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Title: Cupidon en formation

Ship: Marichat

Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.

Word Count: 32,200

Word Count per Chapter: 1,800

Rating: PG-13

Chapters: 1/18

Beta: Unbetated

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: Crazy Little Thing Called Love by Queen

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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En un místico y armonioso valle, el cual permanecía como mito entre los humanos, se ubicaba el paraíso conocido como "El jardín del Edén" en el oeste y "Shangri-La" en el este.

Era una pequeña porción celestial en la Tierra, la cual permanecía escondida entre los humanos, cerca de las montañas y estaba ubicada lo suficientemente alta como para ser lo más cercano al cielo. Shangri-La estaba llena de vegetación y tenía hermosas cascadas, las cuales caían de los lados de los riscos para formar un rio virgen al final del valle.

Las aves trinaban, felices, una melodía relajante. Cantaban al cielo su apreciación por el viento que caía en libertad sobre sus alas.

Entre la vegetación pura, había un par de antiguas y elegantes construcciones.

En una de las más grandes construcciones, la cual estaba hecha de mármol, había un espectacular patio el cual a ojos de un Dios era simplemente perfecto. En el centro del gran patio, había una fuente con una pieza cincelada en forma de corazón en el medio, la cual fluía con el agua más pura de la Tierra.

Pasando el patio, yendo hacia la izquierda, había una enorme habitación, con el retrato de un dios griego tallado en la puerta.

Dentro de esa habitación, había 3 grandes mesas y unos asientos de madera colocados de manera uniforme.

Frente a la habitación había un pódium con forma de reloj de arena, adornado con rosas y sutiles y pequeños corazones.

En la pared que estaba más lejos de la entrada, había un estante lleno con libros antiguos los cuales parecía que iban a caerse en cualquier momento, pero estaban colocados fuertemente juntos.

La mayoría de los libros eran de cubiertas de cuero rojo o azul marino, y los títulos y símbolos representativos estaban impresos en oro.

Lo que antes se usaba como estudio para los dioses y diosas, ahora era usado como auditorio.

En el auditorio se llevaban a cabo las clases para los cupidos que recién se iniciaban para poder ganarse el título como un "Cupido Certificado."

Usualmente el auditorio estaba lleno de jóvenes cupidos, quienes hablaban de los arcos y flechas que obtendrían, pero ahora mismo el auditorio estaba casi desierto.

Todos los cupidos estaban en medio del almuerzo, todos excepto dos cupidos en entrenamiento.

—Los cupidos no deben enamorarse de un humano, los cupidos no deben alentar el amor entre un humano y otra especie, los cupidos no lanzan flechas a otros cupidos. —Recitaba Chat Noir mientras leía su libro de 'Los Principios del Amor 231'. Afortunadamente esa clase no era tan complicada como 'Química del Amor 241', y este libro solo estaba lleno de principios básicos.

Chat brevemente se preguntó por qué las reglas absolutas de un cupido, 'El arte del Amor 101', eran dadas solo en las clases más avanzadas en lugar de las básicas. Tal vez era porque recién cuando uno se convertía en estudiante más avanzado como cupido en entrenamiento, tenía permitido llevar su arco y flechas mágicas si así lo deseaban.

No era que hubiera tanta diferencia, los cupidos tenían estrictamente prohibido el uso de sus arcos y flechas hasta que estuvieran graduados de la universidad y se convirtieran en un Cupido Certificado.

—¿Hmm...? —Chat achicó los ojos para leer las letras más pequeñas justo debajo del segundo renglón. Sosteniendo el pesado libro frente a su rostro, Chat vagamente movió sus orejas negras, escuchando todo a su alrededor, mientras leía entendiendo lo que decía. —A menos que un humano lo merezca, en cuyo caso, disparar al animal más cercano que encuentres. —Chat parpadeó confundido, y frotó sus cansados ojos verdes tras el bonito antifaz negro, preguntándose si se había excedido al estar estudiando. Tal vez no era sano leer tres libros en un solo día, y cansar la vista de esa forma.

No, las palabras aún seguían ahí.

—Bunnix, ¿tenemos permitido hacer que un hombre se enamore de su cachorrito si es una mala persona? —Chat le preguntó a la cupido senior, quien estaba bostezando a su lado.

Bunnix era una Cupido Certificada, quien se graduó dos años antes que él entrara a la universidad, pero fue forzada a volver a tomar las clases porque accidentalmente disparó al objetivo equivocado durante unas de sus misiones recientes... al menos así decían los rumores...

Entre otros rumores, Chat había escuchado que Bunnix había matado a otro cupido antes.

Pero claro, ese solo era uno de los tantos rumores que los cupidos decían sobre Alix a.k.a Bunnix, quien aún seguía siendo un enigma para él.

—No, Chat... Hazle un favor al cachorrito y escoge a un gorila de algún zoológico. —Respondió la pelirroja masajeando sus orejas de conejo, con otro bostezo.

Las clases eran tan aburridas que el sueño no se le había quitado ni durante la hora del almuerzo, pero como los instructores sabían que ella conocía perfectamente los cursos, la dejaban dormir durante las clases.

Después de todo, Bunnix se graduó con honores, aún si era una pilla.

Chat ladeó la cabeza, completamente confundido.

—¿Qué es un gorila?

Él nunca había estado en la Tierra antes y nunca había escuchado de esas especies en su mundo.

Todo lo que Chat Noir sabía era que el zoológico era un horrible lugar en donde los humanos encerraban a los pobres e inocentes animalitos, alejándolos de su hábitat natural para su propio y egoísta placer.

—Un gorila es una especie d- —Bunnix empezó a explicar, pero fue interrumpida con la llegada de uno de sus instructores, Pegase.

Pegase era el encargado de toda la clase, y casualmente, era el mismo instructor que Bunnix había tenido durante su último año. En ese entonces, Pegase había sido un instructor nuevo, y siempre hablaba atropelladamente o se confundía de salón de clases. Su torpeza era quizá la razón por la cual, Pegase, había sido tratado como uno más de los estudiantes, por estos mismos.

Por eso, cuando el día de la graduación llegó, Pegase se había hecho amigo de la mayoría de los estudiantes que se retiraban, incluyendo a Bunnix, a quien consideraba una de sus amigas más cercanas.

—¡Chat, has sido aprobado para que practiques en la Tierra! —Pegase anunció feliz, tanto que su sonrisa casi lució falsa. O al menos, eso pensaba el chico de trenzas blancas y lentes completamente negros.

A pesar del revoltijo de emociones que tenía, Pegase fingió estar animado porque sabía más que nadie lo mucho que Chat Noir había estudiado para que su pasantía fuera aprobada. Chat había ido hacia él durante el primer día de clases, y le había preguntado qué necesitaba para ir a la Tierra.

Para cumplir con sus obligaciones de profesor, Pegase había ayudado a su estudiante durante este año y medio para que consiguiera su objetivo.

Había estado sorprendido que admitieran a Chat así de rápido. Normalmente las pasantías a la Tierra no eran aprobadas para los Juniors.

—¡¿Qué?! —gritó Bunnix, indignada, de pronto sintiéndose muy despierta. —¡¡Chat es muy pequeño!! —dijo enojada.

¡¡Puede que Chat Noir fuera estudiante de segundo año, pero eso solo era porque había entrado pronto a la universidad debido a su intelecto y habilidades físicas, pero Chat era aún muy pequeño con respecto a la edad!! No estaba listo para su pasantía en la Tierra.

—¡Bunnix, pero he estado esperando toda mi vida para ir a la Tierra! —Chat se quejó, ligeramente decepcionado de que su amiga estaba en desacuerdo con su sueño.

Chat Noir había querido ir a la Tierra desde que su padre le leyó el libro de cuentos sobre la creación de la Tierra y la humanidad, cuando él aún era un pequeño querubín. Desde entonces, Chat había tenido una fascinación por ir a la Tierra y ver el mundo humano; el cual era tan diferente del suyo.

Chat Noir se sentía como la pequeña sirenita de los cuentos de hadas, la cual estaba atrapada bajo el agua sin poder ir a la superficie.

Así como la sirena había esperado cumplir quince años antes de salir, Chat había esperado todos estos años para solicitar su pasantía y para que la aprobaran.

—¡Chat Noir, tú no entiendes! Esa pasantía es algo qu- —Bunnix trató, desesperadamente, de explicar pero inmediatamente se detuvo al ver que Pegase movía la cabeza. Apretó los puños, mordiendo amargamente sus palabras al saber que era un taboo el hablar sobre la pasantía.

Sin notar la tensión entre ellos, Chat Noir salió del salón, animado, para buscar a su amigo, Plagg, e informarle sobre las buenas noticias.

En cuanto la puerta se cerró, Pegase habló.

—Bunnix, el decano ha aprobado su solicitud. Sabes que no podemos declinar. —Su expresión era acongojada, completamente opuesta a la sonrisa falsa que tenía hace unos momentos.

—¡¡¡Tú sabes el verdadero propósito de la pasantía!!!— Bunnix gritó enojada al instructor, a quien ahora veía como un cupido descorazonado. —¡¡Sabes que la pasantía realmente se trata de hacer que el cupido experimente un amor que no podrá tener futuro, para que así sepa lo difícil que es un amor no correspondido y no cometa ningún error cuando se gradúe!!

Pegase hizo un gesto de dolor ante las palabras, recordando que Bunnix lo había experimentado al haber estado en la Tierra una vez.

—¿Quién pudo inventar ese cruel método de enseñanza? —musitó la pelirroja, bajando la cabeza para ocultar las lágrimas que empezaban a caer, mientras sus orejas decaían por el triste destino de su amigo gatuno.

Continuará...


[Cápsula informativa]

Shangri-La es el topónimo de un lugar ficticio, descrito en la novela Horizontes perdidos (Lost Horizon), publicada en 1933 por su creador, el británico James Hilton, y adaptada al cine con el mismo nombre por Frank Capra en 1937; el nombre trata de evocar el imaginario exótico de Oriente.

En Horizontes perdidos, se describe a Shangri-La como un valle místico y armonioso, guiado dulcemente desde una lamasería (monasterio budista tibetano), enclavado en el extremo occidental de las Montañas Kunlun; las personas que viven en Shangri-La son casi inmortales, viven cientos de años más que el resto de los seres humanos y envejecen muy lentamente.

Por extensión, el término se aplica para describir cualquier paraíso terrenal, pero sobre todo a una utopía del Himalaya: una tierra de felicidad permanente, aislada del mundo exterior.

En las antiguas escrituras tibetanas, la existencia de siete de esos lugares se menciona como Nghe-Beyul KKhembalung. Khembalung es uno de los beyul —tierras ocultas similares a Shangri-La— creados, según la tradición, por Padmasambhava en el siglo IX como refugios idílicos y sagrados para los budistas en tiempos de conflicto (Reinhard, 1978).


Ya vine!!!!

Al fin está de regreso este pequeño~

Ahora sí me súper esforcé con su edición!!!

Ya tiene bien sus guiones y todo v:

Espero lo disfruten tanto como yo y nos leemos pronto~

En cuánto termine a Twist of Fate~ nos leeremos de nuevo!!!!

Besitos de murciélago para todos ~