Summary:- "El que no está conciente de lo que es el amor, no tiene barreras que anteponer para que ese sentimiento haga sucumbir la mente y el cuerpo…
Mi error fue creer en su mirar, perderme en su cuerpo y caer ante su voluntad. Yo era de ella, pero ella nunca prometió ser mía ¿Hasta cuando?"
...
"Mi Ángel del Infierno"
Cap IV
...
Edward
..
- ¿Hola?.- arrugué con fuerza el trozo de papel en mis manos
Miré rápidamente hacia la sala del departamento. Jasper no se encontraba en casa, pero Annette sí, encerrada en su cuarto desde nuestro regreso de la Universidad. No sabía que estaba mal con ella, suponía solamente que tenía relación con Emmett, pero pensaba que estaba exagerando un tanto las cosas. Pestañee cuando la voz al teléfono sonó un poco más aguda y enfadada
- ¡¿Acaso no tienes nada mejor que hacer, que llamarme para molestar? ¡Mira pedazo de…!
- Soy Edward.- solté como si estuviera corriendo una maratón
- ¿Edward?.- consultó como si fuese la primera vez que escuchaba mi nombre.- ¡Oh, sí! ¡Edward!
- Sí, yo.- rodé mis ojos por mi contestación. Idiota de mí
- ¿Cuándo es la salida…o cita doble?.- fruncí el ceño al notar un tono burlesco de su parte, pero lo obvié
- Bueno, pues Emmett ha dicho que sí.- le comenté antes que todo
- Estoy segura que sí, ahora vamos a lo importante. Cuando Rose tendrá… ¡No! Es decir, cuando podemos salir.- unas risitas nerviosas se oyeron del otro lado
- Mañana.- aseguré por lo que él había dicho
- ¡Perfecto!.- gritó.- ¿Dónde?
Mordí mi labio con fuerza. Em había sido enfático en pedirme silencio a la hora de revelar su idea de cita doble y debía cumplir mi parte. Según él, ese lugar le diría si las dos chicas eran realmente como pensaba, es decir, unas chicas lindas con cerebro del porte de un maní o el dicho de que las apariencias engañan debería hacerse nuestro lema.
- E-es una sorpresa.- carraspee y di rápidos pasos de ida y vuelta por el pasillo
- ¿Una sorpresa?.- la duda en su voz era palpable.- Bien, lo que sea. Te veo pasado mañana. Adiós
Me quedé casando moscas con la boca abierta al responder el despido. El tono claro de haber terminado la llamada fue lo único que tuve sobre mi oídos. Caminé con el auricular en la mano y cuando estaba por internarme en la cocina, Ann decidió que era tiempo de terminar su lapsus de enclaustramiento.
- ¿Comida?.- la miré directamente aun cuando ella no me tomó en cuenta
- No.- estaba enfadada
- ¿Quieres decirme algo?.- cuestioné sentándome
- No.- resoplé. Mi amiga era una chica adorable, pero cuando su carácter hacia aparición, podía durar una eternidad
- Estás molesta por lo de Emmett.- aseguré. Sus ojos se posaron solo segundos sobre mí y casi me acribilló
- ¿Qué pretendes?.- fue su turno de comenzar el interrogatorio
- Ann solo…
- La verdad ¿Te gusta esa chica?.- enarcó su ceja.- Si me dices que sí, te juro que volveré a sonreírte y dejaré que pase todo lo que tiene que pasar
Tragué saliva como un loco. Ella era mi mejor amiga, no podía mentirle, pero tampoco quería seguir enojado con ella ¿Qué hacer, entonces? Suspiré pesadamente y bajé mi mirada hacia mis manos entrelazadas sobre la mesa
- No, no me gusta.- la imagen de ella cruzó fugaz mi mente y algo extraño produjo en mí
- Entonces no me hables hasta que estés tan viejo que te orines en los pantalones
- Ann.- sonreí por sus ocurrencias, pero su rostro críptico me hizo borrarla del mío
- ¿Entonces qué es lo que pretendes?
- Bien, ella me ha pedido una salida y me dejará en paz
- ¿Y por eso debes arrastrar a Emmett?
- S-su…- no sabía bien como decirle esto.- Su amiga está interesada en él
Me miró de una forma que no pude contener un escalofrío. Ann era siempre una persona alegre, la única persona que decía todo lo que se le venía a la cabeza fuese malo o bueno, pero jamás había visto esa mirada en ella. Y me pregunté por primera vez, si acaso yo estaba siendo demasiado ciego y estaba dejando pasar algo importante.
- Entiendo, me alegro que seas tan buen amigo con personas que ni siquiera conoces
- Ann.- traté de discutir
- ¡Deja de llamarme Ann!.- estalló, me quedé de piedra.- ¡Ve a tu cita doble y regálale a esa chica lo que quiere! ¡Ojalá que todo salga de maravillas!
- ¿Qué es lo que pasa contigo?.- exigí saber sin comprender la magnitud de su enojo
- Nada, eso es lo que siempre pasa. Nada.- sonrió sin una pizca de gracia.- Que te la pases en grande Edward
- ¿Seguirás molesta conmigo?.- me apresuré a preguntar.- Creo que es una tontería Annette, realmente creo eso.- no pude evitar añadir
- Si Edward.- su tono fue condescendiente.- Es una tontería, pero de igual forma no quiero que el día de mañana me entere de los pormenores de tu salida
- No pasará nada.- aseguré algo que ni yo mismo sabía.
- No, nada.- llenó su vaso con agua y salió de la cocina.- Que descanses Ed
La puerta de su habitación fue nuevamente azotada. Si contaba mentalmente los golpes que esa puerta había recibido el día de hoy, estaba seguro que necesitaríamos una nueva en poco tiempo o la dueña del departamento nos echaría a la calle por maltratar sus pertenencias. Un largo silbido provino de la entrada y vi a Jasper con unas bolsas en la mano mirando por donde Ann había desaparecido. Miró en mi dirección mientras avanzaba, elevando sus cejas.
- ¿Qué carajo le has hecho para que esté así?
- Nada.- rodó sus ojos
- Edward, eres el único con la capacidad de sacar lo peor de ella.- se carcajeó.- Han sido 3 veces las que la he visto con ese genio de mil demonios y en todas ellas has tenido que ver tú
- Entonces ve y pregúntale.- encogí mis hombros indiferente
- Voy a decir una sola palabra.- apoyó sus manos en la mesa e inclinó su torso hacia mí.- ¡Mujeres!
- No son…
- Ok, entonces tiene que ver con la chica de la cafetería ¿Correcto?.- asentí derrotado.- Ella quiere contigo y su amiga con Emmett. Ann babea por Em y se siente traicionada
- Traicionada sería si ella tuviera algo con él.- me miró como si me hubiese salido un cuerno
- ¿Eres así de bruto o te esfuerzas para parecerlo?.- exclamó con asombro
- Gracias.- gruñí
- Edward, ella se siente traicionada por ti, por la amistad de ambos.- explicó moviendo sus manos.
Miré hacia el pasillo. No se escuchaba nada proveniente del cuarto de mi amiga, en otras circunstancias la música o ella cantando a viva voz sería el sonido recurrente desde allí, pero ahora estaba todo en silencio, excepto por los movimientos de Jasper que rebuscaba en las bolsas de comida.
- Otra vez las estás traicionando.- añadió para luego llenarse la boca de comida
…
Eran las 9 de la mañana. Hacía una hora que debía haberme levantado, pero había pasado mala noche entre nervios y pensamientos "Otra vez las estás traicionando" ¿A qué se refería Jasper cuando decía eso? Durante la noche había repasado una y mil veces casi toda nuestra vida juntos y no lograba encontrar el punto exacto donde ocurría aquello.
Mi puerta se abrió al mismo instante que yo me sentaba para ver quién entraba. Annette apenas y puso un pié en mi habitación. Estaba preparada para irse, como nunca, sin mí. Me miró como si en realidad no lo estuviese haciendo
- Deberías levantarte, es tarde.- un cosquilleo subió por mi pecho.
Ella podía estar muy molesta conmigo, aunque no solía ser a menudo, pero el hecho de que aun se preocupara por mí me hacía sentir bien.
- Buenos días.- saludé esbozando una pequeña sonrisa
- Buenos.- respondió sin sonar enfadada. Iba a añadir algo más, pero ella se me adelantó.- Yo ya me voy, estoy retrasada. Tu desayuno está servido
- Gracias.- dije sinceramente.- Que tengas un buen día
Asintió, pero no me deseo de regreso lo mismo. Lo cual significaba que esperaba lo contrario para mí. Rezongué unos minutos más y después decidí ponerme en marcha.
Durante las clases no logré concentrarme una sola vez. Un par de veces el profesor de turno llamó mi atención, y supongo que por primera vez, la mitad de mis compañeros supo que existía un Edward Cullen en su clase o al menos, se aprendieron mi nombre.
Mi turno en la cafetería comenzó y cuando entré mi vista se fue inmediatamente a la mesa que siempre ocupaba la amiga de Bella, y para mi sorpresa hoy no se encontraba allí esperando ver ingresar a Emmett. Recordé a Ann cuando solía tener sus citas y pasaba horas frente al espejo arreglando su apariencia, me imaginé que ella y…Bella estarían en la misma situación.
Un pequeño retorcijón estalló en mi estómago. Iba a salir con ellas, iba a tener una cita después de mucho tiempo ¡Oh Dios! Sentí que mis manos sudaron y mi cuerpo tembló involuntariamente.
- ¿Nervioso por esta noche galán?.- ni siquiera contesté a la broma de Jasper.- Estuve hablando con Annette
- ¿Qué dice?.- la Señora Cope movió su cabeza en forma de saludo hacia mí
- Podríamos decir que el día de hoy no eres su persona favorita en el mundo.- no comenté nada, eso ya lo tenía claro.- Aunque luego de nuestra charla ha entendido…algo.- añadió
- ¿Qué hablaron?.- me puse mi ropa de trabajo y comencé a ayudarle para saber qué habían dicho
- Tengo mi teoría respecto a esta salida.- me observó elevando su ceja.- Estás retándote a ti mismo
- ¿C-cómo?.- cuestioné dejando de lado el sándwich que preparaba
- Fácil.- encogió sus hombros.- Bella es una chica bonita, se ha fijado en ti y tú te lo has puesto como prueba para demostrar que puedes hacerlo.
- N-no es así.- mascullé nervioso
- Lo es y lo sabes.- me apuntó con su dedo.- Y estoy en acuerdo contigo. Ya es bueno que comiences a creer más en ti y en lo que puedes llegar a ser ¿Qué pasará cuando tengas un paciente? ¿Me lo enviarás a mí o a Ann para que lo diagnostique por ti, porque estás nervioso o tienes miedo de relacionarte con alguien más? Lo siento hermano, pero no creo que yo pueda meterle una calculadora en su parte trasera para saber si tiene fiebre o no. Tú sabes, lo mío son los números
Sonreí ante su broma, que sabía bien era más que nada para internar relajarme y darme valor para hacer esto.
¿En realidad Jasper estaba en lo correcto? Me quedé pensando en ello varios minutos, mientras él no despegaba los ojos de mí, valorando su triunfo. La voz de la Cope me sacó de mis cavilaciones cuando me pidió apresurarme en ir a dar atención a las mesas. Arreglé mi delantal y miré a Jasper por última vez, su sonrisa era amplia y mi silencio le dio la razón.
Mientras escribía los pedidos todavía pensaba en ello. Lo cierto era que muy en el fondo parecía ser la verdadera razón para aceptar esta locura. Necesitaba probarme y sentir que podía terminar con mi timidez, sobre todo cuando se trataba de conocer a una chica. Con Bree no era el caso, porque ni siquiera me llamaba la atención, a pesar de ser bonita, pero debía reconocer que Bella sí lograba despertar curiosidad en mí, incluso aunque la otra mitad de sentimientos por ella, era nefasta.
Llamaba mi atención y quería arrancar de ella. Todo un tema para tratarlo con un psicólogo.
Annette ingresó a la carrera dentro del local. Me dedicó una pequeña sonrisa que se apagó en el momento mismo que la puerta volvió a abrirse revelando a Emmett viniendo directo hacia mí.
- ¿Todo listo para hoy?.- frotó sus manos como estuviese tratando de hacerlas entrar en calor
- Ajá.- respondí mirando de soslayo a mi amiga, que desapareció rápidamente
- Yo también tengo todo preparado.- su sonrisa se ensanchó
- ¿Dónde tienes pensado…que vayamos?.- titubee, esto era tan extraño
- Les va a encantar. El mejor lugar donde se puede pasar una romántica velada.- movió sus cejas divertido
- ¿Mejor lugar?.- sentí como mi billetera intentaba esconderse en mis pantalones
- No te preocupes por el dinero.- leyó mi mente o escuchó los gritos que profería la histérica de mi cartera en mi bolsillo.- Todo será por el precio de uno
No pregunté más y el tampoco dio más detalles. Suspiré resignado, todo estaba listo y realmente estaba con ansias de enfermarme en el último momento. Emmett tomó el número de Bella y les indicó el plan para esta noche. Nos encontraríamos cerca de la Universidad y mientras él llevaría a Rose, yo tendría que viajar con Bella hacia donde tenía planificado pasar la velada. Estuve a punto de orinarme en los pantalones con ese detalle. Yo no estaba preparado para estar dentro de un lugar cerrado en marcha con esa chica ¿De qué le hablaría? Sonreí por cortesía cuando Em se despidió, cuando en realidad lo único que me apetecía era echarme a llorar.
…
Las 9 en punto. Me senté en la banca mientras esperaba ver aparecer a Emmett o las otras chicas en cualquier momento. Hice tronar mis dedos varias veces, y dejé de hacerlo cuando me di cuenta que si seguía así, en vez de ir a comer, deberían ir a un Hospital conmigo a que volvieran a poner mi dedo en su lugar. La noche estaba según el clima, cálida, pero mi cuerpo pensaba lo contrario al parecer, pues no dejaba de temblar. Mi pié parecía el de un conejo martillando en el piso de manera compulsiva y mi boca se secaba en tiempo record.
Volví a tomar mi aliento, estaba bien. Había cepillado más de 5 veces mi boca y aunque nunca había tenido problemas de halitosis, debía asegurarme que hoy no sería el día que comenzara con él. Aunque después de analizar esa estupidez, me pregunté mentalmente ¿Por qué me inquietaba tanto mi aliento? ¡No iba a besar o ser besado! ¡Eso era una locura! Me puse de pié nuevamente enfadado con mis cavilaciones.
Me quedé anclado en el piso cuando un claxon se escuchó detrás de mí. Me voltee como en cámara lenta y el tic nervioso de mi labio imitó una sonrisa. Una despampanante rubia enfundada en un vestido que seguramente había sido de su hermana pequeña por lo corto que le quedaba, bajó del auto caminando tan sexy que llegué a envidiarla ¿Un hombre podía caminar así y no ser visto como gay? Ok, esto estaba mal conmigo.
- Hola…
- Edward.- terminé por ella. Rodó los ojos como si el estúpido fuera yo y ella supiera mi nombre a la perfección
- Lo sé.- corroboró mis ideas.- ¿Y tu amigo?.- miró hacia todos lados
- Llegará pronto.- mis ojos fueron más allá de su cabello y quedé sin aliento
A pesar de su postura altiva, no podía mentir y decir que era cualquier chica la que caminaba hacia mí. Quise mirar mi ropa y hundirme allí mismo en un orificio de 5 metros. Yo llevaba unos jeans que seguramente estaban pidiendo una jubilación hacía bastante tiempo, mis Convers en el mismo estado y una remera con letras gigantes de mi banda musical favorita. Y ella… ¡Jesús!
Su pelo estaba perfectamente ondulado, bajando un top, por lo que había escuchado nombrar a Ann, de color rojo y diseños en tono negro, que dejaba a la vista más piel que lo que mi sistema nervioso podía soportar. Y unos vaqueros que parecían haber sido inyectados a presión en sus largas piernas ¡Joder! Necesitaba pensar siquiera alguna palabrota para sacar el estrés que me producía esto en mi cuerpo. Sus tacones resonaron hasta que se detuvo unos cuantos pasos frente a mí. Movió su mano en señal de saludo y observó mi vestimenta con una mirada disimulada.
- Te ves…bien.- comentó con una mueca
- G-gracias.- respondí.- Tú…
- Lo sé, no te molestes en decírmelo.- me cortó. Asentí sin saber qué mas decir
- ¿Y? ¿Dónde nos llevarán?.- intercedió Rose
- No lo sé.- carraspee.- Emmett tiene las ideas
Movió su cabeza afirmativamente mientras observaba alrededor. Bella en cambio, prendió un cigarrillo y se sentó en la misma banca que había estado yo antes que ellas llegaran. Moví mis manos dentro de mis bolsillos sin tener idea qué hacer, pero me obligué a caminar en su dirección y tomar un lugar a su lado. Eso era lo que tenía que hacer si esta noche seríamos una especie de…pareja.
Ni siquiera volteó a verme, siguió dando pequeñas caladas a su cigarro y cruzó sus piernas moviendo una de lado a lado. No hablamos y a cada segundo que pasaba, me preguntaba si esto estaba siendo adecuado, sobre todo para mi autoestima. Era claro que no le había agradado como estaba vestido, y desee retroceder el tiempo y haber aceptado las invitaciones para ir de compras con Jasper.
- ¡Allí viene!.- gritó de pronto la rubia
Solté un largo suspiro cuando el auto de Emmett aparcó detrás del de ellas. Me sentí mejor cuando lo vi aparecer en ropa deportiva y tuve que morder mi mejilla cuando Rose con recato miró su vestimenta comparándole con la del. Al menos, ninguno iba a juego. Me saludó como siempre lo hacía él, como si fuésemos grandes amigos y platicó conmigo varios minutos, lo que me hizo poder distenderme un poco más. Después de todo, parecía ser que Emmett podría pasar a ser uno más de mis amigos.
- Bien señoritas y caballeros, mi estómago está rugiendo por alimento, así que es hora de ponernos en marcha
- Ya era hora.- farfulló Bella que tiró su segunda colilla y avanzó a su auto
- Edward, tú irás con Bella.- decretó Rose. Asentí y caminé hacia ella
- Edward.- llamó Em.- Deja los nervios a un lado. Esta noche lo pasaremos en grande.- sonrió y palmeó mi brazo
Bajé mi mirada a cada paso que daba mientras llegaba al auto donde veía a Bella rebuscar por todos lados. Subí y miré a su asiento para sonreír y poder entablar un tema de conversación ¿Cuál? No tenía idea, pero estaba dispuesto a tratar de dejar mi estúpida timidez en ese parque. Iba a comenzar mi verborrea cuando ella me cortó y me dejó más hundido en mi asiento.
- Espero que no te moleste, pero estoy acostumbrada a manejar con el volumen de la música a lo que más da.- no me miró, estaba pendiente de su radio
- N-no, no hay proble…- no alcancé a terminar la frase cuando los vidrios temblaron por los acordes de la canción que sonaba.
Tendría que visitar un médico que destapara mis oídos prontamente. Eso era claro.
El camino se me estaba haciendo eterno, parecía que nunca llegaríamos a destino, y por lo que percibía Bella estaba igual de impaciente por llegar. Cuando nos detenía un semáforo en rojo y Emmett lograba adelantársenos, en cuanto la luz cambiaba a verde mi espalda quedaba adosada al asiento casi como una segunda piel. Maldecía por lo bajo y tamborileaba sus finos dedos contra el volante.
Vi detenerse el auto de Emmett y escuché un jadeo seguido de un "Puta madre" entre dientes. Mis ojos se abrieron como platos y casi pude verlos pegados al parabrisas. Estábamos fuera y a punto de entrar a un lugar claramente era "Dos por uno", y solo ahora venía a comprender la frase de Emmett ¡Esto era McDonald's!, un excelente lugar de comida rápida, pero ¿A esto se refería Em con una salida inolvidable? Giré mi rostro para ver a Bella, y tomé la manija para bajar rápidamente antes que su rostro estallara de lo rojo encendido que se encontraba, y estaba seguro que no era el reflejo de su ropa.
- ¡Diablos, adoro este lugar!.- estalló alegre Em
- Ehm, si. Se ve divertido.- apuntó una Rose no muy convencida
- ¿Nunca has estado en él?.- Em la miró como si ella fuera el ser más extraño del planeta
- ¡Por supuesto que sí!.- bien, eso era una gran mentira. Y por lo visto Emmett también creyó lo mismo, porque su rostro era escéptico
- ¿Esto era el plan sorpresa?.- siseó Bella forzando una sonrisa. Me obsequió su mejor mirada de desprecio. Tragué en grueso
- Al parecer no tenemos los mismos gustos.- aseguró Emmett observando a las chicas críptico con sus brazos cruzados
- ¡Yo adoro tu sorpresa!.- exclamó Rose aplaudiendo. Mentía mejor
- Sí, claro.- respondió entre dientes su amiga.- Bien, terminemos con esto de una buena vez.- gruñó y camino dejándonos atrás
- Adelante.- Emmett hizo una reverencia a Rose, quien pestañeó coquetamente y acompañó a una rabiosa Bella.- Edward, no sé si debería decir esto…
- Adelante.- lo insté
- No puedo dar un veredicto de ambas en este momento, pero amigo.- puso su enorme mano sobre mi hombro.- Bella hasta ahora es una perra.- soltó sin miramientos
Me quedé callado ¿Qué podía decirle? Ella no era que me gustara, solo llamaba mi atención y quería permitirme experimentar una cita, pero hasta ahora estaba pensando seriamente que no tenía idea qué estaba haciendo aquí. Recién comenzaba a caer en cuenta que la realidad era que yo nunca le había interesado, y que esto simplemente era un enorme enredo para unir a su amiga con el supuesto mío. Era un idiota con todas sus letras.
- Está bien.- contesté encogiendo mis hombros
- No, no está bien. Yo te aprecio Edward, incluso aunque nuestros lazos de amistad no sean fuertes. Pero eres un gran tipo, y ella no vale la pena amigo
- Puede ser.- y ese maldito nudo en mi garganta se volvía a posar después de mucho tiempo allí
¿Por qué tenía que ser tan malditamente sensible a todo lo que me pasara?
- Vamos.- cambió su rostro serio por uno jocoso.- Que esa perra se meta por el culo su altanería.- soltó. Este chico era todo un caso para sus apelativos a las mujeres.- Y veamos si la barbie sensual, es perra dos.- estalló en carcajadas.
Las dos nos esperaban en la entrada. Observaban a todos lados con rostros molestos como el de Bella o sorprendidos como el de Rose. Emmett nos señaló una mesa y los cuatro tomamos ubicación en cada extremo. Mientras él hacía los pedidos por todos, podía ver las miradas asesinas que Bella le lanzaba a su amiga, y ella, intentaba al parecer disculparse con ella a través de sus gestos.
- Edward…- levanté mi rostro hacia Rose.- ¿Eres de New York?
- No.- me senté más recto en mi silla.- Soy de Forks
- ¿Forks?.- habló por fin Bella, aunque su tono no era amistoso.- ¿Y eso sale siquiera en el mapa?.- se burló. Su amiga le siseó bajo
- Es un pueblo pequeño.- expliqué
- ¿Dónde la gente transita en caballos y vacas?.- solo ella se rió de su propia broma
- No.- dije simplemente. No me agradaba que se riera de esa manera del pueblo donde vivían mis padres, pero tampoco pensaba en rebatir nada con ella. Su carácter era avasallador
- ¡Aquí llego yo!.- dos inmensas bandejas aparecieron en la mesa con todo tipo de comida chatarra.- Me muero de hambre ¿Ustedes no?.- se dirigió a ellas
- Paso.- recalcó Bella
- Yo… Yo quiero.- su amiga tomó una hamburguesa que cantaba calorías, pero supongo que era mayor su deseo por quedar bien con Em
- Vamos Edward, toma la tuya.- animó él con la boca repleta de comida
A pesar de mi incomodidad, me recliné contra el respaldo de mi silla y juguetee con el cubierto sobre la mesa. Miré con disimulo mi costado derecho, al parecer Emmett se lo estaba pasando bien con la rubia llamada Rose, porque lo veía conversar animadamente. La chica estaba claro que intentaba llamar su atención de todas las formas posibles, y aunque no sabía si solo fingía, parecía que le estaba dando resultados. Giré levemente mi cabeza hacia el otro lado y ese tirón de incomodidad volvió a hacerse presente en mi estómago. La que "supuestamente" era mi pareja, estaba más entretenida observando a todos lados, excepto mi persona.
Suspiré con fuerza. No habíamos compartido ni siquiera un par de palabras y en menos de 1 hora ya la había aburrido con mi patética y escasa experiencia de la vida. Carraspee para hacerme notar, y aunque me hubiese ruborizado al hacerlo, no tuve la más mínima respuesta de su parte. Fue mi momento para dejar de hacer el ridículo. Ella no estaba interesada en mí y tampoco lo estaría. No sabía en qué momento había querido creer lo contrario y había aceptado esto. Seguía y seguiría siendo un perdedor.
- Me voy.- señalé a nadie en particular y me levanté de la mesa mirando solo hacia el piso
- ¡Ug! Genial idea. Yo también.- se apreciaba el alivio de Bella
- Entonces es hora de retirarnos.- Em hizo un amago de levantarse, pero Rose se adelantó
- ¡No!.- sonrió en forma fingida y miró a Bella amenazante.- Bella puede llevar a Edward ¿Verdad amiga?
- Por supuesto.- gruñó ella y ni siquiera alcancé a ver su expresión cuando salió pitando del lugar
Hice señas de despedida a Em y corrí para darle alcance. El dinero que llevaba no era mucho, pero estaba seguro que era mejor caminar unas cuadras luego de ver hasta dónde podía llegar con ello, que pedirle a Bella el favor de llevarme. Quitó la alarma de su auto, y llegué a su lado cuando estaba a punto de subir. Me miró y resopló, pero antes de que ella hiciera algún comentario, me adelanté.
- N-no hace falta que me lleves. Puedo caminar.- traté de recuperar mi respiración luego de haber corrido
- Bien, entonces nos vemos.- iba a sentarse en su lugar cuando mi boca se abrió sin permiso
- N-nunca… Nunca quisiste esto por…ti ¿Verdad?.- no sabía cómo preguntar de mejor forma el hecho que ella no estuviese interesada en mí
- Seré sincera.- por lo visto ella me entendió.- Eres un chico guapo Edward. Bastante.- me miró de pies a cabeza, haciéndome sentir incómodo.- Pero somos diferentes.- tajó
- Sí, bueno…- balbucee.- Igual...podríamos conocernos.- sentí mis mejillas arder al máximo cuando dije eso ¿Yo dije eso?
- ¡¿Qué?.- su grito hizo eco en el subterraneo. Me miró como si me faltaran neuronas y luego sonrió.- ¿Quieres que nos conozcamos?
- Si, yo...
- ¿Para qué?.- cortó mi diálogo
- Paraqueseamosamigos.- dije en forma rápida. No sabía si había logrado enterderme y miré mis pies, lo más interesante
¿Que pasaba conmigo? Parecía que mi desesperación rallaba en la locura, ella ciertamente no estaba interesada en volver a ver ni siquiera un afiche que tuviera mi rostro. Y yo tampoco a ella, o sea, si... bueno, necesitaba tener valor de enfrentar las cosas. Quería poder conocer a alguien más, poder dejar de lado mis temores y abrirme a lo nuevo. Todo el mundo decía que el llegar a la Universidad te abría puertas nuevas y nunca antes vistas, sin embargo, yo seguía en el mismo lugar. Nada cambiaba en mí, era un ir y venir siempre parejo, estable... aburrido.
- Amigos.- su voz me sacó de mis pensamientos.
Levanté mi mirada hacia ella. Una sonrisa ladina asomaba en su boca, y haciendo unas pequeñas negaciones se fue acercando a mí. Justo en ese momento su móvil comenzó a sonar, me observó nuevamente con ese brillo particular y atendió el llamado. Rose fue su saludo y se alejó unos pasos para conversar en privacidad... Pensé en irme y olvidar todo lo de hoy y la estupidez que había dicho. La noté que hablaba en forma apresurada y algo molesta. Fue mi momento nuevamente para de una vez por todas dejar esta ridiculez que estaba haciendo. Me voltee y comencé a caminar, no llegando a avanzar mucho cuando ella habló.
- Edward.- me quedé en mi lugar y me giré. Caminó con pasos lentos y seguros hacia mí
- ¿Si?.- mi voz apenas era un murmurllo. Me ponía ansioso la forma en que llegaba hacia donde estaba
- ¿Dijiste amigos?.- ronroneó ¿acaso estaba siendo coqueta?
- Eh, si.- carraspee para que mi voz se aclarara
- Edward y Bella amigos.- meditó. Su uña se deslizó desde mi mano a mi hombro y me produjo un escalofrío que ella notó por la amplia sonrisa que me dio.- Me gusta
- ¿D-de verdad?.- mi sorpresa fue máxima
- Así es.- asintió y su rostro se acercó hasta quedar a escasos centímetros del mío.- Pero...- dejó la frase a medias
- ¿Pero?.- cuestioné abrumado por su cercanía
- A mi manera.- decretó y sus labios tocaron los míos, succionándolos de forma suave y totalmente erótica ¡Mierda, mi pantalón se ajustó con solo aquella acción!
...
Continuará...
IMPORTANTE:
Chicas/os, he demorado y no tengo excusa, solo que no tenía mucha cabeza, lo siento.
Como las noticias vuelan, voy a esclarecer lo que me han preguntado. Sí, tengo en mente privatizar el blog, pero antes de ello, voy a terminar estas historias que tengo en curso
en esta página. Y no, no me puesto de acuerdo con nadie, solo ha surgido de una conversación en donde quizas ambas personas pensábamos lo mismo.
Se que muchas veces dije que no era partidaria de ello, pero mi resolución va porque hay cosas con las que no me estoy sintiéndo cómoda aquí, y NO tiene que ver
con la cantidad de RR, sean pocos o muchos, se quienes me siguen siempre y apoyan y feliz con ello. Las personas que no comentan, son bien valoradas igual, cada una tiene sus razones,
pero no es por ello que he pensado alejarme de la página, o por los mensajes a veces un tanto ofensivos. Es algo de gustos, FF está cambiando demasiado, y no me agradan esos cambios.
¡MI PUNTO DE VISTA! Es algo a lo que le he dado vueltas, y veré con el paso del tiempo si lo hago
...
Gracias a todas/os quienes se toman el tiempo de leerme
Pueden encontrarme en Twitter, Face, Msn o Blog, para las que me han preguntado. En mi perfil está todo =)
Besitos grandes.
Pam3.-
...
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