Summary:- "El que no está conciente de lo que es el amor, no tiene barreras que anteponer para que ese sentimiento haga sucumbir la mente y el cuerpo…

Mi error fue creer en su mirar, perderme en su cuerpo y caer ante su voluntad. Yo era de ella, pero ella nunca prometió ser mía ¿Hasta cuando?"

...

"Mi Ángel del Infierno"

Cap III

...

Bella

..

- ¡Te buscan!.- gritó mi querida hermana, haciendo que tapara mi cabeza hasta el último cabello

Sentí los tacones inconfundibles de Rose resonar en mi habitación. Estaba segura que la punta de su pié, era la maldita molestia que repiqueteaba hasta con ritmo esperando que descubriera mi cabeza, pero ni siquiera de eso tenía ganas. Anoche había sido una velada extremadamente larga tal como lo había predicho mi subconsciente.

- No esperaré todo el día para que salgas de allí y comiences a recitar todo lo que pasó anoche

- No hay nada que contar.- murmuré

- ¡¿No? ¡Por Dios Bella, todas las redes sociales a las que pertenecemos hablan de ello!

Me senté de un salto en mi cama, sintiendo ese maldito dolor agudo de la resaca ¿Qué mierda había dicho? Mi boca se secó aun más de lo que estaba y le indiqué que comenzara a hablar ¡Ya!. Se sentó a la orilla de mi cama y me miró molesta.

- Todo el mundo habla de lo bien que te la pasaste con James anoche

- Se más específica.- gruñí entre dientes

- Tu y James ¿Es cierto?

- Rose…- advertí al borde de mi paciencia

- Ya todos saben que anoche te acostaste con James.- resoplé

- Ojalá hubiese sido así.- me levanté y comencé a cepillar mi pelo

- ¿Có…? ¿No fue así?.- tomó mis hombros y me hizo sentarme frente al tocador, terminando el arduo trabajo de mi cabello

- Nop.- negué.- El "sólo" que anticipó cuando nos fuimos de casa de Lauren, no era tan así

Recordé y comencé a relatarle a mi amiga, mi gran frustrada noche. Comenzando obviamente por el trabajo previo hecho en el auto de James, donde había tratado de animarlo al máximo con mis diestras manos sobre su regazo, y alentándolo para obtener lo mejor de él cuando llegáramos a su casa. Todo iba perfecto, más que perfecto entre besos caricias y el ambiente ideal para la mejor noche de todas, hasta que estando desnuda sobre su cama y apreciando el trabajo de su juguetona lengua, la puerta había sido abierta de par en par dejando a la vista una muy molesta hermana mayor de mi pareja momentánea ¡Adiós noche de relajo sexual!

- Bueno, pues eso no es lo que dice James.- apeló Rose algo sorprendida

- Me da igual, después de todo es lógico que todo el mundo crea que cogimos como bestias desde que salimos de la fiesta

- Bella.- Rose se sentó al borde de mi cama y la observé por el espejo.- Se que James ha sido tu objetivo fijo desde hace años.- asentí.- Pero sigo insistiendo que no es para ti

- Amiga, he sido la única que no ha estado con él.- rebatí como niña pequeña con berrinche

- ¿Y? Mejor así Bella. No eres una más en la lista

- Quiero serlo.- remarqué cada palabra

- ¿Cuál es tu fijación?.- su tono era cansino

- Me gusta.- dije simplemente

- Su pene ha estado en más vaginas que los cumpleaños de mi abuela.- mientras hablaba movía su cabeza como si estuviese hablando con alguien estúpida.

- No en la mía.- sonreí viendo como ella bufaba

- Bien, al menos ahora puedes presumir de algo que no fue.- encogió sus hombros y sus ojos brillaron.- Ahora lo nuestro, el tema Edgard

- ¿Y?.- alcé ambas cejas

- ¿Y?.- remedó.- Bella, enfócate en esto. Estoy demorando demasiado en mis planes y es tú culpa

- ¿Mía?.- chillé

- No estás poniendo demasiado de tu parte para ayudarme.- hizo un tierno y diabólico puchero

- Rose, creo que no podré ayudarte con esto.- su labio se estiró con más ahínco

- Bella…- dijo en forma lastimera

- No.- estaba determinada.- Ni siquiera siento un jodido dolor de estómago cuando lo veo.- expliqué para que entendiera que no me producía nada

- ¿Ni siquiera un poquito?.- enfatizó con sus dedos pulgar e índice

- Ni un solo gusano abandonado.- mostré mi vientre

- Bella, puedes sacarle provecho. El tipo es atractivo, quizás con un poco de esfuerzo puedes lograr algo.- su lista de supuestos no lograban convencerme

- Rose, no puede decir un solo "hola" sin ponerse como tartamudo. No es feo y lo reconozco, pero de ahí a que sea un símbolo sexual, yo tendría que convertirme en una bruja del cuento y estoy a años luz de serlo.- me indiqué de pies a cabeza sonriendo con suficiencia

- Bella, Emmett de verdad no se interesa por mí.- su sinceridad me dejó petrificada. Mi amiga sonaba frustrada y eso era extraño en ella, más aun, que ese tipo aun no cayera

- ¿Lo dices en serio?

- Si.- asintió.- Por lo que pude averiguar, su tipo no va por el tema físico y esas cosas

- Eres mucho más que un cuerpo bello.- la animé

- Sin embargo, no puedo demostrárselo sin acercarme a él Bella.- hizo un mohín

- Háblale.- sugerí mientras paseaba por mi cuarto buscando qué ropa ponerme

- Lo hice.- me voltee para prestarle más atención.- Ni siquiera miró mis curvas.- rodé los ojos

- Acabas de decirme que no se interesa por el físico, es obvio que no te viera de cuerpo entero

- Bueno, tampoco se interesó por mi conversación.- cruzó los brazos sobre sus generosos pechos

- ¿De qué le hablaste?.- consulté con interés

- Del cuidado alimenticio que deben tener los deportistas.- abrí mis ojos como platos

- ¡¿Acaso le diste a entender que un equipo de fútbol completo había pasado por tu cama?

- ¡Estás loca!.- gritó en respuesta.- Y añade esto, no fue un equipo completo. Solo fueron un par de jugadores

- Si claro.- mascullé. Sabía perfectamente que mi querida amiga había sido tema de dominio público, más aun, sus excelentes habilidades lengüísticas

- Bella ¡Quiero estar con ese hombre!.- imploró.- Y tú eres la única que puede ayudarme

- Pues bien, su amigo tampoco es que me tome mucho en cuenta.- reconocí al fin

- Ve a la biblioteca.- propuso con entusiasmo

- No iré a un lugar atestado de ratas de laboratorio y donde debes mantener la boca cerrada como una tumba

- He visto a Edgard por ahí seguido.- movió sus cejas

- Bien Rose, tu ganas nuevamente e iré a conquistar a ese idiota. Pero te aseguro que si dentro de un par de días no hay cambios, olvídate de Emmet, porque yo no pienso estar como perra faldera tras ese tipo sin gracia

- Lo tendrás rogando en menos de lo que se demora un suspiro amiga

- Creo que es gay.- solté.- De otra manera ya estaría babeando por mí

- No se ve como gay.- pareció pensarlo

- Y quizás…- abrí la puerta de mi sanitario y asomé solo mi cabeza.- Él y Emmett son… amigos con beneficios

- ¡No!.- chilló Rose tirando algo en mi dirección justo cuando alcanzaba a cerrar la puerta y reía a carcajada limpia ya dentro del baño

- Estoy segura que o eres gay o…- miré mi reflejo mientras hablaba conmigo misma.- Estoy entrando mal en el juego.- racionalicé

De otra forma, no veía cual era su negación a estar siquiera a mi lado. Nadie se resistía, y el no podía ser la excepción.

Bien, Rose me tenía nuevamente en el juego. Ese idiota debía caer sí o sí.

- Hola.- me senté frente a la pequeña chica

- ¿Acaso eres la misma del partido de fútbol?.- me aseguré de no mostrar ninguna expresión en mi rostro

- Si ¿Me recuerdas?.- mi tono era sumamente amistoso

- Difícil olvidarte.- masculló en un claro tono de no estar contenta con verme

- Bueno, espero que tu amigo me recuerdo tanto como tú.- volvió a levantar su mirada de la revista que leía.- ¡Oh, por cierto! Excelente revista!.- no mentí, debía reconocer que el ejemplar en sus manos era una de mis fascinaciones ¡Moda al día!

- Gracias.- agitó las hojas para enseñarme a lo que se refería.- Y respecto a mi amigo, no lo sé

- ¿Sale con alguien?.- suspiró y dejó la revista sobre la mesa a un lado de su café

- ¿Qué es lo que pretendes?.- sus ojos se achicaron observándome

- Me gusta.- crucé mis dedos bajo la mesa para que creyera.- Sólo no sé como acercarme a él

- Tampoco lo lograrás. No es del tipo de chicas como tú.- mordí mi mejilla para no responder a su insulto, porque claramente lo era

- No todos somos como nos vemos.- rebusqué frases oídas por ahí

- ¿Y cómo eres tú?.- su mano perfectamente cuidada se posó en su mentón

- Bien, soy Isabella Swan ¿Y tú?.- sonrió y negó al mismo tiempo

- Alice Brandon. Y cuando me refiero a cómo eres, creo que se espera más que un simple nombre y apellido

- Pregunta y respondo.- me sometí

- ¿Lo que quiera?.- asentí.- ¿Me responderás?.- volví a asentir.

Esperaba fuera rápida, a pesar de tener buen gusto en lo referente a preferencias, no era que me interesara entablar amistad con alguien como ella. Se veía a kilómetros que era la típica niñita bien con docenas de diplomas adornando las paredes de su cuarto como mejor amiga, compañera, hija, hermana, amiga y esperaba que también hubiese una de sonsa.

- ¿Con cuántos chicas has estado?.- fue directa. Tan sonsa no estaba resultando

- ¿En relación?.- afirmó.- Pocos

- ¿De esos pocos con cuantos has pasado al siguiente nivel?.- enarqué una ceja

- ¿Me enviarás a practicarme el test para ver si tengo VIH o alguna enfermedad venérea también?.- dije irónica

- No, solamente no quiero que mi amigo se involucre con una de las tantas zorras que tratan de aprovecharse de alguien bueno de corazón como él

- ¿Te acuestas con él?.- rebatí casi creyendo que ardía en celos. Su risa perfectamente angelical resonó

- Me acuesto con su mejor amigo.- hice un gesto de sorpresa, hubiese apostado mi colección de discos a que esta chica solo había visto el pene de su oso de peluche en su vida

- Me encantaría saber los pormenores de ello, pero la realidad es que me interesa más Edgard que otro.- soltó unas risitas que me parecieron patéticas, por lo que la encaré.- ¿Algo gracioso que haya dicho?

- Nada.- le restó importancia con su mano.- Mira Isabella, ciertamente no creo que Edgard quiera algo contigo

- Creo que eso debe decirlo él.- no traté de ocultar mi molestia.

- Precisamente eso mismo fue lo que hizo ese día del partido de fútbol.- ¿Estaba tratándome de tonta?

- Mira…

Su mirada voló hacia un lugar tras de mí, por lo que detuve mi habladuría y me voltee a mirar lo mismo que ella. Edgard venía haciendo su ingreso muy bien acompañado de una chica que a todos ojos tenía cirugías hasta en la lengua. Alcé una de mis cejas y observé detenidamente la forma de comportarse con ella.

- Permiso…- me excusé de la mesa

- ¡Espera!.- chilló, pero no me detuve

Caminé grácilmente hacia ellos. Mientras lo hacía, Edgard se mostraba sonriente, aunque también notaba algo de nerviosismo mientras ambos revisaban unas hojas que se intercambiaban, supuse entonces que sería una compañera de Universidad. Cuando estuve lo bastante cerca, noté que hablaban sobre la materia y pude apreciar su voz un poco más de tiempo de las escuetas respuestas que solía darme, lo que sin haberlo propuesto, me molestó ¿Cuál era su problema conmigo? Cualquiera en su lugar, saltaría por compartir más que un "Hola" con Bella Swan.

- Gracias Edward.- me quedé con un pié en el aire cuando escuché a la tonta esa

¿Edward? ¿Acaso no era Edgard? Voltee mi rostro al sentir una presencia tras de mí. Esa diminuta chica estaba a mis espaldas con una sonrisa que no era para nada agradable, lo que indicaba que el niñito este había querido hacerse el personaje gracioso conmigo. Miré nuevamente a la parejita e hice mi mejor acto de presencia.

- Hola Edward.- saludé enfatizando su nombre

Ambos se dieron vuelta hacia mí. Mi sonrisa no abandonó mi rostro, menos cuando el color de la cara de mi amigo Edward pasó a blanco y negro prácticamente. La chica esa me miró extrañada, sin embargo, pasé por su lado como si no existiera y le planté cara al muchachito.

- ¿No te alegra verme?.- tomé sus hombros y lo acerqué a mí para depositar un beso en su mejilla

- C-creo que nos veremos mañana Edward.- puse mis ojos en blanco, aparentemente al niñito este le gustaban las tartamudas como él

- Eh, si.- balbuceó él y trató de marcharse.

- ¡Hey!.- exclamé tomando su brazo.- Me parece que aun tenemos mucho que hablar Edward

No esperé respuesta y tironee de él pasando por miradas divertidas y confusas de los asistentes a la cafetería. Escuché a alguien llamarle antes que estuviésemos fuera, por lo que me voltee solo para indicarle con mi mejor mirada asesina a la pequeña chica esa, que por su seguridad se quedara fuera de esto.


Ed.-

- Bien, creo que ahora si podemos conversar.

Si antes le tenía respeto a esta chica por su gran personalidad, ahora definitivamente quería salir corriendo. Me quedé mirándola un par de minutos antes de bajar mis ojos y observar mis zapatillas. Era linda y eso me dejó más mudo que antes. Pude ver brevemente que tenía un camino de pecas sobre su nariz y la hacía verse un poco más niña de lo que su personalidad representaba, pero igualmente eso no aminoraba en nada mi nerviosismo.

- Así que te llamas Edward y no Edgard.- comenzó, vi su pie repiquetear contra el suelo.- ¿Qué? ¿Te comieron la lengua los ratones? ¿O es que para mentir y reírte de los demás puedes tener un poco de voz?

- No.- balbucee queriendo decirle que no había sido idea mía

- ¿No, qué?.- levanté mi cabeza y tragué en seco

- Fue un error

- Un error que pudiste perfectamente arreglar hace días ¿Se divirtieron tú y tus amigos a mis expensas?.- estaba prácticamente gruñendo

- Nadie se ríe de ti.- logré decir

- ¡Por supuesto que no!.- zanjó haciendo que retrocediera.- ¿Sabes qué? Realmente quería conocerte

Fruncí el ceño, ella no se veía como si estuviese mintiendo y en su lugar, parecía que de verdad no le estaba pasando sin importancia el hecho de creer todo el tiempo que era otra persona ¿Y en serio quería conocerme? Ella no era el tipo de chica que se interesaba en alguien como yo, ella era más bien las del tipo que corrían detrás de Jasper o Emmett, pero no parecía estar mintiendo.

- Lo siento.- dije al fin y sus ojos se suavizaron

- Podría perdonarte.- dijo después de unos segundos en que meditaba sonriendo.- Con una condición

- ¿C-cuál?.- dije temeroso. Su rostro se veía ¿Sombrío?

- Salgamos juntos.- determinó. Mi lengua parecía haberse enrollado en mi boca.- Es eso o te juro que seguiré persiguiéndote el resto de tu vida

- Yo…

- No acepto un no como respuesta y…- se detuvo unos segundos.- ¡Ya sé!.- brincó y tomó mi brazo.- Tú, yo, tu amigo Emmett y Rose. Prometo no seguir tras tus pasos nunca más

- Emmett no es…

- ¡Por favor!.- pidió con una cara a las que pocos podían negarse

¿Podría decirle que sí? Miré tras de ella de soslayo y vi a Jasper haciéndome señas como loco, desvié la mirada a ella nuevamente para que no notara nada. Sus ojos parecían los de un cachorro y me recordó el que había desaparecido inesperadamente un día a otro. Entonces racionalicé: mi cachorro había sido mío por tan solo un día. Había pasado toda la tarde observando cómo comía un emparedado de jamón y cuando por fin le había dado de probar uno a él antes de irme a la cama, él había desaparecido ¡Bingo! Ella no era una perrita, pero creyendo que la psicología animal también podía surtir efecto aquí, me decidí

- Está bien.- apenas dije esas palabras ella se colgó de mi cuello

¿Tanta felicidad el daba salir con un perdedor como yo? Inspiré para darme valor, y pude percibir el aroma que ella expelía. No era como si nunca hubiese olido a una mujer y hubiese sido un perfume que agradaba, pero debía reconocer que daban las ansias de quedarse allí y prenderse de ese aroma por horas.

Se alejó cuando supongo que se notó demasiado tiempo sobre mí y me pareció ver una extraña mueca en su rostro antes que volviera a poner su sonrisa. Me ruboricé al darme cuenta de la cercanía que habíamos tenido y ella se me quedó viendo por demasiado segundos.

- ¿Te llamo esta noche?.- propuso cuando el silencio se extendía

- Yo… no…- balbucee.- Y-yo te llamo

- ¿Tienes mi número?.- consultó alzando una ceja en forma perfecta, como retándome

- No.- susurré. Solo Annette sabía el destino de ese papel

- Toma.- ni siquiera la había visto anotar su número nuevamente en otro papel.- Edward.- volvió a decir mi nombre con énfasis.- Necesito que me llames lo antes posible.- urgió

- Yo no sé cuando veré a Emmett.- y tampoco sabía cómo demonios le diría de esto ¡No éramos amigos!, pero ella no me había dado chance de decirlo tampoco

- De seguro lo verás hoy o mañana. Por favor consigue esa salida doble rápido ¿Si?

- Veré…que puedo hacer.- dije al fin

- Confío en ti.- alzó su pulgar y pensó creo yo en si despedirse con un beso o no, pero luego sacudió su mano y se alejó.- Nos vemos

- Sí, claro.- hice una mueca y volví a la cafetería

No sabía en qué lío me había metido ¿Y si no lo hacía? Seguramente esa chica estaría por aquí tarde, mañana y noche. Suspiré cambiando mi ropa por la del trabajo y me dispuse a esperar a Emmett ¡Valor! Eso era lo que necesitaba.

Jasper en cuanto entró tuvo su cuota de diversión a mis expensas. No quise comentarle nada de lo que supuestamente debía hacer o haría, y menos aún, que necesitaba convencer a alguien con quien había hablado en un par de ocasiones a que fingiéramos ser amigos de toda la vida y salir en plan "Cita doble". La cafetería se repletó y mis manos sudaban a la expectativa que pronto el equipo de fútbol haría acto de presencia en pleno y con ello, mi mayor cuota de terror. La chica rubia que había visto con Bella estaba sentada unas mesas más allá, realmente estaba flipando con Emmett, por lo que podía entender de esa salida entre cuatro. Su cabeza se giraba con poco disimulo cada vez que la puerta se abría. Bien, éramos dos los que terminaríamos con esguince cervical si seguíamos esperando así la llegada de mi súper amigo Em.

- ¿Qué tanto ves hacia la puerta?.- ignoré a Ann y seguí limpiando.- ¿Esperando a alguien?

- Sigue con tu trabajo.- mascullé

- ¿Quién era la chica con la que te vi salir de clases?.- preguntó

- Una compañera.- dije escuetamente

- ¿Te gusta?.- bufé y me puse frente a ella

- ¿Acaso no puedo hablar con nadie?.- sonrió cálidamente

- Me alegro que estés haciendo nuevos amigos, solo estaba molestándote

- No estoy haciendo amigos, solo me pidió unos apuntes

- Por algo se empieza

- No me gusta

- Pues ella te miraba demasiado para solo ser un simple compañero al que se le pide apuntes.- profirió con ese tono suspicaz que ya le conocía

- Creo que tus radares esta vez no funcionan. De hecho, creo que solo hoy se ha dado cuenta que yo existo

- O quizás eres tú el que no había reparado en ella ¿Cómo se llama?

- Irina.- encogí mis hombros sin darle importancia

- Lindo nombre. Edward quizás…

No la seguí escuchando cuando los vítores con los que siempre ingresaban los jugadores de fútbol se escucharon en el lugar. Miré como si mis ojos se fueran a salir de cuencas esperando la aparición de Emmett, e incluso internamente rogué porque no lo hiciera, pero mi suerte se esfumó cuando vi la cabellera rubia de la amiga de Bella girarse bruscamente a la llegada de él. No fuimos los únicos en percatarnos de ello, pues escuché el chillido de Annette en pleno, sobre todo cuando sonrió de lejos hacia nosotros y como las otras veces se acercó hasta sentarse frente a la barra.

- ¿Qué vas a servirte?.- mi amiga preguntó coqueta

- Lo mismo de siempre.- respondió este

- En un minuto te lo traigo.- Ann se perdió entrando a la cocina casi corriendo

Emmett me saludó, pero sinceramente lo veía y no oía nada de lo hablaba. Mi cabeza trataba de procesar rápidamente lo que podía decirle para que aceptara la invitación que tenía para hacerle. De un momento a otro vi que su boca había dejado de moverse y me miraba como si esperara una contestación. Sacudí mi cabeza y me preparé mentalmente.

- Yo…- carraspee.- Tengo una amiga que me invitó a salir, en realidad no sé cuando, pero me sugirió llevar a un amigo y como Jasper ya tiene novia, pues pensé que quizás te animarías. Entiendo si no quieres hacerlo, pero…

- Sería genial hombre.- supuse que mi boca estaba abierta ante el entusiasmo con el que me respondió

- ¿De verdad?.- consulté sin poder creérmelo

- Edward te lo he dicho. Estoy harto del mundo que me rodea, y lo poco que he conocido de ti me agradas

- Wow.- no pude evitar exclamar

- ¿Y quiénes son tus amigas?.- miré en dirección a la chica rubia que trató de mostrar su atención en otra cosa

- Pues…ella.- indiqué con mi barbilla

- ¿La chica rubia?.- no me pasó desapercibido su poco entusiasmo

- Eh, si.- agité mi cabeza repetidas veces.- Y otra amiga más.- susurré recordando a Bella

- ¿De verdad es tu amiga?.- me miró sospechosamente y mi rostro ardió

- En realidad…- retorcí mis manos y las metí en mis bolsillos.- M-me gusta una chica…- comencé.- Y bueno, ella en realidad es amiga de esa chica y…

- Oh, ya veo.- sonrió de oreja a oreja.- Bien Edward, te diré que esa chica no está dentro de las diez prioridades con las que saldría. Tu sabes, rubias y con cuerpos de modelos… Mmmm, no sé…

- N-no te preocupes. Está todo bien si no quieres ir

- Lo haré solo por ti.- me apuntó.- ¿Cuándo salimos?.- obligué a mi mente trabajar

- Yo… te llamo.- respondí perdido aun

- No hay problema y de verdad espero que esa chica te haga caso.- palmeó con fuerza mi hombro y volvió a sentarse tras la barra

- Perfecto.- enseñé mis dientes tratando de mostrar mi ánimo

- Aquí tienes.- Ann apareció y la miré al escuchar su voz baja, con desánimo

- Gracias.- Emmett comenzó a comer.- ¿Qué haremos con tus amigas, Edward?

- No…- de un momento a otro comprendí la razón por la que Ann estaba así. Era porque había escuchado la conversación.- Dame tu número y te hablo ¿Vale?.- preferí no seguir con el tema delante de ella y extendí el taco de notas a él

- No hay problema.- mi bolígrafo y garabateó en el papel.- Lo único que espero de verdad Ed, es que esas chicas no sean las típicas sin cerebro. Te mereces alguien mejor que una tipa así.- tragué en seco

- Edward jamás saldría con chicas así.- expresó mi amiga y dándome una última mirada se marchó

- Entonces será genial.- asentí sin darle crédito a lo que estaba haciendo.- Pero tengo una idea. Espero no te moleste.- negué esperando que continuara. Su sonrisa mostraba algo más que no pude identificar.

Continuará…


Se que querrán matarme por el cap tan corto y después de vaaarios días, pero en serio que estoy con bloqueo.

Las chicas que igualmente escriben, espero puedan enternerme más.

Traté de sacar el cap lo mejor que pude, y al menos subí lo que creo estaba más presentable =/

En todo caso, cualquier tipo de reclamos, mi cuñis Lokii esta vez es responsable xD

¡Nah! Gracias Lokii por revisar el cap ¡Un beso!

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Mis PADU, las quiero mil ¡Muack!

Ya saben Prev en el Blog (link en mi perfil) Y también mi Twitter en mi blog.

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Pam3