Los personajes no me pertenecen son de Stephanie Meyer a mi solo me pertenece esta historia.
Cap 7
Bella pov
No podia creer lo que estaba viendo, Edward estaba parado delante de mi con un enorme ramo de fresias. No podia articular palabra. Decir que estaba guapo era quedarse corta. Llevaba puesto unos vaqueros desgastados con una camiseta de algodon blanca, podia verla porque la sudadera que tenia puesta estaba hasta la mitad abierta.
Me sentia un poco incomoda, la ultima vez que me vio estaba bastante distinta. Todavía no había bajado todo lo que había engordado durante el embarazo.
Nos quedamos mirandonos fijamente, ninguno de los dos decia nada.
- ¿Bella quien es?- esa era la voz de mi hermana. Me asuste por Edward, si Rose lo veia aqui era capaz de meterle una patada en trasero.- Edward ¿que haces ahí?- ya lo habia visto, seguro que se iba a poner a dar gritos como una loca.- Pasa hombre, no te quedes ahí parado- la mire con la boca abierta, Edward me guiño un ojo y paso al lado mio.- Pero que ramo mas bonito- dijo cogiendolo- ¿que tal el viaje?- le dio dos besos. ¡Dos besos! Eso no era normal. Se había pasado casi un año despotricando de él y ahora que esta aqui le da dos besos.
- A sido un viaje muy largo- dijo suspirando- pero a merecido la pena- dijo mirandome fijamente.
- Bella cierra la puerta- me dijo mi hermana- y suelta el marco de la puerta, cualquiera diria que as visto un fantasma- me dijo riendose.
Cerre la puerta lentamente, podia escuchar a mi hermana hablar mediante susurros con Edward ¿que estaban tramado estos dos? La verdad que estaba sorprendida, Edward y Rose estaban conversando tranquilamente, yo me quede mirandoles, esto no podia ser verdad.
- ¿Quien a llamado a la puerta?- pregunto Emmet viniendo hacia nosotras, me di cuenta de que venia con Lizzy en brazos. Mire a Edward y estaba con los ojos cristalinos- hombre hermano, ya te estabas tardando- dijo acercandose a ellos.
- ¿Qué haceis todos en la puerta?- dijo Alice entrando con Nessie en brazos- ¡Edward!- grito- te daria un abrazo pero le estoy dando el biberon a Nessi.
¿Como le presentas a tu ex prometido a sus hijas? Es la pregunta que me estaba rondando por la cabeza. Miraba a mis cuñados que tenian a mis hijas en brazos y luego a Edward, me estaban empezando a caer gotas de sudor por la frente.
- Yo... yo queria hablar contigo- dijo girandose hacia mi, me le quede mirando los labios, sabia que me estaba diciendo algo pero yo solo podia pensar en las ganas que tenia de lanzarme a sus brazos y que me besase como lo hacia siempre.- Bella ¿podemos hablar?- me miraba con ojos suplicantes.
- Si... si claro- dije asintiendo nerviosamente- vayamos al salón- dije pasando por su lado.
Me sente en uno de los sofas y Edward se sento en el otro, quedando así frente a mi.
- Bella- me llamo Alice- ¿que hacemos con las niñas?- me gire y vi a mis cuñados en el marco de la puerta con las niñas en brazos. Vi por el rabillo del ojo que Edward las miraba con embelesado.
- Dejadlas en el parquecito- dije señalandolo. Alice asintio y camino sonriente, Emmet la seguia con la misma sonrisa, acomodaron a mis pequeñas y Alice fue a darle un abrazo a Edward, le dijo algo al oido a lo que él contesto.
- Gracias, la voy a necesitar.
Cuando salieron me percate de que Emmet le guiñaba un ojo, Edward le respondio con una timida sonrisa.
Nos quedamos en un incomodo silencio, no me atrevia a preguntarle el porque de su visita. No se dio cuenta de que le estaba observando, tenia la mirada puesta en mis pequeñas. Ya que alguien tenía que empezar, me arme de valor y empece yo.
- ¿Por qué?- le pregunte, se giro automaticamente hacia mi- ¿Por qué Edward?- le dije nerviosa- ¿por que me dejaste plantada?- dije en un pequeño susurro.
- Bella- dijo suspirando- se que no hay disculpa para eso, pero yo quiero que sepas que lo lamento con todo mi corazón- me dijo con tristeza.
- Me senti humillada Edward- dije suspirando- todos tus jefes estaban allí, gente de tu empresa ¿por que tenías que ir ese día a la oficina y ellos no?- pregunte.- ¿Por que ellos dejaron ese día todo de lado?- tenia mis ojos fijos en los suyos.- Y tu te fuiste a la oficina, el día de tu boda Edward ¡tu boda!- dije algo mas enfadada.
- Bella dejame explicate- dijo agarrando mi mano, la solte rapidamente, por su mirada vi como le dolio mi rechazo.- Yo... yo e venido para explicarme Bella- me dijo con voz rota, se me partia el corazón solo con escucharle, pero me tenía que mantener en mi sitio- ¿me dejaras?
- Esta bien Edward- dije suspirando- habla.
- Bien- dijo pasandose la mano por el pelo- no se por donde empezar- se puso en pie y se quito la sudadera, la camiseta se ajustaba perfectamente a su cuerpo.- Ese día yo estaba en nuestro apartamento, lo tenía todo preparado para ir a la iglesia y esperarte allí- caminaba por toda la habitación nervioso- Jes... mi secretaria me llamo- dijo enfadado- me dijo que uno de mis clientes mas importantes me estaba esperando en la oficina y que era urgente que fuera.
- ¿Pero no estabas de vacaciones?- le pregunte, el asintio- ¿entonces?
- El señor Crowel es un poco especial- dijo rascandose la nuca- ¿te acuerdas que te comente que uno de mis clientes me estaba volviendo loco?- asenti. Como no me iba a acordar, muchas noches Edward se quedaba dormido en la sala de estar con un monton de folios esparcidos por todas partes.- Pues a mi secretaria parece ser, que se le olvido decirle que me encontraba de vacaciones- dijo casi gruñendo- cuando llego y no me encontro allí, le exgio a Jessica que me llamase inmediatamente.
- Te podias haber negado- dije en un susurro.
- No pense que me iba a llevar tanto tiempo- dijo suspirando fuertemente- no me di cuenta de la hora que era, hasta que mi hermana entro gritando en mi oficina- dijo haciendo una mueca.
- Te estuvieron llamando toda la mañana- le dije- tu secretaria decia que estabas reunido y que no se te podia molestar- dije enfadada.
- Lo se- suspiro- resulta que Jessica se tomo la libertad de tomar sus propias decisiones sin consultarmelas, aunque yo ya la había dicho que si me llamaban que me pasasen las llamadas.
Nos quedamos callados por un momento, ninguno decia nada.
- Luego... luego todo a sido como una pesadilla- dijo mirandome- cuando salimos de la oficina yo tenía pensado en irme directo a la iglesia, pensaba que me estarías esperando- dijo eso ultimo en un susurro- pero Jasper y Alice me dijeron que te habías ido- asenti.- Yo pense que estabas en casa de Rose y Emmet, cuando llegue a nuestro apartamento, os llame a los tres, pero vuestros telefonos estaban apagados. Cuando me di cuenta de que faltaban unas fotografias nuestras, se me hizo extraño- se le notaba dolor en la voz- y lo peor fue cuando abri nuestro armario y vi que tus cosas no estaban- paro para coger aire.- Pensaba que no podia haber nada peor, pero luego vi la camara.
- Edward...- me corto.
- Estabas tan bonita Bella- dijo sonriendome- no te puedes hacer una idea de lo que me dolio verte caminar hasta el atril y decirles a todos que no iba a ir- aprete los ojos ante ese recuerdo- luego te vi llorando y se me partio el corazón.
- Edward...- no queria que continuase, me estaba viendo a la mente aquel momento tan doloroso.
- Y luego dijiste que estabas embarazada- le mire, por su mejilla estaban callendo lagrimas- nunca me lo voy a perdonar- dijo sentandose a mi lado.- Quiero estar contigo Bella- dijo agarrando mis manos- contigo y con nuestras hijas. No quiero perderme nada mas de vuestras vidas.
- Edward...- pero no me dejo seguir.
- Me siento fatal por no a haber estado contigo durante el embarazo, por no estar presente en el momento que mis hijas vinieron a este mundo, en no poder a ver estado a tu lado para consentirte.
- ¿Que es lo que quieres?- le pregunte.
- Que vuelvas junto a mi- dijo apretando mis manos, mire sus ojos y me di cuenta de que estaban vidriosos, humedeci mis labios y sus ojos se clavaron en ellos.
- No- dije cerrando mis ojos.
- ¿Qué...que es... que es lo que... lo que has dicho?- me dijo perplejo.
- Que no Edward, e dicho que no- me puse en pie y camine por la habitación.
- ¿Ya no me amas? ¿Es eso? ¿Hay alguien mas en tu vida?- lanzo todas las preguntas sin respirar.
- Por supuesto que te amo- conteste indignada.
- Entonces... ¿hay alguien mas?- me dijo con la voz temblando.
- Si- le conteste seriamente- hay alguien mas- pude ver como su rostro se descomponia, se me partio el corazón, pero tenía que mantenerme fuerte.
- Lo entiendo- dijo agachando la cabeza- e sido un idiota- dijo pasandose las manos por el pelo- ¿te quiere?- dijo con la mirada clavada en sus zapatos.
- Eso espero- dije suspirando- son lo mas importante que tengo en este momento- Edward alzo la vista y me miro con el ceño fruncido- Lizzy y Nessy son mis amores Edward- sus ojos volvieron a brillar.
- ¿Entonces no hay ningun hombre?- me pregunto esperanzado.
- Estan Emmet y Jasper- dije pensativamente.
- Me quedo mucho mas tranquilo- dijo sonriendome torcidamente- Bella, yo quiero que seamos una familia, todo lo que teníamos planeado para nuestro futuro juntos.
- No puedo Edward- dije nerviosamente- no puedo perdonarte asi sin mas- dije suspirando profundamente- no puedes estar casi un año separado de mi y pedirme que vuelva contigo- dije mirandolo fijamente. Tenía la cabeza entre las piernas y las manos entrelazadas en su nuca.
- Bella por favor... no me hagas esto- pude ver como varias lagrimas bajaban por sus mejillas- no me separes de vosotras... por favor.
- Jamas te negaria el derecho a estar con tus hijas- dije mirando a mis pequeñas- puedes verlas siempre que quieras, eres su padre, tienes ese derecho- lance un fuerte suspiro.- Pero no me pidas mas Edward, ahora... ahora no me siento capaz de darte mas.
- Bella por favor- no me atrevi a mirarle.
- Me destrozaste Edward- note como mis ojos empezaban a picar- me dejaste plantada el día de nuestra boda- iba a decir algo pero le corte- me da igual que haya sido por culpa de esa secretaria tuya, de un cliente muy importante o que te tocase la loteria y fueses a cobrar el premio- suspire.- Fuistes incapaz de llamar y decir que te ibas a retrasar- alce los ojos y vi que tenía los musculos de la cara en tensión.- ¿Qué quieres que haga?- pregunte- ¿Quieres que vuelva contigo?- asintio- ¿para que? ¿Para esperarte por las noches con la cena preparada mientras tu estas en alguna reunión importante?- le dije friamente.
- Bella eso no va a pasar- solto un gran suspiro, antes de que pudiese continuar le corte.
- ¿Como puedes estar tan seguro?- dije alzando un poco la voz- ¿me puedes asegurar que antes de las seis de la tarde vas a estar en casa? ¿Qué cuando alguna de las niñas se encuentre mal, pueda llamarte para que las llevemos al medico? ¿Qué vas a ir a todas las reuniones familiares, sin importar en la reunion en la que te encuentres?
- Bella yo quiero volver contigo, eres lo mas importante para mi- se paso las manos por los pantalones nerviosamente- tu y nuestras hijas, sois lo que me importa ahora- pude ver un brillo en sus ojos.
- Eso no te importo en el pasado- arrugo el ceño- siempre me decias que era lo mas importante para ti y mira como me lo demostraste- suspire.- No voy a dejar la vida que tengo aqui por algo que no es seguro- me miro con el ceño fruncido- aqui tengo un trabajo, tengo a mis amigos y...- me corto.
- Yo no estoy aqui- me miro molesto- quiero estar al lado de mis hijas, quiero que sepan que tienen un padre que haria culquier cosa por ellas- se puso en pie y empezo a caminar por la habitación, se paro delante del parquecito- son... son... preciosas- dijo sollozando.
- Lo se- dije parandome a su lado- creo que todavia no os e presentado- me agache para coger a una de mis niñas.- Quiero que conozcas a alguien mi amor- dije besando la mejilla de mi niña- Lizzy este es tu papa- como si pudiese entenderme, Lizzy se giro para mirar a su papa, Edward solto un jadeo- lo se, tiene tus ojos- dije besando la cabeza de mi niña.
- ¿Puedo cogerla?- me pregunto un poco nervioso, asenti sonriendo, se la pase con mucho cuidado. Edward estaba nervioso, sus movimientos eran muy cuidadosos.- Tiene tu pelo- dijo acariciandole la pequeña cabeza- tiene mis ojos y tu pelo- dijo sonriendome.
- Ya conoces a Lizzy, ahora le toca a Nessie- me miro extraño, me agache para coger a mi niña- en realidad se llama Reneesme, pero como los hijos de unos amigos no podian pronunciarlo, le llamaron cariñosamente Nessie, así que todos la llamamos asi- Edward miraba a Nessie embobado.- Esta señorita a sacado el color de tu pelo- dije mientras le pasaba la mano por el pelo a mi niña- Nessie él es tu papa- mi niña pestañeo un par de veces y le miro.- Si quieres sientate en el sofa y así puedes cargar a las dos- Edward hizo lo que le dije, puso a Lizzy a un lado suyo y yo acomode a Nessie al otro, creo que no hacia falta presentarles, mi niña tenía su mirada fija en su padre. Me fije que un par de lagrimas surcaban las mejillas de Edward.
- Tiene tus ojos- me dijo acariciando a Nessie, asenti sonriendo. La escena que tenía ante mi me la había imaginado muchas veces.- Muchas gracias Bella- dijo sonriendome- son preciosas- asenti con una sonrisa- aunque tienen algo de mi, son iguales a ti.
- No- dije negando con la cabeza- aunque tengan algo de mi, son exactamente como tu- dije intentando aguantar las lagrimas. Ver a Edward con las niñas me estaba afectando demasiado, queria volver con él y dejarlo todo, pero eso ya lo había hecho una vez. Ahora no se trataba solo de mi, tambian estaban mis hijas de por medio.
- Bells- hacia mucho que no le escuchaba llamarme así- no me aleges de ellas por favor- dijo mientras acariciaba sus mejillas- dejame compensarte por todo el daño que te hecho- el timbre sono, no se exactamente quien era, por la voz de mi hermana no era alguien que le cayese muy bien.
- Ahora esta ocupada- se la notaba molesta.
- Solo queria entregarle un regalo- ¿ese era Cayo?
Alce la mirada y vi atravesando la puerta a Cayo, traía un enorme ramo de rosas rojas, pude escuchar varios gruñidos. Mire a Edward, se le veia bastante molesto.
- Feliz cumpleaños preciosa- dijo mi amigo entrando en el salón, su vista se clavo en Edward- no sabia que tenias visita- me percate de que estaba estudiando a Edward.
- El es mi hermano Edward- dijo Alice, no me había dado cuenta de que todos se encontraban detras del sofa en el que estaba Edward con las niñas.
- ¿Edward?- dijo alzando una ceja- ¿tu eres el padre de las niñas?- asintio.- Me llamo Cayo Vulturi, es un placer- dijo tendiendole la mano.
- ¿Vulturi?- dijo Edward sorprendido, Cayo asintio.
- E venido a invitarte a cenar Bella- lo mire sorprendida- aunque creo que lo dejaremos para otra ocasión- dijo haciendo una mueca de desagrado.
- Si, creo que sera mejor en otro momento- ese era mi hermano- los cumpleaños de Bella, nos gusta celebrarlos en familia- me sorprendio el tono que uso Jasper, sobre todo cuando remarco la palabra familia.
- No era mi intención molestar- escuche unos bufidos, eran de Rose y de Alice, las mire un poco molesta.
- No eres ninguna molestia Cayo- dije dandole una pequeña sonrisa- Jasper tiene razón, es como una tradición nuestra el celebrar nuestros cumpleaños con la familia- dije mirando a mis hermanos y cuñados, luego me fije en Edward, tenia una enorme sonrisa.
- De acuerdo- dijo un poco apenado.
- Si quieres podemos hacer una cosa- todos me miraron- si quieres, podemos reunirnos todos los del restaurante un día de esta semana para celebrarlo.
- Me parece una idea estupenda- dijo sonriendome- hablare con mi tio para fijar la fecha- se acerco a mi y me dio un beso en la mejilla- que disfrutes tu día- se dio la vuelta y se marcho.
- Cada vez que le veo me cae peor- dijo mi hermana bufando.
- Tranquila osita- le dijo Emmet abrazandola.
- Creo que habeis sido un poco groseros- les dije un poco enfadada- Cayo es un amigo y no se merecia que le trataseis así- dije poniendo los brazos en forma de jarra.
- ¿El lo sabe?- ese fue Edward.
- ¿Qué quieres decir?- le pregunte frunciendo el ceño.
- Que si el sabe que es solo un amigo- esta vez se le notaba enfadado.
- Si ¿por que iba a pensar lo controtario?- todavía no entendia lo que me queria decir.
- No se- dijo encogiendose de hombros- le e visto muy cariñoso contigo- nos sosreniamos la mirada.
- Chicos, creo que deberiamos comer ya- dijo Emmet, aparte mis ojos de Edward para fijarlos en mi cuñado- puede que mis adoradas sobrinas hayan comido ya- dijo sonriendo a mis pequeñas- pero yo me muero de hambre- dijo mientras frotaba su estomago.- Ese cordero me esta llamando a gritos- dijo mientras se relamia los labios.
- Todos estamos hambrientos osito- le dijo mi hermana mientras le abrazaba- Edward ¿te quedas a comer verdad?- le estaba sonriendo a Edward ¡sonriendo!
- La mesa ya esta preparada- dijo Alice- ahora, mientras los mayores comemos, estas señoritas se hecharan una siesta- dijo mientras cogia a Nessie en brazos.
Entre Rose y Alice acomodaron a las niñas en el parquecito, Emmet abrazo a su hermano por los hombros y se encaminaron hacia la mesa, yo por el contrario, me quede en el sitio en el que me encontraba.
- ¿Qué vas a hacer?- me gire para mirar a mi hermano.
- ¿A que te refieres?- me di cuenta de que estabamos solos.
- Ya sabes a lo que me refiero- dijo suspirando- no te voy a decir lo que tienes que hacer. Los dos habeis sufrido mucho- dijo abrazandome- dale una oportunidad- me dijo susurrando.
- Lo pensare- dije escondiendo mi cara en su hombro- duele volver a recordarlo todo.
- Lo se Bells, lo se- dijo pasando su mano por mi espalda- ¿qué te parece si comemos antes de que Emmet acabe con todo?- asenti- como me quede sin lasaña...
Entramos al salón y todos estaban ya sentados esperandonos, me sente junto a mi hermana, quedando justamente sentada frente a Edward. La comida paso rapidamente, Emmet con sus bromas y hablando todo el rato con la boca llena, pero en todo momento senti unos ojos esmeraldas clavados en mi.
Como era de esperar, Emmet y Jasper se pelearon por el ultimo trozo de tarta, pero para sorpresa de todos, mientras ellos dos discutian por saber quien se lo comia, Edward estaba degustando el último trozo de pastel.
Las chicas y yo no pudimos contener la risa, la cara de sorpresa de los chicos y la cara de tranquilidad de Edward eran para reirse.
Parecia que no había pasado el tiempo, como si todo lo que vivi este último año fuese una pesadilla. ¿Podría pedornarlo algún día? Ya se que no fue culpa suya, desde siempre e sabido que yo no le simpatizaba a su secretaria, pero por el amor de Dios, era su boda ¿como puede alguien olvidarse de algo tan importante?
Aunque él fuera el amor de mi vida, no me sentia preparada para dejarlo todo y volverme con el. Aquí tenía mi trabajo, mis amigos, pero él no estaba.
- ¿Cuanto tienes pensado quedarte hermanito?- le pregunto Alice mientras tomabamos el cafe.
- Por el momento una semana- dijo mirandome- aunque si las cosas cambian puedo quedarme un poco mas.
Me levante y empece a recoger las cosas, no quería escucharle, no me sentia preparada para esa mirada. Unos sollozos llamaron mi atención, deje todo lo que estaba haciendo y me dirigi al parquecito donde se encontraban mis hijas. Cogi en brazos a Nessie que era la que lloraba mas fuerte.
- Yo te ayudo con Lizzy- me dijo mi hermana- ven conmigo preciosa.
- Preferiria que no- Rose me miro confundida- en estos momentos no me apetece hablar contigo Rosalie- solo la llamaba por su nombre cuando me enfadaba con ella- Emmet ¿te imporataria ayudarme?- dije alzando la voz.
- Si claro- dijo confundido- ven con el tio oso- dijo cogiendo de los brazos de mi hermana a Lizzy.
- Voy a subir a las niñas a su habitación- dije entrando en el salón en el que se encontraban los demas- luego me ire a descansar un rato.
- Bella- me llamo Edward- me preguntaba si podría pasarme mañana- me dijo un poco nervioso- me gustaría pasar algo de tiempo con las niñas.
- No hay problema- dije asintiendo- ponte de acuerdo con Alice.
- ¿Podre pasar tiempo contigo?- me pregunto mirandome fijamente.
- No lo se Edward- dije suspirando- ahora no puedo pensar con claridad- dije apretando a Nessie contra mi pecho. Me di la vuelta y me dirigi hacia las escaleras, sabía que Emmet venía detras de mi por el ruido de sus pisadas. Acomodamos a las niñas cada una en su cuna.
- No se que te a pasado con Rose- me dijo Emmet mientras arropaba a Lizzy- nunca la e visto tan triste.
- Me siento traicionada Emmet- dije suspirando- a estado casi una año despotricando y malciendole y hoy cuando se a prensentado aqui, le a dado dos besos ¡dos besos Emmet!- dije recalcando lo ultimo.
- Se lo que son dos besos- dijo riendose- pero no estas enfadada solo por eso ¿verdad?- dijo buscando mi mirada.
- No- dije mirando al suelo- estoy enfadada porque todos me lo habeis ocultado- dije jugando con mis pies- me a gustado verlo- sonrei- ¿sabes el tiempo que llevo soñando verlo asi con las niñas?- solte un sollozo, Emmet me abrazo.
- Bells, e estado contigo desde que decidiste venir aqui, decidas lo que decidas yo estare contigo- solte un pequeño sollozo- ahora ¿porque no hablas con tu hermana?- dijo mientras me giraba quedando frente a la puerta. Ahí se encontraba Rose con los ojos llorosos- no me gusta ver a mi osita triste- me susurro al oído. Me dio un beso en la mejilla y se dirigio hacia su novia, le dio un beso en los labios y se fue dejandonos solas. Era incomodo estar en ese silencio, nunca me había enfadado con mi hermana.
- Bella- dijo caminando hacia mi- yo...- alce mi mano para que detuviera su paso.
- Aqui no Rosalie- hizo una mueca con la boca- las niñas se acaban de quedar dormidas- ella asintio- vayamos a mi habitación.- Sali cerrando la habitación de las niñas, Rosalie iba delante mio y fue ella la primera en entrar, se sento en mi cama y se me quedo mirando fijamente.
- Bella, yo no quiero que estes enfadada conmigo- dijo suspirando fuertemente.
- ¿Sabes lo primero que e pensado cuando has aparecido?- nego con la cabeza- que le ibas a matar- vi como sonreia- pero me sorprendio que le abrazaras, despues de todo lo que has dicho acerca de él.
- Aunque no te lo creas e recapacitado- me dijo en un pequeño susurro.
- Por el amor de Dios Rosalie, le dijiste a Esme que me ibas a meter en avión y me ibas a llevar a dios sabe donde, si su hijo se atrevia a aparecer- dije alzando las manos- y ahora le saludas como si fuerais amigos de toda la vida, como si no hubiera pasado nada- no pude evitarlo y varias lagrimas hicieron su aparicion.
- Bella, es el hermano de Emmet y el padre de mis sobrinas- me pase la mano por los ojos para limpiar mis lagrimas- si supieras...- dijo suspirando- no me parecio que hice nada malo. Se que te ama- me mordi el labio- creo que lo correcto seria que él ejerciera de padre con sus hijas, no un hombre de fuera.
- Rosalie no te entiendo- dije suspirando, unos golpes en la puerta me sobresaltaron.
- ¿Se puede?- dijo mi amiga asomado su cabeza tras la puerta.
- La que faltaba- dije suspirando.
- ¿Estas muy enfadada?- dijo sentandose al lado de mi hermana.
- ¿Tu como estarias Alice?- dije alzando una ceja- y ahora explicame esa gilipollez que acabas de decir Rosalie- dije un poco alterada.
- Deja de llamarme por mi nombre completo- dijo suspirando- no e dicho nada que no piense nadie de esta casa- me dijo con la mirada desafiante.
- ¿De que hablais?- pregunto mi amiga mirandonos a las dos.
- Según mi hermana- dije señalandola- se a contentado con tu hermano, porque resulta que no le hace gracia que otro venga a ocupar su puesto como padre- dije lo mas calmada posible.
- Aaah eso- dijo asintiendo con la cabeza- yo pienso igual que Rose- dijo acariciandola mano de mi hermana.
- ¿Pero quien va a venir a hacer de padre con mis hijas?- dije sorprendida- los unicos que estan cerca de las niñas son Emmet y Jasper.
- Y Cayo- dijo Alice, arruguando el ceño- ¿no te has dado cuenta?
- De que no me e dado cuenta- pregunte resignada.
- El quiere algo mas que una amistad contigo Bells- me dijo mi hermana.
- Cayo sabe que mi corazón le pertenece a otra persona- dije mirando mis pies- aunque Edward me hubiera dejado por otra, se que no seria capaz de rehacer mi vida con otro hombre.
- ¿Entonces por que no e visto un beso apasionado cuando lo has visto?- me pregunto mi amiga.
- Porque aunque lo ame, no me puedo olvidar de lo que me hizo así sin sin mas- me limpie una lagrima que estaba apunto se salir.- No quiero que lo que paso hoy se vuelva a repetir- dije apuntandolas con un dedo- los problemas que tengamos Edward y yo, son nuestros problemas.
- Pero...- alce una mano para cortar a Alice.
- No quiero oir ningun pero, ni nada mas- dije suspirando- si Edward y yo tenemos que volver, es una decisión nuestra y de nadie mas- las mire fijamente- ¿podreis manteneros al margen?
- Si es lo que quieres, si- me contesto Rose.
- Esta bien- dijo Alice rodando los ojos- que sepas- dijo poniendose en pie- que aunque decidas no seguir con el idiota de mi hermano, eres mi mejor amiga- dijo abrazandome.
- Gracias Alice- dije ocultando un pequeño sollozo.
- Tienes cara de cansada- dijo Rose caminando hacia nosotras- sera mejor que descanses, si las niñas se despiertan nosotras nos hacemos cargo.
Me despedi de las chicas y me sente en mi mecededora, pense en todo lo ocurrido hoy. Aunque no se lo iba a reconocer, me agrado ver a Edward, el verle con sus hijas me hacia imaginarme que distinto hubiera sido todo si hubiese aparecido en la iglesia. Habria estado conmigo en el parto, agarrando mi mano, limpiando mi frente de su sudor, apartandome el pelo y susurrandome palabras dulces al oido.
Me puse en pie y limpie las lagrimas que salian de mis ojos, fui al baño y me quede mirando la imagen del espejo, ya no era la Bella de hace unos meses, había recuperado parte del brillo de mis ojos.
Me puse el pijama y me meti en la cama, solo me apetecia descansar, me quede dormida con la imagen de Edward sentado con nuestras hijas en sus brazos.
Los días pasaban despacio, Edward estaba todos los días en la casa, yo le intentaba evitar, pero era casi imposible. Alice le enseño a preparar los biberones y Emmet a cambiar los pañales.
Edward se estaba ganando el cariño de sus hijas, cada vez que él entraba en alguna habitación, ellas le miraban con los ojos iluminados. Aunque cada vez que entraba Emmet, Lizzy alzaba sus brazos para que la cojiese, daba igual quien la tendría, Lizzy siempre queria estra con su tio. Eso le encantaba a Emmet, ellos compartian algo que no entendiamos. Lizzy solo se quedaba dormida si Emmet estaba en la habitación, muchas noches la oía llorar, cuando entraba en la habitación de mis hijas, Emmet ya estaba con ella en brazos, meciendola y cantandola alguna nana. Mas de una vez Rose y yo le veiamos embobado con las niñas, siempre le e dicho a mi hermana que Emmet sera un buen padre, pero ahora estaba mas que convencida que sera un padre que se desvivira por sus hijos.
Durante esa semana, Rose iba a trabajar al restaurante, uno de los días me dijo que Leah había agarrado un virus y que estaban apurados en la cocina. Llame a Aro y le dije que si me necesitaba que podia ir al momento, que las niñas estaban bien cuidadas, me costo mucho convencerlo, pero al final accedio.
Cuando entre por la puerta Emily me recibio con un enorme abrazo, me dijo que Aro me esperaba en su oficina, me despedi de mi hermana y de Emily, varios de los chicos me miraban sorprendidos, yo los sonreia. Cuando llegue a la puerta del despacho de Aro, di unos pequeños toques.
- Adelante- respondieron. Cuando pase, me di cuenta de que Aro no estaba solo, su hermano y su mujer se encontraban allí.- Hola Bella- me dijo Aro sonriendo.
- Hola a todos- sonrei.
- Hola Bella- me sonrio Tanya ¿qué tal tus pequeñas?- pregunto.
- Bien gracias, crecen muy deprisa- dije sonriendo.
- Es verdad, aún me acuerdo cuando Cayo era pequeño- dijo agitando la cabeza- me pasaba casi todo el día comprandole ropa, para cuando se la iba a poner ya no le valía- dijo sonriendome.
- Es verdad, mi cuñada las a comprado tanta ropa que la mitad no les va a valer el mes que viene- reimos todos.
- ¿Tienes alguna fotografia nueva?- dijo acercandose a mi.
- Si, espera- dije buscando en mi bolso- tengo alguna nueva en la cartera- en realidad parecia que llevaba un pequeño album de fotos, Alice me dijo que tenía que presumir de hijas.- Aquí estan- dije abriendo mi cartera. Tanya puso los ojos como platos, me miro a mi y a las fotos.
- ¿Como no me e dado cuenta?- me sobresalte por el pequeño grito que dio- estas igual que en las fotos- dijo parandose frente a mi.
- La verdad que no e cambiado mucho- dije frunciendo el ceño.
- No me refiera a estas fotos- dijo dandose la vuelta- Marco ¿no te suena de nada?
- Perdona a mi esposa Bella- me dijo Marco- querida, creo que te estas confundiendo.
- Para nada- dijo agitando su mano- son iguales a él- dijo enseñandole las fotos a su marido- pero si hasta una tiene sus ojos y la otra el color de su pelo- le decia a su marido mientras ponia las fotos frente a él.- ¿Tu no eres la prometida de Edward Cullen?- abri mi boca sin saber que decir.
- ¿Co... como sabes e...eso?- dije tontamente.
- Porque Edward es nuestro publicista en Estados Unidos- dijo mostrandome una enorme sonrisa- que casualidad ¿verdad mi amor? Nuestro publicista y nuestra chef- dijo dando unos pequeñas palmadas- ¿Y cuando es la boda? ¿Es aquí o vuestro país natal?- empezo a lanzarme muchas preguntas seguidas, no sabía que responder.
- No...no... no- dije parpadeando- to... todavía no...no... hemos decidido- no sabía que responder.
- Para lo que necesites aquí tienes mi numero- me dio una tarjeta con su telefono- llamame para lo que necesites, estare encantada de ayudarte.
- Entonces es un hecho tu traslado a Estados Unidos- dijo Marco sonriendome, en ese momento tocaron a la puerta. Era Cayo, cuando me vio me sonrio ampliamente, él y Tanya tenían la misma sonrisa.
- Cayo tenemos una estupenda noticia- dijo Tanya abrazando a su hijo- Bella a decidido trasladarse- Cayo no borro su sonrisa.
- Es estupendo- no sabia ni que decir, le di una pequeña sonrisa- pensaba que te lo tenías que pensar mas.
- Cariño ¿como va a pensarse en volver con su prometido?- Cayo la miro con el ceño fruncido- el prometido de Bella es nuestro publicista ¿no es maravilloso?- Cayo me miro a mi y a su madre- así que es normal que quiera volver con su prometido.
- ¿Vas a volver con él?- me pregunto un poco alterado- ¿ya te a convencido?- no podía articular palabra.- Es normal- dijo suspirando- se presenta aquí despues de tanto tiempo y tu caes ante unas palabras bonitas- mi boca se abrio pero no salian palabras.
- ¿Edward esta aquí?- asenti- pero que maravilloso- dijo Tanya mirando a su marido- podemos quedar un día los cuatro para cenar- dijo devolviendome mi cartera- si quieres, pueden venir tus hermanos con sus parejas- dijo dandome un pequeño abrazo.
- Yo... yo tengo que ir a... la cocina- dije separandome un poco de ella- si a la cocina- no sabía que decir.
- Adelante Bella- me dijo Aro- los chicos te estan esperando- asenti, cuando estaba a punto de salir note la mirada abrasadora de Cayo.
Me pase todo el día en los fogones, era la única manera de evadirme y relajarme. No entendia ese comportamiento de Cayo, ya lo hablaria con él mas tarde.
- ¿Te queda mucho Bella?- me dijo Rose entrando en la cocina- aquí fuera ya esta todo recogido.
- Vete a casa Rose- dije agitando mi mano- quiero probar unas recetas nuevas para mañana.
- ¿Esta segura?- asenti- si quieres puedo pasarme con Emmet a buscarte.
- No hace falta- dije negando con la cabeza- tomare un taxi.
- Dea cuerdo- dijo resignada- pero no te tardes, que tus niñas te estaran esperando- asenti sonriendola.
Estuve probando un par de salsas nuevas, deje anotada las recetas que mas me gustaron. Apague las luce de la cocina, cuando iba a apagar las del comedor una mano me toco el hombro y solte un grito.
- Tranquila Bella, soy yo- me dijo Cayo.
- Me has dado un susto de muerte- dije llevandome la mano al corazón- ¿qué haces aquí?
- Queria hablar contigo- dijo mirandome fijamente- ¿es verdad que vas a volver con Edward?
- Creo que eso es solamente asunto mio- dije un poco molesta por su tono.
- ¿Despues de lo que te hizo, como puedes pensar en volver con él?- dijo agarrandome del brazo.
- Me estas haciendo daño- hice una pequeña mueca, me solto rapidamente.- Creo que no te tengo que dar ninguna explicación- dije enfadada.
- Mira Bella, voy a ser claro y directo, me gustas- me solto de sopeton- yo estaría dispuesto a casarme contigo y a darle mi apellido a tus hijas.
- ¿Qué?- dije sorprendida.
- Creo que tenemos quimica- se arrodillo frente a mi- Isabella ¿estarías dispuesta a casarte conmigo?- dijo abriendo una cajita de terciopelo azul. Un enorme diamante resplandecia de ella.
- No- dije enfadada- No Cayo, tu y yo somos amigos- dije dando unos pequeños pasos hacia atras- lo siento.
- ¿Por qué Bella?- dijo con tristeza.
- Porque no te amo- dije con un poco de pena- pese a todo, amo a Edward- dije agachando la cabeza- no quiero amar a nadie mas, siempre sera él- un par de lagimas resbalaron por mis mejillas.
- Entonces es tipo afortunado- sonrei tristemente- espero que esto no estropee nuestra amistad.
- No tranquilo- dije agitando mi cabeza- no abra ningun problema.
- ¿Te acerco a casa?- dijo mientras cerramos el restaurante.
- No, tomare un taxi- dije agitando mi cabeza, lo último que me apetecia era compartir un coche con él- nos vemos mañana.- Asintio y yo me dirigi a la estación de taxy que había a la vuelta de la esquina.
Cuando llegue a casa solo se encontraban Emmet y Jasper, me miraron con tristeza.
- Hola chicos- dije sentandome a su lado- y las niñas.
- Estan durmiendo- asenti.
- ¿Y mi hermana y Alice?- mire alrededor.
- Han salido con Edward- asenti- Bella yo queria decirte...- pero no le deje terminar a mi hermano.
- ¿Podemos hablar mañana?- dije bostezando- estoy muy cansada- dije estirandome un poco- me apetece ducharme y meterme en la cama.
- Claro- dijeron dandome una triste sonrisa.
- Buenas noches chicos- ellos solo asintieron. Les notaba extraños, como si algo les preocupase, mañana hablaria con ellos.
Antes de ir a mi habitación, me pase por la de mis pequeñas. Estaban placidamente dormidas, las di un beso en sus mejillas y las deje descansar.
Me di una ducha corta, me apetecia meterme rapidamente en la cama. Así que nada mas salir me puse el pijama, me seque el pelo con la toalla y me meti en la cama, cai rapidamente en los brazos de Morfeo.
A la mañana siguiente cuando baje a desayunar estaban mis hermanos y cuñados en la cocina, mi hermano tenía a Nessie en brazos y Emmet a Lizzy. Alice me miro con mucha tristeza.
- Buenos días- dije sentandome al lado de mi hermano- ¿Como estan las niñas mas bonitas del mundo?- dije besando a mis niñas.
- Hola Bella- dijeron todos, entre ellos se miranban con mucha tristeza y luego me miraban a mi.
- Esta bien- dije cruzandome de brazos- ¿se puede saber que es lo que os pasa?
- Nada- dijeron todos, alce una ceja- solo que nos alegramos por ti- me dijo mi hermano.
- Por nosotras no hables- le contesto mi hermana- yo no me alegro.
- ¿De que hablais?- dije mirandolos a todos.
- A mi no me hace mucha gracia- dijo Alice tristemente- pero si es lo que tu quieres, yo te apollare como amiga.
- Chicos, no tengo ni idea de lo que me hablais- dije un poco asombrada.
- De la proposición de Cayo- abri mi boca.
- ¿Como os habeís enterado?- les dije sorprendida.
- Ayer a la noche fue Edward a buscarte al restaurante- me dijo Rose- y le vio a Cayo proponiendote matrimonio.
- ¿Y se puede saber por que no os alegrais?- dije aún sorprendida.
- Porque te casas con Cayo- solte una pequeña risa- ¿por que te ries?- me pregunto Emmet.
- ¿De donde os habeís sacado que me caso con Cayo?- dije riendome- Cayo solo es un amigo, ya se lo deje bien claro ayer, le dije que lo sentia mucho pero que mi corazón ya tiene dueño- Emmet y Jasper me miraban sonrientes, Rose solto un jadeo, pero la que mas me sorprendio fue Alice, no paraba de llorar.- Alice ¿qué te pasa?- le pregunte preocupada.
- Hay Bella- dijo sollozando- Edward piensa que te vas a casar con Cayo- dijo sorviendose la nariz- pi... piensa que... que ya a no tiene nada que hacer con... contigo- dijo entrecortadamente. Sin pensarmelo mucho me puse en pie, subi a mi habitación y me puse unos vaqueros y una camiseta de algodón, volvi a la cocina y todos me miraban de forma curiosa.
- ¿En que hotel esta?- dije poniendome una cazadora, nadie me respondia- ¿en qué hotel esta Alice?- dije un poco alterada.
- Es que... es que- cogio una bocanada de aire- se a marchado en el primer avión que había- dijo rompiendo a llorar- pobrecito Bella, no viste como lloraba ayer- dijo limpiandose las lagrimas- piensa que... que... que te a perdido para siempre- dijo escondiendo el rostro en el hombro de Jasper.
- Toma- me dijo Rose dandome un sobre y una pequeña caja. Abri la caja con las manos temblorosas y me encontre con una llave, mire a mi hermana sin entender nada- lee la carta, puede que sepas para que sirve esa llave- dije besando mi mejilla.
No supe como llegue hasta el sofa, estaba mirando el sobre, en el ponia con letras grandes PARA MI BELLA. Lo abri con las manos temblorosas.
No se como despedirme de ti, le e dado muchas vueltas y lo mejor es que nos despidamos así.
Se que es muy cobarde, pero es lo que soy, un cobarde por no luchar por ti, por no haberte buscado antes, lo siento.
Lo siento por haberte hecho sufrir, lo siento por haberte hecho llorar y lo siento por no haberte querido como te merecias.
Te mereces estar con alguien que no te haga daño, que no te haga sufrir, el es mejor persona que yo, así que con todo el dolor de mi corazon yo me retiro, espero que seas feliz.
Siempre tuyo Edward.
No podía dejar de llorar, unos brazos me abrazaron por los hombros, eran los de mi hermana, la mire con los ojos bañados de lagrimas.
- Rose- dije sollozando.
- Tranquila Bella- dijo pasando sus manos por mi pelo- tranquila pequeña.
- No pu... puedo dejar que...que se vaya así- dije entrecortadamente.
- ¿Y que vas a hacer pequeña?- esa era la voz de Emmet- Edward ya esta de camino a Estados Unidos- dijo mirando su reloj. Pasandome las manos por el rostro me acorde de una persona que igual me podía ayudar. Sin decir nada me puse en pie y busque mi bolso como una loca, estaba al lado de Alice. Busque en su interior y encontre una tarjeta, sin pensarmelo marque el telefono.
- ¿Hola?- dijeron al otro lado.
- ¿Tanya?- pregunte- soy Bella, Bella Swan- dije nerviosa.
- Hola Bella- me contesto alegre- estaba a punto de embarcar en el avión, ayer recibi una llamda de la secretaria de tu prometido para reunirnos lo antes posible.
- Tanya necesito tu ayuda- le conte todo, desde que su hijo me había pedido matrimonio, que Edward lo había oído todo y que se había marchado dejandome una carta. Rompi a llorar, no podía aguantar mas las lagrimas.
- Tranquila Bella, no llores- me dijeron tiernamente al otro lado de la linea- dejalo todo en mis manos, lo unico que te necesito a ti allí.
- No te preocupes, ahora mismo buscamos un vuelo- Alice ya estaba con el telefono en la mano- muchas gracias Tanya.
- De nada mujer- dijo- si puedo arreglar lo que en idiota de mi hijo a estropeado, me quedare satisfecha. Te tengo que dejar Bella, vamos a subir al avión, cuando llegues llamame y nos reunimos, hasta luego Bella.
-Hasta luego- dije colgando el telefono. Todos me miraban sonriendo- vuelvo a casa- dije nerviosamente.
- Volvemos a casa- dijo Rose sonriendome.
- A las nueve de la noche tenemos el vuelo- dijo Alice sonriendo- así que voy a llamar a mama para que pase por nosotros- se dio la vuelta y siguio hablando por telefono.
- Rose ¿para que esta llave?- le pregunte.
- ¿No te lo pone en esa carta?- negue con la cabeza- no te preocupes, cuando estes con Edward le preguntas a él- dijo besando mi mejilla.
- Todo arreglado- dijo Alice dando saltitos- vamos a hacer las maletas, no lleveis mucho, solo lo necesario- dijo apuntandonos con el dedo, todos asentimos.
Subi a mi habitación y empaque lo necesario, luego ayude a mi hermana con las cosas de las niñas. Estaba nerviosa, muy nerviosa, tenía que arreglarlo todo con Edward, ya nos habíamos separado por no aclarar las cosas no iba a permitir que sucediera lo mismo.
Bueeeenooo, se que e tardado, pero aqui lo teneis, recien sacado del horno jejej
¿Qué os a parecido? ¿Como le ayudara Tanya a Bella? En el siguiente se sabra jajaja.
Siento deciros que estamos yegando al final, posiblemente el siguiente sea el ultimo cap, pero habra un epilogo que sera igual se largo que un capitulo.
Tengo un monton de ideas para historias nuevas, de un par de ellas tengo un par de capitulos.
Muchiiiiiiisimas gracias a todas por vuestro apoyo, a todas las que me agregais a vuestros favoritos, a las lectoras aninimas. Gracias a todas vosotras.
Sabeis que si teneis alguna sugerencia hacermela saber.
Un besazo enorme y nos leemos en el siguiente.
