Summary:- "El que no está conciente de lo que es el amor, no tiene barreras que anteponer para que ese sentimiento haga sucumbir la mente y el cuerpo…
Mi error fue creer en su mirar, perderme en su cuerpo y caer ante su voluntad. Yo era de ella, pero ella nunca prometió ser mía ¿Hasta cuando?"
...
"Mi Ángel del Infierno"
Cap II
...
Edward
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Entré como si me persiguiera el mismo demonio a sector donde se preparaban los pedidos. Jasper que estaba atendiendo una orden me miró con una ceja alzada y la comisura de su boca levemente inclinada. Bufé y tiré mi delantal sobre el mesón ¡Yo sabía que esto no era una buena idea! ¡Esa chica era realmente intimidante! Comencé a rascar en forma frenética mi cabeza, cosa que hacía cada vez que estaba realmente nervioso ¿Es que nunca perdería esta podrida timidez?
- ¿Bree?.- intentó adivinar Jasper cuando ya no pudo ocultar su curiosidad y diversión
- Peor.- murmuré recordando a la chica
- ¿Peor? Joder hermano, creo estás siendo todo un semental.- palmeó mi hombro y siguió burlándose
- Edward, te necesito en la barra. Están llegando los chicos del entrenamiento.- señaló la Señora Cope
- Enseguida.- asentí nervioso de encontrarme con ella otra vez
Miré por la pequeña ventana de la puerta, y agradecí suspirando hondamente cuando la vi lejos de la barra sentada con una chica rubia que frecuentaba ahora más que nunca la cafetería. Jasper en su intento de saber que miraba con tanto fervor me empujó con su hombro y observó a todos lados. Se giró nuevamente a mí y subió sus cejas como preguntando en forma silenciosa si lo que llamaba mi atención eran los chicos del equipo. Le di una fea mirada y lo aparté con brusquedad. No era gay, solo tímido o idiota, algo así
- Hey Ed.- mi cabeza se movió en cámara lenta
- Hey.- dije sin voz cuando efectivamente corroboré que era el capitán del equipo quien me saludaba ¿Recordaba haberme visto? ¿Y mi nombre?
- ¿Mucho trabajo?.- la misma pregunta que todo el mundo hacía
- Algo.- elevé mis hombros quitándole importancia
- ¿Te molesta si me siento aquí y te hago compañía un rato?.- escuché un chillido a mi espalda y luego seguido de un no muy suave apretón en mi brazo ¡Annette!.- ¿Edward?.- insistió cuando no respondí
- ¿Eh?...N-no, no … O sea, está bien. Puedes sentarte aquí.- atiné a decir.
Mi querida amiga seguía torturando mi brazo a modo de ataque neurótico causado por exceso de testosterona. Me aparté brusco, cuando supuse que mañana amanecería con varios morados gracias a ella. Emmett se sentó frente a nosotros y cuando sus amigos lo llamaron para que los acompañara en su mesa, él muy educado declinó llamándome amigo; que se sentaría con su amigo Edward.
- Pellízcame nuevamente.- ofrecí mi brazo a Annette
- Pellízcame tú a mí.- dijo igual de aturdida que yo, observando casi con la boca abierta a Emmett
- Chicos, quiero la mejor hamburguesa que me puedan ofrecer.- mi amiga y yo nos miramos inmediatamente atónitos
- ¿Comes toda esa bola de grasa?.- Annette no ocultó su jovialidad
- Eh… Si.- decidí intervenir antes que el capitán lo único que comiera o bebiera en este caso fuera la saliva que bailoteaba por salir de la boca de ella
- Ve a prepararlo tú.- la tomé del brazo y la intenté llevar hacia atrás
- ¡No!.- chilló cuando traspasamos la puerta y trató de volver allí.- ¡Edward, déjame pasar!.- golpeó con su pie el piso
- No irás ¡Solo te falta babearlo en su cara!
- ¿A quién?.- apareció Jaz
- ¡Mi capitán de fútbol está allí afuera y Edward no quiere que vaya a conversarle!.- refunfuñó
- Está haciendo el ridículo.- defendí mi postura
- Edward lo quiere para él.- Annette y yo abrimos la boca para replicar, y quedamos como estatuas ante la ocurrencia de Jasper
- No soy gay idiota.- sisee molesto
- Tú lo dijiste el otro día.- alzó sus hombros despreocupado
- ¿Eres gay?.- rodé mis ojos ante la pregunta tonta de mi amiga
- Si, lo soy. Ya déjenme en paz.- pasé por la puerta giratoria y volví a la barra
El lugar se llenó por lo que estuve de un lado para otro bastante rato. A cada tanto observaba de soslayo la mesa donde estaba la chica sin personalidad-irónicamente hablando- y la rubia despampanante. Me incomodaba tenerlas pendiente de donde me encontraba en todo momento, por lo que trataba de moverme oculto entre las personas.
- Creo que he comido suficiente.- exclamó Emmett, luego de haber engullido prácticamente no 1, sino 3 hamburguesas extra grandes
- Presumo que sí.- susurré recogiendo sus platos
- ¡Hey Edward!.- llamó antes que me internara en la cocina. Asentí para que hablara, yo no tenía nada que decirle.- ¿Te gusta el fútbol?
- Si.- dije no muy animado. No era mi pasatiempo favorito
- Ten, aquí tienes 4 boletos para con quien quieras ir. Es el primer partido y hay un buen espectáculo antes
- Ok.- atiné a responder, cogiendo los boletos con reticencia
- Espero verte allí. Nos vemos.- levanté mi cabeza como despedida
La puerta de la cocina se abrió y guardé rápido los boletos en mi pantalón. Annette me dio un desprecio, todavía molesta por haberle quitado la oportunidad de conversar con Emmett. Así que me dediqué a dejar todo limpio para cerrar de una vez por todas. Volví a mirar hacia la mesa de aquellas chicas y respiré tranquilo cuando las observé coger sus pertenencias, por lo que seguí ensimismado en mi labor.
- ¡Hey Edgard!.- apreté el paño de limpieza al volverla escuchar.- Aquí tienes mi número por si quieres llamarme. Soy Bella
Ni siquiera me voltee. Sentí mi rostro arder y mis pulsaciones haber subido al cielo y ahí quedarse como detenidas. Miré a través de la ventanilla para ver el reflejo de la chica salir de allí.
- Así que Bella Swan… Mmm, interesante.- murmuró Annette que agitaba un papel en sus manos
- Tira eso.- indiqué. Sonrió y movió su dedo de lado a lado
- Nop.- remarcó la "P".- Creo que esto será muy beneficioso para mi
- Annette.- advertí
- ¡No me hables golpeado!.- me enfrentó.- Que con solo mover mi dedo, estarás dentro de un sartén para ser cocinado como un huevo para esa chica. Cuidado Eddie
Se quitó el delantal y tras lanzarme un beso, desapareció de allí guardando ese papelito del demonio en sus vaqueros… ¡Definitivamente trabajar aquí no era mala idea. Era pésima!
…
Hoy era el dichoso partido. El reloj parecía burlarse de mi pasando cada vez más rápido sus minutos. Necesitaba recuperar ese número lo antes posible, pero amenazar a mi amiga no sería una buena idea. La conocía, y la última vez que tuve la osadía de amenazarla lo lamenté durante varios meses… Me levanté de mi escritorio y pegué mi oreja a la puerta, ella y Jasper estaban enfrascados discutiendo sobre qué banda musical era mejor. Me encomendé a todos los santos que mi madre había puesto en mi cuarto la vez que había venido y salí de allí con mi jugada dispuesta. Estaban los dos sentados en la mesa viendo algo en la TV
- ¿Qué hay Edward?.- saludó Jaz con su vista fija en la televisión
- Tomen
- ¿Qué es esto?.- Annette se estiró sobre la mesa y tomó las invitaciones.- ¡Mierda!.- susurró asombrada al ver lo que era
- Están cordialmente invitados.- dije con un tanto de sarcasmo
- ¿Están? ¿El capitán de futbol te da entradas para el primero de sus grandes partidos y dices están?
- ¿Iremos al partido?.- ahora fue el turno de Jasper de ponerse a chillar.- Cielo santo, intenté conseguir y estaba todo agotado
- Bien, ahí tienes
- Iremos Edward.- Annette golpeó la mesa con su puño.- Tú me llevarás directo donde ese hombre
- Olvídalo.- remarqué con firmeza
- Oh no señor. Edward, el capitán te tiene en gracia así que no puedes hacerle un desaire así
- No vas a convencerme Annette.- la apunté con mi dedo
- Se como contactar a la chica que casi te comió en la cafetería Edgard ¡Tú tienes que decidir!
- ¿Qué chica? ¿Edgard? ¿Quién se llama así?.- preguntó Jasper mirándonos confuso
¡Rayos! Esto no estaba sucediendo como lo tenía más menos calculado. Se suponía que ella gritaría, alucinaría, tomaría los boletos y saldría corriendo a ver su ídolo. No que saltara obligándome a ir con ellos y amenazando con esa chica ¡Oh-oh!
- Una chica quiso saber el nombre de Eddie, y como él sudaba como cochinito, tuve que salvarlo e inventar que su nombre era Edgard y no Edward. La chica dejó su nombre y número telefónico para que nuestro Eddie la llame.- mordí el interior de mi mejilla para no responder nada
- Esto está color de hormiga ¿Qué le estás poniendo a la comida de la gente Edward? Resulta que ahora eres tú la que las trae locas.- comenzó a regañar Jasper
- Sea lo que sea, está dando resultados.- aplaudió Annette.- ¡Nos vamos al partido!
...
La fila era interminable. Decenas de personas se agolpaban para poder entrar a ver el dichoso partido. Seguramente cuando lográbamos ingresar, si es que lo hacíamos, sería para ver cuando el juez daría el pitido final. Jasper estaba en su mundo aparte junto a Alice, a quien debía mantener sujeta en todo momento, si no queríamos terminar buscando a esa pequeña chica por toda la ciudad. Annette saltaba por sobre las cabezas buscando… no sé qué cosa buscaba, pero parecía un verdadero canguro. Y yo, yo encontraba de lo más interesante observar mis zapatillas desgastadas.
- ¡Hey tú!.- gritó de pronto entre uno de sus saltos. Un enorme tipo se acercó con cara de pocos amigos hasta nuestro lado
- No hay forma de entrar antes. O haces la fila o simplemente te quedas fuera.- ladró el tipo
- Para tu información gorila.- lo apuntó con sus uñas rosas y tragué saliva ante el rostro desfigurado del hombre.- Mira esto.- tomó los boletos y se los enseñó
- Discúlpenme. Pasen por favor.- fruncí el ceño ante el cambio de aquel hombre
- ¿Qué le has hecho o dicho bruja?.- Jasper quitó las palabras de mi boca sonriendo
- Mi futuro novio.- refiriéndose a Emmett.- Como es un hombre tan preocupado. Firmó los boletos, así que tenemos entrada libre
- ¡¿Cómo?.- exigí que me aclarara y agitó los boletos ante mis ojos donde vi claramente la firma.- Vaya.- fue lo único que atiné a decir
- Creo que este será tu año Edward.- Alice cariñosamente señaló y acarició mi brazo
- Aha.- musité y caminé detrás de ellos escuchando los reclamos de la gente al vernos avanzar primero
Cuando por fin logramos sentarnos en primera fila, me arrellané en mi silla y crucé mis brazos sobre mi pecho. La gente estaba enardecida gritando por su equipo favorito, incluyendo a mi amiga, la cual podía apostar era su primera vez viendo un partido de estos, pero cualquiera diría por su entusiasmo que era una de esas fans al 100%. Sonreí al verla saltar y gritar emocionada. Jasper y Alice la observaban y de igual forma reían al verla en ese estado.
- ¿Desde cuándo nuestra compañera se volvió tan fanática?.- preguntó Jasper en mi dirección por sobre todo el ruido
- Emmett.- fue lo único que dije y que sirvió para que el comprendiera
- ¿Le gusta realmente?.- inquirió Alice
- No lo sé…- miré a mi amiga y supe la verdad.- Si, en realidad sí
- ¡Miren!.- chilló de pie cuando los jugadores llegaron al campo.- ¡Emmett!
Gritaba como posesa y batía sus manos al aire, creyendo ilusoriamente que su voz podría sobresalir ante el centenar de personas que igualmente fantaseaban con que sus vítores resaltaran.
- Hola Edward.- cerré los ojos y capturé el temblor de mi cuerpo
- Hola Bree.- saludé poniendo mi atención en algo más
- ¿Disfrutando del juego?.- asentí.- ¿Puedo sentarme aquí?.- miré donde indicaba
¿Acaso estaba demente? No había una sola silla desocupada, por lo que la observé un par de segundos alzando mi ceja ¿Dónde pretendía sentarse? ¿En el piso?
- Creo que no hay espacio.- dije muy bajamente acomodándome en mi silla.
- Me refiero en este lugar Ed.- di un respingo cuando su mano tocó mi rodilla y subió por mi muslo
- ¿Q-qué?.- pregunté en forma tonta, era obvio lo que ella estaba intentando
- Si puedo sentarme en tus piernas Ed. No hay lugar en otra parte y…
- Toma mi asiento Bree.- señaló Annette, desligándose del juego un par de minutos.- Yo debo estar de pie viendo a mi capitán
- Gracias An.- exclamó ella y se sentó a mi lado. Cerca, muy cerca, demasiadamente cerca
A cada tanto observaba de soslayo hacia mi derecha. Jasper estaba enfrascado en el juego, sin embargo, su atención oscilaba en intervalos sobre mí y sonreía como el gato de Shrek. Alice en cambio me miraba consternada y en menos de un minuto, la cabeza de Bree aparecía en mi trayecto, por lo que volvía a clavar mis ojos en una pelota con casi 20 hombres corriendo tras de ella.
Para cuando el primer tiempo finalizó, yo quería correr a casa, encerrarme en mi cuarto y tapar mi cabeza con un gran almohadón ¡Ah! Y no volver a ver a Bree en lo que restara de vida ¿A quién le podía agradar tener una siamés-prácticamente-pegada a tu brazo por casi una hora, y al mismo tiempo sentir sus manos intentar abarcar todo lo que pudiera de mi cuerpo? ¡A nadie! ¡O al menos para mí no era el pasatiempo preferido!
- Bajaré por unas bebidas ¿Alguien me acompaña?.- salté como un resorte de mi asiento
- Voy contigo Alice.- ella sonrió gratamente
- Podemos ir Edward y yo.- ofreció Bree, haciendo que abriera mis ojos como plato.
- Iré con Edward.- declaró Alice, ganándose una agria mirada de Bree
Caminamos por entre los bancos hasta llegar al pasillo. Emmett estaba abandonando el campo, sin embargo, miró en nuestra dirección y agitó su mano en su saludo con una enorme sonrisa. Le devolví el saludo, algo incómodo por las miradas que despertó que el gran capitán del equipo se viera más entusiasmado con un absoluto desconocido que con sus compañeros que trataban de buscar su atención a como diera lugar.
- Gracias.- musité cuando estábamos en la fila para comprar
- Si lo dices por Bree, de nada.- sonrió la pequeña chica.- Creo que es un poco… ¿Insistente?
- ¿Un poco?.- puse cara de escéptico, a lo que ella soltó una gran carcajada
- Vale, está bien. Es una chica bastante insistente.- concedió aun riendo.- ¿No te agrada aunque sea un poco?.- cuestionó
- No.- dije de inmediato
- Entonces creo que deberías decírselo. Puede que sea un poco más lenta para comprender.- reímos por su especulación
- Creo que lo es.- estuve de acuerdo.- Pero también creo que no sabe entender razones
- Tal vez necesita que seas más directo
- Me cuesta.- acepté sonrojándome.- N-nunca he tenido algo…así como…- no sabía cómo proseguir, además de darme cuenta que estaba hablando demás
- Nunca has tenido una relación.- afirmó ella. Asentí con la cabeza gacha.- Jasper me comentó sobre…- la miré cuando no siguió hablando y supe a lo que se refería
- Nunca he tenido una relación.- repetí con voz más firme y algo molesta
- Entiendo.- murmuró y se giró cuando el hombre del negocio solicitó su pedido
Me hice para atrás metiendo mis manos en los bolsillos de mi vaquero y mirando con demasiado interés los papeles de basura esparcidos por el piso. No quería ser insolente con Alice, después de todo era la novia de Jasper y le tenía que agradecer haberme salvado de las garras de esa chica; pero no hablaba de mis-casi nulas y asquerosas-relaciones pasadas, y menos de ella.
Me apoyé en la muralla y pasee mi vista por el lugar, hasta que mis ojos quedaron clavados y abriéndose en todo su esplendor cuando noté claramente quien venía en mi misma dirección ¡Oh no, esto no me podía estar pasando a mí!
…
Be.-
…
- ¿Podrías dejar de reclamar? Para mí tampoco es fácil mezclarme con esta muchedumbre, pero realmente lo necesito si quiero llegar a Emmett
- Genial.- dije sarcástica
¡No lo podía creer! Estaba por primera vez en mi vida perdiéndome una gran fiesta, por estar metida entre gente que gritaba como loca por una bola de idiotas sudorosos que corrían tras una pelota ¿Estaba haciendo realmente esto? Mi respuesta estuvo definida cuando todos a mi alrededor se levantaron para aplaudir y volver a gritar con más fuerzas que antes cuando el marcador indicó que el primer tiempo había terminado y para festejo de ellos parecía estar ganando su equipo.
- Necesito un cigarro.- murmuré levantándome rápidamente y saliendo de allí
- Espérame.- pidió Rose, corriendo con sus enormes tacos tras de mí.- ¿Quieres comer algo?.- la miré como si le faltara un tornillo
¿Acaso la gente a su alrededor le había golpeado su cabeza? ¡Todo! Lo que vendían en esos carritos de mala muerte estaba repleto de grasa, que incluso chorreaba por las manos de quienes se atrevían a probar bocado, si es que a eso se le podía llamar bocado ¡Hugh, que asco! Seguí caminando hasta que encontré un lugar perfecto para alivianar mi estrés con mi cajetilla en mano. Extraje un cigarro y lo prendí, exclamando un muy audible gemido de placer.
- Eso va a matarte algún día.- Rose apuntó mi cigarrillo
- Si, seguro.- ni siquiera tomé en cuenta sus ya conocidos reclamos con mi vicio
- Bella.- dijo de pronto en ese tonito de suplica
- ¿Qué?.- le di otra calda a mi cigarro
- Si el chico no te llama ¿Cómo harás para que se fije en ti?
- ¿Edgard?.- pregunté aunque ya sabía que se refería a él. Asintió.- Llamará.- aseguré
- Ha pasado más de un día.- recordó
- Seguramente no tiene dinero aun.- alcé mis hombros
- Amiga…- la miré por su tono reservado.- Quizás…
- ¿Quizás?.- apremié para que hablara de una vez
- Tunoeresdesugusto.- soltó de un solo soplo
- Repite lentamente lo que has dicho.- la miré fijamente siseando
- Que…- de pronto su vista viajó más allá de mí y quedó-literalmente-con la boca abierta
- ¿Qué miras?.- me giré para observar lo mismo y una enorme sonrisa se extendió por mi cara
Edgard estaba allí esperando a solo unos pasos del carrito con comida chatarra. Estaba nervioso y eso solo me indicaba que ya había sido testigo de mi presencia, más aun, cuando con el mayor disimulo-sarcásticamente hablando-sus cabeza quedó rígida y sus ojos se movieron en mi dirección ¡Bingo! ¡Esta era mi noche de suerte!
- ¿Dijiste acaso que él no estaba interesado en mí?.- pregunté con sorna a Rose.- Ahora verás
- ¡Esa es mi amiga!.- alzó su puño y yo sonreí
Apagué mi cigarrillo y caminé lentamente como acechando mi presa hacia él, que si antes tenía dudas de haberme visto o no, ahora estaba completamente segura que mi presencia ahí era una verdad absoluta para él que comenzó a balancear su peso en ambos pies y a mover sus manos con desenfreno dentro de sus vaqueros. Llegué a su lado y esquivó mi cara, por lo que ladee la mía, me puse de puntillas y la puse a su altura, casi.
- Hola.- canturree
- H-hey.- susurró mirando insistente la fila delante nuestro
- ¿Viniste a ver a Emmett?.- cuestioné
- Si.- dijo solamente. A este chico había que sacarle las palabras con carnada
- ¿Vienes solo?
- No, no.- dijo rápidamente.- Con muchos amigos.- me extrañé de ese "muchos"
- Yo vine con una amiga, pero está loquita por uno de los jugadores así que he quedado sola.- soné lo más víctima posible, tratando de tocar su corazón
- Lástima.- hice una mueca. Él debería haberme propuesto quedarme con él
- ¿Te importaría si veo el resto del partido contigo y tus amigos?.- me lancé sin chance
- Yo…- comenzó a titubear
- Estoy lista ¿Nos vamos?.- me giré con la peor de mis caras a esa molesta vocecita de campanillas
- Creo que Edgard está conversando conmigo.- solté ácida. La chica, bastante chica, me miró extrañada, pero no se acobardó
- Me alegro, pero resulta que Edgard está conmigo y nuestros amigos y ya debemos irnos
- Creo que es él quien debe decidir. No tú.- escupí prácticamente en su rostro
- Yo, yo…debo volver.- estuve tentada a darle un zape a ese idiota
- Me parece que ya decidió.- sonrió la enana esa tomando la mano de él y jalándolo
- Adiós.- susurró cuando pasó por mi lado. Sentía mi vena palpitar de la ira
- ¿Quién tiene la razón ahora?.- el tono de burla de Rose me hizo estallar
- Entonces ve como consigues a tu capitán, que ni siquiera sabe que existes.- gruñí y me encaminé a la salida
…
- ¿Y tú?
- ¿Yo qué?.- bramé a la pregunta de Lauren
- ¡Wow! Sí que estamos de mal humor. Toma.- extendió una cerveza hacia mí
- Gracias.- sonreí con una mueca
- ¿Algo que quieras contar?.- prosiguió.
Quise decirle un par de cosas para nada amigables, pero recordé que estaba en su casa, tomando de su licor y disfrutando-o intentándolo-en su fiesta de cumpleaños. Así que retomando todos los puntos expuestos anteriormente, obligué a mi cabeza a procesar una enorme cínica sonrisa.
- No es nada amiga.- di suaves golpecitos en su brazo
- ¿Y Rose?.- miró a todos lados para comprobar que no estaba
- Se quedó disfrutando de un excitante partido de fútbol
- ¿Aun no cae a sus pies el capitán?.- si mi sonrisa había sido falsa, la de ella me superaba
- Va por buen camino.- aseguré algo que ni yo me creía
- Ajá.- contestó seguramente pensando lo mismo que yo
Mi querida amiga Rose, era totalmente irresistible para cualquier hombre que estuviera a 2 metros o menos o mas de ella, eso estaba claro en todos. Lo que hacía que desconfiáramos en que esta vez su encanto no diera frutos, era porque al segundo día en que ella se fijaba en alguien, ya había probado aunque fuese un poco de la mercancía masculina que la andaba trayendo loca, sin embargo, ahora con Emmett parecía que no sería así.
- Han preguntado por ti esta noche.- dijo sugerente mirando a otro lado
- ¿Quién?.- mi interés despertó de inmediato
- Mmmm… Algo así como un muy buen amigo mío.- mordió su labio
- ¿James?.- cuestioné sintiendo como mis ojos brillaban
- Exacto.- sonrió.- Le dije que vendrías y… Hablando del rey de Roma, que se asoma.- verseó
Con disimulo me giré para verlo entrar en esos vaqueros ajustados y esa camisa con los primeros botones abiertos llamándome exclusivamente a saborear todo lo que pudiese ofrecer. Me miró con esa sonrisa que podía hacer sucumbir hasta la última prenda de ropa que llevara y luego de guiñarme caminó directo a mí
- Hola preciosa.- susurró en mi oído cuando besó mi mejilla
- Hey guapo.- contesté coqueta
- Creo que estoy sobrando. No hagan maldades.- advirtió Lauren con una sonrisa pícara
- No haría nada que ella no quisiera.- respondió James y se giró hacia mí.- Pensé que no vendrías
- Tuve un pequeño contratiempo.- le resté importancia
- Me alegro que hayas llegado. Hay demasiadas mujeres queriendo ocupar tu lugar
Su tono de suficiencia no me molestó, más la información sobre esas mujercitas a su acecho, fue lo que hizo volver a renacer la rabia que había tenido en cuanto el idiota del tal Edgard me había rechazado. Miré en diferentes direcciones, y justamente varias de las estúpidas allí lo miraban como si fuera el único pedazo de carne en una fuente repleta de vegetales. Sonreí socarronamente y deslicé mi dedo en forma sensual por su brazo, allegándome aun más a su lado.
- Creo que me debes un baile y quiero cobrarlo ahora.- acerqué mi boca a su mejilla y la acaricié con mis labios
- Y yo creo que tú me debes mucho más que eso.- mi corazón latió con fuerza
- ¿Si?.- me hice la desentendida
- Puede que quiera cobrármelo hoy.- tomó mi cintura y la apegó a su cuerpo
- Veremos.- reí y me alejé de él hasta llegar a la pista de baile
Me siguió con su caminar sensual sonriendo de lado.
James había sido en mi tiempo de Instituto el tipo por el que había perdido la cabeza todos los malditos años. Lamentablemente, él solo tenía ojos para todas las demás, excepto para mí… hasta ahora…
Comenzamos a bailar un tema que no era precisamente para estar pegados cuerpo a cuerpo, pero se sentía bien estar así con él. Sus manos se ceñían con fuerza a mi cintura, con la clara intención de que notara la parte de su cuerpo que evidentemente estaba reaccionando con nuestra cercanía. Enrollé mis brazos a su cuello y sin esperar un solo segundo más dejé mi boca abrirse camino a la suya, que de muy buena gana aceptó mi invitación.
- Vente conmigo.- susurró entre besos
- ¿Dónde?.- dije perdida en las sensaciones que sus labios me hacían sentir
- A mi casa. Estoy solo.- mi estómago se contrajo de nervios.- Vamos.- tomó mi mano y jaló de mí
Mientras caminaba a la salida tomada de su mano, mis piernas parecían volverse gelatina. Lauren me miró y levantó sus pulgares en aprobación. Y entre tanto, mi mente comenzaba a volverse un caos. Había estado con bastantes chicos, me sabía popular y deseada, pero había un abismo tremendo entre James y el resto de mis conquistas… En ellas yo llevaba el mando, y con él, sabía que todo se daba en sentido contrario… ¿Estaba preparada? El ruido del motor encenderse me hizo volver al presente… Esta noche sería eterna…
...
Continuará...
Mis chicas/os, las disculpas y aviso de mi demora las publiqué en mi blog y face.
Estoy con algunos inconvenientes, así que por eso no puedo actualizar como quisiera. Espero y comprendan.
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Gracias, "Muchas gracias"; por todos sus comentarios. Intenté responderlos todos, pero no tuve más tiempo.
Pero leí cada uno y salté de alegría porque les haya gustado =)
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Un gran saludos a mis PADU; que igualmente he estado perdida.
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Pam3
* Espero que el capítulo sea de su agrado. Ya saben, Prev en el Blog (link en mi perfil) y espero sus comentarios.
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El final de "Eleven" en estos días. No doy fecha exacta
