CAPITULO DOS

Como era de esperarse, cuando abrí los ojos me di cuenta que mi espalda me dolía; esto podría deberse a dos cosas

1-La excelente escena sexual que había protagonizado la noche anterior con mi mejor amigo.

2- Dormir con este mismo (que es la peor persona para compartir sueño), en el suelo frio.

Obviamente la primera opción queda descartada, porque algo tan bueno no puede ser dañino. La noche anterior después de que lo hicimos, quedamos dormidos casi de inmediato, no nos dio tiempo de hablar… Pero ¿hablar de qué?

Me levante del suelo totalmente desnuda, baje la mirada al lugar donde estaba acostado Harry, sonreí. Me dispuse a ir a ponerme el pijama y a preparar desayuno. Después de ponerme la pijama, agarre una pequeña cobija y me devolví a la sala para arropar a Harry. Sabía muy bien que como era sábado, el no se despertaría por lo menos hasta las 10, y apenas eran las ocho.

-0-

Buenos días herm- saludo Harry entrando a la cocina y plantándome un beso en la frente.

Buenos días Harry- respondí yo. Llevaba puestos sus bóxers.- ¿Quieres desayuno?

Sí, tengo tanta hambre que me comería un Hipogriffo entero- respondió el

Mientras comíamos, hablábamos de todo, menos de lo que paso anoche. Pero yo no quería que eso quedara así, lo había disfrutado mucho.

Harry, creo que no podemos hacernos los de la vista gorda, con respecto a lo que paso anoche- empecé.

Esperaba que me lo mencionaras…-interrumpió el- no quiero que esto quede así, lo disfrutamos mucho… bueno por mi parte sí.

De la mía también- afirme yo – y mucho… pero creo que debemos poner algunas ¿reglas?

Me parece bien…

La primera seria que pase lo que pase prometemos, mejor, juramos que jamás dejaremos de ser mejores amigos.- dije yo.

Perfecto.-acepto el- Tenernos confianza y saber que podemos confiar el uno en el otro.

Discreción- dije yo- que nadie se entere, no quiero que todas tus mujeres en el ministerio se dediquen a hacerme la vida imposible, además seria más emocionante.

No embarazarse- dijo él, sin mencionar nada acerca de lo que yo había propuesto.

Muy importante.-afirme yo

Si alguno de los dos se mete con otra persona, tomar las medidas de protección necesarias- dijo el fríamente.

Confieso que sentí como si me cayera agua muy fría en la espalda. Solo asentí.

No enamorarse- Dije yo

Me parece excelente- dijo él con una sonrisa en los labios.

Esa rara sensación del agua fría volvió a recorrer mi espalda.

Bueno Potter, un gusto hacer tratos con usted.- me levante y le extendí la mano, pero él en vez de darme un apretón, me jalo hacia él y empezó a besarme. Me siento encima de el, una pierna por cada lado. Nos seguimos besando de la misma manera salvaje y desesperada con la que lo veníamos haciendo. Sus manos se posan en mis nalgas, mientras las mías se centran en su miembro duro. Con violencia me despoja de mi pijama, ambos quedamos en ropa interior. Sus manos se dirigen ahora a mi zona, rueda mis bragas e introduce dos dedos salvajemente en mi, haciendo que yo grite del placer tan impresionante que estaba experimentando. Al sacar sus dedos de mi, siento su miembro totalmente endurecido hacer contacto con mis bragas que estaban totalmente mojadas. No iba a dejar que él tuviera el control esta vez. Me levante, pero solamente para darle tiempo de despojarse de sus bóxers, después de esto me agache entre sus piernas, masajee si miembro y cuando estaba totalmente duro, lo metí en mi boca, primero lo chupaba suavemente, después lo hacía más rápido. Sentía como él se retorcía del placer, dejaba escapar pequeños gemidos. Cuando sentí que estaba a punto de llegar al climax, lo saque de mi boca. Me senté encima de el nuevamente, me penetro salvajemente, pero yo tenía el mando, yo estaba arriba. Harry me abrazo fuertemente, entendí que quería entrar, yo se lo permití, también lo quería. Cuando me penetro, empecé a moverme de arriba abajo rápidamente. Nuestras respiraciones se sincronizaron. El orgasmo tocaba mi puerta… y llego lo sentí, y al mismo tiempo sentí como su liquido caliente me inundaba completamente. Nos quedamos así lo que parecían días, meses o mejor años, pero no fue así, porque casi cinco minutos después Harry me dijo algo que me hizo sonreír…

Granger, me encanta hacer negocios contigo…

-0-

Después de nuestro encuentro en la mañana, Harry y yo, nos acostamos a ver televisión. Cuando de un momento a otro recibió una lechuza proveniente del ministerio donde le decían que era urgente que fuera allá. Con muy pocas ganas se levanto, se baño, vistió, me dio un beso en la frente y se fue.

Cuando Harry se fue me dedique a revisar algunos papeles que había traído del ministerio. Pasaron unas horas para que terminara de analizar los papeles. Después de que termine, llene la bañera, me metí en ella y sentí como el agua caliente se impregnaba en mi piel, así como las esencias que había echado…

Herms, llegue- aviso Harry algún rato después.

En el baño…- dije yo.

El entro al baño, cuando vi su cara me di cuenta que no me necesitaba como amante, sino como su amiga.

¿Qué paso?- pregunte preocupada

Un hombre lobo mordió a una pequeña niñas de 2 años, está en San Mungo, inconsciente.- empezó el, vi como una lagrima resbalaba por su mejilla- Solo puedo pensar en el dolor de sus padres, y de la vida tan difícil que le tocara si sobrevive.

Me salí de la bañera y lo abrace, pero no fue un abrazo de lujuria, fue un abrazo lleno de amor y comprensión. Entendía el porqué de su estado, el se sentía culpable por todas las personas que murieron en la guerra, y se había prometido evitar todas las desgracias que estuvieran en sus manos.

Me siento impotente y culpable Herms, esa era la zona que yo estaba patrullando anteayer, pero me descuide porque había unos chicos usando pociones ilegales… Es que si solo hubiese podido ayudarla…

Harry no puedes encargarte de todo, eres un excelente auror, eres un excelente mago. Tienes que dejarte de sentir culpable por las personas que murieron en la guerra, ellos no lucharon por ti, ellos lucharon contigo. Hasta que no superes eso no te sentirás bien contigo mismo y te culparas por todo aquello que no puedes evitar.

Seguimos abrazados, sus lágrimas van disminuyendo. Besa mi cabello mojado.

Herms, me has mojado toda la ropa…-dice el esbozando una sonrisa.

Perdon Harry- digo yo, me devuelvo a la bañera.- Pasame la toalla.

El se acerco a mí con la toalla y cuando me la iba a dar lo jale hacia mí, haciendo que cayera en la bañera y se mojara todo. Empezamos a jugar con el agua y a darnos pequeños besos furtivos de los cuales no pasamos, ya que ninguno de los dos se sentía preparado para dejarse llevar por la lujuria.

Esa noche de sábado preferimos no salir, aunque hubiésemos quedado con Draco en ir a cine. Nos quedamos hablando, pedimos comida y nos acostamos a ver televisión hasta quedarnos totalmente dormidos. Me di cuenta que lo que más necesitaba el, era compartir con su mejor amiga, y no con una compañera sexual.

-0-

Harry seguía dormido cuando me desperté. Había quedado con las chicas de ir a comprar cosas para las gemelas y para augustus en el callejón diagon, asi que me bañe y me arregle. Le prepare desayuno a mi mejor amigo y se lo deje en la mesita de noche para que pudiera comer cuando se despertara.

…Entonces, no sé porque me dio por tomar esa poción sexual, pero de una cosa si estoy segura- comentaba Parvati- Ninguna mujer ha sido capaz de ir al cielo y volver, solo yo. Neville y yo pasamos toda la noche haciéndolo. Esta mañana casi ni me deja venir.

Miren que túnicas rosadas tan bellas, perfectas para las niñas- decía Pansy haciendo referencia a unas túnicas muy chiquitas que estaban en la vitrina del almacén pequeños magos.-Entremos.

Después de varias horas en la tienda para niños, salimos con dos bolsas cada una. Compramos de todo, ropita, teteros mágicos que se preparaban solos, un par de escobitas rosadas pequeñas, sombreritos, juguetes.

Les quería contar algo- empezó Ginny- Seamus me ha pedido que nos casemos

¿En serio?-pregunte yo muy emocionada.- ¿Qué respondiste?

Obvio si- dijo Pansy- Muy boba sino, ya llevan más de tres años de relación y un bebe. Personalmente creo que el segundo no se demora. Ya se estaba demorando.

Todas reímos. Era cierto, la pelirroja llevaba con Seamus tres años, vivían juntos y tenían un bebe de casi 6 meses. Lo más normal que pasara era que le pidiera matrimonio. Aparte de eso, se amaban con locura.

¿Por qué no vino Luna?- Pregunto Parvati saliéndose del tema.

Me dijo que iba a salir con unas amigas del trabajo- respondió Ginny- La verdad no creí mucho esa historia. Creería yo que es un hombre…

No sé porque me dio la impresión de que yo conocía a ese hombre.

Oye para cuando la boda?- le pregunte a Ginny. Pasamos el resto del dia hablando de los planes que tenia para la boda.

Llegue a la casa entrada la noche. Harry no estaba, ya que esa noche le tocaba hacer ronda. Me dispuse a dormir, pero con la esperanza de que el volviera temprano y se acostara en la cama conmigo. No paso. Me di cuenta que me estaba haciendo mas falta que nunca.