agenda- dije sorbiendome la nariz- no porque fuese una fecha especial para nosotros, era porque tenía un hueco para mi.

- Bella escuchalo a habido un error con eso...su secretaría- le corte rapidamente

- Me da igual Jasper, le adverti que si me volvia a hacer un solo desplante mas me largaba- le dije con lagrimas en los ojos.

- ¿Estas hablando con ella?- esa voz aterciopelada la podría reconocer con los ojos cerrados- pasamela por favor, necesito hablar con ella- parecía que estaba llorando.

- Nooo- grite, Emmet me apreto la mano- no puedo hablar con él ahora- le dije susurrando.

- Bella, a visto la cinta- me dijo mi hermano- y te puedo asegurar que no esta nada bien.

- Mi amor por favor- decian sollozando al otro lado- os... os necesito a mi lado, por favor Bella- decia entrecortadamente- por favor, vuelve junto a mi.

- Jasper- dije llorando- no le digas donde estamos- Emmet y Rose asinteron con la cabeza en señal de aprobación- dile que ahora no me siento con fuerzas para hablar con él, necesito descansar, a sido un día muy duro.

- Vale pequeña- me dijo cariñosamente- ¿quieres que le diga algo?

- Si, dile que le quiero - Rose nego con la cabeza, en ese momento mi hermano le estaba diciendo a Edward lo que le había pedido.

- Y yo te amo- repondieron al otro lado. Colgue inmediatamente y me tire al sofa a llorar.

Pude notar las manos de mi hermana acariciandome el pelo y al cabo de un rato los bazos de Emmet me levantaron y me llevaron a mi habitación. Rose me ayudo a ponerme mi pijama, me metio dentro de la cama y me dejo dormir.

Me desvele en mitad de la noche a causa de unas nauseas, me levante corriendo hacia el baño con la mano en la boca, con la rapidez que pude levante la tapa del inodoro y meti la cabeza dentro. Cuando acabe, me limpie la cara con agua muy fria y me mire en el espejo, la persona que tenía delante no se parecía en nada a la Bella de las fotografías que tenía en mi casa.

En mis fotografías había una Bella feliz, sonriendo abrazada al hombre de su vida, le miraba con adoración y él la sonreía de esa manera torcida que a ella le encantaba. Eran la pareja perfecta.

En el espejo, había una sombra de esa mujer, la silueta era la misma solo que la mirada de esta mujer estaba vacia, con los ojos rojos e hinchados por a ver llorado durante largas horas.

Gire mi cabeza tan rapido, que me podía haber dislocado el cuello y no enterarme, me sente en suelo con la espalda apoyada en la pared, escondi mi cabeza entre las rodillas y segui llorando.

- Bella- esa era la voz de mi hermana- pequeña ¿que haces aquí? te vas a enfriar- me dijo cariñosamente. Me agarro de los brazos para ayudarme a levantarme pero yo no tenía fuerzas- Bella por favor, solo quiero llevarte a la cama ¿si?- hizo otra vez el amago de levantarme, esta vez puse un poco de mi parte. Caminamos hasta la habitación, Rose me tenía agarrada por la cintura, me metio en la cama, me arropo y cuando se iba a marchar hable.

- Si me ama ¿por que me hace esto?- mi hermana se giro en mi dirección- yo jamas le haría algo así- las lagrimas empezaban a salir de nuevo- no...no...no lo entiendo- dije sorbiendome la nariz, Rosalie se acerco a mi y me abrazo.

- ¿Quieres que me quede esta noche contigo?- me dijo acaniciando la cabeza, yo asenti- Bien- dijo. Me quede dormida con los brazos de mi hermana alrededor mio, así me sentia segura, aunque ansiaba otros brazos, sabía que mi hermana no me iba a dejar.

A la mañana siguiente oí unas voces en el piso de abajo, era Emmet discutiendo con alguien por telefono, creo que era con Esme.

- ¿Y que querías? ¿que hiciera lo mismo que tu hijo? ¿dejar escapar a la mujer de su vida?- silencio- me da igual que este arrepentido, contento tiene que estar que no le parta la cara-silenco- no es a mi a quien le tienes que pedir permiso mama, esta no es mi casa- silencio- no, eso si que no, él no puede saber donde esta Bella, ella por ahora no quiere hablar con el- silencio- ¿derecho? creo que perdio todo el derecho al dejarla plantada en el altar- silencio- ¿no me digas? ¿y le gusto?- silencio- yo no soy el cruel en esta historia mama, el solo la a visto en la televisión y nosotros lo vivimos en primera persona- silencio- mira mama, creo que te llamare en otro momento, dile al capullo de Edward que cuando vaya voy a querer hablar con el, así que ya me puede ir haciendo un hueco en esa maldita agenda suya, te quiero mama- y colgo. Puede notar como se agarraba a la encimera de la cocina y suspiraba fuertemente.

- Siento causarte tantos problemas Emmet- le dije susurrando desde el marco de la puerta- creo que lo mejor sera que volvais a Forks- le dije mirandome los pies.

- No- dijo tajantemente- no te voy a dejar sola Bella- se acerco a mi y me levanto el menton- sabes que por mucho que le digas a Rose de volver se va a negar en dejarte sola, es muy cabezota- yo asenti- y yo no estoy dispuesto a perder a la mujer de mi vida solo porque mi hermano es un capullo.

- Emmet- dije mirandole- ¿me prometes una cosa?- el asintio- prometeme que nunca le vas a hacer daño a Rosalie- le dije con los ojos cristalinos- creo que con una Swan que llore por un Cullen tenemos suficiente- dije limpiandome las lagrimas.

- Jamas podre hacer sufrir a mama osa- dijo riendose- ¿te imaginas lo que me haría?- reimos los dos por ese comentario.- He llamado a Esme para decirle que estaba con vosotras- dijo de repente.

- ¿Y? ¿esta muy enfadada?- le pregunte.

- Bueeeeno- dijo rascandose la cabeza- no esta muy enfadada, no se esperaba que nos fueramos así de repente, me a dicho que la podíamos haber avisado- dijo sentandose en una silla de la cocina- dice que Edward esta muy mal- dijo susurrando- que han visto todos la cinta y que la noticia de que viene en camino un nuevo Cullen les a dejado un poco perplejos- yo lo mire sin entender- piensan que no lo van a poder conocer, por eso mama quiere venir aquí- dijo mirandome fijamente- quiere hacerte entrar en razón para que vuelvas a casa.

- No- dijo Rosalie entrando por la puerta- que ni se le ocurra a tu madre venir aquí para convencerla de nada- dijo enfadada- tu madre no sabe ni la mitad de las cosas.

- Rose...- dije, pero me corto rapidamente.

- No Bella- dijo tajante- ella no a estado contigo sufriendo por todo lo que te a hecho pasar Edward, ella no a estado al otro lado del telefono consolandote mientras llorabas por su hijo- dijo pasandose la mano por el pelo- pueden venir a verla si quiere, mi hermana no le va a negar el que conozca a su nieto y dudo que a Edward se lo niegue- dijo negando con la cabeza- lo ama demasiado- dijo susurrando- pero como se le ocurra venir aquí a vendernos lo bueno que es Edward y el estres que tiene encima, te juro Emmet Cullen- dijo señalandole- que meto a Bella en el primer avión para la zona mas apartada y escondida que pueda existir en el planeta y no nos veis el pelo a ninguna de las dos- dijo desafiante.

Emmet ante todo eso no pudo contradecir a su novia.

Mientras Rose y Emmet deshacian las maletas, yo me sente en la mecedora que había en mi habitación y me quede mirando por la ventana como caían las hojas de los arboles. No se el tiempo que pase allí sentada, recuerdo que vino Rose con una bandeja con algo de comida, pero no tenía hambre, la mire y volví a fijar la vista en el arbol que tenía delante.

Así pasaba casi todas las mañanas, por las noches, casi siempre me las pasaba llorando, las noches de tormenta eran las peores. Cuando vivia con Edward, el siempre me abrazaba, sabía que tenía panico a las tormentas, en su pecho y respirando su aroma me sentia segura. Ahora estaba al otro lado del mundo y sola. Un trueno resono en la habitación y solo se me ocurrio gritar su nombre.

- Edwaaaaardd- le llame como si pudiera oirme. Cuando me di cuenta que no iba a responderme nadie con ese nombre, las nauseas volvieron a hacer acto de presencia. Me levante corriendo hacia el inodoro y undi mi cabeza dentro. Tocaron la puerta del baño y Rose se asomo por ella con Emmet detras.

- Vamos pequeña- Emmet me cogio de la cintura y me cargo hasta la cama.

- Bella, no puedes seguir así- me decia mi hermana- cariño llevas una semana sentada en esa mecedora y apenas pruebas bocado- me decia acariciando el pelo- mañana tenemos cita con el ginecologo, descansa- se levantaron para irse.

- Ro...Ro...Rose- dije hipando- no voy a poder dormir- le dije llorando- le... le... le necesito Rose, me hace tanta falta- dije rompiendo en llanto.

- Bella, tranquilizate pequeña- me decia Rose agarrandome las manos- yo si quieres me puedo quedar en las noches de tormenta contigo ¿que te parece?- me dijo con una sonrisa, pero la alegria no llego a sus ojos.

- Esta noche nos quedamos contigo pequeña- dijo Emmet tumbandose en la cama y abrazandome por la espalda- ¿te apetece dormir con estos dos ositos?- dijo alegremente. Yo asenti y Rose se tumbo delante mio, pase mis manos por su cintura y ella entrelazo nuestros dedos.

Cada vez que sonaba un trueno o un rayo iluminaba la habitación, yo me tensaba y aparecian unas ganas enormes de gritar ese nombre que tanto ansiaba. Pero los fuertes brazos de Emmet apretandome la cintura y las manos de mi hermana, pude dormir por una noche.

A la mañana siguiente Rose me ayudo a levantarme, no tenía fuerzas, estos días atras apenas había comido nada, cuando baje a desayunar había cafe y donuts. Yo mire a mi hermana con una ceja alzada y ella comprendio lo que pasaba por mi cabeza.

- Emmet salio temprano para comprar el desayuno- dijo encogiendose de hombros.

Nos dirigiamos hacia mi consulta con el doctor, Emmet y Rose no se separaron de mi en ningún momento. En la consulta nos atendio una mujer de color, muy alta y con una mirada muy dulce.

- Hola soy la Doctora Zafrina Spencer- dijo tendiendonos la mano- tu debes de ser Isabella Swan- dijo mirando sus papeles, yo asenti timidamente- bien Isabella, vamos a ver como va ese pequeño, tumbate en la camilla por favor- yo hice lo que me pidio, Rose me ayudo a tumbarme- subete la camiseta- subi la camiseta y mi barriguita quedo al aire- te voy a poner este gel, esta un poco frio, no te preocupes es normal- cuando vertió en liquido sobre mi brarriga, me estremecí por lo frio que estaba. Empezo a mover un aparato extendiendo el liquido. - ¿Oís eso?- los tres asentimos- es el latido de su corazón- yo mire a mi hermana y a Emmet con lagrimas en los ojos- y esta manchita que ves aquí- dijo señalando el monitor- es tu futuro bebe.

- Bella- decia mi hermana sollozando- en un sonido maravilloso- dijo secandose las lagrimas.

- Bien Isabella- dijo la doctora- pasa por aquí, voy a pesarte- me subí en la bascula y anoto un par de cosas en un cuaderno- Bueno todo esta en orden, tienes seis semanas de embarazo- me dijo alegremente- yo creo que para finales de junio sales de cuentas- dijo mirando un calendario- en la siguiente ecografía puede que sepamos ya el sexo del bebe- yo le sonreí- solo te voy a pedir que cuides tus comidas Isabella, te noto baja de peso, ahora tienes que comer por dos.

- Gracias doctora- le dije tendiendole la mano- nos vemos en la siguiente consulta.

- Esperad- dijo- tomad- nos dio una fotografia en blaco y negro- es la primera foto de tu bebe- dijo- a muchos padres le gusta ver como va evolucionando el embarazo- yo asenti y guarde la foto en mi bolso.

Cuando salimos de la consulta, Emmet hablo por primera vez.

- Chicas vamos a comer algo, me muero de hambre- dijo sonriendo- ademas la doctora a dicho que estas baja de peso Bella, ahora tienes que comer por dos- dijo sonriendo marcando sus hoyuelos.

- Esta bien- dije- me muero de hambre

- Esa es mi bolita- dijo riendo- ¿que os parece si entramos en ese restaurante? La Bella Italya, suena bien.

- Me parece perfecto- dije agarrandome a su brazo.

El restaurante era muy acogedor, tenia pinturas de lugares de Italya muy conocidos y sobre todo muchos paisajes. Una chica de piel morena y pelo negro nos atendio.

- Hola, mi nombre es Emily- dijo- y sere su camarera, aqui tienen la carta.

- Umm muero de hambre- dijo Emmet.

- Rose no has dicho nada desde que salimos de la consulta ¿te encuentras bien?- le pregunte

- S...si si, solo que a sido algo precioso Bella- dijo con lagrimas en los ojos- tienes que empezar a pensar en algún nombre.

- Ya e pensado en eso- les dije- si es niña creo que le pondre Elizabeth como la abuela de Edward- dije mirando a Emmet.

- Edward quería mucho a la abuela- dijo con los ojos cristalinos- le va a hacer mucha ilusión Bella.

- Y si es niño me gustaría llamarle Anthony- dije mirando el mantel- es el segundo nombre de Edward- dije susurrando. Pude notar la mirada de Rosalie.

- ¿Ya han decidido que van a tomar?- dijo apareciendo oportunamente Emily.

- Si- dijo Emmet- a mi me gustaría los espagueti a la boloñesa- dijo cerrando la carta.

- A mi me apetecen unos raviolis con salsa de setas- le dije estudiando la carta.

- Lo mismo para mi- dijo Rose.

- ¿Para beber?- pregunto

- Agua por favor- le contesto Emmet.

No tardaron mucho en traernos la comida, cuando probe el primer ravioli llame a Emily.

- ¿Hay algo mal señorita?- me pregunto.

- No, no- dije- ¿me podría traer sal por favor? y si tiene un poco de oregano tambien gracias- la camarera asintio y se fue por lo que le pedí.

- Bella tienes que dejar de hacer eso- dijo Rose negando con la cabeza.

- ¿Hacer que?- pregunte alzando una ceja- les falta sal, ademas el oregano le dara otro sabor.

Espere para que Emily me trajera lo que le había pedido, pero en su lugar vino un hombre alto y moreno, tenía la cara seria.

- Buenas tardes- dijo- soy Aro Vulturi el dueño del restaurante, mi camarera me a dicho que los raviolis no estan a su gusto, lo lamento de veras.

- No se preocupe de verdad- dije mirandolo a los ojos- lo que pasa es que a mi me gusta hecharle algo mas de sal a la comida.

- Bien aquí tiene señoritaaa...- dijo alarganado la última silava y tendiendome la sal.

- Swan, Isabella Swan- el abrio los ojos ampliamente.

- ¿A dicho Swan?- yo asenti- ¿No conocera por casualidad a Charlie Swan?

- Si- dije asintiendo- era mi padre ¿de que lo conoce?- le pregunte arrugando el ceño.

- De las convenciones culinarias- dijo sonriendome- muchas veces nos sorprendia con alguna receta nueva, decia que su hija pequeña le había ayudado- dijo negando con la cabeza- todabía me acuerdo de una crema de calabaza que solamente él tenía la receta, estaba exquisita, por mas que e intentado averiguar los ingrdientes le falta el toque de Swan- dijo suspirando.

- Bueno señor Vulturi, algún día le hare la famosa crema- dije sonriendole- es muy facíl si se sabe los ingredientes correctos.

- ¿No me digas que tu eres la pequeña que le ayudaba en la cocina?- yo asenti- ¿y eres tan buena como decía tu padre?

- Es la mejor- dijo mi hermana- ella se llevo todo el talento, mi hermano y yo vivimos gracias a ella- dijo riendo.

- Tiene que probar la lasaña que hace y esa tarta de chocolate esta para chuparse los dedos- dijo Emmet con cara soñadora.

- Bien Isabella, estaría encantado de poder probar algunas de tus recetas- me dijo alegremente- ¿que te parece si vienes mañana a esta hora? No hay mucha gente y creo que te podemos hacer un hueco en la cocina ¿que dices?

Yo mire a mi hermana y a Emmet, estaban sonriendome y asintiendo alegremente para que le dijese que si al señor Vulturi.

- Claro- dije sonriendole- no habra ningun problema señor Vultiri, mañana a esta hora me tendra por aquí.

- Le voy a decir a Emily que mañana vendras- sijo señalando donde se encontraba la chica- para que cuando llegues me avisen inmediatamente- dijo sonriendome- que disfruten de la comida, hasta mañana Isabella.

- Hasta meñana señor Vulturi- dije despidiendome de él.

La comida estaba muy buena, lo unico que le faltaba un poco de sal y el oregano le daba un sabor mas apetitoso, Emmet me miraba y apuntaba con el dedo su plato, no pude evitar reirme.

- Emmet ¿que haces?- le dijo Rose riendo.

- Si mi pequeña bolita dice que le falta sal- dijo señalando su plato- le falta sal- dijo con una sonrisa- asi que hechame lo mismo que tu bolita.-Hice lo mismo en su plato, mire a Rose y ella me asintio para que hiciera lo mismo en el suyo.

Cuando nos marchamos me despedi de Emily y de un chico que estaba en la barra. Nada mas salir del restaurante me entraron unas ganas enormes de comer chocolate.

- Chicos- les llame- ¿sabeís que me apetece?- ellos negaron con la cabeza- chocolate- dije suspirando.

- ¿Ya el primer antojo hermanita?- dijo mi hermana riendose.

- A mi no me importa tus antojos bolita- dijo Emmet riendo- siempre que los pueda compartir contigo- sijo mostrandome su perfecta dentadura.

- Bien, vayamos al supermercado tengo que comprar unos ingredientes- dije frotandome las manos.

- No me digas... que vas a hacer... una tarta de cho... colate- yo le asenti sonriendo- Siiiii- empezo a gritar y a dar saltitos en mitad de la calle. Que Alice hiciera eso era gracioso, pero que lo hiciera un hombre de la estatura de Emmet chocaba un poco. Rose hundio su cabeza en mi hombro de la vergüenza que estaba pasando, mucha gente se giraba para mirar a Emmet.

Paramos en un supermercado, compre todo lo necesario para mi tarta, ademas de muchas cosas mas que seguro ibamos a necesitar.

Cuando llegamos a la casa me puse manos a la obra, me sentía inspirada, me apetecía mucho cocinar, despues de estar varios días metida en la habitación estar en la cocica me despejaba la mente.

Emmet devoro la tarta y que decir del asado que hice, no dejo nada en el plato. Dijo que por fin podía comer cosas calientes, que estaba cansado de comer platos precocinados.

En la noche Rose durmio conmigo, no me quería dejar sola. Me aguante las ganas de gritar, cada vez que cerraba los ojos venía a mi mente ese hombre que me había jurado amor eterno en nuestro prado, sabia que necesitaba respuestas, pero ahora no estaba preparada para ponerme frente a él. Así que acariciando mi diminuta barriga me quede dormida.

A la mañana siguiente Rose me desperto, me meti en la bañera para darme un baño relajante, necesitaba estar relajada si quería concentrarme para la cita que tenía con el señor Vulturi.

Me vestí con unos vaqueros simples, me costo abrocharme el boton, tendría que empezar a comprar ropa de premama, una camiseta de algodón negra y mis adoradas converse. Me deje el pelo suelto, si me estorbaba ya me lo recogería mas tarde.

Rose me acompaño al restaurante, Emmet no pudo venir porque tenía una entrevista de trabajo en un gimnasio. Cuando entramos Emily estaba sentada en la barra conversando con el chico que había tras ella.

- Isabella ¿verdad?- yo asenti- bien, pasemos dentro, Aro te esta esperando.

- Bella vengo mas tarde a buscarte- me dijo Rose- voy a comprarte algo de ropa, esos pantalones te quedan un poco apretados- yo la mire, solo con mirarnos a los ojos sabiamos lo que queríamos decir, segun Jasper, muchas veces manteníamos conversaciones así, decia que era un rollo de hermanas.- De nadaaa- dijo saliendo por la puerta.

Cuando entramos en la cocina, me quede maravillada, jamas había visto una cocina tan grande, había mucha gente de un lado para otro, muchos me miraban de arriba a abajo, pero ninguno se acerco a decirme nada. En eso el señor Vulturi entro por la puerta.

- Hola Isabella- dijo besando mi mano- bien podemos empezar cuando quieras- dijo caminando hacía una parte de la cocina que estaba practicamente desierta- tienes todo preparado para comenzar, me muero por probar algo cocinado por usted señorita Swan- muchos se voltearon al escuchar mi apellido, parece que papa era reconocido fuera de Washington.

Me dieron un delantal y un gorro, me recogi el pelo en un moño improvisado. Empece a encender los fogones y me puse a trabajar. Cada vez que estoy en una cocina desconecto de todo lo que tengo a mi alrededor, me imagino que estoy en mi casa y que Edward me esta esperando en el salón viendo la tele y con la mesa preparada. Cuando tenía tiempo para mí era todo así, con el tiempo aquello se convirtio en una ilusión. No me di cuenta de cuando termine, el señor Vultiri probo la crema de calabaza que le había prometido.

- Isabella, esto esta exquisito- dijo con los ojos cerrados- esta mucho mas sabrosa que la que hacía tu padre.

- Gracias señor- dijo ruborizandome- con el tiempo e ido perfeccionando la receta.

- Vamos a ver el resto- probo los raviolis con salsa al roquefort- esto esta delicioso, dijo saboreando- y el oregano le da un toque menos fuerte a la salsa. Chicos- les llamo- venir a probar esto.- Todos acudieron a la llamada del señor Vulturi, pude ver como degustaban la comida con una sonrisa en sus caras.

Les deje a todos allí y yo salí con el señor Vulturi a su oficina, el despacho tenía muchas fotografías, debían de ser de su familia.

- Isabella toma asiento por favor- dijo señalandome una silla. Yo hice lo que me pidio. Me estuvo contando que tenía restaurantes por toda Europa, todos con el mismo nombre La Bella Italya, todos funcionaban perfectamente pero que aquí en Londres no daba con el chef que necesitaba el restaurante- ¿estarías interesada en llevar las riendas de esta cocina?- yo le mire sorprendida- estaría loco si dejase pasar la oportunidad de tener a la hija de Charlie Swan en mi cocina- dijo sonriendome.

- Señor Vulturi- dije nerviosa- sería un honor hacerme cargo de su cocina, pero sería injusto por mi parte si no le comento un problemilla que tengo- el me me miro frunciendo el ceño- estoy embarazada.

- ¿Y cual es el problema?- dijo con la frente arrugada.

- Bu... bueno señor- dije entrecortadamente- no se si querra tener a una mujer embarazada en su cocina ¿y si un día no puedo venir por que e pasado mala noche? ¿Y que pasara cuando de a luz? Tendre que estar con mi pequeño.

- Isabella- dijo cruzando sus manos encima de la mesa- me da igual que estes embarazada, todos faltan algún día al trabajo por estar enfermos, y cuando des a luz, coges la baja por marternidad ¿cual es el problema?- dijo riendose.

- ¿Esta seguro?- dije apretando mis manos en el delantal.

- Claro- dijo alzando las manos al aire- ademas me gusta tu sinceridad, otra persona en tu lugar no me habría dicho sobre su estado- dijo sonriendome- Entonces ¿aceptas?

- Acepto señor Vulturi- dije tendiendo mi mano.

- Llamame Aro por favor, señor Vulturi me hace sentirme mayor- dijo haciendo un chasquido con la lengua.

- De acuerdo Aro- le dije sonriendo- pero solo si me dices Bella, Isabella me hace sentirme mayor- y empezamos a reirnos. Quedamos en que empezaría mañana, vendría temprano para hacerme con el personal. Cuando salí me despedí de Emily, Rosalie me estaba esperando fuera cargada con un monton de bolsas.

- Lo siento- me dijo timidamente- no pude resistirme. Te e estado llamando pero tu movil esta apagado- desde que llegamos hace un par semanas no lo había encendido- me a llamado Emmet, a conseguido el trabajo- dijo alegremente.

- Eso es fabuloso- le dije abrazandola- tengo que decirte una cosa Rose- dije timidamnete, ella alzo una ceja para que hablase- el señor Vulturi me a ofrecido trabajo como chef jefe en su cocina- ella abrio los ojos ampliamente- y e aceptado.

- Bellaaaa- dijo dando saltitos- eso es maravilloso, vamos a casa, tenemos que contarle a Emmet.

Esa noche hablamos de todo, Emmet nos conto sobre su trabajo y nos dijo que en dos días tenía que ir a Forks para arreglar unos papeles, pero que volvería lo mas rapido posible.

Al día siguiente yo me levante muy nerviosa, iba a conocer a mis nuevos compañeros y no sabía como iban a reaccionar. Me puse unos pantalones que me había comprado Rose, tenían en el borde una goma elastica, según fuese creciendo mi tripita se iria ajustando.

Como la mañana anterior Rose me llevo al restaurante, Emily estaba limpiando.

- Isabella, buenos días- me dijo- Aro me comento que empezarías hoy- dijo sonriendome- ven que te voy a presentar. Sam- llamo al chico que había detras de la barra- ella es Isabella, el es Sam mi marido.

- Un placer en conocerte Isabella- dijo tendiendome la mano.

- Por favor llamarme Bella y el placer es mio Sam- dije dandole la mano.

Emily me llevo a la cocina y me presento a mis compañeros. Eran gente agradable, me costaría aprenderme todos sus nombres, pero poco a poco me acordare de todos.

- Hola- me dijo un chico alto y musculoso, tenía la piel morena- soy Jacob Black y ella es Leah Black- dijo señalando a una mujer de mi estatura y con una melena por los hombros, tenían el mismo color de piel- es mi esposa. Nosotros seremos tu mano derecha- dijo sonriendome.

- Hola- dije devolviendole la sonrisa- soy Bella.

Los chicos eran gente muy aplicada, les enseñe cuales eran mis manías en la cocina y las aceptaron gustosamente. Aro quedo encantado con el menu que prepare, a la noche tendría que venir tambien para dar cenas, me dijo que no iba a ver mucha gente. Así que mi día paso rapidamente. Cuando me vinieron a buscar Emmet y Rose a la salida, me dijeron que este se iba mañana temprano que cuanto antes arreglase esos papeles antes estaría con nosotras.

Busque en mi bolso mi movil, como era de suponer estaba sin bateria, busque el cargador y lo puse a cargar, me fije que se me callo un papel al suelo y al agacharme me di cuenta que era el ultrasonido que me hice. Baje a la cocina y lo coloque en la nevera, me quede observandolo un rato, que esa manchita dentro de unos meses sería mi pequeñin me llenaba de alegría. Subí a mi habitación y pude escuchar ruidos de la habitación de mi hermana, esta noche sera larga, me dije en mi interior. Encendi mi movil y me llegaron cientos de mensajes, todos eran de Edward, tenía mensajes de texto y en mi buzon de voz. Solo me senti con fuerzas de leer el primero.

Mi vida, te amo, te necesito en mi vida, os necesito a nuestro pequeño y a ti, por favor te lo pido Bella, te ruego que por favor vuelvas junto a mi.

Cerre el movil, no me sentia con fuerzas de leer mas, en la mesita que tenía al lado de la cama, tenía una foto de Edward y mia, la cogí y me dormi con ella apretandola a mi pecho.

Los días despues de la marcha de Emmet fueron largos, Rose estaba apagada, por las noches dormia conmigo, decia que echaba de menos a su osito. Aro me dijo que estaba buscando una camarera, que desde que yo estaba en la cocina había mas clientes y que no daban abasto, así que se lo propuse a Rosalie, ella estaba encantada, dijo que así podía mantenerse ocupada.

Y así nos pasamos las dos semanas que Emmet estuvo fuera.

El día que Emmet regreso, Aro nos dejo salir antes del restaurante, dijo que teníamos que dar la bienvenida al hombre de la casa. Cuando entramos oímos unas voces que venían del salón.

- Bellaaaaa- me grito Alice lanzandose a mis brazos- estas preciosa cuñadita- me dijo llorando- ya se te esta notando la barriga- dijo acariciandola.

- A...Alice- dije perpleja- ¿que haces aquí?

- Visitarte- dijo rodando los ojos.

- Hola pequeña- dijo mi hermano abrazandome- estas preciosa- me dijo al oído- a Rose la saludare despues, ahora esta ocupada- me gire hacia donde estaba mi hermana y le estaba dando una buena bienvenida a Emmet, le saludare mas tarde.

- Hola Bella- esa voz... me gire en su dirección y no me esperaba para nada a la persona que tenía delante.

- Hola Esme- le dije sin apartarme de los brazos de mi hermano.

Bueeeeeno aqui os traigo el segundo capitulo, es bastante largo, ¿os a gustado? Si no es así, me gustaría que me lo dijeraís para saber que cosas cambiar.

Siento haber tardado tando, pero en un principio iba a hacer el punto de vista de Edward, pero luego cambie de opinion, mas adelante sabremos sobre Edward.

MUXIIIIIIIIIIIIIIIIIIIISIMAS GRACIAS a todas las que dejaís comentaríos y me agregaís a vuestros favorítos y alertas. No me esperaba para nada que la gente leyese esta historia.

Un besazo a todas y espero poder publicar el siguiente el domingo.