Mis disculpas a todos los lectores, no he podido actualizar, estoy tapada de estudios y trabajo, pero aquí esta otro capítulo.

Respecto a lo de poner la historia en "In-Progress" ya lo he intentado, pero la página no me lo permite. De todas formas quiero aclarar "LA HISTORIA SI LA VOY A TERMINAR". Tarde o temprano posteo, y le doy muchísimas gracias a aquellos que siguen pasando.

¡Éxitos y saludos!

~ClairSnape.

Capitulo 20:"No soy Cobarde" ¿?

Como no, ya era demasiado pedir, poder tener un día, un minuto, un segundo de felicidad. No es que no apreciara el hecho de ver a Glenn, pero, esto... Esto era el colmo.

-¡Clair! Ya te escuche es mejor que abras.- volvió a decir.

Al darme vuelta, note como Severus ya estaba vestido, y me miraba de manera indescifrable. –Será mejor que le abras, no querrás hacerlo esperar.- dicho esto, se fue por el pasillo que conducía al cuarto.

Antes de perderlo de vista nuevamente grite –Aguarda ahí voy.- y seguí a Snape.

En el momento en que estaba por aparecerse, estire su brazo, y como si fuera un switch se detuvo, me miro de manera fría y pregunto - ¿Qué?-

-¿Cómo que, que?- dije con bronca.

-Lo que oíste.- contesto soltándose de mi agarre.

Pero no me importo y lo volví a agarrar –Quedate.- dije sin saber que hacía o que decir, lo acerque a mí y le robe un beso.

Fue un instante un tanto extraño, pero acogedor, hasta que volvió a sonar el timbre, y Severus se volvió a remover molesto en su asiento.

-No es mejor, que me vaya.- contesto de manera seca.

-Pero...- suspire algo nerviosa –Nos volveremos a ver en Hogwarts, ¿Cierto?-

El asintió nuevamente con la cabeza, y a continuación nos volvimos a besar, con el siguiente timbre la paciencia de Severus caduco, y desapareció sin más.

Mire de un lado a otro de la habitación, y con otro odioso timbraso, grite –¡YA VA!- a todo pulmón.

Camine hacía la puerta y abrí, mientras me terminaba de poner mi ropa de manera mágica. Al abrirla, no era ni más ni menos que Glenn, con su nariz congelada, y cachetes rojos. Al verlo, no pude evitar reir, por la escena -¿Hola... Pero... ¿Qué haces...?-

-Feliz Navidad!- grito mientras se adentraba adentro del departamento.-¿Cómo has estado? Traigo regalos de Hogwarts para ti.- confeso.

-Ja ja- reí sarcasticamente- ¿Qué te envío mi tierno abuelito, a ver?- pregunte de manera jocosa.

-Pues...- comenzó a decir, mientras se sacaba de encima la montaña de abrigo que llevaba- No se cual de todos será pero...-

-¿Cuál de todos? ¿A que rayos te refieres?- pregunte de manera arisca.

-Por supuesto, todos tus regalos.- dijo Glenn como si tal cosa

-¿Pero quien más ha...?- pregunte, pero Glenn se adelanto.

-Pues, además de Albus, Minerva, Hagrid, claro que yo, dos aurors que vinieron también y te trajeron un pequeño paquete con una carte, y asta Snape.- río –Claro que ha este último lo ha obligado Albus, pero bueno, al menos lo hizo ahí que reconocrlo.- y volvió a reir.

"Si supieras Glenn..." pensé para mi misma .-Y dime, quieres algo de tomar?.- ofrecí.

Pero de repente Glenn se puso serió y su cara ensombrecio. –Sucede algo?- pregunte algo tensa al notar el estado de mi amigo.

-Has sabido lo de Granger...?- pregunto y un silencio mortificante se acomodo en la habitación.

Tarde en contestar, realmente ahora no quería escuchar malas noticias, pero solo quería saber que estuvera bien, aquella joven que tanto había ayudado con ciertas investigaciones- Ella... –mi voz se corto- Ella esta viva?- pregunte antes que nada.

-Si...- suspiro, dandome a mi una vida nueva- Pero...- miro al suelo y se dirigio al mini bar, para servirse algo de beber- Esta petrificada, y no hay mandragora que la reviva parece. Es decir, los medimagos dicen que esta bajo algun poderoso hechizo, yo digo que es una maldición.- Bebió de su vaso, mientras me pasaba uno a mi.

-Donde la encontrarón?- pregunte con intención hilvanar hechos.

-Cerca de Hogwarts, casi en el limite con el mundo muggle.- comento, mientras que volviá a tomar de su vaso.

Glenn siguío hablando pero mi mente, viajo hacía otra época, hacía otro momento de mi vida. Hacía otras cartas que había recibido tiempo atrás. De acuerdo, llegue a la conclusión que mi estadía en New York, había llegado a su fín, y debía volver a Inglaterra, aunque la idea de volver no me apetecía... Debia averiguar, si el lugar que creía, en donde habían encontrado a Hermione, y si ese lugar era el que venía a mi mente.

Pero ahora era momento de abrir los regalos, y brindar con Glenn, aunque ya fuera pasada la media noche.

""

-¿Dónde has estado?- pregunto una joven, vestida de negro, con capa hasta los pies pelo largo y extremadamente brilloso.

-No te incumbe.- contesto seco el profesor de pociones.

-Oh vamos, he sido tu amiga durante largos años, y creo saber bien dond estasbas, ¿O me equivoco?.- pregunto con una sonrrisa en sus labios, mientras se adentraba a la habitación de Snape.

-Y si sabes donde estaba, por que preguntas, ¿Ah?- contesto Sevrus de manera mortificante.

-Para que vuelvan los viejos tiempos...- comento con risa risueña, mientras se sentaba en un sillón de la alcoba de Snape.

-Es tarde...- dijo Severus, ordenando ciertos frascos.

-Lo se, pero no has estado para el brindis, y quería...- decía, mientras con un movimiento de varita, hacía aparecer dos copas y una botella de champagne- brindar contigo, como lo haciamos antes en especial en sexto de Slytherin, ¿Te acuerdas?.-

-¿Te dejaras demolestar y me dejaras dormir en paz?.- gruño el profesor de pociones a su vieja amiga Ruth.

-Por supuesto.- dijo con un brillo malicioso en sus ojos, que no paso de largo para Severus.

-Hablo en serio, sino vete.- advirtió.

-De acuerdo solo un brindis.- y así sirvió ambas copas, y brindaron.

Luego de un rato de silenció ella volvió a hablar- Te molesta, lo odias, y aún así lo dejas vivir... No te entiendo.-

-De que hablas?- pregunto molesto Severus Snape.

-Tonta no soy.- replico su amiga.

-Parece que si, por que no explicas nada de lo que quieres decir. Por si no lo sabías soy mago, no vidente.- gruño, sentándose en la cama.

-Pues parece que tu eres el tonto mi amigo- dijo Ruth mientras se sentaba a su lado en la cama.- ¿Ella te gusta no es cierto?- pregunto dejando helado a Snape.

-No te incumbe.- contesto.

-Claro... pero recuerda, que quien esta en su departamento ahora, es él y no tú.- finalizo su frase.

-¿Y eso que quiere decir?- gruño de mal humor tumbándose de espaldas a la cama.

Ruth, lo miro sentada, y paulatinamente se fue tumbando a su lado. –Quiere decir que pasaran la noche juntos y tu solo...- dijo reincorporandose y levantandose de la cama.

-No funcionara conmigo.- contesto sentándose nuevamente.

-No es necesario que funcione, ya es un hecho- contesto secamente la joven maga.

Luego de unos minutos, Ruth se fue y Severus quedo completamente solo en su habitación.

"Bueno ya ves, como dije anteriormente hasta el dementor le da un besito" se mufo la conciencia del mago.

"Callaté, fui yo quien se acosto con ella". Replico Snape.

"Bueno, es cierto, pero fuiste tu quien huyo."

"No soy cobarde".

"Entonces no huyas, y muestrale que tu estas presentey que te vas como si tuvieras un giratiempo".

"Como si todo fuera tan fácil".

"Como si fueras fácil mi amigo, hasta el perro de Hagrid Fluffy es más manso que tu Snape".

"Tienes razón". Se dijo a sí mismo para mermar las aguas.

"Claro, pedazo de inutil que la tengo, soy tu conciencia".

Luego de varias horas de charla con su propia conciencia Snape consiguió, dormirse. Sin embargo, Hogwarts había dejado de ser segura... Y el próximo en la lista era: Severus Snape.