Titulo: Frozen Time.
Serie:
Sailor Moon.
Rating:
T
Genero:
Angst, drama, tragedy, character death
Disclaimers:
Todos los personajes de SM no me pertenecen ni intento percibir algún beneficio publicando esta historia sino únicamente lo hago con fines de entretenimiento n_n.
Spoilers: AU, sin embargo se encuentra basada mayormente en el manga, por lo que pueden aparecer referencias a lo largo de la historia. Para este fic utilizaré los nombres latinos de los personajes (por comodidad n_n)
Summary:
-Recordando otra vez que soy muuy mala para los summary's XDDDD- "Mi tiempo se detuvo esa noche, pero no podía permitirlo… no podía… así que, aún imaginando lo que tendría que hacer más adelante, tomé esa mano llena de sangre, junto con la promesa que me hacía y el precio que tendría que pagar..."


III. Broken key

Desde que todo esto inició, desde el primer día que llegué a casa desorientada y con mis ropas casi completamente teñidas de carmesí, comencé a escribir. ¿Un diario? No, no exactamente, pero por el momento me referiré a esa libreta que se ha convertido en algo tan sagrado para mí como mi diario… Tal vez lo necesitaba para no perder la poca cordura que me quedaba después de lo que tuve que pasar, pero ya no importa… Lo que inició como un modo para intentar salvar lo que quedaba de mí misma, terminó convirtiéndose en otra cosa completamente diferente… Siento que a veces Darien se pregunta que tanto estoy escribiendo en mi diario, pero cuando llegue el momento, tal vez deseará no haberse enterado de lo que ahora allí escribo. Después de lo que ocurrió esta noche, llegué como pude a casa, tiré descuidadamente la ropa que llevaba puesta en el closet y tomé un largo baño para luego sentarme a escribir. No me percaté de todo el tiempo que había permanecido sentada con la pluma en mano hasta que escuché el ruido de la puerta de la habitación cerrándose. Esta noche Darien había aceptado cubrir a un compañero médico al que no le sería posible ir al hospital y, al observarlo frente a mí, descubrí algo consternada que su turno ya había terminado… lo que significaba que ya había amanecido y yo no pude descansar absolutamente nada. Su mirada, entre sorprendida y dubitativa, me recorrió en un instante mientras me besaba y antes de irse a cambiar de ropa. "Esta no es tu hora habitual de levantarte." Me dijo, cuidadosamente. "La niña se despertó llorando… Hace unos momentos que se durmió. ¿Cómo estuvo la guardia?" Repuse yo, sonriendo con un cansancio que no era nada fingido, a diferencia de mi aparente tranquilidad y despreocupación. "Afortunadamente fue una noche tranquila… aunque debo admitir que me encuentro bastante cansado." Lo odio… Realmente odio tener que mentirle a este hombre. No ha habido un solo día en que no me pregunte si realmente no puedo decirle toda la verdad… y termino concluyendo que no deseo hacerlo: Tengo miedo de que no soporte seguir sosteniendo mis manos manchadas de sangre una vez que se entere de todo. Y así, con ese pensamiento en mente, cada día me es más fácil decidir que no puedo contarle lo que sucede… No puedo… El ruido de la regadera me recuerda que éste no es el momento de perderme en mis pensamientos. Mientras él se baña, aprovecho a guardar mi diario y a bajar a la cocina para preparar un ligero desayuno para ambos. No… definitivamente no es un buen momento para pensar.

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Al despertar, las horribles imágenes que estaba recordando entre sueños se diluyeron lentamente de mi conciencia, aunque mis ojos tardaron un poco más en acostumbrarse a la mortecina luz del atardecer; el recuerdo del último asesinato que cometí hace más de un mes, el recuerdo de la sangre, se desvanece lentamente. Volteo hacia la cuna de Rini y lo que veo ocasiona un nudo en mi garganta: no está. El pánico se prende como una luz roja en mi cabeza y me pongo de pie de un salto y salgo de la habitación… solo para encontrarme a Darien con la niña en brazos frente a una de las ventanas de la sala. Mi corazón se enternece ante la escena y unas lágrimas asoman a mis cansados ojos. Sin hacer ruido, estaba por subir de nuevo a la habitación para darme un baño cuando le escucho. "¿Dormiste bien?" "Si… pero debiste haberme despertado. No era necesario que perdieras un día de trabajo." Le reprocho suavemente mientras entro de nuevo a la sala. "Me debían una guardia, ¿recuerdas? Simplemente, pedí que me la devolvieran." "¿Has comido algo? Iba a bañarme, pero si tienes hambre…" "En realidad… estaba pensando en salir a cenar fuera de la casa… Satsuki estuvo de acuerdo en cuidar a la niña por unas horas más…" Antes de darme cuenta siquiera, mis labios estaban sonriendo por su propia cuenta ante la idea. "Iré a arreglarme entonces." Y sin perder el tiempo, subí nuevamente a nuestra habitación, ya pensando en qué ponerme. Normalmente, el trabajo de Darien suele ser tan absorbente que difícilmente tenemos tiempo para salir juntos… Viéndome frente al espejo, puedo ver cómo mis ojos brillan de alegría ante la perspectiva de una velada tranquila y agradable a su lado.

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Estuve a punto de salir huyendo al llegar al lugar… Simplemente no podía, más bien, no quería creer que el destino pudiera ser aún más cruel conmigo. Pude sentirlo aún antes de que entráramos al restaurante: la presencia corrompida de un cuerpo a punto de quedarse sin alma, a punto de regresar a ser lo que en un principio era… un contenedor vacio… simplemente un muñeco. En otras condiciones, habría regresado mañana por la noche, incluso hoy mismo, pero más tarde… y sin embargo, en estas circunstancias, me es imposible hacerlo… El ver al mesero que se nos acercaba y marearme con su presencia fue más que una confirmación de lo urgente de la situación en la que me encontraba: si no lo mataba lo más pronto posible, despertaría por completo el fragmento de la llave que se encontraba en su interior y, minutos después, una masacre como la que ya había presenciado (y que aún recordaba en mis pesadillas) ocurriría nuevamente… el fragmento debía ser destruido, o los nigromantes podrían encontrarlo y, a base de él, reconstruir nuevamente la llave de nuestra perdición… El sello de Belcebú no debía ser roto por ningún motivo… "¿Te encuentras bien, cariño…? Te noto algo pálida…" "No es nada… solo tengo algo de frío. ¿Qué vas a ordenar tú?" No escuché su respuesta ya que me encontraba pensando furiosamente en la mejor manera de escabullirme sin preocuparlo más de lo necesario. Debía esperar el momento oportuno… y al ver que el joven se alejaba hacia lo que al parecer era la cocina, decidí que nunca encontraría momento más adecuado que éste. "Iré al tocador. En un momento regreso." Le solté abruptamente, y sin voltear a verlo, me puse de pie y empecé a caminar. En ese momento, realmente me alegré de no haber dejado mi abrigo en la entrada del lugar: al menos me serviría para cubrir las manchas de sangre que de seguro quedarían como un estigma en mi persona. Me acerqué a él preguntándole donde se encontraba el tocador de damas y, haciendo gala de un talento para seducir que jamás hubiera querido utilizar con alguien que no fuera mi esposo, lo conduje por una salida de empleados fuera del lugar… Kanno Aoi-san* sólo se dio cuenta de lo que sucedía hasta que el filo de Kisaragi** se encontraba profundamente clavado en su pecho. Tal y como había supuesto, las manchas de sangre que cubrieron mi vestido azul me obligaron a ponerme el abrigo y abotonarlo hasta el cuello. Tuve que pasar realmente al tocador de damas (para cerciorarme de que, además de en mi ropa, no tuviera ninguna otra mancha de sangre que me delatara). Para cuando regresé a la mesa con él, la comida que estaba frente a mí ya no se me antojaba en lo más mínimo. Por un momento, noté la mirada de sus ojos azules fija en mí… pero al levantar la vista hacia él, se encontraba concentrado en su comida, platicando amenamente conmigo… Sólo puedo pensar que se trata de la culpabilidad jugándome una mala pasada…

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Observarla dormir a mi lado no me sorprende… es más, me alegra incluso verla conciliar el sueño después de observar en silencio todas las largas noches en vela que ella pasa. Tratando de no despertarla, me levanto de la cama y me dirijo nuevamente al closet, rogando a todos los dioses de los que he oído hablar que lo que vi durante la cena de esta noche haya sido producto de mi imaginación. Sé que me mintió. Sé que me ha estado mintiendo estos últimos días, estos últimos meses… Hace apenas unos días hablé con Amy por teléfono y terminé de confirmar una parte de mis temores: ella no pasó esa noche con las chicas. Tengo la seguridad de que no me está engañando con otro hombre… sin embargo, el velado sufrimiento que noto cada vez que la veo a los ojos me dice que me está ocultando algo… Las veces que trataba de preguntarle sutilmente acerca de lo que sucede, siempre le quitaba importancia al asunto y, tras notar el sufrimiento que le ocasionaba con cada pregunta que le hacía, opté por finalmente dejar de cuestionarla… La tela, suave al tacto, no es capaz de mentirme: con abrumadora claridad me demuestra que, a pesar de todos mis ruegos, algo muy grave está sucediendo… La sangre (aún no del todo seca) que mancha las prendas de ropa que tengo entre las manos es prueba más que suficiente. Tratando de dejarlas exactamente en la misma posición que ella las puso, me deshago de las prendas como si me quemaran las manos y me limito a mirarla en silencio por largo rato. ¿Qué puedo hacer…? Tengo la impresión de que si trato de afrontarla directamente, huirá de mí sin siquiera pensarlo… pero ya no puedo seguir esperando. Ése era un recurso al que no quería recurrir, pero me temo que no tengo otra alternativa. Sin embargo, no puedo negar que tengo miedo de lo que finalmente pueda encontrar…


* Segun Wikipedia (XDDD) es el nombre tradicional de "febrero", siendo el moderno "nigatsu",
y como prácticamente no se nada de japonés, confiare en Wikipedia XDDD
** Continúo obsesionada con quienes participaron en Kingdom Hearts, esta vez con el OST;
Yoko Kanno y Aoi es el nombre de uno de los personajes del manga Kaicho wa maid sama! n_n
Terminado: 16.12.10