Bueno como les prometí acá estoy actualizando un poco más seguido! Gracias, a los que dejan su review, sepan que esas palabras me ayudan a no decaer en mis escritos! GRACIAS, se aprecian con el corazón.
¡Éxitos a todos!
~ClairSnape.
Capitulo 23: Semillas de Rumores.
Entre dormida y despierta, Clair, se levanto a duras penas, y pregunto -¿Quién es?-
Luego de un par de minutos de silencio y cuando somnolienta la joven estaba a punto de recostarse sobre su cama, la voz que tanto anhelaba que le hablase desde hace meses contesto-Abré, hace frío.-
Como balde de agua helada sobre su cabeza, se abrieron sus ojos rápidamente, y sus neuronas, sentimientos, pensamientos, y su corazón comenzaron a trabajar a mil minutos por hora. Sin embargo, su propio orgullo no iba a permitir que en su voz se notase ese radical cambio de vida instantánea. -¿Qué quieres Snape? Sabes que es la una de la madrugada y que por la mañana me voy del colegio?-
La respuesta del otro lado de la puerta no se hizo esperar- Ábreme, tengo algo que entregarte.- dijo en un susurro, que al ser de noche retumbo en un eco.
Clair, miro al techo, pensando, o al menos eso intentaba, ese hombre definitivamente nunca la había dejado pensar como correspondía.
-¿Te quedaste dormida Elli?- volvió a hablar.
Clair hizo una mueca de bronca al estar siendo presionada, y antes de abrir se miro al espejo (estaba desastrosa) y rápidamente se arreglo las ojeras y la palidez con un simple movimiento de varita.
Toc-toc, de nuevo sonó la puerta.
-Ya voy- rugió la joven.
-Pues date, prisa, no pienso estar lo que queda de noche aquí mocosa.- espeto.
La joven, de bronca dio una patada al suelo, y se puso encima de su pijama su túnica negra, de manera que no pudiesen avergonzarla los horrorosos, dibujos de ositos de su ropa de dormir. Una vez "lista" abrió la puerta con cara de hastió.
-Dame lo que tengas que darme y vete, quiero descansar me voy temprano mañana.- comento con pocas ganas.
-¿Serás así de mal educada siempre?- pregunto con ironia.
-Es lo que te mereces.- espeto con bronca, y dando por cerrada la "discusión" y tomando el paquete que Snape tenía en sus manos, automáticamente, miro la caja y pregunto- ¿Y esto es?-
-Si quieres que te lo diga, dejame pasar, no permitiré que todo el mundo se entere.- dijo con indiferencia.
-Claro, todos mueren por escuchar lo que tienes que decirme…- comento con sarcasmo, y luego haciendo una mueca de sorprendida y apuntando con un dedo detrás del hombre grito- ¡Hola Minerva! ¡¿Cómo estas?-
El hombre pudo entender la indirecta completamente, y sin esperar una invitación, empujo a la joven, agarrándola por los hombros con sus manos hacía dentro del cuarto.
Clair, que no iba a perder la oportunidad siguió torturando al hombre-¡Ay! Me lastimas Snape, eres una bestia.- dijo con una bronca fingida.
-Cierra la boca niña idiota.- dijo cerrando rápidamente la puerta.
Mientras Clair se reía y tomaba asiento en una silla, miro a Snape, que se quedaba algo quieto, y tratando de escuchar algún ruido que viniera desde a fuera. Sin embargo, la risa de la joven se detuvo rápidamente al notar la cara de preocupación del hombre.
Sigilosamente, se acerco, y puso una mano sobre su hombro para que Snape se diera vuelta, de manera que quedaron enfrentados, unos minutos, hasta que Severus se distancio.
Clair resoplo y volvió a la carga con las preguntas- ¿Y bien piensas decirme algo, o solo viniste a dormir aquí por que tu novia no te deja en paz?-
Severus la miro con una mirada inescrutable por unos segundos, y luego sus labios se curvaron débilmente- Por supuesto que te voy a explicar que hago aquí, no vendría si no fuera algo realmente importante. Y para tu información, con mi novia, las cosas están más que bien.-
Clair, sabía la verdad desde hacía varias semanas, pero de saberla, a escucharla de la boca del hombre que amaba desde hacía varios años, eran dos cosas completamente distintas. Sin embargo, demostrar su angustia fue otro sentimiento que reprimió con enojo, y frialdad.
-Dime lo que quieres y vete.-
Snape, que esperaba otra reacción, se limito a hablar las cosas- Bien, esto que te acabo de entregar es la poción para Granger, Potter vino a pedirla hace un mes con su odioso amigo Weasley, y dado a que me voy a ir lejos este año en estas vacaciones te la dejo a ti, para que la entregues. Eso es todo. Buenas noches.- ya concluidas sus palabras, se dirigió tomando el pomo de la puerta.
Sin embargo, Clair, agarro su brazo… El hombre dijo treinta palabras y dejo mil dudas, y si había algo que la joven detestaba era quedarse con la duda.
-Me estoy yendo, y te estoy dejando de molestar, adiós.- contesto, volviendo a tomar el pomo.
-No, espera…- fue lo único que la bruja pudo decir, y luego abrió y cerro su boca varias veces, hasta que logro articular palabra- Es decir, no entendí… Digo que, bueno, ¿Poción? , ¿Viaje? ¿A dónde viajas?...- dándose cuenta de su leve tartamudeo, decidió que lo mejor era callarse.
El hombre que aún permanecía de espaldas a ella, suspiro profundamente destilando bronca, y sintiendo confusión. Al darse vuelta, se encontró con una joven que lo miraba algo atontada, y para el definitivamente única, aunque claro, el Seveurs Snape, no podía permitirse tal pensamiento de una mocosa sin sentido y más aún por el peligro de permitirse aquel sentimiento. De manera que reprimió, toda bondad.
-¿Entendiste que tienes que darle esa poción a Potter acaso?-
-Si, eso si, pero que…- la chica se quedo con la frase en la garganta, por que Severus se adelanto.
-Bien eso, es lo único que te tiene que interesar.- y dicho eso, abrió y cerro la puerta.
Esa noche, Clair no durmió, y solamente tuvo algún que otro sollozo, que se permitió, debido a la angustia contenida.
A la mañana siguiente, todos los alumnos se fueron, y parte de los profesores también, sin embargo en sala de maestros. De manera que Clair, apareció ojerosa, cansada, y con los ojos algo rojos diciendo que era algún nargle que se había metido en sus ojos. El aspecto de Severus no era el mejor tampoco, el no tenía ojos rojos, pero si más cara de amargado de lo normal, su tez era palida y no cetrina, y sus ojeras eran más grandes que las que podía llegar a tener Clair, o un estudiante a punto de rendir sus timos, o MHB. Durante la charla que el director dio, las respectivas parejas de ambos, se empeñaban en demostrar su amor, al otro. Ruth tenía sujeto a Snape de una mano, sin intentar disimularlo. Y Glenn, que ya se sentía más comodo con el resto de los profesores pasaba su brazo por los hombros de la chica. Al cabo de un rato, tanto Severus como Clair, comenzaron a sentirse molestos, con sus "parejas" y al mismo tiempo dieron un resoplido, algo que muchos notaron, entre tanto sus parejas y ellos mismo. Al notarse el uno al otro, y cuando ya nadie les prestaba atención, Clair sonrió levemente hacía el hombre, y Severus solo se quedo mirándola con cara indiferente y mirada profunda, por algunos minutos ambos permanecierón así hasta que cada uno se percato de sus actos.
Termina la reunión, Dumbledore, anunció algo- De acuerdo mis amigos, espero verlos a todos nuevamente el año que siguiente, y les deseo las mejores vacaciones, como siempre.- Cuando todos se estaban levantando para irse, el viejo hizo como que se acordó de algo repentinamente- Oh me olvida, acá les dejo la lista con los nombres – comento soltando una hoja de pergamino sobre la mesa- de los cuatro profesores, que se encargaran de quedarse conmigo hasta hoy a la noche, para terminar de proteger al colegio con encantamientos.-
Dicho esto, el viejo salió de la sala. Clair, sin dar importancia y pensando que ella no estaría en la lista salió por la puerta, pero la voz de Minerva la detuvo- ¡Profesora Elli!- la llamo- Tu te tienes que quedar, conmigo y el profesor Snape.-
¡Baldazo de agua helada!... Otra vez. Pero esta vez el baldazo no solo dejo petrificada a la joven bruja, sino también a otros tres. La expresión de Glenn era de desagrado, Ruth no reprimió su leve rugido, y Snape… Bueno la cara, que Clair vio de Snape, no era exactamente la que esperaba, y aunque no pudiese creerlo, tenía su mirada ceñuda, pero sus labios, finos y apretados mostraban unas leves curvas que parecían con mucho esfuerzo una sonrisa.
El resto de los profesores comenzó a salir de la sala, Hagrid, Hoch, Binns, Flitwick, y el resto, excepto, Minerva, Snape, Ruth y Glenn, que aún estaban pegados a sus respectivos lugares. Sin embargo, la poca paciencia de Minerva Mcgonagall no se hizo de rogar.
-Bien, Roud, Martinez, que tengan unas buenas vacaciones, de seguro Albus, querrá verlos, en unos minutos junto con los demás, así que vayan al recibidor del castillo.-
Glenn, con su mirada amable, se acerco a la puerta de salida, donde estaba Clair, le dio un suave beso en los labios y le comento- Nos vemos entonces, en Hogsmade a la noche, ¿Si?-
Clair, que estaba sorprendida, por la actitud del joven, y la expresión de Severus, solo asintió con la cabeza. A continuación el muchacho se fue.
Y la chica solo entro nuevamente a la sala de maestros, para hablar con Minerva… Claro que la charla con Mcgonagall era la excusa.
-Bueno, ya veo que nuestras vacaciones se posponen un día.- comento Ruth como si nada. Y sin embargo, logró su objetivo, Clair, automáticamente desvió en un segundo su mirada a Severus que aún seguía inescrutable, y casi se queda boquiabierta.
"Maldición Snape! Así que ella eran tus vacaciones! ¡Maldito seas!" pensó la joven.
-Nos vemos esta noche, es lo mismo.- contesto sin ganas el hombre, y tras decir eso…
Sucedió el golpe bajo. Ruth beso a Snape, y sin lugar a dudas, Clair, quedo pálida y boquiabierta, minerva que no tenía un pelo de inútil comprendió la situación. Y no se quedo atrás – Creo que son suficientes despedidas por hoy. Recuerden que estamos en un colegio.- dijo como fiera.
Tras estas palabras Ruth, se alejo del hombre, tomo sus cosas y se marcho.
Clair, no le dirigió la mirada a Snape, ni el a ella. Ambos heridos… Ambos idiotas.
Cuando ya habían pasado más de siete horas, terminando de realizar algunos encantamientos, por la puerta principal, aparecieron Ron y Harry, con suma alegría. Clair no dudo en abrazarlos a ambos, y viceversa.
-Pero como…¿Cómo la ha hecho?- pregunto Harry emocionado.
Ron ni siquiera podía deshacerse de su sonrisa para hablar, y luego de unos segundos, comento-Vamos! Vamos al hospital.-
Clair que aún no había podido realizar todos los encantamientos le explico su problema, y Harry contesto.
-Bueno, entonces, deja que te ayudemos, recuerda que somos aurors.- dijo fingiendo un leve orgullo.
Aceptando la ayuda, y con felicidad de irse, los tres terminaron de hacer la ronda de Clair.
Cuando la joven comenzó a buscar a su tío para despedirse, se toparon con Snape. Aunque ninguno cruzo palabra, y todos siguieron su rumbo sin embargo, fue imposible no dirigirse ciertas miradas al pasar, uno al lado del otro.
Luego de avisarle a Dumbledore, y Clair prometiéndole al director volver a Hogwarts luego de ir al hospital los tres muchachos salieron sin más a San Mungo.
Al llegar, al cuarto de Hermione, fue imposible que la impaciencia de Ron Weasley se domara, es más Clair tuvo que ofrecerle una de sus pociones calma nervios que siempre llevaba consigo en bolso, para que el muchacho no sufriera un ataque al corazón.
La enfermera administro la poción, y como claro estaba, debían esperar unas horas a que hiciera efecto, así que los jóvenes, se sentaron al lado de Hermione, arrastrando sillas al lado de su cama.
Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula, al ver que luego de casi cuarenta minutos, la joven comenzó a mover sus manos levemente. De la euforia Ron se largo arriba de la joven, sin embargo, Harry debió quitarlo para que no ahogara a su novia.
-Hey! Esta viva, no intentes matarla, ahogándola Ron.- comento Clair entre risas.
Mientras la enfermera llegaba al cuarto, Ron ponía a Hermione al tanto, mientras como claro estaba había algún que otro beso de por medio.
Mientras que los besos, caricias y mimos de la pareja se distendían, Harry aprovecho para hablar con Clair, y haciéndole una seña la invito a que salieran hacía a fuera.
-Disculpa, creo que no nos hemos puesto mucho en contacto últimamente ni tuve tiempo de contarte lo que escuche que hablaban Roud, Snape y Malfoy.- dijo Harry.
-Esta bien, yo hable con Severus, hace unos días, me explico todo. Al parecer el sospecha de Glenn Roud.- dijo la joven – Sin embargo, creo que sus sospechas no tienen buenos fundamentos.- dijo con cara de hastió.
Ante estas palabras la cara de Harry se torno algo confusa- Aguarda… ¿Dijiste, es decir, lo llamaste "Severus"?¿Le has preguntado sobre lo que vimos? ¿Y por que dicés que son sospechas sin fundamentos?.-
-Si, lo llame por su nombre. Tengo la suficiente confianza para hablar con él. Y sus sospechas no tienen fundamentos, por que Glenn es mi novio, y se sonsacarle información a la gente, y hasta el momento el no muestra sospechas.- comento la joven mientras caminaban pasillo arriba hacía la cafetería.
Luego de un rato de charla en una mesa con dos cafes, y mucha insistencia por parte de Harry, la joven Elli, no tuvo otra opción que hablar.
-Bien, bien tu ganas, sentí algo por Snape.- comento ofuscada y mirando hacía otro lado- Pero eso fue hace muchísimo tiempo, ¿de acuerdo?- dijo mirando ceñudo al joven Potter.
Harry que no podía evitar que su risa se guardase, rió levemente y casi escupe el café, cuando la joven confeso que le había gustado su ex profesor. Luego de un rato de silenció, el joven calmo su risa y hablo más serio –Olvidandonos de todo el asunto policial, ¿No has pensado en decirle nada?-
Clair, miro a Harry como si no supiera de que hablara, pero luego de unos minutos, decidió hablar de verdad con alguien, si Harry ya lo sabía, y era una persona de confianza, y hasta el momento podría decirse que su único amigo, no tenía sentido ocultarle las cosas.- No, es decir si lo he pensado, pero… ¿Has imaginado si quiera la respuesta de Snape acaso? Crees que recibirá con alegría, o que si quiera querría estar conmigo. ¡No! Harry te equivocas, y mucho. Además el prefiere mujeres como Ruth, que es una joven sería, fiel a Slytherin hasta la muerte, de carácter fuerte, nada alegres y que saben lo que quieren. Yo fui Slytherin, y nunca pegue demasiado con la casa, para ser sincera.- confeso.
Luego de meditar un rato Harry volvió a mirar a la joven y hablo - Exactamente por eso es que Snape te necesita.-
Clair, rápidamente levanto su cabeza y miro al muchacho con confusión. A lo que el muchacho le causo risa y continuó con su "idea"-Claro, imaginate que luego de tanto tiempo el no necesita más de todo se mundo, sino que necesita un cambio y ese cambio, eres tu precisamente.- concluyo sonriendo.
Sin embargo, a Clair si bien no le parecía una mala idea, sabía que, eso no funcionaba con Snape. Tendría que olvidarse de el, por el bien de ambos, y más ahora que ella estaba en pareja, por lo cual contesto -Harry, olvidalo quieres. Además...-suspiro profundo- ya estoy de novia con Glenn y probablemente nos casemos dentro de poco tiempo.- mintió, para dejar que el joven no insistiera más sobre el asunto.
Harry la miro rápido y al no darse cuenta de nada, simplemente felicito a la joven -Bueno, vaya, supongo que lo siento. Me alegro por ti sabes... No llevamos mucho tiempo, pero eres una gran amiga.- Harry termino su café y volvió a hablar - Oye ya que Hermione esta bien, sera mejor que vuelvas al castillo, llevamos varias horas y la noche esta entrada.-
Clair termino su último sorbo de café, y se levanto de la mesa, mirando al muchacho -De acuerdo, vamos. Ah y Harry... tu también eres un muy buen amigo. Gracias por todo.- y dicho esto ambos se levantaron de la mesa, para dirigirse a Hogwarts.
Sin embargo, Clair, acababa de cometer lo que probablemente sería el peor conflicto de su vida... Hay mentiras, que se descubren, otras que van a la tumba, pero las peores de todas, son aquellas, que son como semillas, una vez que comienzan a crecer, es casi imposible de talar.
