Bueno aquí esta el segundo capitulo, que bien que les a gustado el primero, aunque ahora siento un poco de presión jaja, aun sigo sin saber cuanto durara o como se desarrollara la historia, es la primera vez que voy publicando a como voy escribiendo haber como resulta eso para mi inspiración.


l

Me toma un par de segundos reaccionar, lo que parecía seria uno de mis primeros días 'Buenos' se ha convertido en uno de los peores en un instante, esa acción me hizo sentir aun mas sola, mas desesperanzada. Sentí como si alguien hubiera movido un escalón que estaba a punto de pisar, desbalanceándome por completo y con una sensación de vacío.

Tal vez el simplemente ya no está interesado en mi, y aunque sus ataques acaben, él ya no lo estará nunca, quizá ahora me conoce demasiado como para seguir idealizándome. Me cuesta trabajo respirar estoy llorando demasiado. No tengo a Peeta, no tengo a Gale, no tengo a Prim, hasta mi madre, de quien nunca dependí ahora está lejos, y añoro su compañía.

Debí quedarme dormida llorando en ese sillón por al menos una hora, me despierto con una imagen de Prim brillando como el sol y a quien no puedo tocar. Volteo hacia todos lados y parece que ni siquiera el maldito gato esta alrededor. Esta casa se siente tan enorme, pero al mismo tiempo me da una sensación de claustrofobia dentro de ella. Decido salir de ahí, ojala pudiera ir a mi vieja casa pero esa ya no está. Voy con Haymitch, quizá pueda conversar un poco con él si no está demasiado ebrio. Lo encuentro durmiendo sin ánimos de ser despertado, lo miro unos minutos pero decido salir a caminar. Evito voltear a ver la casa de Peeta, solo en caso de que este parado frente a una ventana.

Camino sin rumbo fijo, debe ser casi medio día por la posición del sol, no aparto la mirada el suelo pero siento en ocasiones palmaditas en los hombros mientras choco con algunas personas, ese tipo de palmaditas que le das a un animal cuando se comporta como quieres. La debilidad empieza a invadir mis piernas, no sé cuanto llevo deambulando pero mis energías se esfuman, decido regresar a mi enclaustro.

Mi mirada clavada en el suelo sirve de algo, veo en el suelo algo redondo, blanco, resplandecer, mi corazón da un salto y me agacho a recogerlo, parece la perla que me dio Peeta, pero esto es solo un botón simulando serlo, se me revuelve el estomago de pensar como habrá llegado ahí, ¿sería que entre forcejeos con los agentes de la paz a alguien se le cayó mientras le desgarraban la ropa? O durante los bombardeos, algún cuerpo se calcino por completo dejando solo este botón como recuerdo?. Unos pies me cortan el paso, trato de sacarles la vuelta pero se mueven al mismo tiempo que los míos. Los miro bien, reconozco esos zapatos, quiero huir de ellos pero una fuerza invisible me mantiene pegada al piso, froto el botón agresivamente contra mis dedos y lo arrojo al suelo.

-Te estaba buscando- Dice tomándome de los hombros, intenta abrazarme pero me zafo, y como puedo corro a casa. Apenas azoto la puerta escucho como él la vuelve a abrir, pero no me importa, subo corriendo a mi cuarto y me arrojo a la cama.

-¿Qué es lo que quieres?- Le digo exasperada después de notar que lleva varios minutos parado viéndome en silencio

-¿Por qué estas tan molesta?- Por el tono de su voz pareciera que en realidad ignora la razón

-No se Peeta déjame pensar- Pongo mi dedo en mi barbilla sínicamente simulando pensar, pero llego a la conclusión, que en realidad no sé por qué estoy tan molesta, si, se paro y se fue pero, ¿por qué no debía hacerlo, tiene alguna obligación conmigo?- Olvídalo, tal vez sea mejor que te vayas.

-Es por cómo me fui más temprano ¿Verdad?- Da un paso adentro del cuarto y se sienta en los pies de la cama- Lo hice porque tengo miedo Katniss

-¿De qué?, en todo caso soy yo la que debería tener miedo de ti- Dije eso sin pensar pero casi en el momento me doy cuenta de que tal vez no debí decirlo.

-Exacto, lo último que quisiera es lastimarte, o tan siquiera intentarlo (de nuevo), no podría vivir conmigo mismo Katniss, ¿no lo entiendes?

-Está bien, entonces vete y ya no vuelvas- Me niego a voltear a verlo, hablo hacia la ventana

-No es eso lo que quiero, ni lo que estoy diciendo, solo…- Hace una larga pausa, no dice nada, lo volteo a ver para fijarme si esta apretando los puños o tiene los ojos perdidos pero no, solo está ahí en silencio, con la vista agachada- Me molesta no poder estar contigo cuando tienes pesadillas, tratar de hacerte sentir mejor, y que tu no estés ahí para eliminar las mías- Dice finalmente- Pero me da miedo- Entonces sus ojos me ven, llenos de lagrimas- Me da miedo que cuando estés dormida la locura venga a mí y hacer algo, por lo menos cuando estas despierta se que podrías defenderte, huir, hacer algo- ¿Como me defendí cuando me ahorcaste?, pienso para mí misma, claro que esa vez no tenía idea de lo que pasaba.

Entonces lo entiendo no está huyendo de mi, está huyendo de el mismo. No sé qué decirle, me avergüenzo de mi misma, he sido muy egoísta, Peeta ha sufrido el doble, no, el triple que yo, y ahí está él, preocupado de no poder cuidar de mi, ¿y yo? Preocupada porque no quiere darme su mano para dormir.

-Bueno, en este momento estamos los dos despiertos así que puedes sentarte a mi lado ¿no?- Su rostro de alguna manera parece haberse iluminado, esboza una sonrisa y se sienta a mi lado, recargo mi cabeza en su hombro y tomo su mano- ¿Cómo estás?- Pregunto por primera vez

Hablamos durante un par de horas, el es el que habla más, ambos lloramos, y aunque he estado llorando los pasados meses todos los días, en esta ocasión ciento que en verdad me desahogo. Peeta nunca fue unido a sus hermanos pero su muerte también lo hirió, y la muerte de su madre, pero en especial la de su padre fue la que más le dolió. A pesar de parecer más sensible o vulnerable es más fuerte que yo en ese sentido, el acepta lo que ocurrió y sabe que ya no se puede hacer nada al respecto, yo, aun espero poder despertar un día y regresar el tiempo para salvar a Prim.

-¿Y extrañas mucho a Gale?- Me pregunta de repente

-En ocasiones- Digo solamente, por alguna razón me cuenta un poco de trabajo hablar de él con Peeta

-¿Y a mí?, digo antes de que regresara, ¿me extrañabas?- Ahora se menos que decir porque de alguna manera aun lo extraño, pero en ese momento, es él, y está conmigo justo como yo lo necesitaba.

-Todo el tiempo- Me sonríe y nos miramos detenidamente, es lo más cerca que hemos estado en varios meses, me acerco un poco más a él esperando que el haga lo mismo y me bese, casi puedo sentir su tibia respiración contra mi rostro. Pero justo en ese momento se escucha el grito de Haymitch

-¿Hey que nadie vive aquí?, ¿Donde está la comida?

Me separo asustada de Peeta, y los dos sonreímos

-Mejor bajamos antes de que haga enojar a Sae, de seguro aun está haciendo la comida

-Oh, no, era por lo que te estaba buscando su nieta está enferma y no va a poder venir el resto del día, pero espera mañana ya estar aquí.

-Entonces será mejor que bajemos antes de que destroce el refrigerador- Peeta se pone de pie y me ofrece la mano para ayudarme a levantarme de la cama, solo un pequeño gesto como ese hace que tenga esperanzas de algún día, llegar a estar bien.

l


Por cierto alguien ya vio la película? que les pareció, es lo que esperaban o no?, yo aun no la veo pero siempre me da un poco de ansiedad antes de ver una película de este tipo (basada en un libro que me gusto) y me a hecho extrañar toda la emoción de los estrenos de HP, Oh the memories!